Cumple la colonia Zapata medio siglo, y como antes, sigue sin drenaje, agua y servicio de basura

Aguas negras que recorren la calle 6 de la colonia Zapata, el pasado jueves Foto: El Sur

Daniel Velázquez

La Calle 6 de la colonia Emiliano Zapata es la evidencia del abandono en que ha estado esta zona del municipio desde hace más de 40 años. Sobre la calle escurre un arroyo de aguas negras que ninguna autoridad ha atendido.
El escurrimiento va desde el entronque de las calles 29 y 6 y se extiende por siete cuadras, casi un kilómetro, hasta la Calle 15 frente a condominio Villa Sol. El agua no abarca más espacio porque fue desviada hacia un registro sanitario en el entronque de las calles 6 y 21, pero la cantidad que fluye es tan grande que una parte sigue su camino hasta la 15, donde llega sin fuerza.
Sobre la Calle 6 los vecinos han construido una canaleta con la que evitan que el agua se extienda por toda la vialidad. En algunos tramos se cumple el objetivo pero en otros es imposible y se desborda.
La colonia Emiliano Zapata, popularmente conocida como La Zapata, se ubica en la zona suburbana de Acapulco, a un costado del bulevar Vicente Guerrero, y su fundación fue por en el periodo del entonces gobernador Rubén Figueroa Figueroa. La colonia fue para reubicar a los paracaidistas que ocupaban predios en lo que hoy es Hornos Insurgentes, frente al palacio municipal, en la avenida Cuauhtémoc.
La colonia Zapata es una de las diez demarcaciones que seleccionó el gobierno federal para desarrollar una nueva estrategia para el combate a la inseguridad en el municipio, Guerrero por la Paz.
En su reciente aparición en público, la subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rocío Bárcena Molina, resumió que en Acapulco los ciudadanos quieren servicios y paz: “¿Qué quiere Guerrero?: agua y paz, para que haya paz tiene que haber justicia social y servicios”.
La peculiaridad de la colonia es que las calles no tienen nombres, sino números. Los pares 2, 4, 6, 8, 10, 12, 14, 16, 18, 20, son líneas rectas que entroncan con el bulevar Vicente Guerrero, desde la Clínica del IMSS hasta la calle 20, que era el espacio que ocupaba el Acatianguis, a un costado de la tienda Soriana. Mientras los nones 1, 3, 5, 7, 9, 11, 13, 15, 17, 19, 21, 23, 25, 27, 29, 31, 33, 35, 37 y 39 son paralelas al bulevar.
La entrada principal a la colonia es la calle 14, a un costado de la tienda Soriana. Es una zona comercial y de intenso tráfico vehicular que en temporada de lluvias se inunda porque está por debajo del nivel del bulevar, por lo que en la zona se hace un enorme charco. Es el acceso a las colonias Flores Magón, 24 de Octubre, Fidel Velázquez, Simón Bolívar, Lomas del Valle y también conecta con Veladero y Carabalí, pero esos caminos no son recomendados para la gente común porque son usados por grupos delictivos.
Recorrer la calles de la colonia Emiliano Zapata es encontrar escurrimientos de aguas negras de manera constante y de acuerdo con los vecinos cuando hay agua en la red de agua potable se pueden ver las fugas porque el agua brota del pavimento. Los ejemplos están en la Calle 6, en la Calle 11 junto al mercado, en la Calle 13 junto a las canchas de futbol. Las fugas que se pudieron constatar que salen del pavimento están en la Calle 6 y en la calle 4 entre el jardín de niños Manuel Flores y el albergue para mujeres víctimas de violencia.
En la calle José Gervacio o Calle 2 también está el problema del drenaje que escurre por la vialidad. Este tramo está en reparación.
El puente de la Fidel, entre las calles José Gervacio y Calle 4, que es como la frontera entre la colonia Zapata y la colonia Fidel Velázquez desde hace una década, luego de los fenómenos Ingrid y Manuel, una parte del cauce del canal del Perro fue arrasado por las lluvias y a las autoridades se les olvidó reconstruirlo, por lo que en los últimos diez años, en cada temporada de lluvias el canal se desborda hacia la calle José Gervacio y se va hasta el bulevar Vicente Guerrero.
El tramo que no ha sido encauzado es de unos 100 metros de largo. “La falta de ese muro hace que toda la Zapata se llene de agua en la temporada de lluvias”.
El año pasado, la presidenta municipal Abelina López Rodriguez visitó a los vecinos de esta zona de la colonia y les dijo que en enero empezaría los trabajos de reparación del drenaje. Hasta el 9 de enero los vecinos no sabían cuando empezarían la obra.
En la Calle 6 los vecinos se quejaron de que no hay alumbrado público, que en la noche evitan salir, que escuchan persecuciones entre vehículos y balaceras.

“Era un paraíso”

La colonia Emiliano Zapata en 1974 “era un paraíso”, así la recuerda Felipe de Jesús Pérez Morales, quien llegó a esta colonia a la edad de 14 años. La colonia se fundó por órdenes del ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa, quien “intentó bajar a toda la gente que vivía en los cerros, en el anfiteatro, porque era zona de alto riesgo” y para retirar a los paracaidistas que invadieron terrenos en lo que hoy es el fraccionamiento Hornos.
Los colonos fueron reubicados y después se regularizaron los predios. Llegaron a terrenos agrestes, de 10 por 15 metros, “todo era terrecería, no había nada”. Los servicios se introdujeron poco a poco. Recuerda que en las noches se alumbraban con candiles y que el arroyo que pasaba por el rancho de los Bedolla, ahora es conocido como el canal del Perro.
También que la fundación de la colonia fue en condiciones diferentes a Ciudad Renacimiento, porque allá entregaban unas casitas y en la Zapata los desalojados llegaron a edificar sus casas como podían. En ese entonces el 90 por ciento de las viviendas eran de cartón. Indicó que la colonia tuvo un líder, Margarito Piedra Palacios, cercano al PRI, quien fue el primer delegado de la colonia y los impulsó para gestionar servicios públicos.
Estimó que a partir del nuevo milenio los problemas en la colonia empezaron a agudizarse: “antes del 2000 era un paraíso, todo tranquilo, el agua del arroyito era agua limpia, cristalina”. Consideró que los principales problemas en la colonia son la inseguridad y la deficiencia en los servicios.

