Fricciones entre vecinos de Rena y de otras colonias por los enseres

Jacob Morales Antonio

La entrega de enseres en la Unidad Deportiva Jorge Campos fue ágil, pero entre conflictos por parte de los vecinos rezagados de la colonia Ciudad Renacimiento y los damnificados que fueron citados este domingo y que son de las colonias aledañas.
Desde un día antes los vecinos con las iniciales de los apellidos de la A a la E de las colonias Frontera, Agrícola, Electricistas, Nueva Generación, Fidel Velázquez, Donaciano Rivera y Acapulco 2000 se formaron afuera del acceso principal, dando los agentes de la Guardia Nacional prioridad a estos vecinos citados por primera vez.
En la misma entrada se formó otra fila de personas rezagadas de la colonia Ciudad Renacimiento, que cuando terminaron de entregar los enseres a las personas que estaban citadas para ayer, comenzaron a entrar a recibir sus electrodomésticos, pero impidieron que otras personas que llegaban de las colonias citadas pudieran entrar, lo que generó confrontación.
Para la 5 la tarde en el acceso principal ya había 80 personas formadas de las colonias citadas para este martes, muchas de ellas de los apellidos de la A a la E que no pudieron ingresar este domingo, y a un costado había una fila que daba la vuelta a la unidad deportiva de personas rezagadas de Ciudad Renacimiento.
Una de las vecinas de la colonia La Frontera comentó que a ella no la dejaron entrar a recibir sus enseres, pese a que llegó en el día que se le citó, porque ya estaban pasando las personas rezagadas de Ciudad Renacimiento a recibir sus electrodomésticos.
La mujer se quedó formada desde la tarde de este domingo, a la espera de ser la primera en entrar hoy a recibir sus electrodomésticos, y para que no hubiera confusiones y pleitos, junto a otras personas se organizaron y entregaron unas fichas numeradas conforme iban llegando.
A algunas personas con la ficha se les daba la oportunidad de ir a sus casas para dar de comer a sus hijos o atender sus propias necesidades, pero tendrían que regresar a la fila, para pasar ahí toda la noche y madrugada, de lo contrario perderían su lugar.
Las propias vecinas estimaron que ayer se entregaron unos 500 paquetes de enseres en ese punto, debido a la gran demanda que hay por parte de los vecinos rezagados de la colonia Ciudad Renacimiento, quienes han llevado sillas, sillones, con sus respectivas sábanas, para dormir y hoy poder recibir sus electrodomésticos.

Piden vecinos de Palma Sola que se retiren láminas metálicas a punto de caer por Otis

A casi tres meses del huracán Otis, en la colonia Palma Sola la cancha no se puede utilizar porque todavía la estructura del techo no la han levantado y de acuerdo con los vecinos de ese lugar representa un riesgo para los que quieran ir a jugar.
Otro de los techos que está colapsado y que también representa un riesgo para los que ahí transitan es el de las instalaciones del Centro de Actualización del Magisterio.
Este domingo en la colonia vecinos contaron que desde que impactó el huracán la cancha deportiva que se encuentra cerca del Colegio Simón Bolívar tiene el techo colapsado y algunas láminas están colgadas, además que la estructura de las columnas está tirada.
“No se ha podido utilizar la cancha porque está dañada”, dijo la vecina Daysi, que mencionó que antes del huracán en esa cancha los niños jugaban futbol; actualmente no la usan por el temor de que se caigan las láminas que están colgadas.
Recordó que el huracán se llevó el techo de varias casas, de escuelas, y aunque se hicieron labores de limpieza todavía hay postes tirados, árboles caídos, por lo que pidió el apoyo de las autoridades para que se haga el retiro total de la estructura de la cancha para que pueda ser utilizada.
“Un llamado urgente a Protección Civil para que ayuden a retirar estas láminas que están a punto de caer y que representa un peligro permanente para las personas que por ahí transitan”, pidió la vecina que abundó que en la parte de arriba en la cancha del inmueble del Centro de Actualización del Magisterio también el techo está colapsado. (Aurora Harrison).

