El parque Papagayo estará rehabilitado al 100% en unos dos años, advierten

Uno de los puntos de la reja perimetral del parque Papagayo dañados desde el huracán Otis, a un costado de las escalinatas del Palacio Municipal Foto: Yee Trujillo

Yee Trujillo

A casi 14 meses del huracán Otis, el parque Papagayo, el principal espacio público de Acapulco, continúa con un solo acceso reabierto, troncos tirados, pocos árboles, cercas y rejillas del drenaje dañadas, albercas con agua sucia, el lago vacío, y tanto usuarios como ambientalistas urgieron su rehabilitación total para el esparcimiento y la salud de los habitantes.
Antier la gobernadora Evelyn Salgado Pineda colocó la primera piedra de la reconstrucción, sin embargo, en un recorrido hecho ayer, un trabajador del gobierno del estado explicó que el parque no estará rehabilitado al 100 por ciento hasta dentro de unos dos años, y que será antes de abril o las vacaciones de Semana Santa que funcione la mitad, de la entrada del Asta Bandera hacia la calle Gómez Morín, el cerro de El Mogote (donde se instalará un depósito para que empiece a funcionar la red de agua potable) y la avenida Cuauhtémoc.
Dijo que el proyecto consiste en ir abriendo áreas útiles, primero con los juegos de la Villa de los Niños del lado de la avenida Costera, con una visión más moderna, y la fuente del muro de la entrada principal para que esté en condiciones de tránsito y seguridad, mientras se trabaja en las demás zonas. Añadió que dentro del primer contrato no están contemplados el sendero principal y los corredores que se inundaron y cuyas instalaciones hidráulicas y eléctricas subterráneas están dañadas, y que si hay una lluvia atípica habría problemas.
A las 9:25 de la mañana, después de acudir a caminar como lo hace todos los días desde hace tres años, la señora María del Rosario Ramírez Catalán, dijo que le da mucha tristeza ver las malas condiciones en que está el parque y que estuvo olvidado, aunque “ya le están haciendo algunas cositas” desde la semana pasada.
Criticó que a su ritmo solamente hay espacio para caminar unos cinco minutos porque hay zonas cerradas. Pidió que el gobierno estatal ponga atención y reabra el parque al 100 por ciento a la mayor brevedad porque “en Acapulco desgraciadamente no contamos con lugares de recreación, ya ni para los adultos mayores ni para los niños”.
También opinó que hay muchos troncos tirados que podrían utilizarse como bancas, y llamó a que los recursos económicos no se desvíen y se utilicen para lo que verdaderamente hace falta.
La señora Leticia Reyes, quien acude entre semana a clase de yoga dentro del parque para la rehabilitación de su columna y una rodilla, recordó que solamente se permitía la entrada de 7 a 10 de la mañana, dijo que los miembros del club Namasté hablaron con los directivos, después se aumentó una hora y desde hace menos de un mes el parque opera casi todo el día.
“Conforme a las obras que se están haciendo pues hace mucha falta todavía porque la puerta principal que es del lado de la Costera sigue cerrada”, señaló.
Reconoció que el parque ha ido progresando en cuanto a la vegetación “porque era una tristeza después de Otis ver todo destruido, seco”, que las labores de aseo y reforestación han sido arduas. Recordó que el mismo club de yoga apoyó a retirar los árboles secos, e invitó a las personas que puedan a donar plantas.
La defensora del parque Blanca Villalba reiteró su inconformidad con la construcción del cuartel de la Guardia Nacional y que en vez de ganar terreno o cuidar el parque se están perdiendo espacios para la población.
Urgió que se reforeste más y se abra al público porque toda la gente pregunta cuándo puede ir a caminar, a hacer picnics, actividades sociales y recreativas. “Sabemos que hay recursos, pero no sabemos qué problemas tiene el gobierno del estado” para aplicar el presupuesto anunciado para rehabilitarlo porque “no vemos que avancen mucho” y que sería bueno que explicaran qué pasa.
Comentó que las áreas que pagan renta como el cerro de El Mogote –donde se ubica el restaurante El Nido– y el área de la comida cerca de la biblioteca –que sigue en remodelación– sí están funcionando, pero porque se recibe dinero.
La activista también subrayó que habilitar los espacios públicos como el parque, que ya estaban descuidados y los huracanes vinieron a acabar de descomponer, atiende la salud pública para que los acapulqueños también se recuperen en el aspecto emocional con actividades como el ejercicio y la recreación “que alimenten el espíritu”, y no sólo de fandango y fiesta.
En la reja perimetral del parque hay unos 27 puntos donde la herrería sigue dañada por la caída de árboles durante el huracán, algunos tramos fueron tapados con vallas o malla ciclónica. Además, el metal está oxidado del lado de la Costera, aunque en la esquina de la pista de patinaje y afuera del cuartel de la Guardia Nacional había trabajadores pintando. Adentro, el enrejado que delimita el sendero principal está dañado en más de 30 de puntos.
En el recorrido por el parque hay trabajadores haciendo limpieza con rastrillos, escobas, así como tubos de drenaje, separadores viales y tablas amontonados en la esquina de la Costera y la calle Gómez Morín, también a un costado del acceso principal que sigue cerrado, bancas amontonadas en algunos lugares, locales abandonados al igual que la palapa junto al lago donde se ubicaba un restaurante Chi Palace, maquinaría pesada cerca de la piñata y el cerro de El Mogote, el auditorio continúa sin techo, y además del nuevo cuartel de la Guardia Nacional hay un campamento con casas de campaña cerca de las oficinas de la Secretaría del Bienestar.
Las zonas que ya están en funcionamiento son los estacionamientos, canchas de basquetbol y futbol, así como el área de comida, que ahora es el acceso principal al sendero para caminar, de aproximadamente 2 kilómetros.

