Urge el alcalde de La Unión que se incluya al municipio en la declaratoria de emergencia

Integrantes del nuevo Cabildo de La Unión, encabezado por el presidente municipal José Francisco Suazo, a la derecha, en su toma de protesta Foto: Ayuntamiento de La Unión

Brenda Escobar

Zihuatanejo

El presidente municipal de La Unión, José Francisco Suazo Espino, hizo un llamado a los gobiernos estatal y federal, para que este municipio sea incluido en la declaratoria de emergencia por las afectaciones que dejó el huracán John.
Suazo Espino dijo que hay daños en 233 viviendas, así como en los sistemas de agua potable, también en el sector turístico y acuícola; además de caminos en mal estado.
Este lunes, en declaraciones a reporteros, Suazo Espino comentó que a una semana de haber rendido protesta como alcalde, ha estado atendiendo a las familias damnificadas por el huracán John. En ese municipio, “hemos estado atentos en El Naranjito, en donde agradecemos públicamente al Ejército por la coordinación, por la ayuda, por todo lo que han estado haciendo con el Plan DN-III, donde ellos están preparando la comida y nosotros pudimos atenderlos con la despensa, para que se prepararan esos alimentos”.
Señaló que “Protección Civil ha estado muy atenta, muy de cerca, revisando, haciendo un levantamiento de los daños. Podemos decirle que tenemos, en la localidad El Naranjito, hasta 142 viviendas con 568 personas afectadas”.
Agregó que en la comunidad La Villita, ubicada en la parte alta de la presa Morelos, “tenemos 86 viviendas afectadas y tenemos 344 personas que tienen afectaciones en sus hogares. En Zacatula son cinco viviendas, 20 personas afectadas. Hacemos un total de 233 viviendas con 932 personas damnificadas”.
“Ahí mismo, en la presa, tenemos a pescadores que están produciendo sus mojarras en jaulas y tenemos más de 500 jaulas, donde están criando esa variedad de pez, y estamos hablando que son más de 2 mil 500 mojarras por jaula, entonces, hay una gran pérdida y de verdad necesitamos urgentemente la ayuda del gobierno estatal, de la federación, y apelamos para que nuestro municipio también esté dentro de la declaratoria de emergencia”.
Suazo Espino añadió: “Tenemos afectaciones en algunos sistemas de agua potable en Zacatula, en Petacalco y en la misma cabecera municipal. Se nos tronaron las bombas por el crecimiento de los arroyos y hemos estado atentos”.
Dijo que, además, “tenemos afectaciones de un puente muy importante ahí, en el área de Las Juntas (de los Ríos), también estamos trabajando para incluir al sector turístico del municipio, a los enramaderos de Petacalco, Las Peñitas, Troncones y Majahua. Todo ese sector también sufrió daños y sí, la verdad sí hay elementos. Necesitamos y pedimos, a la vez, que nos puedan incorporar a ese grupo de municipios con daños para poder entrar a los programas de gobierno”.
Más adelante, Suazo Espino informó que luego de una semana, ha bajado el nivel del agua que inundó las casas en la comunidad El Naranjito, cuando las autoridades desfogaron la presa hidroeléctrica Morelos, “ya la mayoría de las casas están sin agua, pero ahora viene la etapa más difícil, la etapa de limpieza, de reconstrucción y volver a iniciar”.
“Ahí hay pérdidas de enseres domésticos, estufas, licuadoras, refrigeradores. La gente perdió todo, necesitamos ahí la mano amiga y la verdad, el Ayuntamiento como tal, no tiene la capacidad para ayudar. Por eso la petición de que nos incorporen dentro de los municipios para poder ser atendidos”.
Luego, el alcalde dio a conocer que para prevenir brotes de dengue en las comunidades afectadas, implementaron brigadas de fumigación, junto con el departamento de Vectores de la Secretaría de Salud, “hemos estado recibiendo llamadas donde nos dicen que a pesar de que se hizo la fumigación, hay bastante mosco y están solicitando una segunda brigada”.
“Incluso, me dicen los habitantes, ‘oiga, pues cambien de líquido porque a lo mejor el zancudo se hizo resistente a los implementos que están fumigando’, y vamos a ver para dar una segunda vuelta a la fumigación”, apuntó.

 

Hay mil 200 personas afectadas por John en Coahuayutla, afirman autoridades locales

