La Cuaresma será recibida por muchas familias en desasosiego por el Otis: arzobispo

El arzobispo Leopoldo González González durante la transmisión de su mensaje Foto: El Sur

Daniel Velázquez

El arzobispo Leopoldo González González reflexionó que la Cuaresma de este 2024 será recibida por muchas familias en desasosiego a causa de los estargos casuados por huracán Otis hace mas de tres meses.
Sin indicar abiertamente el tiempo transcurrido desde el huracán Otis, ocurrido el pasado 25 de octubre de 2023 hasta el 14 de febrero, fecha que inicia la Cuaresma con el ritual del Miércoles de Ceniza, el arzobispo hizo notar que habrán transcurrido 113 días y las condiciones siguen siendo adversas para muchas familias luego del meteoro.
“El desasosiego y los estragos del huracán Otis continúan oprimiendo a muchas personas y familias”, dijo en su mensaje de este domingo.
También recordó que sigue el problema en los pueblos sembrados por la violencia y hay comunidades polarizadas.
Convocó a los creyentes de la fe católica para que el ayuno y la oración de este Miércoles de Ceniza sea para pedir por la paz en Acapulco, en el estado, en el país y en el mundo.
También invitó a que el inicio esta conmemoración sea la oportunidad para la reconversión, reaprender la solidaridad y la fraternidad, empezar en el hogar y luego llevarlo a la colonia con los vecinos, para que todos avancen en afán del bien común.
En su mesaje, monseñor explicó lo que significa el ritural de Miércoles de Ceniza, explicó que ese día en las iglesias se impone la cruz a los creyentes y al momento de hacerlo se les da un mensaje, el cual puede ser “polvo eres y en polvo te convertirás” o “arrepientete y cree en el evangelio”, ambas afirmaciones tienen un sentido, la primera, dijo, es un llamado a la humildad y a creer en la paz y ternura de Dios; la segunda es un llamado a la reconversión, “a cambiar la mentalidad y liberar ataduras”.
El ritual del Miércoles de Ceniza consiste en asistir a la iglesia ese día para que un sacerdote pinte con su dedo una cruz en la frente. La ceniza con la que a los fieles se les dibuja la cruz es la que se obtiene de la quema de las palmas que se bendicen en el Domingo de Ramos del año anterior
El Miércoles de Ceniza, este año bisiesto, coincide con una fecha que es comercialmente muy explotada, conocida como el Día del Amor y la Amistad.

 

Que acompañe la familia a los niños en su aprendizaje luego de Otis, pide el arzobispo

Daniel Velázquez

El arzobispo Leopoldo González González llamó a los adultos, padres, tíos y hermanos a acompañar a los infantes en el proceso de enseñanza-aprendizaje luego del huracán Otis, pues para algunos estudiantes todavía no es posible regresar a las aulas.
En su mensaje de este domingo, el arzobispo sugirió que en el hogar, en aquellos casos donde los alumnos no han podido volver a las aulas, que se les dedique un espacio para el estudio y otro para la reflexión de los temas que se han tratado en las clases, pues eso ayuda en el aprendizaje.
El acompañamiento a los infantes en el proceso educativo es especialmente importante, pues recientemente, a causa de la pandemia, los alumnos también estuvieron ausentes de las escuelas. “Esto hace todavía más necesaria la cercanía de los maestros en la escuela y de los papás en el hogar, para acompañar, motivar y facilitar el aprendizaje de los niños y adolescentes”.
El mensaje del arzobispo fue a a propósito del regreso a clases, luego de las vacaciones de fin de año, pero con la reserva de que hay escuelas que a consecuencia del huracán todavía no pueden volver a clases.
Felicitó a quienes ya han regresado a sus escuelas y a los que no han podido hacerlo, les dedicó palabras de fortalecimiento y esperanza, pues tendrán que esperar.
El arzobispo destacó que la escuela “nos abre a la realidad, al darnosla a conocer. En los primeros años nos ayuda a mirarla con la mayor amplitud posible, luego, de acuerdo con nuestras facultades, inclinaciones e intereses. Nos ayuda a conocer con la mayor precisión posible un aspecto particular de ella, y así, nos capacita para servir de manera profesional a la sociedad”.
González, también habló del problema de la violencia, que se ha intensificado en estos primeros días de 2024. A las víctimas de la violencia les dijo que la mayoría de la sociedad se indigna por lo que sucede, por los asesinados o ejecutados, por los pierden sus bienes, por los que pagan cuota.
Convocó a que esta semana se dediquen oraciones por la paz y porque las autoridades responsables de la seguridad, “encuentren las estrategias conforme a derecho, para garantizar la seguridad de las personas y de sus bienes”.

