Promueve la Sectur federal a Acapulco con imágenes del parque Papagayo anteriores a Otis

La Secretaría de Turismo federal promueve en sus redes sociales las vacaciones en Acapulco con imágenes del parque Papagayo de años anteriores al huracán Otis, en las que destaca que el principal espacio público de la ciudad tiene 22 hectáreas de naturaleza, a pesar de que ésta se perdió por el devastador fenómeno hidrometeorológico.
En Facebook y X (antes Twitter), la dependencia promocionó el jueves la Navidad y revivir “recuerdos de tu infancia” en el parque, que según lo publicado el miércoles en El Sur estará rehabilitado al 100 por ciento hasta dentro de unos dos años.
Las fotografías que se muestran son la fachada de la entrada a Papagayo Adventure, que hace años fue un parque de diversiones, en la esquina de la avenida Costera y la calle Manuel Gómez Morín. Otra del lago, que en la actualidad se encuentra totalmente seco, y una tercera de los juegos infantiles, ambas rodeadas por la vegetación que ya no existe.
La publicación fue retomada por la Secretaría de Turismo estatal en redes sociales, y también menciona los icónicos atardeceres y playas, así como el concierto que presentó la Orquesta Filarmónica de Acapulco en la Villa Navideña. (Yee Trujillo).

 

Pretenden cadenas comerciales aprovechar la temporada en Acapulco para abrir sucursales

Imagen de lo que fue una sucursal de la papelería y librería El Partenón, en la avenida Cuauhtemoc, frente al Ayuntamiento de Acapulco Foto: Jesús Trigo

Jacob Morales Antonio

En los últimos meses han llegado a Acapulco nuevas empresas y han abierto sucursales en toda la ciudad, pero también otras han cerrado en definitiva, como el supermercado Soriana ubicado frente al Centro de Convenciones y el Toks de avenida Cuauhtémoc, afectados por el huracán Otis y que fueron saqueados.
El procurador de Fomento a la Inversión de Acapulco, Gerardo Ochoa Amorós, indicó que la aceleración de la apertura de nuevos establecimientos, en las últimas semanas, se debe a que los empresarios quieren aprovechar las vacaciones decembrinas, cuando hay una mayor cantidad de personas en la ciudad.
Destacó que las nuevas inversiones que han llegado a la ciudad, no sólo se han centrado en la zona turística de la avenida Costera, sino en las colonias de la zona suburbana, el poniente y la zona Diamante.
Dos de las inversiones más visibles en la ciudad son la llegada de la cadena de gimnasios Smart Fit, que un año antes del impacto del huracán Otis había abierto la primera sucursal, en el estacionamiento de la Plaza Patio, ahora está en proceso de construcción de otras cuatro sucursales.
La cadena abrió y está en operaciones la nueva sucursal, en la plaza que está a un costado del Poder Judicial, en la zona Diamante. Otra que está a días de abrir, en la Costera, y ocupa gran parte de lo que fue Soriana frente al Centro de Convenciones, que cerró de forma definitiva. La marca construye otras dos sucursales, en la avenida Cuauhtémoc y otra más en la calzada Pie de la Cuesta.
La cadena de supermercados Chedraui, desde hace un mes comenzó la construcción de un nuevo esquema de pequeñas tiendas de conveniencia, llamadas Supercitos Chedraui, y ya abrió la primera sucursal en La Sabana, a un costado del mercado.
También han comenzado los trabajos de construcción de otra sucursal, en lo que fue la papelería El Partenón ubicada en frente del Ayuntamiento. Además, abrirá una tienda en la avenida Niños Héroes, en lo que fue una sucursal del restaurante El Pinito, en la colonia Progreso.
También construye un más, en la avenida Constituyentes, en la colonia Bellavista; otra más en el Circuito Interior de Ciudad Renacimiento, casi esquina con calle Cerro del Águila; así como en calle Del Pasito, en Pie de la Cuesta. La cadena ha solicitado en redes sociales trabajadores, como encargados y ayudantes generales, ofreciendo prestaciones de ley, capacitaciones pagadas y otros incentivos. En total, serán siete sucursales nuevas en la ciudad.
En la Costera también han comenzado los trabajos de remodelación en el espacio que ocupaba el restaurante La Mansión, que ahora será ocupado por una cadena de restaurantes argentinos.
En la zona suburbana también hubo cambios de establecimientos, la sucursal de Pizza Hut ubicada en el estacionamiento del Soriana Híper de la Zapata cerró y fue trasladada a un local de la plaza de negocios Costera 125, y se remodeló la ubicada en el Club Deportivo.
En el local que dejó la pizzería, ahora está siendo remodelado y será ocupado por la cadena Domino’s Pizza, que ya ofrece plazas laborales. Esta sucursal se suma a la que opera en Ciudad Renacimiento.
En esa misma zona comercial cerró la sucursal de la tienda Elektra ubicada en la esquina de la Calle 14 y el bulevar Vicente Guerrero, de la Zapata, y fue trasladada al lugar que ocupaba la extinta tienda Salinas y Rocha del mismo corporativo Salinas, en la esquina de la Calle 1 y el bulevar Vicente Guerrero, donde se construyó un edificio de tres pisos y un estacionamiento en la planta baja, lo que deja a la tienda a salvo de las inundaciones de esa área.
En la avenida Cuauhtémoc hay dos negocios que ya no abrieron: la Super Ferretería Trani, que fue saqueada luego del impacto del huracán Otis, y ahora es ocupada por la tienda de colchas Vianney; en la contra esquina estaba una sucursal del restaurante Toks, que tampoco abrió, y solo operan las sucursales ubicadas en Diamante y en frente al Centro de Convenciones.
Tampoco abrió la primera sucursal de la cadena de tiendas Woolworth ubicada en avenida Cuauhtémoc, casi esquina con la Costera, a unos pasos del zócalo y mantiene abiertas las sucursales ubicadas en Vallarta y en la plaza comercial Patio.

