El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil estatal, Roberto Arroyo Matus, reconoció que en Acapulco se tuvieron que bajar de 80 refugios temporales a 35 debido a que muchos de ellos eran escuelas que fueron afectadas por el huracán Otis en octubre pasado.
Aseguró que a pesar de ellos se tiene la capacidad de albergar a las familias que lo requieran en caso de ser necesario, pues cuentan con alimentación, agua potable y atención médica y sicológica. Aseguró que los 35 refugios temporales son seguros y fueron revisados por la unidad de inspección para ofrecer mayor seguridad a los ocupantes.
Indicó que han estado haciendo recorridos en las zonas que han identificado como de riesgo y donde hay una cantidad de personas asentadas por lo que están haciendo es visitas directas para estar en contacto e informarles las recomendaciones para las lluvias. Dijo que la gente recibió bien la información y ahora saben que en caso de un fenómeno se tienen que dirigir a los refugios temporales.
El funcionario advirtió que hay zonas donde pueden darse deslaves, por lo que se deben ir a los refugios temporales para su resguardo. Añadió que la alcaldesa Abelina López Rodríguez les ha informado que más o menos son 5 mil familias que están asentadas en zonas de riesgo.
Sobre los escombros que hay todavía sobre el río de El Camarón, el funcionario dijo que han estado insistiendo a Capaseg y al mismo Ayuntamiento para hacer la limpieza. Señaló que todavía hay varios lugares todavía que se tienen que limpiar como el río Colacho donde hay una gran cantidad de lirio, pero se está trabajando para llevar a cabo la limpieza antes de que llueva.
Sobre el incendio en la sierra, entre los municipios de Heliodoro Castillo (Tlacotepec) y Atoyac, y donde los campesinos piden ayuda para sofocarlo, el responsable de Protección Civil, Roberto Arroyo, dijo que se enteró del sainiestro en la mañana de este martes y que atenderán el incedio trabajadores de la Comisión Nacional Forestal, de la Semarnat y de la dependencia que encabeza, así como el apoyo del Ejército.
El funcionario dijo que no habían recibido ninguna solicitud de las autoridades municipales, pues normalmente son las que avisan o los comisariados, para apoyar en dicha situación, pero serán atenidos porque para eso están. Sobre que los campesinos están intentando apagarlo, pero carecen de equipo y dijo que en esas situaciones piden que nada más intervengan los que tienen capacitación porque es una “actividad de muy alto riesgo”.
Agregó que se tienen activos alrededor de 14 incendios y se han perdido por ello alrededor de 110 mil hectáreas en todo el estado, más de 30 mil en comparación con el año pasado, donde la región de la Tierra Caliente, por el caso de Coyuca de Catalán, se tiene una cantidad importante de hectáreas siniestradas.
El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del estado, Roberto Arroyo Matus, informó que ante el riesgo de lluvias intensas se cuentan con 626 refugios temporales, donde pueden albergarse a unas 132 mil personas, que se encuentran viviendo en zonas de barrancas.
El funcionario informó que se han estado visitando y avisando a las familias que viven en zonas de alto riesgo en Acapulco, por el deslizamiento de rocas y para decirles que estén conscientes que viven en lugares de peligro ante la temporada de lluvias.
Ayer en declaraciones por teléfono, dijo que el pasado viernes junto a la presidenta, Abelina López Rodríguez, hicieron la notificación a quienes viven en zonas de alto riesgo, y que también se colocaron anuncios preventivos de qué hacer en caso de huracanes.
Recordó que en una de las colonias que se visitó hubo varios que desaparecieron porque una vivienda colapsó “desafortunadamente y no queremos que esas condiciones se vuelvan a repetir y que la población tenga mucho cuidado en esa temporada”.
“La presidenta municipal nos hizo favor de acompañar a un recorrido por zonas de alto riesgo para informar principalmente de las medidas preventivas a los vecinos, fuimos a las colonias 20 de Noviembre, en Jardín Mangos y en Nueva Era”, dijo.
Abundó que por parte de los empleados de Protección Civil se entregaron volantes informativos, se rotularon bardas y recomendaciones de qué hacer en caso de ciclones y huracanes, y los lugares de donde se encuentran los refugios temporales habilitados para eso.
