Construye ONG viviendas tradicionales para damnificados del huracán Otis en Cacahuatepec

Arriba, una de las beneficiarias de las viviendas de adobe reforzado que construyó la organización Cooperación Comunitaria en Cruces de Cacahuatepec. Abajo, vista de una que ya está ya terminada Fotos: Karina Contreras

Karina Contreras

La organización Cooperación Comunitaria construye viviendas tradicionales en los Bienes Comunales de Cacahuatepec a personas que se vieron afectadas por el impacto del huracán Otis en octubre pasado, y para lo cual está utilizando materiales de la zona.
En una reunión en la cancha de la comunidad de Cruces de Cacahuatepec los integrantes de la ONG explicaron a los vecinos en qué cosiste el proyecto que tienen para algunas comunidades de los Bienes Comunales que consta de tres líneas, que es el acceso al agua y saneamiento, el cultivar maíz criollo y la vivienda tradicional.
La coordinadora de la organización Cooperación Comunitaria, Isadora Hastings García, manifestó que lo que se pretende en que las personas mejoren su salud y tengan mejor calidad de vida, pero también evitar el daño al medio ambiente. Precisó que son procesos participativos y con el consentimiento de la gente y explicó que en el caso de las dos primeras viviendas que se están haciendo fue porque en una asamblea las personas decidieron quiénes las necesitaban más.
Además, se busca generar una economía local y no dejar que el dinero se lo lleven las grandes empresas. Aseguró que las viviendas tradicionales que se están construyendo son resistentes a sismos y no fácilmente se van a caer, porque se está utilizando el adobe, pero con técnicas que lo haga resistente, que se hicieron por medio de un diagnóstico.
Explicó que la vivienda tiene cimientos de piedras que su función es evitar que el adobe se moje, tiene hiladas de adobe que hizo la comunidad con pasto; que entre cada hilada hay una malla gallinera que refuerza cada una contra los sismos porque hacen que se amarre. El adobe es resistente por opresión no por tensión cuando viene el sismo que hace que se separe, y se le puso esa malla para evitarlo.
Además, se hizo un cruce de muros en las esquinas y en la parte de arriba tiene un cerramiento de concreto armado que viene a reforzar ante los sismos y en eso hay unas anclas donde se amarran todos los barrotes de madera, que es la estructura del techo, para evitar que con los vientos fuertes o huracanes se pueda mover la estructura del techo y al final la teja, pero alrededor tiene una mezcla para evitar que se muevan con los vientos.
Explicó que Cooperación Comunitaria se han dedicado a construir y reconstruir la vivienda tradicional de cada región donde están. Sobre porqué invertir en Cruces de Cacahuatepec, respondió que llevan 10 años trabajando en la Montaña de Guerrero en proyectos con las comunidades y ya conocían los Bienes Comunales donde estuvieron en el 2015 para hacer un diagnóstico de vivienda que no se pudo hacer porque el contacto con la organización no los llamó.
Agregó que cuando supieron del huracán Otis contactaron a Marco Antonio Suástegui, dirigente del Cecop, porque ya había trabajo con otras organizaciones y “venimos a hacer un proceso de reconstrucción con las comunidades”. Precisó que en una primera etapa esperar construir 27 casas tradicionales hechas con material de la región y con ayuda de los vecinos en algunas comunidades.
Isadora Hastings informó que se trabaja de manera simultánea en las comunidades de Cruces de Cacahuatepec y El Cantón y que esas viviendas aproximadamente tienen una inversión de 230 mil pesos. En un recorrido por la zona las construcciones hechas de adobe, pero reforzadas para resistir un sismo, muestran que han sido edificadas con base en las necesidades de sus habitantes.
Una de las beneficiadas es Clarita Zenaida Antonio, quien con sus siete hijos vivían en una casa de madera y cartón de 48 metros cuadrados, cuyo techo de lámina voló Otis. Su vivienda quedó a punto de caerse. Ahora, ella vivirá en una casa de 110 metros cuadrados con tres cuarto, un patio y una cocina que se le construirá.
Clarita explicó que junto con sus hijos y la ayuda de sus vecinos acarrearon unos dos carros de grava, así como el barro para pegar el adobe. Dice que “ganó brazo”, es decir, que sus vecinos le ayudaron para acarrear el material y ahora que construyan ellos, ella acudirá ayudarles porque hay un compromiso y “yo estoy dispuesta para ayudarles a los que nos ayudaron”.
Se mostró feliz y dijo que nunca pensó tener una casa así de “bonita” y recordó que muchas veces ingresó documentos para ser beneficiada con el programa Un cuarto más del anterior gobierno federal, pero nunca lo logró.
Otras de las beneficiadas es la señora Maribel, quien su casa era de madera y cartón con techo de lámina en 19 metros cuadrados donde vivían tres personas.
Ahora, Maribel vivirá en una casa de 81 metros cuadrados con patio, con dos cuartos y ya está por concluirse y sólo le faltan detalles. Ella dijo que estaba contenta con el apoyo y espera que lleguen más proyectos para las comunidades porque en los Bienes Comunales “estamos abandonados y tenemos muchas necesidades”.
Las personas que acudieron a la reunión, que venían de comunidades como El Cam-panario, se mostraron admirados por los diseños de las casas y el material utilizado y unos manifestaron su interés de tener esas casas porque fueron afectados por el huracán Otis y no recibieron apoyo del gobierno federal ni estatal.

