Toda la programación de la radio, televisión y prensa está saturada con el anuncio de la crisis política que se avecina por el empeño del Poder Judicial de mantener sus privilegios a costa de violar la Constitución.
Todo mundo sabe ya que los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ganan hasta 700 mil pesos mensuales que son poco más de seis veces lo que percibe el presidente López Obrador a pesar de que el artículo 127 de la Constitución establece que ningún servidor público podrá percibir remuneraciones superiores a las del presidente de la república.
Como se sabe, los ministros optaron por el amparo para no ser sujetos de esa disposición constitucional cuando ellos están obligados a respetarla y ser ejemplo de la legalidad.
Con todas sus palabras repetidamente para que a todos quedara claro, el presidente López Obrador ha sostenido que el Poder Judicial está actuando con venganza contra su gobierno para que no cumpla con la programación de las obras tan emblemáticas como el Tren Maya, amparando a sus opositores y pseudoambientalistas. Ha dicho también del Poder Judicial que aparte de no hacer justicia como es su obligación, sostiene el influyentismo como método para defender a las minorías, amparando a los que adeudan grandes cantidades de dinero al gobierno como causantes de impuestos y en muchos casos devolviendo sus impuesto a los grandes contribuyentes y que tanto los jueces como los magistrado y ministros dan protección a la delincuencia organizada y de cuello blanco, como ha sido el descongelamiento de las cuentas del funcionario calderonista Genaro García Luna que se enriqueció como protector del narco y por esa causa sigue preso en los Estados Unidos.
En fin, que el Poder Judicial con sus abusos se ha convertido en el mayor obstáculo para las transformaciones que impulsa el gobierno de la república.
Esas son las principales razones que sustentan su propuesta de hacer una nueva reforma a la Constitución para que se cambie el sistema mediante el cual se eligen a los representantes de ese poder que ahora sigue siendo un misterio para la mayoría de los mexicanos.
Propone que para evitar que los jueces retuerzan la ley a conveniencia de sus clientes, de los que pueden pagar la justicia se requiere que su partido y aliados de Morena alcancen en las próximas elecciones las dos terceras partes de los votos para hacer una mayoría calificada que es el requisito para que proceda una reforma constitucional y nos demos un Poder Judicial que sea acorde con las transformaciones que demanda la mayoría de los mexicanos.
Este enfrentamiento entre poderes que apunta a una nueva crisis cuya solución seguramente será en beneficio del pueblo, estalló cuando el Poder Judicial presentó una millonaria solicitud de presupuesto al Congreso para el año próximo de casi 85 mil millones de pesos, que significa un aumento del 4 por ciento comparado con el de 2023.
En la discusión del caso los diputados mostraron que sus solicitudes siempre son superiores a sus requerimientos cayendo en un subejercicio en el que su sobrante de dinero no lo devuelve a la Secretaría de Hacienda que es la dependencia encargada de captar y repartir el dinero público, sino que descaradamente se lo quedaban para invertirlo y ganar intereses con los cuales financiaban los gastos que nadie supervisaba.
La actitud del Poder Judicial para argumentar sobre la legalidad de esos guardaditos de dinero los ministros la justifican con el argumento de que son otro poder, tan importante como el Legislativo o el Ejecutivo, que requiere de independencia financiera y autonomía presupuestal para ejercer sus fines, pero sin explicar por qué decidieron pasar por encima de la Constitución al autorizarse salarios por arriba del máximo que es el del Presidente de la República y prestaciones que nadie más tiene en la administración pública de este país.
Se sabe que desde el gobierno de Felipe Calderón el Poder Judicial creó 20 fideicomisos que administraban los sobrantes de dinero público de los cuales 15 de ellos carecían de justificación y fueron desaparecidos en el acto por la cámara de diputados la semana pasada y con ellos el gobierno federal ha declarado que se pagarán las becas de hasta 2 millones de niños pobres estudiantes de primaria.
Y es que en el combate a la corrupción no bastó el anuncio presidencial de que sería contenida para que todos se ajustaran al cambio bajo la idea de que la austeridad republicana encabezada por la presidencia era una realidad, no una pose.
La prueba de que los cambios por venir era para respetarlos se dio a finales de 2018 con la reforma constitucional del artículo 19 que considera a la corrupción como delito grave.
En efecto, a finales del 202 con 62 votos a favor y 36 en contra el Senado de la República aprobó la reforma de julio de 2020 que amplió el catálogo para aplicar prisión preventiva oficiosa a los delitos de corrupción con lo cual la función del Poder Judicial quedó acotada y su actuación vigilada.
Todos recordarán que en las conferencias mañaneras se abrió una sección que da cuenta de la venalidad de los jueces que dejan libres a los delincuentes sin mayor pudor por ser mencionados, aunque en algunos casos la presión social que se ejerce ha cambiado la historia, como fue el caso del ministro Luis María Aguilar Morales quien después de ser denunciado públicamente de haber solicitado el expediente de un contribuyente que adeudaba 25 mil millones de pesos al fisco para guardarlo porque lo quería negociar, finalmente optó por favorecer al erario sacándolo de su archivo para que el Ejecutivo pudiera proseguir con el cobro.
El otro caso sonado y también denunciado fue la decisión del Décimo Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito de la Ciudad de México, que ordenó a la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda el desbloqueo de las cuentas bancarias de Linda Cristina Pereyra Gálvez, esposa de Genaro García Luna.
Hechos como los aquí señalados obran en la opinión pública en contra de la integridad del Poder Judicial y es la razón por la cual se espera que la fuerza de la transformación se haga realidad y que en las elecciones del 2024 aumente el poder de las fuerzas progresistas para la reforma a la Constitución y la elección de quienes estén en los órganos del Poder Judicial para que la justicia que tanto espera el pueblo de México sea verdadera y para todos.
Mientras tanto las autoridades del Poder Judicial han advertido que se ampararán contra esas decisiones para situarse en el raro caso de que el amparo se lo otorgarán a sí mismos.
Han anunciado también medidas de oposición para mantener sus privilegios, ahora coludidos con los dirigentes del PRIAN, y por lo pronto están manipulando al sindicato que representa a la base trabajadora, el cual inmediatamente amenazó con un paro nacional de labores en protesta por el recorte presupuestal que los diputadas aprobaron la semana pasada, y anunciaron una marcha llevada a cabo ayer, aunque el Presidente ha declarado que ningún trabajador saldrá afectado con esta medida de austeridad, sino solo quienes se han dejado crecer el “copete”
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Memorias de Hernán
(Segunda parte)
Nació Hernán en Medellín, España, en el año de 1485, siete años antes de que Cristóbal Colón descubriera América y dos años antes que se produjera la llamada toma de Málaga en la guerra de Granada.
Entre esos dos acontecimientos ligados a la aventura por el descubrimiento de nuevos territorios y la guerra de españoles y musulmanes nació y creció Hernán como hijo único de una familia de linaje ganados en siglos de “esfuerzo y empeño”.
Desde los cuatro años aprendió la educación que le brindó su preceptor francés Guillermo Labrit de quien nunca supo la manera como este joven entró en contacto con su padre, pero recuerda que llegaba todos los días a su casa montado a caballo desde San Benito, lugar que su padre don Martín le había habilitado para que viviera con su familia llegada de la región de los Pirineos.
Su preceptor hablaba francés, español y latín. Leía el griego y el hebreo. Era excelente jinete y espadachín, atleta consumado que disfrutaba de las caminatas, de los campos abiertos. Conocía de los árboles y plantas, leía a Petrarca y declamaba a Cicerón.
De su mano aprendió Hernán Cortés los adelantos científicos, las corrientes filosóficas y literarias. Solo se quejaba de no saber leer una partitura, pero a cambio aprendió la musicalidad de las palabras y el ritmo del discurso, habilidades que desarrolló para escribir y describir con minuciosa habilidad lo que vivió.
Llegado el tiempo de asistir a la universidad se trasladó a Salamanca para estudiar en la universidad donde confiesa que pudiendo haberse inscrito en la carrera de medicina o astronomía como le dictaba su deseo, lo hizo en la de Derecho para satisfacer a su padre, pero no siguió el camino de la academia como su familia lo esperaban.
Fue en la universidad donde le nació una de las dudas que nuestro personaje solo pudo resolver fuera de ella: si una sucesión de números resulta en una cifra, ¿por qué en el caso de las letras si no siguen un determinado orden, carecen de sentido? Solo después de muchos años, ya convertido en aventurero y conquistador lo entendió: los números son ideogramas, ideas como los glifos indígenas, mientras que las letras acomodadas de determinada manera forman sonidos.