Detalló que la actividad es por instrucciones de la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda, que se encuentra preocupada por el bienestar de los ciudadanos, y se llevarán a cabo en lugares como Chilpancingo, en Tecpan de Galeana, Coyuca de Benítez, pero también en la región de la Costa Chica.
Arroyo Matus dijo que se cuenta en Guerrero con 626 refugios temporales, donde pueden albergarse a unas 132 mil personas, que se encuentran viviendo en zonas de barrancas, laderas inestables, que están consideradas de riesgo.
“Hay familias que habitan en zonas de barrancas, deslizamiento de rocas y le hemos dicho que estén conscientes de la peligrosidad, para que reflexionen y estén conscientes de que están en zonas de riesgo para cuando impacte un huracán”, dijo.
La alcaldesa, Abelina López Rodríguez, y el secretario de Gestión de Riesgos y Protección Civil del estado, Roberto Arroyo Matus, recorrieron sitios de riesgo de las colonias Jardín y 20 de Noviembre, donde informaron a los ciudadanos sobre los sitios de alto riesgo, así como la ubicación de los refugios temporales, y atender el llamado de las autoridades para evitar situaciones de riesgo en caso de tormentas o huracanes.
López Rodríguez dijo que se está haciendo un trabajo conjunto con los otros órdenes de gobierno y que Acapulco tiene 5 mil viviendas en alto riesgo a los que ya se les está avisando para que ubiquen su refugio temporal, que son 35 distribuidos en el puerto. Les pidió a los vecinos que si ven peligro no se queden en casa y se trasladen a los refugios.
El recorrido se llevó a cabo sin invitación a medios de comunicación y la alcaldesa informó en redes sociales. Otro recorrido que hizo fue la revisión de los cauces y canales pluviales. Mientras en un boletín de prensa se informó que la alcaldesa y el funcionario supervisaron la colocación de señalización en la zona.
El recorrido inició en la calle Juan Álvarez, en la parte alta de la colonia 20 de Noviembre, y llegaron al andador Cuauhtémoc, en la parte alta, donde inspeccionaron el deslizamiento de rocas y acordaron con los vecinos obras preventivas. Se añade que el funcionario de Protección Civil estatal, Roberto Arroyo, explicó que con esas visitas se busca delimitar zonas de alto riesgo y zonas que fueron severamente afectadas por el huracán, por lo que recomendó a los vecinos seguir las indicaciones en casos de lluvias, y con ello evitar pérdidas humanas.
Los trabajadores de Protección Civil colocaron advertencias que decían: “Precaución, zona de alto riesgo” y “Precaución vivienda inhabitable”, las cuales fueron colocadas en casas que fueron afectadas por el huracán Otis en octubre pasado y que devastó a Acapulco.
La alcaldesa de Acapulco Abelina López Rodríguez y el secretario de Gestión de Riesgos y Protección Civil del estado, Roberto Arroyo Matus (atrás) durante su recorrido de este viernes Foto: Ayuntamiento de Acapulco
El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del estado, Roberto Arroyo Matus, declaró que es responsabilidad del gobierno municipal el retiro de los anuncios espectaculares.
Además, dijo que hay construcciones que sí están respetando los lineamientos de construcción que se diseñaron después del impacto del huracán Otis, ocurrido el 25 de octubre.
Consultado vía telefónica por qué no se han retirado los anuncios espectaculares, si hay un decreto que los prohíbe, el funcionario del estado dijo que después del impacto del meteoro retiraron 14 anuncios de la zona de Diamante y Llano Largo.
“Nosotros hicimos la verificación, pero es una tarea que le corresponde a los municipios de Coyuca de Benítez y Acapulco, nosotros verificamos que se cumplan los lineamientos, pero son los municipios que deben tomar las previsiones”, respondió el secretario.
Agregó que los espectaculares que ellos retiraron de la zona Diamante y Llano Largo algunos fueron con el apoyo del Ejército, pero “es una actividad que le corresponde a los municipios”.
Sostuvo que el gobierno municipal es quien otorga los permisos y regula; en el caso de la secretaría a su cargo lo que hace es verificar que se cumpla con los lineamientos que se establecieron.
Por otra parte, de lo dicho por el presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Guerrero, Pablo Arellano Delgado, de que las construcciones se están haciendo como antes del huracán, dijo: “hemos dado seguimiento a algunas construcciones donde se nos da el acceso y hay varias que sí aplican los lineamientos”.
