Maestros de la Universidad Americana de Acapulco en conferencia de prensa en el restaurante Sanborns Oceanic Foto: Jesús Trigo
Karina Contreras
Maestros de la Universidad Americana de Acapulco (UAA) advirtieron que en caso de no llegar a ningún acuerdo el lunes, con el rector Mario Mendoza Castañeda en el Centro de Conciliación, interpondrán una demanda laboral.
Mientras tanto, otros docentes ya analizan presentar una demanda penal por usurpación de funciones, porque aseguran que se están dando calificaciones, cuando ellos no las han asignado.
En conferencia de prensa en el Sambors Oceanic, la docente Julieta Álvarez Carbajal, con 24 años de servicio en la universidad, dijo que lo único que están pidiendo es que la universidad los liquide conforme a la ley y luego “entregamos calificaciones”.
Señaló que el propietario de Grupo Nacer Global, Jorge Nacer Gobernación, al que pertenece la UAA, no está cumpliendo con las liquidaciones correspondientes, por lo que esperan que se llegue a un acuerdo el próximo lunes.
Álvarez Carbajal dijo que la molestia de los docentes es por la “falta de acercamiento de las autoridades para dialogar con nosotros. El próximo lunes vamos a tener nuestra mesa de conciliación en Chilpancingo, en el Centro de Conciliación, y esperemos que asistan los representantes de la Universidad Americana de Acapulco, porque de no hacerlo, vamos a proceder a demandarlos”.
Añadió que han tratado de contactar al director general del grupo Nacer Global, Aitor San Sebastián, que es el encargado de vigilar y gestionar a todas las universidades del grupo, pero “en lugar de decirnos algo, nos ha bloqueado a los maestros”.
Insistió en que si no hay acuerdos presentarán una demanda laboral, para que se respeten sus derechos, y aseguró que los dueños han causado el problema dentro de la escuela.
“Ellos nos están echando encima a los padres de familia y a los estudiantes, cuando ellos son los responsables de este problema. Nosotros ya quedamos: si nos liquidan conforme a la ley, nosotros entregamos calificaciones y cerramos los ciclos. Ellos son los que están provocando que esto no se cierre. Las autoridades y dueños de la Universidad Americana no están cumpliendo con esa parte legal laboral y, por lo tanto, estamos en esta posición de que si para el lunes no hay presencia de ellos o no quieren que se aplique la ley, como debe de ser, en cuando a las liquidaciones, entonces nosotros vamos a proceder con una demanda laboral”.
Mientras, el docente y padre de familia de dos alumnos, Javier Sierra Díaz, adelantó que interpondrá una demanda penal contra el rector Mario Mendoza, por usurpación de funciones. Pedirá que se abra una carpeta de investigación, porque como docentes no han entregado calificaciones, pero ellos se las están dando a los alumnos.
Además, hasta el último día, el rector Mario Mendoza tuvo la caja abierta para cobrar a los padres de familia, aun sabiendo que iban a cerrar la universidad, por lo que es un “fraude tan grande, que si lo permite el Estado, no sé para qué están como representantes del pueblo”.
Dijo que son más de 500 los padres de familia afectados por el cierre de la universidad y que ya pagó. Dijo que está siendo afectado como padre de familia, como estudiante, porque estaba estudiando un posgrado, y como docente, porque en este mes cumpliría 24 años frente a grupo.
El rector de la Universidad Loyola del Pacífico, Enrique Pasta Muñúzuri, declaró que la escuela tiene “problemas económicos”, una posible disminución de 15 por ciento en la matrícula y una reconstrucción aún en proceso, pero volverán a clases virtuales el 29 de enero y eventualmente serán presenciales.
En entrevista con El Sur, Pasta Muñúzuri reivindicó la vigencia del proyecto educativo jesuita en el municipio después del huracán Otis, porque aún resulta atractivo para las familias porteñas, además, que busca incidir en la sociedad y decenas de estudiantes de la Universidad Americana de Acapulco (UAA) ya buscan revalidar sus estudios en esta escuela, por lo que se espera mantener una matrícula similar a la del inicio del año escolar.
La Universidad Loyola del Pacífico fue inaugurada en agosto de 1992, con el fin de que “las familias no tuvieran que mandar a sus hijos a estudiar fuera, con el grave de riesgo de que se fueran y se quedaran afuera, y no regresara la gente preparada y educada a su terruño”, indicó Pasta Muñúzuri.