De regreso a Medellín y en respuesta al interrogatorio severo del padre sobre su futuro, le contestó que tenía interés en la carrera de las armas, lo cual pareció consolar a don Martín quien estaba al tanto de que su primo, Nicolás de Ovando era gobernador de Santo Domingo, la primera isla española de ultramar donde quizá el hijo sería bien recibido, pero antes de embarcarse Hernán quiso probar su libertad plena, alejado del clan familiar, acaso como lo aprendido en la teoría de que solo es libre quien no depende de otro. Partió entonces para Valencia con la idea de viajar a Italia donde se desplegaba la guerra de Nápoles para enlistarse. Pero nunca se embarcó. En Valencia vivió la experiencia de lo que significaba ganarse la vida, ejerciendo su carrera de abogado y disfrutando del ambiente bohemio de la costa.
Toda esta parte de su historia la narra Hernán a su hijo Martín como prolegómeno de su vida como conquistador, decidido a escalar el espacio de la libertad plena que se conquista de la mano del poder.
En Santo Domingo había confirmado el valor de las palabras con el ejerció de la diplomacia para pacificar a los nativos. Dotó a los indios de la información religiosa que les protegía de los excesos de la Corona, y quiso mostrar que su inclinación por las indígenas y el mestizaje formaba parte de una idea preconcebida de lo que debía ser el papel español en tierras mexicas, nada que ver con los tradicionales métodos de conquista, de saqueo y muerte, esclavitud y exterminio.
Conocedor de la bula del papa español Alejandro Borja que le daba América a España con la condición de cristianizarla y que de acuerdo con las leyes de los reyes católicos, entre cristianos estaba prohibida la esclavitud, los indios tuvidron la opción de convertirse al cristianismo para salvarse de ser esclavizados.
Con la ayuda de la Malinche entendió que para los indios el sacrificio humano era la forma de aprovechar la energía de cada prisionero en bien de la comunidad, que ese ente o fluido que llamamos alma se pierde inútilmente cuando el ser humano muere por causas naturales, diferente a lo que se buscaba con el ritual del sacrificio y el consumo del cuerpo sacrificado.
Explicaba a su hijo que los indios tenían hasta el cálculo del tiempo que el espíritu vagaba fuera del cuerpo sin ningún provecho cuando el cuerpo moría por muerte natural, de ahí la importancia de las guerras floridas que servían para hacer prisioneros para el sacrificio.
Por eso calificaba de superficial la idea que campeaba en España sobre la antropofagia de los indios, que su explicación del sacrificio humano era mucho más compleja que acusarlos de salvajismo.
Desde Santo Domingo y después en la isla de Cuba a cuya conquista acudió en apoyo a Diego Velázquez de Cuellar, Hernán Cortés vivió y aprendió de todo el complejo que se desarrolla en torno al poder. Su apetito por él, aunque no le llevaba a seguir los métodos violentos que veía, lo justificaba con la idea de que la libertad solo está condicionada al poder porque nadie puede decirse libre bajo las órdenes de otro.
Por eso pensando en su propio caso le pareció la idea de conquistar México en sociedad con el nefasto gobernador de Cuba invirtiendo cada quien la mitad de los gastos y repartiéndose a medias la ganancia, pero el cambio de parecer de Velázquez lo indujo a tomar la empresa a su propia cuenta y riesgo apenas entrado en los 30 años.
La idea de conquistar México Hernán la había madurado pensando en un estratagema distinto al de la guerra porque sabía que se trataba de una nación de millones de habitantes y miles de guerreros a quienes no pensaba poder derrotar a pesar de los modernos arcabuces y del uso de la caballería, armas desconocidas en América. Esa fue la razón que asombró a muchos de los 500 soldados que lo acompañaron cuando supieron del escaso armamento embarcado para la empresa, apenas 13 arcabuces y 30 ballestas más un cañón en cada barco y tres decenas de caballos.
Hernán recrea el momento de conocer a Marina o Malinalli para que su hijo sepa y conozca la calidad de su madre. Con emoción describe la circunstancia en que se dio, después de vencer a los indios en la batalla de Centla. La Malinche formaba parte de un grupo de 20 jóvenes mujeres esclavas entregadas como parte del botín al ejército triunfador.
Lo primero que le llamó la atención a Hernán fue el porte y la belleza de la esclava quien no dirigía la vista al suelo como todas las demás, sino al frente, con garbo y determinación.
La Malinche era una princesa de Painalá el Señorío náhuatl cercano a Coatzacoalcos. Su padre era Señor de Olutla y Xaltipa que controlaba el lado izquierdo del río. Muerto joven su madre volvió a casarse y en cuanto se embarazó se deshizo de Marina, vendiéndola como esclava y cargando con esa afrenta familiar toda su vida.
Esa realidad de la Malinche explica su actitud y también su formación. Habiendo sido educada como correspondía a su estirpe, sabía leer y escribir, hablaba náhuatl y Maya, dos lenguas cuyo valor en manos de Hernán fueron determinantes porque le permitió conocer la cultura de los pueblos originarios.
La de ambos fue una relación de amor y comprensión casi mítica, compartiendo deseos y sueños y beneficiarios de la intuición femenil y el valor del conquistador. Hernán explotó para su beneficio la creencia indígena de que era Quetzalcóatl y Malinalli la virgen indígena, ambos admirados como dioses o “teules”
El libro de Christian Duverger, Memorias de Hernán de la editorial Grijalbo merece ser leído y ayuda a tener una postura más objetiva sobre la realidad de la conquista.
El Ecotianguis Zanca, diez años ecorevolucionando
En este país donde la participación social organizada no es lo que mejor nos caracteriza, conviene celebrar cada vez que una organización cumple años, festejarlo es un reconocimiento merecido aun si fuera solo por su persistencia.
Pero he aquí que el Ecotianguis Zanca de Zihuatanejo que el 7 de octubre cumple diez años, tiene muchos méritos para celebrar porque es ejemplo en toda la franja costera que con organización y un método certero se puede ser parte de la solución a problemas como la falta de alimentación sana y nutritiva.
Cada sábado, a razón de 52 días por año, para sumar un total de medio millar de sábados, los productores costeños, con lluvia y sin lluvia, con sol o nublazón y casi siempre con calor, en jornadas de seis horas, cada uno de los socios cumple disciplinadamente con su tarea para hacer funcionar entre todos el mercadito que se ha convertido en el punto de reunión de un núcleo de Zihuatanejenses de pensamiento avanzado que coinciden en el modo de ver y vivir la vida.
Se trata de un minúsculo espacio de uso común donde se cumple felizmente el deseo del filósofo Carlos Marx contra la enajenación y la cosificación de las relaciones humanas que provoca el capitalismo, para que en una nueva relación pueda prevalecer el encuentro entre personas.
Proveerse de los alimentos esenciales un día a la semana se ha convertido en un ritual donde lo común y corriente se transforma en algo importante y trascendental porque quienes ahí se reúnen aportan una parte de la alegría que, como en pocos lugares se vive y se respira, con el ingrediente adicional de la programación cultural que se disfruta en ese espacio común que se ha convertido ya en una plataforma para los artistas locales, escultores, pintores, cantantes, poetas, escritores, bailarines y practicantes de yoga, músicos y danzantes por la proyección que tiene.
Y es que entre los socios de esta agrupación hay antecedentes dignos de conocerse, empezando por los miembros de la cooperativa Vegana que fue la que abrió camino con sus talleres para enseñar a las jefas de familia del puerto la manera de aprovechar mejor los alimentos que tienen a su alcance con la fabricación de menús saludables promoviendo una nueva cultura alimenticia que toma en cuenta la pobre economía popular.
Por esa todo eso quiero unirme al festejo que mis paisanos animadores del Ecotianguis Zanca están preparando para el sábado 7 de octubre con el lema “Ecorevolucionando” en una jornada intensa que iniciará a las 9 de la mañana para concluir a las 4 de la tarde, donde una de las novedades que se recupera de las tradiciones costeñas es el micrófono abierto, el cual puede ser utilizado por cualquier espontáneo que tenga algo qué decir sobre cualquier tema, en completa libertad.
Y no es para menos el festejo que se prepara de los primeros 10 años en que productores rurales y urbanos han sido ejemplo de mística y perseverancia para crear de manera colectiva una propuesta alternativa de producción que privilegia el método orgánico en sus cultivos para ofrecer a los consumidores un tipo de alimentación sano, fresco y nutritivo sin ningún apoyo oficial, y yo digo que quizá por esta autonomía la vida de la organización se desarrolla sin tanto tropiezo, porque hay muchos antecedentes en la vida del puerto que fueron todos fallidos.
Aquí recuerdo que a instancias de un grupo de jesuitas, a finales de la década de los setenta se creó una cooperativa de consumo apoyada por autoridades del Fibazi que pretendía resolver principalmente el abasto de empleados y funcionarios que llegaron a trabajar en la urbanización de la ciudad.
Años después, en los ochenta se intentó algo similar aprovechando un programa de abasto del gobierno del estado que instaló una bodega con productos básicos que surtía semanalmente.
