Por encima de los mil pesos, las cenas de fin de año en restaurantes de la Costera

Jacob Morales Antonio

Restaurantes y hoteles abiertos ofrecen cenas de fin de año para ver la gala de pirotecnia en la bahía de Acapulco, y en los restaurantes de la zona Dorada y Tradicional hay una reservación de un 60 por ciento de la capacidad instalada.
La cenas de los restaurantes de playa y en los hoteles varían en precios según los platillos, el show musical y las bebidas. El propietario de los restaurantes Malibú y El Camarón de Jackie, Jesús Zamora, informó que hay un cupo del 60 por ciento en ambos establecimiento de reservaciones.
En ambos establecimientos, el primero ubicado en playa El Morro y el segundo en playa Tamarindos, se ofrece una cena de mil 250 pesos para adultos y 650 pesos para niños que incluye barra libre de refrescos, animación y sonido.
El restaurantero indicó que hay confianza que en los próximos días, e incluso el mismo domingo. La capacidad total de los establecimientos será ocupada por visitantes y también familias de Acapulco que acudan a ver la gala de pirotecnia.
El restaurante Bambú ubicado en la Condesa ofrece paquetes de cenas para ver la gala pirotécnica desde mil 350 pesos y hasta 2 mil 600 pesos, según el platillo a elegir, entre una pechuga de pollo filete de huachinango o langosta al mojo de ajo o a la mantequilla, además incluye ensalada, plátanos, flameados y música viva para bailar.
El hotel Emporio ofrece cena para adultos con un precio de 3 mil 199 pesos, y para niños de mil 599 pesos con un menú de cuatro tiempos, grupo de música, show sorpresa copa de vino espumosos, uvas, y barra de bebida internacional.
El hotel Playa Suites ofrece la cena a partir de 2 mil 700 pesos para adultos y menores de mil 350 pesos, el menú es de cuatro tiempos, barra libre de bebida nacional, grupo musical en vivo y las tradicionales y doce uvas.
En el hotel Malibú ofrece la cena de fin de año por mil 900 pesos para personas adultas que incluye un platillo principal de filete de res, la copa de vino, las doce uvas y música viva.
También el centro de show Amar, ubicado en plaza Marbella, ofrece cena de fin de año, y para ver la gala pirotécnica con música en vivo de La Sonora Dinamita, Miguel Godoy y Fórmula Habanera, aunque no tiene los precios a la vista.

 

Con pocos restaurantes y negocios abiertos celebraron acapulqueños y turistas la Navidad

Turistas alojados en el hotel Emporio disfrutan de una cena de Navidad la noche del domingo en la playa frente a la hospedería Foto: Aurora Harrison

