Larga la fila de personas durante la entrega de despensas frente a la playa Angosta en Acapulco Foto: Jesús Trigo
Aurora Harrison y Argenis Salmerón
Cientos de ciudadanos se formaron este domingo y el sábado, en diferentes puntos de la ciudad, para obtener una despensa con productos de la canasta básica, que entrega el gobierno federal a los afectados por el huracán Otis.
En esos puntos hubo denuncias de clonación de cupones y pleitos en filas para obtener despensas.
El sábado, una ciudadana que hizo fila en Walmart Diamante dijo que cuatro mujeres fueron acusadas de clonar los cupones para canjearlos por despensas.
Este domingo, en la avenida Adolfo López Mateos, por playa La Angosta, las personas hacían fila y se inició una riña entre varias mujeres, debido a que se intentaron meter entre los primeros que ya estaban formados.
En un video que circula en redes sociales, se observa cómo las mujeres se agarran del cabello y se empujan, mientras que otras intentan separarlas, pero también terminan siendo golpeadas.
También en ese video se observa a efectivos de la Guardia Nacional que intervienen para separarlas, mientras que las personas que estaban formadas miraban el pleito.
El domingo, decenas de vecinos hicieron fila sobre avenida Ruiz Cortines y calle Baja California, de la colonia Progreso, frente a un local de comida rápida, para canjear el cupón 12, de los tres últimos de la cuponera que recibieron cuando se les dio el apoyo de limpieza.
El sábado a lo largo de la avenida Costera, a partir del parque de la Reina, los ciudadanos esperaron por más de cinco horas a la entrega de despensas.
Desde antes de las 8 de la mañana del sábado, los ciudadanos empezaron a llegar y esperaron por varias horas los camiones del Ejército, donde transportaban las despensas.
Los vecinos llegaron con bancos y sillas para sentarse mientras esperaban. Se cubrían del sol con sombrillas, porque fue hasta después del mediodía que comenzó el reparto de los paquetes, con la papeleta que les entregó la Secretaría de Bienestar.
La fila de personas llegó hasta el restaurante 100% Natural, y fue hasta después de las 3 de la tarde que terminó el reparto de las despensas.
En la fila había adultos y adultos mayores, algunos hacían comentarios de que las personas que todavía tienen sus cupones quieren que se los cambien y que por ello se van hasta la zona Diamante, para obtener una despensa con productos de la canasta básica.
El sábado hubo reparto de despensas en varios puntos de la ciudad, uno de ellos en la zona Diamante, por Walmart, donde también hubo una gran afluencia de personas que venían de Colosio, La Poza y Rinconada. Ahí, hubo un problema, pues “cuatro mujeres fueron exhibidas por llevar cupones falsos”, platicó la ciudadana María López Cruz.
Detalló que ella acudió a ese punto a las 8 de la mañana, para recibir la despensa, pero ya había una “fila enorme”, con personas de diferentes colonias y se formó cuando llegaron los soldados con las despensas.
Explicó que cuando empezaron a entregar las despensas, los soldados descubrieron que cuatro mujeres “habían clonado los cupones” y las sacaron de las fila. Muchas de las personas que estaban formadas pidieron que la sacaran y que no las dejaran entrar, porque había quienes sí necesitan las despensas.
En las tiendas también hay largas filas de clientes, que van a canjear las tarjetas de regalo que vienen en las despensas que entrega el Ejército.
Las tiendas de las cadenas Aurrerá y Chedraui tienen restringidas las compras, pues con las tarjetas de regalo sólo puedes cambiarlas por carnes, frutas y verduras.
En las tiendas Soriana se puede comprar cualquier producto, menos bebidas alcohólicas o cigarros.
Ahí, en la tiendas, no hay carnes en exhibición y se deben hacer filas de unos 20 minutos, por lo menos, para pedir un paquete. Además, se hace otra espera en las cajas donde se entregan las tarjetas, pues hay unas 30 personas esperando.
Debido a las restricciones de productos, hay desabasto en carnes, frutas y verduras; además de lácteos, galletas y cereales.
Las personas, antes de comprar, acuden al área servicio al cliente para consultar saldo y habilitar las tarjetas de regalo.
El horario en las tiendas está restringido desde el impacto del huracán Otis. Por ejemplo, en Chedraui es de 7 de la mañana a 9 de la noche, cuando antes era de 7 a 11 de la noche.
Una noche en vela, un día de espera y una carrera contra el tiempo invierten los damnificados por el huracán Otis para recoger sus enseres.
El estacionamiento de la plaza Patio se ha convertido en centro de operaciones del gobierno federal, una parte es ocupada para repartir diariamente despensas y otra para entregar un paquete de muebles básicos para el hogar, que consiste en un refrigerador, una estufa, un colchón, un ventilador, una licuadora y un juego de sartenes.
Los interesados en recibir esa ayuda deben esperar que su colonia sea anunciada para recibir el paquete de enseres, una vez en lista de colonias a entregar deben hacer un trámite que demora tres días, es desgastante, los damnificados deben pernoctar al menos una noche en la calle, defecar al aire libre y comer en ese mismo ambiente.
También deben defender su lugar en la fila para evitar que otras personas se metan. La gente que busca poner orden o hacer negocio empiezan a hacer listas, primero improvisadas en carpetas, después en hojas de cuaderno sueltas y al final en una libreta y organizan pases de lista, en esos pases de lista es donde se descubren a quienes consiguen un lugar en la fila sin formarse, lo que se dice es que los espacios se venden hasta en 500 pesos. El número que se asigna en esa lista no sirve de nada.
Día 1. Dormir en la banqueta
En la calle Juan Álvarez que conecta con el estacionamiento de plaza Patio, no sirve el alumbrado público, aunque están los postes las lámparas no prenden; en ese lugar es donde se congregan los damnificados para poder conseguir el paquete de enseres.
El lugar es agreste, hay banquetas pero están cubiertas por tierra que se ha ido acumulando por las lluvias. La mayoría de los predios están baldíos, hay hierbas, palmas, árboles, el lado izquierdo es donde se forman los vecinos y la zona montosa del lado derecho, se ocupa como sanitario, la gente defeca al aire libre. Algunas casas del lugar tienen letreros que rentan sanitarios pero el costo es de 20 pesos.
La calle está inmersa en una enorme nube de polvo debido a que el constante paso de vehículos levanta los residuos acumulado a los costados de la calle. Por la noche con la luz de los automóviles se ve la nube de polvo que es arrastrada por el viento.
La noche del jueves se reunieron unas 700 personas,quienes llegaron desde las 5:30 de la mañana pero no alcanzaron ficha y decidieron quedarse a esperar al siguiente día.
Lo que se constató esa noche es que los vecinos llegan durante todo el día y hasta las 10 de la noche, todos dispuestos a dormir en la calle, algunos llevan colchonetas, otros cartones y una sábana, y la gente que se duerme, hasta ronca.
A la 1 de la mañana en el lugar se puede ver a la mayoría de los vecinos envueltos en sábanas y dormidos en la banqueta, alguos llevan las famosas sillas Acapulco y en esas se duermen, otros sólo un banco o una silla plegable, el sueño se interrumpe por el pase de lista.
Durante el día uno de los vecinos formados en la fila tuvo la idea de anotar en un folder los nombres de las personas formadas, por la noche eso fue motivo de discusión pues aparecen nombres de personas que nunca fueron a formarse en el día y por la noche reclaman su espacio. Eso sucedió el jueves por la noche: Evodia estaba en la lista, pero en la fila ocho personas señalaron que ellas estuvieron formadas desde las 4 de la tarde y en ese lugar nunca estuvo Evodia, la que hizo la lista pide que dejen formarse a Evodia porque ese es su lugar según la lista, pero la gente en la fila se negó contundentemente y después de una larga discusión se impusieron, Evodia tuvo que irse a la fila no la dejaron meter en el lugar 271.
Ese mismo jueves, a las 9 de la noche, pasaron dos patrullas de la Guardia Nacional, entraron, hicieron recorrido en Costa Dorada, salieron a las 10 de la noche y ya no hubo más patrullajes.
La noche fue fresca, no hizo calor y hasta las 5 de la mañana hizo algo de frío.
Día 2. Recibir una ficha
A las 3 de la mañana empiezan a llegar más vecinos a formarse, la fila se extienden pues la madrugada es el horario preferido por al menos un centenar de personas para hacer la fila.