Entonces se intentó crear una red de consumidores en las colonias populares distribuyéndoles despensas en un intento por enseñar a las familias a mejorar su alimentación y priorizar el gasto en alimentos, pero no resultó.
En esos mismos años hubo también un esfuerzo por impulsar el establecimiento de huertos familiares para el autoconsumo. Con el apoyo del gobierno del estado para el pago de una ingeniera agrónoma de la Universidad de Chapingo se confeccionó una lista de las plantas comunes que las familias cultivaban en macetas y de las plagas más frecuentes. El resultado fue la elaboración de un catálogo de tratamientos orgánicos para el crecimiento sano de las plantas el cual no tuvo continuidad.
La otra gran experiencia muy cercana a Zihuatanejo fue la desarrollada por la Organización de Mujeres Ecologistas de la Sierra de Petatlán la cual, aparte una ambiciosa campaña de reforestació con cedros rojos que ahora son adultos, promovió con éxito el establecimiento de huertos familiares para el autoconsumo en 13 poblados aledaños a Banco Nuevo y el Parazal. Experiencia que llegó a su término con la presencia del crimen organizado y el desplazamiento de las familias.
Desde el gobierno municipal ha habido otros muchos intentos para facilitar a los productores el acceso a los consumidores de la ciudad, pero a pesar del apoyo oficial nunca se ha logrado que los campesinos compitan con las grandes tiendas trasnacionales que controlan el comercio.
Por eso quiero destacar la relevancia que tiene la experiencia del Ecotianguis Zanca porque espero que su ejemplo se extienda para beneficio de todos, enseñando en la práctica las ventajas que tiene la agricultura orgánica.
Los indicadores dicen que el crecimiento de la producción orgánica en el país es constante y muy alto, que en pocos años la lista de estos productos con prácticas orgánicas pasó de 32 a más de 80 en diez años, de los cuales los más destacados son: aguacate, mango, plátano, frambuesa, café, zarzamora, camote, jitomate y lechuga.
Por eso es loable lo que han hecho en Zihuatanejo los productores que dieron vida al proyecto de ecotianguis Zanca porque se están beneficiando de la demanda turística y de los consumidores de altos ingresos dispuestos a pagar sin regateo el precio justo por productos orgánicos.
Ya he contado la anécdota que retrata la pobre práctica agropecuaria del campo costeño dependiente del modelo de agricultura comercial asociada a las grandes empresas trasnacionales que envenenan el suelo y matan a la flora y fauna que son la riqueza ambiental, y en aras de la ganancia no les importa llevar al mercado productos que contienen sustancias cancerígenas aunque su apariencia los haga parecer saludables.
Por fortuna esa situación ya ha cambiado, porque vivimos una ecorevolución en marcha. Hoy tenemos la posibilidad de vivir una mañana de sábado disfrutando de un rico almuerzo, saludable y nutritivo aprendiendo a comer sano mientras disfrutamos de buena compañía y ayudamos a este esfuerzo loable.
¡Enhorabuena mis zancas, que su festejo sea memorable!
Un sobreviviente del movimiento estudiantil democrático popular del 68
Se podrá poner en duda la veracidad de lo dicho por cualquier persona acerca de su papel en un movimiento social determinado, y hasta es justo que se le critique si su conducta posterior lo contradice, pero ignorarla cuando esta se acompaña de una serie de elementos coherentes con la historia que se cuenta reduce nuestra visión general cuando debería sumarse para enriquecerla, sobre todo en casos tan paradigmáticos como fue para la vida de los mexicanos el movimiento estudiantil de 1968, el que dolorosamente abrió la puerta a los cambios sociales y democráticos que demandaba el país frente al poder autoritario de sus gobernantes.
Jesús Gómez Ríos durante su vida adulta no pareció tener preocupación ni prisa por dar a conocer de manera pormenorizada su experiencia juvenil como activista en el movimiento estudiantil de 1968 en la Ciudad de México, y tenía sus razones porque cuando regresó a su natal Zihuatanejo a principios de los setentas seguía imponiéndose la cultura conservadora de las sociedades provincianas frente al liberalismo que desde la capital del país se abría paso con la moda hippie del pelo largo, el cigarro de mariguana, la ropa estrafalaria, la música estridente.
Al joven costeño no solo le tocaba lidiar contra aquellos prejuicios conservadores sino con la propia izquierda local que en aquella parte del país se abría paso en el sector educativo con una avanzada de maestros afiliados al Movimiento Revolucionario del Magisterio y al antiguo Consejo Central de Lucha. En ningún ámbito cabía porque el colmo fue que desde su regreso al puerto se adhirió al Partido Revolucionario Institucional. Así que Jesús Gómez Ríos se convirtió de nuevo en sobreviviente con la desconfianza de sus compañeros priístas que lo veían como un infiltrado y de la izquierda que no lo bajaba de traidor.
Pasaron muchos años de su vida para demostrar con sus hechos que no estaba alejado de los principios en los que abrevó como activista del movimiento estudiantil como destacado líder en las filas políticas, aunque nunca alcanzó una candidatura como representante popular, pero trabajó con esmero en el sector educativo y con un empeño como el de pocos para crear nuevas escuelas y programas de becas que facilitaron la educación a miles de jóvenes de secundaria que siguen saludándolo con gratitud, siendo referente en Zihuatanejo también de lo que debe ser un servidor público, eficiente, ya como director municipal del DIF y director de la Comisión de Agua Potable, ya como jefe de los servicios públicos municipales.
Por eso era esperado el anuncio de que escribiría su experiencia en el 68 mexicano y por fin se animó, dice que acuciado por la cercanía de la muerte que miró muy de cerca cuando le surgió un dolor insoportable en la cabeza que lo llevó al hospital donde le descubrieron un crecido tumor que requería de ser extirpado de inmediato.
Salvado con la operación en la década pasada, Jesús Gómez Ríos ha tenido tiempo para el reposo como jubilado, dándose el tiempo requerido para recapitular en su vida y contarnos los pormenores de aquella experiencia que vivió como cercano seguidor de Raúl Álvarez Garín en el IPN y compañero de celda de muchos otros, entre ellos del prominente científico Heberto Castillo de la Coalición de Maestros y del periodista Mario Menéndez Rodríguez difusor en la revista Por Qué? del movimiento guerrillero en el país.
La azarosa adolescencia y juventud de este joven costeño en la gran ciudad es digna de conocerse y divulgarse, no solo por las enseñanzas que entrañan las dificultades y riesgos de la vida en solitario, sino porque el propio afán de supervivencia obliga a descubrir y explotar las facultades de cada quien.
Uno de los medios para hacerse de dinero y sobrevivir fue su propia habilidad que desarrolló como jugador de frontón. Cualquier pared de una calle en cualquier barrio eran suficientes para los partidos de apuestas, lo que le obligaba a ser siempre el mejor para ganar, pero también se alquilaba para cualquier mandado. Lo que más recuerda eran las colas que hacía a la entrada del Coliseo para ofrecer su lugar por una propina a quienes llegaban tarde al espectáculo y no querían formarse. Así se ganaba la vida que era rica en experiencias. Su recuerdo del precio del plato de tacos bien servidos de carne de equino que comía en San Cosme, por el rumbo de su escuela, con una rica agua de Jamaica, lo cuenta con tal entusiasmo como si los lectores lo estuviéramos viviendo.
Pese a sus privaciones el autor dice que se sentía galán vistiendo su única muda de ropa a la moda, con zapatos bien boleados que usaba solo para determinada ocasión, así como su desdén por las novias debido a su idea de que una relación amorosa le comprometía y obligaba a desatender sus estudios y le privaría de su exiguo peculio.
Frente a eso que entrañaba compromisos el joven estudiante prefería la libertad que a su corta edad había prendido a disfrutar y amar en plenitud. Nos cuenta en su libro que nunca faltaba a las fiestas y que las muchachas se sentían halagadas de bailar con él que se había convertido en excelente bailarín.
Así de popular como uno se imagina que fue en su escuela y en el barrio, Jesús Gómez Ríos era también conocido por su iracundia, ofendido cuando veía un abuso en el uso de la fuerza contra un débil. A la larga su valentía le ayudó en no pocos casos para alguna gestión. Dice que desde la escuela primaria se hizo peleonero, por eso en la profesional su presencia era notoria y tenía popularidad porque no se dejaba de nadie.
No cuenta el detalle de cómo siendo tan extrovertido le dio tiempo al estudio involucrándose en los círculos de estudio que a finales de los años sesenta proliferaban en las escuela, recordando sobre todo la influencia de las pláticas que daba en su escuela el profesor normalista Genaro Vázquez Rojas.
