La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural de Guerrero (Sagadegro) informó a los vecinos de los Bienes Comunales de Cacahuatepec que se realizará un censo en sus tierras de cultivo, para verificar los daños que causó el huracán Otis.
Este miércoles, en la comunidad Cacahuatepec se llevó a cabo la reunión.
Uno de los asistentes fue el líder del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a La Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui Muñoz.
Consultado por telefono, Suástegui Muñoz dijo que asistió porque fue convocada por el comisario y gente allegada a él, que su pedido en la reunión es que se considere a los verdaderos productores, que no se tome en cuenta a quienes no siembran parcelas y buscan beneficiarse.
Informó que ya se tomó el acuerdo de que se realizarán visitas a 20 comunidades, de las 47 que integran los Bienes Comunales de Cacahuatepec, en una primera etapa. También que se definieron tres rutas y en una segunda etapa se visitarán otras tres rutas.
La primera recorrerá El Campanario, Apalani, Las Cruces, El Rincón y El Carrizo; la segunda ruta es Huamuchitos, Apanhuac, Espinalillo, El Cantón y Cacahuatepec; la tercera ruta será Las Parotas, Rancho Las Marías, Los Ilamos, Parotillas y La Concepción.
Dijo que en los bienes comunales se perdieron de 30 o 40 mil hectáreas sembradas y el principal cultivo es el maíz, porque es la base de la alimentacion en muchas comunidades.
Suástegui Muñoz dijo que su intervencion en la asamablea de Cacahuatepec fue para pedir que los beneficios del gobierno lleguen a quien realmente siembra, “porque hay vivales que se registran en parcelas que no trabajan”.
Suástegui Muñoz adelantó que hoy los vecinos de Cacahuatepec recibirán en donacion 3 mil láminas galvanizadas, las cuales serán repartidas a vecinos de 20 comunidades.
El gobierno de Guerrero acordó con arrendatarios del parque Papagayo, la realización de la Villa Navideña, del 15 de diciembre de 2023 al 7 de enero de 2024, en el área de reserva, para reactivar la economía del lugar y de los locatarios.
El secretario general de Gobierno, Ludwig Marcial Reynoso Núñez y el director del parque Papagayo, Abel Luvio Villanueva, se reunieron con los locatarios, para “brindarles la oportunidad de hacer un respiro a la economía, tanto del parque como de sus negocios”, se indicó en un boletín de prensa.
Se agregó que después de los daños que dejó el huracán Otis, se requieren recursos económicos para terminar los trabajos de limpieza en el parque y después buscar la reforestación, a través de árboles jóvenes.
Marcial Reynoso explicó a los arrendatarios que el parque Papagayo aún no está en condiciones de abrir sus puertas, pero que el área de reserva puede usarse para hacer eventos “que signifiquen sano esparcimiento y diversión para todos los acapulqueños durante estas fiestas decembrinas” y apoyar en la economía de quienes tienen negocios dentro del parque.
Los arrendatarios estuvieron de acuerdo con la organización de la Villa Navideña, en donde podrán ofrecer diferentes productos y servicios para quienes la visiten, se agregó en el comunicado. El proyecto a detalle lo presentará después el director del parque Papagayo. (Redacción).
Este jueves continuó la entrega de enseres domésticos afuera del centro acuático El Rollo, para los damnificados del huracán Otis por parte del Ejército.
Los habitantes de las colonias aledañas al fraccionamiento Costa Azul, manifestaron que estuvieron 24 horas formados.
Los vecinos que van por sus enseres domésticos provienen del fraccionamiento Club Deportivo, Costa Azul, Praderas de Costa Azul e Icacos.
Pidieron mayor organización por parte del Ejército y mayor accesibilidad de los guardias nacionales.
Carmen Hernández Pilar, dijo que estuvo 24 horas formada para recibir sus enseres domésticos, “un día y una noche formada”.
Relató que sobrevivió a Otis, junto a su familia, por refugiarse en su baño, que está construido de loza de concreto, “todo lo perdí, la estufa, refrigerador y mis trastes”.