 

Siguen transporte irregular y largas filas por los enseres

Ayer se observaron aglomeraciones en las paradas del Acabús y damnificados por el huracán Otis estuvieron ocho días formados cerca del parque Papagayo donde durmieron para recibir los electrodomésticos que reparte el gobierno federal. En Renacimiento (en la imagen) hubo fricciones con vecinos de otras colonias y muchos se quedaron formados y con las manos vacías. Ayer también, la gobernadora Evelyn Salgado anunció la puesta en marcha de un plan de reforestación en la ciudad y en Coyuca de Benítez Foto: Jacob Morales

Forman fila ocho días vecinos de la
colonia Progreso para recibir enseres

La gente se organiza e impide que haya personas que cobran por apartar lugar

Aurora Harrison

Vecinos de la colonia Progreso afectados por el huracán Otis estuvieron ocho días formados cerca de la malla ciclónica del parque Papagayo, durmieron en sillas y hasta ayer recibieron sus enseres domésticos por parte de la Secretaría de Bienestar.
Comentaron que durante el tiempo de espera se dieron cuenta que había personas que cobraban por apartar los lugares y que por esa razón es que tardaron para recibir el apoyo del gobierno, porque metían a otras personas a las filas.
Ayer había dos filas, una de los que ya tenían una ficha y que estaban esperando para que se les entregaran los enseres y los otros que tenían que esperar otro día. La fila estaba más organizada y es que había rumores de que ya no iban a entregar en el parque, pero es una versión que no estaba confirmada sólo “rumores” que se escucharon.
Los soldados ahora metieron los camiones al área de estacionamiento y las camionetas de mudanzas y los carros esperan sobre la calle Andrés de Urdaneta, de manera que ese tramo de vialidad está cerrado a la circulación de vehículos. También había botes de basura saturados debido a la cantidad de desechos de comida que las personas que hacen fila tiran.
La señora Rebeca es vecina de la colonia Progreso y estaba formada en la fila de los que ya iban a recibir el apoyo. Recordó que con el huracán que impactó el 25 de octubre su vivienda resultó afectada, como la mayoría de los inmuebles en la ciudad; ayer, luego de ocho días que pasó desvelándose y mal comiendo, recibió sus enseres domésticos.
Sentada en una silla plegable, la señora Rebeca recordó que estuvo “ocho días aquí y hubo bastantes personas que estuvieron cobrando, empezaron a meter gente, hasta que los mismos que estábamos formados empezamos a sacar y la misma gente de la fila que se fue organizando”, porque dijo “había personas que gritaban y eran muy déspotas”.
“A los militares los tuvieron que cambiar, porque la fila no avanzaba, los cambiaron, porque a las 3 de la tarde se acaba la entrega de enseres, y ahorita no, ahorita siguen entregando hasta muy tarde, y ahorita personalmente pasan el jefe (de los militares) para preguntar si avanzaba la fila, porque gracias a él es que avanzó”, dijo.
Mencionó que había versiones entre las personas de la fila que los “militares estaban vinculados con los que apartaban lugares”, porque después de que llegaron nuevos soldados y agentes de la Guardia Nacional hubo más movimiento y la fila empezó a avanzar.
“Nos venimos en equipo con otros vecinos y gracias a eso es que la pasamos divertidos, porque estar aquí fue un infierno, los primeros días ya no aguantábamos, hasta que tuvimos que hacer relajo… que de campamento, de picnic para soportar el sol, el hambre, y sin baños porque si no tomas agua los intestinos apretados, el estrés porque ya eran siete días y nos fuimos a bañar cuando dieron las fichas”, declaró.
Abundó que los soldados dieron fichas y “ya estamos a nada de que nos entreguen nuestros enseres, desde el domingo pasado llegué y era de esperarse porque había mucha gente, aparte la fila era larga porque venían de colonias, de María de la O, Santa Cruz, porque decían que también llevaban varios días en la UDA y no salían y todo esto estuvo mal organizado, porque no lo hicieron por letra, así como nos dieron el dinero para reconstrucción así nos hubieran llamado para darnos los enseres”.
Otra vecina también afectada, la señora Martha, dijo que ella también lleva ocho días ahí esperando la entrega de sus enseres, que al igual que la señora Rebeca estos días de espera los ha sabido sobrellevar porque con sus vecinos están platicando, se comparten comida que les llevan sus hijos, y se intercambian para hacerse guardia y poder ir al sanitario.

 

No son censados vecinos de San Marcos por no estar incluidos en la declaración de desastre

Por la razón “política” de ser parte del municipio de la Costa Chica y no de Acapulco los discriminan, aunque hayan sufrido severas pérdidas, señalan

 