Aurora Harrison

Familias acapulqueñas y turistas celebraron la fiesta de Navidad de forma diferente: los primeros con esperanza de recuperarse pronto por los daños materiales que dejó el huracán Otis en sus hogares; los segundos, en los pocos hoteles, restaurantes y negocios abiertos que ofrecían paquetes de cenas navideñas.
A las 9 de la noche del domingo, en la zona turística de la Costera familias bajaron a espacios iluminados con adornos navideños para tomarse la fotografía. Otros se detuvieron en el Asta Bandera con bocinas, botanas, bebidas y comida para disfrutar la noche frente al mar, o en los pocos negocios abiertos.
En las calles se podía transitar con rapidez. Eran pocos los autos que circulaban. El transporte público escaseó. Las personas que salieron de sus trabajos esperaban por varios minutos en la parada para tomar un autobus que los llevara a sus casas. Los pocos restaurantes abiertos atendían a los clientes que llegaban.
En los restaurantes de taquería había varios comensales. En El Zorrito se tenía que hacer una fila para poder entrar. Había personas que caminaban por la Costera, y aunque se encontraban las calandrias para hacer recorridos tuvieron pocos viajes.
Los bares, restaurantes del área de Condesa estaban cerrados. Cerca del Centro de Negocios Costera 125 los negocios de venta de cerveza y botana tenían las cortinas abajo, unos con madera. Los turistas y acapulqueños caminaban por la avenida dijeron que buscaban algún lugar donde pudieran sentarse para cenar y celebrar estas fechas.
Fue el caso de la familia de Miguel Dávila, quien dijo que su casa se dañó con el huracán, y con su familia decidieron pasar la cena de Navidad y se trasladaron a la Plaza Quebec, frente a la Diana. Pusieron una mesa, colocaron la comida, pollo relleno, bolillos, ensalada de manzana, bebidas y para ambientar el espacio llevaron una bocina.
Fueron cinco adultos, incluyéndolo a él y un menor de edad, quienes estuvieron en la banca de la plaza. Dijo que este año para ellos la Navidad es “diferente a las otras, aquí en esta plaza está muy iluminado, limpio y se nos ocurrió venir a cenar, porque en la colonia la luz viene y va”.
Además, no hay buena señal de internet, la televisión no se ve, las llamadas tardan para que uno se pueda comunicar y “para no quedarnos encerrados mejor venimos aquí a celebrar”.
“Estamos bien, gracias a Dios, como le digo a mi familia vamos un día a la vez, estamos sanos, y vamos arreglando la casa con el apoyo que no dio el gobierno Federal, que ha sido suficiente para poder arreglar los desperfectos causas por los vientos del huracán”.
Sostuvo que estos dos meses que han pasado del fenómeno “estamos bien, como le digo a mi familia y familiares vamos un día a la vez, estamos arreglando con el apoyo que nos ha dado el gobierno, y dio la casualidad que antes de venirnos para acá nos encontramos que en la colonia el Ejército estaba repartiendo despensas”.
En eso otra de los integrantes de la familia dijo: “estamos vivos y eso es un motivo por el cual celebrar, que a pesar de Otis seguimos en pie y unidos”.
A la plaza llegaban familias para tomarse la fotografía en el árbol que instaló la empresa refresquera, y así como en ese punto había en el parque de la Reina, y el área de Oceanic en donde personas bajaron para tomarse la fotografía en dichos adornos navideños.
Cerca de la plaza, por el área de playa se escucha música. Era afuera del hotel Emporio. Ahí varias decenas de personas que se encontraban hospedadas compraron la cena bufete para celebrar la Navidad. Había animadores caracterizados de Santa y del Grinch.
La familia López, integrada por nueve miembros, vienen de Querétaro. Llevan una semana en Acapulco, dijeron que la Navidad la pasaron en la cena bufete del hotel, vienen cada año y es el cuarto que vienen de manera consecutiva porque “nos gusta”.
Jesús López aseguró que Acapulco es un lugar “bonito y que la gente tiene que venir, es verdad que después del huracán hay mucho por hacer, creo que los acapulqueños tienen esa fortaleza para salir adelante, lo vemos bien, creo que se va ir recuperando”.
Consideró que este año fue diferente a los demás porque “hay muchas cosas de Acapulco que no están al cien por ciento por obvias razones, por el fenómeno que hubo, pero se disfruta mucho la playa”. No han paseado en la ciudad porque “obviamente hay lugares en donde no se puede ir, nosotros íbamos mucho a La Roqueta y nos quedamos aquí en el hotel y salimos al mercado de la Diana, el Fuerte de San Diego”.
“La parte turística en Acapulco es importante para que Acapulco vuelva a florecer y la economía se reactive, si hay cosas que atender en las colonias, pero creo que la Costera, el puerto los hoteles es lo que va hacer que haya esa derrama económica para apoyar a los demás”, dijo Jesús López.
De los restaurantes que estuvieron abiertos el domingo por la noche, además de las taquerías, estaba el restaurante Sanborns Café, el Zorrito, Barra 25, por mencionar algunos en donde se sirvieron cenas de Navidad, pero también había taquerías.
Antes en la iglesia de Cristo Rey, ubicada en la colonia Progreso hubo una misa el lugar se encontraba lleno, y en su mensaje el sacerdote dijo que este día debe ser motivo de alegría, alabanza, de dar gracias por estar vivos.