También llegan los vendedores informales, ofrecen café, atole, tamales, bolillos, volovanes.
Luego sigue el espectáculo de ver pasar los camiones del Ejército y la Guardia Nacional cargados de enseres, esa es la primera vista de los vecinos formados al despertar. Algunos cuentan cuántos camiones llegan y cuántos paquetes llevan, el viernes sobre la calle Juan Álvarez pasaron 16 carros cargados cada uno con 8 paquetes, al menos eso se vio desde la banqueta.
La gente formada hace cuentas de cuántos van a alcanzar y si se van a quedar a dormir otra vez en la calle.
Desde un megáfono un soldado les pide a las personas no atravesarse en la calle cuando pasan los vehículos y pide que muevan sus automóviles para permitir el paso y en caso de no hacerlo, advierte que suspenderán la entrega de enseres, la gente se apura a mover los carros para no afectar el paso de los camiones militares.
El mismo soldado también pide que no dejen basura en el lugar donde pasaron la noche, nadie atiende el llamado, en el lugar hay basura acumulada de varios días, de las miles de personas que han acudido a pernoctar en la calle y que hace evidente el abandono en que se encuentra la zona por parte del gobierno municipal.
A las 6 de la mañana la fila empieza a moverse. El primer grupo de 50 personas pasa al estacionamiento y después la marcha de personas se detiene y continúa con ese ritmo de cada tanto avanzar y detenerse.
Al entrar al estacionamiento lo primero que reciben los vecinos es un áspero mensaje de un soldado: “aquí las cosas se hacen como decimos nosotros no como ustedes digan” y después vienen las amenazas de que si no se obedecen las órdenes que ellos den los van a sacar del grupo y tendrán que volver a formarse, a esa hora el cansancio y la noche sobre el suelo hace a las personas obedientes y sumisas. Los soldados también son exigentes, piden
que la copia de la credencial de elector esté en perfecto estado, que no esté maltratada, que el papel no lleve quebraduras ni manchas de comida y la advertencia es la misma, si no cumplen esa condición le van a sacar del grupo y tendrán que volver a empezar el trámite.
Los militares forman grupos de 50 personas, piden que anoten la fecha en el cintillo y que lo firmen, despues pasan a los ciudadanos a un mesa, donde les anotan un número y la fecha en que recogerán los enseres, ahí empieza la depuración, personas salen porque se formaron pero su colonia no está en la lista de entregas, el desvelo fue inútil, los vecinos que sí pertenecen a las colonias autorizadas son formados frente al Sol a la espera de indicaciones y que pongan un sello de una escuela militar a los cintillos que entregó el gobierno federal, que ya vienen sellados por la Secretaría del Bienestar.
A cada grupo le dan su horario para que vaya a recoger los enseres, empiezan desde la 5 de la mañana, la indicación es llegar una hora antes porque si no llegan en el turno asignado no les van a entregar los enseres. El lugar donde deben esperar es junto a la tienda de comida rápida KFC, en otro acceso del estacionamiento de la plaza Patio.
Día 3. Los “diez minutos”
El tercer día, el primer grupo citado a recoger enseres llega desde las 4 de la mañana. A las 5 de la mañana llegan los soldados y empiezan a formar a las personas de acuerdo con el número que se les asignó el día anterior, en grupos de 50 personas, vuelven las amenazas, no pueden salirse de la formación porque si lo hacen perderán el pase a recibir los enseres.
Aún con la advertencia de que si no llegaban a la hora asignada perderían el trámite, los grupos de 50 no están completos, la gente faltó o llegará más tarde.
Los grupos son guiados por un soldado a entregar los documentos a los militares. Donde vuelven a asignar un número, esta vez lo escriben en la mano y a partir de ese momento empieza el régimen miltar diseñado para los damnificados de Acapulco por el huracán Otis, no pueden salirse de la fila ni para ir al baño es la advertencia, pero al final esa orden no se cumple, la gente corre al monte sin pedir permiso porque en el lugar no hay baños por lo que se corrige la orden “si van a ir al baño, avisen” .
Otra orden, “a partir de este momento no pueden usar el celular, no pueden tomar fotos por su seguridad y la de sus familias”, en Acapulco después del huracán Otis hay 10 mil agentes de la Guardia Nacional y en el estacionamiento de la plaza Patio había al menos medio centenar de soldados, entre los que descargarban los camiones y los que cuidaban a las personas y los responsables de la seguridad advierten del problema que aqueja a Acapulco desde hace casi 20 años.
Los vecinos citados a las 5 de la mañana deben permanecer dos horas y media de pie, viendo como descargan los enseres, los que pudieron se sentaron en el suelo y los demás anduvieron como garzas, levantaban un pie y luego el otro o hacían flexiones de rodilla constantes para mitigar el cansancio.
Luego un persona se acerca y destaca el trabajo de los militares y la Marina para ayudar a los damnificados, pide un aplauso para la Marina y el Ejército por su ayuda y después elogia el trabajo del presidente Andrés Manuel López Obrador y también pide un aplauso para el mandatario, la gente cansada de estar de pie, aplaude sin ganas.
A las 7:30 de la mañana un militar da permiso de avisar a los familiares de que podían pasar para ayudar a llevar los enseres y al mismo tiempo la orden de que la primera fila puede tomar posesión del paquete de enseres, cada paquete está numerado y debe coincidir con el número marcado en la mano, después de hora y media de estar de pie se les dijo a los damnificados que sólo se tenían 10 minutos para subir los enseres a las camionetas y empieza la cuenta regresiva “y ya van 5”, “ya van 9” y la gente corre de un lugar a otro, primero para ubicar donde está su familia para cuidar el paquete de enseres porque si no se los roban, los que tienen camioneta contratada reciben ayuda de un diablito para llevar el refrigerador y la estufa y los que llevan su auto particular contratan un cargador por 100 pesos. El cobro de flete va desde los 300, 500 y hasta los 800 pesos de acuerdo con la distancia.
La entrega de enseres domésticos en la colonia Balcones al Mar, ubicada en la zona poniente, fue más ágil y organizada, y los habitantes no se quedan a dormir, en comparación con otras sedes, como El Rollo, Plaza Patio y Renacimiento.
Los habitantes aseguraron que un día antes, los soldados los anotan en una libreta y al otro día dan las fichas de entrega.
Este domingo se entregaron 300 paquetes de enseres domésticos a los damnificados del huracán Otis. Los artículos son un refrigerador, una estufa, licuadora, ventilador y juego de sartenes.
Los habitantes beneficiados fueron de las colonias Balcones al Mar, Ex Campo de Tiro, Nuevo Horiente, Nueva Era, Vista al Mar, Rubén Jaramillo, Ricardo Morlet Sutter, Venezuela Carranza y Generación 2000.
Los vecinos llegaron en la entrada de Balcones al Mar a las 5 de la mañana, a formarse, a un costado de la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo.
Después, cinco camiones del Ejército llegaron cargados de enseres domésticos para su distribución.
Soldados y jóvenes del programa Construyendo el Futuro, ayudaron a descargar los enseres domésticos y organizaron los paquetes.
Mientras, los soldados entregaron las fichas y formaron a 50 personas, y antes de entregar escribían el nombre del beneficiario y le tomaba fotos a la credencial de elector.
Luego, las personas esperaron formados en la fila y, después, un soldado se llevaba un grupo de cinco personas. Solamente era cuatro militares.
Los soldados asignaban el paquete de enseres domésticos en bloques 50 personas y les decían que no se hacían responsables de sus artículos.
Después, los soldados tomaron fotografías a las personas juntos a sus enseres domésticos y les recogían el cintillo.
Al final, los beneficiarios sacaron sus enseres domésticos, para subirlos a sus automóviles particulares o camionetas de mudanzas. Todo se hizo en un tiempo aproximado de 10 horas de espera, por los seis bloques de 50 personas.
Las personas que no quisieron pagar una mudanza, de 300 pesos, amarraron sus enseres domésticos en sus automóviles; éstas subían el colchón y el refrigerador en el toldo, la estufa en la cajuela y lo demás adentro del vehículo.
Afuera del centro acuático El Rollo, en Plaza Patio y las unidad deportiva Jorge Campos en Renacimiento, las personas todavía se queda esperando haciendo fila para recibir sus enseres domésticos.
Han trascurrido tres meses del impacto del huracán Otis y en las calles todavía hay cables tirados, algunos postes caídos, como en la colonia Alta Caleta y parques deportivos como el de la calle Durango, de la colonia Progreso, con la lámina colapsada.