“Desde el Otis voy al cerro a conseguir leña para hacer mi fogón casero, para guisar”, puntualizó.
Indicó que “gracias a las despensas del Ejército y organizaciones civiles, vamos sobreviendo a esta emergencia después del Otis”.
“Yo la verdad, no contraté a las mudanzas porque están bien caras y no hay dinero. La gente abusa de la necesidad de los pobres”, reclamó.
Pidió a las autoridades estatales regular a los que trasladan los enseres domésticos, “son particulares que hacen su agosto en una desgracia, en lugar de apoyarnos”.
“Yo creo que las autoridades del estado y municipio nos deben ayudar para llevar nuestros enseres domésticos. Todo debe ir de la mano”, acotó.
Por último, dijo que hay abusos de los particulares, “eso no ve el Ejército. Ellos quieren que se vayan lo más pronto posible, sin ver el abuso que hay afuera”. (Argenis Salmerón).
Esta semana, personal de la Secretaría del Bienestar federal comenzó el censo agrícola de los afectados por el impacto del huracán Otis en el municipio de Ajuchitlán del Progreso, en donde reportó el Ayuntamiento que más de 100 campesinos perdieron su siembra.
Personal del Bienestar iniciaron los recorridos en diferentes zonas de la cabecera municipal para hacer un levantamiento de verificación de los campos afectados por el huracán.
Más de 100 campesinos reportaron la pérdida total de los cultivos que se ubican en la orilla del río Las Truchas, debido a que el caudal que por lo general es de 30 metros, con las lluvias del meteoro se extendió a más de 500 metros y fue esta agua la que se llevó las cosechas.
La afectación no solamente es para la cabecera municipal, sino para ocho pueblos que se ubican sobre la ribera del mismo río.
El paso del huracán por el municipio de Ajuchitlán del Progreso, el 25 de octubre, término por afectar la siembras debido a que se llenó la presa Las Garzas y las autoridades se vieron obligadas a abrir las compuertas cerca del mediodía.
A su paso el caudal del río Las Truchas se llevó el terraplén del puente que comunica a la población con San Miguel Totolapan, un puente colgante en el poblado de Gómez Farías y todas las siembras que se encontraban a un costado.
También los ganaderos de Ajuchitlán reportaron la pérdida de reses y borregos que dejaron a la orilla del río para que tomaran agua y comieran del pasto que salen a los costados. Por el crecimiento del río de forma repentina y sin conocer con exactitud la magnitud de el desfogue, quedaron atrapados los animales por el río y fueron arrastrados por la corriente.
Una persona de la tercera edad pasó más de 12 horas en la copa de un árbol junto con su nieto debido a que intentaron sacar 25 borregos de la orilla del río y no pudieron. El señor reportó que perdió todo el rebaño, debido a que el río lo cercó igual que a ellos, por lo que no pudieron salir y se mantuvieron en un árbol de pinzón hasta que fueron rescatados después de la medianoche.
El municipio en un censo preliminar reportó más de 30 viviendas que fueron inundadas por el río en la cabecera municipal y pérdidas de más cultivos de más 100 campesinos en diferentes zonas. (Israel Flores / Ciudad Altamirano).
En las calles 4, 5, 6, 8 y 9, de la colonia Bellavista, hay montones de basura y escombro acumulados desde el huracán, por lo que los vecinos solicitaron a las autoridades municipales que vayan a recoger los desechos sólidos.
Contaron que, incluso, en la Calle 7 los habitantes cerraron la vialidad, porque era “insoportable” el olor y como una medida de presión, para que acudieran a recogerla.
Los vecinos cerraron el lunes por la tarde la Calle 7, porque los camiones recolectores no pasan, a pesar del acuerdo que se había hecho con la coordinadora de Servicios Públicos, Otilia Hinojosa Loza, de que irían a recoger la basura.
Este martes por la mañana, durante un recorrido por el lugar, ya no estaban los montones por los que se habían quejado y había lonas con la leyenda “no tirar basura”.