 

Mantienen comuneros tomados los dos sistemas de captación de agua en el Papagayo

Argenis Salmerón

Vecinos de las comunidades rurales de Acapulco, mantienen tomados los dos sistemas de captación de agua para exigir el pago de sus cosechas y parcelas dañadas por el huracán Otis.
Más de 100 vecinos de 20 comunidades, que comprende los Bienes Comunales de Cacahuatepec, mantienen cuatro días cerrado el acceso de los sistema de captación Papagayo I y Papagayo II.
La mayoría de los inconformes son mujeres, quienes aseguraron que fueron censadas sus tierras tras el impacto del huracán Otis.
En declaraciones, el comunero de Oaxaquilla, Gustavo García, exigió el pago del censo de las cosechas y parcelas dañadas por el huracán Otis.
Aseguró que los vecinos fueron censados desde hace más de un año por las pérdidas en sus tierras, donde siembran la mayoría cocos, limón, mango y jamaica.
Sostuvo que los campesinos cuentan con el cintillo (comprobante de censo) emitido por la Secretaría del Bienestar federal.
“Ya pasó más de un año del huracán Otis y el censo, y todavía no hay fecha de pago, yo creo que ya esperamos lo suficiente”, acotó.
Manifestó que las autoridades del Bienestar federal, deben decir la verdad al pueblo y no engañarlos, “no se vale, nada más nos vieron a dar un pedazo de papel”.
“Sabemos que hay afectaciones para la ciudad por la falta de agua, pero es la única manera para presionar a las autoridades”, recalcó.
Contó que hay campesinos que no pueden levantar sus parcelas, “toda la cosecha se dañó por los fuertes vientos, se tiene que empezar de cero”.
“Queremos solución a nuestra demanda; la zona más pobre de Acapulco tiene un problema generalizado”.
Agregó que en la noche hay guardias de los vecinos, “no vamos a dejar nuestra protesta hasta que nos resuelvan”.
El viernes pasado, vecinos de la zona rural tomaron los sistemas de captación Papagayo I y Papagayo II, para exigir el pago del censo de las parcelas y cosechas tras el huracán Otis.
El 28 de noviembre, unos 500 vecinos de la comunidad de Tres Palos bloquearon casi 12 horas el viaducto Diamante y la carretera federal Acapulco-Pinotepa Nacional para exigir el pago del censo a campesinos tras el impacto del huracán Otis.

 

Los muelles en Acapulco será rehabilitados para turismo y carga, anuncia la Marina

Juan Luis Altamirano Uruñuela

El secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, señaló que se tiene planeada la rehabilitación de los muelles de Acapulco, después de los daños por el huracán Otis, en octubre de 2023, y el huracán John en septiembre pasado.
En la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de este jueves, el almirante secretario dijo que en Acapulco se ampliará el muelle de cruceros y se reactivaría la carga de vehículos.
“Acapulco es un puerto que fue dañado por el huracán Otis y luego por el huracán John, y se van a rehabilitar los muelles que fueron dañados. Pero, además, se va a ampliar el muelle de cruceros; así como se va a reactivar la carga de vehículos, se va a mejorar el muelle de usos múltiples para también darle viabilidad en temas de carga”, comentó Morales Ángeles.
Por su parte, el director general de Fomento y Administración Portuaria, de la Secretaría de Marina, Marco Antonio Martínez Plancarte, expuso que se busca ampliar la llegada de cruceros, de dos en 2024 a 17 durante 2025, además que el movimiento de vehículos dará 5 por ciento en el aumento de la recaudación.
“La reactivación comercial del puerto de Acapulco, con el movimiento de vehículos, estima alcanzar una recaudación del 5 por ciento anual. En el rubro de la terminal de cruceros, se prevé que pase de dos cruceros que se registraron en 2024 a 17 para 2025”, detalló.
De igual forma, Martínez Plancarte señaló que el periodo de ejecución para el proyecto es de 2025 a 2029, con una inversión pública de 386 millones de pesos.
“En el puerto de Acapulco, habiendo sido un atractivo turístico y después de haber sido afectado por el impacto del huracán Otis, se tiene proyectado realizar mejoras que le permitan volver a ser el mismo referente, por lo que se tiene considerado dar un mantenimiento mayor al muelle de usos múltiples y a las dos reservas portuarias, que son el Jardín del Puerto y el Centro de Consumo”, indicó.
Agregó que al Jardín del Puerto se le dará mantenimiento para la recuperación del espacio social y el Centro de Consumo se va a remozar, para licitar los espacios de entretenimiento y atraer derrama turística.
“También se realizará una extensión en el muelle, que le va a permitir el atraque de cruceros turísticos y a la terminal de vehículos, que tiene una capacidad alrededor de mil 600 vehículos, dependiendo del tipo de vehículos que se trate”, puntualizó el director.
En su exposición, Martínez Plancarte mencionó que también hay un proyecto para rehabilitación de los muelles de Lázaro Cárdenas, en Michoacán, y que entre los proyectos de infraestructura se contempla “reordenamiento urbano” en los poblados El Naranjito y Zacatula, municipio de La Unión.