Con el huracán, varios tanques de agua de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) resultaron afectados. Este viernes, el organismo informó que iniciaron los trabajos para rehabilitar el de La Cima, ubicado en fraccionamiento Las Playas.
Funcionarios de la CAPAMA supervisaron los avances en los trabajos de la rehabilitación del tanque, que abastece a los hogares del fraccionamiento Las Playas y zonas aledañas.
Abundaron que, de manera emergente, se colocó un tubo de desviación, de 30 de 8 pulgadas, para suministrar el agua potable en esta zona.
El servicio de agua en las colonias es irregular, apenas el jueves, vecinos de la colonia Francisco Vila bloquearon una calle por falta de servicio y aunque el compromiso que se hizo es que la enviarán, siguen sin el suministro.
En la colonia Progreso había algunos puntos con acumulamiento de basura, como en la calle Bernal Díaz de Castillo, y en la avenida Baja California, atrás de la Unidad Deportiva Acapulco, los cuales no habían sido levantados por el camión de basura.
Sobre la avenida principal de la colonia Progreso, en la Niños Héroes, está un carro que fue aplastado con la caída de postes durante esa madrugada del 25 de octubre.
Las autoridades municipales realizan trabajos de fumigación en diferentes mercados, al ser puntos de reunión de la ciudadanía acapulqueña y visitantes. En estas acciones se trabaja de manera coordinada con la Dirección de Salud Municipal. (Aurora Harrison).
La larga fila de personas que esperaban ayer despensas en la Plaza Patio Foto: Daniel Velázquez
Daniel Velázquez
La entrega de despensas a los damnificados por el huracán Otis en Acapulco sigue siendo un problema sin resolver para el gobierno federal, los vecinos de colonias de las zonas urbana, suburbana y rural pasan más de 12 horas en la fila para recibir la ayuda.
El gobierno federal, como parte del programa de atención a los damnificados por el huracán Otis entregó la primera quincena de diciembre una cuponera con 14 vales para canjear por canastas básicas, pero no estableció los centros de canje, los ciudadanos tienen que andar persiguiendo a los camiones de militares que de acuerdo con su humor deciden en qué colonia, a quiénes y por cuánto tiempo entregan las despensas y además las rasuran porque les quitan la tarjeta con dinero electrónico, señalan.
Una vecina, adulto mayor de la colonia Francisco Villa contó que ella sólo ha canjeado un vale de la cuponera porque los militares no suben a esa colonia, narró que el miércoles se enteraron que irían a la colonia a repartir despensas, los vecinos, ella incluida se formaron desde las 8 de la mañana, pero el camión con las despensas llegó hasta medio día y cuando llegó se formó otra fila y los militares le dieron preferencia a esa formación y no a quienes estaban formados desde las 8 de la mañana, cuando los vecinos reclamaron porqué se daba preferencia a la gente que recién había llegado, los militares suspendieron la entrega de despensas y se retiraron, “se fueron con las despensas y nos dejaron”.
La vecina acudió ayer a plaza Patio, pero no alcanzó despensa, había unas 70 personas formadas delante de ella, dijo que ella vive sola y se le dificulta venir tan lejos a canjear el cupón, por eso esperaba a los militares en su colonia, pero consideró injusto que vaya a terminar el periodo de entrega de despensas y ella no haya podía canjear uno de los 14 cupones.
Ayer en la fila de plaza Patio también había vecinos del poblado el Kilómetro 30, el Kilómetro 49 y El Arenal, todos vecinos de la zona rural del municipio y todos coincidieron en que a sus localidades no van a entregar despensas por lo que tienen que llegar a ese centro comercial para poder canjear los cupones.
A las 11 de la mañana, alrededor de la barda perimetral del centro comercial había dos filas, que juntas eran más de mil personas, bajo el sol, de pie, en espera de una despensa, era una fila de unos 2 kilómetros, desde el primer acceso del estacionamiento de la plaza comercial hasta la calle Océano Pacífico en Casas Ara.
Los testimonios de las personas coinciden en que llevan cuatro días, lunes, martes, miércoles y jueves intentando canjear un cupón sin poder lograrlo, porque sólo llega un tráiler que no es suficiente para la cantidad de personas formadas, los vecinos señalan que anteriormente llegaban tres o cuatro tráilers cargados con despensas, pero esta semana sólo ha ido uno diariamente y por eso no alcanzan, otro problema es por la gente que aparta espacios y los vende, las personas formadas contaron que en Casas Ara, donde están los últimos de la fila en la mañana van personas a ofrecer los espacios, en 50 o 100 pesos, “imagínese si aparta 100 espacios, cuanto se gana”.
La estrategia de madrugar para alcanzar una despensa ya no funcionó esta semana en plaza Patio, los vecinos de El Coloso, La Sabana, La Máquina, que llegaron a las 5 de la madrugada contaron que ya había mucha gente formada, algunos desde las 4 de tarde del miércoles, contaron que los que durmieron en la banqueta fueron los que alcanzaron despensa, los que llegaron en la madrugada ya no.
Por información conocida con anterioridad, cada tráiler transporta mil 500 despensas, este jueves sólo llegó un tráiler a plaza Patio, un lugar donde la Marina entrega despensas desde diciembre, por lo que sabe de antemano la cantidad de personas que se reúnen en el lugar. Una vecina de la colonia Paso Limonero dijo que ella acude a plaza Patio por la despensa porque ahí sí sale la tarjeta de regalo, porque las que reparten los soldados no tienen ese apoyo.
Una vecina contó que el miércoles sólo llegó un tráiler a las 9 de la mañana y a las 10 de la mañana los marinos acabaron de repartir las despensas y la gente se dispersó. Sin embargo, a la 1 de la tarde llegaron otros dos tráileres, pero ya no había gente formada por lo que se entregaron despensas a quienes pasaban por el lugar.
En la fila las personas no disimulan su molestia, es el caso de una señora que pidió al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, que “no las haga pendejas”, que diga si va a entregar las despensas y los enseres para que no estén en el sol.
“López Obrador, no nos hagas pendejas, aquí nos estamos asoleando por la ayuda que nos das, es mucho, desde el lunes estamos haciendo cola y no nos dan, viene un tráiler nada más, aquí estamos esperando, unas dormimos aquí, otras a las 5 de la mañana (llegan) y nada, no alcanzamos, ya somos personas de la tercera edad y no tenemos que estar aquí nada mas haciéndonos pendejas, si quieres el voto cuenta con nosotros, pero también apóyanos, no nos hagas tontas, hay personas que no les han dado los enseres nada más porque no quieren”.
La entrega de despensas de manera oficial por un gobierno es una actividad inédita en Acapulco porque anteriormente las despensas que se repartían a ciudadanos afectados por desastres naturales eran las que regalaban los políticos, con raciones míseras, medios kilos de frijol, arroz, azúcar y todas las presentaciones mínimas de los productos básicos, como chiles en vinagre, sopa, atún, aceite.
Las que entrega el gobierno federal tiene alimento suficiente para una familia y además de los productos que incluye contiene una tarjeta con dinero electrónico con valor por 500 pesos que se puede canjear en tiendas de autoservicio, las personas formadas en la fila, dicen que están ahí porque la tarjeta “ayuda mucho”, pero tienen que esperar horas para recibir la ayuda.
Una de las vecinas formadas en la fila contó que los marinos le dijeron que han llegado pocas despensas porque había un bloqueo en Chilpancingo y no podían pasar los tráilers.
Enseres
En el estacionamiento de esta misma plaza comercial también se reparten enseres, en el lugar hay una larga lista de colonias a las que tienen en calidad de “rezagados”, “por aperturar” y “en entrega”. Ayer no hubo información de cuántos paquetes de enseres se entregaron en ese lugar, un militar dijo que esa información se debe solicitar por escrito en la Novena Región Militar.
La entrega de enseres concluyó a medio día y en el lugar se quedaron formados 133 personas bajo el rayo del sol en espera de ser los primeros de este viernes en recibir sus enseres, la mayoría de las personas formadas eran vecinos de la colonia del PRI-Coloso, con esa aclaración porque hay otra colonia del PRI que está por La Sabana y esa no está considerada todavía para la entrega.
En el lugar ya se habilitó un puesto de comida, anteriormente, en diciembre cuando recién empezó el reparto de enseres en esa zona, era una zona agreste, actualmente se vende agua, se rentan sanitarios y es constante el ir y venir de personas.