 

Persiste la falta de medicamentos del cuadro básico en centros de salud de Tierra Caliente

 

Los medicamentos en los centros de salud de Tierra caliente siguen siendo un pendiente para los usuarios, que han reportado incluso la falta paracetamol para atender casos de dengue, entre lo más básico que se solicita para un paciente.
Entre los centros de salud más afectados se encuentra el del municipio de Cutzamala, en donde los usuarios han reportado de manera constante la falta de medicamentos. En el centro de salud solamente les dicen que les van a surtir después y que están en espera de la dotación.
En fechas recientes, el vecino Juan Luviano hizo público que acudió al centro de salud para pedir paracetamol. Pero no le dieron, porque no hay. Dijo que está enfermo de dengue y no les han surtido.
También existe el mismo problema en el centro de salud de Ciudad Altamirano, en donde los médicos están entregando recetas para que la compren por fuera, porque no hay para que la surtan en la farmacia del centro de salud.
Los médicos que los atienden sólo piden disculpas y señalan que ellos cumplen con dar la atención, pero que están en espera de que los gobiernos federal y estatal les surta la receta correspondiente, que ellos han hecho el reporte de los faltantes que hay.
Tan sólo en Ciudad Altamirano se han reportado, a la fecha, 41 casos confirmados de dengue, según la estadística de la misma jurisdicción sanitaria.
Otros de los centros de salud que han reportado problemas de desabasto son los de Coyuca de Catalán y Ajuchitlán, en donde los pacientes tienen que surtir sus propias recetas en las farmacias particulares.
El problema de los medicamentos está muy generalizado, desde hace varios años, y no se ha podido regularizar la cantidad de medicamentos, sobre todo en esta temporada, en la que se incrementan algunas enfermedades, como el dengue o las gripes.
También, conforme se acerca el cambio de gobierno, los médicos reportan mayores desabastos, debido a los trámites que se hacen de entrega en estos espacios, y en espera de que se regularice pronto. (Israel Flores / Ciudad Altamirano).