Brenda Escobar

Zihuatanejo

El director municipal de Protección Civil de Coahuayutla, Concepción Núñez, dio a conocer que hay mil 200 personas afectadas de ocho comunidades, a causa de las lluvias provocadas por el huracán John, además de los caminos rurales.
No obstante, Concepción Núñez aseguró que el principal daño está en la carretera La Unión-Coahuayutla, “estamos incomunicados, no podemos salir por esa parte del municipio, porque la carretera está trozada en Las Juntas de los Ríos”.
Este lunes, vía telefónica, el funcionario municipal informó que en esa dependencia se encontraban integrando todo el expediente, con el recuento de los daños provocado por John, para hacerlo llegar a las autoridades correspondientes, “fueron muchos días de lluvia, desde el domingo 22 hasta el sábado 28 de septiembre. Hay comunidades afectadas por completo, donde las viviendas se cayeron, pero donde más nos pegó fue en los caminos y en las carreteras”.
Señaló que la parte de terracería que conecta con el puente que atraviesa el río en la localidad La Junta de los Ríos, que pertenece al municipio de La Unión y colinda con Coahuayutla, “está caída y la gente para pasar utiliza una escalera. Por esa parte estamos incomunicados”.
Indicó que las familias afectadas son de las comunidades Recodo, El Melonar, La Calerita, Cuauhtémoc, El Jazmín, La Corva, Matamoros y Gallo de Maciel, que perdieron sus casas y enseres debido a que la mayoría de las viviendas estaban construidas con adobe y otros materiales endebles. También sostuvo que por ese motivo solicitará que Coahuayutla sea considerado en la declaratoria de emergencia.
Mientras que, por separado, habitantes de la zona de la ribera del río Balsas informaron que el sábado y el domingo, la Secretaría de Marina envío despensas en un helicóptero oficial a los habitantes de El Jazmín y Matamoros, donde la mayoría de los vecinos resultaron con sus casas dañadas, debido al crecimiento del embalse de ese cuerpo de agua, “nos dijeron que nos iban a mandar más ayuda”.
En tanto que, en la cabecera municipal, uno de los vecinos vía telefónica comentó que el gobierno municipal, con sus propios recursos, habilitó la carretera de terracería que conduce a la comunidad La Garita, que conecta con la autopista Siglo 21 Morelia-Lázaro Cárdenas, “pero se corta seguido, porque acá arriba ha seguido lloviendo”.
Dijo que esa situación ha provocado que los proveedores de alimentos y servicios den más caro a los comerciantes locales, y en consecuencia, éstos también aumenten el precio, “lo que ellos nos dicen es que tienen que pagar casetas de la autopista y por eso ahorita están vendiendo más caro. ¿Qué le hace uno? Con la necesidad, nos tenemos que aguantar, pues qué más”.
Por separado, el comisario municipal de Santa Rosa, en la sierra de Coahuayutla, Gabriel Valle Trejo, estimó que se perdieron 300 hectáreas que estaban cultivadas de maíz tan sólo en esa región del municipio, “ya tomamos evidencias y las hicimos llegar a las autoridades, para ver si hay la posibilidad de que nos apoyen”.
Dijo que están concientes de que, “las autoridades están atendiendo afectaciones más graves que las que nosotros tenemos acá en la sierra. Por eso estamos siendo pacientes, pero queremos que las autoridades estatales y federales no se olviden que estamos incomunicados, que no podemos bajar ni a La Unión ni a Coahuayutla, porque la carretera está cortada en Las Juntas de los Ríos”.
Comentó que, “hasta donde sabemos, ahorita pronto no hay intenciones de arreglar esa parte, porque según se dice, va a seguir lloviendo y se corre el riesgo de que ese paso provisional también se lo lleve el río. Entonces, lo que más se necesita es que haya paso”.

 

Informa UPOEG sobre cortes de energía y caminos cerrados en 10 municipios de la Montaña

Carmen González Benicio

Tlapa

Los integrantes de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), región Montaña, informaron sobre afectaciones de energía eléctrica y caminos cerrados en sus comunidades de 10 municipios por el huracán John.
Los integrantes de la UPOEG se reunieron en la cancha de la colonia Fovissste, para informar sobre las afectaciones causadas del huracán, entre otras gestiones de su agenda.
El coordinador regional, Claudio Ortega Mendoza, informó que los municipios afectados por falta de energía eléctrica son Malinaltepec, Tlacoapa, Zapotitlán Tablas, Atlamajalcingo del Monte, Copanatoyac, Metlatónoc, Cochoapa el Grande, Acatepec, Atlixtac y Tlapa, porque en sus ramales principales se cayeron postes y cables, al reblandecerse la tierra.
Ortega Mendoza dijo que hay comunidades donde el servicio se está restableciendo, pero va lento o la energía va y vuelve, por los arreglos que hacen los trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), “un ejemplo es que el viernes llegó a Tlacoapa y hoy sábado ya no hay de nuevo”.
Dijo que la reunión sirvió para concentrar las comunidades afectadas por la falta de servicio y hacerle llegar una queja al superintendente estatal de la CFE, con quien mantiene comunicación para atender las fallas.
A los asistentes se les pidió que tengan paciencia, porque hay muchas comunidades de la región afectadas y que cada vez el cambio climático afecta con lluvias atípicas, aunque “sabemos que están desesperados, porque llevan más de 10 días sin luz”, les dijo a los presentes.
En esta asamblea estuvieron pobladores de la comunidad Cuamatzingo, municipio de Chilapa, para pedir que se les apoye para abrir su camino, así como el restablecimiento del servicio de energía eléctrica, luego de más de 15 días.
Los pobladores trajeron la encomienda de hablar por las comunidades de esa ruta, olvidada por las autoridades, al ser colindantes entre regiones y municipios, entre las comunidades Cuamatzingo y Cerrito de San Marcos, municipios de Chilapa, y Totoxocoyoc, municipio de Atlixtac, con alrededor de unos 2 mil habitantes.
Se entra por la ruta de Tlatlauquitepec-Chalma- Mexcaltepec 2, del municipio de Atlixtac.
El comisario de Cuamatzingo, Getulio de la Cruz Bello, así como los vecinos Lucio Nava Evangelista y Luis Bello Santiago, pidieron se reparen los postes que se cayeron y que se envíe maquinaria para abrir los caminos, porque para salir debieron caminar por tres horas hasta llegar a Mexcaltepec 2, donde tomaron otro carro, lo que son otras tres horas para llegar a Tlapa, a la reunión.
El principal, Luis Bello Santiago, dijo que llevan más de 10 días incomunicados, al ser pueblos retirados, y era la primera vez que informaban de sus afectaciones al camino, con postes caídos, siete viviendas de adobe colapsadas y afectaciones a sus cultivos, principalmente maíz.
Se mencionó que otra zona sin energía es la de San Lucas Teocuitlapa y sus ocho anexos, del municipio de Acatepec.
Los integrantes de la UPOEG se reunirán el próximo 9 de noviembre, para el seguimiento a las afectaciones y atención por parte de la CFE.