Pero en las otras calles mencionadas había bolsas de plástico, láminas, tinacos, tierra y escombro de las viviendas que resultaron afectadas por el huracán Otis. Los vecinos dijeron que los camiones no han acudido a levantar los desechos.
En la Calle 4 había varios camiones de volteo que se encontraba recogiendo los desechos y cerraron por unas horas la vialidad, para recolectar el mayor número de residuos.
La vecina Anani contó que después del huracán, una sola vez han ido los camiones a recoger la basura y no se la llevó en su totalidad, que les dijeron que volverían y no regresaron, por lo que se empezaron a juntar más bolsas, haciéndose nuevamente una montaña de basura.
En la Calle 7 la basura estaba en la esquina con la avenida Emiliano Zapata, donde abarcaba unos 5 metros de largo, mientras en calles 8 y 9 había varios montones, que reducían la circulación en esa zona y los vecinos no podían estacionar sus carros.
Además del mal olor por el acumulamiento de desechos, los habitantes solicitaron que acudan, porque hay muchas moscas y zancudos que pueden provocar enfermedades a los menores de edad y adultos.
Otra de las colonias donde también se quejaron, porque ya había mucha basura, es por el Pozo de la Nación, en la colonia Centro, donde el acumulamiento de bolsas de plástico redujo la calle y hasta videos hicieron en redes sociales, donde pedían a las autoridades que acudieran para que se la llevaban, que tenían varias semanas acumulándose.
Sin yates de paseo de fondo de cristal se ve el islote que divide las playas Caleta y Caletilla; algunos quedaron destruidos y otros desparecidos durante el impacto del huracán Otis Foto: Jesús Trigo
Ramón Gracida Gómez
La recuperación de las populares playas de Caleta y Caletilla va lenta, las tradicionales embarcaciones de fondo de cristal aún no operan y las palapas de varios restaurantes todavía están en construcción a 41 días del paso del huracán Otis.
Trabajadores de los paseos a la isla de la Roqueta y restauranteros dicen que la razón es que las autoridades no los han apoyado con recursos económicos para echar andar estos servicios turísticos.
En un recorrido por esta zona de Acapulco es notoria la restauración paulatina de Caleta y Caletilla, después de que el meteoro golpeó fuertemente al municipio, afectando de manera especial a la zona costera y a este rincón de mar.
La entrada a esta popular playa estaba prácticamente vacía en la mañana de este lunes, un soldado resaltaba con el verde olivo de su vestimenta, varias camionetas Urvan pasaron en unos cuantos minutos y un camión urbano amarillo también transitó por la avenida Costera. Fue el único movimiento en la calle y algunos trabajadores de venta de ropa que ya abrieron sus negocios.
Un yate de lujo sigue encallado en la playa Caleta y ocupa una parte de la franja de arena. A unos metros estaban colocadas sillas y sombrillas para esperar a clientes, que no había a las 11 de la mañana, y más a la izquierda están algunos restaurantes abiertos.
El maltrecho puente de Caleta se ve aún más endeble después del meteoro, pero trabajadores y miembros de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) iban y venían constantemente para cruzar al pequeño islote, donde están las instalaciones olvidadas del Mágico Mundo Marino.
Son en estas ruinas que hombres y mujeres, trabajadores de las embarcaciones con fondo de cristal, limpiaban los escombros que dejó la lluvia y el viento intensos de las primeras horas del 25 de octubre.
Uno de ellos, adulto mayor, comentó brevemente que todos los trabajadores siguen igual desde el inicio de la catástrofe porque las lanchas en las que trabajaban y dan paseos hacia la isla de la Roqueta, están dañadas y muchas no han sido encontradas.
“Me piden luego que los lleve a ver la virgen del mar, pero cómo pues, si no tengo lancha”, lamentó el señor, que portaba una gorra para cubrirse un poquito del sol que poco a poco empezaba a calentar el ambiente. Comentó que sí han llegado algunos comensales durante los fines de semana.