Transcurría el último año de gobierno de Francisco Ruiz Massieu, quien promovió la educación superior privada, cuando sólo existía la opción de estudiar este nivel en la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG). En ese contexto, nacen dos de las universidades privadas más grandes del municipio, la Loyola y la UAA, esta última inició actividades en 1991, y hace unas semanas anunció su cierre por las afectaciones de Otis.
El proyecto inicial de la Loyola era una escuela de educación superior, pero los cambios tecnológicos y el aumento de la oferta educativa obligaron a extender la oferta a nivel preparatoria en 2007 y secundaria en 2018.
Las instalaciones se ubican en la colonia Cumbres Llano Largo, a donde se llega después de recorrer una parte de la avenida Escénica y luego de subir la avenida Heroico Colegio Militar. En el camino todavía hay muchos árboles caídos, que recuerdan a lo que fue una imagen generalizada en los primeros días después del huracán Otis.
“La Loyola se ha distinguido siempre y es uno de nuestros grandes atractivos, pues que estamos en una cañada llena de árboles, de vegetación. Entonces, se cayeron muchos árboles y las ramas y demás generaron un montón de basura”, contó el rector este viernes, 80 días después del impacto de Otis.
Su oficina luce ordenada, su escritorio, su librero, su mesa donde platicó con El Sur, junto con la coordinadora de Comunicación Institucional, Liliana Hernández. En general, todo el edificio no parece dañado, pero apenas fue rehabilitado la semana pasada.
En contraste, el edificio de enfrente, que alberga los salones de nivel licenciatura, concentra una gran parte de los daños. Se rompieron las ventanas y los salones aún están desordenados. Otros edificios más pequeños también resultaron severamente afectados y hasta donde había salones sólo queda el piso.
Pasta Muñúzuri, ingeniero civil de profesión, contó que los últimos pisos son los más afectados por el material que tenían, multipanel, “es un sandwich de lámina y lámina y poliestireno en medio. Muy económico, muy fácil de montar y como no teníamos mucho dinero hace 31 años, nosotros decidimos usarlo, en el comité que construyó la Loyola, yo con mi empresa constructora físicamente hice la chamba”.
La escuela tiene 550 estudiantes en los distintos niveles educativos y casi 100 trabajadores, una comunidad que respondió “positivamente” al huracán Otis, dijo Pasta Muñúzuri, porque muchos apoyaron en la limpieza durante los meses de noviembre y diciembre.
Varios trabajadores aún siguen despejando las áreas comunes, los salones, todo. El plan de reconstrucción va a comenzar con los edificios de secundaria y preparatoria, porque es más urgente que estén en un salón de clases, que un estudiante de universidad, que puede aguantar clases de forma remota, explicó el rector de la Loyola, que llegó al cargo en agosto de 2011, y vivió como todas las instituciones educativas, la adaptación de clases en línea por la pandemia.
Por ahora, los estudiantes tienen cursos virtuales para recuperar las clases que no hubo por Otis y el 29 de enero inicia el siguiente periodo. El plan es que en el transcurso del semestre se pueda transitar a una modalidad híbrida de clases, virtuales y presenciales, pero depende de los fondos que consiga la universidad.
Una iniciativa de egresados promueve la campaña 1000 x 1000, con lo que se pretende que cada persona aporte mil pesos para la reconstrucción; por su parte, las autoridades de la universidad van a buscar a empresas, por ejemplo, las propietarias dueñas de los hoteles, para convencerlos de “que la Loyola es una institución que debiera mantenerse viva en operación en Acapulco” y, por lo tanto, puedan aportar “algo”.
Se le mencionó el caso de la UAA, cuyos trabajadores protestan y los estudiantes buscan revalidar sus estudios. Pasta Muñúzuri se mostró empático con estas demandas y expuso que han recibido decenas de alumnos que buscan revalidar sus estudios en la Loyola, pero es la Secretaría de Educación Pública (SEP) la que finalmente va a decidir cuántas materias serán tomadas en cuenta como cursadas o no.
Dijo que la revalidación “sí es un problema, cuando cierras una universidad. Si la quieres cerrar correctamente, la tienes que cerrar en cuatro, cinco años, lo que duren tus planes de estudios. O sea, sí voy a cerrar, pero bueno voy a llevar a todo mi alumnado, voy a seguir ofreciendo, pero ya no voy a recibir alumnos de nuevo ingreso”.