Sin embargo informó que está en proceso un documento que se está integrando con opinión del Programa de Naciones Unidas, de los colegios de profesionales y el gobierno para ver el tipo de cristal que se debe utilizar para las ventanas y la cantidad de anclajes para las láminas de los techos.
Los dos incendios forestales activos fueron controlados por los brigadistas, uno en la colonia 20 de Noviembre y otro en el poblado de San Agustín.
Los bomberos aseguraron que solamente quedaron fumarolas en los dos incendios forestales y que hay vigilancia permanente para que no se reactive el fuego.
El incendio forestal de la colonia 20 de Noviembre dañó 6 hectáreas de pastizales y árboles en la parte alta, en las antenas de televisión y radio.
Ayer en la mañana subió un grupo de brigadistas para continuar las maniobras de control de fuego. El incendio estuvo activo más de 40 horas.
Los brigadistas se quedaron hasta ayer en la tarde para evitar que el fuego se reactivara por los fuertes vientos que hay en la parte alta de la ciudad.
Mientras que el incendio forestal del poblado de San Agustín, ubicado en la zona rural, fue sofocado por los bomberos del municipio.
El incendio forestal dañó igualmente 6 hectáreas en la parte alta del poblado mencionado.
Asimismo, los bomberos acompañados de trabajadores de Conafor controlaron el fuego ayer en la mañana, y se quedaron hasta la tarde para vigilar que no se reactivara.
Los brigadistas utilizaron motobombas y guardarrayas para “atrapar” el fuego y controlarlo en una zona accidentada. Además usaron herramientas como palas, picos, machetes y rastrillos.
El fuego en San Agustín estuvo activo más de 30 horas en una zona de pastizales, árboles secos y troncos de madera.
Según los bomberos no hubo riesgo en las viviendas durante el incendio forestal en la colonia 20 de Noviembre y en el poblado de San Agustín.
Los brigadistas aseguraron que los fuentes vientos complican los trabajos de control de fuego, el terreno accidentado y la falta de trabajadores.
Afirmaron que los incendios forestales son provocados por las personas que hacen quema de basura y se le sale de control y por los campesinos que limpian sus predios para sembrar.
Indicaron que después del huracán Otis, dejó “combustible” en toda la vegetación de Acapulco, es decir ramas y troncos de árboles secos expuestos.
De los 15 incendios la mitad ya están sofocados: Arroyo Matus
El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, informó que de los 15 incendios en Guerrero, ya la mitad están sofocados y en Acapulco está activo uno en El Quemado.
Mientras el de San Martín El Jovero, en Las Orquetas y el de la 20 Noviembre en el puerto han sido sofocados. Recordó que el año pasado Guerrero quedó en el tercer lugar con números de incendios en el país y en este momento Acapulco tiene el primer lugar en el estado por la cantidad de incendios que se han estado produciendo.
Como ya ha informado El Sur en ediciones pasadas, en Acapulco se han producido incendios en la unidad habitacional El Coloso, en Llano Largo, en la colonia 20 de Noviembre, por la zona de la colonia Jardín, y cerca de la colonia Los Dragos que duró más de una semana, entre otros.
En declaraciones en el Mundo Imperial, donde se desarrolla el Tianguis Turístico, el funcionario del estado dijo que hay alrededor de siete siniestros activos y que éstos se encuentran en municipios como Metlatónoc, Tlacoachistlahuaca, Arcelia, Cochoapa, San Luis Acatlán y en Coyuca de Benítez, mientras que los de Coyuca de Catalán, de Chilapa, que era un tiradero, así como en Zirándaro ya están controlados.
Informó el responsable de Protección Civil que 14 de los 15 incendios son forestales y uno suburbano que es el de tiradero de basura que se tuvo en Chilapa.
El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del estado, Roberto Arroyo Matus, reconoció que no hay empleados suficientes para vigilar que la reconstrucción de los hogares afectados por el huracán Otis siga los nuevos lineamientos, y destacó que la recuperación de las embarcaciones hundidas es lenta por los procedimientos de las aseguradoras.
En la sección de preguntas de la conferencia de prensa del jueves para anunciar un foro del atlas de riesgo en el Instituto Tecnológico de Acapulco (ITA), al funcionario estatal se le preguntó por la reconstrucción que se lleva a cabo en el municipio y si se están siguiendo los lineamientos de reconstrucción emitidos por el gobierno estatal.