Indicó que son 42 embarcaciones de fondo de cristal en Caleta, en las cuales trabajan dos personas en cada una, algunos de ellos presentes ayer, como él, que ante la falta de empleo la hace de todo, hasta de barrendero, indicó.
Lamentó que es el mismo panorama en la playa que trabaja desde el 25 de octubre, que incluso el yate encallado sigue ahí y “estorba”, dijo enojado el señor frente al panorama desolador.
Repitió que no se salvaron las lanchas de fondo de cristal y que por eso no trabajan en ello, sólo resistieron algunos cayucos que sí flotan en las playas de Caleta y Caletilla, y que no pasan de 10 en ambas.
Indicó que no han recibido ayuda de parte de las autoridades para reactivar el negocio de los paseos recreativos y ahora sólo se dedican a limpiar la zona, completó otra trabajadora que llegó al islote de esta zona de Acapulco.
En Caletilla se observó sólo una lancha de cristal, visiblemente dañada por el huracán Otis, y un par de personas nadaban casi a orilla de la arena. El único trajín es de los trabajadores que están construyendo las palapas de los restaurantes que están a orilla de playa, eran varios hombres cargando palos y acomodando las palmas.
Son 24 restaurantes en esta franja de arena, comentó un trabajador y resaltó que las autoridades no los han ayudado a levantar los negocios de comida, por lo que los dueños lo están haciendo por sí mismos.
La calle Cocoteros junto a los lavaderos públicos del barrio de La Fábrica con grandes cantidades de basura y escombro acumulados Foto: Carlos Carbajal
Aurora Harrison
Luego de un mes y 10 días del huracán Otis, los servicios públicos en la ciudad, como son el agua potable y la recolección de basura, todavía son irregulares. Hay lugares donde los camiones de volteo apenas levantan los escombros.
El servicio de transporte público, aunque hay más afluencia de camiones, camionetas de pasajeros, combis y taxis colectivos, sigue funcionando con cobros de tres o cinco pesos por encima de su precio normal, y en la noche casi no existe y las personas esperan para abordar.
La luz eléctrica, como se ha informado, ya se restableció en las colonias, pero falta que se rehabilite el alumbrado público en las vialidades, incluyendo la avenida Costera. Por ejemplo, en la zona del fraccionamiento Club Deportivo hay lámparas que no funcionan.
A diferencia de los primeros días, cuando en las avenidas Costera, Cuauhtémoc y Ruiz Cortines había cerros de basura, ahora los puntos negros son menos y son de basura doméstica, que las personas dejan en la calle, porque el campaneo no se regulariza.
En la colonia Progreso y en el Modulo Social Fovissste, que eran zonas donde con más frecuencia pasaba el camión, todavía hay calles o rinconadas que tienen residuos, como son las calles Sonora y Oaxaca. En el caso del Modulo Fovissste, en la rinconada Buque y en la avenida principal, aún hay ramas de árboles que se cayeron.
De la limpieza en la ciudad, en un comunicado del gobierno municipal, se informó que la alcaldesa Abelina López Rodríguez supervisó los trabajos que se realizaron en la calle Diego Hurtado de Mendoza y en la Aquiles Serdán. En el punto de transferencia de Costera se recolectaron 597 toneladas de residuos.
Además, se informó que en la calle Montenegro, del fraccionamiento Hornos Insurgentes, se levantaron 69 toneladas.
También el gobierno municipal informó que se reforzaron las brigadas de fumigación en la colonia Ciudad Renacimiento, donde en días pasados el director de Salud municipal, Antonio Leguizamo, había conformado que había un repunte de casos de dengue y apenas se alertó de medidas preventivas para evitar el cólera.
Del servicio de agua potable, las colonias que tenían de manera tandeada, se han quejado de que llevan varias semanas que no les mandan, entre ellas están Lázaro Cárdenas, 20 de Noviembre, María de la O, Barrio Chino, Palma Sola, Fovissste, Coloso y en parte altas de la colonia Emiliano Zapata.