Profesores de la Universidad Americana de Acapulco (UAA) se reunieron este martes con el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Luis Armando Baños Rendón, pero no asistió el rector Mario Mendoza Castañeda, por lo que los docentes van a formalizar este miércoles su coalición y presentar una demanda si no llegan a una conciliación.
La reunión se efectuó a las 4 de la tarde, en el hotel Presidente, y la profesora de la UAA Julieta Álvarez dijo vía telefónica que esperaban que asistiera el rector de la universidad, “porque se supone que era una mesa de conciliación”.
Sin embargo, señaló la docente, Mendoza Castañeda sólo habló por teléfono con el secretario del Trabajo durante la reunión, “me hubiera encantado que lo hubiera puesto en altavoz ahí, para escuchar lo que le decía”, pero Baños Roldán no les informó de qué platicaron.
Los docentes plantearon que deben de estar las tres partes reunidas: los docentes, el rector y la Secretaría del Trabajo, para avanzar en la conciliación de su demanda, que principalmente es, como la manifestaron en el bloqueo del lunes en la avenida Costera, la liquidación justa.
Por ello, agregó Julieta Álvarez, los docentes de la UAA van acudir nuevamente al hotel Presidente, a las 10 de la mañana, para “hacer un registro de nuestras actividades, nuestra antigüedad. Para que se conforme si no hay esa mesa de diálogo con la otra parte, pues entonces, procedamos a una demanda, pero ya con el aviso de la Secretaría del Trabajo”.
“Seguimos con la reunión de mañana (miércoles), esperamos que él (Mendoza Castañeda) asista y si no asiste, pues vamos a proceder ya de otra manera”, advirtió la profesora Julieta Álvarez.
A la par, un representante va a acudir a la Base Naval, para entregarle al presidente López Obrador una copia del pliego presentado en la protesta del lunes. (Ramón Gracida Gómez).
La Rectoría y los dos sindicatos de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) informaron en un comunicado conjunto que hoy jueves se pagará la segunda quincena de diciembre, tras “intensas gestiones”.
Los empleados de la máxima casa de estudios del estado esperaban cobrar el martes 19, y el jueves los que cobran por cheque cerraron una hora el área de Cajas de la Rectoría.
Ayer en un documento dirigido a los trabajadores universitarios y a la comunidad universitaria, se informó que la administración central, el Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma de Guerrero (STAUAG) y el Sindicato de Trabajadores Técnicos Administrativos y de Intendencia al Servicio de la Universidad Autónoma de Guerrero (STTAISUAG), “hemos realizado intensas gestiones conjuntas ante los gobiernos federal y estatal para cubrir salarios y prestaciones de fin de año”.
Luego anuncian: “por lo que el día de mañana jueves 28 (hoy) se cubrirá la segunda quincena de diciembre, cuyo día límite para el pago es el 29 (de diciembre), dos días antes del vencimiento de esta quincena”.
Agrega que las demás prestaciones se pagarán conforme al Contrato Colectivo de Trabajo.
“Informamos también que la institución está haciendo un gran esfuerzo financiero y junto con los dos sindicatos hemos realizado muchas gestiones para cubrir los salarios y prestaciones, dado el déficit histórico que se tiene debido a las pensiones, jubilaciones y lamentables pérdidas humanas de trabajadores universitarios por el Covid, y ahora por los daños provocados por el huracán Otis en las escuelas y facultades de Acapulco y Coyuca de Benítez”, se lee en la misiva.
Afirman que “para la UAGro, la quincena de los trabajadores es y será primero”.
Firman el rector Javier Saldaña Almazán, la secretaria general del STTAISUAG, Brenda Alicia Alcaraz González y el secretario general del STAUAG, Ofelio Martínez Llanes.
El jueves pasado ambos sindicatos llamaron a una movilización el martes pasado para exigir la segunda quincena de diciembre, la segunda parte del aguinaldo, así como prestaciones y bonos establecidos en sus respectivos contratos colectivos de trabajo, ese día Ofelio Martínez dijo que son alrededor de 5 mil trabajadores sindicalizados, además de los de confianza los que no recibieron sus pagos.
Entrevistado el viernes, el rector Javier Saldaña informó que el martes se pagaría la segunda quincena de diciembre, pero que “los pasivos fuertes como pagos de fallecimiento, jubilación, pensión y bonos” se pagarán después.