Las personas que se quedaron en la fila se protegen del sol con cartones, sombrillas, gorras, se sientan en la banqueta a esperar su turno.
El estacionamiento de plaza Patio era uno de los pocos lugares donde había orden en la entrega de los enseres, los “Servidores de la nación” entregaban fichas a los ciudadanos formados para que acudieran al otro día y no tuvieran que estar en el sol, pero ayer se constató que esa práctica ya no existe.
El número de colonias rezagadas es de 82, desde la Bonfil hasta Alta Loma La Esperanza, a los vecinos que vienen de alguna de esas colonias les dicen que pueden formarse para recibir sus enseres.
Las colonias en lista de entrega son tres: Ampliación La Máquina, Del PRI y Crucero de El Cayaco y están “por aperturar” 46 colonias.
Vecinos de siete comunidades de los Bienes comunales de Cacahuatepec piden una reunión con la secretaria federal del Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, para resolver su inconformidad porque ya no confían en el delegado Iván Hernández Díaz porque no cumplió lo que les prometió.
Vecinos de las comunidades de Cruces de Cachuatepec, El Rincón, El Ranchito, Carrizo, Garrapatas, Aguascalientes y Pochotlaxco tomaron el sistema de captación Papagayo I de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) desde el martes, como protesta porque el censo del gobierno federal no los incluyó como damnificados.
Uno de los vecinos de las comunidades afectadas, Cristhian Angelino, puso como prueba que en esas comunidades ninguno de los vecinos tiene el cintillo del censo ni la calcomanía pegada en la puerta, como ocurrió con las casas que fueron censados por los servidores de la nación porque no fueron a esas comunidades.
Narró que esta es la segunda vez que toman los pozos, la primera vez fue en diciembre los días 14, 15 y 16 de diciembre para exigir el censo, el 16 de diciembre llegó el delegado Iván Hernández a las 3 de la madrugada y les dijo que el iba a verificar que se hiciera el censo, pero no mandó censadores.
Este martes 23 de enero, los comisarios de esas comunidades fueron convocados a una reunión con el delegado Iván Hernández y la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, en el Tecnológico de Acapulco y les dijeron que sólo unos cuantos vecinos sería beneficiados y sólo recibirían el apoyo para limpieza por 8 mil pesos; no habría enseres ni cupones para despensa ni ayuda para reconstrucción, eso provocó la molestia de los vecinos y decidieron volver a tomar el sistema de captación de la CAPAMA.
El vecino contó que en las comunidades las casas sufrieron los mismos daños que en las colonias de Acapulco, perdieron los techos de sus casas, se mojaron sus pertenencias y no fueron censados por el gobierno federal. En una llamada a El Sur pidieron que se entere el presidente, Andrés Manuel López Obrador, que no los están considerando en el censo.
De la advertencia hecha por el director de la CAPAMA, Hugo Lozano Hernández, de que analiza si procede penalmente contra los vecinos que tomaron el sistema de captación, Cristhian Angelino Everardo dijo: “tomamos los pozos con la exigencia de derecho, no estamos agrediendo a nadie, no estamos lastimando a nadie, al señor Iván cuando vino se le trató con mucho respeto, con mucha educación y no estamos en la intención de agredir o afectar a nadie, solamente los comuneros toman los pozos porque es la única manera en la cual hacen caso si no el gobierno no nos voltea a ver”.
El pasado lunes, el delegado Iván Hernández Díaz declaró que el censo a los afectados por el huracán Otis incluye a las localidades de Acapulco y Coyuca de Benítez porque fueron los municipios incluidos en la declaratoria, las comunidades de los Bienes Comunales de Cacahuatepec forman parte de Acapulco y la mayoría de la población de esas localidades vive en pobreza y rezago social.
Ayer a las 2 de la tarde llegó la Guardia Nacional al sistema de captación Papagayo I donde están los comuneros y les dijeron que iban como intermediarios y llevarían su inconformidad a la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz.
La semana pasada la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, en un noticiero de radio nacional declaró que ella vive en Acapulco desde el 25 de octubre, después del huracán Otis, por lo que sí puede atender a los damnificados de los Bienes Comunales de Cacahuatepec.
Imagen de la fachada de Galerías Diana, en la Costera Foto: Jesús Trigo
Ramón Gracida Gómez
A tres meses del paso del huracán Otis, algunos hoteles y restaurantes de la avenida Costera de Acapulco se recuperan de la devastación con una parcial reactivación de sus actividades, pero otros conocidos establecimientos siguen cerrados.
El Sur hizo un recorrido por la principal vía turística que puede ser la imagen de la recuperación del municipio y al mismo tiempo la proyección de los estragos que aún no han sido reparados, además, el tránsito vehicular es difícil en ciertas horas, porque los semáforos no sirven y los agentes de Tránsito son insuficientes para cubrir cada cruce de calles.
Un punto importante de la avenida Costera es el parque Papagayo, donde dos grupos de zumba bailaban en la mañana del miércoles en la escasa sombra que los pocos árboles pueden dar; a contra esquina se encuentra el hotel Kristal, uno de los más dañados y que por ello aún se encuentra en reparación sin que ofrezca algún cuarto disponible, a diferencia de otros hoteles de la avenida Costera como el Bali Hai.
Se avanzó rumbo a la base Naval y Galerías Acapulco, antes Gran Plaza, que está tapizada y busca reactivarse principalmente con las ventas de la tienda departamental Liverpool, y otros negocios más pequeños que se encuentran dentro de un pequeño espacio, donde venden sus productos que no fueron tomados durante el saqueo de los primeros días después del huracán Otis.
El bar La Norteña está clausurado y destaca el ruido en la noche del bar restaurante La Cita, pero el movimiento principal de esta parte de la avenida Costera lo otorgan los comensales de los restaurantes 100% Natural y el Sanborns Café; alrededor está la clausurada Universidad Americana de Acapulco y el edificio federal que albergaba distintas dependencias y que no ha sido reparado a tres meses del huracán que lo devastó.
En el centro comercial Costera 125 se mueve el comercio por algunos establecimientos abiertos, pero la tienda Señor Frog’s está cerrada; los negocios de enfrente de El Pueblito están abiertos, aunque algunos todavía se ven afectados por la fuerza del huracán categoría 5.
El hotel Hotsson sigue en reconstrucción y el colindante Playa Suites ya está abierto; las tiendas, que alguna vez fueron criticadas porque no correspondían al nivel económico que tendría que dar la avenida Costera, como son Coppel y Waldos, volvieron a abrir sus puertas, y ahora son los comercios que mueven la economía en esta parte de Acapulco.
Luego está el hotel Emporio, parcialmente abierto con una parte incendiada recientemente, y Texas Ribs con su gran manta para anunciar su reinaguración; enfrente se encuentra Galerías Diana, con una gran lona blanca para esconder su reconstrucción y una parte descubierta, abajo está una manta que anuncia los negocios abiertos: Sasha, Burger King, la Casa de los Abuelos, y Fisher’s, este último sólo con el servicio para llevar.
La sucursal de la cadena de la comida italiana Italianni’s está devastada; a un costado se encuentra Vips, de los primeros restaurantes que anunció su reinaguración y enfrente el condominio Las Palmas, cuya fachada sigue igual de dañada desde el golpe del huracán Otis que rompió los ventanales.
Después de la glorieta de La Diana, destacan los daños de la tienda de ropa señor Frog’s, una parte está tapizada de madera, a un lado se encuentra en el mismo estado la sucursal de Tommy Hilfiger, de las grandes marcas que aún se mantienen en Acapulco, también cerrada.
La zona de fiesta la Condesa se medio recupera, el restaurante Bambú ya ofrece sus servicios, pero Tacos & Beer está destruido; la terraza de Sunset ya está abierta para el público, pero la estructura del Bungy se sigue derrumbado y ensombrece la recuperación de otros establecimientos de la Condesa, como los históricos Barbarroja y Paradise, con sus foquitos que dan luz en la noche.
El restaurante La Mansión, frecuentado por la clase media de Acapulco, no da ninguna señal de una posible recuperación, a diferencia del cercano Jaguar, igualmente tradicional de un sector de Acapulco, que ya abrió y que hasta diciembre fue una de las sedes de la iniciativa World Central Kitchen que alimentó a miles de acapulqueños en las primeras semanas del desastre, las más cruentas.