 

Recorre la alcaldesa comunidades rurales y ofrece apoyos tras el impacto de John

La alcaldesa Abelina López Rodríguez el sábado recorrió comunidades de la Ruta del Sol, en la zona rural de Acapulco, para conocer las afectaciones que tuvieron en esa zona tras el impacto del huracán John y se comprometió a seguir apoyando al campo.
En un comunicado de prensa, informó que visitó las localidades de Sabanillas, Ejido Nuevo, El Kilómetro 30 y El Kilómetro 40, donde escuchó a los habitantes y tomó nota de sus peticiones, entre ellas que le ayudaran con las afectaciones que tuvieron con el huracán.
Detalló que en la comunidad de Ejido Nuevo escuchó a los campesinos, cuyas cosechas se vieron afectadas luego del huracán John y se comprometió a trabajar de manera conjunta con los gobiernos estatal y federal para seguir apoyando al campo.
Que su gobierno seguirá destinando recursos públicos en quienes más lo necesitan, con los programas de semilla mejorada gratuita y el transporte de fertilizante a las localidades y continuará en esta ruta. (Redacción).

Temor y zozobra de vecinos del bulevar de Las Naciones por la lluvia del sábado

Afectaciones del huracán John en la Unidad Habitacional Luis Donaldo Colosio y el fraccionamiento Rinconada de Mar en Acapulco en Acapulco Foto Jesús Trigo

Aurora Harrison

La intensa lluvia que cayó el sábado debido a un sistema de baja presión inundó el bulevar de Las Naciones, provocó que la circulación fuera lenta, vecinos de la unidad habitacional Rinconada del Mar y Luis Donaldo Colosio estaban con zozobra que se les volviera a meter el agua, como ocurrió cuando impactó el huracán John que alcanzó dos metros.
El sábado la intensa lluvia que cayó inundó el bulevar de Las Naciones y provocó que la circulación en esa zona fuera lenta, ayer domingo no había agua y la circulación fluyó normal. Pero entre Ampliación Colosio y Rinconada del Mar había un encharcamiento grande de agua y hay mucho lodo.
En un video que circuló en grupos la noche del sábado se observa cómo personas cruzan el encharcamiento de agua que se hizo en la glorieta de Puerto Marqués, algunos llevaban en sus manos bolsas de plástico y en otros videos se ve como la circulación era lenta.
Ayer por la mañana en un recorrido por esa zona ya no había agua, pero en la unidad Colosio y en la zona de Rinconada del Mar los vecinos que seguían sacando sus muebles que se dañaron con el agua: en las calles hay lodo, colchones, ropa, muebles, refrigerados que ya no sirven y algunos encharcamientos de agua.
Había soldados haciendo labores de retiro de lodo y entregando despensas y agua para las personas afectadas; también había trabajadores de la Secretaría de Bienestar levantando el censo de las personas damnificadas y los vecinos pidieron que no dejaran a ninguno sin su registro.
El señor Hugo Alberto, tiene 20 años viviendo en la unidad habitacional Rinconada del Mar, desde hace años cada temporada de lluvias y huracanes la colonia se ve afectada con inundaciones, pero ninguna como la que sucedió con el huracán John, que alcanzó dos metros.
Abundó que lleva una semana limpiando su casa, perdió todo, colchones, sala, refrigerador, muebles, hasta documentos que se mojaron cuando se inundó su casa.
La lluvia que cayó el sábado debido a un sistema de baja presión provocó que el agua rebasara la banqueta, “me salí para quedar atrapado”.
Contó que él se encontraba solo, porque su esposa tiene una semana que está en la colonia 1 de Mayo con sus papás, hasta que pase la temporada de lluvias, “porque no tenemos otro lugar donde vivir, sabemos que estamos en zona de alto riesgo”.
“Creemos que si viene año con año nos tendremos que ir otra vez al cerro, en la colonia 1 de Mayo en la casa de mi suegra”, dijo el vecino que trabaja como taxista.
Jesús Quirino tienen 30 años viviendo en Granjas del Marqués, “nunca había pasado algo así, en Paulina hubo pero no llegó a los niveles de ahorita, también con Ingrid y Manuel, pero no igual, con Otis fue el daño por los vientos, pero ahorita no hubo vientos, pero la inundación fue más, casi cubre todo el primer piso de las viviendas”.
“Una catástrofe como esta yo creo que ni el gobierno puede hacer nada, la verdad, digo y no es que defienda al gobierno, pero estamos hablando lo que es humanamente posible, que está fuera del alcance, pero creo que pudiera ayudar mucho un encauzamiento del río”, dijo el vecino que ayer salió de su casa para hacer fila para una despensa.
Abundó que la lluvia intensa que cayó la noche del sábado encharcó rápido las calles “porque el agua ya está bien empantanada” y pensó que estaba iba a durar porque las autoridades estaban alertando de que tenía desarrollo ciclónico.
Las calles que conecta Rinconada del Mar hacia la unidad Colosio hay charcos de agua, lodo y también hay montones de basura que se ha acumulado debido de a que los vecinos han sacado las pertenencias que se les dañaron porque el agua inundó sus casas.
En la Luis Donaldo Colosio los vecinos también contaron que el sábado por la noche la lluvia nada más encharcó las calles principales y arrastró residuos sólidos.
La vecina Edith Atziri contó que el sábado que estuvo lloviendo fuerte pensó que iba a continuar así porque cayó mucha agua, y que nuevamente iba a pasar por lo mismo que los días cuando impacto el huracán, que inundó su casa y se resguardó en el segundo piso, que incluso estuvo a punto de romper la ventana para salirse por ahí.
“Nos confiamos, porque cuando el agua empezó a subir le dije a mi mamá hay que salirnos porque se va a poner feo, cuando ya caía la tarde del jueves (de la semana que llovió mucho) no nos pudimos salir por lo mismo que iba subiendo mucho, y dije vamos a quedarnos en el segundo piso, si sube más hay que correr para abajo pero no se podía porque el refrigerador tapaba la puerta como la sala, hasta que llegó Protección Civil que nos sacó”, contó.