Se lava en la calle

En la colonia Simón Bolívar, en los límites con la colonia Zapata, hay manantiales semiprovechados. Los nacimientos están entre la secundaria Rafael Ramírez Castañeda y la primaria Simón Bolívar. Uno está en la esquina que forman las calles Ejército de Libertadores y Barcelona y otro dentro de la primaria. El líquido de ambos ojos de agua escurre por la carretera y son aprovechados por los vecinos para abastecerse, bañarse o lavar ropa.
Afuera de la primaria hay cuatro piedras habilitadas como lavaderos públicos. Las personas llegan, se sientan frente a una piedra y ahí lavan su ropa
La vecina Micaela, quien vive en la calle Francisco Miranda de la colonia Simón Bolívar, contó que ella acude a esos lavaderos porque el agua potable no llega a su casa, se queda en parte baja, en la colonia Zapata, pero ya no sube a la colonia Simón Bolívar. Después del huracán John solo en dos ocasiones ha tenido agua mediante la red de la CAPAMA. Contó que el problema de desabasto lo han reportado a la paramunicipal “y nos dicen que si cuando hicimos el contrato nos dijeron que iba a haber agua todos los días, entonces nosotros pagamos la pura tubería, nomás para tener el tubo allí pues no tenemos agua y el recibo nos llega y nomás nos dicen: ‘¿a poco cuando hicieron el contrato les dijeron que todos los días iba a haber agua’”.

La paz se construye entre todos: Párroco

El párroco de la Iglesia del Perpetuo Socorro, Gustavo Alfonso Sánchez Quevedo, de la Zapata, opinó que no se debe dejar que todo lo haga el gobierno porque “es tarea de todos, nadie nos va a venir a construir la paz, somos corresponsables todos”.
Estimó que para que la estrategia de seguridad funcione se deben crear centros de convivencia para reconstruir el tejido social, sobre todo en la parte alta de la colonia porque en la parte baja si se da la convivencia en las canchas, pero en otras zonas de la colonia no ocurre ese contacto entre los vecinos.
Algunas que las actividades que deberían considerarse para generar el acercamiento entre vecinos son talleres para el aprendizaje de manualidades, oficios mediante talleres e impulsar la cultura, con la música y la lectura para que los ciudadanos puedan reflexionar: “que haga a las personas abrir nuevos horizontes, que no nos acostumbremos a vivir así como sea, como caiga, la sociedad la construimos nosotros”.
Consideró que es “acertado” que la Zapata se incluya en la estrategia de seguridad para Acapulco pues en el municipio cuando se escucha el nombre de la colonia este es asociada con la inseguridad. Indicó que poner atención en esta problemática es importante pues la colonia está en uno de los accesos al puerto.
Del diagnóstico que hizo la subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rocío Bárcena de que se requieren servicios y paz, Sánchez Quevedo dijo que garantizar servicios de calidad es un factor de pacificación pero para lograr la paz se requiere un conjunto de acciones. El que haya servicios de calidad “genera una mejor convivencia entre todos” pero sólo atender eso sería limitado por lo que se debe atender otros aspectos de la inseguridad para que la gente pueda transitar con tranquilidad por las calles. “En ciertos horarios la gente le piensa para salir a la calle porque está mas inseguro”.
Indicó que en la colonia hay deficiencia en los servicios básicos como agua potable, drenaje, alumbrado público, recolección de basura y hay zonas que cuando se transita por ahí hay un olor fétido “y uno se pregunta cómo es posible que viva la gente todos los días oliendo eso. Incluso al interior de las capillas llega el mal olor del drenaje que escurre por las calles y puso como ejemplo la parroquia del Perpetuo Socorro de ese problema pues en la Calle 15 hay un problema con el drenaje, que causa malestar en los vecinos y problemas de salud.
El servicio de energía eléctrica es irregular, hay zonas de la colonia que se quedan sin servicio por varias horas.
Del servicio de recolección de basura opinó que es malo que la gente se acostumbre a tirarla en la calle en espera de que pase el camión recolector, “es una mala cultura el acostumbrarnos a que esté sucio”.  Contó que antes del huracán Otis, desde la iglesia se hizo una campaña de limpieza llamada “limpia tu casa, limpia tu calle, limpia tu corazón”.

 

En la Zapata, las mismas carencias de hace 50 años

La colonia de la zona suburbana de Acapulco –un fallido proyecto del ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa– al principio “era un paraíso”, según recuerdan los pobladores, pero ahora la pestilencia del drenaje en las calles se ha convertido en el día a día de generaciones, como se ve en la imagen de la calle 6. “Uno se pregunta cómo es posible que viva la gente todos los días oliendo eso”, dice el párroco Gustavo Alfonso Sánchez Quevedo. Tampoco hay servicio de recolección de basura y el agua entubada llega escasamente Foto: El Sur

 

Cumple la colonia Zapata medio siglo, y como antes, sigue sin drenaje, agua y servicio de basura

“Uno se pregunta cómo es posible que viva la gente todos los días oliendo eso… es una mala cultura el acostumbrarnos a que esté sucio”, dice el párroco de la Iglesia del Perpetuo Socorro, Gustavo Alfonso Sánchez Quevedo. Recuerda que en una jornada de limpieza la gente preguntaba: “¿qué candidato va a venir?”, lo que muestra que tienen la idea de que se arreglan las cosas por apariencia y no para vivir mejor