Se aplicará a partir del lunes la reducción de 52 a 43 operaciones en el AICM

A partir del próximo lunes 8 de enero, se aplicará la reducción de 52 a 43 operaciones por hora en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), medida por la cual se eliminaron 9 mil 413 horarios.
Esta reducción se aplazó a solicitud de la Secretaría de Marina (Semar) y del propio AICM, para minimizar las afectaciones a los usuarios en la temporada de invierno, la cual inició el pasado 29 de octubre de 2023.
“Lo anterior, después de concluir un complejo y complicado proceso en la asignación de horarios de aterrizaje y despegue (slots), culminando con la reducción proporcional de un total de 9 mil 413 horarios”, indicó el aeropuerto capitalino en un comunicado.
Asimismo, la terminal aérea informó que esta reducción también se aplicará para la próxima temporada de verano, que dará inicio el 31 de marzo y concluirá el 26 de octubre de 2023.
“Como se informó en su oportunidad, esta reducción de slots no aplicará a los vuelos internacionales”, destacó.
El 31 de agosto del año pasado se dio a conocer que el AICM tendría una nueva reducción de operaciones, la cual se efectuaría a partir del 29 de octubre de ese mismo año, pero después se cambió, para entrar en vigor este 8 de enero.
Esta sería la segunda reducción que se efectúa en el principal aeropuerto del país. La primera se llevó a cabo a finales de 2022, cuando se pasó de 61 operaciones por hora a 52.
De enero a noviembre de 2023, el AICM logró trasladar más de 44.1 millones de viajeros nacionales e internacionales a través de 283 mil 934 operaciones comerciales. (Agencia Reforma / Ciudad de México).

Aún sin costo el Acabús, pero tarda hasta 30 minutos, va repleto y es lento

En la estación de Las Anclas, usuarios del Acabús intentan a las 3 de la tarde entrar a una unidad que estaba repleta de personas y se dirigía a Ciudad Renacimiento
Foto: Ramón Gracida

Ramón Gracida Gómez

Usuarios del Acabús esperaron en la tarde de este viernes hasta 30 minutos en la estación de Las Anclas para abordar sin ningún costo alguno de los camiones de transporte que circulan con mucho retraso y atiborrados de pasajeros de la zona suburbana de Acapulco.
Dentro de la estación, unas 15 personas esperaron pacientemente a que llegara el camión del Acabús con dirección a la estación de Transferencia que se ubica debajo del puente vehícular del bulevar Vicente Guerrero, en Las Cruces.
Dos mujeres, una joven y una adulta, salieron de la estación Las Anclas desesperadas porque no había alguna señal en la avenida Cuauhtémoc de que estuviera cerca un camión del Acabús a las 4 de la tarde de este viernes.
Prefirieron, al igual que muchos vecinos que pueblan la zona suburbana del municipio, tomar un taxi amarillo que, aunque los choferes elevaron los precios, dan solución al problema del transporte público durante la emergencia por Otis.
Tal vez la única ventaja del Acabús frente a los caros y veloces taxis amarillos son las bancas de metal que permiten a los usuarios esperar, por lo menos, sentados la media hora que, como mínimo tarda en que llegue el Acabús.
El retraso de los camiones pertenecientes al sistema de Acabús ha sido una constante desde el inicio de su funcionamiento en 2016, pero sigue siendo útil para los acapulqueños, aún más en este periodo de emergencia por el que los empleos no se han restablecido al 100 por ciento, y al contrario, se han perdido.
Pasaron los minutos y los usuarios del Acabús revisaban su celular, platicaban con sus acompañantes o simplemente se asomaban a la avenida con la esperanza de que a lo lejos se pudiera ver una mancha roja, color de los camiones de este sistema de transporte.
Del otro lado de la estación de Las Anclas, uno de los puntos más importantes por la gran concentración de la demanda de transporte público, pasó un camión rumbo al Zócalo lleno de usuarios y otros 10 entraron de alguna manera.
A un costado de las máquinas de cobranza que están apagadas, se encuentra un anuncio de parte de la administración del Acabús que informa que el horario de servicio es de las 6 de la mañana a las 6 de la tarde.
Precisa: “si quieres abordar autobuses de la Ruta Troncal 3 (Coloso), debes transbordar a la Terminal Renacimiento, ahí inician y dan su recorrido por Las Cruces”.
El camión con dirección a Retorno llegó casi a las 3 de la tarde, y unas tres jóvenes, una vestida con el uniforme de enfermera, corrieron rápidamente para entrar de forma apresurada al camión del Acabús.
“Ya no alcancé”, dijo una señora mientras avanzaba a paso muy lento rumbo a la puerta que se le cerró con varios metros de distancia. Se equivocó porque esperó en la parte del andén que está destinado a los autobuses con dirección a la Garita.
No pasaron más de dos minutos cuando llegó otro camión del Acabús rumbo al Retorno, pero la misma usuaria, adulta mayor, ni intentó pararse de la banca porque sabía que no iba a entrar, pues apenas y dos jóvenes se introdujeron y quedaron en la orilla del autobús que estaba repleto.
Después del paso del huracán Otis el 25 de octubre, el sistema de transporte Acabús dejó de funcionar durante 8 días y el servicio se reanudó el 2 de noviembre con 27 autobuses y con el anuncio de que sería gratuito por la contingencia causada por el meteoro. Antes de ello, el costo del viaje era de 11 pesos.
Fue el 28 de abril que se intentó dar un nuevo impulso a este sistema de transporte con la incorporación de 25 camiones. En total, eran 90 camiones que formaban parte del sistema Acabús, según las cifras expuestas en el acto de relanzamiento encabezado por la gobernadora morenista Evelyn Salgado Pineda y el concesionario Fernando Ruano Bolaños.