Ramón Gracida Gómez

Paredes de viviendas de adobe partidas a la mitad, techos de lámina que no han sido reparados por falta de dinero y milpas completas de maíz perdidas son algunos de los estragos ocasionados por el huracán Otis en diez comunidades de San Marcos colindantes con Acapulco, que no fueron censadas.
Damnificados criticaron que no fueron tomados en cuenta por una razón “política” de ser parte del municipio de la Costa Chica que no fue incluido en la declaración de desastre, a pesar de vivir las mismas consecuencias que los habitantes de Acapulco y Coyuca de Benítez.
Pidieron la visita del delegado federal Iván Hernández, porque los funcionarios con los que se han reunido sólo “están jugando” con ellos, les piden pruebas de sus daños y no cumplen los acuerdos que firman. Advirtieron de un nuevo bloqueo en la carretera federal de la Costa Chica este lunes si no son atendidos.
El Sur hizo un recorrido este sábado en algunas de estas comunidades afectadas por el meteoro del 25 de octubre, con la ayuda de representantes de los poblados que han organizado la toma de los pozos de agua y los bloqueos de la carretera federal, el último apenas el viernes pasado.
Fueron más de cuatro horas de recorrido por distintas viviendas dañadas y que aún no han sido reparadas porque los propietarios, muchos adultos mayores, no tienen los recursos económicos para comprar ni siquiera láminas de 900 pesos porque viven de su pensión que da la federación.
Ningún funcionario o servidor de la Nación ha acudido a revisar las afectaciones, por lo que es mucha la necesidad de los pobladores consultados de mostrar todos los daños que tienen, todo lo que perdieron, todo lo que no han podido recuperar a casi tres meses del paso del huracán.
La visita empezó a las 12:30 de la tarde en El Tejoruco, la comunidad de Florencio Villareal en la que se encuentra la intersección entre la carretera hacia la Costa Chica que se prolonga desde Barra Vieja, y la carretera hacia la misma región desde el crucero de El Cayaco, en la zona suburbana de Acapulco.
Para sobrevivir las primeras semanas después de la catástrofe, Alberta Morales García y su hija Isabel Gaspar, vecinas de esta localidad, pedían agua y comida a los automovilistas porque la Marina y el Ejército sólo entregaron despensas en su localidad dos veces y tenían que ir hasta Lomas de Chapultepec por ellas.
“A lucha salimos” de la casa, recordó Alberta dentro de su vivienda que parece deshabitada porque se echaron a perder varias pertenencias, pero que no quiere dejar porque ahí crió a sus nueve hijos. Vende pollos al menudeo, pero su principal fuente de ingreso es la pensión de adulto mayor.
La casa de Alberta está cerca de la escuela primaria rural estatal Benito Juárez, cuyo techo resultó afectado y los niños de primero a sexto toman clases en la cancha techada que se encuentra a un costado; para poder entrar a ver los daños durante el recorrido, la comisaria municipal, Yazmín Navarrete Guerrero, tuvo que insistir con los agentes de la Guardia Nacional que pernoctan en los salones desde finales de diciembre.
Es una comunidad de campesinos, indicó el comisario suplente, Ezequiel Flores Hernández, y hay una dependencia económica de la milpa que siembra, tres hectáreas en promedio por productor, porque venden una mitad y consumen la otra mitad; casi todos perdieron todo por Otis.
Acompañado de representantes de otras comunidades, el vecino de Tejoruco, Álvaro Arcos, contó que los damnificados de San Marcos decidieron protestar por primera vez el 11 de noviembre porque los “Servidores de la Nación” les dijeron que no acudirían a sus casas porque pertenecían a San Marcos, municipio que no fue incluido en la declaración de desastre.
Para los damnificados, es una cuestión “política” porque sí pertenecen oficialmente al municipio de la Costa Chica, pero tuvieron los mismos daños materiales que los vecinos de Acapulco porque sus comunidades colindan con este municipio.
Luego tomaron los pozos de agua que están dentro del Ejido de La Barrera, no de Lomas de Chapultepec, enfatizó el campesino, del 18 al 20 de diciembre, con lo que lograron la primera reunión en las oficinas de la Promotora Turística (Protur) en el bulevar de Las Naciones.