En frente se encuentra un devastado Club de Golf, una de las reservas naturales más importantes de la zona urbana de Acapulco, cuyos grandes troncos derribados son observados a simple vista desde la avenida Costera.
No fue posible ingresar a un ya clausurado hotel Elcano, aún sigue una planta purificadora del Ejército que tapa el carril de entrada, y de fondo había varías camionetas de la Guardia Nacional con agentes vigilando la entrada.
Más adelante está una devastada sucursal del supermercado Soriana, y un casi olvidado restaurante Toks, donde no es notorio ningún intento de reconstrucción. En contraste, cientos de damnificados intentaban entregar documentos a funcionarios del gobierno federal y recibir los apoyos del censo, que también tiene bastante movimiento por la instalación del hospital móvil del ISSSTE y la construcción del nosocomio de especialidades.
La sucursal de la tienda La Europea, donde se venden ultramarinos finos y vinos y licores de alta gama anuncia con una gran manta, como otros negocios, que ya abrió sus puertas después del paso de Otis. El Suntory, de los restaurantes más reconocidos y exclusivos que se especializa en comida de Japón, tuvo cerradas sus puertas el miércoles y el jueves.
Luego se encuentra otra tienda Soriana, saturada por los damnificados que cobran la tarjeta que les da el gobierno federal para gastar en algunos productos que se pueden encontrar en la sucursal; efectivos de la Guardia Nacional fungen como agentes de tránsito.
En esa zona el Centro Cultural Acapulco –ya sin Guardia Nacional– está devastado ,y más adelante, el restaurante Sanborns de Oceanic 2000 ya está funcionando. En esa parte de la Costera ya se observa bastante tráfico vehicular, porque los semáforos no sirven y sólo en ciertas horas agentes de Tránsito auxilian en el cruce de de las calles que entran y salen de la colonia Costa Azul.
Al final de la avenida Costera, con ciertas aglomeraciones en las paradas de camiones, se encuentra el devastado hotel Dreams, el abierto Casino Life y otros negocios pequeños que ya iniciaron actividades después del huracán.
La solitaria playa Revolcadero y condominios de la zona Diamante donde no se ven trabajos de remodelación. El director de la Promotora Turística, José Luis González de la Vega, dijo a El Sur que el 86 por ciento de los departamentos tuvieron daños mayores por el huracán del 25 de octubre pasado. Ayer dueños de pequeños negocios bloquearon la Costera para exigir que los consideren en el plan de créditos del gobierno federal y la alcaldesa Abelina López presentó un plan integral contra el dengue y llamó a los acapulqueños a descacharrizar Foto: El Sur
A tres meses de Otis, aún no inicia la reconstrucción de inmuebles en Diamante
Algunos condominios de la zona Diamante muestran aún los daños causados por Otis Foto: El Sur
Sí se lleva a cabo el retiro de escombros y basura en hoteles y condominios. El director de Protur José Luis González de la Vega informa que de 7 mil 859 departamentos y cuartos, 6 mil 555, el 83 por ciento, presentaron daños mayores, y mil 304, el 17 por ciento, menores
Jacob Morales Antonio
A tres meses del impacto del huracán Otis, continúan los trabajos de retiro de escombros y basura en los condominios y hoteles de la zona Diamante, pero no inician la reconstrucción de los inmuebles que fueron desnudados por los vientos de más de 300 kilómetros por hora.
Entrevistado en sus oficinas, el director de la Promotora Turística (Protur), José Luis González de la Vega Otero, informó que de 7 mil 859 departamentos y cuartos de hotel, 6 mil 555, el 83 por ciento, presentaron daños mayores, y mil 304, el 17 por ciento, daños menores, información que recopiló a una semana del impacto del fenómeno. Entre estos están 53 pequeños, medianos y grandes hoteles.
Es mediodía y en la avenida Costera Las Palmas, el ruido que provoca el viento al chocar con algunas palmeras y árboles que siguen de pie, interrumpe el silencio abrumador de la vía con los edificios más exclusivos de Acapulco y donde algunos departamentos superan el precio de 20 millones de pesos.
En las laterales de la avenida, frente a las entradas de los condominios, hay automóviles y motocicletas estacionados, todos son trabajadores que continúan con las labores de limpieza de los pisos de los edificios, que a tres meses del devastador impacto algunos siguen con el mismo rostro del amanecer del miércoles 25 de octubre.
Partiendo del centro comercial La Isla Shopping Village, hacia el hotel Pierre Mundo Imperial, los edificios desde la avenida se ven solos y abandonados, pero en el interior hay trabajadores haciendo labores de limpieza. En todos hay guardias de seguridad privados vigilando, y quienes no dan información ni permiten el acceso a los inmuebles.
En el complejo de tres edificios de departamentos La Isla Residences, las habitaciones de la parte alta y las terrazas fueron las más afectadas, enfrente el complejo de Villa Son Vida, aparentemente no hubo daños en los edificios de cinco niveles.
En la misma área están las residenciales Capri, Azur, Ocean One, y el edificio Mare. Ahí uno de los guardias de seguridad indicó que los trabajos de reconstrucción en el inmueble no han comenzado, que sólo hay trabajadores haciendo labores de limpieza en las 107 habitaciones de los 20 pisos del edificio que tiene una forma ovalada, y según información disponible de la venta de los departamentos cada uno tenía un valor de entre 15 a 18 millones de pesos.
Unos metros adelante está el condominio Las Olas, cada uno de los departamentos de la torre tenían un costo aproximado de 12 millones de pesos, los últimos departamento fueron los más afectados y desde lo lejos aún se ven los condensadores de los aires acondicionados apenas sostenidos por las mangueras y cableado eléctrico.
En seguida está el edificio Palmeira, y el exclusivo condominio Maralago con 174 departamentos con un precio a partir de los 12 millones de pesos. Desde el acceso está abandonado, pero en la caseta de vigilancia hay guardias de seguridad.
Según los propios trabajadores, desde el impacto del huracán Otis muy pocos han sido los propietarios de los departamentos que han ido a ver cómo quedaron, porque la mayoría fue enterado por la administración de cómo quedaron las habitaciones donde no quedó nada, porque en algunos todo salió volando y sólo quedaron las paredes.
Costa Ventura y la recién construida Maralia, son otros de los complejos en donde las habitaciones quedaron huecas, con las estructuras expuestas, sin tablarocas, ventanas, ni techos de las terrazas. Velera fue otro de los edificios donde se pueden ver las habitaciones como si estuvieran en obra negra.
Otros edificios que quedaron con severos daños son del complejo de condominios del Mayan Palace, Amarinthos, Torre Playa Diamante, Veranda, Villas Solar, y el edificio Marena, cuyo edificio quedó totalmente sin tablaroca, ventanas, y pareciera que está en plena construcción, con la sola estructura a la vista, al igual que Costa Bambú, y Playa Mar Residencial.
Luego siguen los hoteles del Mundo Imperial, Princess y su torre Perla, y el hotel Pierre, donde sí se observaron trabajos de reconstrucción, y donde tampoco hay acceso. Las albercas de todos los edificios están vacías sin agua y desde los accesos a la playa se aprecian sin el vivo color azul, y se han tornado con un color azul cenizo.
Las inversiones siguen firmes y se aceleran
González de la Vega Otero dijo que uno de los acuerdos con los representantes de las empresas que operan los condominios y hoteles, fue no despedir a trabajadores y que éstos hicieran los trabajos de limpieza de los edificios.
Recordó que entre los grupos más grandes de inversión que hay en la zona Diamante están el Grupo Mundo Imperial con tres edificios con mil 926 habitaciones, Grupo Vidanta tiene seis edificios con mil 526 habitaciones, Grupo Península tiene ocho edificios con 998 habitaciones, Grupo Gicsa siete edificios con 546 edificios, y hay otros siete edificios con mil 547 habitaciones.
Informó que el hotel de gran turismo Banyan Tree Cabo Marqués tuvo afectaciones en sus 74 habitaciones y para marzo espera que estén disponibles 45 de sus villas, y grupo Vidanta tuvo daños en el 100 por ciento de sus instalaciones, y para Semana Santa esperan tener 400 de las mil 44 habitaciones, y el resto para el fin de año.
En el caso de Mundo Imperial, en 17 días tendrán 700 habitaciones disponibles en los hoteles Palacio y Pierre Mundo Imperial, además de que estará lista la Torre Perla del hotel Princess para hospedar a los deportistas del Abierto Mexicano de Tenis que se jugará en la Arena GNP, donde hay trabajos a marchas forzadas.