 

Es “abusivo” el transporte público en Acapulco por las tarifas ilegales, denuncian usuarios

Ciudadanos esperando anoche algún taxi colectivo en la avenida Vázquez de León en el centro de Acapulco Foto: Jesús Trigo

Daniel Velázquez

A más de un mes del huracán Otis, el transporte público en Acapulco es calificado por los usuarios como “abusivo”, pues mantiene tarifas no autorizadas aun cuando la contingencia ya pasó.
Vecinos de diferentes colonias, consultados en Las Cruces y en la parada conocida como Las Anclas, coincidieron en que la conducta de los transportistas es abusiva y el gobierno no actúa.
Los taxis colectivos amarillo con blanco, que dan servicio a los ciudadanos de la zona suburbana del municipio en Renacimiento, Zapata, Vacacional, Real Hacienda, Coloso y San Agustín, cobran tarifas que van desde los 25 hasta los 50 pesos.
En la terminal de transferencia del Acabús, sobre el bulevar Vicente Guerrero, se constató que cientos de personas esperan pacientemente este medio de transporte, donde hacen filas de hasta cien personas. Las rutas con mayor demanda son Oviedo-Zócalo, Farallón-Base y Coloso.
Los camiones del Acabús que llegan a Oviedo-Zócalo se llenan en el trayecto que hacen de Las Cruces al Retorno, pues los usuarios prefieren dar una vuelta completa en lugar de tomar el autobús que pasa lleno en Las Cruces. Otras personas, que no conocen esa estrategia, se quedan en la fila esperando el autobús, pues como va tan lleno sólo unas cuantas personas pueden abordarlo y los demás deben esperar en la fila.
Los autobuses de la ruta Farallón-Base tienen una amplia demanda, pero la posibilidad de conseguir un asiento en la terminal de transferencia es amplia, porque esa ruta sale de ahí y no recorre todo el bulevar, como la ruta Oviedo-Zócalo.
En esa ruta, en las horas pico de la mañana hay filas enormes de personas esperando el autobús, y por la tarde, en la base frente al hotel Dreams, también se forman enormes filas de personas que esperan el Acabús.
La ruta Coloso redujo su trayecto, pues antes del huracán llegaba hasta Oviedo-Zócalo, pero ahora recorre de la etapa 10 de El Coloso a la terminal de transferencia de Las Cruces, y ahí los usuarios deben de transbordar si van al Zócalo o a la Base.
El servicio de autobuses de la ruta Colosio y Coloso son los únicos que mantienen el pasaje de 16 pesos, la misma que cobraban antes del huracán, con la diferencia que el servicio en el Macrotúnel es gratuito. Los primeros días después del huracán este transporte aumentó su tarifa a 20 pesos.
Las urvan de la ruta Vacacional-Aeropuerto ya fijaron su tarifa en 15 pesos. Cuando la gente sube y pregunta por el pasaje responden que son 15 pesos, pero la oficial es de 12 pesos.
Lo que no se observa en las avenidas del municipio son los supuestos puntos de revisión que instala la Dirección de Transporte para evitar el alza en el pasaje. En ninguno de los sitios de mayor afluencia de la ciudad, como Cine Río, Las Anclas o Las Cruces, hay alguna autoridad para que supervise y sancione a los transportistas.
Trinidad, vecina de Renacimiento, dijo que en la mañana y en la tarde es cuando más complicado se vuelve el servicio de transporte y “ellos ponen su tarifa”, algunos 25 y otros hasta 40 pesos.
Darío Jiménez se quejó de que los colectivos pasan llenos y es difícil tomar uno, aunque éste más caro el pasaje, porque es el único medio de transporte después de las 6 de la tarde.
Liliana García también se quejó de la escasa disponibilidad del transporte por las tardes, cuando sale del trabajo. Grecia Salgado se quejó del aumento al pasaje, pues dijo que la gasolina no ha subido como para que incrementen la tarifa.
La vecina Carolina Bedolla relató que los taxistas amarillos se ponen agresivos cuando se les paga la tarifa oficial de 20 pesos, por eso muchos ciudadanos siguen pagando los 30 pesos, pero “es un abuso”.
Rufino García dijo “son abusivos. Aumentan el precio, tardan en pasar y pasan llenos. Está muy mal lo que están haciendo, viendo la necesidad de la gente. Se ensañan en cobrar mas”.
Abelardo contó que después de las 7 de la noche es muy difícil tomar transporte. Él trabaja en Farallón y diariamente tiene que caminar hasta La Garita o Las Anclas para poder tomar un taxi colectivo.
Itzel García dijo que los abusos de los taxis amarillos con blanco ocurren en la mañana y en la noche, cuando siguen cobrando tarifas de hasta 50 pesos. “El gobierno debe checar que cobren lo establecido. Deben cumplir el reglamento, no pueden subir el pasaje a su gusto”.
Jorge Luis García pidió que el servicio de transporte del Acabús vuelva a funcionar en su horario habitual, de 5 de la mañana a 11 de la noche, porque dijo que es en los horarios de mañana y la noche cuando no hay transporte, que por eso los taxis amarillos aumentan el pasaje.
Patricia opinó que después del huracán, en Acapulco “la verdad está muy feo. Todo subió, no hay agua y no todos estamos bien. Hay quienes perdieron el techo de su casa, pero otros perdieron el techo, el trabajo y no hay dinero para pagar las nuevas tarifas del taxi colectivo.