Daniel Velázquez

La Calle 6 de la colonia Emiliano Zapata es la evidencia del abandono en que ha estado esta zona del municipio desde hace más de 40 años. Sobre la calle escurre un arroyo de aguas negras que ninguna autoridad ha atendido.
El escurrimiento va desde el entronque de las calles 29 y 6 y se extiende por siete cuadras, casi un kilómetro, hasta la Calle 15 frente a condominio Villa Sol. El agua no abarca más espacio porque fue desviada hacia un registro sanitario en el entronque de las calles 6 y 21, pero la cantidad que fluye es tan grande que una parte sigue su camino hasta la 15, donde llega sin fuerza.
Sobre la Calle 6 los vecinos han construido una canaleta con la que evitan que el agua se extienda por toda la vialidad. En algunos tramos se cumple el objetivo pero en otros es imposible y se desborda.
La colonia Emiliano Zapata, popularmente conocida como La Zapata, se ubica en la zona suburbana de Acapulco, a un costado del bulevar Vicente Guerrero, y su fundación fue por en el periodo del entonces gobernador Rubén Figueroa Figueroa. La colonia fue para reubicar a los paracaidistas que ocupaban predios en lo que hoy es Hornos Insurgentes, frente al palacio municipal, en la avenida Cuauhtémoc.
La colonia Zapata es una de las diez demarcaciones que seleccionó el gobierno federal para desarrollar una nueva estrategia para el combate a la inseguridad en el municipio, Guerrero por la Paz.
En su reciente aparición en público, la subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rocío Bárcena Molina, resumió que en Acapulco los ciudadanos quieren servicios y paz: “¿Qué quiere Guerrero?: agua y paz, para que haya paz tiene que haber justicia social y servicios”.
La peculiaridad de la colonia es que las calles no tienen nombres, sino números. Los pares 2, 4, 6, 8, 10, 12, 14, 16, 18, 20, son líneas rectas que entroncan con el bulevar Vicente Guerrero, desde la Clínica del IMSS hasta la calle 20, que era el espacio que ocupaba el Acatianguis, a un costado de la tienda Soriana. Mientras los nones 1, 3, 5, 7, 9, 11, 13, 15, 17, 19, 21, 23, 25, 27, 29, 31, 33, 35, 37 y 39 son paralelas al bulevar.
La entrada principal a la colonia es la calle 14, a un costado de la tienda Soriana. Es una zona comercial y de intenso tráfico vehicular que en temporada de lluvias se inunda porque está por debajo del nivel del bulevar, por lo que en la zona se hace un enorme charco. Es el acceso a las colonias Flores Magón, 24 de Octubre, Fidel Velázquez, Simón Bolívar, Lomas del Valle y también conecta con Veladero y Carabalí, pero esos caminos no son recomendados para la gente común porque son usados por grupos delictivos.
Recorrer la calles de la colonia Emiliano Zapata es encontrar escurrimientos de aguas negras de manera constante y de acuerdo con los vecinos cuando hay agua en la red de agua potable se pueden ver las fugas porque el agua brota del pavimento. Los ejemplos están en la Calle 6, en la Calle 11 junto al mercado, en la Calle 13 junto a las canchas de futbol. Las fugas que se pudieron constatar que salen del pavimento están en la Calle 6 y en la calle 4 entre el jardín de niños Manuel Flores y el albergue para mujeres víctimas de violencia.
En la calle José Gervacio o Calle 2 también está el problema del drenaje que escurre por la vialidad. Este tramo está en reparación.
El puente de la Fidel, entre las calles José Gervacio y Calle 4, que es como la frontera entre la colonia Zapata y la colonia Fidel Velázquez desde hace una década, luego de los fenómenos Ingrid y Manuel, una parte del cauce del canal del Perro fue arrasado por las lluvias y a las autoridades se les olvidó reconstruirlo, por lo que en los últimos diez años, en cada temporada de lluvias el canal se desborda hacia la calle José Gervacio y se va hasta el bulevar Vicente Guerrero.
El tramo que no ha sido encauzado es de unos 100 metros de largo. “La falta de ese muro hace que toda la Zapata se llene de agua en la temporada de lluvias”.
El año pasado, la presidenta municipal Abelina López Rodriguez visitó a los vecinos de esta zona de la colonia y les dijo que en enero empezaría los trabajos de reparación del drenaje. Hasta el 9 de enero los vecinos no sabían cuando empezarían la obra.
En la Calle 6 los vecinos se quejaron de que no hay alumbrado público, que en la noche evitan salir, que escuchan persecuciones entre vehículos y balaceras.

“Era un paraíso”

La colonia Emiliano Zapata en 1974 “era un paraíso”, así la recuerda Felipe de Jesús Pérez Morales, quien llegó a esta colonia a la edad de 14 años. La colonia se fundó por órdenes del ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa, quien “intentó bajar a toda la gente que vivía en los cerros, en el anfiteatro, porque era zona de alto riesgo” y para retirar a los paracaidistas que invadieron terrenos en lo que hoy es el fraccionamiento Hornos.
Los colonos fueron reubicados y después se regularizaron los predios. Llegaron a terrenos agrestes, de 10 por 15 metros, “todo era terrecería, no había nada”. Los servicios se introdujeron poco a poco. Recuerda que en las noches se alumbraban con candiles y que el arroyo que pasaba por el rancho de los Bedolla, ahora es conocido como el canal del Perro.
También que la fundación de la colonia fue en condiciones diferentes a Ciudad Renacimiento, porque allá entregaban unas casitas y en la Zapata los desalojados llegaron a edificar sus casas como podían. En ese entonces el 90 por ciento de las viviendas eran de cartón. Indicó que la colonia tuvo un líder, Margarito Piedra Palacios, cercano al PRI, quien fue el primer delegado de la colonia y los impulsó para gestionar servicios públicos.
Estimó que a partir del nuevo milenio los problemas en la colonia empezaron a agudizarse: “antes del 2000 era un paraíso, todo tranquilo, el agua del arroyito era agua limpia, cristalina”. Consideró que los principales problemas en la colonia son la inseguridad y la deficiencia en los servicios.