 

Toman damnificados de Otis otra vez las oficinas de recaudación de Finanzas

Argenis Salmerón

Por quinta ocasión se manifestaron damnificados por Otis y tomaron por tercera ocasión las oficinas de recaudación de la Secretaría de Finanzas ubicada en el fraccionamiento Costa Azul, para exigir los apoyos económicos para la reconstrucción y paquetes de enseres domésticos.
A las 9 de la mañana, unas 25 personas cerraron las oficinas de recaudación, asentadas a un costado de la avenida Costera como medida de presión para el gobierno federal.
Los manifestantes advirtieron que ante el nulo acercamiento por parte de las autoridades federales, posiblemente se tomen de manera permanente las oficinas de Finanzas.
“Señor presidente dónde quedó tu palabra de ayudar a todos los damnificados”, “Bienestar necesitamos que des la cara, porque muchas familias no fueron censadas”, “Sedena entrega los enseres, no entregues a tus familiares, respeta el pueblo, estás para cuidarnos no para robarnos”, fueron algunas pancartas mostradas.
En declaraciones a reporteros, la vecina del fraccionamiento Marroquín, Aracely de la O, dijo que no se censó porque se atendió un problema de salud después del huracán Otis, y no estuvo cuando pasaron los “Servidores de la Nación”.
Aseguró que su casa tuvo pérdida total tras el impacto del huracán Otis y afirmó que esta temporada de lluvias se mojan las pocas cosas que tiene en su vivienda.
“Pedimos a las autoridades que vengan a darnos una respuesta a nuestra petición, que nos digan algo, o si de plano ya no nos darán nada, no nos han dicho que el apoyo se acabó”, puntualizó.
Indicó que la mayoría de los damnificados tiene el cintillo (comprobante que fueron censados) y requieren del segundo pago y el paquete de enseres domésticos.
Añadió que otros no fueron censados, pero tienen pérdidas en su casa, “todos los que faltaron tienen una justificación válida”.
“Sólo recibimos una llamada de Gobernación de un tal Osiel, quien se comprometió a ser puente con el delegado del Bienestar y hasta el día de hoy nadie se ha comunicado”, se quejó.
Los inconformes reiteraron que no dejaran la lucha y pidieron a las autoridades de la Secretaría del Bienestar que constaten las afectaciones de sus casas, y para quienes tienen el cintillo se les otorguen los enseres domésticos y apoyos económicos para la reconstrucción de sus viviendas.
Los damnificados son de la unidad habitacional El Coloso, el poblado de La Sábana, colonias Progreso, Vista Hermosa, Zapata, Renacimiento y Providencia.
La semana pasada, los damnificados bloquearon la avenida Costera, frente al Palacio Federal y al otro día cerraron la vialidad frente a la Doceava Región Naval.
Después dos veces tomaron las oficinas de recaudación de la Secretaría de Finanzas, ubicadas en el fraccionamiento Costa Azul.

 

Siguen las protestas de afectados por Otis; cierran oficinas de la Secretaría de Finanzas

Otra vez, vecinos de diferentes colonias protestaron en la oficina de recaudación en el fraccionamiento Costa Azul para exigir los beneficios del gobierno federal tras el impacto del huracán Otis.
Minutos antes de las 11 de la mañana, unos 20 damnificados cerraron las oficinas de la Secretaría de Finanzas del estado.
Insistieron que por la falta de respuesta del gobierno municipal, buscaron un contacto del gobierno del estado para un enlace en la federación.
Afirmaron que los vecinos de diferentes colonias todavía tienen los cintillos (comprobante de censo) de los enseres domésticos, otros del segundo pago para la reconstrucción de viviendas y casos de personas que no han sido censados.
“Señor presidente ayúdanos como personas afectadas por el huracán Otis”, “Señor presidente López Obrador, urgente, apoyo del segundo censo de Otis”, “Bienestar entrega el recurso del pueblo. Señor presidente escúchanos somos damnificados”, eran los mensajes que portaban en las pancartas.
En declaraciones a reporteros, el vecino del fraccionamiento Marroquín, Wilberth Pérez Hernández, exigió la entrega de los enseres domésticos pendientes, debido a que todavía hay personas que conservan el cintillo.
Indicó que otros vecinos no pudieron cobrar el segundo pago para la reconstrucción de la viviendas por los daños que dejó el huracán Otis.
Sostuvo que hay casos de personas que no fueron censadas y que tuvieron daños en su casas, “algunas personas se fueron por necesidad y falta de servicios”.
Declaró que el mismo grupo de damnificados bloqueó la avenida Costera el lunes frente al Palacio Federal y frente a la Décima Segunda Región Naval para exigir la entrega de apoyos de la federación por el impacto del huracán Otis.
Puntualizó que los manifestantes fueron atendidos por una funcionaria de la Secretaría del Bienestar federal, y después no fueron atendidos.
Otro vecino indicó que los manifestantes son del segundo bloque que entregaron documentos en noviembre y diciembre pasado.
“Estás personas no pudieron recoger sus enseres domésticos, otros que no pudieron cobrar su dinero, y así muchos casos”, concluyó.
El martes pasado, el grupo de personas no censados por el huracán Otis bloquearon la avenida Costera, frente al Palacio Federal, donde exigieron los apoyos federales.
Al día siguiente el mismo grupo bloqueó frente a la Décima Segunda Región Naval para insistir en la entrega en enseres domésticos y apoyos económicos para la reconstrucción de viviendas. (Argenis Salmerón)

 

Pide el delegado federal a damnificados por Otis censados que esperen información oficial

Ramón Gracida Gómez

El delegado federal en el estado, Iván Hernández, pidió a los beneficiarios del censo federal que esperen información oficial sobre las etapas que siguen sobre la atención a las personas damnificadas por el huracán Otis.
Después del arranque de campaña Reforestando Guerrero 2024 en la mañana de ayer en el parque Papagayo, se le preguntó sobre el censo federal y la entrega de los enseres domésticos.
Contestó que “el tema de los enseres no es un tema que hemos atendido en Bienestar, el tema de los enseres tiene que ver con otras instituciones, ya estamos en otra etapa, también creo que antes del proceso electoral, antes de las jornadas se habían concluido varias etapas”.
Indicó que actualmente están en “las tareas de limpieza y estamos próximos en espera de arrancar otra etapa, yo creo que todavía quedan temas pendientes como éste que tiene que ver con la reforestación, pero les diría que estemos atentos, habrá una información concreta, oficial, sobre las etapas que siguen sobre la atención a las personas damnificadas”.
Dijo que la limpieza se lleva a cabo en todo Acapulco en coordinación con los gobiernos estatal y municipal, disminuyeron los brigadistas por la veda electoral, pero “pronto vamos a informar cuándo se reanuda con un número mayor de servidoras y servidores de la nación”.
El Sur publicó el 12 de abril que el gobierno federal reinició la entrega de folios en la Unidad Deportiva de Acapulco (UDA), donde decenas de vecinos acudieron porque días antes les llamaron por teléfono para que acudieran a las instalaciones deportivas para recibir el folio que los acreditaba como beneficiarios.
Al respecto, el delegado federal Iván Hernández aclaró que no hubo apoyos, sino que “se aclararon varias cosas que estaban pendientes, había personas que ya tenían algún folio, que ya tenían algún trámite avanzado y que por alguna cuestión administrativa no habían podido ser atendidos, se atendieron cosas que estaban pendientes, pero que obviamente correspondían a personas que ya teníamos nosotros registrados”.
Mandó un mensaje a las personas que se quedaron con el cintillo del censo federal, pero que no recogieron sus enseres: “Bienestar no es la instancia que podría dar una respuesta al seguimiento de sus acciones, que habría que esperar información oficial”.