 

Lanzan hoteles y restaurantes venta de paquetes de cenas navideñas para llevar

Jacob Morales Antonio

Restaurantes y hoteles de Acapulco lanzaron paquetes de venta de cenas navideñas, para llevar a casa o consumir en su sitio, que van desde los 350 pesos y paquetes de más de 2 mil; no así los restaurantes de la zona Tradicional que siguen con sus trabajos de reconstrucción.
Los negocios que ya abrieron y otros que siguen cerrados, pero que ofrecerán las cenas para llevar a casa, publicaron en redes sociales las distintas promociones.
El hotel Emporio ofrece una cena-bufet para adultos por 2 mil 199 pesos y para menores por mil 199 pesos, que incluye sonido, un espectáculo de Santa Claus, brindis y barra de bebidas nacionales.
En el caso del restaurante La Casa de la Pasta, el menú incluye ensalada para cuatro personas por 490 pesos, pierna al horno 750 pesos el kilo, pastas a elegir por 990 pesos, lasaña para seis personas por mil 990 pesos.
El restaurante bar Punto 55 ofrece tres menús, para una pareja por 999 pesos, para 4 y 6 personas por mil 939 pesos y hasta para 15 personas por 4 mil 499 pesos, que incluye arrachera, rib eye, new york y carne para asar, así como puré de papa y ensalada mixta.
El restaurante Rojo Manglar ofrece cenas, a partir de las 8 de la noche, por mil 400 pesos por persona, que incluye caña de filete mechado con frutos de temporada y pasta, o pechuga de pollo rellena y de postre ensalada navideña.
La Casa de Tere ofrece cenas para llevar a casa previo pedido. Es una pierna al horno para cuatro personas por 545 pesos por kilo o un pollo relleno por mil 200 pesos la pieza, ensalada waldorf por 470 pesos el kilo, un plato de espagueti gratinado por 395 pesos y picadillo navideño por 475 pesos el kilo.
Tacos Timbu ofrece sobre pedido cochinita pibil por 400 pesos el kilo, más complementos. El restaurante Lacoshi también ofrece la venta de cochinita pibil, más complementos, por 350 pesos el kilo.
Mientras que srestaurantes como Los Anafres, Nono, Karabali, Casa Azul, La Barra, Yardas, Copacabana Club y Buzos continúan con trabajos para retirar el escombro y la reconstrucción de los techos de palapa que el viento se llevó, por lo que no han colocado ningún anuncio afuera de los establecimientos de paquetes de cenas y tampoco en sus redes sociales.

Persiste la basura en calles y colonias; las personas siguen tirando desechos sólidos

La calle Cristóbal Colón, que se encuentra entre la calle Wilfrido Massieu y la avenida Manuel Gómez Morin, a unas cuadras de la Costera, continúa con escombros y basura orgánica desde el paso del huracán Otis Foto: Jacob Morales

Jacob Morales Antonio

En las calles del fraccionamiento Magallanes, donde hay hoteles, restaurantes, un hospital privado, laboratorios clínicos, dos grandes universidades privadas, pastelerías y otros negocios, persisten los desechos sólidos.
El fraccionamiento está entre las avenidas Cuauhtémoc, Universidad y la Costera, y es una zona de comercios muy transitada; sin embargo, en una de sus principales calles hay basura y escombros que no ha sido retirados desde el impacto del huracán Otis, el pasado 25 de octubre.
En un recorrido epor la calle Cristobal Colón, ubicada justo atrás de la Universidad Americana de Acapulco, desde la esquina con la calle doctor Ignacio Chávez y hasta la avenida Manuel Gómez Morin, hay basura amontonada y escombros.
Los vecinos que rentan locales comerciales indicaron que la basura está desde el impacto del huracán y a pesar de que es una calle muy transitada, debido a los negocios que hay, las autoridades del municipio hacen poco para retirar la basura, que en algunos puntos apesta.
En el área está la Universidad Instituto de Desarrollo Salvador Allende Gossens (Indesag), también el hospital privado Magallanes, cuatro hoteles pequeños, dos laboratorios de análisis, tres restaurantes y fondas de antojitos y tacos, así como una panadería, una farmacia y otros negocios.
Pero no es la única zona con basura, en la avenida Rancho Acapulco, cerca del módulo de la CFE, y ante la falta de recolección de los residuos orgánicos en las colonias aledañas, como La Garita y 20 de Noviembre, la gente la deja amontonada y ya ocupa media calle.
En la esquina de esa vía con la avenida Carretera Federal México-Acapulco el contenedor estaba repleto de basura, los desechos ya eran tirados en la calle. En el punto antes de bajar al puente desnivel de la Y Griega, rumbo al centro, el contenedor desapareció entre el cerro de desechos orgánicos arrojados.
En esta área, algunos automovilistas avientan las bolsas desde sus automóviles, y otros tratan de bajar lo más rápido que pueden, para evitar ser detenidos por la Policía Municipal, ante la advertencia que ha hecho la alcaldesa Abelina López Rodríguez de que serán remitidos, multados y detenidos.
Otra zona donde los troncos, las ramas y hojas de dos árboles de mango continuan, así como basura orgánica, es en el acceso de la colonia Los Liros, en el sentido hacia Las Cruces, en la Carretera Federal México-Acapulco, frente a la estación de gasolina de la colonia Benito Juárez.
Mientras que en la Calle 3 de la colonia Emiliano Zapata, a espalda de la secundaria 6, la basura que es recolectada por las personas llamadas Pechugueros cubre la mitad de la calle, desde la esquina con la Calle 14 a la esquina con la Calle 10.