Se lava en la calle

En la colonia Simón Bolívar, en los límites con la colonia Zapata, hay manantiales semiprovechados. Los nacimientos están entre la secundaria Rafael Ramírez Castañeda y la primaria Simón Bolívar. Uno está en la esquina que forman las calles Ejército de Libertadores y Barcelona y otro dentro de la primaria. El líquido de ambos ojos de agua escurre por la carretera y son aprovechados por los vecinos para abastecerse, bañarse o lavar ropa.
Afuera de la primaria hay cuatro piedras habilitadas como lavaderos públicos. Las personas llegan, se sientan frente a una piedra y ahí lavan su ropa
La vecina Micaela, quien vive en la calle Francisco Miranda de la colonia Simón Bolívar, contó que ella acude a esos lavaderos porque el agua potable no llega a su casa, se queda en parte baja, en la colonia Zapata, pero ya no sube a la colonia Simón Bolívar. Después del huracán John solo en dos ocasiones ha tenido agua mediante la red de la CAPAMA. Contó que el problema de desabasto lo han reportado a la paramunicipal “y nos dicen que si cuando hicimos el contrato nos dijeron que iba a haber agua todos los días, entonces nosotros pagamos la pura tubería, nomás para tener el tubo allí pues no tenemos agua y el recibo nos llega y nomás nos dicen: ‘¿a poco cuando hicieron el contrato les dijeron que todos los días iba a haber agua’”.

La paz se construye entre todos: Párroco

El párroco de la Iglesia del Perpetuo Socorro, Gustavo Alfonso Sánchez Quevedo, de la Zapata, opinó que no se debe dejar que todo lo haga el gobierno porque “es tarea de todos, nadie nos va a venir a construir la paz, somos corresponsables todos”.
Estimó que para que la estrategia de seguridad funcione se deben crear centros de convivencia para reconstruir el tejido social, sobre todo en la parte alta de la colonia porque en la parte baja si se da la convivencia en las canchas, pero en otras zonas de la colonia no ocurre ese contacto entre los vecinos.
Algunas que las actividades que deberían considerarse para generar el acercamiento entre vecinos son talleres para el aprendizaje de manualidades, oficios mediante talleres e impulsar la cultura, con la música y la lectura para que los ciudadanos puedan reflexionar: “que haga a las personas abrir nuevos horizontes, que no nos acostumbremos a vivir así como sea, como caiga, la sociedad la construimos nosotros”.
Consideró que es “acertado” que la Zapata se incluya en la estrategia de seguridad para Acapulco pues en el municipio cuando se escucha el nombre de la colonia este es asociada con la inseguridad. Indicó que poner atención en esta problemática es importante pues la colonia está en uno de los accesos al puerto.
Del diagnóstico que hizo la subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rocío Bárcena de que se requieren servicios y paz, Sánchez Quevedo dijo que garantizar servicios de calidad es un factor de pacificación pero para lograr la paz se requiere un conjunto de acciones. El que haya servicios de calidad “genera una mejor convivencia entre todos” pero sólo atender eso sería limitado por lo que se debe atender otros aspectos de la inseguridad para que la gente pueda transitar con tranquilidad por las calles. “En ciertos horarios la gente le piensa para salir a la calle porque está mas inseguro”.
Indicó que en la colonia hay deficiencia en los servicios básicos como agua potable, drenaje, alumbrado público, recolección de basura y hay zonas que cuando se transita por ahí hay un olor fétido “y uno se pregunta cómo es posible que viva la gente todos los días oliendo eso. Incluso al interior de las capillas llega el mal olor del drenaje que escurre por las calles y puso como ejemplo la parroquia del Perpetuo Socorro de ese problema pues en la Calle 15 hay un problema con el drenaje, que causa malestar en los vecinos y problemas de salud.
El servicio de energía eléctrica es irregular, hay zonas de la colonia que se quedan sin servicio por varias horas.
Del servicio de recolección de basura opinó que es malo que la gente se acostumbre a tirarla en la calle en espera de que pase el camión recolector, “es una mala cultura el acostumbrarnos a que esté sucio”.  Contó que antes del huracán Otis, desde la iglesia se hizo una campaña de limpieza llamada “limpia tu casa, limpia tu calle, limpia tu corazón”.

 

Aún visibles los daños que causó el huracán; los cables siguen tirados y hay casas sin techo

Karina Contreras

Han pasado alrededor de 100 días del impacto del huracán Otis en Acapulco y todavía se pueden observar los daños que causó, como en la avenida Escénica, en donde siguen tirados los cables de Telmex y se ven varias viviendas y negocios sin techos.
La falta de recolección de basura sigue dando problemas, por lo que vecinos de Llano Largo siguen quemando basura y la planta de tratamiento de las aguas residuales de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), ubicada en la carretera crucero de El Cayaco- Puerto Marqués, desde hace varios días desprende olores desagradables.
En la planta todavía están tirados los árboles que se cayeron y los vecinos manifestaron que desde hace varios días, la planta desprende olores desagradables, como si las aguas residuales no se estuvieran procesando.
El devastador paso del huracán Otis se sigue viendo en las calles, con los cables caídos de la empresa telefónica Telmex, pues los trabajadores aún no los han retirado.
Esa situación se puede ver a lo largo de la avenida Escénica, donde los cables están colgados de los postes, pero con varios metros en el suelo, y esa misma situación se ve a lo largo de la carretera Puerto Marqués-Crucero de El Cayaco. Ahí, la gente que espera por horas una despensa tiene que ir sorteando los cables tirados en la calle, para no caerse.
En la Escénica se observan varias casas y negocios sin techos, algunos tienen colocadas láminas. Incluso, el alambrado de la barda de la 12 Región Naval, ubicada en Icacos, se observa todavía caído en algunos de sus tramos.
La recolección de la basura también sigue siendo un problema y la gente aún opta por quemarla, como puede verse adelante de la plaza El Patio, donde hay restos de basura quemados y, sobre ellas, una acumulación de bolsas negras.
La falta de agua también sigue siendo un problema en varias colonias, como Renacimiento y Arroyo Seco, donde los vecinos tienen que surtirse con pipas, que llegan a costar hasta 900 pesos.