Familiares de marineros desaparecidos durante Otis, aún en la incertidumbre y sin apoyo oficial

Imágenes de los daños ocasionados por el huracán Otis el 25 de octubre del 2023 en el fraccionamiento Las Playas Foto: Jesús Trigo

Ramón Gracida Gómez

Acapulco

En la incertidumbre y sin apoyo se encuentran familiares de marineros desaparecidos durante el paso del huracán Otis. A un año del fenómeno que les cambió la vida, no se han encontrado restos de alguno de ellos y no avanza el proceso legal que les permita obtener una pensión económica.
Los familiares de los marineros extraviados en el mar de Acapulco no son reconocidos como víctimas y no reciben ningún tipo de apoyo psicológico, jurídico y económico porque la legislación no incluye los casos por fenómenos naturales.
Representantes del gobierno de Andrés Manuel López Obrador se comprometieron a agilizar los trámites legales, pero casi ningún familiar ha obtenido el acta de ausencia.
Es el caso de Cristina Sánchez Camacho, esposa de Fernando Esteban Parra Morales, uno de los cuatro tripulantes del yate Litos, que desapareció en el mar al salir de la marina Majahua, de Puerto Marqués. La lista oficial de desaparecidos es de 32 personas, de las cuales 27 eran marineros.
Fernando tenía 39 años cuando pasó el huracán categoría 5, su caso resonó internacionalmente porque grabó un video en el que muestra el inicio de la calamidad en el mar.
Cristina vio ese video tres días después porque no había señal telefónica, “Acapulco era un caos, no había información, las autoridades se vieron sobrepasadas”, contó a El Sur este martes afuera de la Base Naval, donde se llevó a cabo una más de las reuniones semanales con la Secretaría de Marina (Semar).
Su preocupación comenzó cuando pasaron las horas y Fernando no llegaba a la casa, un sobrino fue a Puerto Marqués a buscarlo, pero le dijeron que la embarcación se hundió, sólo el capitán de máquinas, o sea Fernando, llegó a Caleta.
Cristina acudió a la Capitanía del Puerto, la Base Naval y los refugios, pero en ningún lado le dieron información y nunca obtuvo una lista oficial de desaparecidos.

“A un año no ha habido mucho avance”

Desde el 25 de octubre de 2023, la vida de Cristina está “detenida, lo que una persona normal hace es tratar de seguir con su vida normal y hacer lo que se puede, pero realmente en una situación así, lo que sientes es que no avanzas realmente porque a un año no ha habido mucho avance”.
Fernando era el sustento de la familia conformada por dos hijos, Cristina ha intentado buscar un trabajo, “pero la situación económica no está en su mejor punto” y por la falta del acta de ausencia no ha podido desbloquear las cuentas bancarias de su esposo.
“De los 24 juicios que supuestamente están pendientes para obtener el acta de ausencia, nada más han salido cuatro y algunos, creo dos, tres, todavía no han iniciado ni el juicio. Está todo detenido”.
En meses pasados, representantes del gobierno federal acudieron a las reuniones de los martes y “se hicieron compromisos que ahorita pues ya nos dimos cuenta que no se van a poder llevar a cabo y que no se están cumpliendo; o sea, dijeron que en un máximo de dos meses iban a salir todas las sentencias y eso no fue verdad”.
Los funcionarios federales dijeron que todos iban a tener pensiones y que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se iba a encargar de hacer los requerimientos y las actualizaciones y las multas.
Pero hace dos meses fue otra representante que “nos comentó que no, que así no es, que nosotros tenemos que hacer un juicio contra los patrones y ya ganando el juicio, entonces nosotros vamos a ir al Seguro Social y ellos se van a encargar de hacer todo”, lamentó Cristina entre risas al recordar las contradicciones gubernamentales.
“Nosotros ya hubiéramos a lo mejor iniciado el juicio y ya lleváramos algo avanzado, no que todos nos detuvimos y todos nos confiamos en que ellos nos iban a llevar los procedimientos como prometieron”; desafortunadamente no hay ningún documento firmado que evidencie los compromisos no cumplidos.
La situación es más complicada para los jóvenes marineros que no contaban con seguro social, por lo que necesitan empezar una demanda contra los dueños de los yates, pero para llevarla a cabo necesitan primero el acta de ausencia.
Fernando sí estaba asegurado, por lo que su esposa confía en obtener una pensión para sus dos hijos.

La ayuda “sesgada”

En marzo pasado, el entonces titular de la Semar, José Rafael Ojeda Durán, ofreció contratar a familiares de marineros desaparecidos como una forma de apoyarlos, pero la condición de ser menor de 30 años anuló la posibilidad para la mayoría, entre ellos, Cristina, de 40 años, quien consideró que esta ayuda fue “sesgada”.
Asimismo, en su periodo como titular de la Fiscalía Estatal del Estado (FGE), Sandra Luz Valdovinos refirió a los familiares con la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEAAV) para que recibieran apoyos sicológico, jurídico, médico y económico, pero de todo ello sólo recibieron algunas terapias en el estacionamiento de la dependencia o en oficinas prestadas.
“No nos han reconocido como víctimas porque ellos dicen que nosotros somos víctimas de desaparición forzada y que no hay nada que legisle una desaparición de un desastre natural”, criticó Cristina y planteó actualizar la ley.
Como informó El Sur al día siguiente, Cristina y Enrique Andrade Rodríguez, hermano de Abigail Andrade Rodríguez, la desaparecida anfitriona del yate Litos, acudieron el 14 de agosto al Palacio de Gobierno en Chilpancingo para entregar una solicitud de ingreso al padrón de víctimas, pero tampoco obtuvieron una respuesta positiva.
“Nunca hemos tenido un acercamiento directamente ni con la presidenta municipal (Abelina López Rodríguez ni con la gobernadora (Evelyn Salgado Pineda)”.
Reconoció la ayuda que han recibido de buscar a sus familiares en el mar, las jornadas sólo han sido suspendidas por el huracán John, pero consideró que éste es el único apoyo que han recibido y las reuniones semanales.
–¿A ti qué te motiva a seguir viniendo?
–Pues el amor, quiero hacer lo que está en mis manos para encontrarlo, obviamente mi mente me dice las probabilidades, en la Marina nos manejan cifras y la información de acuerdo con los instrumentos que ellos tienen de las corrientes, de lo que se va alejando.
“Es lógico, si al inicio no encontraron nada, pues ahorita ya es casi imposible, pero no sé, creo que no es fácil simplemente dar por hecho de que ya y ahí se quedó; el día de mañana yo quiero que mis hijos tengan un lugar donde dejar flores o algo, mi motivación más fuerte es él, porque yo sé que él movería cielo, mar y tierra por mí”, dijo la joven madre con una voz entrecortada y los ojos llorosos.