Piden censo para todos

La vecina dijo que ayer que andaban los trabajadores de Bienestar anda los rumores que iban a empezar con el registro de los afectados de la parte baja, los que están pegados a la calle principal, lo que molestó a algunos que pedían que censaran a todos.
Casa por casa los empleados de la secretaría pasaron y pidieron datos de las personas que se encontraban en las viviendas y preguntaban cuáles habían sido los daños que tenían. Una vez que terminaban de llenar el documento, le dejaban una calcomanía que decía: “Vivienda censada”.
El señor Carlos pidió que el censo sea para todos los afectados, porque la inundación de sus viviendas dañó sus pertenencias: colchón, muebles, refrigeradores, “apenas nos veníamos recuperando de Otis”.
Dijo: “es la primera vez que el agua inunda todo y te sientes impotente ver como está entrando el agua en tu casa y no saber qué hacer, con qué la detienes, por eso digo que el elemento más fuerte de toda la naturaleza es el agua”.

 

Se atiende a casi 9 mil personas en refugios temporales, informa Protección Civil federal

Juan Luis Altamirano Uruñuela

Ciudad de México

La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), por medio de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), informó que en Guerrero se atiende a 8 mil 999 personas afectadas por el huracán John.
En el reporte de actividades, la CNPC señaló que hay 28 refugios temporales en Acapulco con atención a 2 mil 54 personas; 33 en Chilpancingo, Tixtla y otras comunidades, que atienden a 3 mil 531 personas; 32 en Costa Grande, con atención a 3 mil 195 personas; cuatro en Costa Chica, que atiende a 189 personas, y dos en Tierra Caliente que albergan a 30 personas.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en conjunto con la Guardia Nacional (GN), mantienen en operación sus respectivos planes, con 12 mil 699 efectivos desplegados.
Han rescatado 716 personas, realizado 968 acciones de patrullaje, 778 reconocimientos de vigilancia y auxilio vial; mil 814 apoyos de transporte en lancha y 315 destacamentos de seguridad a comercios y tiendas departamentales; además de la operación de 55 refugios que dan atención a 2 mil 803 personas.
Ambas corporaciones registran la entrega de 15 mil 325 despensas, 37 mil 900 raciones de alimentos, 47 mil 952 litros de agua embotellada, 42 mil 550 litros de agua potable y realizaron mil 34 acciones de desazolve y mantienen la colaboración para rehabilitar carreteras.
La Secretaría de Marina mantiene en operación su plan y de 25 embarcaciones hundidas reportan la recuperación de 12, además de 2 mil 24 personas rescatadas, 25 traslados por tierra, mil 563 consultas médicas, ocho cirugías y 15 hospitalizaciones.
Tienen desplegados 43 vehículos, dos aeronaves, 24 embarcaciones, dos pipas de agua, dos plantas potabilizadoras, una máquina tortilladora, tres cocinas móviles y han hecho la entrega de 9 mil 840 despensas, 78 mil 720 litros de agua, 14 mil 18 raciones de alimentos, mil 540 litros de agua y la recolección de 358.5 toneladas de basura.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) reportó 190 incidencias en las carreteras federales, 172 sin corte a la circulación y 18 que tienen cortes carreteros en 20 municipios.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) reportó que está en proceso de integración el plan de abasto de agua potable, para reanudar suministro en zonas afectadas y se instaló un equipo adicional de bombeo sumergible en Acahuizotla y mantienen el equipo de bombeo en la estación de rebombeo de CAPAMA, para liberar la zona inundada.
Por parte del sector salud, hay 3 mil 646 elementos activos y dentro de 48 horas se incorporarán 39 unidades médicas y 117 miembros del personal médico, de 16 entidades federativas. De 638 unidades de primer nivel de IMSS-Bienestar, 81.6 por ciento están en operación y las 33 unidades de segundo nivel se encuentran en servicio.
El IMSS reportó que de las 17 unidades de primer nivel en el área, 94.2 por ciento están en operación, misma situación de las dos unidades de segundo nivel. El ISSSTE reportó que de las 27 unidades de primer nivel operan 96.2 por ciento y las cinco de segundo nivel ofrecen servicios completos.
El gobierno estatal, junto con el gobierno del municipio de Acapulco, reporta el retiro de 4 mil 200 toneladas de retiro de basura y escombros, hay 808 elementos y 110 patrullas en un programa de seguridad en las regiones Centro, Costa Grande y Costa Chica.
Se han distribuido 72 toneladas de medicamentos y se trasladó a un bebé y dos personas más de Yextla, municipio de Leonardo Bravo, al hospital general de Chilpancingo.