Pide el arzobispo que la entrega de apoyos no genere envidia y división

Daniel Velázquez

El arzobispo Leopoldo González González llamó a que los apoyos que entrega el gobierno federal para la reconstrucción de las casas devastadas por el huracán Otis no sean motivo de envidia, malos entendidos o división entre las familias.
Este domingo la Iglesia católica realiza su semana nacional de oración por la paz, la cual está dedicada al reencuentro entre comunidades que se han distanciado por la violencia para sanar las heridas que este flagelo ha causado en familias y comunidades.
“Lograr caminos de reencuentro que son tan necesarios para sanar las heridas que la violencia ha provocado en familias y comunidades”.
Pidió que el miedo y la desesperanza no sean obstáculos para enfrentar los desafíos que se enfrentan puso como ejemplo el peregrinar de María y José en busca de posada y al final consiguieron un espacio donde pudo nacer Jesús.
Dijo que el miedo puede provocar desconfianza que fue lo que pasó con María y José les tuvieron miedo y no les abrieron la puerta pero en Herodes ese mismo sentimiento le hizo cometer “atrocidades” en referencia a la muerte de inocentes.
Monseñor reiteró su agradecimiento a todos los que han aportado su tiempo, sus bienes para atender a los damnificados por el huracán dijo que esas muestras de ayuda son una manifestación de Dios.
Luego, a los damnificados les dijo “que la distribución de los enseres domésticos y la aplicación de los recursos para la limpieza y reconstrucción de los hogares fortalezcan la unidad y la armonía en el hogar, que no ocasione envidias, malos entendidos o divisiones”.
Como parte de las ayudas del gobierno federal a los damnificados por el huracán Otis, el gobierno federal dispuso la entrega de un paquete de enseres que consiste en refrigerador, estufa, colchón, ventilador, licuadora y sartenes.
El apoyo para la reconstrucción va de 35 mil a 60 mil pesos, la primera entrega fue del 9 al 18 de diciembre, los damnificados recibieron la mitad del dinero según haya sido clasificado el daño en su vivienda, menor y la segunda entrega será del 20 al 31 de diciembre.

 

Encabeza el arzobispo una oración por los que perdieron la vida en el mar por Otis