A un año de Otis persisten escuelas con daños en Acapulco y Coyuca de Benítez

Con láminas galvanizadas se cubren los tramos de barda que derribó el huracán Otis en la primaria matutina Ignacio M. Altamirano, de la colonia Jardín Mangos, en Acapulco Foto: Yee Trujillo

Yee Trujillo

A casi un año del impacto del huracán Otis hay planteles educativos de Acapulco que continúan con daños que ponen en riesgo a los alumnos y docentes; en otras escuelas, como la Universidad Americana cerraron, los estudiantes tienen un rezago educativo que se arrastra desde la pandemia y los edificios que se estaban rehabilitando sufrieron nuevos daños con el paso de John.
De acuerdo con un boletín de la Secretaría de Educación Pública (SEP), fechado el 16 de noviembre del año pasado, durante la comparecencia de la entonces titular, Leticia Ramírez Amaya, ante la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, con motivo de la Glosa del Quinto Informe de Gobierno, mil 224 planteles de los tres niveles educativos resultaron afectados en los municipios Acapulco y Coyuca de Benítez. Entre ellos, 445 tienen daños mayores.
El 27 de agosto, El Sur informó que la secundaria Bicentenario de la Independencia de México y la primaria Mariana Rodríguez del Toro, del fraccionamiento Costa Dorada, no iniciaron clases en este ciclo escolar debido a que no contaban con las condiciones para atender a sus alumnos. En la secundaria al menos 12 aulas debían ser demolidas y en la primaria hacían falta al menos nueve.
En la colonia Alborada Cardenista, la primaria Alfonso García Robles quedó inhabilitada desde el huracán, porque con los fuertes vientos se volaron los techos de todos los salones que tienen paredes de multipanel. El 25 de agosto se informó que los 400 niños iniciarían el ciclo escolar, pero sin asistir todos los días, y tomarían sus clases bajo carpas de lona y mosquiteros, a la intemperie, con sillas y mesas a las que les dieron mantenimiento maestros y padres.
A consecuencia de la suspensión de clases después del desastre, en enero la Unicef urgió restablecer los servicios educativos, para que la convivencia escolar ayudara a los niños a su recuperación emocional, fomentar su resiliencia y recobrar la normalidad, porque la exposición al fenómeno meteorológico podía afectar significativamente su salud mental.

En la primaria Ignacio M. Altamirano, de la colonia Jardín Mangos, en Acapulco, luego de Otis hubo actos de rapiña que dañaron la cancelería de cuatro salones que sigue sin repararse Foto: Yee Trujillo

De acuerdo con un informe de la asociación México ¿Cómo vamos?, publicado el 30 de septiembre, Guerrero se sitúa en el cuarto lugar nacional de porcentaje de personas en rezago educativo, con 28.8 por ciento, debajo de Chiapas, Oaxaca y Michoacán, con datos del Coneval de 2022.
El regreso a clases oficial se dio 76 días después del huracán, el 8 de enero, pero de forma desigual por las diversas afectaciones y carencias que presentaban los planteles. En la conferencia de prensa del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, el 10 de enero en Acapulco, Ramírez Amaya reportó que regresaron a clases 827 planteles de Acapulco y Coyuca de Benítez, mismos que representaban 51.5 por ciento del total en la zona afectada.
Luego del huracán John, el 4 de octubre el titular de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), Marcial Rodríguez Saldaña, declaró que 198 escuelas en todo el estado fueron afectadas, pero la cifra continuaba en aumento.

Hay 70 por ciento de avance en la repara-ción de planteles de la UAG: Saldaña

En el caso de la máxima casa de estudios, el rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, informó que la reparación y reconstrucción de los 30 planteles dañados por Otis, en este municipio y Coyuca de Benítez, llevaba un avance “muy, muy importante” del 70 por ciento.
Sobre las clases, aseguró que estaban retomadas prácticamente al 100 por ciento de manera presencial, pero el huracán John volvió a causar daños y una disminución en el avance, porque en el Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados (IIEPA), el auditorio fue prácticamente destruido, también hubo daños en la Escuela Superior de Psicología, así como en el Campus de Llano Largo, donde hasta este lunes aún no había labores en todas las licenciaturas por los trabajos de limpieza.
En general, las clases presenciales estaban al 95 por ciento.
Reconoció que no se puede negar que hay un rezago escolar, porque después de Otis, durante el primer mes no hubo clases porque no había luz, servicios, ni internet, que los jóvenes tuvieron clases tres meses de forma virtual, hasta enero que volvieron a clases para terminar el semestre.
Dijo que muchos jóvenes han estado valorando si siguen estudiando y que se les están dando todas las facilidades, entre ellas, su petición a los maestros de que ningún joven sea reprobado y pueda ser evaluado con algún trabajo si no puede acudir a clases, para evitar la deserción, porque “en el mejor de los casos” los jóvenes se van a trabajar o si no, pueden caer en la delincuencia.
Contó que, para recuperar las ausencias por ambos huracanes, en la UAG se está haciendo una planeación, que en diciembre habrá una semana de vacaciones, en enero se empezará inmediatamente y no se tendrá el lapso de 15 días para exámenes semestrales. En agosto serán 15 días en lugar de un mes de vacaciones.
Detalló que Otis dañó la red de fibra óptica y las torres que se habían construido en 10 años, aires acondicionados, cristalerías de los laboratorios, ventanales, la biblioteca y tinacos, mientras que John afectó “muchísimo” 13 planteles del estado, “ni modo, vamos a empezar de nuevo”.
Dijo que “hay mucho por hacer” en Ajuchitlán, Coyuca de Catalán, en Ciencias Naturales de Chilpancingo, una escuela que sigue inundada y en clases virtuales; en Costa Grande, en la preparatoria 23 de San Jerónimo, la preparatoria 16, el campus y la preparatoria 6 de Tecpan, en la preparatoria 21 de San Marcos, la 43 Las Vigas y la 40 de Cruz Grande, sobre la que dijo que es a la que le fue peor, porque se encuentra en una zona alta y todo el equipamiento se dañó, al romperse los vidrios.
Añadió que esta semana una brigada de la UAG, junto con la administración de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, acudirá a los Bienes Comunales de Cacahuatepec, porque hay comunidades que siguen inundadas, para llevar víveres, plantas de luz, antenas para internet, servicios médicos, limpieza y que a petición de Ramírez Amaya, ahora coordinadora general de Asuntos Intergubernamentales y Participación Social del gobierno federal, los jóvenes del servicio social irán a la comiunidad Aguacaliente y a otras localidades apartadas de Coyuca de Benítez, para que los niños no pierdan clases.