 

Piden pobladores de El Veladero calles y mobiliario escolar en el Cabildo abierto

Aurora Harrison

En la sesión de Cabildo abierta, que se realizó en el poblado El Veladero, los habitantes solicitaron a la presidenta municipal Abelina López Rodríguez pavimentación de la calle principal, mobiliario para escuelas, así como la recolección de basura.
La sesión se realizó en este poblado pero no se invitó a los medios de comunicación. De acuerdo con datos se tomó protesta a los suplentes de los regidores Jonathan Marqués y Flora Contreras, que solicitaron permiso por proceso interno de Morena.
En un comunicado de prensa del Ayuntamiento, se informó que en la sesión que presidió la alcaldesa se tomó nota de las solicitudes hechas por los pobladores, entre ellas pavimentación y que el camión de la basura suba por lo menos una vez a la semana.
De acuerdo con el comunicado el gobierno municipal, tiene proyectadas obras en ese poblado y se invertirán 3 millones de pesos para la compra de dos equipos de bombeo, además de instalar la línea de conducción de dos pozos y la red de distribución de agua potable.
También se planteó un proyecto para la conectividad de los poblados El Veladero y Carabalí, y es que durante su intervención la alcaldesa reiteró que su intención es crear una ruta cultural y turística en esa zona.
“Hoy nos toca estar en este lugar, en el pueblo El Veladero, el cual tiene historia, cultura y tradición; desde aquí el cura José María Morelos y Pavón dirigió las acciones militares de la rebelión del sur del país en contra del mal gobierno, cuyo resultado final fue la independencia de México”, mencionó la presidenta municipal.
Otro de los puntos del orden del día fue que se tomó protesta a los suplentes de los regidores que solicitaron permiso, para ausentarse de sus labores hasta que se informe los nombres de quienes serán los candidatos para el próximo proceso. Por parte del regidor Jonathan Marqués, se tomó protesta a Erick Nava.
Después de la sesión de Cabildo se entregaron dos equipos de bombeo sumergibles de dos caballos de potencia, con accesorios, tubería y tren de descarga.
Además, se anunció una inversión de 2 millones de pesos para la instalación de las líneas de conducción al tanque existente y la instalación de la línea de energía eléctrica, la cual alimentará las bombas en los pozos en una primera etapa, beneficiando a todo el poblado El Veladero.

Continúan las quejas de vecinos por la falta de agua en la zona suburbana del puerto

 

Daniel Velázquez

A más de un mes del huracán Otis, los servicios públicos en las colonias de la zona suburbana del puerto siguen con deficiencias. La mayoría de las quejas son por la falta de agua, aunque el servicio de luz sigue con apagones y cortes de hasta un día.
En el fraccionamiento Hornos Insurgentes hay servicio de luz y de internet, el agua potable apenas se restableció la semana pasada. Todavía hay basura en la avenida Solidaridad, las brigadas de limpieza ya retiraron la acumulación de basura que había desde el huracán afuera de la tienda Oxxo, cerca del Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados Ignacio Manuel Altamirano (IIEPA-IMA).
En la colonia Palma Sola apenas el martes fueron a retirar los montones de basura acumulados desde el huracán, la colonia no tiene agua potable desde antes del huracán y a consecuencia del meteoro no funciona el alumbrado público.
En la ciudad continúan los abusos en el pasaje, principalmente en la zona suburbana. Los taxis colectivos de la ruta Coloso-Centro cobran 30 pesos, la tarifa oficial es de 20 pesos, sin que el gobierno estatal les sancione. Las Urvan de la ruta Vacacional-Aeropuerto han fijado su tarifa en 15 pesos, aunque la oficial es de 12 pesos. También operan con total impunidad.
El Acabús sigue siendo gratuito, pero restringido, sólo opera 12 horas de 6 de la mañana a 6 de la tarde y sigue con sus problemas de origen, tarda en pasar, los autobuses van llenos y en las estaciones hay largas filas para subir.
Por las noches no hay transporte público y la vida en la ciudad prácticamente acaba a las 7 de la noche y después sólo vehículos particulares circulan por las avenida.
En la colonia La Popular, en la calle cerrada de Lerdo de Tejada no hay agua, cuentan con energía eléctrica y ya se llevaron la basura.
En la colonia Héroes de Guerrero tampoco tienen agua. El problema, relató un vecino, es que después del huracán se robaron los cables y por esa razón no se puede bombear del tanque a la colonia.
De la colonia Plan de Ayutla, que está por la Vacacional, una vecina se quejó de que el agua llega cada 15 días y por un par de horas, lo que no es suficiente para llenar los tinacos. Señaló que falta la recolección de basura, que ya empezaron a retirar los escombros, pero todavía hay muchas calles con basura.
De la colonia El Rastro, una vecina dijo que no tienen agua desde el huracán y tienen que comprar pipas hasta en mil 400 pesos, cuando antes de Otis costaban de 700 a 800 pesos. Dijo que en la calle Amín Zarur no han ido a recoger la basura, que hay montones. De El Coloso, un vecino de Las Torres también se quejó de que no hay agua y que tienen que comprar por tinacos.
De la colonia Los Manantiales, una vecina se quejó de que el servicio de luz es inestable y que se corta a veces unas horas y otras hasta un día, que cuando lo reporta a la CFE, le dicen que son los papalotes los que ocasionan las fallas.
De la colonia Mártir de Cuilapa una vecina dijo que los del censo se equivocaron en la dirección, que le pusieron colonia Emiliano Zapata y por esa razón no pudo cobrar el apoyo de limpieza.
Todos los vecinos fueron consultados mientras hacían fila, afuera del tráiler park El Coloso, en espera de recibir una despensa de Club Rotary Anahuac Tacubaya.
Algunos coincidieron en que ellos se han enfermado del estómago y que también hay casos de dengue en sus colonias.