En el encuentro participaron el delegado federal de Gobernación en Guerrero, Juan Carlos Barrios Curtis; el representante de la Secretaría de Gobernación del estado, Lucio García Villalba; el delegado de la misma dependencia estatal, Osiel Morales Nava, y otro funcionario del estado del que no saben su nombre.
Los representantes de los gobiernos federal y estatal, ambos morenistas, les pidieron “pruebas” de los daños que tenían, además de que el alcalde de San Marcos, el perredista Tomás Hernández Palma, mandara un oficio al estado.
Hernández Palma les contestó en la misma reunión que ya había enviado el documento y señaló al secretario de Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, de no hacer avanzar la solicitud, de acuerdo con la versión de los pobladores presentes.
Ante la falta de resultados, las comunidades se organizaron por su cuenta y son alrededor de mil habitantes de Medanitos, Perros de Agua, Llano de la Puerta, San Juan Grande, San Juan Guatemala, Las Minas, Tamarindillo, Lomitas de Papagayo, Barrera, El Tejoruco, Cacao y Palmitas.
El 3 de enero tuvo lugar una reunión más, donde estuvieron presentes la subdelegada federal de Gobernación en Guerrero, Edith Mariel Panches Giles, los funcionarios García Villalba y Morales Nava, y otro representante de Gobernación estatal, Rafael Montalván Astudillo.
Acordaron que el miércoles 17 de enero tendrían una respuesta con la condición de que ya no se manifestaran; un día antes, Álvaro Arcos habló con García Villalba para que le diera la hora en que tendrían la respuesta, pero el funcionario la pospuso durante el transcurso del día.
El jueves se manifestaron otra vez los damnificados porque lo acordado fue “una mentira, están jugando con nosotros o qué quieren que hagamos nosotros”, les dijeron a los representantes del estado, García Villalba y Morales Nava, quienes se comprometieron mediante un convenio firmado a que el viernes acudiría el delegado federal, Iván Hernández.
Los damnificados de San Marcos ubican a Iván Hernández como el único que les puede dar un respuesta, porque es el “único autorizado del gobierno federal y está más cerquita de López Obrador” y de la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel.
Pero no llegó el delegado el viernes y entre 600 y 800 pobladores bloquearon la carretera federal hasta las 7 de noche, sólo liberaron la vía porque “nos sentíamos mal nosotros porque había mucha gente enferma con hemodiálisis, mucho niño con tos, la cola se hizo grandísima”, dijo Álvaro Arcos.
Entre el crucero de El Tejoruco y el puente de Lomas de Chapultepec se ubica la localidad de La Barrera, de apenas unas 30 viviendas, varias de ellas fungen también como tiendas de artesanías. Una de ellas es de Luz Divina Hernández Espíritu, quien estimó en 50 mil pesos la pérdida de mercancía mientras mostraba el cuarto en el que se encontraba el 25 de octubre y fue arrasado también por el huracán.
Ahora sólo tiene un colchón, la base de la cama y unas enormes láminas colgando, y contó que le ofrecieron en Acapulco el paquete de enseres domésticos en 5 mil pesos. A un costado vive su hija Juana, quien enseñó el tiradero de pertenencias que ocasionó Otis; y al lado vive otra hija de Luz, en total son siete personas que viven en tres casas contiguas, todas afectadas.
Sus vecinos son Eleuterio Colón, de 71 años, y su esposa Cruz Cortés Muñoz, de 57 años, quienes huyeron de su cuarto cuando se les empezó a meter el agua y se refugiaron en su cocina, donde ahora duermen porque una pared de adobe de su recámara se partió a la mitad y está a punto de colapsar.
“Parece burla”, se quejó el comisario de San Juan Guatemala, Gonzalo Guatemala Luna, de la falta de respuesta por parte del gobierno, que les pide “pruebas, pruebas”, pero no les ha ayudado, aunque se las muestran.
Un último ejemplo: la casa de María Pérez se inundó por un cuerpo de agua cercano que creció con la lluvia, la señora de 67 años y su nieta fueron rescatadas por sus vecinos y todo se le echó a perder, incluyendo su máquina de coser de la que se mantiene.
Una brecha de tierra debajo del puente de Lomas de Chapultepec es el camino que conduce a San Juan Guatemala y antes se cruza la localidad de Lomitas de Papagayo; ambas comunidades están a 50 minutos en automóvil de su cabecera municipal de San Marcos y solamente a dos minutos del territorio que ya empieza a ser Acapulco.