Arroyo Matus respondió que “estos lineamientos se están tratando de observar, naturalmente no tenemos el personal suficiente para poder estar vigilando cómo se está construyendo; no, no somos suficientes”.
Pidió a los medios de comunicación dar a conocer “alguna condición que se presente, alguna deficiencia que se aprecie que se está construyendo de la misma manera, nos lo hagan saber para que podamos intervenir”.
Reivindicó al equipo que integra la unidad de inspección de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil que encabeza, pero “somos un número limitado, nos estamos apoyando con los compañeros también de las unidades municipales, tanto de Coyuca como de Acapulco”.
“Sin embargo, pues creo que nunca va a ser suficiente el personal y dentro de algunas directrices que estamos siguiendo, lo comentaba hace unos momentos, el gobierno de México, por ejemplo, a través de la Coordinación Nacional de Protección Civil, nos está entregando alrededor de 24 láminas para poder reemplazar y sustituir aquellas que perdieron la población damnificada”, expuso.
Contó que este apoyo se está entregando y al beneficiario se le indica que “trate de seguir unos lineamientos, una cartilla especial que se les recomienda para que fijen esos materiales de manera más apropiada.
Dijo que la lámina “no es mala; a pesar que se perdieron en todos lados ese tipo de techumbre ligeros, es buena, pero hay que saberla fijar y justamente lo que está haciendo es redoblar los sistemas de fijación, indicarles cómo se debe llevar a cabo esa reconstrucción para que no vuelvan a aparecer ese tipo de embates de la naturaleza”.
Mencionó que en el foro, los ponentes hablarán de experiencias de programas de reconstrucción y destacó la aplicación de éstos en ciudades del Caribe “que tienen embates de manera muy regular de fenómenos de este tipo y realmente ya no tienen tantos problemas; los hay, pero son ya más limitados porque han logrado pues dominar esa condición de ráfagas de vientos fuertes a través de una técnica más apropiada de construcción”.
Un reportero le preguntó sobre las embarcaciones hundidas en Acapulco y Arroyo Matus respondió que la recuperación de éstas es un “proceso lento en donde tiene que ver mucho también las aseguradoras, deben agilizar, digamos, sus procedimientos para que se puedan retirar lo más pronto posible estas embarcaciones”.
Dijo que el trabajo de la Secretaría de Marina (Semar) ha sido “extraordinario, no se ha parado con la búsqueda de algunas personas desaparecidas, que están reportadas como desaparecidas ahí en la bahía o en algunas del mar, se sigue con ese proceso”.
Agregó que también continúa el reflotamiento de las embarcaciones afectadas y “se sigue retirando una gran cantidad de toneladas de escombro del mar, sabemos que esto puede afectar”.
Indicó que hay un “avance sustancial, poco a poco se ha logrado el reflotamiento de algunas embarcaciones que estaban hundidas y que están enteras como para reflotarlas; otras que fueron golpeadas y que fueron destruidas, pues hay que retirar los escombros”, y agregó que el monitoreo de la Semar indica que no hay una “evidencia clara de que haya un problema debido a diésel o algún tipo de combustible en la zona de la bahía, más que los niveles normales”.
No dio una cifra precisa de embarcaciones recuperadas, pero indicó que de las aproximadamente 380 hundidas que son reportadas por la Semar, 80 fueron recuperadas “y se tenía ya por lo menos estaban extrayendo alrededor de entre 3 hasta 4 toneladas diarias de escombros del mar”.
El titular de Protección Civil de Guerrero, Roberto Arroyo Matus, declaró que luego de una serie de visitas al puerto de Acapulco luego del impacto del huracán Otis hace dos meses, no han encontrado edificaciones con daño estructural.
Asimismo, comentó que en Playa Bonfil hubo muchas afectaciones y se ya entregan dictámenes a los afectados.
En breve charla telefónica, abundó que “hay varios (edificios) que se han revisado, sobre Costera y fuera de la zona de playa, y de lo que hemos visto han sido solamente daños en fachadas y recubrimientos, en acabados, no hay daños estructurales, en los que hemos podido visitar y hemos visto daños en estructuras ligeras como espectaculares o antenas de trasmisión pero no, no hemos visto (edificios) con daños estructural”, por lo que aceptó se trata de edificaciones que pueden ser reparadas.
Son problemas básicamente de elementos no estructurales, que no son vitales para el funcionamiento de la estructural y se trata sólo de reponer el acabo que se perdió”.