El director dijo que a pesar de la situación que atraviesa Acapulco, las inversiones siguen firmes y no se han ido, e incluso se han acelerado, y destacó que Grupo Península pretende ampliar su oferta de habitaciones con un nuevo desarrollo hacia la zona de Barra Vieja, según lo informado el representante del corporativo, Alejandro Báez Meza.
González de la Vega Otero informó que se están dando facilidades a los condominios y fraccionamientos para su reconexión al drenaje de la zona Diamante, debido a que no hay descargas de aguas residuales, porque los edificios están deshabitados. “no tienen gente y no hay flujo que procesar en la planta de tratamiento”.
Para los trabajos de limpieza de la zona dijo que se contrataron a los viveristas, así como a trabajadores y vendedores de playa, para limpiar de escombros y basura la Costera Las Palmas, a quienes se les pagó 350 pesos por ocho horas de trabajo, además se colocó el alumbrado público, pero queda pendiente una parte que va hacia el aeropuerto.
Dijo que la preocupación de los inversionistas en un inicio y la solicitud que hicieron a las autoridades del estado fue garantizar el restablecimiento lo antes posible de la energía eléctrica, el alumbrado público y tener agua potable.
Respecto a los nuevos lineamientos de construcción, indicó que cada edificio y hotel debe adecuarlo luego de la experiencia que se tuvo con con el impacto del huracán Otis, pero afirmó que “no vi ningún reparo en eso, en los costos”, por parte de los grupos a cargo de los inmuebles y complejos.
El director de Protur destacó también que se han gestionado 11 obras y acciones entre techados de canchas, la reconstrucción de mercados y parques en diferentes colonias y comunidades que conforman la zona Diamante.
Destacó que una fundación donó para la comunidad de La Pista en el ejido de San Andrés El Podrido la construcción de 29 casas, y que son los propios pobladores los que están haciendo los trabajos por medio de equipo y la capacitación que ya se les dio. Indicó que uno de los ejidatarios donó media hectárea de tierra para la construcción de las viviendas.
También expresó que el nuevo polo turístico y de desarrollo de la Riviera San Marcos o Acapulco Sur no se va a retrasar; incluso el impacto y la devastación que provocó el huracán Otis, han acelerado los trabajos para la construcción de los complejos habitacionales y hoteles.
Sigue complicada la entrega de despensas; afectados hacen fila hasta por 12 horas
Daniel Velázquez
La entrega de despensas a los damnificados por el huracán Otis en Acapulco sigue siendo un problema sin resolver para el gobierno federal, los vecinos de colonias de las zonas urbana, suburbana y rural pasan más de 12 horas en la fila para recibir la ayuda.
El gobierno federal, como parte del programa de atención a los damnificados por el huracán Otis entregó la primera quincena de diciembre una cuponera con 14 vales para canjear por canastas básicas, pero no estableció los centros de canje, los ciudadanos tienen que andar persiguiendo a los camiones de militares que de acuerdo con su humor deciden en qué colonia, a quiénes y por cuánto tiempo entregan las despensas y además las rasuran porque les quitan la tarjeta con dinero electrónico, señalan.
Una vecina, adulto mayor de la colonia Francisco Villa contó que ella sólo ha canjeado un vale de la cuponera porque los militares no suben a esa colonia, narró que el miércoles se enteraron que irían a la colonia a repartir despensas, los vecinos, ella incluida se formaron desde las 8 de la mañana, pero el camión con las despensas llegó hasta medio día y cuando llegó se formó otra fila y los militares le dieron preferencia a esa formación y no a quienes estaban formados desde las 8 de la mañana, cuando los vecinos reclamaron porqué se daba preferencia a la gente que recién había llegado, los militares suspendieron la entrega de despensas y se retiraron, “se fueron con las despensas y nos dejaron”.
La vecina acudió ayer a plaza Patio, pero no alcanzó despensa, había unas 70 personas formadas delante de ella, dijo que ella vive sola y se le dificulta venir tan lejos a canjear el cupón, por eso esperaba a los militares en su colonia, pero consideró injusto que vaya a terminar el periodo de entrega de despensas y ella no haya podía canjear uno de los 14 cupones.
Ayer en la fila de plaza Patio también había vecinos del poblado el Kilómetro 30, el Kilómetro 49 y El Arenal, todos vecinos de la zona rural del municipio y todos coincidieron en que a sus localidades no van a entregar despensas por lo que tienen que llegar a ese centro comercial para poder canjear los cupones.
A las 11 de la mañana, alrededor de la barda perimetral del centro comercial había dos filas, que juntas eran más de mil personas, bajo el sol, de pie, en espera de una despensa, era una fila de unos 2 kilómetros, desde el primer acceso del estacionamiento de la plaza comercial hasta la calle Océano Pacífico en Casas Ara.
Los testimonios de las personas coinciden en que llevan cuatro días, lunes, martes, miércoles y jueves intentando canjear un cupón sin poder lograrlo, porque sólo llega un tráiler que no es suficiente para la cantidad de personas formadas, los vecinos señalan que anteriormente llegaban tres o cuatro tráilers cargados con despensas, pero esta semana sólo ha ido uno diariamente y por eso no alcanzan, otro problema es por la gente que aparta espacios y los vende, las personas formadas contaron que en Casas Ara, donde están los últimos de la fila en la mañana van personas a ofrecer los espacios, en 50 o 100 pesos, “imagínese si aparta 100 espacios, cuanto se gana”.
La estrategia de madrugar para alcanzar una despensa ya no funcionó esta semana en plaza Patio, los vecinos de El Coloso, La Sabana, La Máquina, que llegaron a las 5 de la madrugada contaron que ya había mucha gente formada, algunos desde las 4 de tarde del miércoles, contaron que los que durmieron en la banqueta fueron los que alcanzaron despensa, los que llegaron en la madrugada ya no.
Por información conocida con anterioridad, cada tráiler transporta mil 500 despensas, este jueves sólo llegó un tráiler a plaza Patio, un lugar donde la Marina entrega despensas desde diciembre, por lo que sabe de antemano la cantidad de personas que se reúnen en el lugar. Una vecina de la colonia Paso Limonero dijo que ella acude a plaza Patio por la despensa porque ahí sí sale la tarjeta de regalo, porque las que reparten los soldados no tienen ese apoyo.
Una vecina contó que el miércoles sólo llegó un tráiler a las 9 de la mañana y a las 10 de la mañana los marinos acabaron de repartir las despensas y la gente se dispersó. Sin embargo, a la 1 de la tarde llegaron otros dos tráileres, pero ya no había gente formada por lo que se entregaron despensas a quienes pasaban por el lugar.
En la fila las personas no disimulan su molestia, es el caso de una señora que pidió al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, que “no las haga pendejas”, que diga si va a entregar las despensas y los enseres para que no estén en el sol.
“López Obrador, no nos hagas pendejas, aquí nos estamos asoleando por la ayuda que nos das, es mucho, desde el lunes estamos haciendo cola y no nos dan, viene un tráiler nada más, aquí estamos esperando, unas dormimos aquí, otras a las 5 de la mañana (llegan) y nada, no alcanzamos, ya somos personas de la tercera edad y no tenemos que estar aquí nada mas haciéndonos pendejas, si quieres el voto cuenta con nosotros, pero también apóyanos, no nos hagas tontas, hay personas que no les han dado los enseres nada más porque no quieren”.
La entrega de despensas de manera oficial por un gobierno es una actividad inédita en Acapulco porque anteriormente las despensas que se repartían a ciudadanos afectados por desastres naturales eran las que regalaban los políticos, con raciones míseras, medios kilos de frijol, arroz, azúcar y todas las presentaciones mínimas de los productos básicos, como chiles en vinagre, sopa, atún, aceite.
Las que entrega el gobierno federal tiene alimento suficiente para una familia y además de los productos que incluye contiene una tarjeta con dinero electrónico con valor por 500 pesos que se puede canjear en tiendas de autoservicio, las personas formadas en la fila, dicen que están ahí porque la tarjeta “ayuda mucho”, pero tienen que esperar horas para recibir la ayuda.
Una de las vecinas formadas en la fila contó que los marinos le dijeron que han llegado pocas despensas porque había un bloqueo en Chilpancingo y no podían pasar los tráilers.