El bloqueo el martes a la avenida Costera de estudiantes y maestros de la Universidad Americana Foto: Carlos Carbajal
Ramón Gracida Gómez
El secretario de Educación de Guerrero, Marcial Rodríguez Saldaña, informó ayer que se va a efectuar en “breve” una mesa de diálogo entre el rector de la Universidad Americana de Acapulco, Mario Mendoza Castañeda, los estudiantes afectados y el subsecretario de Educación Media Superior, Marco Antonio Marbán.
Vía telefónica, declaró que la postura de la SEG “es que los estudiantes deben continuar y concluir sus estudios donde están inscritos”, y es decisión de ellos si quieren transitar hacia alguna institución pública del estado.
Los estudiantes de la Universidad Americana bloquearon la avenida Costera este martes para demandar terminar sus estudios los que están a punto de culminar, entre otras exigencias, y el secretario de Educación, Marcial Rodríguez Saldaña, dijo que desde ese día emitió un comunicado de prensa para indicar que su postura “es que los estudiantes deben continuar y concluir sus estudios donde están inscritos; ellos recibieron una oferta de la Universidad Americana de Acapulco”.
Indicó que conoce la situación por la que ha pasado el sector educativo en Acapulco y Coyuca de Benítez, pero “nuestra postura es que los estudiantes tienen derecho a la educación porque es un derecho garantizado en la Constitución federal, en la Constitución del estado, que nosotros estamos obligados a salvaguardar, el derecho a la educación de los jóvenes”.
“Y como responsable de la educación en el estado, por supuesto apoyamos su demanda de continuar y concluir sus estudios, por eso planteé el día de ayer (martes) que es importante que de inmediato se pueda establecer una mesa de diálogo con el rector de la Universidad Americana de Acapulco”, sugirió antes de dar a conocer a las 3:30 de la tarde el acuerdo de diálogo entre ambas partes.
Rodríguez Saldaña destacó que la Universidad Americana se fundó en 1991 cuando él era rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), representaba la primera universidad privada en el estado y sus autoridades prefirieron irse a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) “a que allá se les revalidaran sus estudios”.
Sin embargo, acotó, “nuestra obligación es atender a los jóvenes de Guerrero y bueno, ofrecemos nuestra representación que tenemos como responsables de la educación para poder establecer esa mesa de diálogo y lleguen a los mejores acuerdos”.
Indicó que Guerrero cuenta con varias instituciones de educación superior, como la UAG o la Universidad Tecnológica de Acapulco, esta última incluso depende directamente de la SEG, pero para transitar a estas escuelas es una decisión de “los estudiantes, o sea, ellos con un diálogo con el rector, y bueno nosotros le daremos seguimiento a esto”.
Aclaró: “nosotros no vamos por ahora a decirles, saben qué, éste es el camino; nosotros por supuesto estamos abiertos a la decisión que ellos tomen, serán bienvenidos al sector educativo, por supuesto que sí”.
Luego mencionó que en la protesta los estudiantes de la Universidad Americana pidieron dialogar con el rector Mendoza Castañeda porque quieren terminar sus estudios ahí debido a que, “como ellos dicen, los planes y programas de estudio son validados por la UNAM y no coinciden necesariamente con los que tienen las universidades que están aquí en Acapulco”.
“No es un asunto nada más de decir, me voy a cambiar, no; para hacer revalidaciones tienen que ocupar tiempo, tienen que destinar su tiempo para cursar materias que permitan completar sus ciclos escolares”, destacó.
En una segunda llamada con El Sur una hora después, el secretario informó que tuvo comunicación con el rector de la Universidad Americana y acordaron “instalar una mesa de diálogo con los estudiantes para, junto con ellos, informarles cuál es la situación de la universidad y en acuerdo con ellos buscar diferentes soluciones a sus planteamientos, bajo el entendido que se les tiene que garantizar su derecho a continuar y terminar sus estudios”.
No indicó la fecha porque, explicó Rodríguez Saldaña, el rector Mendoza Castañeda “tiene que consultar a su Consejo de Administración, pero tiene que ser en breve”, y agregó que en la mesa estaría el subsecretario de Educación Media Superior, Marco Antonio Marbán.
En cuanto a la situación de las demás universidades privadas en el municipio, el secretario de Educación mencionó que no ha tenido alguna información de que vayan a cerrar las que tienen el Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE).