Era uno de los divulgadores de la literatura china inspirada en el líder Mao Tse Tung autor del pequeño Libro Rojo que era como su catecismo. Por eso se entiende que su cercanía con los chinos marcara su distancia con los miembros de las juventudes comunistas que tenían el control en las escuelas a quienes acusaba de haber abortado el movimiento que se pretendía democrático y popular como se titula su libro, pero planeado a largo plazo, y que sin embargo estalló por la intervención del Partido Comunista en contra de la voluntad de muchas organizaciones que llevaban años en las escuelas discutiendo y formándose sobre la realidad que vivía entonces el país.
Como quiera que sea el hecho es que Chuy se hizo popular entre la juventud rebelde del 68 por su radicalismo pendenciero y su compromiso con el movimiento que lo ponía siempre al frente de grupos que guiaba de acuerdo con lo que se necesitara.
Cuenta que fue mucho el arrojo del grupo de su escuela con el que llegó al mitin de la plaza de las Tres Culturas la tarde del 2 de octubre de 1968 para salir ilesos de la masacre, y de los meses en la clandestinidad obligados primero por el miedo a ser detenido y después con la convicción de que el movimiento no se podía detener y que de alguna manera había que tomar venganza contra el atrabiliario gobierno genocida de Gustavo Díaz Ordaz.
PD: Cuando el ingeniero Jesús Gómez Ríos me pidió prologar su libro lo leí de corrido y puse dedos a la obra pensando que pronto se verá publicado y podrá comprarse en Amazon la empresa internacional que ahora se ha convertido en una opción para los escritores que carecen de apoyo para publicar.
(Para comprar cualquier ejemplar basta con acceder a la página e ir a la sección de libros y luego con el nombre del autor aparece lo que buscas, con el precio que se debe pagar para adquirirlo y la propia empresa te dice el tiempo de envío).
“ Mira Chuy, si te vas a Guerrero no te vayas a involucrar en la guerrilla porque ya estás fichado y te van a matar” Eso dice Gómez Ríos que le dijo el afamado periodista que acaba de ser reconocido el mes pasado por el Senado de la República con el premio Carlos Montemayor, Mario Menéndez Rodríguez.
“¿Entonces que hago?” le preguntó el zihuatanejense. Tienes que buscar una cobertura legal para que puedas actuar en política sin el riesgo de que te maten. Afíliate al PRI, le recomendó.
Jesús Gómez Ríos siguió el consejo y los hechos hablan por el resultado, ya que tuvo una larga y activa militancia partidista. En el PRI lo reconocían como el “líder” y lo utilizaban para lidiar con la izquierda y los grupos radicales en la época de elecciones.
Nunca figuró como representante popular en algún cargo público que era su máxima aspiración. Los priístas le tenían desconfianza igual que los militantes de los partidos de izquierda, aunque eso no lo inquietaba demasiado.
Para leer al Pato Donald
A mediados de los 1970 en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM uno de los libros de texto para los estudiantes de sociología me llamaba la atención por su título: Como leer al Pato Donald, del sociólogo belga Armand Mattelart y de Ariel Dorfman, éste un escritor chileno argentino que vivió la experiencia de los mil días del gobierno socialista de Salvador Allende.
Ambos divulgaron las claves de la diseminación de la ideología capitalista a través de los personajes inventados por Walt Disney para reforzar en la niñez del continente americano la idea de que el sistema capitalista es inmodificable y superior a cualquier otro.
El texto Para leer al Pato Donald, publicado en 1972, fue de amplio dominio en la universidad, permitiendo en los estudiantes una visión más certera en la comprensión del papel que Estados Unidos juega en la dependencia de los pueblos.
Rico Mac Pato podía estar tranquilo acumulando el oro hasta el infinito, sin ningún cargo de conciencia por ese intercambio desigual de mercancías impuesto a los países dependientes o periféricos y a sus obreros explotados de manera inclemente gracias al ejército de reserva que se acumulaba por millones.
Estados Unidos creía que su dominio de la ciencia y de la técnica, que nunca es neutral, le autorizaba para cometer cualquier exceso como sucedió con la isla de Cuba que al deshacerse del dictador Fulgencio Batista los cubanos se vieron frente al bloqueo económico más atroz como castigo por decidir su destino.
Para el imperio norteamericano lo que había pasado en la isla de Cuba era un tropiezo que pronto corregiría castigando salvajemente a quienes no se sometían al “destino manifiesto” de su doctrina expansionista.
Pero lo que estos estudiosos sostenían en el libro era del pensamiento que ya tenían imbuido las nuevas generaciones latinoamericanas gracias al ejemplo reciente de la rebeldía guevarista y de los grandes pensadores revolucionarios. Ariel Dorfman había vivido los mil días del gobierno de Salvador Allende como uno de sus asesores, y en esa calidad salió hacia el exilio para volver en 1987 en cuanto Pinochet autorizó la repatriación de muchos chilenos que huyeron de la dictadura, sólo para volver a ser expulsado para no volver sino después que triunfó el plebiscito que alejó del poder al dictador.
Sin embargo, tan importante como el pensamiento de aquel libro que los estudiantes leían con avidez en las islas de Ciudad Universitaria, es el folletín que Ariel Dorfman escribió recientemente y que a un precio de 10 pesos cualquiera lo puede comprar en las librerías editado por el Fondo de Cultura Económica de la era revolucionaria de Paco Ignacio Taibo II.
En unas cuantas páginas el intelectual chileno argentino escribe su experiencia familiar para tratar de encontrar el origen insumiso de los jóvenes chilenos que han retomado aquella experiencia inconclusa de la Unidad Popular rota por la intromisión norteamericana a través de la CIA que creía invadido su patio trasero por el polo comunista de la Unión Soviética.
Esa experiencia intelectual de la dupla de investigadores me resultó tan interesante como la experiencia personal que Ariel Dorfman cuenta
En la colección Vientos del Sur y con el título Chile: Juventud rebelde, el intelectual argentino chileno explica lo que a su juicio está en el origen de la rebelde juventud de la patria de Salvador Allende y del poeta Pablo Neruda, la cual para bien o para mal ha de tomarse en cuenta vista la fuerza determinante que ha tenido en los cambios recientes en aquel país del Cono Sur visitado recientemente por Andrés Manuel López Obrador para participar como invitado en la conmemoración de los cincuenta años del bombardeo castrense al Palacio de la Moneda donde murió el presidente Salvador Allende quien también después de varios intentos fallidos logró el apoyo de la mayoría de los partidos progresistas para estrenar en el continente la vía pacífica al socialismo.
La experiencia que cuento de Ariel Dorfman la vivió a partir de su regreso a Chile después del triunfo del NO contra Augusto Pinochet en el plebiscito del 5 de octubre de 1988. Lo hace en el personaje de Rodrigo, su hijo mayor dedicado al cine quien de manera intermitente y desde el exilio regresaba a su país donde por un año se dedicó a filmar las diversas experiencias que vivían los grupos de resistencia que jamás habían abandonado la lucha por la igualdad y la justicia que proclamaba el programa socialista de la Unidad Popular.
Cuando la familia Dorfman llegó a Chile para instalarse en su capital, la ciudad de Santiago, donde antes vivieron, se encuentran con que Rodrigo había decidido salir del país justo cuando ellos llegaban. El joven que acompañó en el exilio a sus padres cuando tenía apenas siete años decía que se regresaba a Estados Unidos por largo tiempo para disfrutar de una beca que le ofrecían para estudiar un doctorado.
La razón de fondo era que el muchacho se encontraba consternado y deprimido por las escasas oportunidades que había en el país para el desarrollo de los jóvenes. La represión, marginación y desdén que los mayores y las instituciones ejercían contra la juventud era el sello del régimen que encabezaba el derechista y aristocrático banquero Sebastián Piñera que después de dos periodos de gobierno dejó el poder apenas en el 2022.
Desde luego que los privilegios de un joven preparado como Rodrigo, con pasaporte y dinero para viajar, eran recursos que la inmensa mayoría de los chilenos demandaba pero no tenía, lo cual expresaban como inconformidad y protestas en las calles y plazas reclamando lo que les pertenecía y por lo que habían luchado
Sucedió en el mes de octubre en Santiago en el año 2019 cuando el gobierno de Sebastián Piñera decidió un aumento de 30 pesos en el pasaje del metro. La reacción juvenil en contra de la medida se conoció como la “evasión masiva” que consistió en no pagar nada y saltarse los mecanismos que controlaban el pago.
El autoritario gobierno de Piñera reaccionó violentamente con la policía por delante con toda la prepotencia mostrada en su propia definición como “hijos de Pinochet”.
La actitud natural de los jóvenes, salvo por algunos grupos de lúmpenes que se dedicaron a saquear negocios fue de agravio porque habiendo sido los que más aportaron para la caída de la dictadura seguían siendo mal tratados, hasta que su radicalismo los llevó a plantearse la creación de una nueva Constitución
Pero la experiencia más desgarradora fue la que Rodrigo le contó a sus padres sobre el mal trato de la policía que actuaba cobijada por la advertencia de Pinochet: “Si me tocan a alguno de mis hombres se acabó el Estado de derecho”.