Arroyo Matus aceptó que muchos de los propietarios de los edificios revisados tuvieron temor de que quedaran inservibles ante lo aparatoso de los daños y la apariencia que dan; “sí es, dan un aspecto bastante impresionante pero no, no hemos visto daño estructural”, añadiendo que se han revisado escuelas, edificios de gobierno y hospitales, principalmente.
Respecto al edificio de la Universidad Americana de Acapulco, cuyo patronato anunció en un comunicado el cierre de sus instalaciones ya que “sufrieron graves daños en la infraestructura, edificios, y áreas externas dejándolas inoperantes”, y que “se cuenta con un dictamen de seguridad estructural y reporte de daños en donde derivan los cuantiosos dañados que provocó el huracán”, el funcionario estatal comentó que no tiene datos al respecto, siendo que su dependencia no visitó el lugar.
Por otro lado, relató que luego de una serie de visitas a la zona de Barra vieja, donde Playa Bonfil, “se han entregado ya dictámenes a los propietarios (de restaurantes y casas) para que realicen sus gestiones; se visitó el lugar y sí, es un problema serio porque la franja de arena se perdió”.
Desafortunadamente muchos restaurantes que están sobre la franja de arena, donde la zona federal sí tuvieron muchos destrozos, reveló “y sí perdieron buena parte de cimientos y la franja de arena se perdió, aunque es muy probable que se recupera con el paso del tiempo”.
El secretario de Gestión Integral de Riesgo y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, aseguró que varios hoteles impactados por Otis han sido revisados, pero “afortunadamente no hay daño estructural”.
“En todo lo que hemos podido recorrer, hemos visto que no hay daño estructural. Propiamente, la esquela de las estructuras está en muy buen estado. Lo que se perdió básicamente son fachadas, recubrimientos y acabados”, respondió el funcionario cuando se le preguntó sobre si los hoteles están en condiciones de recibir a los turistas para la temporada de Navidad y Año Nuevo.
Indicó que han visitado alrededor de 20 hoteles, sobre todo de la zona Dorada, que tienen afectación en sus decorados, pero no en la estructura.
Señaló que la recuperación de los edificios será una actividad lenta, pero están trabajando en tener sus recubrimientos y cristales.
Arroyo Matus señaló que después del huracán Otis se tendrán que cumplir normas más estrictas, porque “está visto que con este tipo de fenómenos, de esta categoría, no se puede reconstruir igual. Se tiene que hacer un esfuerzo para que tengan recubrimientos y protecciones de tipo anticiclónico”.
Agregó que de deben tener estructuras más resilientes y las mallas anticiclónicas serán prácticamente obligatorias, sobretodo para los edificios altos, “por el nivel de fuerza que se puede ejercer sobre ellos”.
Adelantó que se va restringir que se vuelvan a construir espectaculares, que no tuvieron una condiciones de resilencia apropiada, que se tienen que hacer correcciones también en las normas técnicas, porque “se planteaban velocidades de viento de un máximo 200 kilómetros por hora, y ahora lo vivimos, que se excedió en más de 130 kilómetros, por lo que hay que reformar más la norma, para que sea más apropiada”.
Dijo que es algo que se está trabajando con el Centro Nacional de Prevención de Desastres, para actualizar esa normatividad, porque fue completamente rebasada.
En declaraciones al concluir la toma de protesta del nuevo comandante de la Novena Región Militar, Enrique Martínez López, el funcionario dijo que se ha avanzado en la limpieza de Acapulco, luego de que con el huracán Otis resultó completamente devastado y con alrededor de 800 mil personas damnificadas y 273 mil viviendas afectadas, que tuvieron daños entre severos y menores.
Los daños principales fueron el arranque completo de las techumbres, que en su mayoría eran de lámina.
Añadió que lo que se está planteando es que cuando se entregue el dinero para la reconstrucción, intervengan autoridades de Conavi, para recomendar cómo tener una vivienda más resiliente y no se repitan este tipo de condiciones.
Aseguró que se hay un avance muy sustancial, sobre todo en el levantamiento de escombro y residuos sólidos, tanto en Acapulco como en Coyuca de Benítez.
Dijo que han retirado alrededor de 300 mil toneladas de basura, pero todavía hay mucho que hacer, pues se habla de que el 40 por ciento de los desechos están todavía en las calles.