En Coyuca de Benítez las calles son un basurero público de muebles y ropa echados a perder

Casas afectadas de la colonia Astudillo de Coyuca de Beni?tez por el desbordamiento del río debido a las intensas lluvias provocadas por el huraca?n John Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

Coyuca de Benítez

El río de Coyuca de Benítez se desbordó e inundó una parte de la cabecera municipal, las casas que se encuentran cerca del río quedaron sumergidas por varios días, por primera vez a raíz de un fenómeno meteorológico, y sus habitantes perdieron todas sus pertenencias.
Las calles son un basurero público de muebles y ropa echados a perder, que fueron sacados por sus dueños mientras limpian aún sus casas, llenas de lodo, a una semana del desastre ocasionado por el huracán John.
Este municipio de la región Costa Grande apenas se recupera del huracán Otis y vuelve a sumergirse, por segundo año consecutivo, en una emergencia por los daños generalizados que sufrieron sus habitantes.
La avenida Israel Nogueda Otero, colindante con el río de Coyuca de Benítez, estaba siendo rehabilitada por varios hombres, quienes recogían el lodo y lo echaban al camión de volteo, por lo que la circulación vehicular fue interrumpida.
La vía es conocida por los restaurantes con vista al río, uno de ellos es el María Isabel, el cual estaba vacío de mesas y sillas, con el piso color café por el lodo que lo embarra.
Sus dueños, María y Fernando, viven enfrente y este jueves aún limpiaban su casa, que quedó inundada por metro y medio de agua, sobre el nivel de la calle. Todos los muebles quedaron mojados y ellos y su hijo se salvaron, porque fueron advertidos con antelación y se fueron a otra vivienda.
La concesión del restaurante fue una herencia del abuelo de Fernando, hace 30 años, y sus propietarios aseguraron que nunca habían vivido un desbordamiento del río de Coyuca, el cual está varios metros abajo aún de la estructura de los restaurantes. Con Manuel, en septiembre de 2013, y Otis, en 2023, también se inundaron, pero no al nivel de esta vez.
Una situación similar viven todos los vecinos del río, con sus casas inundadas, tapizadas de lodo y pertenencias que ya no sirven o parecen que ya no tienen uso, por el tiempo que quedaron inundadas.
Del otro lado del río, las enramadas en las que se come pescado fresco fueron arrasadas por la corriente del agua y sólo se perciben estructuras de hoja de palma derruidas o esparcidas en el terreno arenoso.
Los habitantes de este municipio fueron beneficiarios del censo federal, llevado a cabo por el huracán Otis el año pasado, pero los enseres domésticos que recibieron se descompusieron con las lluvias recientes y las reparaciones, que realizaron con el dinero que recibieron, se volvieron a perder.
En algunos muros sucios por el lodo todavía están pintados los anuncios de Alfredo Cabrera, candidato de la coalición PAN-PRI-PRD, que fue asesinado días antes de las elecciones del 2 de junio pasado. Uno de los episodios cruentos más recientes del historial de violencia de Coyuca de Benítez.
La población total de este municipio de Costa Grande, conocido por su gran producción de coco, es de 73 mil 56 habitantes, la cual está distribuida en 134 localidades, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El Sur informó, en la edición de este miércoles, de las afectaciones ocurridas en el poblado Los Cimientos, que se encuentra a un costado del puente que cruza el río de Coyuca de Benítez, rumbo a Atoyac.
Las 300 familias salieron de sus casas cuando empezó a llegar el agua del río y se refugiaron en la primaria Miguel Hidalgo, pero cuando el agua llegó a este punto huyeron al siguiente pueblo, que es Pénjamo. Entre ambos pueblos se encuentran dos grandes socavones, que cortaron totalmente la carretera federal y que apenas ha sido reparada para su circulación.