Tres nuevas universidades en Guerrero por la baja cobertura en educación superior
El 14 de diciembre, el pleno del Congreso del Estado aprobó los dictámenes con los que se crean la Universidad Virtual del Estado de Guerrero, la Universidad Tecnológica y Politécnica de la Sierra de Guerrero y la Universidad Tecnológica y Politécnica de Coyuca de Benítez.
El secretario de educación, Rodríguez Saldaña, justificó la creación de estas escuelas porque la cobertura de educación superior en Guerrero es del 24.5 por ciento, es decir, falta un 65.5 por ciento, mientras que la cobertura del país en general es de 44.4 por ciento.
Precisó que en el estado suman 82 mil 287 alumnos de educación superior, de los cuales 77 mil 979 se encuentran en alguna licenciatura y 4 mil 308 en posgrado. Del total de estudiantes en educación superior, 63 mil 614 están en alguna escuela pública y 18 mil 673 en privada. Aparte están los 4 mil 505 estudiantes de normales.
Debido a que desde el año pasado se inauguraron los cursos, la Universidad Tecnológica de la Sierra de Guerrero se encuentra en Tlacotepec con 167 alumnos inscritos en las carreras de Tecnología de la información, Mecánica automotriz y Energías renovables; y en la Universidad Tecnológica de Coyuca de Benítez suman 214 alumnos en la licenciatura en Comercio Internacional, y las ingenierías en Redes y telecomunicaciones, en Tecnologías ambientales y Civil.
“En el caso de la Universidad Virtual, tenemos 30 días hábiles para iniciar el periodo de apertura, está facultada también para impartir educación media superior”, indicó y agregó que en ese nivel educativo hay una cobertura de 69.9 por ciento y en el país es de 83.4 por ciento.
Rodríguez Saldaña dijo que la creación de estas tres universidades es un “gran avance, tenía más de 10 años que no se creaba una universidad en Guerrero y en dos años se crean tres universidades y vamos a ir por más el próximo año”.
Se le mencionó que la Universidad Virtual podría enfrentar el problema de acceso a Internet y el secretario replicó: “no, no porque ya está avanzando mucho también el sistema nacional a través de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de la red Internet para todos”.
También se le preguntó de por qué no dar más recursos a la UAG en vez de crear más universidades y respondió: “las universidades tecnológicas, politécnicas, son modelos educativos distintos”, enlistó las universidades tecnológicas en la Costa Grande, zona Norte y Acapulco, y los institutos tecnológicos en San Marcos, Acapulco, Tlapa y Ciudad Altamirano, y aseveró que la ruta a seguir es ampliar la cobertura.
Ya se hizo limpieza “ruda” en las escuelas para la reanudación de clases en enero
En cuanto a las escuelas dañadas por el huracán Otis, el el secretario de Educación dijo que ya se acabó el censo de las escuelas, de las cuales 380 tienen un “daño menor” y están en proceso de rehabilitación, 564 con un “daño moderado” y 37 con “daño severo”.
En total, son 575 planteles en los que ya hay clases, 448 son públicos y 127 privados, expuso, y agregó que en enero se hará un llamado a los directores para reanudar clases en la fecha 8 si no hay riesgo en las escuelas, porque “ya se hizo limpieza ruda en muchas de ellas, ya se fueron evitando los riesgos, los peligros que había en muchas escuelas, entonces esperamos que poco a poco se vaya normalizando la situación”.
Donde no haya condiciones, indicó Rodríguez Saldaña, las alternativas son la educación virtual o escuelas que estén muy cerca entre ellas y puedan compartir horarios con estudiantes.
Pagos pendientes en las prepas populares por Otis
En cuanto a la protesta de las docentes de preparatorias populares que bloquearon el martes el Bulevar de las Naciones para exigir su salario, el secretario de Educación justificó: “producto de esta situación del huracán Otis en Acapulco y Coyuca, pues vino una situación financiera muy complicada para el gobierno del estado en el área de la Secretaría de Finanzas, entonces han tenido que ir planificando los pagos pendientes”.
Rodríguez Saldaña dijo que se les va a resolver a los profesores de estos planteles en esta misma semana, y puntualizó que es la Secretaría de Finanzas y no la de Educación, la que paga los salarios.
Afuera de la Universidad Americana de Acapulco el pasado 25 de octubre unos minutos antes de la 1 de la tarde Foto: El Sur
Ramón Gracida Gómez
El rector de la Universidad Americana de Acapulco, Mario Mendoza Castañeda, informó que van a cerrar indefinidamente la institución porque el dictamen de riesgos establece que los daños ocasionados por el huracán Otis al edificio ubicado en la avenida Costera representan un riesgo para la comunidad.
