Continúan los damnificados por el huracán Otis reconstruyendo sus casas en la colonia Panorámica

Casas destruidas por el huracán Otis y que fueron abandonadas por sus habitantes en la colonia Panorámica que toma su nombre de la espectacular vista de la bahía que tiene Foto: Carlos Carbajal

Aurora Harrison

A casi siete meses del huracán Otis, damnificados de la colonia Panorámica, ubicada en la parte alta de la Infonavit Alta Progreso, continúan los trabajos de reconstrucción de sus casas donde utilizó todo el apoyo económico que dio el gobierno federal e incluso pidieron prestado.
La colonia tiene una vista espectacular de la bahía, pero el servicio de agua es irregular, hay calles sin alumbrado público, viviendas con daños en los techos, y bajareques de madera colapsados. Uno de los accesos es por la calle Paseo de la Cañada, de la colonia Infonavit Alta Progreso, una zona cercana al parque El Veladero.
La señora Felipa Sánchez tiene más de 30 años viviendo en esa colonia; su casa tenía el techo de lámina y las paredes eran de concreto, pero con el huracán Otis una pared se colapsó porque le cayeron varios árboles.
El huracán Otis “fue mucho más feo que Paulina, estábamos aquí en la casa, vino un aire fuerte se llevó toda la lámina, fue horrible, si no nos hubiéramos salido a la mejor nos hubiéramos muerto, porque todas las láminas vinieron a dar aquí (al patio de su casa), no se podía pasar”, platica sentada en una silla de plástico en el patio de su vivienda.
Recordó que su madre, una adulta mayor y su suegra, que viven cerca, se fueron a refugiar en su casa, donde ella vive con su marido y su hijo, pero tampoco era lugar seguro, “porque toda la lámina ya se la había llevado el huracán”.
“Era tan feo el aire que se veía como rayos que caían del cielo, fue un segundo que nos salimos, fue rápido, mi suegra también se vinieron y rápido nos fuimos para otro lado porque si hubiéramos quedado otro rato nos hubiera caído todo, porque había árboles y todos se los llevó, había muchos palos de mango, todo cayó en el patio, fue muy rápido que nos salimos porque si no ya no estuviéramos aquí contándolo”, dijo.
Contó que fue un “terror” para ella y sus familiares el huracán “lo vivimos muy feo y nos quedamos como traumados, ahora hay que echarle ganas, vamos a seguir construyendo, la ayuda del gobierno aunque sea poquito nos sirvió, porque usted sabe que se le mete mucho dinero a una casa, lo que nos dio el gobierno fue un empujón, porque si hubiera estado otro gobierno ni siquiera nos hubieran dado nada”.
Cuando se salieron de su casa corrieron a refugiarse en el área del baño de una vivienda que está en construcción. Fue lo más cerca que les quedaba, no podían irse a otro lado porque el aire se los podía llevar. Porque también se les cayó la barda, “a mi suegra se le cayó la casa, se quedó sin casa, mi sobrina también, y no teníamos a donde irnos, así que tuvimos que empezar a limpiar, recogimos todas las láminas viejas que había para volver a construir de nuevo”.
“Quedamos como traumados, ayer (domingo en la noche) estaba pringando y mi nieto al escuchar los rayos me dice abuelita ya viene otro huracán, le dije no te asustes, esperemos en Dios que todo lo que han dicho no sea cierto, pero sólo Dios sabe”, dijo.
Su casa la está construyendo ahora de concreto, luego de recibir el dinero fue a las casas de materiales para surtirse de tabique, cemento, varilla para levantar su vivienda, porque ahora quiere un lugar donde sea más seguro para su familia y ella, “un lugar en donde nos podamos refugiar”.
“Porque no todos los vecinos te quieren ayudar, o echar la mano en una situación así, por ejemplo mi cuñado fue a pedir permiso a una vecina que su casa es de material y no quisieron darnos el apoyo, entonces le dije a mi marido, hay que construir de material, y pedimos dinero prestado, porque si nos dio el gobierno los 35 mil y los 8 mil, pero eso no iba a alcanzar ni para empezar, por eso pedimos prestado, nos endeudamos para hacer esto, porque si no lo hacíamos a dónde nos vamos a refugiar y tenemos que echarle ganas”.
Con su sombrero y su amarrador de alambre, le ayuda a su marido a construir su casa, van a hacer tres cuartos, para que puedan entrar los ocho miembros de su familia, “pero ya nos quiere agarrar el agua, porque aunque le echamos todas las pilas, no podemos acabar”.
“Nos tardamos porque no había material, y hasta que compramos el material, y luego que comparábamos precios, porque lo están dando más caro, porque antes del huracán había comprado porque hice las paredes de dos cuartitos, estaba más barato me salía en 8 mil el millar de tabicón, ¿ahora sabe cuánto está?, 10 mil u 11 mil el millar del tabicón y la varilla 300 pesos una, y la de tres octavos más de 200 pesos. ¡imagínese! ya no podemos construir, todo el material caro, ya no alcanza el dinero”, platicó.
Abundó que el albañil cobra caro y luego no hace bien el trabajo, “luego aparte te están cobrando por todo, ahorita, ya se hacer las cadenas, mi marido lo arma, yo soy la que los amarro, pero por eso estamos haciendo estos tres cuartos”.
Después del huracán su marido e hijos lo que han hecho es trabajar en la construcción de su casa. “Estamos agradecidos porque es el único gobierno que nos ha ayudado, porque ya ven que la presidenta que está aquí ¿cuándo se vino a parar aquí?, nunca ha dado la cara, ahorita como ya son las votaciones quieren más, cada quien que haga su lucha”.
“Si ya pasó un huracán categoría 5 qué nos esperamos, que venga otro igual o más peor, porque pues ahora nos quedamos sin árboles y los árboles siempre nos ayudan, porque nos dan oxígeno y sombra, además nos protegían, pero ahora el aire vendrá más peor”, opinó.
Ofelia Rodríguez también resultó afectada por el huracán, su casa era de madera y lámina galvanizada, pero el huracán se la llevó, su cama y sus muebles se dañaron.
Actualmente improvisó un bajareque, mientras terminan de construir su cuarto, el cual lo hizo con el apoyo que dio el gobierno federal y con un dinero que pidió prestado, le falta colar la loza, pero para eso necesita más dinero y material.
“Tengo mi casita, estoy contenta, aunque todavía le falta, le voy a poner mientras lámina”, dijo la vecina que mencionó: “el dinero que me dio el presidente lo invertí para mi casa”.
Recordó que ese día que impactó el huracán su hijo, quien se encontraba trabajando, le dijo que se saliera y que buscara un lugar seguro porque “venía feo, yo todavía estaba acostada, eran las 11 de la noche, cuando vi que se llevó un pedazo de techo”, corrió a la casa de su hijo, donde estaba su nuera para refugiarse.
A “ella también se le voló todo, y tuvimos que correr hacia otro lado, porque no estábamos seguras, yo no quería creer que vendría feo, cuando las láminas empezaron a volar, todo eso hizo feo, los árboles se trozaron, hizo muy feo”.
En un barranco, en esa misma colonia Panorámica está la casa del señor Juan Manuel Acosta, un adulto mayor que vive solo. Su vivienda la reconstruyó nuevamente de madera y lámina, porque después de que el huracán la destruyó estaba durmiendo bajo una lona. Con ayuda de otra persona, fue que empezó a levantar su casa.
Recordó que durante el impacto del huracán, volaron las láminas, se cayeron unos árboles en su predio y como pudo se salió, toda la noche la pasó debajo de un puente que está en la barranca. Aunque sus vecinos le decían que se fuera a refugiar y le alumbraban con focos no podía moverse de donde estaba, porque las láminas volaban y los árboles se caían.
“Sentí que no iba a vivir, fue increíble, no sentí miedo, tres veces me levantó el aire, pero no me llevó porque me sostuve de las ramas”, dijo, mientras mostraba su casita que hizo con madera y láminas reutilizadas que se volaron de otras viviendas, mientras que levanta las paredes de lo que será su casa de material.
En la colonia hay casas que las están arreglando por los daños que tuvieron con el huracán, y árboles que se le cayeron algunas ramas ya están retoñando. Sin embargo, hay viviendas que se dañaron y que no han sido reparadas, algunas casas de madera colapsaron.