Pobladores de Ejido Viejo, Coyuca de Benítez, limpian con sus medios el lodo de sus casas

A la izquierda, vecinos de Ejido Viejo del municipio de Coyuca de Benítez limpian calles y un puente tras el desbordamiento del arroyo que atraviesa la comunidad, y que se desbordo? con las fuertes lluvias del huraca?n John. A la derecha, calles cubiertas de arena arrastrada por el agua, en la misma comunidad Fotos: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

Ejido Viejo, Coyuca de Benítez

Numerosas viviendas de la comunidad Ejido Viejo, municipio de Coyuca de Benítez, quedaron totalmente enterradas por la tierra arrastrada del arroyo que atraviesa el pueblo, que se desbordó por el huracán John.
En Ejido Viejo, los pobladores pidieron ayuda de los gobiernos federal y estatal, para limpiar el pueblo y evitar nuevas inundaciones.
Este jueves, decenas de vecinos desazolvaban el arroyo, removiendo la tierra y las piedras con palas, ante el temor de que las nuevas lluvias que inunden esta localidad, en la que habitan alrededor de mil 800 personas.
Los habitantes se quejaron de que ninguna autoridad les ha ayudado, a una semana del impacto del huracán John. En particular, pidieron asistencia para remover la arena y las piedras que formaron un tapón debajo del puente.
Fue notable observar la organización de la población para rehabilitar la comunidad, pues entre ellos se cooperaron para rentar una máquina retroexcavadora, a mil pesos por hora, para avanzar más rápidamente, lo cual es un peso para su economía, mermada por la contingencia. También comparten la comida.
En otras partes de la localidad también se vio a varios grupos de vecinos removiendo la arena, para subirla a un camión de volteo. Celebraron la llegada de una camioneta del Ejército mexicano, la cual no se quedó más de cinco minutos en el pueblo y se fue.
Otro de los daños principales, ocasionados por el paso del huracán, es la destrucción parcial de un puente y de varios muros de contención construidos a lado del arroyo.
La semana pasada el agua empezó a subir de nivel, hasta que rebasó los límites naturales del pequeño arroyo, que atraviesa este poblado de Coyuca de Benítez, y empezó a inundar poco a poco las casas que se encuentran a la orilla.
Una de estas casas es la de Meregildo Soberanis, a la cual se tiene que ingresar hincado porque toneladas entraron a su vivienda y faltan un par de metros para alcanzar el techo de teja.
Meregildo Soberanis es campesino. Esta temporada sembró dos hectáreas de plátano, pero su parcela quedó inundada, como la de sus otros compañeros sembradores. Sus pertenencias siguen enterradas.
El señor, de 59 años, no tiene trabajo y ahora busca ser contratado por sus vecinos de Ejido Viejo, para resolverles el mismo problema que él sufre: el acumulamiento de arena de la totalidad de la casa.
Casi todo el pueblo está tapizado de la arena arrastrada por el arroyo, que baja de un cerro y discurre al menos medio metro por encima de las calles.
Se pudo observar que a todas las casas entró el agua y la arena, durante el recorrido que ofreció el vecino Jesús Gómez, que ayuda al comisario Abel Abarca, ambos consultados por El Sur durante su participación en el desazolve.
La tubería del pueblo también fue dañada, por lo que no hay agua potable en las viviendas y la acarrean de un manantial, que está rumbo al cerro y la beben de manera cruda.
Los vecinos también piden despensas, no sienten la presencia del gobierno. Días después de la emergencia sólo han llegado los camiones de la empresa refresquera Coca Cola.
La comunidad de Ejido Viejo se encuentra a 15 minutos en automóvil del poblado El Pedregoso, municipio de Acapulco, rumbo a Coyuca de Benítez, y son otros 10 minutos de recorrido desde la carretera federal al centro del poblado.

 

Se acumulan toneladas de desechos en la unidad Rinconada del Mar

Un gran cúmulo de desperdicios a la entrada de la unidad habitacional Rinconada del Mar que fue severamente afectada ´por el huracán John Foto: El Sur