Rodrigo y dos de sus amigos habían sido detenidos cuando en defensa de una pareja de jóvenes que la policía detuvo por el delito de estarse besando en la calle eran llevados a la comisaría. Como les parecía una actitud agresiva, autoritaria e injusta quisieron impedir el arresto hasta que uno de los uniformados puso amenazante la punta de su arma en la cabeza de Rodrigo, advirtiéndole si quería que las cosas se resolvieran por la buena o por la mala. Todo terminó llevándose a los cinco a la comisaría donde había no menos de cincuenta detenidos entre drogadictos, vagos y rateros.
El siguiente paso era mandarlos a la penitenciaria de donde era mucho más difícil salir.
A los defensores de la pareja los salvó la actitud de Rodrigo quien después de observar al jefe de la comandancia, un hombre blanco de ascendencia europea le habló quedo diciéndole que le ayudara, que los dos eran blancos con ojos de color y que se veía que ambos estaban en ese lugar sin merecerlo, que le permitiera pagar la multa para dejarlos libres, lo cual les salvó de ir a la penitenciaría pagando la multa de 60 dólares.
A ese ambiente aducía Rodrigo cuando dijo a sus padres que si no se iba de Chile moriría irremediablemente, pues no estaba educado para saber cuando callar ante una injusticia.
Batalla por la bahía
Voy a la Costa Grande al encuentro del calor y la brisa del mar, de la playa, los cocos, el pescado, la familia y los amigos en el mes de la Patria para presentar mi libro Zihuatanejo, Batalla por la bahía, que refiere la lucha emprendida hace ya 23 años por el rescate de la principal belleza emblemática del puerto después de una ausencia de varios meses.
Es el mes de los temblores pero que nadie crea que por eso tratamos de alejarnos del altiplano, pues en la costa estamos acostumbrados a que la tierra tiembla casi todos los días.
Pero bueno, cada lugar tiene lo suyo, también referido a los temblores de la tierra porque de paso por Cuernavaca, en la mañana que me levanté para tener a punto el auto me encontré con la sorpresa de que parecía rociado con esa especie de espuma con la que suelen bañarse los niños y muchachos en las fiestas, y habiendo escuchado en la noche del viernes el escándalo de muchachos enfiestados, no dudé que se hubieran divertido a nuestra costa rociando los vehículos estacionados en la calle. Por eso le hice el comentario al primer vecino que me encontré queriendo saber quiénes pudieran ser los promotores del daño, pero me consoló la explicación.
–No es espuma, es ceniza, señor. Ayer el volcán emitió mucha ceniza como sucede todos los años.
Con esa explicación, ya menos inconformes Palmira y yo iniciamos nuestro camino hacia el sur.
Ya vamos sabidos y alegres de que fue Claudia la que ganó la encuesta de Morena y que seguramente continuaremos con los cambios iniciados y es una nueva etapa que vivimos los mexicanos reconociendo la valía de las mujeres para gobernar, un derecho que les asiste porque son también la mayoría de la población.
Sin lluvia ni incomodidad en el camino, vigilado a cada tramo por patrullas de la Guardia Nacional, pronto llegamos a Chilpancingo, con calor y sin lluvia que se anunciara.
Como siempre que tengo oportunidad camino por las calles del Centro esperando encontrarme alguien conocido, ahora me sorprendió que hubiera tan poca gente caminando, incluso en el populoso andador de la Zapata. Chilpancingo ante la violencia asesina que aleja de sus calles a la mayoría de la población busca en sus casas la protección que no tiene fuera de ella.
Hasta las banquetas que rodean la Alameda lucen desoladas, aislada de los peatones por las obras de remodelación que serán una revelación porque nadie ha tenido la oportunidad de conocer los planos y menos los nombres de los remodeladores.
Pero sin duda que eso es pecata minuta frente al enorme reto de la construcción del relleno sanitario que se ha iniciado muy cerca de la capital para dar servicio a Chilpancingo y Tixtla en las inmediaciones del municipio de Zumpango y Chilapa, donde los pobladores de Matlalapa se están inconformando.
La historia descrita en este periódico sobre esa obra habla de un proyecto que desde hace años se ha querido concretar y ahora el gobierno municipal y estatal lo están retomando acicateados por la exigencia de cumplir con las normas ambientales derivadas de la Constitución y que obligan a las autoridades para que se cumpla el derecho de los mexicanos a disponer de un ambiente sano.
Pero eso no obsta para desatender la oposición del grupo de lugareños de Matlalapa y Zumpango a quienes se podría ofrecer empleo en el relleno y un papel de vigilantes para asegurar que en el destino final de los residuos y el manejo de los lixiviados no se cometan irregularidades.
Norma Otilia tiene hoy la responsabilidad de ser ejemplo de las ventajas que tiene dejar el gobierno en manos de las mujeres para darle continuidad al cambio y si hemos de reconocerle la iniciativa para resolver de raíz el problema de la basura, con la misma energía que ha destinado para poner cierto orden en el uso de la vía pública, nos gustaría verla educando a la población para que aprenda a separar su basura, porque eso sería una manera de quitarle presión al relleno que ya se proyecta.
Después de nuestra crítica sana y científica proseguimos nuestro camino habiendo satisfecho el apetito voraz del pozole chilpancingueño, las piezas de pan empanochadas, los tamales y el atole.
Nuestra única queja en el camino a la costa sigue siendo el precio del peaje que cada vez está más caro, como si los precios fueran fijados por los cobradores de las casetas.
Nos reconforta el buen estado de la carretera, aunque no podemos decir lo mismo del servicio y la limpieza e higiene de los sanitarios, aunque mejora nuestro ánimo el libramiento de lujo que conecta las dos costas en Bajos del Ejido.
El espectáculo del lomerío que en este tiempo luce pintado de verde con su diversidad de plantas y árboles que en partes parecen sumergidos en el azul del mar.
Un nuberío corona el azul de los cerros de color blanco y parece que quisiera adueñarse del espectáculo que ven nuestros ojos.
En lo particular observo que abundan los sembradíos de maíz, donde antes se contaban terrenos baldíos, ya a punto de espigar, sin faltar el cultivo de ajonjolí que le da siempre un toque distintivo a la costa en su época de floración y nos habla de la laboriosidad de sus sembradores.
Voy haciendo el recuento de lo que se mira en el camino hasta Zihuatanejo mientras confirmo que tengo un espacio dentro de la programación cultural del Ecotianguis para la presentación de mi libro Zihuatanejo, Batalla por la bahía.
A eso vengo en este viaje relámpago con mi cargamento de libros que mis amigos Gustavo Gordillo que escribe para La Jornada y El País, Heriberto Gaxiola, ex presidente perredista de Etchojoa, Sonora, que vivió un tiempo en Zihuatanejo, y Kent Peterson, periodista de Albuquerque Nuevo México que escribe para varios periódicos, me hicieron favor de comentar.
Para la presentación elaboré un cuestionario de 21 preguntas con el objeto de que el público me hiciera favor de contestar sobre el conocimiento que cada uno tiene de la bahía. Tomando en cuenta esas respuestas me complací en regalar varios ejemplares y anoté las intervenciones, comentarios y elogios.
La presentación de Batalla por la bahía fue la oportunidad para reunirnos muchos de mis amigos y compañeros quienes en la euforia del encuentro estuvimos de acuerdo para emprender la Tercera época de la revista Costa Libre, publicación que nos dio identidad política e intelectual allá en los lejanos años de 1980.
Listos para afrontar las nuevas batallas que implican la continuidad del cambio democrático en el país, el estado y el municipio.
El mismo día que llegamos a Zihuatanejo el noticiero de la radio daba cuenta de que un poco después de la una de la tarde un temblor leve había tenido su epicentro en Coyuca de Benitez que es la entrada para la costa.
Volveré y seré millones
Cosas curiosas de la vida, en el mismo año en que Andrés Manuel López Obrador nació, el escritor y anarquista norteamericano Howard Fast terminaba de escribir su novela Espartaco, que recrea la rebelión de esclavos contra la república de Roma, poniendo en entredicho la moderna sociedad dominante en el mundo, fundada sobre el trabajo esclavo como el más claro ejemplo de la desigualdad.
La novela que debería ser de lectura obligada en las escuelas narra el levantamiento de los esclavos contra sus amos, encabezados por un grupo de 74 gladiadores entre los que se destacó Espartaco, un hombre valiente y carismático originario de Tracia, muy cerca de la actual Bulgaria, quien llegó a Roma como esclavo comprado por un mercader en las minas de Nubia, convertido después en gladiador que le dio fama a la escuela de Léntulo Batiato en la ciudad de Capua, cerca de Nápoles, y luego a la revuelta que estalló ante el inminente combate a muerte que lo enfrentaría con uno de sus compañeros.