 

Muestran vecinos de la colonia Progreso su desesperación por la espera de enseres

La larga fila de afectados por el huracán Otis que espera su turno para recibir los enseres que el gobierno fe-deral está entregando Foto: El Sur

Ramón Gracida Gómez

“Estamos desesperados”, exclamó un vecino de la colonia Progreso que este viernes cumplió una semana en la fila para recoger los enseres domésticos que el gobierno federal está entregando en el parque Papagayo por las afectaciones del huracán Otis.
Es tan larga la espera que los vecinos se organizan por “bloques” de 20 beneficiarios formados contiguamente y a mediodía de ayer se había conformado el bloque 216, a unos 50 metros de las escalinatas del Ayuntamiento de Acapulco.
Los últimos vecinos que se formaron eran conscientes de que iban a tardar varios días en recibir los enseres domésticos que da el gobierno federal como parte del censo que se levantó en apoyo a los ciudadanos afectados por el huracán Otis.
Son empleados que tienen que pedir permiso en sus centros de trabajo para acudir a anotarse en la lista de los bloques; de los 20 vecinos que conforman uno de estos grupos, una parte se queda a dormir y la otra la releva hasta el siguiente día.
Se quejaron de la desorganización por parte del gobierno federal debido a que la entrega de enseres en el parque Papagayo es diferente a otros puntos, donde fueron llamados acorde a la primera letra de su apellido, y en este caso fue un llamado general a la populosa colonia Progreso.
La temperatura aumentaba, se sentía más calor, y por ello todos los beneficiarios formados alrededor del parque llevan al menos una sombrilla y los que llevan más días hasta sillas de plástico y uno que otro sillones largos para recostarse; los menos utilizan un pedazo de cartón para sentarse en el suelo.
Casi todos platicaban con sus vecinos, otros sólo veían de frente para esperar, algunos dormían, otros comían y vendedores ambulantes aprovechan la gran concentración de hombres y mujeres para ofrecer sus productos, entre ellos unas paletas de hielo que cuestan 12 pesos.
Los vecinos se encontraban recostados en la reja verde que rodea el parque Papagayo, arriba de ellos están los pedazos de cartón en los que marcan a qué número de bloque pertenecen y los integrantes del número 145 dijeron que llevaban seis días esperando, con la misma dinámica de relevo entre ellos.
Una larga cinta amarilla delimita el espacio entre los vecinos formados y los transeúntes que pasan por ahí, y es que algunos vecinos comentaron que algunos aprovechados venden los lugares de 500 a mil pesos, como se informó en este periódico en su edición del martes pasado.
Hasta el frente de la fila, a punto de recibir los enseres, un grupo de vecinos estaba recostado bajo unos pequeños árboles y arbustos que dan sombra en la banqueta de la avenida Juan Sebastián Elcano; sus lugares estaban delimitados.
Comentaron que lo tienen que hacer así porque otros vecinos se metían y se alargaba la fila, en la que llevaban desde el sábado pasado, cuando aún se entregaban los enseres en la Unidad Deportiva de Acapulco (UDA).
Los primeros de la fila se han quedado a dormir varios días, y no les da temor porque hay rondines de agentes de la Guardia Nacional; pensaron que este viernes, al fin, iban a recibir los enseres domésticos, que consisten en un refrigerador, una cama, una estufa y un juego de sartenes.
Pero los soldados sólo entregaron 250 fichas a partir de las 5 de la mañana, cuando en días anteriores la cifra ha ascendido a 500, y la entrega de los enseres empezó a las 9 de la mañana y se prolongó a mediodía; a la 1 de la tarde ya no había ningún soldado o funcionario que atendiera las dudas de los vecinos.
Ocurre que algunas personas tienen problemas con sus documentos, como una joven madre que cargaba a su bebé y perdió su credencial del INE; el trabajador del parque que abría y cerraba el portón sólo la referenció con una camioneta militar a punto de salir, que sólo se detuvo unos segundos y el jefe militar no le resolvió su planteamiento.

 

Cobran hasta mil pesos quienes apartan lugares para los enseres, denuncian

Argenis Salmerón

De 500 a mil pesos cobran el espacio para recibir los enseres domésticos para evitar quedarse a dormir, manifestó la vecina de la colonia Progreso, Lilia Martínez Zúñiga, quien estuvo formada afuera del parque Papagayo.
La entrega de enseres domésticos fue donde está la piñata del parque Papagayo, en la avenida Cuauhtémoc, cerca del Palacio Municipal.
Ante esta situación hubo tráfico vehicular, debido a que los camiones del Ejército descargaron los enseres domésticos en la explanada de la piñata.
Además que los beneficiarios estacionaron sus vehículos en doble fila al igual que los trabajadores de las mudanzas.
En la entrada del parque Papagayo, sobre calle Juan Sebastián Elcano, había dos filas de los vecinos de la colonia Progreso y en la lateral de la avenida Cuauhtémoc vecinos de las colonias Santa Cruz y Santa Cecilia.
Los enseres domésticos son: un colchón, una estufa, un refrigerador, un ventilador, una licuadora y un juego de sartenes.
Martínez Zúñiga aseguró que los soldados movieron la entrega de enseres domésticos de la Unidad Deportiva de Acapulco al parque Papagayo, porque los vecinos de las colonias Morelos y Santa Cruz los agredieron verbal y físicamente, incluso a un efectivo le dieron una bofetada.
Manifestó que ayer los soldados les dijeron que hoy les iba a tocar la entrega de enseres domésticos a los vecinos de la colonia Progreso.
“Hoy (ayer) terminaron la entrega de enseres domésticos a Morelos, Santa Cruz y Santa Cecilia y rezagados”, puntualizó.
La vecina declaró que los vecinos de la colonia Progreso estuvieron formados desde viernes pasado afuera de la UDA para ser de los primeros.
Explicó que la estrategia “interna” de los vecinos fue anotarse en una libreta y conformar bloques de 20 personas y hasta ayer a la 1 de la tarde había 185 bloques, es decir 3 mil 700 personas.
“Es una decisión de los vecinos esta estrategia, porque ya empezaron a cobrar de mil a 500 pesos los espacios para evitar quedarse a dormir el propietario de los enseres, la gente lo ve como un negocio”, acotó.
Añadió: “Hay personas ajenas que apartan lugares y los venden al mejor postor, piden de 500 a mil pesos por eso se hace el desorden”, se quejó.
Aseguró que los soldados advirtieron que sí hay más agresiones contra ellos se van a movilizar hasta el poblado de Xaltianguis para entregar los enseres domésticos.