Arroyo Matus señaló que la alcaldesa Abelina López Rodríguez manifestó en la reunión, que tuvieron este lunes, que es necesario contar con más carros de volteo y acelerar la recolección de basura.
El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus durante su comparecencia ante comisiones del Congreso local en la sala José Francisco Ruiz Massieu como parte de la glosa del segundo informe de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda Foto: Jesús Eduardo Guerrero
Lourdes Chávez
Chilpancingo
El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, afirmó que era imposible evacuar en tres o cuatro horas a casi un millón de personas de Acapulco, ante el inminente impacto del huracán Otis, hace un mes, y lo mejor que pudo ocurrir fue el resguardo de la población en sus viviendas. Incluso, reveló que refugios que no fueron ocupados resultaron destruidos.
En la glosa del segundo informe de gobierno ante diputados en la sala José Francisco Ruiz Massieu, indicó que en adelante será necesario mejorar la estructura urbana, sobre todo en el sector turístico, y en la instalación de espectaculares, para resistir los embates de los fuertes vientos de fenómenos meteorológicos como éste, que pueden repetirse.
“Fue insuficiente e inapropiado el sistema que era normal para tiempos anteriores, pero ahora con los huracanes de este tipo que pudieran ser más recurrentes, pudiera requerirse algo similar como lo que se está haciendo en Cancún, en el Golfo de México, para resistir estos embates. Lo vamos a tener que hacer, va a ser obligatorio, vamos a hacer un esfuerzo para que se cambie, como una norma emergente, que se cambien los sistemas de fijación y se mejore la calidad de los espectaculares”.
Arroyo Matus añadió que tampoco puede haber hoteles sin seguros contra desastres.
Las advertencias de la Secretaría
Tras defender la actuación del gobierno estatal y federal frente a las afectaciones del huracán, la diputada de Morena, Beatriz Mojica Morga, señaló que aunque Acapulco está destrozado, la cantidad de muertos es mucho menor a otros fenómenos que tuvieron menor impacto en la destrucción.
Llamó a mirar hacia el futuro para mejorar las condiciones: que se hagan mejores viviendas, que haya mayor atención al medio ambiente, que se generen lineamientos estrictos de construcción “ya no podemos seguir con los espectaculares que cayeron en las casas, mucha gente le cayó un espectacular encima, la lámina cortó la cabeza a unas personas; tenemos que plantearnos otras cosas”.
La diputada del PRI, Gabriela Bernal Reséndiz, insistió en que, si hubiera habido alertas tempranas y apropiadas muchas personas seguirán con vida, o hubiera protegido las cosas que han construido con mucho esfuerzo.
El funcionario precisó que horas antes del impacto del huracán en Guerrero, el gobierno del estado se coordinó con las fuerzas armadas y la Guardia Nacional, pero la condición del meteoro rebasó todas las expectativas.
Aclaró que a las 6:30 de la tarde del 24 de octubre, se estimaba que el huracán Otis tocaría tierra entre Atoyac y Tecpan de Galeana, y en cuatro horas cambió su ruta hacia Acapulco “superó todas las expectativas, hay una destrucción enorme”.
En otro momento, puntualizó que “se ha comentado que se pudo haber evacuado la población de Acapulco, (pero) sería un imposible, a las 18 horas era categoría 4 apuntando a Tetitlán (en Tecpan de Galeana), y básicamente en pocas horas se transformó en fenómeno extraordinario, devastador… evacuar a las personas en tres o cuatro horas es imposible, a casi un millón de personas no se puede desplazar en tres horas, es completamente impensable, lo mejor que pudo hacer la población fue resguardarse en sus viviendas”.
Informó que hubo 70 acciones de información: se emitieron diez boletines generales a través del Centro de Alertamiento; cinco días antes se emitieron 28 boletines especiales, dos oficios urgentes extendidos a los 81 alcaldes y al Consejo Estatal Protección Civil, y desde el 22 de octubre comenzó la campaña de alertamiento y difusión para municipios, y se activaron todos los protocolos en el Sistema Estatal de Protección Civil.
Además de los mensajes de alertamientos en redes sociales, para las personas que no acostumbran a escuchar los medios masivos, indicó que hubo perifoneo en varias zonas, de donde la gente se retiró más tarde.
Señaló que es una visión errónea decir que no se dio aviso a tiempo a la ciudadanía, porque el personal se arriesgó y sigue arriesgando la vida.