La rebelión espartaquista es el preámbulo de la caída del imperio romano cuya república de ciudadanos libres degeneró en una sociedad ociosa, enviciada en los juegos de azar y en las apuestas en torno a los circos donde los gladiadores peleaban a muerte para satisfacer el morbo y placer del pueblo enajenado.
Esa sociedad donde la ideología dominante veía a los esclavos solo como “instrumentos que hablan” y herramienta de trabajo sin mayor valor, pensaba que esa situación desigual era eterna e inmodificable como sostén del imperio que acumuló riqueza para los aristócratas a través de las conquistas que incluían la esclavitud de los derrotados. Sólo filósofos como Marco Tulio Cicerón y en su tiempo el emperador Adriano veían la debilidad de una sociedad en la que cada ciudadano requería del trabajo de diez esclavos.
Espartaco encabezó cuatro grandes batallas con la idea de lograr un levantamiento general de los esclavos para instalar en Roma una sociedad de hombres libres sabiendo que enfrentaba al ejército más poderoso del mundo. Con una fuerza de 200 seguidores, derrotó en la primera batalla a un ejército de 3 mil soldados y cuatro años después, con 120 mil hombres en la “la batalla del Río Silario” que fue también la última, se enfrentó a 10 legiones donde muriendo 60 mil rebeldes. El último esclavo en morir, Fairtrax, el galo, que figuraba entre los más cercanos a Espartaco expiró pronunciando esa frase que perdura en la memoria esperanzada de todos los rebeldes de la tierra: “Volveré y seré millones”.
De esa talla y vuelto millones es Andrés Manuel López Obrador que a fuerza de combatir al viejo régimen neoliberal, en cada batalla acumuló la fuerza de millones para vencer a la poderosa mafia que llevaba más de treinta años en el poder.
La diferencia con Espartaco en el arte de acumular fuerzas tras cada batalla fue la propia sociedad de entonces y ahora. La mayoría de los esclavos vivían resignados a su condición frente al riesgo que implicaba rebelarse. Y es que no era para menos el poder imperial que se imponía mediante la fuerza a todo el mundo conocido. Pocos fueron los esclavos que estuvieron dispuestos a pagar con su vida el alto precio de ser libres, por eso el levantamiento no fue generalizado.
De allí la enorme diferencia entre pelear con las armas arriesgando la vida para cambiar al régimen esclavista y corrupto de entonces, que hacerlo con la fuerza de los votos después de conseguir que realmente se contaran y se respetara el resultado. Así fue posible el triunfo de los 30 millones de ciudadanos mexicanos que en el 2018 derrotaron al régimen neoliberal.
Aunque es cierto, como lo imaginó el emperador Adriano al final de su vida, según lo imagina y cuenta la escritora francesa Margarita Yourcenar, autora de sus memorias, que la peor esclavitud es la mental, cuando los seres humanos viven ignorantes de que son otros, una fuerza exterior a cada quien, la que los domina y enajena pensando y actuando como si fueran libres, sin reparar en el estrecho margen de libertad que tienen. Son como aquellos que piensan que la pobreza es un mal originado en la poca o escasa iniciativa de quien la padece, y que basta con desearlo para que la oportunidad aparezca. De ahí que no sientan ninguna congoja por tantas personas pobres, pues piensan que es culpa de ellos y no del régimen capitalista que por su naturaleza genera pobreza y desigualdad.
La apasionante historia que cuenta esta novela que se puede conseguir en todas las buenas librerías, es bastante parecida a la que nos ha tocado vivir con la 4T porque, como dice su autor, la figura de Espartaco constituye un “ejemplo para la humanidad de todos los tiempos” y de ella se pueden extraer enseñanzas y fuerza para las luchas del porvenir.
Cuatro años duró el levantamiento de esclavos que comenzó en la ciudad de Capua, muy cerca de Roma, en una escuela de gladiadores propiedad de Léntulo Batiato, un traficante de esclavos y gladiadores dedicado al redituable negocio de la lucha a muerte entre ellos para el disfrute y placer de los ciudadanos romanos.
Cada batalla memorable de los rebeldes abatiendo cohortes y legiones romanas tiene mucho de parecido a las que ha enfrentando el presidente de la República contra la mafia del poder enquistada en cada una de las áreas de la administración pública, en la de los energéticos, la salud, el medio ambiente, la educación, el empleo.
Si la mayoría de los mexicanos llegó al hartazgo por los espurios gobiernos del PRI y del PAN, eso es secundario, porque lo verdaderamente importante fue convencerlos de que era necesario el cambio de régimen para salvar a la patria de manos de la mafia que saqueaba al país mientras la mayoría guardábamos una paciencia muy parecida a la estupidez, parafraseando a lo que declaraban los mineros chilenos durante el tiempo de la Unidad Popular.
Ese es el origen de la fuerza política de la 4T y hasta el carisma del moderno Espartaco es secundario frente al enorme poder transformador de los más de 60 millones de mexicanos que se han sumado al proyecto del cambio que López Obrador inició hace apenas cinco años.
La ruta marcada por el actual mandatario es inalterable. Se debe seguir combatiendo la corrupción y la impunidad hasta limpiar por completo el aparato del Estado. Sin necesidad de expropiar ni cobrar impuestos extraordinarios a los mexicanos más ricos, como sería justo, basta con recuperar para el pueblo lo robado para que sumado a la austeridad republicana y a la sana administración de la recaudación de impuestos se siga avanzando en el combate a la pobreza y la desigualdad mediante el financiamiento de todos los programas sociales que ponen en manos de los más necesitados los medios para ocuparse productivamente invirtiendo su fuerza de trabajo en la construcción de un futuro próspero donde todos vivamos con dignidad y decoro. Eso nada más, pero nada menos.
Por eso debemos ver con ojos de divertimento lo que pasa en los partidos de oposición que simulando que son democráticos hacen el ridículo y se evidencian en su ambición por el poder y la riqueza de unos cuantos, pues aunque pueden sumar millones, su número siempre será insignificante frente a la fuerza que acumula el nuevo régimen del Humanismo Mexicano.
La disminución de la pobreza
Se dice rápido pero el dato que dio a conocer el Consejo Nacional de Evaluación de la Política del Desarrollo Social sobre la disminución de la pobreza en México es para ponernos de fiesta porque confirma que ha sido acertado no solo el diagnóstico sino la medicina que está aplicando la 4T para combatir la pobreza y abatir la desigualdad. La eficacia del gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha permitido que de 55.7 millones de mexicanos pobres que había en el año 2020, la cifra se haya reducido a 46.8 millones en el 2022 a pesar de la grave situación que vivimos durante los dos años de la pandemia.
El Coneval es un organismo que mide y evalúa la pobreza en el país cada dos años tomando los datos de ingresos y gastos de las familias que el Inegi como órgano especializado y autónomo del Estado mexicano investiga casa por casa.
El resultado es histórico y aunque abatir la pobreza en su totalidad es un reto, lo importante es que ahora se ha encontrado el camino para lograrlo y de la fuerza que acumule el proceso de transformación dependerá que más temprano que tarde México se erija en una potencia mundial con un gobierno que evidenció la falacia del régimen neoliberal que solo se ocupó de administrar la pobreza bajo la falsa afirmación de que primero había que fabricar el pastel para después repartirlo entre los sectores sociales. A partir de los resultados que tenemos a la vista ha quedado expuesto que el modelo económico neoliberal solo declarativamente manifestaba su interés por los pobres, pero ninguna intención tenía de ayudarlos porque constituían su base de manipulación electoral para mantener en sus manos el poder de los aparatos del Estado. De manera que con los conservadores la pobreza seguiría creciendo junto con la desigualdad.
Como lo dice el economista moral Julio Bolvinik, el objetivo del modelo económico neoliberal era asegurar el flujo de recursos para el sector más encumbrado de la pirámide donde se encuentran los miembros de la mafia del poder.
A los economistas neoliberales les importaba más el crecimiento de la economía que el bienestar de la población, pero ni en eso fueron eficaces porque las cifras durante su gestión siempre fueron mediocres. El economista de la UNAM José Luis Calva señala que durante el período neoliberal, de 1983 al 2018 la economía creció apenas el 2.3 por ciento anual y que comparada con China, en la década de los ochenta, la economía mexicana era más grande, pero en 30 años la de la potencia asiática ha crecido diez veces más que la nuestra.
Julio Bolvinik que se ha hecho famoso por sus artículos en La Jornada sobre la economía moral explica que el neoliberalismo funciona en base a dos objetivos: seguir produciendo pobres para garantizar con ellos la base social requerida para mantenerse en el poder y justificar sus llamadas políticas de “focalización” con la que se aplican los apoyos sociales, fortaleciendo los mecanismos para garantizar el flujo de recursos hacia los sectores de más poder.