Los planteles recibieron más de 300 millones tras Otis: SEG

En tanto, el secretario de Educación destacó que mil 270 planteles dañados por Otis en Acapulco y Coyuca recibieron, en actos públicos, tarjetas con apoyos por más de 300 millones de pesos del programa La Escuela es Nuestra del gobierno federal, a través de la gobernadora y la SEG, para que los comités de madres y padres de familia hicieran el proceso de rehabilitación.
Dijo que no hubo daños estructurales, sino que lo “más grave” fue la caída de los techos de las canchas, que a partir de marzo

se empezaron a aplicar los recursos y para septiembre la “mayoría” ya lo había hecho, sin precisar cuántas.
Rodríguez Saldaña opinó que todo lo que implica la suspensión de labores trae naturalmente un rezago educativo, pero se tiene que privilegiar la integridad física de los estudiantes y maestros. Destacó que el año pasado se cumplieron los planes y programas de estudio, que él espera que se vayan recuperando durante el ciclo escolar los días que no hubo clases por John.
Mencionó que con John hubo nuevas afectaciones, de otro tipo, como inundaciones de agua, lodo, caídas de algunas techumbres, daños en aulas de lámina, pérdida de mobiliario y caída de bardas por reblandecimiento.
Dijo que este lunes, el 99 por ciento de las escuelas de Acapulco y Coyuca de Benítez tenían clases, que sólo 16 no estaban laborando, porque se incluye parte de la sierra de Costa Grande, donde no hay acceso y principalmente son por las afectaciones de John.
Destacó la gran participación de padres de familia, docentes y directivos que apoyaron para limpiar las escuelas, así como brigadistas, y el apoyo del gobierno federal. Informó que este lunes, en una sesión del Consejo Nacional de Autoridades Locales, en Ciudad de México, agradeció el apoyo del gobierno federal, del titular de la SEP, Mario Delgado, y de los secretarios de otros estados que ha hecho posible que se tengan resultados “exitosos” de regreso a clases a pocas semanas de John.

Causó Otis el cierre de cinco escuelas

Uno de los casos del sector escolar más significativos en la ciudad fue el cierre de la Universidad Americana de Acapulco, cuyos ventanales hacia la avenida Costera quedaron destrozados en todo el edificio. Esto derivó en protestas de estudiantes que exigían continuar sus licenciaturas o procesos de titulación, y profesores que demandaban una liquidación justa.
De acuerdo con datos de la SEG, el huracán categoría 5 provocó el cierre de otros cuatro planteles privados: el Centro de Estudios de Enseñanza Integral Michigan, Universidad Mexicana del Pacífico, Centro de Estudios Isaac Newton y el Instituto Constructivista Mekaddesh.
Por su parte, el miembro de la Asociación de Escuelas Privadas de Guerrero, y empresario, Celso Sánchez Castillo, recordó que durante Otis varias escuelas se inundaron, porque en zonas como el bulevar de Las Naciones el nivel de agua alcanzó hasta dos metros de altura.
Añadió que hubo pérdidas de mobiliario, vidrios de ventanas, computadoras descompuestas o planteles en los que los trabajadores ni siquiera podían entrar. Relató que en uno de sus colegios tuvo que comprar dos pipas de agua para lavar el lodo y agua sucia, mientras que por el huracán John, las escuelas volvieron a resultar afectadas, aunque consideró que en un año se han rehabilitado al 80 por ciento.

En la colonia Jardín Mangos los niños de una primaria peligran

Un ejemplo de escuelas públicas que continúan afectadas, a un año del desastre, y donde los niños se encuentran en riesgo es la primaria matutina Ignacio M Altamirano, ubicada en la avenida Mangos, de la colonia Jardín Mangos.
Ahí aún hay tramos caídos en tres de los cuatro lados de la barda, los huecos fueron cerrados de forma provisional con láminas, y la directora y el equipo docente piden que las autoridades volteen a ver a esta zona de Acapulco. Dijeron que ya acudieron trabajadores del Instituto Guerrerense de la Infraestructura Física Educativa (IGIFE), sin obtener una solución hasta la fecha, y que los tramos que quedaron de la barda están vencidos y podrían terminar de caer, porque en la calle Laurel se encuentran en un desnivel más alto que los salones y colinda con unas gradas.
Además, hubo rapiña en la bodega de la escuela, por lo que aún hay daños en la cancelería de cuatro salones, filtraciones de lluvia en los baños, la bodega y cinco aulas, donde los niños tienen que tomar clases porque no hay más espacios, y la empresa aseguradora no ha aplicado impermeabilizante.
Los docentes recordaron que los 221 alumnos del turno matutino regresaron a clases hasta marzo y no pudieron tener clases virtuales antes, por problemas con la luz e internet en la ciudad. Lamentaron que trabajan “a medias” ante las carencias, así como el rezago escolar que Otis y John han causado, y que ya había comenzado a afectar a los alumnos desde la pandemia.
Los fuertes vientos de Otis también tiraron el techo de la cancha de usos múltiples, que ya fue reconstruido, y dañaron las porterías de metal, que no han sido reparadas. Aunado a esto, el cableado eléctrico resultó dañado en toda la escuela y se quemaron los centros de carga, indicaron.
Afuera del plantel se instaló un cuartel de la Guardia Nacional durante un mes, en la banqueta. Ahí permanece tirado un poste de la CFE.
Después de John no hubo luz durante una semana, por daños en un transformador, hay equipos de aire acondicionado dañados por la constante variación de voltaje desde Otis, y la semana pasada las clases terminaban a las 11 u 11:30 de la mañana, para no exponer a los alumnos a las altas temperaturas, además de que se tuvieron que comprar pipas de agua, que cuestan hasta mil 200 pesos, porque en el poniente de la ciudad CAPAMA no ha restablecido el servicio. John también humedeció libros de la biblioteca y las tabletas que utilizan los menores.

