Jacob Morales Antonio
Trabajadores de reparto de Femsa (Coca-Cola) de Acapulco, indicaron que salen con miedo a trabajar, luego de los ataques del jueves pasado a dos camiones de reparto de Grupo Modelo y Sigma, y del automóvil de su compañero de ventas, que dejó a dos muertos ese día, y otro herido con muerte cerebral.
Este lunes los camiones de reparto salieron, con tres horas de retraso de la bodega ubicada en avenida Cuauhtémoc, casi frente al Ayuntamiento del municipio, debido a que solicitaron que los acompañara en sus trayectos por la ciudad un agente de la Guardia Nacional para resguardarlos.
En la reunión que tuvieron los trabajadores con las autoridades de seguridad el viernes, luego de parar actividades, este lunes se les indicó que no sería así el resguardo, y que habría un despliegue en las colonias donde entregan productos.
Uno de los trabajadores de la empresa refresquera informó este lunes que regularmente salen a las 7 de la mañana de las instalaciones, a donde regresan una vez que hayan concluido la entrega de todos los productos a las misceláneas, tiendas de autoservicios, restaurantes y fondas de sus rutas.
Un solo camión surte a diario a unos 60 establecimientos de diferentes giros que venden refrescos de la marca. El trabajador dijo que habitualmente concluyen su jornada entre las 8, o incluso algunos hasta las 10 de la noche, dependiendo del ritmo de entrega y la ubicación de los establecimientos.
Ahora el horario lo han reducido a 4 y 5 de la tarde, pero además hay compañeros de otras rutas que los apoyan para terminar lo antes posible la entrega de las bebidas gaseosas.
El trabajador entrevistado comentó que junto a otros dos compañeros que recorren su ruta en el centro de la ciudad, o los que están en la zona suburbana, están pendientes de las motocicletas, porque fue en estos vehículos donde se trasladaron quienes atacaron a sus compañeros.
Comentó que desconoce los motivos del ataque a los vehículos de reparto y de ventas, pero ahora todos tienen miedo de salir a trabajar, pero lo hacen porque tienen una familia que mantener, y aunque no tienen nada con que defenderse, lo único que les queda es estar alerta.
En el recorrido por la ciudad, en colonias como Progreso, Emiliano Zapata, el Centro y aledañas, los propietarios de algunas misceláneas y fondas, comentaron que desde el jueves por la tarde ya no les surtieron refrescos, pero que durante la mañana les habían hablado los responsables de las rutas, y les informaban que estaban por llegar con sus pedidos. Pese a que no se había surtido, los refrigeradores tenían gaseosas aún.