 

Sigue el abuso de los choferes en las tarifas del transporte público, se quejan usuarios

Usuarios del transporte público manifestaron que sigue el abuso de choferes del transporte público, pues cobran más de lo autorizado por la Dirección de Transporte.
El señor Alejandro Bautista dijo que los taxis colectivos de la ruta que va del Kilómetro 30 a Las Cruces ya cobran 23 pesos y un chofer de la ruta Renacimiento le quería obrar 40 pesos al centro.
El usuario consideró que la Dirección de Transporte debe vigilar que choferes y dueños de los taxis cobren lo autorizado, pues ya hay varias gasolineras abiertas y calles principales despejadas.
Dijo que “a todos nos dejó jodidos Otis. Muchos no tienen dinero, muchos se quedaron sin trabajo y salen apenas con lo justo para buscar la comida para la familia”.
En su momento, el argumento de los choferes fue que el cobro es porque había mucho vidrio en las calles, que sus llantas se ponchaban a cada rato y la reparación les costaba hasta 150 pesos.
Mientras, un chofer de la ruta 1 de Mayo informó que ya Transportes les dijo que tienen que cobrar lo autorizado. En su caso, 12 pesos.
Agregó que las autoridades han pedido a los usuarios que denuncien informando del número económico del carro, si les cobran más de lo debido, para que sean multados. (Karina Contreras).