La reparación del puente que cruza de Ajuchitlán del Progreso a San Miguel Totolapan y que se cortó tras el paso del huaracán Otis podría extenderse hasta marzo ante complicaciones de material, maquinaria, e incluso porque se acercan las fiesta decembrinas.
Trabajadores que están abocados en la zona de reparación esperan reconectar el camino en la segunda semana de enero, cuando tengan la oportunidad de rellenar el terraplén caído.
Desde esta semana comenzaron a trabajar en la reparación del puente, el cual quedó cortado en un tramo aproximado de 30 metros de largo.
Este puente además de conectar a Ajuchitlán y San Miguel Totolapan también comunica unos seis pueblos ubicados en la ribera del río de Las Truchas, pero de lado oriente y que requieren de cruzar por él para llegar a la cabecera municipal.
Para cruzar la zona del puente, el Ayuntamiento municipal colocó escaleras en los dos extremos que permiten que la gente suba y baje en este tramo a pie hacia el puente, pero no cruzan vehículos .
Los daños fueron ocasionados por el crecimiento del río Las Truchas el pasado 25 de octubre, cuando desfogaron la presa Las Garzas producto del incremento del agua tras el paso del huracán Otis.
Los estudiantes de las diferentes escuelas de la cabecera municipal, sobre todo de preparatoria y secundaria que provienen de las comunidades, tienen que cruzar caminando este tramo y tardan un tiempo aproximado de 20 minutos tan sólo para llegar del otro lado y conseguir un transporte que los acerque a las escuelas.
El crecimiento del río que generalmente tiene un ancho de 50 metros creció más de 500 metros, inundando terrenos y viviendas a su paso, y a su vez se llevó parte del terraplén de este puente.
Lo que requieren es rellenar este tramo con material y después compactarlo .
Existen maquinaria trabajando en este lugar y se espera que en un mes se reactive el cruce de vehículos, por lo menos luego de que rellenar este tramo con piedra.
El proceso para asfaltarlo, podría durar un mes más, y en las primeras semanas de marzo estarían entregando la obra.
La Secretaría de Educación Guerrero (SEG) informó que se mantiene la suspensión de clases y actividades administrativas del lunes 4 al viernes 8 de diciembre, en las escuelas y oficinas de todos los niveles educativos que representen algún riesgo para la comunidad, por las afectaciones del huracán Otis.
A través de un aviso en redes sociales, la dependencia también confirmó que habrá “clases y actividades administrativas en las escuelas y oficinas que no representen ningún riesgo para la población”.
Y reiteró la instrucción a servidores públicos, jefes, supervisores, directivos, docentes, trabajadores, estudiantes, madres y padres de familia a realizar labores de limpieza en todas las escuelas durante esta semana “para generar las condiciones del regreso a clases”.
En los demás municipios, deben continuar las actividades con normalidad, salvo los días señalados como suspensión en el calendario escolar.
Con un boletín, el secretario de Educación, Marcial Rodríguez Saldaña, declaró que el lunes 4 de diciembre, habría clases presenciales en escuelas de Acapulco y Coyuca de Benítez, que no representen ningún riesgo para la comunidad, sin precisar cuántas y cuáles.
Sólo menciona que, hasta ayer, se habían reportado 803 escuelas con daños, de las cuales 791 fueron visitadas para verificación.
Señaló que la decisión de reanudar clases, se toma en acuerdo con docentes, y padres de familia y en breve habrá recorridos para la entrega de libros de texto gratuitos, a quienes los hayan perdido.
Añadió que se están aplicando recursos del programa Apoyos Par-ciales Inmediatos (API) para hacer limpieza ruda en escuelas dañadas y que está abierta la convocatoria para otorgar 45 mil becas más a estudiantes de educación básica; que todos los planteles de este nivel serán beneficiados por el programa La Escuela es Nuestra y que se hace el censo de las afectadas para incluirlas en el Programa de Reconstrucción.