Enseres
En el estacionamiento de esta misma plaza comercial también se reparten enseres, en el lugar hay una larga lista de colonias a las que tienen en calidad de “rezagados”, “por aperturar” y “en entrega”. Ayer no hubo información de cuántos paquetes de enseres se entregaron en ese lugar, un militar dijo que esa información se debe solicitar por escrito en la Novena Región Militar.
La entrega de enseres concluyó a medio día y en el lugar se quedaron formados 133 personas bajo el rayo del sol en espera de ser los primeros de este viernes en recibir sus enseres, la mayoría de las personas formadas eran vecinos de la colonia del PRI-Coloso, con esa aclaración porque hay otra colonia del PRI que está por La Sabana y esa no está considerada todavía para la entrega.
En el lugar ya se habilitó un puesto de comida, anteriormente, en diciembre cuando recién empezó el reparto de enseres en esa zona, era una zona agreste, actualmente se vende agua, se rentan sanitarios y es constante el ir y venir de personas.
Las personas que se quedaron en la fila se protegen del sol con cartones, sombrillas, gorras, se sientan en la banqueta a esperar su turno.
El estacionamiento de plaza Patio era uno de los pocos lugares donde había orden en la entrega de los enseres, los “Servidores de la nación” entregaban fichas a los ciudadanos formados para que acudieran al otro día y no tuvieran que estar en el sol, pero ayer se constató que esa práctica ya no existe.
El número de colonias rezagadas es de 82, desde la Bonfil hasta Alta Loma La Esperanza, a los vecinos que vienen de alguna de esas colonias les dicen que pueden formarse para recibir sus enseres.
Las colonias en lista de entrega son tres: Ampliación La Máquina, Del PRI y Crucero de El Cayaco y están “por aperturar” 46 colonias.
La primaria Adolfo López Mateos 6 de Renacimiento, con las afectaciones que le dejó Otis, además de que fue una de las escuela saqueadas. En este plantel, los maestros dan solo dos horas de clases al día por cada grado Foto: Karina Contreras
Karina Contreras
Luego de tres meses del impacto del huracán Otis en Acapulco, ante el daño que dejó en las escuelas del municipio, las clases no se han podido regularizar de manera normal en la mayoría de los plantes, porque no tienen servicios básicos como agua potable y energía eléctrica, en varias de ellas se colapsaron las bardas.
Muchos de los planteles sufrieron el saqueo de lo poco que les quedó después del huracán y las inundaciones, que en colonias como Renacimiento y Emiliano Zapata alcanzaron casi los dos metros.
La Secretaría de Educación Guerrero (SEG) ha dicho que más de 900 escuelas han regresado a las aulas, luego del huracán Otis, pero no ha sido de manera normal sino parcial, porque muchas todavía tienen las bardas colapsadas, no hay agua potable ni luz, carecen de aires acondicionados o ventiladores.
El dirigente de la sección 14 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Silvano Palacios Salgado, y el responsable de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) en Acapulco, Walter Añorve Rodríguez, y el responsable en el puerto de la CETEG que preside Héctor Torres Solano, el maestro Saúl Demetrio Félix, coincidieron en señalar que no hay condiciones para regresar al 100 por ciento a las clases presenciales, pero que los maestros han tenido que implementar estrategias para poder evitar que los estudiantes se atrasen en su aprendizaje.
Los dirigentes del magisterio también señalaron que hay otro problema, que se refiere al aumento en los casos de dengue que se está dando en colonias como Renacimiento, El Coloso, Zapata y Progreso se están dando.
Manifestaron que, aunque las escuelas fueron censadas y recibirán un apoyo para su reconstrucción, a través del Comité Escolar de Participación Participativa, integrado por los padres de familia, este recurso no ha llegado, por lo que se tienen que esperar para empezar las reparaciones, por lo que no saben cuándo se podrán reanudar las clases de manera presencial al 100 por ciento.
Bardas colapsadas, sin servicios básicos y rapiñadas
En un recorrido por los planteles, los días lunes y martes, se observó que son contadas las escuelas que están cumpliendo con el horario normal, es decir de 9 a 12 en jardín de niños; de 8 a 12:30 en el turno matutino y de 2 a 6 en el vespertino, en primarias, o en las secundarias, que es de 7 a 1 y media en la mañana y de 2 a 8 en la tarde.
En las primarias, los maestros han optado por citar a los niños para darles guías de estudios o clases dos horas, porque sus escuelas todavía no están al 100 por ciento.
Uno de las planteles visitados fue la primaria Francisco Sarabia, de Renacimiento, donde se perdió todo, pues el agua le entró y llegó casi a los dos metros, así como que el viento voló láminas de algunos salones y colapsó la techumbre de educación física.
Apenas este martes, los casi 500 alumnos en 18 grupos regresaron a sus aulas, pero con un horario de 9:30 a 11:30. Uno de los padres comentó que era bueno, porque este tiempo nada más iban a recoger guías de trabajo y su hijo estaba muy atrasado. Añadió que trata de ayudarlo, pero apenas y sabe leer y escribir, por lo que no es de mucha ayuda.
En esa escuela, como en muchas otras, se perdió lo que era su techumbre, así como hay varias láminas amontonadas y que en ese momento padres de familia estaban negociando, con la gente que se dedica a comprar, y comentaron que en la escuela hay muchas necesidades y necesitan dinero.
Manifestaron que al menos ellos no fueron saqueados, pero sí tienen problemas con la luz en algunos salones, porque el cable fue cortado por la caída de un árbol. Además, algunos baños no están funcionando porque se colapsaron y usan un pozo artesanal porque nunca han tenido agua potable.
Otra escuela que no tienen clases es la María de la O, en la colonia Los Lirios, donde un padre de familia, de oficio taxista, comentó que no tienen clases, que les dejan puro trabajo pero no aprenden con ese sistema.
En la primaria 6 Adolfo López Mateos, de Renacimiento, los alumnos tienen dos clases y son citados por grados. En ese plantel se ve que el huracán le voló las láminas de la techumbre y la barda que caída sólo fue tapada con láminas. Esta escuela sufrió la rapiña de la gente, que se llevó ventiladores, computadoras y aires acondicionados.
Mientras que la primaria Sentimientos de la Nación, de la colonia La Postal, se encuentra afectada y cerrada. No se vio a nadie en el plantel, pero a simple vista se observó que sufrió severos daños al colapsarse su barda y caerse el portón. En la entrada fue colocada un anunciol, para que se forme el comité escolar de administración participativa, es decir, al grupo de padres al que le será entregado el dinero para la reconstrucción de la escuela, “derivado de la situación de emergencia”.
En la primaria Carlos A Carillo tampoco se encontró a nadie, pero vecinos comentaron que las clases no son normales y en la escuela se vieron afectaciones en lo que es el alambrado de la barda, que se cayó y algunas láminas se volaron.
En la zona de Renacimiento se encuentra la secundaria federal 9, que fue una de las escuelas más afectadas por el huracán Otis en octubre pasado, pues varios metros de su barda se colapsaron y también se inundó casi dos metros.
La escuela está siendo vigilada por elementos de la Guardia Nacional, en especial en el área donde está colapsada la barda y en el portón de ingreso, que también resultó dañado. Este lunes, les tocó asistir a los alumnos de tercer año, para recibir su guía de estudios. Se espera que las clases se reanuden hasta finales de febrero.
La señora Martina dijo que a la escuela llegó personal de la Secretaría del Bienestar, que les pidió hacer el comité de padres de familia para poder entregarles el dinero y hacer las reparaciones que se requieren, primordialmente la barda y el portón.
Además, la escuela todavía tiene problemas con la energía eléctrica y el agua potable. El señor Pabló mostró su preocupación por las clases, porque dijo que esa modalidad está atrasando mucho a los estudiantes y comentó que, de por sí, académicamente no están bien desde la pandemia y ahora esto.
Comentó que a su hijo le dice que estudie más allá de lo que le dejan en las guías, que consulte en el internet temas, porque no quiere que se atrase más de lo que ya está.
Mientras que en el jardín de niños Oviedo de Croly, en la colonia Emiliano Zapata, está sin clases hasta nuevo aviso, aunque a simple vista no se le ven muchos daños, más que unas láminas voladas en el techo y afuera hay basura de árboles, que fueron arrancados por el huracán.
Mientras que en la secundaria 6 hay clases escalonadas, pero anunciaron que hasta febrero se van a regularizar. En esta secundaria nada más tienen actividades de 7 a 11 horas. Una de las afectaciones que tuvo fue que se cayó una parte de su barda, que fue reparada con malla ciclónica. Esta escuela está siendo usada por guardias nacionales.