 

Reconstruyen sus hogares con sus propias manos

Los vecinos de la colonia Panorámica, ubicada arriba del Infonavit Alta Progreso y colindante con el parque El Veladero, han gastado todo el dinero que el gobierno federal les entregó en la reparación de sus hogares que Otis afectó. Ahí, ante una vista espectacular de la bahía, el servicio de agua es irregular, hay calles sin alumbrado público y las viviendas muestran daños en los techos. En la imagen, la señora Felipa Sánchez y su esposo, damnificados por el huracán, en la labor de reconstrucción de su casa Foto: Carlos Carbajal

Continúan los damnificados por el huracán Otis reconstruyendo sus casas en la colonia Panorámica

Invierten el dinero entregado por el gobierno federal, pero es insuficiente, por lo que han pedido prestado para conseguir material y mano de obra

Aurora Harrison

A casi siete meses del huracán Otis, damnificados de la colonia Panorámica, ubicada en la parte alta de la Infonavit Alta Progreso, continúan los trabajos de reconstrucción de sus casas donde utilizó todo el apoyo económico que dio el gobierno federal e incluso pidieron prestado.
La colonia tiene una vista espectacular de la bahía, pero el servicio de agua es irregular, hay calles sin alumbrado público, viviendas con daños en los techos, y bajareques de madera colapsados. Uno de los accesos es por la calle Paseo de la Cañada, de la colonia Infonavit Alta Progreso, una zona cercana al parque El Veladero.
La señora Felipa Sánchez tiene más de 30 años viviendo en esa colonia; su casa tenía el techo de lámina y las paredes eran de concreto, pero con el huracán Otis una pared se colapsó porque le cayeron varios árboles.
El huracán Otis “fue mucho más feo que Paulina, estábamos aquí en la casa, vino un aire fuerte se llevó toda la lámina, fue horrible, si no nos hubiéramos salido a la mejor nos hubiéramos muerto, porque todas las láminas vinieron a dar aquí (al patio de su casa), no se podía pasar”, platica sentada en una silla de plástico en el patio de su vivienda.
Recordó que su madre, una adulta mayor y su suegra, que viven cerca, se fueron a refugiar en su casa, donde ella vive con su marido y su hijo, pero tampoco era lugar seguro, “porque toda la lámina ya se la había llevado el huracán”.
“Era tan feo el aire que se veía como rayos que caían del cielo, fue un segundo que nos salimos, fue rápido, mi suegra también se vinieron y rápido nos fuimos para otro lado porque si hubiéramos quedado otro rato nos hubiera caído todo, porque había árboles y todos se los llevó, había muchos palos de mango, todo cayó en el patio, fue muy rápido que nos salimos porque si no ya no estuviéramos aquí contándolo”, dijo.
Contó que fue un “terror” para ella y sus familiares el huracán “lo vivimos muy feo y nos quedamos como traumados, ahora hay que echarle ganas, vamos a seguir construyendo, la ayuda del gobierno aunque sea poquito nos sirvió, porque usted sabe que se le mete mucho dinero a una casa, lo que nos dio el gobierno fue un empujón, porque si hubiera estado otro gobierno ni siquiera nos hubieran dado nada”.
Cuando se salieron de su casa corrieron a refugiarse en el área del baño de una vivienda que está en construcción. Fue lo más cerca que les quedaba, no podían irse a otro lado porque el aire se los podía llevar. Porque también se les cayó la barda, “a mi suegra se le cayó la casa, se quedó sin casa, mi sobrina también, y no teníamos a donde irnos, así que tuvimos que empezar a limpiar, recogimos todas las láminas viejas que había para volver a construir de nuevo”.
“Quedamos como traumados, ayer (domingo en la noche) estaba pringando y mi nieto al escuchar los rayos me dice abuelita ya viene otro huracán, le dije no te asustes, esperemos en Dios que todo lo que han dicho no sea cierto, pero sólo Dios sabe”, dijo.
Su casa la está construyendo ahora de concreto, luego de recibir el dinero fue a las casas de materiales para surtirse de tabique, cemento, varilla para levantar su vivienda, porque ahora quiere un lugar donde sea más seguro para su familia y ella, “un lugar en donde nos podamos refugiar”.