El autor de la economía moral ejemplifica que el modelo económico neoliberal es como la fuente que se derrama después de llenar su primer nivel y como no alcanza a llegar a la periferia entonces el gobierno conecta mangueras desde el primer nivel para que lleven el agua a los puntos focalizados o que permanecen secos. Ese es el papel asignado a los programas sociales que nunca llegan a ninguna parte porque, como sucede en el campo, la economía campesina que puede ser rentable está sujeta a un modelo económico de exacción del beneficio a través de múltiples mecanismos como la propia comercialización. El economista ilustra la situación llamándola política del cubo en la que el campesinos se esfuerza por llenarlo llevando constantes viajes de agua mientras los agentes externos como el prestamista, el vendedor de las semillas, insecticidas y funguicidas han puesto mangueras para sustraer del barril el agua que los esforzados campesinos acarrean, de modo que al final de la jornada el barril sigue vacío y el campesino sin margen de beneficio con el modelo.
Pero aunque han sido todavía pocos los intelectuales orgánicos que han reconocido este gran logro del llamado modelo Humanista Mexicano, son ya millones de compatriotas los que están disfrutando de esta nueva situación que también ha reducido la desigualdad, gracias al aumento salarial decretado por el gobierno federal y el combate a la subcontratación que privaba a los trabajadores de su antigüedad por supuestamente ahorrarse los patrones el pago del seguro social.
Increíble pero de acuerdo con los datos que el presidente ha revelado, la brecha en los niveles de ingreso también se ha reducido, pues durante el gobierno de Felipe Calderón el salario de más alto rango era 35 veces mayor que el mínimo mientras que ahora la diferencia es de apenas 15 veces.
Para el caso de nuestro estado de Guerrero cuya situación de violencia está repuntando, el presidente ha dicho que se avanza en su estrategia de ir a la raíz del problema y que su gobierno, a diferencia de los anteriores, ha marcado muy bien la línea de separación entre delincuencia y autoridades, que ya no se permite que la delincuencia se alimente del gobierno, sin abundar en casos recientes donde el papel de algunas autoridades estatales parece alejarse de ese precepto. Su convicción es que en general la violencia va disminuyendo y la prueba de lo dicho es el noveno lugar que ocupa el estado en el concierto nacional en homicidios dolosos.
De los diez delitos más frecuentes, el secretario de Marina, Rafael Ojeda Durán apuntó que son el homicidio doloso con 171 casos por cada 100 mil habitantes, la extorsión, el secuestro, la trata de personas y el narcomenudeo y que las ciudades que concentran el mayor número de delitos son Acapulco, Chilpancingo y Zihuatanejo.
Para combatir a la delincuencia y garantizar la seguridad de los habitantes el almirante dijo que sumando a las fuerzas policiacas municipales y estatales con las federales en las que se incluye a los marinos, soldados y Guardia Nacional, suman una fuerza de casi 20 mil elementos.
En el marco de la visita del primer mandatario este fin de semana se realizó el protocolo de la transferencia o adhesión del estado al programa de salud federal IMSS-Bienestar mediante el cual la federación se hará cargo de 42 hospitales y 983 centros de salud, anunciando además la construcción del hospital de tercer nivel en el puerto de Acapulco con el que se espera atender la eterna demanda del sector magisterial para mejorar la calidad del ISSSTE.
En materia económica en Guerrero atender primero a los pobres tiene también sus resultados alentadores porque 190 mil paisanos han logrado rebasar la línea de pobreza en el 2022 gracias a varios factores favorables como el aumento en el envío de divisas de parte de los migrantes, el cual se ha potenciado con la construcción de caminos artesanales aprovechando la mano de obra disponible con lo que se evita la emigración y se fortalece la actividad productiva de la milpa como sustento de las familias. Ahora hace falta la actuación contundente del gobierno del estado para mejorar sustancialmente la vida de los guerrerenses.
El pensamiento fascista de la derecha
Nadie es tan ingenuo de pensar que el PRIAN, avasallado por la 4T en la elección del 2018, está conforme de haber perdido el poder. Ingenuos son quienes piensan que el triunfo de López Obrador es un accidente en la historia que pronto se olvidará para que México vuelva a la ruta trazada por el régimen neoliberal para beneficio de la mafia que se había hecho gobierno, pero se engañan porque el pueblo sabe que nunca le había ido mejor a nuestro país que con el cambio decidido por los 30 millones de votantes que en el 2018 confiaron que “Por el bien de todos, primero los pobres”.
La evidencia son los 5 millones de mexicanos que han superado la línea de pobreza en los cinco años del nuevo modelo de desarrollo, que ha alcanzado un crecimiento económico de más del 3 por ciento según el Inegi, lo que nos ubica entre las mejores economías del mundo.
La disminución de la desigualdad se ha confirmado que se logró como resultado del aumento salarial decretado por el presidente de México. El salario mínimo aumentó más del 60 por ciento en los primeros cinco años del nuevo gobierno.
Sólo los conservadores terminan creyendo sus propias mentiras al grado de actuar pensando que los mexicanos de hoy son los mismos que ellos gobernaron, no se dan cuenta que se ha producido una revolución mental que fue la que generó el cambio que vivimos y la que cada día gana más adeptos que confían en que la transformación del país no se detendrá y más bien se profundizará porque aún falta ver los resultados de la independencia energética con las refinerías a punto de alcanzar sus metas en la producción de gasolina y diésel.
Pero claro que lo natural es que los conservadores desplazados del poder traten por todos los medios de retener sus privilegios defendiendo palmo a palmo cada milímetro del poder que les queda, valiéndose de todas las artimañas que saben, creando noticias falsas, como ha sucedido con la acusación de que el presidente cometió violencia política de género contra la aspirante a la candidatura de la coalición del PRIAN Xóchitl Gálvez, por declaraciones que hizo en la Mañanera.
El presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Reyes Rodríguez Mondragón, descubierto por la reportera Nancy Flores de la revista Contralínea como aliado del grupo conservador, no tuvo empacho en alterar lo que textualmente dijo López Obrador para encuadrar la calificación de su sanción, y para ocultar la evidencia ahora ha ordenando borrar el testimonio de lo realmente dicho, buscando dejar a salvo y como verdad la falsedad que construyó.
El personaje capaz de mentir desde la cúspide del Trife para sancionar al presidente de la República, el abogado Reyes Rodríguez Mondragón, fue empleado del ex secretario de Gobernación Fernando Gómez Mont y luego el coordinador del equipo de asesores del presidente Felipe Calderón, un panista utilizando el cargo de manera facciosa.
Pero la disputa de la oposición conservadora contra la 4T está resuelta de antemano a favor de la mayoría ahora representada por 60 millones de mexicanos según los cálculos conservadores del presidente de la República.
Tenemos un gobierno con temple y carácter cuando se trata de ver los derechos de la mayoría, no un gatito como los conservadores lo quieren tratar.
Él es respetuoso de los principios democráticos y defensor del derecho de los individuos para manifestar y expresar libremente sus opiniones, pero que la derecha no se confunda creyendo que con sus ataques lo hará ceder en la pretensión de los dueños de los medios de comunicación para volver al trato que los gobernantes neoliberales tenían con ellos. López Obrador ha dicho que no cederá a la entrega de los cien mil millones de pesos anuales que cobraban para echarle loas al gobierno en turno y que prefiere que lo sigan atacando y calumniando porque con ese ahorro espera financiar el aumento al seguro universal que el año próximo recibirá un 25 por ciento de aumento.
Los integrantes de la mafia del poder han cometido el error de creer que con Xóchitl Gálvez puede repetirse la historia de Enrique Peña Nieto y La Gaviota, personajes encumbrados mediante campañas mediáticas para explotar el morbo de la gente como en las telenovelas Su idea inescrupulosa de promover esa candidatura débil por el fango de corrupción en la que vive su ambición de poder refleja el pensamiento retorcido y el limitado entendimiento de la realidad nacional que tiene la derecha.
Los panistas creen que la mayoría de los mexicanos piensan como cierto que bajo el régimen neoliberal cualquier persona puede ascender a las alturas con solo proponérselo. Como si la realidad no nos enseñara que hay millones de mujeres mucho más aplicadas que su candidata en la fabricación y venta de gelatinas que jamás han podido salir de la pobreza porque el modelo económico neoliberal está hecho para beneficio sólo de las pequeñas élites mentirosas, sin escrúpulos y ladronas, que se aprovechan de su puesto para hacer negocios violando la ley.
De miles y quizá millones de mujeres emprendedoras sólo unas cuantas pueden superar la línea de pobreza por su cuenta. La mayoría nace y muere pobre a pesar de que trabaje todos los días y sueñe con un golpe de suerte. El sistema los condena de antemano.
La panista Xóchitl Gálvez no podrá engañar ni embobar a nadie con sus huipiles y disparates porque lo único sincero que ha dicho respecto a los pobres de este país es que no le importan, que “no piensan” y por eso prefiere no dedicar el tiempo en ellos, y afirma que de estar en sus manos quitará los beneficios que la 4T otorga a los mexicanos de la tercera edad porque según ella “son pocos los días que les quedan como para estar gastando en ellos”.