Mientras que en la secundaría técnica 104, nada más van un día a la semana, por guías. Esta escuela sufrió una inundación, pues se encuentra cerca de un canal pluvial.
Pero hay escuelas que reanudaron sus clases de manera normal, como es la Antonio Barbosa, en la colonia Progreso. En igual de situación esta la primaria Tierra y Libertad, de la colonia Emiliano Zapata.
En muchas escuelas no hay condiciones para regresar
El dirigente de la sección 14 del SNTE, Silvano Palacios, manifestó que los docentes reanudaron labores, “hay una tendencia a regularizar el servicio, porque así se nos ha pedido, donde haya condiciones y así lo están haciendo”.
En declaraciones telefónicas, el dirigente sindical reconoció que hay unas 300 escuelas donde no hay condiciones para que ellos laboren, pero aún así se están presentando a los planteles y dejan trabajos a los estudiantes, para luego regresar a recogerlos, lo que es un sistema semiescolarizado. “Los maestros, con mucha responsabilidad están atendiendo su servicio docente”.
Indicó que hay escuelas que no tienen agua potable, donde no hay luz, y eso “implica que no haya las condiciones”. Recordó el dirigente que en Acapulco existe el problema del dengue y, por eso, los mismos padres de familia están aceptando que los maestros no trabajen al 100 por ciento, pero que al menos tengan contacto con sus alumnos, para que no se atrasen.
Insistió en que hay escuelas que no tienen los servicios básicos, que eso dificulta que los niños estén asistiendo a clases, y señaló: “Imagínate una escuela donde no haya agua y los niños tengan que hacer sus necesidades. Esto se convertiría en un foco de infección. Por eso, la estrategia de los maestros, de que van y dejan trabajos. No hay condiciones para regresar al 100 por ciento, de manera presencial”.
El dirigente sindical Silvano Palacios, quien fue maestro rural por 14 años, reconoció que esta forma de estar dando clases ocasiona retrasos en el tema académico, porque no se puede cumplir con el programa de estudios y, sobre todo, porque se está trabajando en un plan nuevo, que es el de la Nueva Escuela Mexicana.
Dijo que la información que tiene es que el IGIFE y las aseguradoras están visitando las escuelas, para empezar la reconstrucción y regresar a las aulas lo más pronto posible.
Por su parte, el responsable de la comisión de la CETEG en Acapulco, Walter Añorve, dijo que a tres meses del impacto de Otis en Acapulco, hay un número importante de escuelas que no tienen las condiciones para realizar sus actividades normales.
“En algunas escuelas todavía se encuentran en la etapa de limpieza, porque, obviamente, no es una limpieza común. Hay zonas de riesgo, todavía, para los alumnos, en las cuales se tienen que extremar los cuidados con respecto a ello. Por eso, se ha regresado con un sistema para darles atención, pero no de manera regular, por lo que se asiste en días establecidos o algunos de manera virtual. Esto no nada más es en el sistema básico, sino también en medio superior y superior”, señaló el cetegista.
Agregó que ante ello, sería muy importante que “acelerara un poco más los recursos establecidos para el tema de la reconstrucción, donde hay bardas caí
das, hay un número importante de techados que están todavía con fierros retorcidos, y sería importante empezar agilizar un poco este proceso”.
Añorve Rodríguez manifestó que es respetuoso de los acuerdos que se lleven a cabo en los centros de trabajo, porque primero está la seguridad de los alumnos.
Dijo que hay escuelas que empezaron a trabajar de manera regular, porque tienen los servicios y tuvieron daños mínimos, por lo que los docentes decidieron comenzar de manera regular. Pero hay escuelas que tuvieron daños graves y que no están las condiciones para regresar.
Indicó que la CETEG tiene contabilizadas alrededor de 50 que no están en condiciones. Agregó que hay estrategias que se aplicaron y que se acordaron con los padres de familia, como trabajar tres días a la semana, trabajando diariamente con horarios de dos horas.
Señaló que hay enfermedades que dejó Otis, como el dengue o enfermedades infecciosas de los ojos o de estómago, con los alimentos por el polvo.
Añorve Rodríguez ejemplificó con tres escuelas donde no hay condiciones para regresar de manera presencial y que “requieren la atención inmediata”.
Manifestó que una es la primaria Adolfo López Mateos, ubicada en el sector 6 de la Emiliano Zapata, que se inundó al estar cerca de un canal y fue de las que tuvo mayores afectaciones, porque además de la inundación se metió mucho lodo al plantel, por lo que les ha sido complicado iniciar clases normales.
La primaria Adrián Castrejón comparte edificio con la escuela Sentimientos de la Nación, de la colonia La Postal, que está también en una situación complicada.
Añadió que en esta escuela “una importante parte de la barda se colapsó totalmente. Hay algunos espacios del centro de trabajo abierto”.
Otra es la Emiliano Zapata, que comparte edificio con la primaria Independencia, ubicada en la Calle 18, de la colonia Zapata, donde dos pedazos de las bardas se cayeron, “tenemos estos tres ejemplos, de muchos más que pudiéramos comentar”.
Sobre cuándo podrán regresar a clases normales, Walter Añorve dijo que no sabían y que las autoridades educativas deben tomar con seriedad este tema de reconstrucción, de limpieza profunda y de atención a los centros de trabajo. “Como vayamos viendo el nivel de seriedad de las autoridades, se regresará a las escuelas inmediatamente. Pero es una forma de decirle a la SEG que esto todavía no está normal, que aquí todavía hay afectaciones, que se requiere de atención a las escuelas”, manifestó Walter Añorve.
Subrayó: “En estos momentos no hay condiciones para que se pueda decir que se puede regresar de manera normal a las aulas, en un número importante de las escuelas. En algunas ya lo hicieron, pero otras no tienen las condiciones, pero eso no significa que los maestros estén en sus casas, descansando, y se va a atender a los niños de acuerdo con el proceso de reconstrucción y que les dé seguridad a los alumnos”.
Mientras que el responsable en el puerto de la CETEG que preside Héctor Torres, el maestro Saúl Demetrio dijo que las clases se han estado reanudando de manera pausada. Señaló que en algunas escuelas no se ha retirado totalmente los escombros y las estructuras que cayeron de los techados.
Demetrio Félix dijo que algunas escuelas ya están dando clases en su horario normal y otras establecieron estrategias, para dar clases con horarios de clases de dos horas, o dando guías. Otros van dos veces a la semana, para trabajar con los alumnos. En las secundarias se estableció atender a los alumnos por grados.
Para finalizar, dijo que es cierto que las autoridades educativas han estado visitando las escuelas, pero el apoyo no ha llegado y es necesario para que se puedan comprar los equipos y materiales que se perdieron, así como empezar a trabajar de manera normal en las aulas, porque en las actuales condiciones es imposible que estén los maestros.
Así quedó el techo de una parte del Ayuntamiento tras el paso del huracán Foto: Karina Contreras
Han pasado tres meses del impacto del huracán Otis en Acapulco y el Ayuntamiento de Acapulco no ha reparado el techo de la sala de espera de la Presidencia donde despacha la alcaldesa Abelina López Rodríguez y que da también a la sala de Cabildo.
En esa área también se encuentran las dos oficinas de los síndicos y lleva a la Secretaría General del Ayuntamiento. El paso del huracán dañó severamente el Palacio Municipal en varias oficinas y colapsó la pared donde estaban plasmados los rostros de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa.
En el lugar no se puede estar por el intenso sol que entra al no haber el techo, porque no ha sido reparado; además se ve que en esa zona no se ha hecho ningún tipo de trabajo. Tiene colocada tablas de triplay en unas oficinas para ingresar a presidencia. En la parte de arriba se ve un letrero que dice: “Sala de Juntas” y en esa zona no se ha hecho limpieza porque todavía se ven los pedazos de metal y el plafón que cayó durante la tormenta en los escritorios.
De acuerdo con trabajadores de las regidurías, todavía no todos se presentan a trabajar a las oficinas y sólo lo hacen por días en común acuerdo con su jefe. En una visita alrededor de mediodía la mayoría de los trabajadores de las regidurías estaban platicando o con sus celulares en la mano, mientras afuera decenas de sindicalizados andaban en campaña para la renovación sindical de una de las secciones que aglutina a trabajadores. (Karina Contre-ras).