En breves declaraciones por teléfono, dijo que “por los daños ocasionados por el Otis, efectivamente no vamos a poder continuar con la operación de la universidad, no sabemos cuándo vamos a volver a reiniciar actividades porque la obra que hay que hacer, la inversión es muy grande”.
“Entonces sólo estamos esperando que concluya el ciclo escolar para que no afectemos a los jóvenes; terminando el ciclo escolar ya no vamos a poder continuar operaciones conforme a la situación que se encuentra la universidad y el dictamen de riesgos que tenemos sobre el particular”, agregó.
El rector Mendoza Castañeda detalló que “el dictamen establece que la estructura está muy bien, pero existen daños que tienen que repararse porque pueden constituir un riesgo para la comunidad”.
Y efectivamente el edificio de la UAA fue uno de los más afectados por Otis. En la mañana del 25 de octubre se veía una mole irreconocible, con todas las ventanas del frente destrozadas por el huracán categoría 5. Los edificios vecinos también sufrieron graves daños y una sucursal del banco HSBC quedó destruida.
“Nosotros vamos a continuar hasta que concluya el ciclo escolar, por supuesto, ya los semestres y cuatrimestres concluyen, y en la preparatoria concluyen en junio y ahí sí serán vía streaming o a distancia para que nadie pierda el ciclo escolar”, mencionó.
Expuso: “técnicamente sí vamos a cerrar porque no hay posibilidad de continuar con la operación, lo que sí está visuali-zado es que en algún momento, cuando podamos concluir ya los procesos de su rehabilitación, pues volver abrir la institución”.
“Pero no sabemos a ciencia cierta y hay gente que le puso fechas, la verdad es que nosotros no tenemos un compromiso real de cuándo podríamos iniciar o concluir la rehabilitación de la universidad”, agregó.
Dijo que los estudiantes de la Universidad Americana de Acapulco, “conforme cada quien considere que más conviene a sus intereses, tendrán diferentes opciones para elegir a dónde continuar sus estudios”.
Especificó que la decisión de cierre solamente considera “las instalaciones de la universidad y el bachillerato, no así de la primaria y secundaria que continúan en operaciones porque ahí las instalaciones no concluyen ningún riesgo”.
La Universidad Americana de Acapulco inició actividades en 1991 y en su página de Internet indica que “debe su fundación a la propuesta de José Francisco Ruiz Massieu, Gobernador del Estado de Guerrero, quien convocó a un grupo de guerrerenses y mexicanos ligados a Guerrero y Acapulco para crear un centro de excelencia”.
Se presentó también como una opción para familias de clase media que no querían que sus hijos estudiaran en la Universidad Autónoma de Guerrero, y que no tenían los recursos para enviarlos a Cuernavaca o la Ciudad de México.
Entonces la UAG era vista como un reducto de la izquierda, e incluso el entonces gobernador Ruiz Massieu la calificó como “nido de guerrilleros” y encabezó desde el poder una campaña contra la institución parte de la cual fue precisamente la creación de la Universidad Americana de Acapulco que ahora anuncia su eventual desaparición.
A un costado de la Universidad Americana de Acapulco se encuentra sobre la avenida Costera una sucursal del banco HSBC, uno de los más dañados de esta zona de Acapulco porque todos sus ventanales se rompieron.
Enfrente está un edificio del gobierno federal que albergaba a varias dependencias, una de ellas era la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), que depende de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
La pizzería Dominos también resultó dañada, con vidrios rotos, letras del nombre que se cayeron y en la parte superior el restaurante 100% Natural que resultó con afectaciones en el techo. El negocio de comida rápida KFC fue otro de los establecimientos que tuvo serios daños. Los vidrios de puertas y ventanas colapsaron.
El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, tomó protesta a nuevos funcionarios de la Coordinación General de la Zona Sur.
El nuevo subcoordinador general de la Zona Sur será Hover López Cruz, quien sustituye a José Gabriel Santos Santos.
Mientras, Santos Santos pasa a ser el coordinador de Extensión Universitaria.
El rector también nombró como coordinador de Infraestructura a Juan Carlos Bustos Acecedo. El coordinador de Recursos Humanos será Primitivo Silva Guerrero, el coordinador en Costa Chica será Nicolás Torres Salado.