El fundador del grupo Pajareros de Guerrero, André Sebastián Fuentes Vega, enseña sus fotos del monitoreo que realiza de la vida silvestre en Acapulco Foto: Ramón Gracida Gómez
Ramón Gracida Gómez
La presencia de las aves en Acapulco, después de los estragos que ocasionó el huracán Otis, es un indicio de que el ecosistema se está recuperando, observó un grupo de biólogos que llamó a la sociedad a no perturbar la vida silvestre, para que también renazcan los árboles.
En el municipio hay 321 especies de aves, más de la mitad de las 537 de Guerrero, algunas de ellas emblemáticas, porque su primer avistamiento en el mundo fue aquí y otras sólo existen en estas costas del Pacífico, por lo que son poblaciones en riesgo, advirtió el fundador del grupo Pajareros de Guerrero, André Sebastián Fuentes Vega.
El colectivo de especialistas realiza trabajos de campo realizando un monitoreo en siete lugares prioritarios en Acapulco para las aves, entre ellos, Barra de Coyuca, laguna de Tres Palos, Jardín Botánico, cuenca baja del río Papagayo y la isla de La Roqueta.
Hasta el momento, han registrado el desplazamiento de loros de la franja costera hacia zonas suburbanas, lo que podría ser parte de las adaptaciones de estos animales para sobrevivir en las condiciones que dejó Otis, expuso el también coordinador del programa de Aves Urbanas de Acapulco, de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).
Pajareros de Guerrero es un grupo de la sociedad civil que nació en 2021, que realiza diferentes acciones para concientizar a la población sobre la importancia y el alto valor que tienen las diferentes especies de aves que viven en el entorno de Acapulco y Guerrero.
Una de sus principales actividades es observar aves en diferentes lugares públicos y áreas naturales, pero los integrantes fueron afectados, como el fundador del grupo, André Sebastián Fuentes Vega, quien vive por el Paso Limonero y tardó una semana en acercarse “a estas zonas que fueron más afectadas”, dijo en entrevista con El Sur en el restaurante El Jaguar.
Las instalaciones de este popular restaurante ubicado a un lado del hotel Malibú, de la avenida Costera, fungen como comedor comunitario después del meteoro. El jueves pasado sirvieron pozole a decenas de personas formadas en la avenida Costera, y ese día se encontraba Fuentes Vega con sus compañeros del grupo Reverdeser, como el biólogo marino Juan Barnard Ávila, el profesor de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Maximino Reyes Umaña, y la coordinadora en Acapulco del proyecto Hagamos Composta, Sara Vázquez.
Fuentes Vega, biólogo de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), registró que un poco antes del primer mes del paso de Otis, algunos pájaros, como los loros silvestres se trasladaron de la zona costera a la zona suburbana, donde viven para buscar alimento.
Los árboles fueron afectados por el huracán Otis y las aves tuvieron que recurrir a “adaptaciones especiales, algunos individuos probablemente perecieron. Es parte también de la fuerza de la naturaleza, de lo difícil que es adaptarse y sobrevivir”, explicó el especialista.
En una iniciativa personal, Fuentes Venga instaló alimentadores para loros y bebederos para colibríes, para “que algunos individuos de algunas zonas afectadas, pudieran tener el suplemento adecuado para poder sobrevivir, para poder enfrentar el momento de escasez”.
La instalación de estos dispositivos está a debate entre los especialistas, porque si los descuidan puede tener repercusiones en las aves. “La moral del biólogo, en general, es no interferir en la naturaleza. Esto sólo fue una cuestión completamente extraordinaria y fue muy reducida y temporal”, expuso.
Es más, destacó que la recomendación a la sociedad en general es que no intervenga en nada con la vida silvestre, porque la interacción “puede llegar a cambiar los hábitos naturales de las diferentes especies y generar una dependencia del humano, ocasionando conflicto”.
La mayoría de las aves desplazadas ha regresado a sus zonas habituales. “La naturaleza, en este caso, es muy resiliente. Entonces se va recuperando, y ellas, las diferentes especies, tienen un parámetro alimenticio muy amplio”, apuntó y adelantó que en el futuro proceso de arborización, se deben sembrar especies nativas que provean beneficios a las aves.
