Cancelan padres de los 43 actos en Iguala y Cdmx por emergencia tras Otis

Redacción

Iguala

Madres y padres de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, desaparecidos hace 109 meses en Iguala, cancelaron la colocación de ofrendas florales en los monumentos de los tres estudiantes caídos, ante los “terribles” efectos del paso del huracán Otis.
Este 27 de octubre, se cumplen nueve años y un mes de la desaparición forzada de los 43 normalistas, por lo que sus familiares y compañeros mantienen su exigencia de verdad y justicia.
A través de redes sociales y en la página oficial de Facebook, informaron que por esta ocasión “nos vemos en la necesidad de cancelar la marcha mensual que se realiza en la CDMX en exigencia de verdad y justicia por nuestros 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa”.
Y a su vez, suspendieron el mitin político y colocación de ofrendas florales en las dos estelas de luz en memoria de los tres normalistas caídos, Julio César Mondragón Fontes, Julio César Ramírez Nava y Daniel Solís Gallardo, que puntualmente realizan en Iguala los 27 de cada mes.
Al consultar a los integrantes del Bloque Democrático de Organizaciones Sociales de Iguala, informaron que la cancelación de la presencia de los padres de los 43 y estudiantes normalistas se debe a la emergencia en el estado por los efectos huracán Otis.
Además de que ellos también están limitados con la comunicación con los padres de familia debido a que en el municipio de Tixtla donde se ubica la Escuela Normal de Ayotzinapa, hubo algunos daños, por lo que desconocen la situación en que se encuentren, pero que al ver publicaciones en redes sociales saben que están bien.

 

Proponen al etnohistoriador Baltazar Brito para la presea Sentimientos de la Nación

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

Dos organizaciones sociales propusieron al promotor cultural Baltazar Brito Guadarrama, originario de Zacapoxtepec, municipio de Apaxtla de Castrejón, como recipiendario de la presea Sentimientos de la Nación que cada 13 de septiembre entrega el Congreso local.
Las agrupaciones Organización Guerrerense del Municipio de Apaxtla. Radicados en la Ciudad México, interior del país, y en el extranjero, así como Tlapa-Tlappan-Tlachinollan, Arte y Cultura Comunitaria, enviaron oficios por separado a la presidenta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso local Yoloczin Domínguez Serna en los que piden que considere la propuesta del “gran promotor de la cultura dentro y fuera de este estado”, expuso la primera organización.
En el oficio de fecha 22 de agosto, firmado por los representantes de la organización, José Servando Lagunas y el general brigadier, médico cirujano, Ralph José Rodríguez Villalobos se argumenta que Baltazar “es una voluntad perseverante que, en relativamente poco tiempo, ha conseguido lo que a otros les ha costado una vida”.
Refiere que es licenciado en etnohistoria, maestro y doctorado en estudios mesoamericanos por la UNAM, y actualmente director de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia.
Añade que ha procurado rescatar y difundir la memoria indígena de nuestro país, “consciente de que en ella reside una buena parte de la diversidad cultural que caracteriza a los mexicanos”.
Resalta en su trayectoria que es “apasionado” de los testimonios pictográficos mesoamericanos, y que ha estudiado y publicado los códices Humboldt fragmento I, Azoyú I y Azoyú II, los tres elaborados bajo la tradición escrituraria que, en tiempos prehispánicos y coloniales, era utilizada por los antiguos pobladores de Tlapa-Tlachinollan.
De acuerdo a la agrupación Brito Guadarrama ha reconstruido parte de la historia política y económica de este lugar enclavado en la lejanía de la montaña guerrerense.
“Además de difundir este legado entre nuestros connacionales mediante libros, artículos e incluso exposiciones y entrevistas a distintos medios de comunicación, ha procurado que sea reconocido en el extranjero como parte del bagaje cultural de la humanidad”.
Refiere que otros de los códices “que han captado su interés y que también ha difundido no solo en nuestro país sino alrededor del mundo”, son los pertenecientes a la región poblana de Huejotzingo, así como los nombrados Boturini, Badiano, Tonalámatl de Aubin, Lienzo de Tlaxcala, Maya de México y Dresde.
Asegura que el conocimiento de nuestros ancestros ha sido llevado por Brito Guadarrama a estados como Tlaxcala “y lugares tan lejanos” como Irán, Polonia, Costa Rica, Colombia, Bolivia, Panamá o Nueva York.
Añade que, en tanto, en México ha sido el artífice de las dos exposiciones de códices originales más importantes que se hayan realizado hasta el momento; la primera en 2014 en el Museo Nacional de Antropología y la segunda en el Museo Internacional del Barroco, en Puebla.
Subraya la agrupación que ha promovido la cultura dimanada de los pueblos indígenas y ha realizado un esfuerzo por garantizar el derecho a la cultura de un buen número de estas comunidades.
“En ese sentido, Baltazar Brito ha dotado de material bibliográfico a distintas poblaciones, entre ellas, Nochtepec, los 16 pueblos de Apaxtla de Castrejón, Acamixtla e incluso al Cereso de Chilpancingo, “uno de los espacios donde, generalmente el derecho a la educación suele ser marginado”.
Asegura que también ha llevado material para fundar o engrosar una biblioteca son Zacatepec, Amatlán, Oaxaca, Quiahuiztlan y varios pueblos más de Tlaxcala, Estado de México y Ciudad de México.
“Brito también ha centrado sus esfuerzos en recuperar y preservar el patrimonio documental y cultural de la nación. En ese sentido, contribuyó a repatriar los manuscritos de Luis de Carvajal, El Mozo, personaje virreinal que fue sentenciado a muerte por mantener un credo distinto al que predominaba en el siglo XVI, los cuales fueron robados del Archivo General de la Nación en la década de los treinta del siglo pasado y pretendían ser vendidos en 2017 por una conocida casa de subastas en Nueva York.
Por todo ello consideran que “es un digno merecedor de la presea Sentimientos de la Nación, pues con su labor contribuye sobremanera a la construcción de una sociedad igualitaria y democrática, donde el acceso y la difusión de nuestra memoria histórica contribuye a dotar de identidad y paz a todos los mexicanos”.
En el segundo oficio de Tlapa-Tlappan-Tlachinolan, Arte y Cultura Comunitaria, propone a Baltazar Brito Guadarrama, “en virtud de que se trata de un investigador y promotor cultural guerrerense, que ha destacado a nivel nacional e internacional por sus investigaciones y publicaciones sobre documentos pictográficos mesoamericanos y su labor de difusión de la cultura de los pueblos de México al rededor del mundo”.
El escrito que firma el presidente del colectivo, Alejandro Morales Ibarra, refiere que actualmente como Director de la Biblioteca Nacional del INAH Brito Guadarrama ha beneficiado a los pueblos para el rescate, protección y conservación de su patrimonio cultural tangible.