 

Todavía son irregulares los servicios de agua potable y recolección de basura

La calle Cocoteros junto a los lavaderos públicos del barrio de La Fábrica con grandes cantidades de basura y escombro acumulados Foto: Carlos Carbajal

Aurora Harrison

Luego de un mes y 10 días del huracán Otis, los servicios públicos en la ciudad, como son el agua potable y la recolección de basura, todavía son irregulares. Hay lugares donde los camiones de volteo apenas levantan los escombros.
El servicio de transporte público, aunque hay más afluencia de camiones, camionetas de pasajeros, combis y taxis colectivos, sigue funcionando con cobros de tres o cinco pesos por encima de su precio normal, y en la noche casi no existe y las personas esperan para abordar.
La luz eléctrica, como se ha informado, ya se restableció en las colonias, pero falta que se rehabilite el alumbrado público en las vialidades, incluyendo la avenida Costera. Por ejemplo, en la zona del fraccionamiento Club Deportivo hay lámparas que no funcionan.
A diferencia de los primeros días, cuando en las avenidas Costera, Cuauhtémoc y Ruiz Cortines había cerros de basura, ahora los puntos negros son menos y son de basura doméstica, que las personas dejan en la calle, porque el campaneo no se regulariza.
En la colonia Progreso y en el Modulo Social Fovissste, que eran zonas donde con más frecuencia pasaba el camión, todavía hay calles o rinconadas que tienen residuos, como son las calles Sonora y Oaxaca. En el caso del Modulo Fovissste, en la rinconada Buque y en la avenida principal, aún hay ramas de árboles que se cayeron.
De la limpieza en la ciudad, en un comunicado del gobierno municipal, se informó que la alcaldesa Abelina López Rodríguez supervisó los trabajos que se realizaron en la calle Diego Hurtado de Mendoza y en la Aquiles Serdán. En el punto de transferencia de Costera se recolectaron 597 toneladas de residuos.
Además, se informó que en la calle Montenegro, del fraccionamiento Hornos Insurgentes, se levantaron 69 toneladas.
También el gobierno municipal informó que se reforzaron las brigadas de fumigación en la colonia Ciudad Renacimiento, donde en días pasados el director de Salud municipal, Antonio Leguizamo, había conformado que había un repunte de casos de dengue y apenas se alertó de medidas preventivas para evitar el cólera.
Del servicio de agua potable, las colonias que tenían de manera tandeada, se han quejado de que llevan varias semanas que no les mandan, entre ellas están Lázaro Cárdenas, 20 de Noviembre, María de la O, Barrio Chino, Palma Sola, Fovissste, Coloso y en parte altas de la colonia Emiliano Zapata.

En protesta porque no la recolectan tiran vecinos basura frente al Ayuntamiento viejo

Redacción

Habitantes de los barrios históricos de Acapulco, ante la falta de recolección de basura en las calles, andadores y callejones, tiran sus desechos afuera de las instalaciones del antiguo Palacio Municipal, ubicado atrás del zócalo, y en calles cercanas.
Los colonos piden a sus vecinos no tirar la basura a las afueras de sus casas y con cartulinas y anuncios improvisados les invitan llevarla a tirar “al Ayuntamiento”.
En el barrio Las Crucitas, en la calle Fortín Álvarez, en un pedazo de cartón colocado en una pared está el siguiente mensaje: “Favor de no tirar basura, llevala a tirar al Ayuntamiento”.
“Aquí la tiramos, porque acá (en La Guinea) los camiones recolectores no entran. Desde un día después del huracán que no entran. Se la tiramos para presionar a la presidenta”, declaró Pánfilo Castro, residente de ese barrio histórico.
El señor Jesús, con cubrebocas, lentes oscuros, gorra y a bordo de un vehículo Chevrolet, junto a un acompañante, bajó de su cajuela cuatro bolsas negras con residuos, los cuales arrojó a la montaña de basura.
Clara y María, son dos señoras de entre 35 y 40 años. Ambas salieron de la calle Lerdo de Tejada y dijeron que desde la semana pasada han estado dejando ahí la basura, debido a que no han subido a sus colonias los camiones de Saneamiento Básico, que junto con sus vecinos se organizaron para mantener sus calles limpias y ver si de esa manera “el Ayuntamiento hace algo con toda esa basura”.
La basura abarrota las calles de las colonias Progreso, Independencia y parte de la Quebrada, cercanas al ex antiguo palacio, y afecta la circulación de los vehículos.
Los montones de basura superan los dos metros de alto, en algunos puntos, y de ancho van hasta los 25 o 30 metros.
Atrás del antiguo Palacio Municipal, donde está un edificio que no se terminó en el gobierno de Evodio Velázquez, en diferentes calles hay montones de basura.
Algunos de los barrios donde no hay recolección de basura son La Guinea, Tepetates, Teconche, Las Crucitas, El Hospital, Los Naranjos, Naranjitos, Santa Rosita y El hueso, y las calles La Cima e Ignacio Zaragoza.