Bloquean padres de dos escuelas el acceso al Ayuntamiento de capitalino; exigen su reconstrucción

Padres de familia y maestros de la primaria Rafael Ramírez y del jardín de niños Moisés Guevara bloquearon una avenida en la capital y los accesos al Palacio Municipal, para exigir la reconstrucción de sus planteles.
Unos 200 manifestantes de la primaria cerraron la avenida Ignacio Ramírez y los dos accesos del Palacio Municipal. Los inconformes no permitieron la entrada a los trabajadores ni a los usuarios, tampoco los dejaron salir, como medida de presión contra las autoridades municipales.
Indicaron que piden la reconstrucción de la primaria, la cual fue afectada por la tomenta tropiacal Manuel y los últimos sismos.
Minutos después, padres de familia y docentes del jardín de niños se unieron a la protesta, también para exigir la reconstrucción de su escuela.
Los manifestantes bloquearon, el pasado 13 de febrero, la Autopista del Sol en Chilpancingo, y ahí solicitaron la intervención de las autoridades educativas.
En el jardín de niños son afectados 128 y la primaria 200 estudiantes, ambas escuelas están ubicadas en la colonia San Rafael Norte. En la actualidad, los alumnos de la primaria tienen clases en aulas provisionales, instaladas en la cancha de la colonia Galena.
Una comisión de manifestantes fue atendida, pero los padres de familia y docentes continuaron con el cierre de la vialidad. Minutos después abrieron los accesos del Palacio Municipal. A la una de la tarde se retiraron luego de que salió la comisión. Informaron que la alcaldesa se comprometió a proponer a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda la reconstrucción de la escuela en la llamada La Bloquera, en la colonia Industrial. (María Avilez Rodríguez / Chilpancingo).

 

Aumenta el pasaje en Chilapa de 11 a 16 por ciento sin autorización, denuncian usuarios

El transporte público de la cabecera municipal de Chilapa, de las rutas que viajan al municipio de Ahuacuotzingo y a la comunidad de Acatlán, así como el servicio local de taxis aumentaron de 11 a 16 por ciento el precio del pasaje sin autorización ni aviso previo, denunciaron usuarios.
El 9 de enero, la ruta Chilapa-Ahuacuotzingo incrementó el precio del pasaje de 60 a 70 pesos. También aumentó de 10 a 15 pesos el trayecto a las comunidades que se encuentran de paso en esa ruta.
En un recorrido por dicha ruta se comprobó que la duración de viaje entre las cabeceras municipales de Chilapa y Ahuacuotzingo dura poco menos de una hora. Además se constató que las unidades de transporte no muestran el documento de alguna autoridad gubernamental estatal que autorice el aumento del 14 por ciento; sólo portan una hoja blanca con los precios del pasaje de Chilapa a Ahuacuotzingo y las comunidades de esa ruta.
Vecinos denunciaron que el lunes 16 también incrementó el precio del pasaje de las camionetas que van de la cabecera municipal de Chilapa a la comunidad de Acatlán, de 10 pesos a 12 pesos, sin portar el documento que lo avale.
En tanto, usuarios de los autobuses que se dirigen de Chilapa a la Ciudad de México, en la noche y la madrugada, manifestaron que subió el costo del boleto. En diciembre de 2016 el boleto de viaje costaba 369 pesos, en estos primeros días del año, el precio del pasaje aumentó a 415 pesos, un 11 por ciento más.
Desde ayer, el servicio de taxis locales de la cabecera municipal aumentó de 25 a 30 pesos, sin autorización de la Comisión Técnica de Transporte y Vialidad del Estado. Los choferes justificaron el aumento a la tarifa por el incremento al precio de las gasolinas.

Sigue el mal servicio y las Urvan deterioradas pese al aumento al precio del pasaje en Chilpancingo

A pesar del aumento al precio del pasaje en esta ciudad las urvans continúan deterioradas, los choferes no portan uniforme ni gafete y siguen sin dar buen servicio, se quejaron usuarios.
En un recorrido por las distintas rutas de transporte en la ciudad, se vio que las unidades tienen colocado un equipo de sonido que los choferes encienden a todo volumen, llevan chalanes, algunos a sus hijos o pareja.
Los choferes suben o bajan pasajeros en doble fila en las calles, no portan una identificación visible de conductor ni uniforme, las unidades están sucias, llevan personas paradas, conducen a exceso de velocidad y no respetan sus rutas, son algunas de las quejas de los usuarios y que El Sur comprobó en un recorrido.
Según la información recabada, a los concesionarios del transporte público se les otorgó el incremento al precio del pasaje de cinco a seis pesos con la condición de mejorar el servicio y los vehículos, sin embargo se mantienen en las mismas condiciones.
Los usuarios reprocharon que las autoridades hayan permitido el aumento, debido a que las unidades están en mal estado y reciben malos tratos de los choferes.
Consideraron que es un “abuso” el aumento del pasaje porque las rutas en Chilpancingo son de corta distancia.
Una mujer que pidió omitir su nombre dijo, “si le aumentan al pasaje deberían de mejorar la calidad del servicio, pero estamos en la misma situación porque los choferes siguen siendo groseros, van a alta velocidad y tienen sucias sus unidades”.
Además en el recorrido se comprobó la queja de usuarios de que los choferes no respetan la tarifa de las personas de la tercera edad, quienes deberían de pagar cuatro pesos.