Reinician actividades algunos hoteles boutique y restaurantes de especialidades

Restaurantes especializados y hoteles boutique anunciaron el reinicio de sus servicios, luego de la devastación que dejó el huracán Otis.
En Pie de la Cuesta, el hotel sustentable Baxar anunció que para el jueves 14 de diciembre abrirá sus instalaciones, con sus 21 cuartos. El inmueble, construido de madera y techos de palapa sufrió la pérdida total de sus estructuras, manteniendo en pie las paredes y los pisos de madera.
El hotel Acamar, de Caleta, comenzó a dar el servicio este fin de semana y abrió todas sus áreas, como la piscina, acceso a playa, habitaciones con aire acondicionado e internet.
El hotel Torres Gemelas anunció que podría abrir el 20 de diciembre, al habilitar las 38 suites que tienen. En un video que se compartió en redes sociales, se observó que el personal de la hospedería ya limpió las albercas y siguen con los trabajos de limpieza en los pisos.
El restaurante de comida española Sirocco, afamado por su paella, anunció que abrirá su servicio este jueves, de 1 de la tarde a 10 de la noche, pero ya ofrece servicio de comida para llevar.
El restaurante Zibu sigue sin abrir al público, pero sus instalaciones dan servicio para preparar alimentos financiados por World Central Kitchen. Se supo que tanto Mario Canario y Zibu, propiedad del empresario Eduardo Palazuelos, podrían abrir en enero y febrero, respectivamente.
Desde este viernes, en el bulevar de Las Naciones abrió el restaurante el Zorrito Diamante, a un costado de la sede del Poder Judicial, también la marisquería El Sirenito, a partir de las 11 de la mañana.
En la plaza de negocios Costera 125, de 12 del día a 9:30 de la noche, comenzó a abrir desde este viernes el restaurante de comida rápida Mr. Hocho. (Jacob Morales Antonio).

 

Sin mayores ayudas de los gobiernos, adelantan despidos en restaurantes

Lourdes Chávez

Chilpancingo

El presidente en Acapulco de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Enri-que Castro Soto, advirtió que habrá despidos y desempleo si los tres niveles de gobierno no generan condiciones de recuperación de toda la industria en el puerto, no sólo la gastronómica.
Consultado en el Congreso del estado después de una reunión de seguimiento con diputados de la Comisión de Hacienda y funcionarios de la Secretaría de Finanzas del Ayuntamiento de Acapulco, confirmó que será imposible cubrir los pagos del IMSS y del Infonavit que prorrogó el gobierno federal para mayo de 2024, por los impactos del huracán Otis en Acapulco.
Recordó que la semana pasada acordaron con integrantes de la Comisión de Hacienda del Congreso local, esclarecer el sentido de la prórroga de impuestos del gobierno federal en el plan de recuperación en Acapulco y Coyuca de Benítez que se publicó en el Diario Oficial de la Federación. La organización advirtió desde entonces que no habría condiciones de pago en cinco meses, y requerían la condonación de impuestos.
En esta reunión, dijo que confirmaron que no habrá condonación a las aportaciones patronales al IMSS y al Infonavit.
Insistió en que las autoridades deben considerar que los negocios están muy dañados, que están preocupados por el pago de la nómina y ya viene el aguinaldo, “es el planteamiento que también le hacemos a la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda, por posible despido o desempleo que se puede dar no sólo en el sector restaurantero, sino en toda la industria”.
Aclaró que todavía no tienen una evaluación del impacto, pero la plantilla de negocios en la Canirac podría reducirse en un 30 por ciento si no reciben mejores condiciones para la recuperación.
Insistieron en que haya incentivos fiscales en la Ley de Ingresos de Acapulco en el siguiente ejercicio fiscal, que plantearon la semana pasada ante la Comisión de Hacienda .
Asimismo en el gobierno federal, porque las condiciones en Acapulco todavía son muy malas. “Pero en este punto, no nos sirve de nada que nos hagan una prórroga en el pago del IMSS y del Infonavit para que en seis meses tengamos que pagar. Tiene que hacer una condonación, de lo contrario no podremos hacer frente a este compromiso que nosotros también con el simple hecho de la nómina y aguinaldo ya nos vemos muy mermados”.
Aclaró que seguirán tocando puertas, mañana, con el presidente Andrés Manuel López Obrador, que se espera visite Acapulco, “porque es imposible que se paguen esos derechos que efectivamente tiene el trabajador y que pedimos a la federación que pueda absorber estos costos”.
Informó que ayer se acordó una reunión directa el proximo viernes con el ayuntamiento de Acapulco para evaluar los avances sobre incentivos fiscales en el proyecto de Ley de Ingresos municipal.
“En función de ello ya veremos si volvemos con los diputados o vamos a pedirles que hagan modificaciones a la ley con esas facultades que tienen, o recurriremos a los amparos masivos el próximo año”.