“Porque no todos los vecinos te quieren ayudar, o echar la mano en una situación así, por ejemplo mi cuñado fue a pedir permiso a una vecina que su casa es de material y no quisieron darnos el apoyo, entonces le dije a mi marido, hay que construir de material, y pedimos dinero prestado, porque si nos dio el gobierno los 35 mil y los 8 mil, pero eso no iba a alcanzar ni para empezar, por eso pedimos prestado, nos endeudamos para hacer esto, porque si no lo hacíamos a dónde nos vamos a refugiar y tenemos que echarle ganas”.
Con su sombrero y su amarrador de alambre, le ayuda a su marido a construir su casa, van a hacer tres cuartos, para que puedan entrar los ocho miembros de su familia, “pero ya nos quiere agarrar el agua, porque aunque le echamos todas las pilas, no podemos acabar”.
“Nos tardamos porque no había material, y hasta que compramos el material, y luego que comparábamos precios, porque lo están dando más caro, porque antes del huracán había comprado porque hice las paredes de dos cuartitos, estaba más barato me salía en 8 mil el millar de tabicón, ¿ahora sabe cuánto está?, 10 mil u 11 mil el millar del tabicón y la varilla 300 pesos una, y la de tres octavos más de 200 pesos. ¡imagínese! ya no podemos construir, todo el material caro, ya no alcanza el dinero”, platicó.
Abundó que el albañil cobra caro y luego no hace bien el trabajo, “luego aparte te están cobrando por todo, ahorita, ya se hacer las cadenas, mi marido lo arma, yo soy la que los amarro, pero por eso estamos haciendo estos tres cuartos”.
Después del huracán su marido e hijos lo que han hecho es trabajar en la construcción de su casa. “Estamos agradecidos porque es el único gobierno que nos ha ayudado, porque ya ven que la presidenta que está aquí ¿cuándo se vino a parar aquí?, nunca ha dado la cara, ahorita como ya son las votaciones quieren más, cada quien que haga su lucha”.
“Si ya pasó un huracán categoría 5 qué nos esperamos, que venga otro igual o más peor, porque pues ahora nos quedamos sin árboles y los árboles siempre nos ayudan, porque nos dan oxígeno y sombra, además nos protegían, pero ahora el aire vendrá más peor”, opinó.
Ofelia Rodríguez también resultó afectada por el huracán, su casa era de madera y lámina galvanizada, pero el huracán se la llevó, su cama y sus muebles se dañaron.
Actualmente improvisó un bajareque, mientras terminan de construir su cuarto, el cual lo hizo con el apoyo que dio el gobierno federal y con un dinero que pidió prestado, le falta colar la loza, pero para eso necesita más dinero y material.
“Tengo mi casita, estoy contenta, aunque todavía le falta, le voy a poner mientras lámina”, dijo la vecina que mencionó: “el dinero que me dio el presidente lo invertí para mi casa”.
Recordó que ese día que impactó el huracán su hijo, quien se encontraba trabajando, le dijo que se saliera y que buscara un lugar seguro porque “venía feo, yo todavía estaba acostada, eran las 11 de la noche, cuando vi que se llevó un pedazo de techo”, corrió a la casa de su hijo, donde estaba su nuera para refugiarse.
A “ella también se le voló todo, y tuvimos que correr hacia otro lado, porque no estábamos seguras, yo no quería creer que vendría feo, cuando las láminas empezaron a volar, todo eso hizo feo, los árboles se trozaron, hizo muy feo”.
En un barranco, en esa misma colonia Panorámica está la casa del señor Juan Manuel Acosta, un adulto mayor que vive solo. Su vivienda la reconstruyó nuevamente de madera y lámina, porque después de que el huracán la destruyó estaba durmiendo bajo una lona. Con ayuda de otra persona, fue que empezó a levantar su casa.
Recordó que durante el impacto del huracán, volaron las láminas, se cayeron unos árboles en su predio y como pudo se salió, toda la noche la pasó debajo de un puente que está en la barranca. Aunque sus vecinos le decían que se fuera a refugiar y le alumbraban con focos no podía moverse de donde estaba, porque las láminas volaban y los árboles se caían.
“Sentí que no iba a vivir, fue increíble, no sentí miedo, tres veces me levantó el aire, pero no me llevó porque me sostuve de las ramas”, dijo, mientras mostraba su casita que hizo con madera y láminas reutilizadas que se volaron de otras viviendas, mientras que levanta las paredes de lo que será su casa de material.
En la colonia hay casas que las están arreglando por los daños que tuvieron con el huracán, y árboles que se le cayeron algunas ramas ya están retoñando. Sin embargo, hay viviendas que se dañaron y que no han sido reparadas, algunas casas de madera colapsaron.