“La disposición y el trato, siempre atento a las necesidades de las solicitudes de los pueblos en la orientación, gestión, vinculación y apoyo directo, en relación a la defensa del cuidado y reconocimiento de la identidad comunitaria, hace que consideremos que el Dr. Baltazar Brito Guadarrama es justamente merecedor de recibir esta importante presea”.

 

El Ejército en labores de seguridad es “violencia simbólica”, por su pasado: Rosa Icela Ojeda

El panel Violencia y construcción de paz, del seminario Violencias, desapariciones y desplazamiento forzado interno, en dónde participaron Rafael Esquivel Rosas, de la maestría en Ciencias para la Paz de la Universidad Mexiquense del Bicentenario y la investigadora de IIEPA de la UAG, Rosa Icela Ojeda, ayer en la Facultad de Derecho de la UAG en Acapulco Foto: Carlos Carbajal

Daniel Velázquez

La presencia del Ejército como garante de la seguridad pública en un estado como Guerrero, representa “violencia simbólica”, y renueva “la memoria del miedo y el terror”, afirmó la politóloga e investigadora de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Rosa Icela Ojeda Rivera, en el panel Violencia y Construcción de Paz.
Este jueves comenzaron las actividades del Cuarto Seminario Internacional de la Red Latinoamericana de Estudios Subnacionales (Relades) 2023, con el título Violencias, desapariciones y desplazamiento forzado interno. Ojeda Rivera participó en el panel con la ponencia Salir de la violencia y construir la paz.
El panel se llevó a cabo en la sala de juicios orales de la Facultad de Derecho en Acapulco de la UAG.
Ojeda Rivera reprochó que se confió en el cambio democrático para que los asuntos de seguridad pública fueran de seguridad ciudadana, pues instituciones como el Ejercito y la Marina “están formadas para la seguridad internacional, la seguridad del país, por lo tanto responde a una lógica de atacar la violencia por medio de la violencia, pero además no tienen en sus procesos de formación el respeto a los derechos humanos”.
“Lo que seguimos viendo en entidades como Guerrero donde ha habido un peso muy fuerte y muy importantes en las desapariciones y violaciones de los derechos humanos históricamente administrado por la presencia de militares, en menor medida de marinos, algunas grandes violaciones”, las cuales podría mencionar, pero no era el tema de la ponencia.
“Esto, (la presencia de militares en seguridad pública) en estados como Guerrero, lo que hace es incrementar la violencia simbólica, este es un estado que ha tenido restricciones de libertades muy fuertes, desapariciones colectivas muy fuertes como la de los 43 recientemente, además de todas las desapariciones y una historia larga de agravios y de terrorismo de estado, no de Guerra sucia”.
Y aclaró que no se refiere a la Guerra sucia sino a terrorismo de estado, porque “la guerra es cuando hay dos oponentes que tienen mas o menos equilibrada la misma fuerza, aquí no había equilibrada la misma fuerza, aquí fue terrorismo estatal, esta memoria está presente en Guerrero y está presente en la cultura que ahora una política de seguridad nos vuelva a traer a los militares y a los marinos, que sean ellos los que están interviniendo de manera cotidiana, lo que hace es renovar esta memoria de miedo y de terror y no puede haber democracia con miedo y con terror”.
Las fuerzas armadas, señaló, “están hechas para defensa de la nación, no están hechas para los derechos humanos, no están hechas para una investigación del delito porque su lógica, estructura y formación corresponde a otros intereses”.
Otra observación que hizo la es que las universidades han normalizado el estudio de autores que avalan el uso de la violencia institucional. En el caso de la UAG que está en un contexto de violencia y que debiera tener un registro de los hechos de violencia en la entidad.