 

En Coyuca de Benítez las calles son un basurero público de muebles y ropa echados a perder

Casas afectadas de la colonia Astudillo de Coyuca de Beni?tez por el desbordamiento del río debido a las intensas lluvias provocadas por el huraca?n John Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

Coyuca de Benítez

El río de Coyuca de Benítez se desbordó e inundó una parte de la cabecera municipal, las casas que se encuentran cerca del río quedaron sumergidas por varios días, por primera vez a raíz de un fenómeno meteorológico, y sus habitantes perdieron todas sus pertenencias.
Las calles son un basurero público de muebles y ropa echados a perder, que fueron sacados por sus dueños mientras limpian aún sus casas, llenas de lodo, a una semana del desastre ocasionado por el huracán John.
Este municipio de la región Costa Grande apenas se recupera del huracán Otis y vuelve a sumergirse, por segundo año consecutivo, en una emergencia por los daños generalizados que sufrieron sus habitantes.
La avenida Israel Nogueda Otero, colindante con el río de Coyuca de Benítez, estaba siendo rehabilitada por varios hombres, quienes recogían el lodo y lo echaban al camión de volteo, por lo que la circulación vehicular fue interrumpida.
La vía es conocida por los restaurantes con vista al río, uno de ellos es el María Isabel, el cual estaba vacío de mesas y sillas, con el piso color café por el lodo que lo embarra.
Sus dueños, María y Fernando, viven enfrente y este jueves aún limpiaban su casa, que quedó inundada por metro y medio de agua, sobre el nivel de la calle. Todos los muebles quedaron mojados y ellos y su hijo se salvaron, porque fueron advertidos con antelación y se fueron a otra vivienda.
La concesión del restaurante fue una herencia del abuelo de Fernando, hace 30 años, y sus propietarios aseguraron que nunca habían vivido un desbordamiento del río de Coyuca, el cual está varios metros abajo aún de la estructura de los restaurantes. Con Manuel, en septiembre de 2013, y Otis, en 2023, también se inundaron, pero no al nivel de esta vez.
Una situación similar viven todos los vecinos del río, con sus casas inundadas, tapizadas de lodo y pertenencias que ya no sirven o parecen que ya no tienen uso, por el tiempo que quedaron inundadas.
Del otro lado del río, las enramadas en las que se come pescado fresco fueron arrasadas por la corriente del agua y sólo se perciben estructuras de hoja de palma derruidas o esparcidas en el terreno arenoso.
Los habitantes de este municipio fueron beneficiarios del censo federal, llevado a cabo por el huracán Otis el año pasado, pero los enseres domésticos que recibieron se descompusieron con las lluvias recientes y las reparaciones, que realizaron con el dinero que recibieron, se volvieron a perder.
En algunos muros sucios por el lodo todavía están pintados los anuncios de Alfredo Cabrera, candidato de la coalición PAN-PRI-PRD, que fue asesinado días antes de las elecciones del 2 de junio pasado. Uno de los episodios cruentos más recientes del historial de violencia de Coyuca de Benítez.
La población total de este municipio de Costa Grande, conocido por su gran producción de coco, es de 73 mil 56 habitantes, la cual está distribuida en 134 localidades, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El Sur informó, en la edición de este miércoles, de las afectaciones ocurridas en el poblado Los Cimientos, que se encuentra a un costado del puente que cruza el río de Coyuca de Benítez, rumbo a Atoyac.
Las 300 familias salieron de sus casas cuando empezó a llegar el agua del río y se refugiaron en la primaria Miguel Hidalgo, pero cuando el agua llegó a este punto huyeron al siguiente pueblo, que es Pénjamo. Entre ambos pueblos se encuentran dos grandes socavones, que cortaron totalmente la carretera federal y que apenas ha sido reparada para su circulación.

Ya busca World Central Kitchen dónde instalar módulos para dar comida gratuita

World Central Kitchen entregó ayer comida en el refugio temporal del Jardín de Niños Emiliano Zapata Salazar de la colonia Plan de Ayala de Chilpancingo Foto: El Sur