El arzobispo Leopoldo González oficiando la misa en honor a la virgen de Santa Lucía en el parque de La Reina Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, ofició la misa por el Día de Santa Lucía en el parque de la Reina, donde oró por los marineros que perdieron la vida en el mar durante el impacto del huracán Otis.
No se realizó la tradicional procesión marítima, en la que los lancheros transportan la Virgen de los Mares, desde Caleta al parque de la Reina. La razón, dijeron unos dueños de embarcaciones con fondo de cristal, es que no hay lanchas porque están hundidas y las que ya se rescataron no tienen motor.
Ante más de 100 feligreses, reunidos en la tarde de este miércoles, el arzobispo Leopoldo González declaró: “Nos reunimos en este espacio tan hermoso para confiar en la intersección de Santa Lucía, la vida y la integridad de todos los prestadores de servicios en esta bahía, a los pescadores y a los marineros que navegan en estas aguas”.
Pidió en especial “su intercesión por todos aquellos hermanos nuestros que en la noche del huracán perdieron la vida en las inmediaciones de la bahía. Que el señor los acoja en su misericordia, perdone sus pecados y los haga participar en la vida eterna”.
Dijo que “hay una seguridad que tenemos sumamente arraigada en nuestro corazón: Jesús estuvo con ellos en el momento de su muerte. Así como nosotros de manera espontánea lo invocamos en esos momentos, ellos también lo hicieron”.
“El Señor les dirigió su palabra para llamarlos y transformar ese momento en paso a la casa de Dios padre. Nosotros los miramos en la presencia de Dios, ahí los vemos. Y tenemos la esperanza de reencontrarlos con ellos un día en la eternidad”, agregó.
Con un cielo que poco a poco empezaba a oscurecerse, el representante de la Iglesia católica en Acapulco pidió “al Señor por sus familias, tengan la paz a su misericordia, Jesús, agonizando en la cruz, puso su espíritu en manos de Dios”.
Compartió una experiencia propia, en atención a víctimas de violencia hace seis años, cuando un adolescente de 13 o 14 años le dijo: “Desde que mi hermano desapareció, mi mamá no tuvo ojos para nosotros”.
Acompañado del párroco de la colonia Morelos, Juan Carlos Flores, el arzobispo Leopoldo González añadió: “Necesitamos confiar nuestros seres queridos al Señor y poder levantar los ojos y mirar alrededor”.
También exclamó: “Este año queremos también pedir la intersección de Santa Lucía para continuar juntos la labor de restaurar y reconstruir nuestra persona y nuestra familia, nuestra casa y nuestros negocios, las estructuras básicas para vivir en sociedad, en especial aquellas que cuidan la salud”.
Pidió para “que pronto, muy pronto, las personas en busca de descanso puedan, con mucha confianza y gran alegría, visitarnos para contemplar y entrar en este mar tan hermoso, tener la acogida de nuestra hospitalidad, que el Señor nos conceda esto, todos, todos artesanos de la reconstrucción y la restauración”.
Una estatua de la Reina de los Mares color bronce, distintos arreglos florales y los ornamentos religiosos completaron la escenografía de la misa, realizada encima de una tarima. La ceremonia terminó después de las 6 de la tarde y luego empezó la presentación de un grupo de niños, de la colonia Constituyentes, de la danza de los chinelos.

Necesitan más ayuda del gobierno, insisten familiares de los marineros desaparecidos

Familiares de personas desaparecidas durante el paso del huracán Otis, en la misa en la Catedral del Zocalo, a 41 días de ocurrido ese fenómeno meteorológico en Acapulco Foto: Jesus Trigo

Aurora Harrison

Familiares de marineros que se encuentran desaparecidos en el mar desde el impacto del huracán Otis en Acapulco hace 41 días, acudieron a la misa en la Catedral del Zócalo, que encabezó el arzobispo Leopoldo González González, y lamentaron que las autoridades no quieran buscar a sus seres queridos.
Al mediodía de ayer lunes, los familiares llegaron a la Catedral en el Zócalo, con fotos y lonas en las que se leía: “Te estamos buscando”, para escuchar el mensaje que el arzobispo dio a 41 días del meteoro que destruyó muchos hogares, negocios, “hirió el corazón de todos”, pero en especial de aquellos cuyos seres queridos murieron o están desaparecidos.
“De una manera más dolorosa el corazón de las familias, de nuestros hermanos que esa noche murieron y cuyos cuerpos no se han encontrado, con nuestro afecto y palabras hemos buscado darles consuelo”, dijo, e indicó que “sólo la palabra de Dios puede dar esperanza y paz”.
Durante la misa las familias compartieron abrazos, lagrimas y trataron de darse consuelo ante el dolor que viven por la desaparición de sus hijos, esposos y padres.
“En lo terrible de esa noche el espíritu santo que habita en cada uno de nosotros les hizo invocar al señor, como también nosotros lo hicimos con nuestra boca y mente”, dijo el arzobispo Leopoldo González, y aseguró que esa noche no estuvieron solos: “Dios los llevó con él”.
Los familiares tienen fe en encontrarlos, por ello insisten a las autoridades para que los busquen.
Tal es el caso de la señora Marcela Cipriano, madre de Marco Antonio Franco Cipriano: “la realidad es que no nos están apoyando, la realidad es que ya nos dejaron a un lado”.
“Vino el presidente (Andrés Manuel López Obrador) a echar flores al mar, darlos por muertos a todos y eso no es cierto porque el cuerpo de mi hijo no me lo han entregado, son tres personas que andan en ese barco, no encuentran a ninguno, ni al barco” dijo.
Abundó que ha ido en varias ocasiones al Servicio Médico Forense para buscar a su hijo, y las autoridades de la Fiscalía General del Estado les tomaron muestra de sangre y “para ver si llegan cuerpos, hemos estado día y tarde, pero no nos están apoyando. Desgraciadamente desde el primer día no nos apoyaron, desde el primer día fuimos a la Marina y nos quitaron de la puerta que porque hacíamos estorbo”.