El coordinador de Proyectos Interinstitucionales será Ramiro Morales Hernández, y la coordinadora en Costa Grande, Irania Natividad Aguirre Ibarez.
En su mensaje, el rector pidió a los nuevos funcionarios cuidar la institución y seguir avanzando.
Saldaña Almazán conminó a conducirse de acuerdo con el código de ética de la UAG y subrayó: “Hoy, los funcionarios que toman protesta con la mano izquierda, tienen que ser más consecuentes todavía”. (Karina Contreras).
El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, nombró a América Bautista Salgado como coordinadora general de la Zona Sur, en sustitución de Xóchilt Astudillo Miller.
Astudillo Miller fue nombrada coordinadora general de Innovación y Transformación. Otros nombramientos en la zona sur fueron el de Neysi Vergara González, como coordinadora de la Unidad de Finanzas en la Zona Sur; Eduardo de la Rosa Wences será el jefe de cajas, a Nestor Hernández Alarcón se le nombró responsable de Pagaduría, entre otros cargos que fueron informados.
Bautista Salgado venía fungiendo como directora de la Facultad de Derecho en Acapulco y como directora sustituta quedó María del Rocío Díaz Sánchez.
Mientras, Javier Tamalam Marváez fue nombrado subdirector administrativo y de gestión escolar de Derecho; Juan Carlos Hernández Morales será el subdirector académico, mientras que Alfredo Campaña López será el subdirector de Planeación de esta escuela.
El coordinador del programa educativo de la licenciatura en Derecho será Raúl Irra López.
En su mensaje, el rector Javier Saldaña reconoció el trabajo de la nueva coordinadora, de quien dijo ha apoyado el proyecto desde 2006 y “la conocí pintando bardas”.
Dijo que hizo un trabajo en la facultad de Derecho que nadie había hecho, como acreditar la escuela, hacer nuevos programas y abrir extensiones.
Llamó a coordinarse con ella y adelantó que es quien lo va orientar “sobre los nuevos nombramientos en la Coordinación de la Zona Sur”. (Karina Contreras).
El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán (al centro) habla con maestros en Acapulco Foto:?Karina Contreras
Karina Contreras
El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, informó que se tiene la confirmación del fallecimiento de tres estudiantes y un maestro por el huracán Otis.
Además, hay diez alumnos no localizados, de los que se está yendo a sus casas y lo que han visto es que las viviendas ahí están, por lo que suponen que salieron de Acapulco, “esperemos en Dios que todo vaya bien”, dijo Saldaña Almazán.
Informó que este lunes se reunió con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, quien le dijo que no se preocupe y le agradeció el apoyo de la UAG y que “vamos a seguir de la mano”.
Sobre las clases, adelantó que serán virtuales en Acapulco y Coyuca de Benítez, una vez que se restablezcan los servicios de luz y agua. “Ahorita están rehabilitando las instalaciones”.
Mientras que en el resto del estado seguirán presenciales, pero “este mes, como el 26 ya podremos tener, según el Centro Comando de Atención al Huracán Otis, condiciones. Sin embargo, vamos a esperar las condiciones de todos, porque los jóvenes muchos perdieron todo”.
El rector dijo que en el caso de los que están por terminar, se les va evaluar y se les entregará su certificado y títulos de manera gratuita. Mientras que quienes se quedan, las clases serán virtuales a diciembre una semana y se reanudan el 8 de enero, para terminar el semestre.
Agregó que en Semana Santa la institución se va a tomar una semana de descanso, al igual que en las vacaciones de verano, para que se “recuperen los jóvenes de Acapulco y Coyuca de Benítez”.
En declaraciones en el Comedor Universitario, el rector reconoció que con el huracán Otis a la UAG le fue mal, como a todas las familias, y calculó que los daños a la infraestructura son de alrededor de 160 millones de pesos.
Indicó que fueron afectadas todas las escuelas y centros de trabajo de Acapulco, donde se cayeron diez bardas y se dañaron los techos de las canchas, así como las de Coyuca de Benítez.
Indicó que en Acapulco hay cinco preparatorias, 20 licenciaturas e igual número de posgrados, y diez centros de trabajo, lo que es una “cantidad muy grande, pues representa el 50 por ciento de los estudiantes”.
Añadió que falta la parte de internet y las computadoras que se dañaron en los centros de cómputo, que también se dañaron los laboratorios, pero “vamos a ir recuperándonos”.