 

Se quejan vecinos del Centro que soldados retiran tarjetas de regalo de despensas

Camiontas cargadas de enseres en el parque Papagayo, al lado de la avenida Cuauhtemoc en Acapulco Foto: Jesus Trigo

Argenis Salmerón

Ayer hubo larga fila de personas para recibir la despensa que reparte los efectivos del Ejército atrás de la Catedral de Acapulco, lo que provocó que automovilistas se bajaran para adquirir los productos de la canasta básica.
Los damnificados de la colonia Centro, denunciaron que los soldados abren las cajas de las despensas para quitar la tarjeta de regalo, que se puede cambiar en las tiendas Soriana, Aurrerá o Chedraui.
La despensa contiene en el cartón un pan blanco, aceite, arroz, frijoles, leche, atún, harina de maíz en polvo, jabón de tocador, bolsa de sopa, papel sanitario, más la tarjeta de regalo.
Soldados en dos camiones entregaron ayer las despensas en la calle Quebrada de la colonia Centro.
Los automovilistas se bajaron y preguntaron por el cupón de canje y sí tenía tarjeta la despensa, porque aseguraron que los soldados se las quitan.
La fila de personas se formó del Ayuntamiento hasta la Escuela Primaria Ignacio Manuel Altamirano, unos 500 metros lineales.
El tráfico vehicular fue lento durante la entrega de las despensas, que se cambian por los cupones que entregó el gobierno federal.
La vecina de la colonia Centro, Alejandra Muñoz Sánchez, dijo que desde que bloquearon la Costera para exigir la despensa, “ahora cada semana vienen a entregar”.
Sin embargo se quejó que los soldados entregan las cajas de despensa abiertas, “obviamente no tenía tarjeta, simplemente se las quitan, no sé con qué intención”.
Declaró que la despensa y la tarjeta de regalo, “es el complemento, por ejemplo con los 502 pesos compró detergente, carne y agua embotellada”.
“Las personas de otras colonias que van en carro se bajan y aprovechan para canjear el cupón, no hay un orden en la entrega”, puntualizó.
Expuso que los vecinos se avisan por llamada o mensaje cuando llegan las despensas, “yo me tarde dos horas formada”.
Pero dijo que hay vecinos de otras colonias que se forman desde temprano y tardan medio día formados, “les dicen los caza despensas”.
La vecina de la colonia Hogar Moderno, Laura Guinto Salas, dijo que “me tocó la suerte, iba pasando, me formé y me tocó la despensa, pero sin tarjeta de regalo”.
“Yo tengo la mayoría de la cuponera, porque trabajo y no tengo tiempo para andar detrás de las despensas”, acotó.
Señaló que los soldados le quitan las tarjetas de regalo a las despensas, “yo soy cajera de Aurrerá y los soldados compran con tarjeta de regalo”.
El 6 de enero pasado vecinos de la colonia Centro, bloquearon la avenida Costera frente al Zócalo para exigir despensas.