Están abandonados por el gobierno, dicen colonos de la parte alta de Costa Azul

 

Redacción

Habitantes de la colonia Hermenegildo Galeana, ubicada en la parte alta de Costa Azul, dicen que se sienten abandonados por los tres órdenes de gobierno, debido a que no han subido a conocer las afectaciones que sufrieron en sus casas, las escuelas, templos y toda la zona.
Además, piden el apoyo para la limpieza y recolección de la basura y otros desechos, que representan un riesgo sanitarios para la comunidad.
Marisol Hidalgo Galeana, quien lleva 30 años viviendo en esta colonia, narró que la noche en que el huracán Otis impactó al puerto, su casa perdió el techo de lámina y todas sus pertenencias sufrieron daños y destrucción, por los fuertes vientos, así como por la lluvia.
Con obvio cansancio y con la piel quemada por el sol, escoba en mano y junto a su esposo, Marisol comentó que un diputado, al cual no reconoce porque nunca lo había visto, pero asegura que es de Morena, porque portaban los colores y nombre del partido, ha sido el único que ha subido a dejar una caja de despensa, pero considera que el apoyo ha sido condicionado, porque les pidieron nombre firma y credencial del elector; y además, las despensas traen una leyenda que las distingue como donativo, por parte del gobierno de Oaxaca.
“Hemos recibido despensa de un diputado, nada más, pero notamos que los donativos venían de Oaxaca. Pero nada más. Porque la presidenta ni una vuelta se ha dado por aquí”, señaló al ser entrevistada afuera de su casa.
En esa localidad, desde hace 22 años, vive Alfredo Hernández Cruz, quien lamentó el abandono gubernamental, porque asegura que a pesar de que él y sus vecinos se han esforzado por limpiar sus casas, así como las calles, y destacó que “no se han venido a parar por acá nadie”, refiriéndose a autoridades de los tres órdenes de gobierno.
“Todo está allá abajo -Costa Azul-, para acá arriba ni sus luces y acá estamos los que más necesitamos”, declaró Alfredo Hernández.
En un recorrido realizado por la colonia, se pudo observar cómo el techado de la cancha se desplomó, las bardas de la primaria Emperador Cuauhtémoc y el techado de su cancha también se cayeron.
Las puertas de la capilla San José de la Montaña se cayeron por la fuerza del viento y, de acuerdo con los vecinos, ya no fue un espacio seguro durante el paso del huracán, a pesar de ser el refugio temporal establecido por autoridades de Protección Civil.
En la colonia viven albañiles, prestadores de servicios turísticos, artesanos, trabajadores de hoteles y restaurantes, personas que hacen limpieza de casas.
Las viviendas en su mayoría fueron construidas con paredes de concreto, pero más de la mitad cuenta con techos de lámina y muy pocas tienen losa.

 

Regresan de a poco en las colonias los servicios de recolección, gasolina, gas y luz

 

Aurora Harrison

A una semana del huracán Otis poco a poco se restablece la recolección de basura, aunque siguen montones de desechos acumulados en distintas zonas de la ciudad y en algunas colonias vecinos piden que vayan los camiones; las estaciones del servicio de gas ya empiezan a despachar y ya hay más zonas con luz.
No así el servicio de agua potable, que todavía no se restablece y son más los vecinos que acuden a manantiales o arroyos, para llenar sus garrafones o lavar su ropa.
En las unidades móviles de salud, que instalaron las secretarías de Salud y de Bienestar del gobierno federal, están dando medicamento y consulta a la población que lo requiere.
Respecto al transporte público ya hay más camiones circulando, debido a que las gasolineras ya están despachando combustible y las vialidades ya están más transitadas, como las avenidas Costera y Cuauhtémoc.
De la falta de agua en la ciudad, las personas siguen haciendo fila en la avenida Ruiz Cortines, donde se encuentra la purificadora que instaló el Ejército para llenar sus garrafones.
En la avenida Costera, frente al condominio Los Cocos, hay un manantial donde este jueves mujeres acudieron a lavar su ropa y llenar sus garrafones con agua.
Una de ellas dijo a este medio: “Nosotros no rapiñamos, aquí estamos lavando nuestra ropa y no vamos a estrenar, como otras personas que saquearon las tiendas”.
Al recorrer colonias como Progreso y el Centro, para ver si alguna purificadora ya estaba vendiendo agua, se constató que no hay ningun negocio de ese giro abierto.
En pozos artesanos y en arroyos como el del Camarón, se concentran para lavar ropa y abastecerse de agua.
Aunado a las pipas que el gobierno estatal informó que están repartiendo agua a los habitantes.
Del servicio de energía eléctrica, como ya se informó, se está restableciendo de manera paulatina, y ya hay en la avenida Costera, Módulo Social Fovissste, Palma Sola Fovissste, Rancho Acapulco; calles como Cerrada de Torreón, Puebla, Baja California, todas las de la colonia Progreso ya tienen luz.
También en la avenida Farallón, en el Sector 6 de la colonia Emiliano Zapata, en el bulevar de Las Naciones, frente al hotel Princess.
Del servicio de transporte público, ya hay más camiones circulando en la avenida Costera y en Ruiz Cortines, donde los camiones están cobrando 20 pesos el pasaje a la población y los taxis colectivos 30 pesos.
También hay más circulación en la zona, debido a que ya las gasolineras están funcionando y despachando a la población.
Aunque todavía hay calles con árboles caídos, laminas y postes, ya hay más fluidez vial e incluso los agentes viales ya están laborando, para evitar que haya accidentes debido a que los semáforos no están funcionando.
Del servicio de gas, ya empiezan a despachar a los ciudadanos, así lo anunciaron en sus redes sociales en la avenida Rancho Acapulco y en Crucero Cayaco.
En la avenida Niños Héroes de la colonia Progreso, la empresa La Costeña estaba vendiendo masa y harina en 30 pesos y en los mercados ya están vendiendo materia prima, carne y huevos “caros”.