 

Dañó Otis los 50 restaurantes de Barra Vieja y diez ya dan servicio nuevamente

Los propietarios del restaurante Brisa del Mar, Valentina Palacios y Valentín Palacios abrieron el negocio después del huracán y esperan recibir visitantes Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

El restaurante Brisas del Mar, en Barra Vieja, reabrió el viernes pasado y sólo han llegado tres familias de turistas que vinieron a ver cómo quedaron sus propiedades.
El delegado del poblado de Barra Vieja, Nicolás González Morales, informó que los 50 restaurantes de la franja están dañados y 10 ya abrieron sus instalaciones.
Brisas del Mar es de los últimos negocios de playa de la carretera de Barra Vieja, a unos 150 metros se encuentra el puente que cruza el río Papagayo. Fue inaugurado en 1977 y su dueño, Valentín Palacios González, aseguró que nunca había vivido un fenómeno natural de esta magnitud de devastación, “éste es el más fuerte”.
Indicó que el huracán Otis “tumbó palmeras, se le quitó todo el techo a las casas, las láminas las voló, también los árboles que daban sombra, mucha frescura, nos protegíamos de los intensos rayos de sol”.
Celebró que este lunes los pobladores estuvieran “recibiendo con muchas ganas” los enseres domésticos que empezó a entregar este día la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) porque a muchos se les dañaron sus refrigeradores, sus colchones, “todo se mojó”.
Sin embargo, destacó, el huracán Otis golpeó sobre todo en términos económicos porque “la mayoría vivimos del turismo y con este fenómeno pues tan fuerte que pasó este año, deja desamparado a Acapulco, pero también a Barra Vieja donde vivimos nosotros”.
El también representante de la organización de Restauranteros de Barra Vieja pidió agua, despensas y turismo “y se necesita el apoyo del gobierno, sabemos que no es fácil”.
El apoyo, enfatizó, debe de provenir de los tres niveles de gobierno “para que sea más fácil, para que sean más rápido las cosas y para que se vea que el gobierno apoya a su pueblo, quiere a su gente en momentos difíciles como éste”.
El viernes pasado, los dueños de Brisas del Mar decidieron realizar la reapertura de las instalaciones porque “como vivimos de esto, estamos esperando a la gente y tenemos abierto porque no nos tumbó esta cabaña y la otra”, explicó Valentín Palacios debajo de una de éstas, que tiene una altura alrededor de 10 metros.
“Pero en la playa destruyó todo, las enramadas. Las mesas están enterradas por la arena y las palmeras aún están atravesadas”, enfatizó. Han recibido una familia por día desde el viernes.
Valentín Palacios expuso: “sufrimos daños, pero la necesidad nos hace que nos pongamos de pie y que echemos todos los kilos porque es necesario. Qué vamos a esperar? Nosotros nos debemos de poner de pie y así deben de hacer todos los compañeros”.
“No es esperar a que el gobierno venga y nos limpie”, dijo Valentina Palacios, hija de Valentín, y que estaba sentada a un lado de su padre en su silla de plástico. No había nadie alrededor más que otros tres familiares al fondo del restaurante. La alberca se veía limpia y fresca frente al calor de la tarde de este lunes.
Más de 20 familiares que dependen del negocio limpiaron las instalaciones. No tienen ahora trabajadores externos porque “se fueron a otro lado, donde les están dando empleo temporal y nosotros les decimos que sí porque ellos son los grandes empresarios, como Chedraui”, explicó Valentín Palacios.
Consiguieron una planta generadora para hacer funcionar los refrigeradores y guardar los pescados y los mariscos que venden, compartió su hija. Todavía no llega la energía eléctrica a Barra Vieja.
El delegado del poblado de Barra Vieja, Nicolás González Morales, informó que son entre 40 y 50 restaurantes que se encuentran en Barra Vieja, y “están destruidos. Hay restaurantes que no tienen ni para darle servicio a los clientes ahorita que vienen”.
“Afortunadamente hay algunos que les dejó una palapita por ahí y poquito, uno o dos clientesitos que están llegando ahorita, ya les están dando servicio”, mencionó ayer mientras soldados entregaban los enseres domésticos en el poblado.
El delegado expuso que son unos 10 restaurantes que son visitados “por turistas que tienen casas aquí en Acapulco y que vienen a ver cómo están sus propiedades y de allí se pasan a comerse un pescadito para apoyar la economía de Acapulco, que ahorita la economía está por los suelos”.