Muestra la colonia Ángel Aguirre las huellas del huracán Otis a más de seis meses

Un poste de la CFE derribado durante el paso del huracán Otis es sostenido por la pared de una casa de la colonia Ángel Aguirre en la zona poniente de Acapulco Foto: Jesús Trigo

Karina Contreras

A más de seis meses del huracán Otis en la colonia Ángel Aguirre Rivero, en la parte alta de la colonia Jardín en la zona poniente de Acapulco, todavía se ven las huellas de su paso donde hay varias casas sin parte de su techo, en el cerro los árboles doblados y problemas con los servicios públicos como es el alumbrado donde no hay postes para colocar lámparas porque se los llevó el huracán Otis.
Desde una perspectiva de la parte más alta de la colonia, se puedo observar que varias casas todavía no tienen las láminas completas, y en algunas ni si quiera ha sido iniciados los trabajos o tienen lonas, aún cuando ya inició la temporada de lluvias. Además, se encuentran regadas muchas láminas en el cerro, luego de que fueron arrancadas por el poderoso huracán Otis en octubre pasado.
Los árboles están doblados, pero aún así empiezan a ponerse verdes y los vecinos comentaron que llegó el apoyo del gobierno federal, que ahí en su mayoría les dieron los 35 mil pesos y aunque se agradece, no pudieron terminar de arreglar su hogar porque el material está muy caro al igual que la mano de obra. Otros prefirieron endeudarse y echar la loza para un cuarto que alcanzó con los casi 100 mil pesos, a poner de nuevo láminas. La ex delegada de la colonia, Marbella Rodríguez Romero, señaló que desde el impacto del huracán Otis la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no ha acudido para quitar un poste que quedó recargado sobre su domicilio que se encuentra en la calle René Lemus lote 30.
Indicó que el poste está invadiendo su propiedad y que llamó a la CFE donde le dijeron que no pueden quitar nada ahorita porque no tienen grúas, pero además quieren los nímeros de medidores cuando se les mojaron todos los documentos y no han llegado recibos nuevos. Señaló que por esa situación no puede terminar su techado porque esta recargado el poste y son cables de alta tensión.
Sobre la afectación a su vivienda dijo que le hicieron un avaluó de 160 mil pesos nada más de la casa sin contar los muebles. Indicó que agradece los 35 mil pesos que les dio el gobierno federal, pero no pueden estar pagando para que quiten el poste. Sobre que hay varias casas todavía sin techo, Marbella Rodríguez dijo que no hay quien construya, además de que el material está muy caro.
Añadió que agradecían el apoyo que les dieron, pero que falta mucho más, que no se olviden de Acapulco porque todavía está devastado, no está recuperado ni al 50 por ciento.

 

Empeñan damnificados por Otis los enseres que recibieron del gobierno federal

Acapulqueños empeñaron los enseres domésticos que les fueron otorgados como damnificados del huracán Otis.
En las tres casas de empeño que se ubican en la calle Francisco Javier Mina, en en centro de la ciudad, hay refrigeradores, estufas y licuadoras que fueron entregados por el Ejército tras el impacto del huracán Otis.
Los trabajadores de las casas de empeños coincidieron en que desde hace un mes las personas han ido a empeñar sus enseres domésticos que les regalaron por el huracán Otis.
Informaron que por los refrigeradores le dan de 2 mil a 2 mil 500 pesos, siendo que su precio real va de los 7 a 10 mil pesos.
Añadieron que las estufas de mil a mil 500 pesos, otorga las casas de empeño, y su precio real va de los 3 mil 500 a los 5 mil pesos.
Las licuadoras de 500 a 800 pesos le dan las casas de empeño, siendo que su precio real es de mil 500 a 2 mil pesos, dependiendo la marca.
Manifestaron que algunas personas dejaron de pagar el refrendo del mes y perdieron sus enseres domésticos, a un precio menor.
Indicaron que diario van de cinco a 10 personas a empeñar sus enseres domésticos, en su mayoría refrigeradores, estufas y licuadoras.
Un señora, que no dio su nombre, dijo que por necesidad tuvo que empeñar sus enseres domésticos.
Declaró que no tiene trabajo y que el dinero otorgado por el gobierno federal lo invirtió en su casa, “mi vivienda quedó destruida por el huracán Otis”.
“Yo la verdad vine a empeñar mi estufa, porque yo tengo en la casa, y era lo que tenía para tener dinero”, recalcó.
Aseguró que al mes sacará la estufa empeñada, “lo hago por necesidad, no porque uno quiera, pero la gente no lo va entender, solamente se pasa criticando”.
Los enseres domésticos consistían en un refrigerador, una estufa, un colchón, un ventilador, una licuadora y juego de sartenes.
El gobierno federal informó que entregó 250 mil paquetes de enseres domésticos.
Apenas el martes pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador en la conferencia de prensa aseguró que todas las casas en Acapulco ya cuentan con enseres domésticos. (Argenis Salmerón).