“Ayer dos alacranes le picaron a un comandante (cuando) seccionaba una palma, a pesar de la experiencia del personal, hubo dos accidentes con motosierras. Han seleccionado tres mil árboles en cuatro o cinco partes, para poder llevarlo a los escombros, o a un lugar de reciclaje si es posible”.
Necesarias, más estaciones meteorológicas
Del PRD, Jennyfer García Lucena, cuestionó si es suficiente la inversión aplicada en mantenimiento preventivo de estaciones, repetidores y puestos centrales que conforman el Sistema de Alerta Hidrometeorológico de Acapulco, y sobre el monto estimado para la reconstrucción.
El funcionario indicó que la estación meteorológica de Acapulco, con medidores de velocidad del viento y de precipitaciones, fue suficiente para alertar a la población. Sin embargo, reconoció que además del seguimiento satelital, se necesitan más estaciones meteorológicas en todo el estado para la prevención de desastres.
Sobre el fin de la declaratoria de emergencia que decretó la Comisión Nacional Protección Civil (CNPC), con base en protocolos, precisó que no es necesario tenerlo donde no hay lesionados, y la temporalidad del mecanismo es de máximo ocho días, y ahora está en la etapa de recuperación.
Señaló que la estrategia para volver a la normalidad está operando, y una cantidad importante de hoteles y casas de huéspedes que tuvieron daños menores, pero los de gran altura de la zona Diamante podrían tener un avance al término de este año.
Sobre el costo de las afectaciones, mencionó que hay estimaciones de diferentes medios por el orden de 65 mil millones de dólares, pero el gobierno del estado aún no determina el monto real.
Destacó la promesa del gobierno federal para tratar de reconstruir lo antes posible los municipios Acapulco y Coyuca de Benítez.
Informó que los inspectores reportaron alrededor de 450 palapas perdidas, prácticamente total de las instaladas. Incluso, mencionó que, desde el Centro de Mando instalado por Otis en las instalaciones de la Marina, “a 50 metros de la playa, veíamos cómo volaban las palapas, fue con mayor intensidad en la Zona Diamante y en Pie de la Cuesta”.
Sobre la declaratoria
de emergencia
La diputada del PRD, Patricia Doroteo Calderón, pidió saber la proyección de riesgos en Guerrero, y por qué 45 municipios de Guerrero fueron eliminados de la declaratoria de desastre original, tras Otis.
Arroyo Matus aclaró que el gobierno estatal hizo todo lo posible por incluir en la declaratoria de emergencia del huracán Otis a 47 municipios, pero la Comisión Nacional de Agua Potable (Conagua) verificó los niveles de precipitación y vientos y consideró que sólo era justificada en Acapulco y Coyuca de Benítez.
Reconoció que hay comunidades con daños en que no se ha podido hacer llegar la ayuda, de 50 a cien familias, y están buscando los mecanismos para atenderlas.
Informó que están en proceso de consolidación el atlas de riesgo del estado, que al momento tiene 60 capas de información respecto a diferentes fenómenos naturales en la plataforma del Atlas Nacional de Riesgo.
Detalló que en Acapulco tienen estaciones meteorológicas pero faltan en todo el estado, incluso dijo que debía hacer una en Costera para observar de forma apropiada los cambios de los fenómenos meteorológicos para dar los avisos.
Consideró que el Fondo Solidario de Contingencias Naturales para el estado de Guerrero es suficiente, porque la atención a los desastres naturales nunca va a alcanzar, como en este caso.
Explicó que buena parte del PIB de México será destinado a la reconstrucción e infraestructura, “perdimos la casa de la Cultura, y muchas obras de arte, comentar que las normas para las estructuras deben cambiar de manera drástica para que no ocurra una tragedia de este tipo”.
Asimismo, señaló que la Secretaría a su cargo opera con recursos y equipo insuficiente, toda vez que requieren al menos el doble de personal e instrumentos para prevención y actuación, como el atlas de riesgo.
Dijo que alrededor de 300 elementos operativos y unos 20 administrativos, llamó a los diputados a considerar la posibilidad de incrementar el número de trabajadores de la dependencia.
Pidió al Congreso local que analicenlas propuestas señaladas en el presupuesto del 2024, que incluye 20 millones de pesos para la adquisición de equipo especial para integrar el atlas de riesgo, y 56 millones de pesos para una red acelerográfica para monitoreo de sismos y de lluvias.