Continúan los damnificados por el huracán Otis reconstruyendo sus casas en la colonia Panorámica

Casas destruidas por el huracán Otis y que fueron abandonadas por sus habitantes en la colonia Panorámica que toma su nombre de la espectacular vista de la bahía que tiene Foto: Carlos Carbajal

Aurora Harrison

A casi siete meses del huracán Otis, damnificados de la colonia Panorámica, ubicada en la parte alta de la Infonavit Alta Progreso, continúan los trabajos de reconstrucción de sus casas donde utilizó todo el apoyo económico que dio el gobierno federal e incluso pidieron prestado.
La colonia tiene una vista espectacular de la bahía, pero el servicio de agua es irregular, hay calles sin alumbrado público, viviendas con daños en los techos, y bajareques de madera colapsados. Uno de los accesos es por la calle Paseo de la Cañada, de la colonia Infonavit Alta Progreso, una zona cercana al parque El Veladero.
La señora Felipa Sánchez tiene más de 30 años viviendo en esa colonia; su casa tenía el techo de lámina y las paredes eran de concreto, pero con el huracán Otis una pared se colapsó porque le cayeron varios árboles.
El huracán Otis “fue mucho más feo que Paulina, estábamos aquí en la casa, vino un aire fuerte se llevó toda la lámina, fue horrible, si no nos hubiéramos salido a la mejor nos hubiéramos muerto, porque todas las láminas vinieron a dar aquí (al patio de su casa), no se podía pasar”, platica sentada en una silla de plástico en el patio de su vivienda.
Recordó que su madre, una adulta mayor y su suegra, que viven cerca, se fueron a refugiar en su casa, donde ella vive con su marido y su hijo, pero tampoco era lugar seguro, “porque toda la lámina ya se la había llevado el huracán”.
“Era tan feo el aire que se veía como rayos que caían del cielo, fue un segundo que nos salimos, fue rápido, mi suegra también se vinieron y rápido nos fuimos para otro lado porque si hubiéramos quedado otro rato nos hubiera caído todo, porque había árboles y todos se los llevó, había muchos palos de mango, todo cayó en el patio, fue muy rápido que nos salimos porque si no ya no estuviéramos aquí contándolo”, dijo.
Contó que fue un “terror” para ella y sus familiares el huracán “lo vivimos muy feo y nos quedamos como traumados, ahora hay que echarle ganas, vamos a seguir construyendo, la ayuda del gobierno aunque sea poquito nos sirvió, porque usted sabe que se le mete mucho dinero a una casa, lo que nos dio el gobierno fue un empujón, porque si hubiera estado otro gobierno ni siquiera nos hubieran dado nada”.
Cuando se salieron de su casa corrieron a refugiarse en el área del baño de una vivienda que está en construcción. Fue lo más cerca que les quedaba, no podían irse a otro lado porque el aire se los podía llevar. Porque también se les cayó la barda, “a mi suegra se le cayó la casa, se quedó sin casa, mi sobrina también, y no teníamos a donde irnos, así que tuvimos que empezar a limpiar, recogimos todas las láminas viejas que había para volver a construir de nuevo”.
“Quedamos como traumados, ayer (domingo en la noche) estaba pringando y mi nieto al escuchar los rayos me dice abuelita ya viene otro huracán, le dije no te asustes, esperemos en Dios que todo lo que han dicho no sea cierto, pero sólo Dios sabe”, dijo.
Su casa la está construyendo ahora de concreto, luego de recibir el dinero fue a las casas de materiales para surtirse de tabique, cemento, varilla para levantar su vivienda, porque ahora quiere un lugar donde sea más seguro para su familia y ella, “un lugar en donde nos podamos refugiar”.
“Porque no todos los vecinos te quieren ayudar, o echar la mano en una situación así, por ejemplo mi cuñado fue a pedir permiso a una vecina que su casa es de material y no quisieron darnos el apoyo, entonces le dije a mi marido, hay que construir de material, y pedimos dinero prestado, porque si nos dio el gobierno los 35 mil y los 8 mil, pero eso no iba a alcanzar ni para empezar, por eso pedimos prestado, nos endeudamos para hacer esto, porque si no lo hacíamos a dónde nos vamos a refugiar y tenemos que echarle ganas”.
Con su sombrero y su amarrador de alambre, le ayuda a su marido a construir su casa, van a hacer tres cuartos, para que puedan entrar los ocho miembros de su familia, “pero ya nos quiere agarrar el agua, porque aunque le echamos todas las pilas, no podemos acabar”.
“Nos tardamos porque no había material, y hasta que compramos el material, y luego que comparábamos precios, porque lo están dando más caro, porque antes del huracán había comprado porque hice las paredes de dos cuartitos, estaba más barato me salía en 8 mil el millar de tabicón, ¿ahora sabe cuánto está?, 10 mil u 11 mil el millar del tabicón y la varilla 300 pesos una, y la de tres octavos más de 200 pesos. ¡imagínese! ya no podemos construir, todo el material caro, ya no alcanza el dinero”, platicó.
Abundó que el albañil cobra caro y luego no hace bien el trabajo, “luego aparte te están cobrando por todo, ahorita, ya se hacer las cadenas, mi marido lo arma, yo soy la que los amarro, pero por eso estamos haciendo estos tres cuartos”.
Después del huracán su marido e hijos lo que han hecho es trabajar en la construcción de su casa. “Estamos agradecidos porque es el único gobierno que nos ha ayudado, porque ya ven que la presidenta que está aquí ¿cuándo se vino a parar aquí?, nunca ha dado la cara, ahorita como ya son las votaciones quieren más, cada quien que haga su lucha”.
“Si ya pasó un huracán categoría 5 qué nos esperamos, que venga otro igual o más peor, porque pues ahora nos quedamos sin árboles y los árboles siempre nos ayudan, porque nos dan oxígeno y sombra, además nos protegían, pero ahora el aire vendrá más peor”, opinó.
Ofelia Rodríguez también resultó afectada por el huracán, su casa era de madera y lámina galvanizada, pero el huracán se la llevó, su cama y sus muebles se dañaron.
Actualmente improvisó un bajareque, mientras terminan de construir su cuarto, el cual lo hizo con el apoyo que dio el gobierno federal y con un dinero que pidió prestado, le falta colar la loza, pero para eso necesita más dinero y material.
“Tengo mi casita, estoy contenta, aunque todavía le falta, le voy a poner mientras lámina”, dijo la vecina que mencionó: “el dinero que me dio el presidente lo invertí para mi casa”.
Recordó que ese día que impactó el huracán su hijo, quien se encontraba trabajando, le dijo que se saliera y que buscara un lugar seguro porque “venía feo, yo todavía estaba acostada, eran las 11 de la noche, cuando vi que se llevó un pedazo de techo”, corrió a la casa de su hijo, donde estaba su nuera para refugiarse.
A “ella también se le voló todo, y tuvimos que correr hacia otro lado, porque no estábamos seguras, yo no quería creer que vendría feo, cuando las láminas empezaron a volar, todo eso hizo feo, los árboles se trozaron, hizo muy feo”.
En un barranco, en esa misma colonia Panorámica está la casa del señor Juan Manuel Acosta, un adulto mayor que vive solo. Su vivienda la reconstruyó nuevamente de madera y lámina, porque después de que el huracán la destruyó estaba durmiendo bajo una lona. Con ayuda de otra persona, fue que empezó a levantar su casa.
Recordó que durante el impacto del huracán, volaron las láminas, se cayeron unos árboles en su predio y como pudo se salió, toda la noche la pasó debajo de un puente que está en la barranca. Aunque sus vecinos le decían que se fuera a refugiar y le alumbraban con focos no podía moverse de donde estaba, porque las láminas volaban y los árboles se caían.
“Sentí que no iba a vivir, fue increíble, no sentí miedo, tres veces me levantó el aire, pero no me llevó porque me sostuve de las ramas”, dijo, mientras mostraba su casita que hizo con madera y láminas reutilizadas que se volaron de otras viviendas, mientras que levanta las paredes de lo que será su casa de material.
En la colonia hay casas que las están arreglando por los daños que tuvieron con el huracán, y árboles que se le cayeron algunas ramas ya están retoñando. Sin embargo, hay viviendas que se dañaron y que no han sido reparadas, algunas casas de madera colapsaron.