Ocupar el espacio público

Ojeda Rivera destacó la fuerza del movimiento de mujeres en Argentina contra la dictadura que gobernó ese país de 1976 a 1983, el de las madres y después las abuelas de la Plaza de Mayo que con un pañuelo blanco “armaron una revolución que no hemos visto en el resto de los países donde hubo el mismo nivel de crueldad, de desaparición, de asesinatos, ahí fue el país donde la sociedad civil, desde un tribunal civil juzgó a los militares que provocaron estas muertes”.
En sus conclusiones Ojeda Rivera insistió en que la seguridad de los ciudadanos debe estar a cargo de instituciones que promuevan la recuperación del espacio público y las libertades, y no por fuerzas castrenses formadas para la guerra y la práctica de la violencia. También deben existir políticas públicas de prevención “dirigidas a modificar la cultura poniendo énfasis en la educación y en la reconstrucción del estado de derecho”. Otra de sus propuestas es construir la Cátedra UNESCO para la paz y los derechos humanos en Guerrero.
En otro panel, el investigador italiano Carmelo Nigro expuso en su ponencia Dinámica de las violencias y experiencias sociales e institucionales de atención y prevención que “la pacificación en el mundo es la victoria de una visión hegemónica del mundo liberado”.
Abundó: “la paz entendida como una situación real que garantice la participación política en naturalidad no ha sido abordada en lo absoluto, en su lugar se logrado, con relativo éxito, ocultar los conflictos permanentes”.
En el panel también participó el estudiante de la maestría en Ciencias para la Paz de la Universidad Mexiquense del Bicentenario Rafael Esquivel Rosas con el tema de la construcción de paz, los derechos humanos, la dignidad humana y relación con la creación del centro cultural en Santa Cruz Cuauhtenco, Zinacantepec en 2023.
Las actividades del seminario continuarán hoy jueves y mañana viernes.

 

La película La noche de Iguala mancha la memoria del normalista desollado y pone en riesgo a su familia, dice su viuda

La familia del normalista de Ayotzinapa Julio César Mondragón Fontes, quien fue asesinado y desollado durante los ataques en Iguala el 26 y 27 de septiembre del año pasado, criticó la película La noche de Iguala de Jorge Fernández Menéndez, porque señala al estudiante como integrante del grupo criminal Los Rojos.
En un comunicado, los familiares de Julio César Mondragón dijeron que Jorge Fernández, sin citar fuentes ni presentar pruebas, asegura que Los Rojos se infiltraron en la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa y que Julio César era uno de los jefes de ese grupo criminal, razón por la cual fue brutalmente asesinado.
“Acepta (Jorge Fernández) que ninguna autoridad ha confirmado esa versión, pero siembra la duda y le da vida a esos infundios”, manifestaron los familiares.
En el comunicado, la familia de Julio César Mondragón explicó que el normalista era originario de Tecomatlán, Estado de México, y para cuando ocurrieron los ataques en Iguala apenas tenía tres meses viviendo en Guerrero, “antes de la tragedia sólo había estado en Tixtla para cursar el propedéutico de ingreso a la Normal Rural de Ayotzinapa”.
Según los familiares de Julio César Mondragón, “es imposible” que el normalista fuera integrante de la delincuencia organizada “y mucho menos jefe de uno de los cárteles de la droga que se disputa el territorio de Guerrero”; añadió que de haber sido parte de Los Rojos, Julio César no habría ingresado a la Normal Rural de Ayotzinapa para estudiar por falta de recursos económicos.
Los familiares de Julio César Mondragón, dijeron que ante las críticas y el rechazo que generó el docudrama La noche de Iguala, Jorge Fernández “se hace la víctima, dice que el rechazo se debe a que su documental presenta una ‘verdad incómoda’, de ninguna manera es así, el rechazo, indignación y rabia que despierta su documental se debe a que es una mentira injuriosa”.
La viuda de Julio César Mondragón, Marissa Mendoza, expresó que el docudrama La noche de Iguala, que según Jorge Fernández representa la “verdad incómoda” de los ataques, mancha la memoria del padre de su hija, Melisa, además de que pone en riesgo a su familia al afirmar que el normalista fue un jefe de Los Rojos.
De acuerdo con Marissa Mendoza, Jorge Fernández utilizó fotografías suyas en el docudrama La noche de Iguala, pero nunca la buscó para entrevistarse con ella ni le pidió su autorización para usarlas, por lo que exigió que el periodista deje de mentir y respete la memoria de Julio César Mondragón.