El secretario de Gestión de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, informó que el viernes se envió la solicitud al gobierno federal para que emita una declaratoria de desastre en 11 municipios de Guerrero afectados por la tormenta Max, con el censo preliminar de daños, principalmente carreteras y ramales de terracería.
Informó que la solicitud prioritariamente por dichos daños es para Tecpan de Galeana, Coyuca de Benítez, Benito Juárez y Atoyac de Álvarez en la región Costa Grande, Acapulco, y en Costa Chica Ometepec y Tlacoachistlahuaca y en la Montaña Xalpatláhuac, Cochoapa el Grande, Acatepec y Malinaltepec.
En consulta telefónica, indicó que antes se tuvo la declaratoria de desastres con el fin de acceder a insumos y ayuda alimentaria.
El funcionario estatal señaló que justamente, este lunes se estaban revisando las observaciones a la solicitud, que les hizo llegar la Coordinación Nacional de Protección Civil.
“Desde ya hace unos días la gobernadora Evelyn Salgado Pineda emitió declaratoria de desastres, y se sigue recopilando información de manera específica en los municipios que resultaron afectados, con información georeferenciada para justificar plenamente la situación de desastre.
Recordó que las afectaciones son de vivienda, pero sobre todo en infraestructura de caminos y carreteras federales, nacionales y estatales, además de ramales de terracería que cortaron la comunicación con la zona serrana de Tecpan y de Atoyac.
Posteriormente, la información se remitirá a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para que corrobore los datos que integran el expediente de la solicitud de recursos de reconstrucción, por ejemplo de infraestructura carretera.
Recordó que el sábado estuvieron en el estado, en una reunión con la gobernadora apoyando este requerimiento, además de mandos de la Armada de México y la Defensa Nacional, la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa; la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes y el de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jorge Nuño Lara.
“Nos comentaron que enviarían a personal para llevar a cabo el censo que corresponde, de manera específica. Van a participar ‘servidores de la nación’, con el censo y el personal de la SCT”.
De los plazos, explicó que el viernes fue la fecha límite para ingresar la solicitud de declaratoria de desastres naturales que presentó la mandataria estatal. Aunque el proceso de revisión está en curso, aclaró siguen recopilando información con los tres órdenes de gobierno. Luego, Conagua hará las verificaciones.
Precisó que todavía no fluyen los datos de los daños causados por la tormenta de la semana pasada en la zona más agreste de la Sierra.
Durante la contingencia, se tuvo la declaratoria de emergencia para cuatro municipios: Tecpan, Atoyac, Coyuca de Benítez, Benito Juárez, pero la solicitud de la declaratoria de desastres es para 11 municipios, que incluye estos cuatro y algunos más de la Montaña y Costa Chica y Acapulco, dijo.
No descartó que puedan incluirse otros en el documento definitivo, para aquellos con cortes de infraestructura carretera y de caminos.
El informe preliminar de afectaciones ocasionadas por las lluvias registradas en el estado de Guerrero, provocadas por la tormenta tropical Max, incluye cinco municipios de la Montaña, cuatro de la Costa Chica, Acapulco, Chilpancingo y los de Costa Grande.
Señaló que las afectaciones de vivienda son atendidas por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), y las afectaciones a cultivos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural.
Sigue la revisión de los daños en Coyuca de Benítez, informa el alcalde
Por otro lado, el alcalde de Coyuca de Benítez, Ossiel Pacheco Salas, informó vía telefónica que el municipio entregó este lunes información para la declaratoria de desastres por las afectaciones de la tormenta Max, con todos los requerimientos.
Indicó que el plazo para concluir la entrega de la información es este martes, y pudieron entregarla con un día de anticipación.
“Dentro de lo que cabe, sólo hubo pérdidas materiales, sin decesos qué lamentar”. Reconoció la intervención de la Sedena, la Guardia Nacional y la Marina en la atención de la emergencia, con víveres y despensas que llevaron el sábado en diferentes rutas del municipio”.
Aclaró que esperarán el resultado de la solicitud en cuanto a los apoyos a la población. Confirmó que “servidores de la nación” también están levantando datos del censo de damnificados, mientras el Ayuntamiento recoge datos de afectaciones en las parcelas, y los daños a las carreteras son revisados con el gobierno estatal.