Recordó que en esa ocasión uno de los marinos le dijo que “ellos no tenían derecho de buscarlos porque ellos son marinos mercantes, que ellos buscaban a sus amigos, a los marinos de gobierno, así nos los dijo y no se vale, porque es una vida humana y no es una son tres que andan en ese barco, y no son 50 muertos, son más de 200 muertos, si nada más los que estamos unidos somos más de 39 personas”.
“El presidente no nos está ayudando y le pedimos maquiladoras, aparatos que nos ayuden a rastrear el barco, a rastrear más a fondo pero no quieren, que no se puede, nada más porque somos pobres nos tratan así, porque si fuera hijo de un presidente ya hubieran volteado el mar y lo hubieran encontrado, porque a nosotros no nos apoyan de esa forma” reprochó, y es que, dijo, “están dejando pasar los días para darlos por muertos”.
Sostuvo que no se han hecho las búsquedas como se acordó con las autoridades, por el contrario, “hemos tenido amenazas porque hay una persona que nos daba la mano, nos apoyaba pero lo amenazaron por medio de su celular y se alejó la persona no nos ayudaron, no nos han apoyado, nada, nada”. Y abundó que su otro hijo es marinero y por medio de él han conseguido lanchas, combustible para meterse al mar y buscarlo.
La madre de Ulises Castillo Hernández, propietario del cayuco Valeria Abigail, que se encontraba anclado en la Rotonda de los Hombres Ilustres, dijo que las autoridades “no nos hacen aprecio, por más que le pedimos se niegan… es el gobierno que se niega a seguir buscando, porque hay muchos desaparecidos”.
“Nosotros como familiares, madres, deseamos encontrarlos, aunque sea su cuerpo, para darle sepultura”, dijo la señora. Después intervino su nieta, hija de Ulises, que recordó que mencionó que en la última manifestación que tuvieron se acordó que iba a zarpar uno de los familiares o dos.
Abundo que “quedaron que hoy (ayer) iba a zarpar la esposa de otro desaparecido y yo que estoy buscando a mi papá, pero a la mera hora nos lo negaron e incluso fueron varios familiares a la Base y no los dejaron pasar, no quisieron llevarnos, quien sabe qué escondan o qué paso, pero no nos dejaron subir con ellos”.
Georgina Patricia Noguera Pinzón, esposa de Andrés Cortés Salazar, capitán del yate Baccus, dijo: “estamos con la Marina en la búsqueda, trabajando, pero pues sus avances son lentos. Yo no digo que no lo hacen, pero son lentos porque ya a 40 días no lo han encontrado, ni al yate, no han encontrado algún indicio de nada”
“Nos sentimos acompañados, pero a veces nos sentimos solos en la búsqueda porque no hay una respuesta, no hay nada, estamos como si camináramos entre sombras porque no hay una respuesta para nosotros”, lamentó.
En las fotografías que los familiares cargaban en sus brazos, estaban los rostros de Andrés Cortes Salazar del yate Baccus: Abigail Andrade Rodríguez, hostess del yate Litos, Mauricio Adriám Bibiano, capitán del Vida; Fernando Esteban Parra Morales de la embarcación Litos y Ulises Castillo del cayuco Valeria Abigail.
Después de la misa, el arzobiso, bendijo a todos los fieles que caminaban en fila para salir de la catedral hacía el kiosco, donde fue colocada una corona de flores.
En declaraciones después de la instalación de la ofrenda, González González dijo que está “experiencia tan dolorosa ha de hacerse sabiduría en nosotros, primero para elaborar protocolos que nos permitan ante estos fenómenos que se piensan que puede llegar con una frecuencia estar más protegidos, este fue terrible, nunca habíamos visto cosa igual”.
“Juntos hemos de reconstruir nuestra persona, hogar, la casa común y también nuestra sociedad, el dolor que nos causa la muerte de estos hermanos nuestros reafirme el valor de cada vida humana desde la concepción hasta la muerte natural” dijo.

