Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Las activistas de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Norma Mesino Mesino y de la Organización Indígena Campesina Vicente Guerrero, Diana Hernández Hernández, hija del luchador social asesinado, Ranferi Hernández Acevedo, criticaron que el rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, haya propuesto al senador Félix Salgado Macedonio para entregarle un reconocimiento como luchador social, puesto que no lo es.
Aunque el senador declaró el jueves que ya “les dijo que no, con todo cariño”, rechazando con ello el homenaje anunciado por el rector, las dos activistas coincidieron que este tipo de propuestas desvirtúa el movimiento social.
Norma Mesino declaró que es pura “idolatría” del rector hacia el senador, “yo creo que un luchador social no busca un reconocimiento, un verdadero luchador social busca justicia; hay que separar lo que es ser un activista o un defensor de derechos humanos, de un gestor y un político”.
Entrevistada por teléfono, la dirigenta de la OCSS declaró que quienes luchan “no buscamos reconocimientos, tampoco vengan-za, sino justicia, esa es la diferencia”.
Por ejemplo, dijo, el reconocimiento de scada año al maestro Lucio Cabañas, el 2 de diciembre, es del pueblo organizado, los artis-tas, los activistas, los familiares, y es igual el homenaje al profesor Genaro Vázquez Rojas, que son verdaderos luchadores sociales”.
Mesino dijo que Félix Salgado es un político que ha ostentado el poder durante muchos años, “pero no es un luchador social”, expresión que se ha “manoseado” en los últimos tiempos.
Explicó que los políticos creen defender la lucha social y al pueblo, “pero solamente es propaganda política para conseguir que el electorado los apoye cuando buscan el voto, pero después se olvidan de sus compromisos, se olvidan de que se deben al pueblo, se olvidan que a ellos les paga el pueblo y que todo lo que gastan son recursos públicos de nuestros impuestos y por ello no tenemos nada que agradecerles”.
Insistió: “Félix Salgado, más que luchador social, es un político y el rector también es un político al interior de la universidad y ambos se buscan y se apoyan”.
Precisó: “El político lucha por sus intereses políticos y de control del poder, y eso no es ser un luchador social, son cosas muy diferentes”.
La dirigente de la OCSS criticó, de paso, que en los últimos años ha visto una universidad “muy callada”, a diferencia de otras instituciones como la de Veracruz y Michoacán, “donde los jóvenes están al frente del movimiento social en contra de las injusticias. Tal vez se deba al cacicazgo que hay en la Universidad”.
Diana Hernández, quien es parte de la agrupación Hacer Pueblo, a la que pertenece la hija de Lucio Cabañas, Micaela Cabañas Ayala, e hija del luchador social asesinado en 2017 Ranferi Hernández, compañero de Salgado Macedonio en el Grupo ProAMLO que apoyó a Andrés Manuel López Obrador, reconoció que, en sus inicios, Félix Salgado “caminó al lado de los pueblos, junto con mi papá, tengo fotografías de ello”.
Pero aclaró que caminar con el pueblo por un determinado momento, “no te convierte en gente de izquierda ni en un luchador social. Un luchador social se distingue por no abandonar el pueblo, y debe seguir las causas de los pueblos, combatir las injusticias”.
Siguió: “Un luchador social se distingue por estar siempre con las causas del pueblo, no abandonar la lucha ni las causas justas. Un luchador social no se puede calificar solamente de nombre, es en los hechos”.
Sin embargo, declaró que el rector Saldaña Almazán está en su derecho de homenajearlo, “pero es nomás un distintivo para quedar bien con el gobierno del estado”.
Explicó que la lucha social no es cuestión de protagonismos, “a Félix yo ya lo veo muy distante de la lucha social, es muy populacho y sencillo, pero ya no lo veo en las marchas en defensa de las causas sociales”.
Agregó: “Félix Salgado ya no es parte del movimiento social, decidió irse por otro camino, por la ruta del partido, del poder, y se sirvió de las causas que en su momento encabezó”.
Diana citó un ejemplo de que al senador no les interesan las causas sociales. Dijo: “No se cuantos millones destinó para Perritos Felices, que es una buena acción, pero pudo invertir ese dinero en un albergue para personas mayores o en un centro comunitario para la gente en condición de calle donde tuviera qué comer, sería de mejor provecho, pero decidió lo otro sólo porque tiene todo el poder. No creo que esa sea una postura de un compañero del movimiento social”.