 

Reconstruyen sus hogares con sus propias manos

Los vecinos de la colonia Panorámica, ubicada arriba del Infonavit Alta Progreso y colindante con el parque El Veladero, han gastado todo el dinero que el gobierno federal les entregó en la reparación de sus hogares que Otis afectó. Ahí, ante una vista espectacular de la bahía, el servicio de agua es irregular, hay calles sin alumbrado público y las viviendas muestran daños en los techos. En la imagen, la señora Felipa Sánchez y su esposo, damnificados por el huracán, en la labor de reconstrucción de su casa Foto: Carlos Carbajal

Continúan los damnificados por el huracán Otis reconstruyendo sus casas en la colonia Panorámica

Invierten el dinero entregado por el gobierno federal, pero es insuficiente, por lo que han pedido prestado para conseguir material y mano de obra

Aurora Harrison

A casi siete meses del huracán Otis, damnificados de la colonia Panorámica, ubicada en la parte alta de la Infonavit Alta Progreso, continúan los trabajos de reconstrucción de sus casas donde utilizó todo el apoyo económico que dio el gobierno federal e incluso pidieron prestado.
La colonia tiene una vista espectacular de la bahía, pero el servicio de agua es irregular, hay calles sin alumbrado público, viviendas con daños en los techos, y bajareques de madera colapsados. Uno de los accesos es por la calle Paseo de la Cañada, de la colonia Infonavit Alta Progreso, una zona cercana al parque El Veladero.
La señora Felipa Sánchez tiene más de 30 años viviendo en esa colonia; su casa tenía el techo de lámina y las paredes eran de concreto, pero con el huracán Otis una pared se colapsó porque le cayeron varios árboles.
El huracán Otis “fue mucho más feo que Paulina, estábamos aquí en la casa, vino un aire fuerte se llevó toda la lámina, fue horrible, si no nos hubiéramos salido a la mejor nos hubiéramos muerto, porque todas las láminas vinieron a dar aquí (al patio de su casa), no se podía pasar”, platica sentada en una silla de plástico en el patio de su vivienda.
Recordó que su madre, una adulta mayor y su suegra, que viven cerca, se fueron a refugiar en su casa, donde ella vive con su marido y su hijo, pero tampoco era lugar seguro, “porque toda la lámina ya se la había llevado el huracán”.
“Era tan feo el aire que se veía como rayos que caían del cielo, fue un segundo que nos salimos, fue rápido, mi suegra también se vinieron y rápido nos fuimos para otro lado porque si hubiéramos quedado otro rato nos hubiera caído todo, porque había árboles y todos se los llevó, había muchos palos de mango, todo cayó en el patio, fue muy rápido que nos salimos porque si no ya no estuviéramos aquí contándolo”, dijo.
Contó que fue un “terror” para ella y sus familiares el huracán “lo vivimos muy feo y nos quedamos como traumados, ahora hay que echarle ganas, vamos a seguir construyendo, la ayuda del gobierno aunque sea poquito nos sirvió, porque usted sabe que se le mete mucho dinero a una casa, lo que nos dio el gobierno fue un empujón, porque si hubiera estado otro gobierno ni siquiera nos hubieran dado nada”.
Cuando se salieron de su casa corrieron a refugiarse en el área del baño de una vivienda que está en construcción. Fue lo más cerca que les quedaba, no podían irse a otro lado porque el aire se los podía llevar. Porque también se les cayó la barda, “a mi suegra se le cayó la casa, se quedó sin casa, mi sobrina también, y no teníamos a donde irnos, así que tuvimos que empezar a limpiar, recogimos todas las láminas viejas que había para volver a construir de nuevo”.
“Quedamos como traumados, ayer (domingo en la noche) estaba pringando y mi nieto al escuchar los rayos me dice abuelita ya viene otro huracán, le dije no te asustes, esperemos en Dios que todo lo que han dicho no sea cierto, pero sólo Dios sabe”, dijo.
Su casa la está construyendo ahora de concreto, luego de recibir el dinero fue a las casas de materiales para surtirse de tabique, cemento, varilla para levantar su vivienda, porque ahora quiere un lugar donde sea más seguro para su familia y ella, “un lugar en donde nos podamos refugiar”.