Incluso han observado especies depredadoras, como águilas, aguilillas y halcones, que son la cima de la cadena alimenticia. “Si está el depredador tope, todo de lo que se alimenta y lo que sigue, va a estar presente”, mencionó.
Pajareros de Guerrero está organizando salidas a campo en siete lugares prioritarios de Acapulco para las aves: Barra de Coyuca, “donde podemos tener monitoreo de aves de cuerpos lagunares”; Tres Palos, por la misma razón, y el Jardín Botánico, “parte de Las Brisas porque tenía un manchón de vegetación perennifolio, que nunca perdía el follaje, se mantenía verde todo el tiempo. Entonces, por diferentes condiciones climáticas, ahí se presentaba otro tipo de variante ecosistémica”.
Otras zonas importantes son el parque Papagayo y el Club de Golf, donde hay “muy buenos registros de aves”; la cuenca baja del río Papagayo y la isla de La Roqueta, indicó Fuentes Vega, también promotor del Príncipe de la Roqueta, un proyecto de rescate de identidad de la isla.
Las aves son bioindicadores, es decir, “especies naturales que te van a permitir, generar una interpretación de cómo se está comportando el ecosistema. Si ves algunas especies más que otras, a lo mejor podría ser que haya algunas condiciones”, explicó el biólogo.
Dijo que “en los ecosistemas, todo está relacionado con todo lo demás, entonces, en este caso las aves, todas sus adaptaciones, sus especialidades, sirven para que el ecosistema se mantenga en ese equilibrio ahorita. Se alimentan de las especies de otros animales que comen plantas, se alimentan de algunas plantas que pueden llegar a esparcirse y tener un descontrol en el sistema, dispersan las semillas de los nuevos árboles que ahorita van a empezar”.
Al igual que la expectativa de la recuperación de los árboles, indicó, “es importante que las especies de las aves, en este caso, también se deje que hagan su ciclo natural, porque si no, los árboles tampoco se van a recuperar. O sea, es algo conectado entre todo. Eso nada más porque estamos hablando de aves, pero todas las demás especies también”.
Se le preguntó qué acciones se pudieran realizar en este momento para la preservación de las aves y el biólogo insistió en que todavía se están recabando datos, pero lo urgente “es la información y la difusión de la importancia que tienen estas especies, el no interferir en sus hábitos naturales, no depredarlas, no molestarlas. Entonces, que se resalte ese valor que tienen, porque es importante”.
Comentó que Acapulco no cuenta con un estudio “serio y actualizado” de las especies que existen en el municipio, pero algunas plataformas de ciencia ciudadana suman 321 especies de aves, de un total de 537 en Guerrero, o sea, más de la mitad del estado, por lo que el municipio se convierte en un lugar muy importante.
Fuentes Vega explicó que esto se debe a que hay una gran variedad de ecosistemas, como en La Providencia, donde hay pino, la parte alta de Acapulco tiene encinares, las lagunas tienen manglares y también hay selva mediana.
Aves endémicas de Acapulco
Destacó dos especies de aves, cuyo primer avistamiento en el mundo fue en Acapulco. Es el caso del pájaro tirano pico grueso, cuyo nombre científico es Tyrannus Crassirostris. La otra especie es un colibrí color azul turquesa, el colibrí doubleday, Cynanthus Doubleday es su nombre científico.
Agregó que ese colibrí “es micro endémico, sólo se encuentra en una región específica del mundo, y es en México, no en otro país”. Y dentro del país, sólo en las costas de Guerrero y Oaxaca. “Entonces eso amplía la posibilidad de su población en riesgo por la poca distribución que tiene y la implicación, la influencia humana en sus hábitats naturales”, advirtió.
Resaltó otras especies exclusivas de México que se encuentran en Acapulco, como el carpintero enmascarado, que en la costa los llaman Tico-tico, y el mirlo primavera, además de las aves migratorias que vienen principalmente del norte, en cierta temporalidad del año, “a pasar parte de su ciclo vida anual aquí, a recargarse, a alimentarse, descansar, reproducirse”.