Reportan problemas en la entrega de enseres en la UDA porque no respetan el orden alfabético

Argenis Salmerón

“Todo sea por recuperar lo poco que perdimos con el huracán Otis, que casi nos quita la vida por sus violentos vientos”, expresó el señor Leonardo Aguilar Mendoza de la colonia Morelos, luego de ir a recoger sus enseres domésticos a la Unidad Deportiva Acapulco (UDA).
Desde la semana pasada, la UDA ha sido una de las sedes para entregar enseres domésticos a los damnificados de la colonia Morelos y sus alrededores.
Los soldados dan menos de 500 fichas para los vecinos del lugar mencionado, lo que ocasiona que los vecinos se queden a dormir afuera de la UDA.
Por otra parte, no se respetan las letras del abecedario de los vecinos, sino el que llega temprano para formarse en la fila.
Aguilar Mendoza contó que su casa de construida de paredes de block, madera y láminas galvanizadas, “no soportó el azote del huracán Otis”.
“Se llevó el techo totalmente y se cayó una pared, la verdad yo y mi familia nos fuimos a la casa de un vecino”, relató.
Comentó que él, su esposa y sus tres hijos, “la libramos de puro milagro y estamos para contarla, la verdad, fue muy feo”.
Expresó: “créeme que cada familia tiene una historia que contar lo que le pasó con el huracán Otis, ojalá ya no vuelva pasar esta desgracia”.
Afirmó que “es un viacrusis para los acapulqueños obtener los enseres domésticos en plena necesidad”.
“Nos tenemos que aguantar la indicaciones del Ejército como si nosotros fuéramos de su zona militar, nos regañan, nos hacen en menos y se ponen chocantes”, acotó.
Contó que estuvo 48 horas formado para obtener sus enseres domésticos, “bueno mi hijo se vino a dormir una noche y yo lo vine a cubrir”.
Denunció que alrededor de la UDA hay “un tremendo abuso de las personas que sacan copias, que sacan los enseres y los que venden comida”.
“No existe la autoridad en el lugar, no regulan los precios y aquí la verdad se sufre para tener algo que está destinado”, puntualizó.
Exigió que haya más organización por parte de los efectivos del Ejército o que abran más puntos de entrega de enseres domésticos.

 

Piden vecinos de varias colonias a la alcaldesa Abelina López en Palacio obras pendientes

Unos 30 vecinos de las colonias La Mica, Che Guevara, 18 de Enero, Batalla Cardenista, Ampliación Paso Limonero y Leyes de Reforma acudieron al Palacio Municipal para pedir a la presidenta, Abelina López Rodríguez, que se hagan las obras que quedaron pendientes del año pasado.
Los vecinos acudieron acompañados del regidor de Movimiento Ciudadano, Genaro Vázquez Flores. Ayer fue la segunda ocasión, la primera fue el lunes, y es que tienen pendiente el apoyo de vivienda de piso firme, la construcción de bardas de tres escuelas y apoyo con tinacos.
De la construcción de las bardas, son en las escuelas Paso Texca, Kilómetro 21 y en San Isidro, comentaron que son las gestiones que hicieron desde a principios del año pasado, pero que no se ha hecho ninguna y ya hay nuevo ejercicio fiscal.
Los vecinos llegaron poco antes de las 10 de la mañana, porque tendrían una reunión con la presidenta municipal, Abelina López, entraron más de una hora en la que fueron citados, y en la reunión se les informó que se haría una revisión de las obras, y que debido al huracán Otis algunas acciones se retrasaron. (Aurora Harrison).

 

Por la violencia, no reinician clases varias escuelas de la sierra en Tierra Caliente

Israel Flores

Ciudad Altamirano

Vecinos de las comunidades de la sierra de San Miguel Totolapan y de Coyuca de Catalán reportaron que algunas escuelas no han regresado a clases este año, que éstas desde 2023 han tenido problemas, tanto por la ausencia de maestros como por los hechos de violencia.
Sin embargo, la delegación de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) informó que se trabaja con normalidad en toda la región Tierra Caliente, incluyendo la Sierra.
Pese a ello, en las comunidades Los Laureles, Las Tunas y otras localidades y rancherías pequeñas, en las colindancias con Tlacotepec, se reportó que desde el lunes no llegaron maestros a dar clases.
Lo anterior, luego de los reportes de enfrentamientos del grupo Los Tlacos con La Familia Michoacana por el dominio del territorio, lo que ha mantenido a estas localidades en alerta.
Por su parte, las autoridades municipales reportaron que todavía no llegaban maestros a varias escuelas de la parte de la Sierra, de las cuales, algunas están sin alumnos debido al desplazamiento de sus familias.
Al inicio del ciclo escolar, en septiembre pasado, se reportaron problemas en 20 planteles de la sierra de San Miguel Totolapan para el regreso a clases, donde 10 de ellas no han podido tener actividad por la falta de alumnos.
Lo anterior basado en reportes de los comisarios y vecinos de las diferentes localidades de la parte alta de la Sierra.
También se informó que en la sierra de Coyuca de Catalán faltaban maestros en las localidades El Durazno, El Pescado, Guajes de Ayala, entre otras poblaciones de la Sierra, que también han tenido problemas para completar los maestros en todas las escuelas.
Sin embargo, la delegación de la SEG en Tierra Caliente reportó que el regreso a clases este inicio de año se realizó con normalidad en toda la región, incluyendo la parte alta de la Sierra.
El delegado regional, Taurino Vázquez, informó a diferentes medios de comunicación que no tiene el reporte de problemas y que las escuelas están trabajando de manera regular.
Mientras que en las zonas urbanas no se reportaron problemas con el reinicio de clases, así como no hubo protestas o manifestaciones.
Tampoco se reportaron robos, que en ocasiones ocurren en los periodos vacacionales.