No acumular despensas si ya hay forma de alimentarse, pide el arzobispo a acapulqueños

Daniel Velázquez

El arzobispo Leopoldo González González llamó a no acumular despensas y para que quiénes tengan forma de conseguir alimento, permitan que otras personas, que no tienen esa posibilidad, puedan acceder a esos bienes.
En su mensaje de este domingo, el arzobispo habló sobre el proceso de reconstrucción de la ciudad y se refirió a la entrega de despensas, la basura, las emociones y de restaurar la buena imagen de Acapulco, para que los saqueos no sean la imagen del municipio, sino la hospitalidad.
Monseñor también pidió hacer oración por las familias que perdieron un ser querido y por quienes que no encuentran a sus familiares.
A 20 días del impacto del huracán Otis, el arzobispo agradeció a las instituciones y particulares que se han solidarizado con Acapulco, “gracias a personas e instituciones que han ofrecido comedores y despensas”, y les pidió mantener es ayuda.
Invitó a los ciudadanos a “fortalecer la buena imagen de nuestra ciudad, los robos y saqueos no pueden seguir lo que a muchas personas les viene a su mente al mencionar Acapulco. La imagen de Acapulco, que entre todos hemos de construir, sea la de una ciudad hospitalaria, en la cual cada uno de nosotros la hacemos mas segura. Las personas y las cosas de los demás, la belleza del entorno que grande es, nuestra hospitalidad, siga siendo también muy grande”.
A los vecinos les convocó a tomar conciencia, “si ya podemos recuperar el alimento por nosotros mismos dejemos esa ayuda para los demás. No acumular, es un bien que nos comparte una institución, para satisfacer nuestra necesidad de agua y alimento”.
También habló de la basura en la ciudad, la cual dijo es representa “riesgo de enfermedad” y convocó a todos a hacer algo para evitar la descomposición de la basura a la calle.
Otro de los aspectos que el arzobispo consideró se debe atender es la salud mental, pues las personas han estado en “estrés prolongado”, y eso afecta la paz interior y las relaciones en el hogar, que se vuelven cada vez mas ríspidas, por lo que pidió estar atentos a los cambios de ánimo y darse momentos de pacificación.
Convocó a escuchar a las personas afectadas por el huracán, “todo el tiempo que necesite”, estrechar las manos del interlocutor, poner la mano en el hombro como una manera de consuelo y comprensión.

Invita el arzobispo a acapulqueños a participar en la marcha contra el aborto el sábado