“Porque no todos los vecinos te quieren ayudar, o echar la mano en una situación así, por ejemplo mi cuñado fue a pedir permiso a una vecina que su casa es de material y no quisieron darnos el apoyo, entonces le dije a mi marido, hay que construir de material, y pedimos dinero prestado, porque si nos dio el gobierno los 35 mil y los 8 mil, pero eso no iba a alcanzar ni para empezar, por eso pedimos prestado, nos endeudamos para hacer esto, porque si no lo hacíamos a dónde nos vamos a refugiar y tenemos que echarle ganas”.
Con su sombrero y su amarrador de alambre, le ayuda a su marido a construir su casa, van a hacer tres cuartos, para que puedan entrar los ocho miembros de su familia, “pero ya nos quiere agarrar el agua, porque aunque le echamos todas las pilas, no podemos acabar”.
“Nos tardamos porque no había material, y hasta que compramos el material, y luego que comparábamos precios, porque lo están dando más caro, porque antes del huracán había comprado porque hice las paredes de dos cuartitos, estaba más barato me salía en 8 mil el millar de tabicón, ¿ahora sabe cuánto está?, 10 mil u 11 mil el millar del tabicón y la varilla 300 pesos una, y la de tres octavos más de 200 pesos. ¡imagínese! ya no podemos construir, todo el material caro, ya no alcanza el dinero”, platicó.
Abundó que el albañil cobra caro y luego no hace bien el trabajo, “luego aparte te están cobrando por todo, ahorita, ya se hacer las cadenas, mi marido lo arma, yo soy la que los amarro, pero por eso estamos haciendo estos tres cuartos”.
Después del huracán su marido e hijos lo que han hecho es trabajar en la construcción de su casa. “Estamos agradecidos porque es el único gobierno que nos ha ayudado, porque ya ven que la presidenta que está aquí ¿cuándo se vino a parar aquí?, nunca ha dado la cara, ahorita como ya son las votaciones quieren más, cada quien que haga su lucha”.
“Si ya pasó un huracán categoría 5 qué nos esperamos, que venga otro igual o más peor, porque pues ahora nos quedamos sin árboles y los árboles siempre nos ayudan, porque nos dan oxígeno y sombra, además nos protegían, pero ahora el aire vendrá más peor”, opinó.
Ofelia Rodríguez también resultó afectada por el huracán, su casa era de madera y lámina galvanizada, pero el huracán se la llevó, su cama y sus muebles se dañaron.
Actualmente improvisó un bajareque, mientras terminan de construir su cuarto, el cual lo hizo con el apoyo que dio el gobierno federal y con un dinero que pidió prestado, le falta colar la loza, pero para eso necesita más dinero y material.
“Tengo mi casita, estoy contenta, aunque todavía le falta, le voy a poner mientras lámina”, dijo la vecina que mencionó: “el dinero que me dio el presidente lo invertí para mi casa”.
Recordó que ese día que impactó el huracán su hijo, quien se encontraba trabajando, le dijo que se saliera y que buscara un lugar seguro porque “venía feo, yo todavía estaba acostada, eran las 11 de la noche, cuando vi que se llevó un pedazo de techo”, corrió a la casa de su hijo, donde estaba su nuera para refugiarse.
A “ella también se le voló todo, y tuvimos que correr hacia otro lado, porque no estábamos seguras, yo no quería creer que vendría feo, cuando las láminas empezaron a volar, todo eso hizo feo, los árboles se trozaron, hizo muy feo”.
En un barranco, en esa misma colonia Panorámica está la casa del señor Juan Manuel Acosta, un adulto mayor que vive solo. Su vivienda la reconstruyó nuevamente de madera y lámina, porque después de que el huracán la destruyó estaba durmiendo bajo una lona. Con ayuda de otra persona, fue que empezó a levantar su casa.
Recordó que durante el impacto del huracán, volaron las láminas, se cayeron unos árboles en su predio y como pudo se salió, toda la noche la pasó debajo de un puente que está en la barranca. Aunque sus vecinos le decían que se fuera a refugiar y le alumbraban con focos no podía moverse de donde estaba, porque las láminas volaban y los árboles se caían.
“Sentí que no iba a vivir, fue increíble, no sentí miedo, tres veces me levantó el aire, pero no me llevó porque me sostuve de las ramas”, dijo, mientras mostraba su casita que hizo con madera y láminas reutilizadas que se volaron de otras viviendas, mientras que levanta las paredes de lo que será su casa de material.
En la colonia hay casas que las están arreglando por los daños que tuvieron con el huracán, y árboles que se le cayeron algunas ramas ya están retoñando. Sin embargo, hay viviendas que se dañaron y que no han sido reparadas, algunas casas de madera colapsaron.