 

Reciben despensas vecinos de colonias del Centro tras bloquear la Costera el sábado

Larga fila de personas que esperan su turno para recibir una despensa por militares en la calle La Quebrada en el Zocalo de Acapulco Foto: Jesús Trigo

Aurora Harrison

Vecinos de diferentes colonias de los Barrios Históricos, Centro, Quebrada y Las Playas bloquearon el sábado tres horas los dos sentidos de la avenida Costera, frente al Zócalo, para exigir a las autoridades despensas, fue hasta ayer domingo que el Ejército les entregó los paquetes, por lo que se hicieron dos largas filas de personas.
A las 10 de la mañana del sábado unas 100 personas comenzaron el bloqueo en el sentido hacia Caleta, después de media hora decidieron bloquear de manera total la avenida Costera, se retiraron a la una de la tarde del sábado al acordar con un coronel del Ejército la entrega de los paquetes con productos de la canasta básica para ayer domingo.
La mañana de ayer los damnificados que bloquearon se empezaron a formar en la calle Quebrada, atrás de la Catedral de Nuestra Señora de la Soledad, en el Zócalo, en espera de recibir la despensa que buscaban desde el viernes en la tarde.
Una vez en el lugar llegaron personas que no habían protestado e hicieron otra fila para recibir el apoyo con los productos de la canasta básica, lo que provocó que los que bloquearon pidieron que se les entregará primero a ellos, pues argumentaron que ellos ya tenían días esperando para poder cambiar el cupón de su talón del censo.
Llegaron dos camiones, cada uno con 300 despensas, y dos carros oficiales con soldados para cuidar, empezaron a repartir después de las 10 de la mañana y las personas formadas tenían que llevar su cupón con el número 9, para que les hicieran entrega del apoyo con los productos de la canasta básica.
Ayer en las dos filas que se hicieron para recibir la despensa había personas de diferentes colonias, no nada más de los Barrios Históricos y es que muchas de las personas llevaban la cuponera con la mayoría de los cupones.

El bloqueo

De la protesta que se llevó a cabo el sábado, la mayoría adultos mayores, personas con discapacidad y jóvenes, señalaron que las autoridades semana con semana entregan despensas ahí en el Zócalo, pero que ese día les dijeron que no iban a dar por la muerte de los tres “Servidores de la Nación”.
Explicaron que la única alternativa que les daban para cambiar el cupón número 9 era que se fueran hasta la zona Diamante, en esa zona están entregando los paquetes con los productos de la canasta básica sin importar de que colonia son los damnificados.
Uno de los inconformes, Antonio Durán Pita, dijo que la inconformidad es porque desde el viernes por la tarde se encontraban haciendo fila para recibir la despensa. “Nos incumplieron y es como si no valoraran el tiempo de las personas, no estamos aquí en la sombra, estamos en el rayo del sol y que no vengan, que nada más cancelen de la nada”.
Los inconformes mostraron las planillas casi completas con dos o tres cupones cortados, y ya va la semana 9, que los “Servidores de la Nación” les dicen que vayan hasta Diamante a canjear sus cupones que allá dan a las personas sin importar de que colonia son.
“Dos mil personas esperando hasta la iglesia, personas como yo que estoy desde las 5 de la tarde, quizá por acompañar pero aquí estamos y es lo mismo que cancelen nada más porque si, ese es el problema. El anterior sábado recibimos, pero igual desde acampar un día antes y vienen cuando quieren, a la hora que se les ocurre”, declaró el quejoso.
Al bloqueo llegó el director de Gobernación Municipal, Ramón Montiel, y el coronel del Ejército, Bernardo Cortés, quienes pidieron a los vecinos que permitieran el paso a los automovilistas y que el domingo les entregarían los paquetes con productos de la canasta básica, después de dialogar por varios minutos y llegar al acuerdo se quitaron.
Se hizo una lista con los nombres de las personas que estuvieron desde temprano esperando a que les hicieran la entrega semanal de la despensa.