 

A tres años de la declaración de la pandemia, recuento de las acciones ante un evento inédito

Imagen del 3 de abril de 2020 con agentes de la Guardia Nacional en la playa Icacos cerrada al público por la pandemia de coronavirus Foto: Carlos Alberto Carbajal

Emiliano Tizapa Lucena

Chilpancingo

Este 15 de marzo se cumplen tres años oficialmente de que se detectó el primer contagio de Covid-19 en Guerrero. En este periodo, el 2021 fue el año con más contagios y defunciones, al registrarse 40 mil 123 guerrerenses enfermos y cuatro mil 138 fallecidos; es decir, el 33.69 por ciento y el 60.15 por ciento respectivamente.
Como informó El Sur, el 28 de febrero de 2020 la Secretaría de Salud federal expuso se registró el primer paciente en el país con Covid-19, se trataba de un hombre de la Ciudad de México. Además, se confirmó que había un caso más en la capital del país, y otro en Sinaloa. El 1 de marzo de ese año, el entonces gobernador Héctor Astudillo Flores llamó a la población guerrerense a no caer en pánico y prepararse ante cualquier circunstancia que se presentara en el país.
El lunes 16 de marzo de 2020 se informó que el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, repartió “abrazos” y “besos” en su gira de dos días por cuatro ciudades de Costa Chica, en Guerrero, y aunque no mencionó por su nombre la emergencia mundial por el coronavirus, dijo que no nos iban a hacer nada los infortunios o las pandemias.
Un día antes, el 15 de marzo de 2020, la Secretaría de Salud del gobierno del estado confirmó el primer caso de coronavirus en Guerrero. Se trataba de un ciudadano argentino que llegó con su familia a Acapulco. El entonces secretario de Salud estatal, Carlos de la Peña Pintos, precisó que había siete casos sospechosos de coronavirus, solo uno se confirmó, era un integrante de una familia proveniente de Argentina, y el hombre había tenido contacto con un enfermo positivo en la Ciudad de México.
Ante ello, la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) y la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) informaron que en el estado se adelantaría el periodo de vacaciones de Semana Santa a partir del 20 de marzo al 20 de abril para evitar la propagación del Covid-19.
El segundo contagio no tardó en surgir. El martes 17 de marzo de 2020, el gobernador, Héctor Astudillo y el secretario de Salud estatal, Carlos de la Peña lo confirmaron, se trataba de una joven que estuvo por cuestiones académicas en España y vivía en Chilpancingo. Además, anunciaron que como medida de prevención el gobierno del estado pospondría las actividades masivas.
El secretario de Finanzas estatal, Tulio Pérez Calvo, señaló que a partir del 18 de marzo de manera escalonada entrarían en receso en la mayor parte de las oficinas del Poder Ejecutivo, e indicó que las oficinas recaudadoras trabajarían con el mínimo de personas, pero estarían abiertas para pagos, y se establecerían guardias. Detalló que la medida era importante para continuar con el plan de sana distancia, pues el gobierno del estado tenía alrededor de 50 mil trabajadores y 62 mil docentes.
A pesar de que al principio se pedía calma, el 25 de marzo de 2020, el gobernador comenzó a reunirse con los alcaldes de la zona Centro, Norte y Costa Grande para coordinar acciones de la fase 2 de la emergencia sanitaria. El mandatario lamentó la caída de la ocupación hotelera y advirtió que generaría una crisis económica, aunque para esta fecha apenas se habían confirmado seis casos de Covid-19 en todo el estado.
Para ese entonces, los migrantes guerrerenses radicados en Estados Unidos comenzaron a padecer desempleo por el virus, y algunas de las primeras actividades que comenzaron a realizarse por transmisiones en Facebook fueron las misas o actividades religiosas, ya que el gobierno estatal permitió realizar las actividades de Semana Santa, pero sin público.
El 30 de marzo de 2020, el Consejo de Salubridad General declaró como emergencia sanitaria la epidemia de Covid-19 en el país, dado el aumento exponencial de los casos. Así lo informó el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, y estaría vigente hasta el 30 de abril. Advirtió fue que habría un daño económico y el impacto podría ser hasta de un año, y crecería la pobreza.
El presidente López Obrador comenzó el llamamiento a la población para que se quedara en casa y se evitara el contagio de coronavirus.
En tanto, el gobernador Astudillo Flores anunció la creación un fondo de 200 millones de pesos para enfrentar la emergencia sanitaria. Mencionó las afectaciones por la disminución de las actividades turísticas, el comercio y la disminución de la llegada de las remesas. Sostuvo que la ocupación hotelera era la más baja en siete años, pues se disminuyó un 90 por ciento, es decir, que de 10 cuartos solo uno fue ocupado.
El 1 de abril 2020, se informó que el gobernador decretó que del 2 al 30 de abril las playas estarían cerradas a todas las actividades recreativas, y que tomaba esa decisión porque optaron entre la protección a la vida o la suspensión de las actividades económicas.
El secretario de salud Estatal Carlos de la Peña indicó que se registró el primer fallecimiento por el virus en el estado, y sumaban diez los casos confirmados.