 

Piden trabajadores de contrato del Capasits su basificación en el IMSS-Bienestar

Ramón Gracida Gómez

Trabajadores de contrato del Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención en SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual (Capasits) de Acapulco demandaron la basificación en el programa IMSS-Bienestar porque cumplen con todos los requisitos, pero la transición no ha ocurrido porque el centro fue declarado como unidad no transferible.
Denunciaron que a principios del año pasado les prometieron que iban a ser transferidos al nuevo sistema federal, pero no pudieron iniciar el proceso porque la federación argumentó que el gobierno del estado no incluyó a Capasits en la lista de unidades transferibles, e indicaron que sus compañeros de otras unidades como Capasits de Chilpancingo, Banco de sangre, Servicio Médico Forense (Semefo), Jurisdicción Sanitaria y Laboratorio estatal, viven la misma situación.
Les quitaron el contrato federal y pasaron a uno estatal, esto representó una reducción de 50 por ciento de su salario, y nunca han tenido prestaciones laborales pese a que su trabajo representa un riesgo al tener contacto con pacientes con infecciones transmisibles; y no tienen ni papel de baño ni cubrebocas.
Bajo condición de anonimato por temor a represalias, trabajadores de Capasits de Acapulco contaron ayer a El Sur que en enero de 2023 les dijeron que iniciaría el proceso de basificación en el IMSS-Bienestar, el cual implica hacer exámenes médicos, sicológicos y sicométricos.
Son ocho trabajadores de contrato que buscan ser transferidos al Órgano Público Descentralizdo (OPD) creado por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador con el propósito de mejorar el sistema de salud del país, y en el que destaca la basificación de trabajadores de salud de los estados que han firmado el convenio con la federación.
Entre los perfiles laborales de Capasits de Acapulco se encuentran médicos, sicólogos, odontólogos, enfermeras y administrativos; el personal médico iba a ser el primero en entrar al proceso de basificación, luego el paramédico y por último el personal administrativo.
Tres trabajadores iniciaron el proceso de basificación, pero no culminó, esperaron y fue en septiembre pasado que en la federación les dijeron que el Capasits está considerado como una unidad no transferible dentro de la lista que el gobierno del estado le entregó al gobierno federal para las unidades de salud que serían transferidas al IMSS-Bienestar.
A su vez, el gobierno del estado les dijo que fue la federación la que no entregó el presupuesto suficiente para cubrir las plazas necesarias para basificar a los trabajadores de salud de Guerrero dentro del programa del IMSS-Bienestar.
Luego les argumentaron que no cumplían los requisitos para obtener las nuevas plazas federales como la antigüedad mínima que era de dos años, pero el trabajador más reciente del Capasits tiene casi tres años formando parte de la plantilla de esta unidad de salud y la más antigua suma 14 años; y cuentan con cédula profesional, otro de los requisitos.
Otro es que laboren en una unidad de atención, pero el Capasits es considerado como tal porque los trabajadores reciben a personas con distintas enfermedades de transmisión sexual, como son el VIH y otros padecimientos como tuberculosis.
Un “pero” más fue que el Capasits contara Clave Única de Establecimientos de Salud (Clues), que sí es el caso; finalmente les argumentaron que sólo podrá ser basificado el trabajador de la rama médica o paramédica, pero también cumplen con ello.
Mientras transcurría el posible proceso de adscripción al IMSS-Bienestar el año pasado, los trabajadores de contrato de esta unidad de salud pasaron de tener un contrato federal a uno del gobierno del estado, lo cual consideran un “engaño”, porque les dijeron que sólo duraría tres meses, mientras conseguían la basificación.
El cambio de contrato causó que el 50 por ciento de su salario fuera reducido, lo cual mermó aún más sus condiciones laborales; en ninguno de los dos sistemas en los que han estado, federal y estatal, han disfrutado de prestaciones laborales, como atención médica, vacaciones y aguinaldo.
Los trabajadores del Capasits enfatizaron que son personal de “alto riesgo”, es decir, que su trabajo expone su salud personal porque tienen contacto cercano con personas con infecciones transmisibles, y es que realizan, entre otros servicios, pruebas de sangre.
Uno de los ocho trabajadores de contrato comentó que se tuvo que operar “por fuera” porque no cuentan con seguridad social, y por lo mismo tienen que comprar medicamento externamente.
Su inestable condición laboral también se origina por lo mismo de que son trabajadores de contrato; cuando eran de contrato federal, éste duraba cuatro, cinco o hasta seis meses nada más y cuando se acababa, tardaban otros tres o cuatro meses para ser nuevamente contratados.
Afirmaron que no son los únicos trabajadores de salud de Guerrero que viven la misma incertidumbre laboral de no ser basificados por el IMSS-Bienestar, así están en el Capasits de Chilpancingo, donde contabilizaron al menos siete compañeros con este problema, y también en otras unidades como Banco de Sangre, Semefo, Jurisdicción Sanitaria y Laboratorio estatal.
Además, la transición al nuevo sistema de salud federal ha ocasionado que la cantidad de los medicamentos sea más limitada, por lo que sólo pueden dar recetas y los pacientes tienen que gastar al menos 500 pesos por sus medicinas; y a veces no tienen ni papel de baño ni cubrebocas.
Capasits, creada el 10 de agosto de 2007 atrás del Instituto Estatal de Oftalmología, en Ciudad Renacimiento, y con una plantilla de 14 trabajadores, atiende diariamente a 50 personas en promedio, normalmente no derechohabientes de una institución; ricos, pobres, reos del Cereso y hasta personas en situación de calle.
En la entrada de la avenida Juan R. Escudero se encuentra una manta colocada después del paso del huracán Otis –que los dejó sin agua y luz hasta principios de diciembre– que dice: “El Personal eventual Operativo del Capasits Acapulco estamos trabajando bajo protesta de inconformidad al ser excluidos en el proceso de basificación IMSS-Bienestar.
La secretaria de la sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntsa), Beatriz Vélez Núñez, denunció el martes que el IMSS-Bienestar se llevó todo el presupuesto asignado a los hospitales, por lo que no hay material y equipo para atender a los pacientes; además hacen falta más de 3 mil trabajadores de contrato en ser basificados en el programa federal.