Daniel Velázquez

El arzobispo Leopoldo González González convocó a los acapulqueños a participar en la marcha contra el aborto que se realizará el próximo sábado.
La Marcha Nacional a Favor de la Mujer y de la Vida 2023 está convocada a las 4 de la tarde. Saldrá del Parque Papagayo hacia el parque de la Reina y se realizará antes de la que manifestación nacional, que será el domingo en Ciudad de México.
En su mensaje de este doningo, monseñor insistió en la postura de la Iglesia católica, de rechazo a la interrupción legal del embarazo.
Recordó lo dicho por el Papa Francisco: “Esta defensa de la vida por nacer está íntimamente ligada a la defensa de cualquier derecho humano. Supone la convicción de que un ser humano es siempre sagrado e inviolable, en cualquier situación y en cada etapa de su desarrollo. Es un fin en sí mismo y nunca un medio para resolver otras dificultades. Si esta convicción cae, no quedan fundamentos sólidos y permanentes para defender los derechos humanos, que siempre estarían sometidos a conveniencias circunstanciales de los poderosos en turno”.
En su mensaje, el arzobispo hizo una relatoría de la formación del embrión fecundado, “a los 18 días de la gestación, nuestro corazón ya bombeaba sangre por sus venas. A las cinco semanas aparecieron nuestra nariz, mejillas y dedos. A las seis semanas ya teníamos esqueleto, riñones, estómago e hígado funcionando. A las siete semanas nuestro cerebro ya producía ondas propias y teníamos ojos, lengua y labios, y a las diez semanas pudimos parpadear y reaccionar a ruidos”.
Para el cuidado de la vida, el arzobispo dijo que es necesario cuidar a la mujer embarazada, para que cuente con servicios de salud y asistencia social. En los casos de violación, dijo el delito no debe quedar impune y la sentencia debe considerar el cuidado de la víctima abusada, “y de la criuatura”.
También llamó a que los varones sean responsables de su paternidad, “el varón es corresponsable en la obligación de dar un acompañamiento afectivo y efectivo a la mujer que ha embarazado y a su hijo”.

Para construir la paz se necesita el concurso de los ancianos, dice el arzobispo

Jacob Morales Antonio

El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, dijo que en los grandes retos sociales y los procesos de construcción de la paz en México y Guerrero, no se puede prescindir de los ancianos, y reclamó la falta de proyectos para que este sector pueda vivir con plenitud.
En su mensaje y comunicado dominical, en el contexto de la tercera jornada mundial de los abuelos y las personas mayores, y la jornada mensual de oración por la paz en México, dijo que la vejez es un don y los ancianos son el eslabón entre generaciones, para transmitir entre los jóvenes la esperanza de la vida y la fe.
Insistió en que las generaciones jóvenes han recibido mucho de los ancianos y que no son “extraterrestres”, que dentro de poco tiempo todos llegaremos a ese momento.
González González señaló que los abuelos son olvidados pero guardan una gran riqueza, a pesar de que se les tiene en el olvido y que donde no hay honor para los ancianos, no hay futuro para los jóvenes, pues su abatimiento quita amor y esperanza a todos.
Recordó las palabras del Papa Francisco, de que los jóvenes deben alegrar el corazón de los ancianos y adquirir la sabiduría de sus vivencias, “pero que no dejemos solos a los ancianos, que no los releguemos a los márgenes de la vida, como desgraciadamente sucede frecuentemente”.
Expresó que “las personas mayores entregan al presente un pasado que es necesario para construir el futuro. Este ha sido el camino de la humanidad y se vive en alianza entre generaciones”.
Dijo que en algunas partes del mundo hay planes de asistencia, pero en muchas no hay proyectos para ayudarles a vivir en plenitud y este es un desafío que requiere del compromiso de los jóvenes.
“Las instituciones encargadas de garantizar la seguridad de las personas y de sus bienes, tienen una grande responsabilidad sin la cual no es posible construir la paz en la sociedad, pero también hay un artesanado de la paz que nos involucra a todos. Todos podemos colaborar en la construcción de un mundo más pacifico”, afirmó.
Agregó que “uno de los caminos para lograrlo, es el diálogo entre las diferentes generaciones. Fomentar todo esto, entre las generaciones, significa labrar la dura y estéril tierra del conflicto y la exclusión. Los grandes retos sociales y los procesos de construcción de la paz no pueden prescindir del diálogo entre los depositarios de la memoria, los mayores, y los continuadores de la historia: los jóvenes”.
También pidió por las personas víctimas de la violencia y sus familias, y a quienes son extorsionados, que se restaure la justicia dañada y que conforme a derecho, las personas que cometieron los delitos sean apoyados para ya no repetirlos.