En Acapulco, familias que vacacionan en fin de año se quejan de abuso y carestía

La familia Rosas Venegas procedente de Guanajuato cree que no les afecta la violencia Foto: El Sur

Daniel Velázquez

Algunas familias de vacacionistas que estuvieron ayer en playa Papagayo, opinaron que el puerto es aburrido, caro y sucio. Señalaron tarifas elevadas por el hospedaje en habitaciones deterioradas, abusos en las tarifas de taxis, paquetes de cenas de fin año a precios elevados, y hace falta higiene en las playas y en baños públicos.

Abuso de taxistas

La familia Uribe, integrada por siete personas vino a pasar el fin de año y a visitar a familiares que son originarios de Acapulco. Uno de sus integrantes indicó que no es la primera vez que acuden pero está vez encontraron que “todo es comercializable, hasta la risa, hay un poco de abuso, más bien un muchito de abuso”.
Narró que vienen en su propio vehículo pero en las ocasiones que han usado un taxi les quieren cobrar más de 100 pesos por un trayecto de menos de 10 minutos. Consideró que Acapulco ha mejorado su infraestructura en los últimos años.

Ayuda al comercio informal

La familia Rosas Venegas procedente de León, Guanajuato, indicó que cada año visita Acapulco y este año lo encontraron “como siempre” porque lo que les gusta es visitar las playas Bonfil, Revolcadero.
El problema de inseguridad que se difunde en las noticias sobre Acapulco no ha afectado en su decisión de pasar el fin de año en el puerto pues la familia considera que “al turista no le hacen nada”.
Uno de los integrantes pidió que el gobierno de apoyo a los vendedores informales que están en la playa porque como visitantes quisieran comprarles a todos pero su presupuesto no les alcanza.

Donde quiera hay basura

Las familias Hernández Ponce y Macías Palacios procedentes de León, Guanajuato opinaron que el clima de Acapulco en diciembre es mejor que en Semana Santa porque pueden usar playera y no sienten tanto calor. Indicaron que el viaje fue planeado pues hicieron su reservación con 8 meses de anticipación.
Un integrante de la familia narró que “donde quiera hay mucha basura y donde quieran orinan” y en los baños públicos hace falta más higiene, “no le hace que pagáramos 10 pesos pero mayor higiene”.