 

Bloquean El Retorno para exigir la aparición con vida de una adolescente

Familiares de la adolescente Diana Laura Ramírez Hernández durante el bloqueo que realizaron en el área conocida como El Retorno para exigir a las autoridades su búsqueda a más de un mes de su desaparición Foto: Carlos Carbajal

Argenis Salmerón

Familiares y amigos de una joven desaparecida hace más de un mes, bloquearon una hora la carretera federal México-Acapulco, en el Retorno para exigir su aparición con vida.
A las 9 de la mañana, los manifestantes cerraron a la vialidad cerca de la colonia Paso Limonero, en dirección a la caseta de La Venta.
Diana Laura Ramírez Hernández, de 17 años de edad, tiene terminada la preparatoria y fue vista por última vez el pasado 2 de marzo en la colonia Las Parotas, colindante con el penal de Las Cruces.
“Queremos apoyo de las autoridades”, “Queremos apoyo para localizarla”, fueron algunas pancartas mostradas.
Además, los familiares mostraron a los conductores lonas de la ficha de la alerta Amber que emite la Fiscalía General del Estado.
El padre, la madre y la pareja sentimental de la joven fueron atendidos por el fiscal regional de Acapulco, Sergio Palma Villaseñor, luego retiraron el bloqueo en el sentido que va de la caseta de La Venta a la Central de Abasto.
En declaraciones a reporteros, la tía de la muchacha desaparecida, Esperanza Hernández de Jesús, pidió la aparición con vida de su sobrina, desaparecida el 2 de marzo.
Contó que la muchacha salió a comprar y ya no regresó a su casa, donde vivía con su pareja, que es mecánico automotriz.
“Los vecinos dijeron que la adolescente se subió a un carro blanco, no sabemos más y se puso la denuncia en la Fiscalía y no tenemos respuesta”, puntualizó. Reclamó que no hay una línea de investigación del caso de su sobrina desaparecida, “solamente mandaron a testificar algunas personas, pero no hay avance”.
Manifestó que la familia ha pegado volantes en la calle, y publicaciones en la redes sociales pidiendo la colaboración de las personas.
Añadió que ya buscaron en hospitales, separos, casas de familiares y amigos, “no hay nada y las autoridades no ponen nada de su parte”.
En un breve comunicado de la Fiscalía General del Estado, se informó que se atendió a familiares de Diana Laura, joven que cuenta con reporte de desaparición y que es buscada por esta institución.
Afirmó que los familiares fueron informados sobre los avances en las diligencias hechas con relación a la carpeta de investigación iniciada desde el 18 de marzo de 2024.
Se informa que en seguimiento a las indagatorias, los familiares aportaron más datos que fueron integrados a dicha carpeta.
Se indica también que trabajadores de la Fiscalía Especializada en Materia de Desaparición Forzada y Búsqueda de Personas Desaparecidas, coordina las operaciones para hallar a la víctima.

Inauguran la Expo del Tianguis la gobernadora Evelyn Salgado y el secretario Miguel Torruco

El subsecretario de Turismo federal, Humberto Hernández; las gobernadoras, de Quintana Roo, Mara Lezama; de Guerrero, Evelyn Salgado; el secretario de Turismo federal, Miguel Torruco acompañado de su esposa, Gloria Garza; la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez; la presidenta de la Fundación El Espacio de Michelle, Gloria Torruco Garza durante el corte de listón inaugual de la Expo de la 48 Edición del Tianguis Turístico en Acapulco Foto: Jesús Trigo

Jacob Morales Antonio

El secretario de Turismo federal, Miguel Torruco Marqués, y la gobernadora Evelyn Salgado Pineda cortaron el listón inaugural de la Expo y recorrieron los 32 pabellones de los estados presentes en la edición 48 del Tianguis Turístico 2024, donde informó que se entregará un manual de inclusión para la próxima administración.
El corte de listón se realizó a las 9 de la mañana de este miércoles, en la Expo del Mundo Imperial, a donde asistió la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, así como la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez y el secretario de Turismo estatal, Santos Ramírez Cuevas.
En su intervención, Torruco Marqués anunció la creación de un manual incluyente, que entregará a la próxima administración federal, “para que nadie se quede fuera” en el turismo, mismo que se tendrá que utilizar en todas las actividades que realice la dependencia.
El secretario dijo que “la sociedad tiene que ser incluyente, para que nadie se quede afuera”. El funcionario volvió a indicar que al principio parecía imposible realizar esta edición 48 del tianguis y reconoció la participación de todos los sectores, “esa es la raza mexicana, no somos, ni nos doblamos ante nada”.
La gobernadora Salgado Pineda agradeció al secretario por el trabajo que realizó, “gracias por hacer posible que lo que veíamos imposible”. Dijo que la edición 48 del tianguis es muy especial, porque “no sabíamos si se iba o no a realizar, de este Acapulco que renace como el ave fénix”.
Dijo que la realización del evento “ha sido un esfuerzo titánico”, y agregó: “Eso demuestra que los guerrerenses nos forjamos en la adversidad” y que “estamos de pie”.
Reiteró su agradecimiento a todos los que creyeron en Acapulco, que con su ayuda aportaron “desde su trinchera, un granito de arena, para que hoy estemos de pie, para que hoy Acapulco esté brillando más fuerte que nunca”.
Luego del corte de listón fue presentada la cuarta edición del Tianguis Turístico Incluyente, con la presentación de un desfile de trajes típicos representativos de todos los estados.
Despues, la comitiva de funcionarios realizó un recorrido y corte de listón en los pabellones de todos los estados, en especial, en el organizado en conjunto por el Caribe mexicano, dominado El Tren Maya y Turismo para Todos, coordinado por Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
Durante la inauguración del pabellón de Guerrero, se destacó a la culebrina o papalote, con colores chillantes, a un costado también fue cortado el listón del pabellón de Acapulco, que tuvo una pantalla gigante con la proyección de imágenes de la ciudad, antes del impacto del huracán Otis.
En su intervención la alcaldesa Abelina López dijo que el mensaje que se busca enviar “es decirle que aquí está, a pesar de lo vivido está de pie, y porque Guerrero se caracteriza por tener guerreros y guerreras”, agradeció a la gobernadora que “caminos juntas en la adversidad”.
En el contexto de este evento, la gobernadora y el secretario de Turismo federal realizaron el corte de listón inaugural del pabellón de Guerrero, en donde se ofrecen y promueven los diferentes destinos de las ocho regiones, con una visión sustentable, responsable y de calidad.
En el extenso recorrido estuvieron el subsecretario de Turismo federal, Humberto Hernández Haddad; la presidenta de la Fundación El Espacio de Michelle Gloria Torruco Garza; el presidente de la Asociación de Secretarios de Turismo de México, Juan Enrique Suárez del Real Tostado; el presidente de Canaco-Servytur, Octavio de la Torre, y el secretario de Turismo de Baja California, Miguel Aguíñiga Rodríguez, entre otras autoridades.