Empeñan damnificados por Otis los enseres que recibieron del gobierno federal

Acapulqueños empeñaron los enseres domésticos que les fueron otorgados como damnificados del huracán Otis.
En las tres casas de empeño que se ubican en la calle Francisco Javier Mina, en en centro de la ciudad, hay refrigeradores, estufas y licuadoras que fueron entregados por el Ejército tras el impacto del huracán Otis.
Los trabajadores de las casas de empeños coincidieron en que desde hace un mes las personas han ido a empeñar sus enseres domésticos que les regalaron por el huracán Otis.
Informaron que por los refrigeradores le dan de 2 mil a 2 mil 500 pesos, siendo que su precio real va de los 7 a 10 mil pesos.
Añadieron que las estufas de mil a mil 500 pesos, otorga las casas de empeño, y su precio real va de los 3 mil 500 a los 5 mil pesos.
Las licuadoras de 500 a 800 pesos le dan las casas de empeño, siendo que su precio real es de mil 500 a 2 mil pesos, dependiendo la marca.
Manifestaron que algunas personas dejaron de pagar el refrendo del mes y perdieron sus enseres domésticos, a un precio menor.
Indicaron que diario van de cinco a 10 personas a empeñar sus enseres domésticos, en su mayoría refrigeradores, estufas y licuadoras.
Un señora, que no dio su nombre, dijo que por necesidad tuvo que empeñar sus enseres domésticos.
Declaró que no tiene trabajo y que el dinero otorgado por el gobierno federal lo invirtió en su casa, “mi vivienda quedó destruida por el huracán Otis”.
“Yo la verdad vine a empeñar mi estufa, porque yo tengo en la casa, y era lo que tenía para tener dinero”, recalcó.
Aseguró que al mes sacará la estufa empeñada, “lo hago por necesidad, no porque uno quiera, pero la gente no lo va entender, solamente se pasa criticando”.
Los enseres domésticos consistían en un refrigerador, una estufa, un colchón, un ventilador, una licuadora y juego de sartenes.
El gobierno federal informó que entregó 250 mil paquetes de enseres domésticos.
Apenas el martes pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador en la conferencia de prensa aseguró que todas las casas en Acapulco ya cuentan con enseres domésticos. (Argenis Salmerón).

 

AMLO: el Poder Judicial no entregó los 15 mil mdp prometidos a afectados por Otis

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, criticó a los integrantes del Poder Judicial por no cumplir con destinar 15 mil millones de pesos de sus fideicomisos para la atención a las personas damnificadas por el impacto del huracán Otis en Acapulco.
Durante la conferencia de prensa matutina de este lunes, el presidente recordó que la ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Norma Piña Hernández, estuvo de acuerdo con usar esos fondos para ese fin, pero nunca se formalizó.
“Todavía la presidenta cuando lo del huracán, imagínense si nos hubiésemos atenido a eso, a los fondos. Llegó a decir que no veía mal que esos fondos se utilizaran para ayudar a damnificados en Acapulco y luego les dijeron no o ella cambió de parecer, el caso es que no dieron nada y ahí siguen los fondos”, externó.
El 31 de octubre el presidente propuso al Poder Judicial el uso de 15 mil millones de pesos de sus fideicomisos para los damnificados, y en un escrito ese mismo día la ministra Piña respondió que habría que buscar los mecanismos para ello.
El 10 de noviembre, López Obrador dijo que la ministra “se echa para atrás” en la propuesta y sugirió que hubo presiones externas a la decisión. Un día después el presidente calificó como una “vergüenza” que los integrantes del Poder Judicial no quisieran entregar los 15 mil millones de pesos para las personas damnificadas. (Juan Luis Altamirano Uruñuela).

Se recupera el Club de Golf tras Otis, dice su presidente

El Club de Golf de Acapulco funciona en un 80 por ciento a seis meses del huracán que arrasó con 80 por ciento de árboles y palmeras que había en sus 27 hectáreas. En tanto, vecinos de la colonia Barranca de la Laja denunciaron que una barda de más de 15 metros cayó en el canal pluvial y temen que el agua se desborde a sus casas. Finalmente la AHETA llamó a los visitantes a no caer en fraudes en redes sociales que anuncian paquetes en hospederías que no tienen fecha de reapertura Foto: Carlos Carbajal

 

Funciona en un 80% el Club de Golf a
seis meses del huracán, informa el director

Destaca Efrén Leyva que el césped ha reverdecido en casi las 27 hectáreas, luego de la rehabilitación de la planta de tratamiento. Además están en óptimas condiciones la cancha de tenis, la alberca, y dentro de los nuevos proyecto está la construcción de dos canchas de pádel

Jacob Morales Antonio

El presidente de la asociación civil, Club de Golf de Acapulco, Efrén Leyva Acevedo, informó que hay un avance del 80 por ciento del funcionamiento del inmueble, a seis meses del impacto del huracán Otis que arrasó con el 80 por ciento de los árboles y palmeras que había en las 27 hectáreas.
En conferencia de prensa, el presidente de la asociación llamó a la población en general a utilizar las instalaciones, pagando una membresía de 4 mil pesos al mes por familia, o en su caso acudir a las clases de tenis, golf, al gimnasio, o el restaurante, que se pueden pagar y usar de forma independiente sin la necesidad de la membresía.
Informó que en la actualidad hay 140 socios con una membresía mensual recurrente, pero se necesitan al menos 250 para poder cumplir con todos los gastos que se generan y garantizar el salario de los 40 trabajadores sindicalizados que dan mantenimiento a todo el inmueble.
Recordó que el Club de Golf no recibe ningún subsidio y se mantiene por los ingresos propios desde su creación hace 66 años, además es una Unidad de Manejo Ambiental donde viven actualmente 62 venados cola blanca de los 74 que había antes del huracán Otis, además de seis hembras preñadas.
Leyva Acevedo dio a conocer que en enero cuando recibió la presidencia, lo hizo con una deuda de más de millón y medio de pesos, que se ha ido cubriendo y están por terminar de pagar. Pero también hay otras como las prestaciones de seguro social y vivienda de los trabajadores, y de Hacienda, en este último caso se busca proceder legalmente porque al ser una asociación civil, están exentos del pago de impuestos.
Agradeció el apoyo del gobierno de estado y municipio que ayudaron a retirar toda la basura que se generó dentro de las instalaciones, sobre todo de los troncos de los árboles de mango y palmeras que había.
El presidente dijo que el subsidio de la energía eléctrica por parte del gobierno federal ha ayudado en mucho al pago de medio millón de pesos que se debía a la CFE, y se han dado facilidades por parte de la CAPAMA para el pago de un millón de pesos de agua, y ahora se busca un crédito para la colocación de paneles solares.
Resaltó que el césped ha reverdecido en casi las 27 hectáreas del Club de Golf, luego de la rehabilitación de la planta de tratamiento, además están en óptimas condiciones la cancha de tenis, la alberca, y dentro de los nuevos proyecto está la construcción de dos canchas de pádel.
Luego del daño que provocó el huracán a los árboles, informó que una asociación civil colocará un vivero con 5 mil plantas en el club, para ayudar a la reforestación del lugar que va a ser declarado área ecológica. Mientras se han sembrado algunos árboles.
En un recorrido en el cerro de 4.8 kilómetros que se encuentra a espaldas del Club de Golf están a los árboles doblados, algunos que retoñaron y otros que están secos. Sus cuatro rutas están libres de maleza y se puede entrar a caminar o trotar durante las mañanas y tarde.
Respecto al espacio que ocupan agentes de la Guardia Nacional, indicó que es un predio de 4 hectáreas de un particular que lo prestó a cambio de que hicieran la limpieza del lugar.