Daniel Velázquez

Toneladas de basura están acumuladas en las calles de la unidad habitacional Rinconada del Mar debido a que al menos un centenar de viviendas fueron cubiertas por el agua de un brazo del río La Sabana que se desbordó por lo que los vecinos afectados por la inundación sacaron sus pertenencias siniestradas y las han amontonado en espera de que el servicio de recolección de basura se lleve los desechos.
Rinconada del Mar tiene dos accesos, uno por la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio que no está en uso porque hay mucho lodo y otro sobre el bulevar Las Naciones, sobre el fraccionamiento Princesa, ese está limpio y es el que ocupan como acceso. Esta zona no se inundó de acuerdo con los vecinos, el nivel del agua sólo alcanzó las banquetas.
El servicio de taxis colectivos que va de la tienda Walmart a Rinconada no da servicio porque hay mucho lodo, para ir a la unidad sólo servicio especial, por el bulevar Las Naciones y hasta donde el lodo permita el paso, un taxista comentó que el lodo es muy pegajoso y hace patinar las llantas, por eso prefieren no entrar a la zona hasta que la limpien.
Rinconada colinda con el Viaducto Diamante, que conecta la zona Diamante con la Autopista del Sol y bajo el viaducto cruza un brazo del río La Sabana ese río se desbordó y fue el que provocó la inundación en la zona, el agua alcanzó más de dos metros, en la calle Morelos que es límite de la unidad habitacional se ve como el nivel del agua rebasó las casas, las paredes, puertas y ventanas están cubiertas de lodo finito que se quedó impregnado en las viviendas, de estas casas es donde ha salido toda la basura.
Irónicamente, las calles principales de la unidad habitacional tienen nombres de ríos, Río Yaqui, Boca del Río, Río Salado, Río Papaloapan, Río Grijalva, Río Hondo que es donde se ubican las casas afectadas, lo que se puede saber porque es donde está la acumulación de basura con muebles llenos de lodo, en el resto de las casas todo se ve limpio y sin afectaciones aparentes.
El agua arrastrada por el río ya no está, sólo hay un lodo pegajoso que se adhiere a los zapatos y hace resbalar a quienes caminan por el lugar
El martes por la tarde los vecinos decidieron protestar porque a seis días de que pasó el huracán no han ido a recoger la basura. Este jueves llegaron dos camiones de volteo y dos retroescavadoras a sacar el lodo y la basura acumulada.
En el lugar es evidente que los drenajes están tapados, la calle Morelos huele a drenaje debido a que el agua ahora sale de las coladeras.
Los vecinos están molestos porque no tienen agua para limpiar sus casas, sólo quienes construyeron un pozo y sacan agua con bombas cuentan con ese insumo y venden en 100 pesos el agua para llenar un bote, los vecinos tienen que pagarlo porque deben asearse, pero no hay para lavar sus viviendas.
En los montones de basura hay colchones, cientos de colchones, sillones, estufas, diversos tipos de muebles, televisiones, refrigeradores, juguetes y otros residuos domésticos, todos tienen residuos de lodo.
Algunos vecinos que tienen agua, lavan sus muebles en el afán de no perder todas sus pertenencias.
Atrás de la unidad habitacional está una casa hogar para adultos mayores que no funciona desde el año pasado, luego del huracán Otis, la cual daba servicio privado.
Caminar en los andadores de Rinconada es conocer las entrañas de la zona Diamante paupérrima, son espacios de menos de un metro de ancho donde sólo puede caminar una persona, sacar o meter una persona enferma entre esos andadores debe ser una odisea, algunos andadores tienen los drenajes abiertos por la inundación.
De acuerdo con una vecina, su casa la compró en 1996, es originaria de Monterrey, Nuevo León, le gustó Acapulco para vivir, la vivienda le costó 126 mil pesos y ahora debe más de 400 mil pesos al Infonavit, no sabe porqué esa disparidad y ahora no puede vender la casa para regresar a Monterrey porque nadie compra en una zona que se inunda, “desgraciados los que nos vendieron en un pantano”.

Real del Palmar

En una visita a la unidad habitacional Real del Palmar se constató que no hubo daños, los taxistas que dan servicio en la zona indicaron que hubo encharcamientos, que el agua quedó al límite de las puertas de las viviendas, pero no causó mayores daños. Esta unidad habitacional se ubica atrás de plaza Patio, con las recientes lluvias las calles se ven limpias, sin polvo, sin basura y las jardineras en las aceras lucen verdes.
El miércoles y el jueves en esta unidad habitacional se instaló un módulo del Fovissste para atender a los usuarios que fueron afectados por el huracán John, el miércoles en un horario de 9 a 3 de la tarde atendieron a unas 80 personas y ayer jueves a medio día seguían recibiendo ciudadanos que iban a reportar sus daños.
Los daños que pueden reportar los usuarios del crédito Fovissste es inundación o filtración de agua y eso es lo que se les va a indemnizar.

Llano Largo

En Llano Largo a siete días del huracán John, el acceso principal sigue inundado, la calle Nicolás Bravo, que va desde la carretera Cayaco-Puerto Marqués hasta unirse con la calle Simón Bolívar que es el acceso a la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio, tiene encharcamientos, lodo y acumulación de basura, refrigeradores, colchones, estufas, y diversos muebles están amontonados en los costados de la vialidad en espera de que sean retirados por el gobierno municipal.
En Llano Largo las tiendas de conveniencia fueron saqueadas, la tienda Tres B fue sellada con una placa de metal, y afuera los vecinos la han ocupado de basurero; dos tiendas Oxxo están tapiadas con madera, fueron cubiertas ayer. Una tienda Neto se vio con la cortina forzada para entrar al comercio.