Presentan socios de la empresa SUBT el proyecto piloto con 35 vehículos del año

Los socios de la empresa SUBT, entre ellos quien fuera director de Comunicación Social en el gobierno estatal de Zeferino Torreblanca, César Bajos Valverde, presentaron de manera oficial el proyecto piloto con 35 automóviles 2017 concesionados, todos rotulados como taxi azul con blanco, que brindarán el servicio por medio de un teléfono móvil inteligente.
En conferencia de prensa en el Zócalo, donde se dio el banderazo de salida, los empresarios dieron a conocer que la idea surgió para contrarrestar los asaltos en el transporte público y mejorarlo.
La tarifa mínima para el usuario de este transporte será de 42 pesos por 3.5 kilómetros, cuando un taxi azul con blanco ordinario cobra 30 pesos la dejada.
El representante de la empresa SUBT, Juan Francisco Zárate, explicó que el proyecto piloto tiene la finalidad de involucrar al taxista concesionado y a su vez renovar su parque vehicular, es decir “habrá un servicio de calidad y seguridad al usuario”.
Indicó que el usuario, al utilizar el servicio de SUBT, tendrá el número económico del automóvil, referencias del chofer y la ruta trazada por medio de Google Maps, que puede ser publicada en redes sociales.
Detalló que la aplicación de SUBT puede ser descargada mediante un teléfono móvil inteligente de manera gratuita, por lo que el pago será vía electrónica con tarjetas de crédito y débito.
Informó que la tarifa del pasaje mínima será de 42 pesos por 3.5 kilómetros, mientras que el excedente será de 12 pesos por cada kilómetro.
Precisó que el usuario antes de utilizar el servicio conocerá el total de su cobro y en caso de cancelar no hay penalidad.
Indicó que los horarios son de 5 de la mañana a 1 de la madrugada, de lunes a viernes, mientras que los asuetos, vacaciones y fines semana trabajarán las 24 horas con la misma tarifa establecida.
Francisco Zárate dijo que el proyecto surgió para contrarrestar la inseguridad y modernizar el transporte liviano, como ocurrió con el Acabús.
Consideró que el transporte público de la ciudad ha ido decayendo año tras año, y que SUBT puede repuntar eso que se ha perdido para que los turistas puedan regresar a la ciudad.
Agregó que la empresa SUBT empezó con 15 automóviles en la ciudad, de concesión local y 20 en el aeropuerto de concesión federal, todos los taxis azul con blanco de 2017, además de que cuentan con seguro de pasajero amplio, aire acondicionado y bolsas de aire.
Exhortó a todos los concesionarios a unirse a SUBT pues el único requisito es tener automóviles con no más de cinco años de antigüedad y seguro de transporte amplio. Descartó que la empresa vaya a desplazar al transporte público.
El socio de transportación terrestre turística de Guerrero en el Aeropuerto, César Bajos, afirmó que los automóviles de la empresa SUBT son concesiones legales y no privadas, y que él tiene a su cargo 20 automóviles 2017 en el aeropuerto.
Dijo que la modernización del transporte liviano llegó por medio de SUBT, como ocurrió con el Acabús; “nosotros somos acapulqueños y nos adelantamos a Uber, porque sino todos los transportistas iban a llorar”.
El pasado 20 de octubre, el coordinador de la organización Un Nuevo Horizonte para Guerrero, Rogelio Hernández Cruz, denunció que la empresa SUBT pretendía ofrecer el servicio del transporte público, similar al Uber de la Ciudad de México. Incluso advirtió que los choferes de su organización quemarían los automóviles de esa empresa privada.