Proponen monitorear la calidad del aire y del agua del mar para estudiar el cambio climático

Se busca contar con alertas tempranas de futuros fenómenos meteorológicos. Es el primero de seis foros que organiza la UAG, el siguiente será Economía y desarrollo sustentable

Ramón Gracida Gómez

Durante el foro Cambio Climático, Vulnerabilidad y Sustentabilidad en la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), académicos propusieron la creación de un “laboratorio de resiliencia climática y ecosistémica” que monitoree la calidad del aire y del agua del mar para estudiar los problemas del cambio climático en el estado y tener alertas tempranas de futuros fenómenos meteorológicos.
En el foro que se llevó a cabo ayer en un salón del Forum Mundo Imperial, el investigador de la Facultad de Turismo, Alfredo Zárate, propuso “la creación de un laboratorio de resiliencia climática y ecosistémica para Acapulco y obviamente para el estado de Guerrero”.
“Nosotros queremos hacer una plataforma integral que mida la calidad del aire, –que aquí en Acapulco decimos, cómo crees aquí no hay contaminación porque el viento se lleva todo; no es cierto, que vayan al área de La Sabana en la mañana o en la tarde cuando la gente está quemando la basura porque no hay recolección de basura–”.
“Sí hay contaminación ambiental en el aire en Acapulco y no la medimos; nosotros queremos monitorear el aire, por eso la plataforma integral, y también queremos monitorear el agua”, dijo y agregó que el monitoreo no se limita a la medición de temperatura del agua con satélites, “para poder entender los problemas del cambio climático, necesitamos bajar más en el mar; el regulador número uno del cambio climático sigue siendo el océano”.
Comentó que en la UAG desarrollaron un dispositivo para medir calidad del aire, pero está inconcluso porque un laboratorio para medir el aire es “muy caro y por eso es difícil implementar, aunque por ley, las ciudades de más de 300 mil habitantes deberían tener; obviamente es letra muerta”.
El monitoreo del mar se haría por medio de censores, “nosotros con tecnología propia, medimos y almacenamos en un servidor los datos que se están arrojando para que después nosotros o cualquier persona que necesite estudiar cómo se ha comportado, no solamente las variables de contaminación, sino también el clima de Acapulco y no tener el clima que nos dan los satélites”.
Es para saber, explicó, “cómo está el oxígeno, cómo está la contaminación del mar, la turbiedad del mar; son datos que debemos estar registrando, si no los registramos, no sabemos qué está pasando; y queremos, para poder llegar a una alerta temprana, necesitamos tener todo esto” para hacer modelos de predicciones.
Respecto al mismo proyecto, su colega de Ciencias Ambientales, Maximino Reyes, indicó que los aparatos existentes midieron hasta 329 kilómetros por hora los vientos del huracán Otis y no pudieron continuar el monitoreo porque se rompieron.
El tercer integrante del proyecto del laboratorio y doctorante de Ciencias Ambientales, Juan Barnard Ávila, planteó el problema del blanqueamiento de los corales en Acapulco por el aumento de la temperatura del agua del mar, uno de los impactos más significativos del cambio climático, de los cuales el 99.5 por ciento están muertos, por lo que se desarrollan estrategias para preservarlos.
Otras ponencias consistieron en la contaminación de la laguna de Coyuca y educación ambiental para el desarrollo sustentable de Pie de la Cuesta, y la propuesta de la detección de la contaminación microplástica y orgánica de distintos cuerpos de agua de Acapulco.
Durante la inauguración del foro a mediodía de este lunes, la secretaria general de la UAG, Berenice Illades Aguiar, dijo que hace falta pasar a la investigación interdisciplinaria para identificar problemas, tener respuestas e incidir.
El director de Investigación y Posgrado, Gabino Solano Ramírez, destacó que se está creando una maestría en restauración ambiental, está la propuesta de una especialidad en cambio climático y se ha hablado con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales del estado (Semaren) para formar el Instituto de Cambio Climático del gobierno del estado.
El director del Instituto de Investigación de Ciencias Naturales y Cambio Climático, Octavio Klimek Alcaraz, dijo que Guerrero es uno de los estados vulnerables a los efectos del cambio climático, los ejemplos son el huracán Otis, la reducción de la disponibilidad del agua, inundaciones, sequías y el aumento del nivel del mar; y la propuesta es crear una red de formación, investigación y divulgación sobre estos temas en la universidad.
El director municipal de Ecología y Protección al medio ambiente, Jesús Castillo Aguirre, informó de la creación de un catálogo de biodiversidad en Acapulco y del avance en la aprobación del Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL).
El presidente del Consejo de Políticas Públicas del estado de Guerrero, Carlos Álvarez Reyes, anunció la creación del proyecto Guerrero en el espacio, para formar científicos y desarrollar tecnología espacial con el apoyo de la Agencia Espacial Mexicana; y planteó que los especialistas presentes tengan una propuesta para que el gobierno de México acuda a la Convención de Cambio Climático a exigir el resarcimiento de los daños del huracán Otis.
El presidente del Consejo de Cuenca de la costa del estado de Guerrero, Justiniano González González, aseveró que si hubiera mayor resiliencia en Acapulco, o sea, “ser más capaces ante fenómenos adversos”, no se hubieran producido tantos muertos por el meteoro del 25 de octubre.
El presídium también fue integrado por los investigadores Mirella Saldaña Almazán, Alfredo Méndez Bahena y Ernesto Ruiz Gutiérrez, y en el público estuvo el ex gobernador y académico Rogelio Ortega Martínez.
El foro de cambio climático es el primero de seis y lo convoca el colectivo Por la Transformación: Ciencia y Academia de la Universidad Autónoma de Guerrero.
El cartel de invitación indica: “ante la coyuntura política nacional que representa el escenario probable de la continuidad del proyecto político de nación denominado Cuarta Transformación (4T), consideramos que es tiempo de generar propuestas sustentadas en la investigación y la participación social, con el fin de buscar alternativas que permitan superar los rezagos históricos que han caracterizado a nuestra entidad”.
El siguiente foro es el sábado en la Facultad de Contaduría y Administración y se llama Economía y desarrollo sustentable; los otros eventos son: Pueblos originarios: interculturalidad y derechos humanos; Procesos de construcción de paz, violencias y género; Educación, cultura, humanidades, ciencias y tecnologías; y Salud y bienestar.