 

Hay pendientes en seguridad y servicios públicos, coinciden regidores en el informe

La alcaldesa Abelina López al rendir su segundo informe de gobierno Foto: Jesús Trigo

Aurora Harrison

Regidores coincidieron en que luego de dos años del gobierno que encabeza la presidenta Abelina López Rodríguez, sigue habiendo algunos pendientes en seguridad, servicios públicos eficientes, sobre todo en agua, recolección de basura y alumbrado público.
Aunque reconocieron avances en las finanzas públicas y en la inversión que se ha hecho, en la red de agua potable y drenaje de la ciudad, regidores dijeron que gobernar Acapulco es un gran reto y que se requiere de la participación de todos. Lo anterior, durante la participación de las representantes de cada una de las fracciones en el Cabildo.
En la sesión solemne del segundo informe de labores, que se realizó en la calle Urdaneta, del fraccionamiento Hornos, donde estuvo como invitado especial el ex secretario de Relaciones Exteriores y ex aspirante a coordinador nacional de Morena, Marcelo Ebrard Casaubón, y en representación de la gobernadora Evelyn Salgado, estuvo la secretaria de Bienestar, Maricarmen Cabrera Lagunas.
De la fracción del PRD, Judith Luna Nava, en su mensaje recordó que desde el inicio de está administración ha sido y seguirá siendo una aliada, para trabajar hacia un mismo fin, que es el bienestar de los acapulqueños, el cual se traduce en una mejor calidad de vida y para lograrlo se requiere que los acapulqueños cuenten con servicios básicos eficientes.
“En estos casi 24 meses de gobierno no hemos podido mejorar, aún falta mucho por hacer y le seguimos debiendo al pueblo. Seguimos teniendo calles con aguas residuales, fugas, falta de iluminación, calles sucias y, sobre todo, inseguridad, un tema en el que no debemos escatimar ningún recurso municipal, estatal o federal, porque la ciudadanía acapulqueña reclama paz”, dijo la regidora.
Al tiempo que reconoció en la presidenta a una mujer “persistente e insistente, para gestionar mayores recursos públicos, para dar respuesta a las demandas de la ciudadanía. Reconozco una administración que trabaja mucho, pero los avances no han sido de igual manera, por eso, presidenta, le refrendo mi compromiso de seguir trabajando por Acapulco y aún estamos a tiempo de llevar a este barco a buen puerto”.
Por parte, de la fracción del PRI, la regidora Janeth Vergara Valencia dijo que el mayor legado de su gobierno será la inversión en el problema del agua y saneamiento de la bahía, “una erogación responsable con miras en largo plazo, en solidaridad y respuesta a la mayor demanda social del municipio”, sin embargo, indicó hay muchos hogares sin servicio de agua.
También dijo que hay “preocupación, porque las cifras de inseguridad en el municipio frenan la inversión y el emprendimiento. Al mismo tiempo que provocan el cierre de negocios y la pérdida de fuentes de empleo”, pese a eso, dijo que “hay un balance positivo, sin embargo, considero que todavía tenemos muchos pendientes”.
Agregó que como presidenta de la Comisión de Transporte celebró la inversión en la compra de semáforos y la puesta en marcha del transporte rosa, “que lamentablemente fue cancelado por la Dirección General de Transporte. Aquí, presidenta, considero que debemos seguir insistiendo en el tema”.
Precisó que fue acertada la adquisición de camionetas para Servicios Públicos, y se deben reforzar las acciones, porque “seguimos observando puntos negros de basura por diferentes sectores de la ciudad” y es insuficiente el servicio de alumbrado que la población demanda.
Reconoció del gobierno el apoyo a los Bomberos, que “fungieron como auténticos héroes en el incendio del Mercado Central y me produce una gran alegría con vehículos nuevos en sus instalaciones, entre otras inversiones que se han hecho, y considero que había una deuda histórica con esta loable dependencia”.
“Celebramos la acertada decisión de crear la policía ambiental y de género, reconocemos la adquisición del parque vehicular que se financió para que formará parte de su patrimonio, pero del arrendamiento de las 100 patrullas debo expresar las mismas reservas, por no decir señalamientos, que otros ediles han hecho públicos, por la nula participación que tuvo el Cabildo en la consumación del contrato”, indicó.
La regidora de Movimiento Ciudadano, July Peláez Victoriano, dijo: “Gobernar este municipio es un gran reto en el que requiere la participación de todos, desde atender las necesidades prioritarias hasta proponer un futuro con mejores oportunidades para nuestros habitantes”. Por ello, reconoció la inversión del gobierno en la reparación de los colectores sanitarios de la avenida Costera y para el saneamiento de las finanzas municipales.
Además de que reconoció el apoyo del gobierno a los locatarios afectados del Mercado Central en la reconstrucción de sus puestos, pero dijo: “Queda un largo camino que recorrer, hay varios temas que resolver, pero en la bancada naranja tenemos el compromiso de observar, supervisar el buen ejercicio del gasto público, para el abasto de agua, seguridad, y el saneamiento de la bahía, salud financiera y los servicios públicos”.
Por parte de Morena habló la regidora Flora Contreras Santos, quien dijo que este gobierno ha enfrentado retos sin precedentes, y han sido dos años en los que se le ha apostado a la unidad de los trabajadores, empresarios y ciudadanos, sin distingo de colores.
Aseguró que, en estos dos años, la alcaldesa dijo que habría seguridad y “dotó al puerto de 100 patrullas. Dijo abasto de agua e invirtió en infraestructura hidráulica y sistema de bombeo. Dijo finanzas limpias y Acapulco pasó en un año de ser el municipio más endeudado del país, al tercero con menos deuda. Dijo educación y bienestar e implemento programas de Leer para Transformar, madres solteras, becas a estudiantes, jolgorio, entre otros muchos más”, y mencionó que la fracción de Morena respalda de manera incondicional el liderazgo.