 

Ofrece Bienestar créditos de 25 mil pesos a locatarios de mercado de artesanías

Karina Contreras

Empleados de la Secretaría del Bienestar federal acudieron al mercado de artesanías, ubicado en la Vía Rápida, para hacer los trámites para que los locatarios accedan a los créditos de 25 mil pesos que el gobierno federal está dando a negocios que fueron afectados por el huracán Otis.
En el lugar había alrededor de 20 trabajadores, quienes explicaron a los comerciantes cómo acceder a los préstamos del gobierno federal y la forma en la que los irán pagando. La representante de mercado de artesanías, Martha Delia González Arizmendi, dijo que al menos 150 comerciantes mostraron su interés de adquirir el crédito de 25 mil pesos, y si lo pagan podrán acceder a uno de 50 mil pesos.
La Secretaría del Bienestar hace algunas semanas inició con los apoyos en créditos, primero a hoteles y restaurantes que van de los 25 a 300 mil pesos en una primera etapa, y ahora se informó que inició el apoyo en créditos a los mercados.
González Arizmendi informó que se acercaron empleados de la Secretaría del Bienestar para apoyar a los comerciantes del mercado, para que puedan acceder a un crédito a la palabra y habrá una prórroga de seis meses y después de ese tiempo empezarán a pagar en mensualidades, lo que consideran positivo para poder surtir sus negocios.
Indicó que agradecían el apoyo que se les estaba brindado, porque aunque lo van a pagar es importante contar con 25 mil pesos y destacó que una vez que se pague se podrá poder acceder a 50 mil pesos y “es un buen apoyo para los comerciantes”. Dijo que en dicho mercado hay 587 locatarios, de los cuales al menos unos 155 van a tomar el crédito.
Añadió que el crédito va a ayudar para ir levantando sus negocios, porque “los comerciantes no perdieron nada más 80 mil o 100 mil, sino estamos hablando de alrededor de 200 mil pesos”. La líder de mercados dijo que hacía el llamado a la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda, para que los regrese a ver, porque Acapulco fue devastado

 

Exigen colonos obras y servicios a la alcaldesa en Palacio Municipal

Habitantes de diferentes colonias, encabezados por la diputada federal Rosario Merlín (derecha) durante la protesta en el Ayuntamiento que atendió la alcaldesa Abelina López Rodríguez Foto: Aurora Harrison

Aurora Harrison

Integrantes del Colectivo de Organizaciones Solidarias se manifestaron en el Ayuntamiento para solicitar a la presidenta, Abelina López Rodríguez, pavimentación de calles, agua potable, drenaje, regularización de tierras y electrificación de colonias.
Unas 100 personas, encabezadas por la diputada federal morenista Rosario Merlín García, fueron atendidas por la presidenta en la sala de Cabildo, quien les dijo que se van a revisar sus peticiones y recordó que recibió un municipio en zona de atención prioritaria.
“Para cambiar el esquema de agua se requiere 600 millones de pesos, para hacer tres pozos Ranney y la tubería de Acapulco es obsoleta, nadie le quiso meter y este año se va hacer una inversión de 250 millones de pesos con el apoyo del gobierno federal”, dijo.
Admitió que hace falta mucho por hacer en Acapulco y se van a atender las demandas en la medida de las posibilidades y hablándoles con la verdad de qué es lo que se puede hacer y qué no se puede, porque hay un “abandono de muchos años”.
Los vecinos de colonias como Texca, Cumbres de Llano Largo, Loma Hermosa, Ampliación Chinameca, Las Margaritas, por mencionar algunas, marcharon desde la piñata del Parque Papagayo al Ayuntamiento, llevaban cartulinas en donde se leían sus demandas.
Una vez en la explanada hicieron una demostración de baile, con un grupo cultural, mismo que solicitó su apoyo para seguir promoviendo la cultura entre los jóvenes.
De las demandas, en la colonia Cumbres de Llano Largo solicitaron la ampliación de la red eléctrica y la demolición de rocas. En tanto en la colonia Las Margaritas, la gestora social de esa colonia dijo que la petición es que se termine la construcción del andador, que llevan años haciendo las gestiones y también requieren la introducción de drenaje.
La gestora social dijo que hacen falta 100 metros de construcción del andador y que ya no querían más mentiras por parte de funcionarios municipales de este gobierno.
En la protesta los vecinos de diferentes colonias gritaron: “funcionario que no funcione que renuncie” y dijeron que no quieren obras a medias, sino que se cumplan porque están cansados de que nada más digan que se van a hacer y no se cumpla.
De la colonia Chinameca los vecinos dijeron que la demanda es arreglar el andador porque ahora con el huracán Otis resultó afectado. También pidieron apoyo para el sector rural con los huertos de traspatio y los apoyos para los agricultores, recordaron que es un compromiso que ya se había hecho desde hace dos años.
Los vecinos encabezados por la diputada federal fueron atendidos a las 2:20 de la tarde por la alcaldesa Abelina López en la sala de Cabildo; ahí escuchó sus demandas y les dijo que se iban a revisar para determinar cuáles puede hacer su gobierno este año.