AMLO: el Poder Judicial no entregó los 15 mil mdp prometidos a afectados por Otis

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, criticó a los integrantes del Poder Judicial por no cumplir con destinar 15 mil millones de pesos de sus fideicomisos para la atención a las personas damnificadas por el impacto del huracán Otis en Acapulco.
Durante la conferencia de prensa matutina de este lunes, el presidente recordó que la ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Norma Piña Hernández, estuvo de acuerdo con usar esos fondos para ese fin, pero nunca se formalizó.
“Todavía la presidenta cuando lo del huracán, imagínense si nos hubiésemos atenido a eso, a los fondos. Llegó a decir que no veía mal que esos fondos se utilizaran para ayudar a damnificados en Acapulco y luego les dijeron no o ella cambió de parecer, el caso es que no dieron nada y ahí siguen los fondos”, externó.
El 31 de octubre el presidente propuso al Poder Judicial el uso de 15 mil millones de pesos de sus fideicomisos para los damnificados, y en un escrito ese mismo día la ministra Piña respondió que habría que buscar los mecanismos para ello.
El 10 de noviembre, López Obrador dijo que la ministra “se echa para atrás” en la propuesta y sugirió que hubo presiones externas a la decisión. Un día después el presidente calificó como una “vergüenza” que los integrantes del Poder Judicial no quisieran entregar los 15 mil millones de pesos para las personas damnificadas. (Juan Luis Altamirano Uruñuela).

 

Ofrecerá asistencia legal a damnificados por el huracán Otis, anuncia la UAG

Karina Contreras

El director general de Posgrado e Investigación de la Univesidad Autónoma de Guerrero (UAG), Gabino Solano Ramírez, anunció una jornada de asistencia legal a personas que fueron damnificadas por el huracán Otis en octubre pasado; se ofrecerá asesoriamiento en diversos temas, entre ellos por personas desaparecidas.
Al investigador se le preguntó cuál sería la ayuda en casos de personas que tenga a un familiar desaparecido por el fenómeno natural y dijo que esos son procesos más largos, son procesos de acompañamiento por medio de lo que se llaman análisis de contexto o peritaje, por lo que habrá abogados para ese tema. Adelantó que esta jornada es la primera, pero que en la UAG que encabeza el rector Javier Saldaña Almazán, se va a instalar una clínica disciplinaria en derechos humanos en alianza con los convocantes a esa jornada para tener la posibilidad de dar acompañamiento más constante.
Indicó que el convenio de colaboración será firmado en los próximos días y la clínica será instalada en la facultad de Derecho Acapulco, por lo que espera que a partir de septiembre comience, donde explicó que el objetivo es que “el método clínico en derecho, que ha sido poco socorrido en México, es más gringo, ahora que está este proceso de analizar los problemas sociales de manea multidisciplinaria, ha venido siendo adoptado por nosotros para que los problemas legales, como el de personas desaparecidas, no sólo sea un tema legal sino se que sea atendido desde disciplinas diversas como sicología, sociología y antropología”.
Indicó que ese es el proceso y cuando se hace peritaje social no sólo son médicos sino antropólogos y “esta clínica la estamos constituyendo con el acompañamiento y asesorías de esas agencias y esperamos en septiembre ya tenerla”.
Agregó el funcionario universitario que a partir del huracán Otis hubo muchos problemas que la ciudadanía enfrentó por pérdida de papeles, debido a la inundación, también cuestiones de incumpliento de contrato, por cobros de servicios que no estaban siendo ejercidos, entre otros.
En declaraciones a El Sur, el funcionario e investigador explicó que debido a esas situaciones la universidad colaborará con despachos externos para este sábado 20 de abril hacer una jornada de asistencia legal para los damnificados en unas oficias que están en avenida Universidad a partir de las 10 de la mañana.
Explicó que pueden acudir las personas que tengan documentos o personas desaparecidas donde se pueda dar una orientación legal; quienes quieran reclamar un servicio básico de salud que no le esten cumpliendo o algunos contratos inmobiliarios que no les haya sido atendido. Dijo que apoyarán despachos externos como Sembrando Semilla de la Justicia en México, Centro Mexicano Probono; la Fundación Barra Méxicana, Guerrero es Primero, así como abogados de la UAG de la clínica multidiciplinaria de derechos humanos que está en la Facultad de Derecho de Acapulco.