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Parte del equipo de World Central Kitchen (WCK), organización humanitaria internacional que ayudó con la entrega de comida gratuita tras el paso del huracán Otis sobre Acapulco el año anterior, inició sus operaciones ayer en el estado con diversos scoutings (exploración) de lugares para instalar módulos y ayudar a la población.
De hecho, y en medio de tal actividad, hizo la entrega de algunas comidas en lugares como en Chilpancingo, en el Instituto de Capacitación Profesional en Emergencias Médicas A.C., en donde el domingo entregaron comida a trabajadores y voluntarios y ayer en el refugio temporal del Jardín de Niños Emiliano Zapata Salazar de la colonia Plan de Ayala, también de Chilpancingo. Ayer lunes se entregó una dotación de más de 200 comidas gratis y continuarán hoy martes con la ayuda.
De hecho, la Comisaría Municipal de El Bejuco así como la de Plan de los Amates en Acapulco, anunciaron en sus redes sociales que este martes integrantes de World Central Kitchen darán alimentos, aunque no indicaron lugar ni hora.
Por su parte, la representante de World Central Kitchen, Maribel Moreno, comentó brevemente que será muy pronto cuando den a conocer las ubicaciones de los lugares a donde la gente se pueda acercar y obtener alimentos.
Todavía no tenemos nada instalado, precisó en charla telefónica, “estamos apenas haciendo recorridos, todavía no tenemos nada firme”.
Quien ya colaboró el año pasado durante la emergencia por Otis, en coordinación con el chef Eduardo Palazuelos –que también está colaborando esta ocasión– aclaró que “sí, estamos repartiendo comidas ya pero aún no tenemos cocina como el año pasado, donde instalamos una (y de ahí distribuir los alimentos) pero estamos colaborando con restaurant partners (restaurantes asociados)”.
Será en breve y por medio de redes sociales principalmente cuando se den a conocer las ubicaciones.

 

Hará cambios en su nuevo gabinete, anuncia Abelina López en el acto de entrega-recepción

aLa alcaldesa Abelina López Rodríguez durante la entrega de libros blancos como parte del proceso de entrega-recepción para su segundo periodo de gobierno Foto: Aurora Harrison

Aurora Harrison

Luego del acto de Entrega-Recepción y de presentación de Libros Blancos, para la continuación de su gobierno, la alcaldesa Abelina López Rodríguez informó que habrá cambios en su gabinete, aunque no precisó en que áreas. Indicó que la exigencia ciudadana es que haya resultados.
Este domingo, poco después de las 2 de la tarde, en la sala Juan R Escudero del Cabildo porteño, donde estuvieron autoridades estatales, regidores de la nueva administración y los salientes, López Rodríguez recordó que a su gobierno le ha tocado vivir momentos difíciles con el huracán Otis, que ocurrió el 25 de octubre del año pasado y el más reciente, con las lluvias provocadas por John.
“Aunque algunos se ríen de nuestras desgracias, la naturaleza nos está diciendo a hombres y mujeres que dejen de contaminar. Acapulco es la agenda nacional e internacional para los grandes debates del cambio climático. Lo que nosotros vivimos no es porque algo estamos pagando, estamos pagando la irresponsabilidad del neoliberalismo, donde la prioridad son los negocios y no la parte humana”, dijo en su mensaje.
Reiteró que no vino a la simulación y que la transparencia es un principio, que va a continuar durante los siguientes tres años del nuevo periodo de gobierno.
López Rodríguez compareció en calidad de presidenta en funciones, por la administración 2021-2024, y electa para el periodo 2024-2027, y expresó que seguirá “trabajando con el mismo amor que me caracteriza, con la misma pasión, es un reto más y lo vamos a lograr”.
El secretario técnico de la Auditoría Superior del Estado (ASE), Carlos Alberto Villalpando Milián, en representación del auditor superior César Paris Peralta Hidalgo, reconoció la disposición de la presidenta por llevar a cabo dicho acto, a pesar de los daños ocasionadas por las intensas lluvias.
El subsecretario de Auditoría de la Secretaría de Contraloría y Transparencia Gubernamental del Estado de Guerrero, Edgar Alan Apantenco Belmont, en representación del secretario, Víctor Édgar Arenas, convocó a la presidenta a seguir con una administración transparente, como en los primeros tres años.
Después de la ceremonia se le preguntó a la presidenta si va a continuar con los mismos funcionarios, y respondió: “A los que aprendieron no puedo moverlos, a los que no aprendieron hay que moverlos, porque hoy más que nunca hay una exigencia del ciudadano en resultados y no podemos darnos el lujo en la improvisación, y más en las circunstancias que hoy recibo la próxima administración”.
En referencia a los daños ocasionados por el huracán John, que dejó calles afectadas, “casas inundadas y la reactivación económica parada y hay que luchar”.
Sobre cuáles son las áreas donde hará esos cambios, no dio nombres, pero indicó que este lunes que será la toma de protesta, “van a haber algunos cambios que vamos hacer”.
Sobre la visita de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, a Acapulco, el próximo miércoles, dijo que oficialmente no tenía esa información, pero que a través de Marcelo Ebrard Casaubón hizo llegar información de los daños ocasionados en la unidad Infonavit Alta Progreso, donde se deslavó una barda.
Se le preguntó si acudirá a la toma de protesta de la presidenta y respondió que “no puedo salir debo estar aquí”, en referencia a quedarse en la ciudad, para hacer la evaluación de daños.
En el acto, como lo marca la ley, el Ayuntamiento saliente entregó los informes e inventarios, recursos financieros y humanos, archivos e informes de los programas de gobierno; demás de la documentación bajo su resguardo.
Como parte de esta actividad, el titular del Órgano de Control Interno Municipal, Pedro Roberto Pineda Villa, leyó el acta circunstanciada del estado que guarda la administración municipal 2021-2024, misma que fue firmada por quienes en ella se mencionan, para sus efectos jurídicos y administrativos.
Participaron la diputada local Araceli Ocampo Manzanares, así como la representante de la Secretaría de Contraloría y Transparencia Gubernamental, Berenice Salas Herrera; el representante de la Auditoría Superior del Estado, Francisco Rendón, así como integrantes de los Cabildos saliente y entrante.