 

Bloquean ahora los no censados por seis horas las avenidas Costera y Cuauhtémoc

El bloqueo que personas que aseguran que no fueron censadas realizaron en la avenida Costera junto al Asta Bandera para exigir los recursos para la reconstrucción de sus viviendas afectadas por el huracán Otis Foto: Carlos Carbajal

Argenis Salmerón

Vecinos de diferentes colonias que no fueron censados reactivaron el bloqueo, ahora por seis horas, en las avenidas Costera y Cuauhtémoc para denunciar que no acudieron representantes de la Secretaría del Bienestar federal para recibir la documentación como se había acordado el martes en la noche.
A la 1 de la tarde, unos 500 inconformes cerraron los dos sentidos de la vía turística, ahora en el Asta Bandera por incumplimiento de la Secretaría del Bienestar federal.
A las 5 de la tarde, los damnificados liberaron las vialidades, y nuevamente a las 7 de la noche bloquearon solamente la avenida Cuauhtémoc y a las 9 de noche se quitaron.
Antes, decenas de personas no censadas hicieron una fila y rodearon todo el parque Papagayo para entregar la documentación en la Secretaría del Bienestar.
Los manifestantes reclamaron que no se cumplió la minuta de acuerdos, que consistía en que ayer a las 12 del día los iban a atender los “Servidores de la Nación”, luego del bloqueo de 35 horas de manera interrumpida en la glorieta de La Diana .
Indicaron que las personas no censadas, luego de retirar el bloqueo de La Diana, se trasladaron afuera del parque Papagayo y durmieron en el lugar.
Exigieron la instalación de los módulos de la Secretaría del Bienestar para comenzar la recepción de documentos y después la verificación de los daños de las casas tras el impacto del huracán Otis.
Después, otro grupo bloqueó tres horas la avenida Cuauhtémoc, frente al parque Papagayo.
Unos 100 manifestantes cerraron los dos carriles de la avenida Cuauhtémoc, atrás de la estación Michoacán del Acabús.
Después en el Asta Bandera llegaron policías municipales para resguardar la zona y después agentes de la Guardia Nacional.
El cierre de las dos vialidades más importantes de Acapulco ocasionaron un caos vehícular en las demás avenidas importantes como la Ruiz Cortines y Constituyentes.
Otra vez las personas tuvieron que caminar para llegar a su destino y pagar doble pasaje, debido al bloqueo en la avenida Costera.
En declaraciones a reporteros, el vecino de la colonia Simón Bolívar, Eduardo Manzano, se quejó que los trabajadores de Bienestar federal los dejaron plantados en el parque Papagayo.
Añadió que fue un acuerdo del martes en la noche entre manifestantes y autoridades, “nos iban a atender hoy (ayer) al mediodía, pero no se cumplió la minuta”.
“Nos dejaron plantados y estando en el rayo del sol por más de cuatro horas, y algunos se quedaron a dormir desde el martes después de levantar el bloqueo en La Diana”, manifestó.
Sostuvo que hay muchas listas de personas no censadas y “los supuestos líderes lucran con la necesidad de las personas y la autoridad que les hacen caso, ¿no se supone que no tiene que haber intermediarios?”.
“Sabemos que vienen las campañas electorales y se chingan el dinero y a nosotros no nos dan nada”, reclamó.
Las autoridades del estado y municipio acudieron a atender a los manifestantes, pero los corrieron del lugar abucheando y gritando que querían a personal de Bienestar federal.
Incluso, los inconformes expresaron su rechazo a los policías y reporteros de medios de comunicación que estuvieron en el lugar, porque aseguraron que no les iban a resolver su demanda.
Después a las 5 de la tarde, los manifestantes se retiraron de la avenida Costera y Cuauhtémoc, luego de un acuerdo. El acuerdo consistió en que los agentes de la Guardia Nacional iban a recibir la documentación adentro del parque Papagayo.
Sin embargo, a las 7 de la noche nuevamente los damnificados cerraron los dos sentidos de la avenida Cuauhtémoc, atrás de la estación Michoacán del Acabús para denunciar que no alcanzaron a entregar la documentación para el posible censo.
Los damnificados retuvieron por unos minutos una camioneta de la Secretaría de Bienestar federal que salía del parque Papagayo.
A las 9 de la noche, los manifestantes liberaron la vialidad tras el acuerdo que los iban a atender hoy adentro del parque Papagayo.
Los mismo vecinos cerraron el lunes y martes la avenida Costera en La Diana por 35 horas de manera interrumpida para exigir el apoyo del gobierno federal tras el impacto del huracán Otis.