Basura en las playas

La familia Montoya Ruiz originaria de la Ciudad de México contó que Acapulco está tranquilo porque no hay mucha gente y el ambiente agradable. Consideraron que Acapulco debe ser mas amigable con medio ambiente y estar limpio. “Nosotros como turistas queremos que las playas estén limpias pero nosotros mismos somos los que generamos la basura”.
La familia puso como ejemplo que tenían sus bolsas para guardar la basura que generaban durante su estancia pero lo que notaron es que muchas familias que acuden a la playa no llevan bolsas y dejan los desechos en la arena.
Lo que les gustaría que Acapulco mejorara es la seguridad, dijeron que con la presencia de la Guardia Nacional, Marina y el Ejército les da la sensación de mayor seguridad pero entienden que se debe a la temporada vacacional porque saben que muchos turistas visitan el puerto.

Hospedaje caro y habitaciones vetustas

La familia Vázquez Moreno proveniente de la Ciudad de México narró que han visitado Acapulco desde que eran niños pero está vez encontraron que el hospedaje está muy caro y las habitaciones están deterioradas y no corresponden al precio.
Narraron que están hospedados en Torres Gemelas, llegaron el miércoles, la primera noche fue en 2 mil pesos pero para los días, viernes y sábado el costo les aumentaron el costo a 4 mil y 5 mil pesos y los paquetes de cenas de año nuevo también están carísimo 2 mil hasta 3 mil pesos por persona. Pidieron la intervención de Profeco porque las habitaciones están muy deterioradas “muy viejas, para el precio está muy viejas”.

“Todo está bonito”

La familia Orihuela Villa procedente de Toluca, Estado de México, es la primera vez que visita el puerto y le gustó todo “el ambiente, todo está muy bonito, nunca había venido para acá, está bonito”.

“Aburrido”

Las familias Barragán, Salgado y Solorzano provenientes de Lázaro Cárdenas, Michoacán contaron que encontraron a Acapulco aburrido porque no hay muchas actividades por hacer, “no hay muchas motos acuáticas para rentar” y el servicio es caro.

 

 

Afectan hoteles “todo incluido” actividad económica en Ixtapa, se queja empresario

Brenda Escobar

Zihuatanejo

El presidente del Grupo Empresarial Ixtapa, Agapito Granados Reséndiz, manifestó que en lo que va del periodo vacacional, la vida nocturna en la zona de Ixtapa “no está siendo como nosotros la esperábamos, realmente es muy poca la gente que sale a divertirse a nuestros negocios porque en los hoteles tienen el todo incluido, es muy difícil competir contra eso”.
Ayer martes, vía telefónica, Granados Reséndiz, quien en la organización que dirige representa a propietarios y administradores de restaurantes, bares, cantinas y cantabares, señaló que la actividad nocturna en Ixtapa durante estos días de asueto “ha estado regular, no crea que ha pegado mucho, le puedo decir que hemos tenido un 60 por ciento de ocupación”.
“No ha levantado, toda la semana pasada no levantó, lo que esperábamos no fue, hay buena ocupación, pero le repito aquí el problema está en los hoteles todo incluido, que matan a todos los del frente, tanto a restaurantes y bares, nos acaban los que tienen el todo incluido”.
El conocido empresario aseveró que la ocupación hotelera “ha sido muy buena, pero la gente está en el todo incluido, la mayoría; esperemos que en esta semana se componga porque la clientela que nos llega es la que llega a los hoteles que no tienen todo incluido como son el Gamma, Paraíso, Ixtapa Palace, toda la gente que se hospeda en los fraccionamientos Morrocoy, Flamingos y todos esos, esa es la clientela que nos levanta a nosotros los negocios”.
“Porque le digo, la mayoría de los hoteles son todo incluido, los huéspedes tienen todo adentro, a qué salen afuera, entonces eso nos pega mucho, yo tengo años peleando ese tema del todo incluido porque desde que llegó a Ixtapa acabó con todos los que tenemos nuestros negocios en los centros comerciales, enfrente de la zona hotelera”, apuntó.