 

Revive el huracán John en la gente los temores provocados por el Otis

Jacob Morales Antonio

La señora Tomasa Acosta López, junto a su hijo, cuñada, y cuatro nietos llegaron desde el lunes al refugio de la unidad deportiva Jorge Campos en Ciudad Renacimiento en la mismas colonia donde viven, porque los vientos del huracán John categoría 3, que tocó tierra en los municipios de Marquelia y Copala revivieron los momentos de angustia que pasaron con el huracán Otis hace 11 meses.
Las lluvias que comenzaron de forma intensa desde la madrugada de este miércoles por la inesperada fuerza que recobró John frente a las costas de Guerrero que después de ser una baja presión volvió al nivel de tormenta tropical, provocaron que los afluentes que bajan de la parte alta de las colonias Simón Bolívar, Emiliano Zapata y Sinaí se llenaran y por algunas horas desbordaran en las partes baja como la colonia Postal y en el fraccionamiento Arboledas.
En un extenso recorrido desde las 10 de la mañana y hasta la 1 de la tarde en las colonias Emiliano Zapata, Ciudad Renacimiento, Arroyo seco, nueva Revolución, Sabana, Nueva Frontera, Sinaí, La Postal, el fraccionamiento, Arboledas y la Vacacional, había recorridos de integrantes de Protección Civil del Estado, del municipio, agentes de la Policía Estatal y Municipal, la Guardia Nacional y el Ejército, qu también resguardaban supermercados y tiendas de conveniencia. A esas horas del día también había unidades de la Guardia Nacional apoyando a las personas varadas en el bulevar Vicente Guerrero que eran subidas a los camiones para transportarlas al centro de la ciudad o viceversa.
Mientras la lluvia caía de forma copiosa en la zona suburbana, algunos vecinos de la colonia Nueva Revolución, la Nueva Frontera y la partes aledañas de Ciudad Renacimiento con el río de La Sabana caminaban en las calles y cruzaban los puentes que están sobre el río de La Sabana para comprar agua en garrafón e ir por alimentos a los mercados y zonas comerciales más cercanos.
Debido a que en otros momentos las colonias han quedado bajo el agua, como pasó hace 11 meses con Otis, esta vez los propietarios de automóviles los dejaron sobre los puentes, que son las zonas más altas, y así no correr el riesgo de perder su patrimonio. Estando ahí muchos se quedaban largos momentos viendo el caudaloso y turbio turbio río que arrastraba basura, troncos y hasta refrigeradores.
Mientras la lluvia seguía en la unidad deportiva Jorge Campos de Ciudad Renacimiento, la señora Tomasa, de 65 años, cruzaba los brazos y oraba para que no sucediera lo mismo que con Otis. Sentada en una silla, vigilando a sus cuatro nietos, contó que el lunes recordó como si fuera la misma noche que Otis devastó Acapulco.
Al amanecer no lo pensó dos veces y salió con su familia al refugio temporal donde se les dio cobijo. La casa de la mujer es de paredes de concreto pero techo de lámina, y el resonar fue estruendoso. Dijo que sintió miedo. En ese albergue hay otra pareja que vive en la comunidad de Pénjamo, en Coyuca de Benítez, y quienes quedaron atrapados en la ciudad, luego de una operación que tuvo el hombre en el hospital El Quemado.
Este miércoles las dos familias fueron revisadas por médicos del municipio y se les brindaron alimentos.
En el albergue los encargados comentaron que estaban inciertos si más familias acudirían. La cancha techada de la unidad deportiva sigue destruida, y es imposible refugiar a más personas, a un costado está el área de gimnasio que tiene techo, que sólo se usaría si llegaran más personas, por lo pronto este miércoles las dos familias estaban en una de las oficinas.
En las calles la corriente no paraba, por momentos la lluvia era intensa, a los pocos minutos volvía a desaparecer, luego era una brisa que advertía otro diluvio. Al medio día el río de La Sabana no desbordaba y estaba aproximadamente a dos y tres metros del borde en las colonias aledañas.
La señora Guadalupe López Hernández de la colonia Nueva Revolución estaba sentada con su esposo y uno de sus nietos en el corredor de su casa, ahora reconstruida con paredes de concreto, porque Otis destruyó su casa de paredes de madera y techo de lámina que sigue conservando porque el apoyo que le dio el gobierno federal no le alcanzó.
La mujer fue insistente con la petición de una barda de protección del río de La Sabana, aproximadamente de 2 kilómetros río arriba de la colonia, donde el agua llega a desbordarse y se inundan. La mujer dijo que esta vez ya estaban prevenidos en caso de una emergencia similar a la de Otis, aun que las pupilas de sus ojos había incertidumbre.
En los negocios como tortillerías y los centros de llenado de garrafones con agua purificada, había filas de las personas esperando comprar. La escena de gente caminando se repetía en todas las calles. Algunos llevaban huevos o verduras y productos enlatados.
A la 1 de la tarde en el bulevar Vicente Guerrero y las esquinas de la calle 14 de la Emiliano Zapata y la avenida El Quemado, en la Central de Abasto, el agua encharcada comenzaba a generar que los vehículos pararan por fallas. Agentes de la Guardia Nacional ayudaban a empujar los automóviles en las laterales para que no obstruyeran el paso.
Para las 3 de la tarde un diluvio se dejó caer, y el bulevar Vicente Guerrero que es la principal entrada a Acapulco por la caseta de La Venta, de la Autopista del Sol, comenzó a llenarse de agua, y los automóviles comenzaron a retroceder y buscar las partes que aún no estaban con agua.
En ese momento, las calles hacia Ciudad Renacimiento eran ríos caudalosos, y sobre el puente elevado del bulevar, decenas de automovilistas quedaron varados viendo como el agua subía poco a poco, con el desbordamiento de los canales Del Perro y Del Muerto en el fraccionamiento Libertadores, el afluyente que baja de la colonia Zapata hacia la postal, y el río de la Sinaí que desborda en el fraccionamiento Arboledas.
La escena para todos era la misma que se vivió con el huracán Otis hace exactamente 11 meses, con una ciudad bajo el agua.