La paz necesita de buenos salarios y el combate a la extorsión, dice el arzobispo

Daniel Velázquez

El arzobispo Leopoldo González González llamó a la justa remuneración para los trabajadores, como una acción necesaria para la construcción de paz y abogó para que las autoridades combatan la extorsión, el cual señaló es un problema muy extendido que afecta a empresarios y a ciudadanos con autoempleo.
En su mensaje de este domingo, dedicado a la jornada nacional de oración por la paz, monseñor señaló que la inequitativa distribución de la riqueza evita que los trabajadores vivan con dignidad, aun cuando tienen un empleo. “Una familia que carece de trabajo está más expuesta a dificultades, tensiones, fracturas e incluso a la desesperada y desesperante tentación de la disolución. ¿Cómo podríamos hablar de dignidad humana sin comprometernos para que todos y cada uno tengan la posibilidad de un sustento digno?”.
“Para todos es claro que como sociedad no hemos alcanzado aquellas condiciones que permitan a todos los ciudadanos la posibilidad de vivir dignamente, como personas humanas. Todos, cada uno desde nuestra propia responsabilidad, hemos de colaborar para alcanzarlas”.
Insistió en combatir la inseguridad como mecanismo para que los empresarios generen empleo. “A muchos empresarios y a muchos trabajadores la extorsión les roba no sólo parte del fruto de su trabajo, sino también su paz personal y el deseo de trabajar. Muchos negocios han cerrado. Muchos tienen en su mente y en su corazón esta pregunta: ¿Vale la pena trabajar para que parte de mi salario se lo robe otro que no trabaja y me amenaza? Esto no es algo oculto y está muy extendido”.
En su mensaje de este domingo, Leopoldo González señaló que la búsqueda de la ganancia cada vez mayor excluye a muchas personas de tener lo necesario para vivir, lo que señaló “es fuente de graves injusticias”.
Agregó que las capacidades de los empresarios para acrecentar sus bienes y aumentar su riqueza es un don de Dios y por tanto éste debe emplearse en el desarrollo de las demás personas para superar la pobreza mediante la creación de fuentes de empleo y es en esa interacción donde las autoridades deben velar por el bien común. “El reconocimiento de los derechos de los trabajadores y del esfuerzo de los empresarios implica verse libres de extorsiones”.
La jornada de oración por la paz de esta semana es para “que a nadie le falte el trabajo y que todos sean justamente remunerados y que puedan gozar de la dignidad del trabajo y la belleza del descanso”.

 

Hay anhelo de un alto a asesinatos y desapariciones en Acapulco, dice el arzobispo

El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González en la misa del Domingo de Resurrección en la catedral del Zócalo Foto: Jesús Trigo

El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, dijo que hay un gran anhelo de paz y de un alto a los asesinatos y desapariciones en el puerto, así como que cualquier adelanto fraterno en la justicia es un paso de la muerte hacia la vida.
En su comunicado dominical, el arzobispo señaló que en el contexto de la conmemoración de la Iglesia católica de la resurrección de Jesus, “en el gran corazón de todos hay un grande anhelo de paz, que cese ya tanto asesinato, ejecución y desaparición de personas, tanta extorsión que mete mucho miedo, desánimo a las personas y a las familias y sangra su economía”.
El prelado llamó a la sociedad a participar “en la resurrección del Señor: Cualquier adelanto fraterno en la justicia, en la paz, en la solidaridad, en la concordia, es un paso de la muerte a la vida”, y que para “lograr condiciones de bien común, que permitan a todos una vida digna, hay que participar de la resurrección del Señor Jesús”.
El padre al mediodía ofreció una misa en la catedral, donde oró por el buen regreso de los visitantes que estuvieron vacacionando en Acapulco, y de los turistas que acudieron a misa. Ahí celebró bautizos y confirmaciones de jóvenes. (Jacob Morales Antonio).