(Primera de dos partes)
Sin lugar a dudas, Rigo y Tamakú son los dos personajes más populares de Zihuatanejo, y claro que ponerlos a competir entre ellos sería muy difícil decidir el ganador, porque los dos tienen en su haber hazañas que no cualquiera podría repetir en toda su vida.
Por eso antes de ponerlos a competir resulta más conveniente buscar en lo que son parecidos.Rigo y Tamakú
Empezando porque ambos son costeños de Costa Grande y vecinos de nacimiento, Rigo de Tenexpa en el municipio de Tecpan y Tamakú de Lomas de Coyuca, y no de cualquier familia porque ambos se disputan parentesco con el profesor Lucio Cabañas y cuando se trata de saber cuál de ellos es el más radical, Rigo dice que siempre ha estado en la izquierda y en Zihuatanejo fue quien propuso al candidato del PRD que ganó por primera vez el poder municipal.
Aunque Tamakú tiene lo suyo porque en su tiempo fue el único que se atrevió a lucir una playera del EPR y por eso estuvo a punto de ser detenido por la Judicial y dice que lo salvó su ingenio porque cuando le preguntaron por qué traía esas siglas les repondió que eran las letras de su nombre.
–Cómo te llamas, pues –le preguntó el policía que ya sabía que su nombre era Roberto.
–Me llamo Erroberto Piza Ramos –respondió, y como no traía credencial no pudieron confirmar que mentía y lo dejaron ir.
Los dos costeños llegaron casi al mismo tiempo a Zihuatanejo, en la lejana época de los años setenta y fue aquí donde se dieron a conocer con sus nombres artísticos que los han hecho populares.
Rigo, cuyo nombre de nacimiento es Roosevelt, como el presidente de Estados Unidos, dice que desde joven su nombre artístico era Giovany Cabañas, pero que Jorge Bucio, uno de sus clientes fue quien lo bautizó como Rigo y cuenta así esa historia:
–Llegó un día a la peluquería una señora que me dijo: Mi niño, te traigo a mi marido para que le cortes el pelo, y en cuanto lo saludé, me respondió. Oye zanca, te pareces harto a un artista famoso. Espérame, no tardo. Y se fue. Al poco rato regresó, traía en sus manos un poster del cantante Rigo Tovar, lo extendió y me lo mostró. ¡éste eres tú! Cuando lo vi le dije, ¡Ah chingao, sí soy yo.
–Dónde te lo pongo.
–Gánchalo allí en la pared. Así dejé el de Giovany y nació mi nuevo nombre artístico.
En cambio dicen que Tamakú en su pueblo de las Lomas de Coyuca lo conocían como Tsekub Baloyan, el tío de Chanoc, el de las historietas, pero como no le gustaba ese apodo, porque el personaje era borracho y mujeriego, decidió irse de allí y se vino a Zihuatanejo donde nadie lo conocía. Aquí un día que se ejercitaba corriendo en la Unidad deportiva alguien que lo vio le gritó ¡Arriba Tamakú! Y como ese nombre le gustó, así se dio a conocer.
Cuando yo quise encontrar alguna diferencia en estos dos hombres de pelo largo y piel requemada, lo único diferente que descubrí fue su edad, porque el de Coyuca le aventaja a Rigo como 20 años, pero siempre lució joven por la vida sana que ha llevado.
Muchos lo dudan pero los dos son abstemios, nadie los ha visto borrachos y menos drogados.
Y así como Tamakú es un excelente corredor y emérito competidor maratonista que causaba admiración entre los atletas de alto rendimiento porque mientras la mayoría terminaban exhaustos y tirados en el camellón del bulevar de Ixtapa, Tamakú seguía corriendo sin parar y sin estar inscrito en la competencia.
Rigo en cambio le ganaba a cualquiera trabajando de pie cortando el pelo durante doce horas diarias, sin quejarse y sin recibir un premio por eso. Su mayor distracción era irse al Centro Social a bailar toda la noche con los grupos musicales de moda. Su afición al baile fue la inspiración para el primer centro de zumba que hubo en el puerto.
Mirándolo bailar desinhibido en el estacionamiento frente a su peluquería, la profesora Adoración abrió su escuela de zumba por la glorieta de la Fuente del sol.
–Llegaba yo, mi niño, abría las puertas de mi carro y ponía la cinta para la música a todo volumen y me ponía a bailar solo, algunas veces alguien se animaba, y así me quitaba el estrés.
La única vez que los vieron pelear fue para hacer reír al público. Y eso fue un domingo en el restaurante El Pueblito, y lo hicieron en su calidad de reyes de la alegría, porque los dos fueron coronados en el carnaval, uno en el 2006 y otro en 2007.
En esa confrontación los dos ganaron de risa y fue un espectáculo porque luego que Tamakú ganó por nocaut subió Rigo al ring gritando a todo pulmón: de rey a rey, reto a Tamakú, ganándose el aplauso del público que no dejó de reír hasta que ambos personajes se abrazaron después de algunas fintas de golpes.
Rigo cuenta que tiempo después de haber sido coronados llegó un día Tamakú a su negocio a preguntarle cuánto dinero le habían dado como rey.
–Nomás 30 mil pesos, mi niño.
–No me digas, le voy a ir a reclamar a Silvano (Blanco, alcalde de Zihuatanejo) porque a mí no me dieron nada Rigo.
–Y como se iba decidido a reclamar, le aclaré que no, que no me dieron nada, que al contrario, me había costado comprarme el traje que luzco en la foto de allí –dijo, señalando su pared.
Rigo cuenta que llegó solo a Zihuatanejo en 1972. Traía 15 pesos en su bolsa como capital para empezar su vida aquí.
–Lo primero que hice cuando llegué a la terminal fue caminar por el centro buscando alguna peluquería, y así llegué al Peluquín donde antes estaba la zapatería Canadá.
Le dije al peluquero que si me daba trabajo.
–Qué, ¿quieres ayudarme a barrer los pelos?
–No, señor, soy peluquero –pero no me creyó porque me veía muy chavo. Fue hasta que llegó su primer cliente y me dijo me quería ver si podía.
–Lo trasquilé y le gustó como lo hice.Cuando me preguntó dónde aprendí le dije que en México con un tío de la familia Cabañas. Los Cabañas de Atoyac, esos son mi familia.
–Tú eres de los míos, me dijo y luego descolgó su guitarra y me dejó trabajando, y cuando regresó le entregué lo que había ganado. Me dio la mitad, porque así es en este negocio, y comencé mi historia de Zanca.
Rigo dormía en la playa principal acompañándose de los gringos que ponían allí sus tiendas de acampar, hasta que un día Peluquín le preguntó dónde dormía y le dijo que en la playa, entonces le ofreció que se quedara en el negocio porque era riesgoso que se quedara en la playa.
A Tamakú lo de la vivienda le resultó más fácil cuando llegó a Zihuatanejo porque venía recomendado y entró a trabajar como conserje y velador del Cetis 45. Allí pasó su vida y aprovechó cuando los maestros de la CNTE tomaron las casas del Fovissste en 1986. Resistió todas las amenazas de los charros que lo querían desalojar. Cuando lo amenazaron de embargarle sus cosas nada más se rió.
–Llévenselas todas–respondió mientras se reía porque dice que su mobiliario se reducía a una mesa de cantina con sus cuatro sillas y un petate para dormir.