Javier Saldaña confió en que se van a recuperar e informó que ya se hizo un levantamiento de todos los daños que sufrió la institución. Agregó que el informe lo presentará a la Secretaría de Educación Pública (SEP), a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y a la ANUIES.
“Esperamos que gradualmente, con el apoyo de los gobiernos estatal y federal, esperemos pronto recuperarnos”, dijo el rector.
Sobre el Comedor Universitario, dijo que las comidas que dan a los ciudadanos son con alimentos que está proporcionando el DIF, porque “la universidad no tiene recursos económicos, pero sí tiene muchos recursos humanos”.
Dijo que hay 6 mil brigadistas que están apoyando en el empaque de las despensas. Indicó que les han llegado 600 toneladas de víveres, que se traducen en unas 50 mil despensas.
Indicó que están llegando más cargamentos de alimentos de la UNAM, de la Universidad de Tlaxcala, de la de Puebla, de la del Estado de México.
Añadió el rector que hay dos consultorios médicos y un albergue para universitarios, en la escuela de Contaduría y Administración, para los que perdieron todo.
Otra de las acciones que tiene la UAG es el transporte que sale de la Coordinación de la Zona Sur, donde hasta el momento han transportado a 3 mil personas, entre universitarios y ciudadanos, y se les bajan en el Comedor Universitario de Chilpancingo, donde se les dan alimentos y el transporte regresa a las 3 de la tarde.
El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, anunció acciones en apoyo a los damnificados por el Huracán Otis; reveló además de que todas las escuelas de Acapulco sufrieron daños importantes.
En un mensaje a la comunidad universitaria, Saldaña Almazán dijo que este es “el peor momento por el que ha pasado el estado, sobre todo Acapulco”, y que en este municipio y en Coyuca de Benítez todas las instalaciones de la UAG resultaron afectadas.
Recordó que como rector es parte del Consejo Estatal de Protección Civil, y reiteró el trabajo que realizan los gobiernos estatal y federal a través de sus diversas dependencias, “sí se está trabajando”, destacó.
Mostraron imágenes de aulas de clases, laboratorios, techos, bardas entradas a las escuelas, oficinas destruidas, y cafeterías, estas últimas, dijo el rector que “volaron todas… en por ejemplo en la ECA había 28 árboles y los 28 se cayeron, también en la Prepa 2, es algo inimaginable”.
Entre los daños destacaron que los vientos del huracán se llevaron “todas las techumbres, 40 techumbres” de las canchas; también se inundaron todos los centros de cómputo y en consecuencia se dañaron los equipos, se cayó toda la cristalería “es una situación muy complicada la que sufrió la universidad”.
Señaló que no están pensando aún ni siquiera en iniciar clases virtuales porque no hay condiciones ni sistema de conectividad.
El rector informó que hay una cuadrilla que trabaja en la habilitación del comedor universitario en Acapulco en el que se dará de comer a los brigadistas, policías del estado, a la Guardia Nacional y a trabajadores de Salud.
Sin embargo, destacó que ningún edificio sufrió daños en sus estructuras porque son buenas construcciones.
Saldaña Almazán informó también que ha pedido a los directores de las diferentes escuelas que “aseguren el equipo” y busquen la manera de sellar las puertas con varillas “para que no sean ultrajadas”.
Las acciones anunciadas por la UAG, son la habilitación de albergues temporales, espacios seguros de la universidad, como la coordinación Zona Sur, donde tendrán apoyo de la Guardia Nacional, para resguardar lo que llegue a ese lugar; también la instalación de centros de acopio de víveres en las diferentes escuelas en todo el estado.
Asimismo, la instalación del comedor universitario para atender a damnificados; realizarán “brigadas multidisciplinarias” para participar en el censo para la búsqueda, localización y apoyo de damnificados tanto de la universidad como en general.
Se realizará un plan de continuidad académica, para que se piensen en estrategias de “como terminar el semestre”, porque en Acapulco será “imposible” regresar a clases por los daños en las instalaciones, reconoció el rector.
En la conferencia también estuvieron la secretaria general de la UAG Berenice Illades Aguilar, jefe de la oficina de rectoría Alejandro Bueno; el coordinador de Protección Civil Apolonio Bahena; la tesorera Leticia Jiménez; el coordinador de asesores Fernando Jiménez; y el coordinador de Infraestructura Juan Carlos Escamilla.