Ahora es el ataque a los libros de texto gratuitos lo que han encontrado los conservadores en contra del gobierno de la 4T, lo que ha dado la oportunidad de conocer el control que antes ejercían en la educación de la niñez mexicana desde la Secretaría de Educación Pública promoviendo su visión de la realidad a través de la política del libre mercado que es la verdadera doctrina de la derecha.
El politólogo especialista en temas educativos de la UNAM, Mauro Jarquín, ha descubierto los extendidos intereses de empresas editoriales mexicanas y extranjeras que estaban en el negocio del diseño y edición del material educativo para niños y adolescentes, los cuales al verse desplazados por la 4T promueven una campaña de desprestigio para que la SEP incumpla con su responsabilidad de entregar a los estados dicho material.
Aunque la SEP ha reiterado que hizo un trabajo impecable para cumplir con su obligación contenida en los primeros artículos de la Constitución para entregar dichos libros, la Suprema Corte de Justicia de la Nación amparó la decisión de la gobernadora de Chihuahua para no distribuirlos, lo cual pone en situación difícil para ella misma el cumplimiento de su responsabilidad con la ley porque la SCJN solo retrasará la atención de los niños.
Por eso en la campaña en contra de los LTG participan organismos tan reaccionarios como la Unión Nacional de Padres de Familia, aparte del PAN y la Iglesia católica. El especialista señala también a la organización Atlas Network de la que formaría parte Ricardo Salinas Pliego, como el más furibundo enemigo.
El debate acerca de la visión y contenido de los libros al que se han sumado los dueños de la radio y la televisión junto con sus intelectuales orgánicos y líderes de opinión ha descubierto el verdadero talante fascista de la derecha que ha propuesto destruir los libros como lo hizo Hitler en la Alemania nazi y Augusto Pinochet en Chile durante el golpe militar de 1973.
Por Claudia
Con Claudia Sheinbaum se podría repetir lo que solía decir la cantante mexicana Chabela Vargas cuando en una entrevista le preguntaron si era cierto que había nacido en Costa Rica y respondió socarronamente que los mexicanos éramos tan chingones que podíamos nacer donde se nos diera nuestra regalada gana porque lo que valía era el amor a México expresado en su canto.
Por eso cuando en tono denostativo el ex presidente Vicente Fox quiso desacreditarla por su origen judío, defendió con orgullo a sus ancestros búlgaros lituanos que llegaron a nuestro país huyendo de la persecución nazi en la década de los veinte del siglo pasado. En nuestro país nacieron el químico Carlos Sheinbaum y la bióloga Annie Pardo, padres de Claudia quienes como mexicanos participaron activamente en el movimiento estudiantil de 1968.
En el presente año el periodista de La Jornada Arturo Cano escribió un libro publicado por la editorial Grijalbo en el que cuenta “una historia” de Claudia Sheinbaum Pardo basada en una serie de entrevistas que el autor realizó cuando ella se desempeñaba como jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
El libro de poco menos de 200 páginas y de lectura ligera se lee de corrido si se tiene interés en conocer los antecedentes y atributos culturales y políticos de una joven brillante, con carrera científica de excelencia, primera en su género inscrita como estudiante del doctorado de ingeniería de energía en la Facultad de Ciencias de la UNAM en 1995, investigadora en el Lawrence Berkeley Laboratory.
Frente a los demás aspirantes de Morena para ganar la candidatura a la presidencia de México, Claudia como única mujer parece la candidata ideal dentro de los cambios que impulsa la 4T porque forma parte del sector mayoritario de la población que es el femenino, y su figura reivindica los derechos de ese género, además de ser ejemplo de honestidad, buena oradora, valiente, persuasiva y científica, con una cultura política de izquierda que ha asimilado una vasta experiencia, desde el activismo político estudiantil artífice de los pocos movimientos triunfantes como fue el CEU en los años ochenta, enfrentado al rectorado de Jorge Carpizo.
Desde joven la estudiante Claudia Sheinbaum aprendió la importancia de vincular la teoría con la práctica aprendiendo en el medio rural la vida de los purépechas en Michoacán y ayudando en el ahorro de energía en las cocinas indígenas con el diseño de estufas para consumir menos leña como medio para la conservación de los bosques y limitar la enfermedad pulmonar de las mujeres al liberarlas de tanto tiempo en la cocina expuestas a la contaminación.
Aunque Claudia con humildad dice que aprendió más de las mujeres indígenas de lo que ella pudo aportar con el ahorro de la energía en las cocinas purépechas, lo cierto es que su modelo de estufa sigue empleándose como innovador en muchas comunidades que todavía cocinan con leña.
Aunque nacida a principios de los sesenta, en los años ochenta Sheinbaum se destacaría como dirigente del Consejo Estudiantil Universitario (CEU), para oponerse a la política privatizadora de la educación que desde entonces atentaba contra la gratuidad de la enseñanza y limitaba la permanencia de los estudiantes en la universidad, logrando que fuera un congreso de los universitarios el que resolviera los alcances de la reforma.
De esa generación de estudiantes que tomó el cielo por asalto construyendo las bases para que por la vía democrática la razón con la movilización provocaran el cambio de régimen surgió Sheinbaum como una de sus protagonistas. De ella es la frase que reza en la pared de la Facultad de Filosofía como objetivo del CEU: “Queremos todo, lo siempre ajeno, lo nunca nuestro, lo tomaremos”.
Por eso no resulta extraño que en su casa se hubiera dado el primer acercamiento con los dirigentes de la Corriente Democrática del PRI que impulsaba la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas quienes proponían su presencia en la UNAM con un mitin que se convirtió en histórico y multitudinario en 1988.
Por eso no fue casual que en su carácter de jefe de Gobierno de la Ciudad de México Andrés Manuel la hubiera invitado para desempeñar el encargo de secretaria de Medio Ambiente en el año 2000, distinguiéndose como la servidora pública ejecutiva y eficiente dedicada a cumplir con el objetivo del encargo como se lo propuso López Obrador; “quiero que disminuya la contaminación de la ciudad”, proclamó.
Comenzó con la construcción de las ciclovías, la primera ruta del metrobús y una central de cómputo para controlar los verificentros de vehículos automotores.
Cuando se inauguró el segundo piso de la Ciudad de México en el año 2005 se conocieron los datos técnicos y financieros para innovar y mejorar la infraestructura vial que tuvo una inversión en aquel año de 3 mil millones de pesos en una obra comparativamente tan larga como toda la avenida Insurgentes, desde San Ángel hasta Indios Verdes, para beneficio de un millón de capitalinos, porque significó aumentar la velocidad promedio de recorrido en la ciudad de 13 a 50 kilómetros por hora, reduciendo de una hora a 15 minutos el traslado y disminuyendo en 30 mil toneladas de partículas contaminantes la contaminación, lo que significó el ahorro de 7.42 millones de dólares en horas hombre y combustibles.
Cuando Morena se registró como partido tuvo a Claudia como su candidata a la alcaldía de Tlalpan en el 2015, haciéndose gobierno desde ese año al 2017 que gobernó aplicando los principios de austeridad orientando el presupuesto a los “programas sociales y de obras públicas”, intensificando su acercamiento a la gente con las conferencias matutinas que ideó para atender mejor la demanda ciudadana.
En ese encargo formó una amplia red de mujeres contra la violencia y por el abasto de agua y conservación del suelo que se convirtió en ejemplo para otras demarcaciones de la capital.
Desde su encargo en Tlalpan compitió por la jefatura de la ciudad frente a candidatos más conocidos de su partido como Martí Batres y Ricardo Monreal y ya sabemos los resultados, Claudia Sheinbaum se convirtió en la primera mujer jefa de Gobierno de la Ciudad de México desde el 5 de diciembre del 2018. Su primera gran prueba fue atender la pandemia para cambiar el escenario dantesco denominado “la tormenta perfecta” por la Organización Panamericana de la Salud que vislumbraba una ciudad saturada de enfermos en los hospitales y la gente muriendo en las calles por falta de vacuna.
En su computadora la jefa de Gobierno trabajó para el diseño del programa que incluyó a la Ciudad de México en las del nivel más alto en el índice de vacunación del mundo, lo que cambió radicalmente el futuro previsto por la OPS, al vacunar en tiempo récord a más de 9 millones de habitantes de la ciudad más 5 millones procedentes del Estado de México.
Son los hechos de gobierno los que hicieron de Claudia formar parte de las “corcholatas”, apodo que no me satisface, aunque haya sido ocurrencia del presidente. Sin embargo desde el anunciado destape ha ganado las preferencias de los electores según el historial de encuestas que se puede consultar para que encabece la candidatura de Morena para la elección del 2024 como antesala de lo que será la primera vez en la historia que una mujer asume la Presidencia de México.