“Si la Guardia Nacional hubiera ayudado Roxana estaría viva”, dice su madre

Yadira Elizabeth Castellanos Almaraz sostiene entre sus brazos la urna que contiene las cenizas de su fallecida hija Roxana Foto: El Sur

Daniel Velázquez

Abrazada a la urna, donde están las cenizas de su hija, así pasa los días Yadira Elizabeth Castellanos Almaraz. La niña de cinco años murió por asfixia a consecuencia de una avalancha de lodo y piedras que cayó sobre su vivienda a consecuencia de las lluvias causadas por el huracán John.
La familia está en espera de recibir la ayuda que les ofreció el gobierno del estado para pagar los gastos funerarios. Ya acudieron a visitarla dos personas que se identificaron como enviados de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
Castellanos Almaraz es originaria de Guadalajara, Jalisco. Llegó a Acapulco en noviembre de 2023, vive con sus padres, está separada del padre de sus dos hijas y prevé regresar a su lugar de origen. Actualmente está refugiada en el jardín de niños Jaime Torres Bodet junto con su familia, donde se atienden a otras doce que fueron afectadas por el huracán.
En entrevista realizada el miércoles Yadira Elizabeth Castellanos, recuerda que su hija Roxana de 5 años de edad le pidió espagueti para comer. Lo preparó y estaban en espera de que menguara la lluvia para salir a comprar tortillas cuando escucharon un estruendo: “se sintió como un temblor”. De inmediato se dieron cuenta de lo que pasaba: una avalancha de lodo y piedras cayó sobre su vivienda, destruyó dos paredes y sepultó todo a su paso, muebles, documentos, distintas pertenencias. Y en el lodo quedaron atrapados tres niños, Alexandro de seis años, Nayeli de tres y Roxana de cinco.
Ante la avalancha de lodo, la hermana de Yadira salió hasta la avenida Lázaro Cárdenas, frente al monumento. Ahí encontró una patrulla de la Guardia Nacional, a quienes les pidió ayuda, pero se la negaron. Le dijeron que debía ir al CICI de Renacimiento. Desconsolada regresó a casa, donde sus familiares ya habían rescatado a Alexandro y Nayeli. No encontraban a Roxana.
Entonces el padre de Yadira salió a la carretera a buscar ayuda,. Otra vez encontró a la Guardia Nacional, quienes le acompañaron a la casa pero no ayudaron en el rescate de Roxana. Se limitaron a impedir que los familiares siguieran cavando. Castellanos Alcaraz no les hizo caso y se apostó en lugar del derrumbe y gritó en varias ocasiones el nombre de su hija hasta que hubo un ruido debajo del lodo y fue como supieron que ahí estaba enterrada Roxana.
La Guardia Nacional se negó a ayudar y se retiraron, pero tomaron fotos y video y supone que por eso el caso salió en redes sociales. También pidieron al padre de Yadira que fuera a firmar unos documentos al CICI para acreditar que ellos estuvieron en el lugar. Fueron los vecinos con palas, picos y con las manos como empezaron a cavar, retirar piedras donde habían escuchado el ruido y así rescataron a la menor. Estaba viva. Le sacaron lodo de la boca, lavaron su cuerpo y un vecino que ayudó en el rescate, que es dueño de un taxi, los llevó hasta el hospital del IMSS en la colonia Zapata, pero no había servicio. El taxi por ser un vehículo pequeño ya no pudo avanzar en el bulevar Vicente Guerrero debido a la cantidad de lodo y agua que se había acumulado en la vialidad.
El padre de Yadira tomó a su nieta en brazos y salió del taxi para caminar hacia el hospital Donato G. Alarcón de Ciudad Renacimiento que se encuentra a un kilómetro de distancia del hospital del IMSS. Por el lugar iba un camión de la CFE. La familia de Roxana les pidió ayuda, les explicaron el taxi en el que iban ya no podía avanzar por la inundación. El camión de la CFE los llevó al hospital donde recibieron a la niña y la intentaron reanimar con suero, oxígeno pero horas mas tarde les informaron que había muerto por asfixia. La abuela de Roxana, entre sollozos está segura que si la Guardia Nacional los hubiera ayudado su nieta estaría viva.
En la calle Francisco González Bocanegra, en la colonia Héroes de Guerrero, en la parte alta de La Sabana fue donde sucedió el hecho. Allí Castellanos Almaraz y su familia rentaban una vivienda que consideraron segura porque estaba construida de material y tenía loza de concreto, pero colinda con un cerro y ese fue el que se deslavó justamente en su casa. Ninguna de las casas vecinas fueron afectadas. Una parte del cerro solo se desprendió en esa vivienda.

Los gastos funerarios

La funeraria donde cremaron a su hija demoró en entregar las cenizas porque pedía el pago completo de los servicios, los 18 mil 500 pesos del servicio. La familia con ayuda de los vecinos apenas reunieron 10 mil para poder recibir las cenizas, pero no les han entregado el acta de defunción porque están en espera de que paguen. Yadira Elizabeth Castellanos confía en que el gobierno del estado cumpla con la ayuda que le ofrecieron de pagar los gastos para poder concluir con ese proceso.
La familia, compuesta por ocho integrantes no saben dónde van a vivir. No tienen pertenencias ni sandalias ni ropa ni muebles, todo quedó sepultado por la avalancha de lodo. Actualmente duermen en el jardín de niños que está habilitado como albergue.