Legislar para que los soldados hagan labores de seguridad es militarizar al país: Tlachinollan

 

El abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, Vidulfo Rosales Sierra denunció que si se regula la actuación de los soldados en funciones de seguridad pública, “entraremos en un régimen militarizado”.
Reconoció que la ola de violencia en Guerrero y otras entidades del país tiene a la población desesperada, al gobierno, e incluso diputados de izquierda quieren mantener a los militares en labores de investigación y seguridad pública, porque las corporaciones policiacas y los gobiernos municipales están infiltrados por las bandas del narcotráfico.
Mencionó que en Costa Grande la Familia Michoacana, en la zona Centro Los Ardillos y Los Rojos ponen alcaldes y diputados.
En este escenario, dijo que “nadie confía en los policías y piensan que los únicos que pueden salvarlos en esta desesperación son los militares, pero se comete un error”.
Vía telefónica aclaró que el negocio de las drogas no se limita a los policías, están implicados políticos, empresarios que limpian el dinero sucio, y el modelo económico favorece al crimen organizado.
En tanto esa situación prevalezca, “se le estará dando un cheque en blanco a los militares para el autoritarismo, la mano dura, para que se cancelen los derechos fundamentales de los ciudadanos”, advirtió.
Recordó que los instrumentos internacionales dicen que en sociedades democráticas la seguridad pública no puede estar en manos de los ejércitos, pues esa es una tarea de la policía, y la formación de los soldados es eliminar al enemigo, matar.
Así los soldados no caben en la seguridad pública, donde tienen que interactuar con la población civil, aplicar ciertos protocolos en proporción y racionalidad con las leyes, que no observan los militares.
Indicó que la experiencia de golpes en América Latina, los gobiernos militares representan lo más oscuro de la historia: se formaron las dictaduras, hubo miles de desaparecidos, asesinados, encarcelados, principalmente disidentes políticos.
En Guerrero, en la década de 1960 y 70, el Ejército salió a encargase de la seguridad y se cometieron graves violaciones a los derechos humanos, en la llamada guerra sucia.
De casos recientes señaló el homicidio de Bonfilio Rubio Villegas, transeúnte del servicio público, asesinado por soldados después de una revisión en un retén de Huamuxtitlán en 2009, “porque en el autobús iba una persona con bota militar, eso ocasionó una discusión y después de que el camión se retiró, a menos de 50 metros de distancia los militares descargaron sus armas”.
Como ese, aseguró que hay muchos casos en el país, además de los ataques directos contra grupos de civiles desarmados, como en Tlatlaya en el Estado de México, y del 26 y 27 de septiembre en Iguala contra estudiantes de Ayotzinapa.
Recordó las recomendaciones del relator contra la tortura de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de los Grupos de Trabajo sobre desapariciones forzadas, libertad de expresión, detención arbitraria, desplazamiento forzados que llaman al gobierno de México a cesar la actividad militar en seguridad pública, a capacitar a las fuerzas policiales y regresar a los soldados a su función original. Pero en lugar de que regrese a los cuarteles, ahora piden facultades legales para estar en las calles, contradiciendo la propia constitución, se quejó.
Aclaró que hoy el Ejercito es un gobierno paralelo a los poderes formales en el país, “nadie se imagina a un agente del Ministerio Público llamando a comparecer a los soldados o a un policía obligando a militares a comparecer, o implementar una orden contra alto mando de las fuerzas armadas”.
“Es ahí donde el Ejército fija una posición política, a no ser sometido a una investigación, a no rendir cuentas, es la institución más hermética, no está abierto al escrutinio público, sólo ellos saben lo que pasa en las fueras armadas, carece de controles civiles”, explicó.
A pesar de que hay muchos militares en los mandos de seguridad pública en los tres órdenes de gobierno, opinó que no están exentos de infiltración y cooptación del crimen organizado.
“Aún estamos en un régimen civil, porque es ilegal que un militar entre a una casa a hacer un cateo, a detener a una persona, pero si se aprueba un marco legal los ciudadanos no tendrán forma de defenderse de las arbitrariedades, con facultades legales se va convirtiendo en un régimen militarista”, insistió.
Consideró que los foros a los que llaman diputados locales para discutir una ley que regule la actuación de militares en funciones de seguridad pública, tendría que ser para “arreglar toda esa cloaca en las instituciones, en las policías, qué pasa con los ayuntamientos que se convirtieron en promotores de la droga, precisamente donde la violencia está desbordada”.

Fue detenido en la CDMX el operador financiero de Los Rojos, según reportes oficiales

El operador de la organización delictiva Los Rojos, Jesús Esteban Mazari Taboada fue detenido por fuerzas federales en la delegación Benito Juárez de la Ciudad de México.
Según los reportes oficiales, Mazari Taboada es primo del líder de ese grupo criminal que opera principalmente en los estados de Morelos y Guerrero, identificado como Santiago Mazari Hernández, El Carrete.
El detenido fungía como enlace de Los Rojos en la Ciudad de México para el trasiego de heroína, cocaína y la droga conocida como china white, una mezcla de heroína con fentanil, hacia Estados Unidos.
Según las autoridades era uno de los principales “blancos” del catálogo del Centro Nacional de Fusión de Inteligencia y su neutralización es relevante para afectar la estructura logística y operativa de Los Rojos.

Durante la captura, efectuada por agentes de la Agencia de Investigación Criminal en coordinación con el Centro de Investigación y Seguridad Nacional, le fueron asegurados un arma corta, 1 kilogramo de cocaína y 48 dosis de esa droga.
Mazari Taboada fue puesto a disposición del agente del Ministerio Público federal de la Procuraduría General de la República (PGR).

Piden habitantes de Corral de Piedra la presencia permanente del Ejército; desconfían de policías

 

Fuerzas federales y estatales mantienen una operación de seguridad en el pueblo de Corral de Piedra, municipio de Leonardo Bravo, con cabecera en Chichihualco, luego de que el 15 de mayo un comando armado intentó entrar a esa localidad, donde nació el ya fallecido Jesús Nava Romero, fundador y líder del grupo criminal Los Rojos.
Consultados vía telefónica, habitantes del pueblo demandaron la presencia permanente del Ejército ya que tienen desconfianza a los policías estatales y federales.
El gobierno estatal ha tenido hermetismo sobre los hechos, aunque el gobernador Héctor Astudillo Flores confirmó el jueves la presencia de hombres armados cerca de la localidad y el envío de fuerzas federales y estatales que hasta ayer se mantenían en el pueblo, confirmaron habitantes de Corral de Piedra.
El 15 de mayo, civiles que se encargan de la seguridad del pueblo impidieron el ingreso de unos hombres armados que presuntamente pretendían tomar esa plaza, considerada el “santuario” de los criminales de Los Rojos.
La tarde del pasado jueves 16 de mayo, después de varias horas de escucharse disparos en los cerros cercanos a Corral de Piedra y de que habitantes solicitaran apoyo a los gobiernos federal y estatal, llegaron elementos del Ejército, policías estatales y ministeriales.
Habitantes de la comunidad confirmaron que los hombres armados fueron frenados por un grupo de civiles que se encarga de la seguridad del pueblo, aunque no especificaron si se trata de un grupo de autodefensa o integrantes de algún otro grupo criminal que controla la plaza.
Los vecinos aseguraron que en el pueblo no hubo muertos ni heridos.
En la página digital de Lo Real de Guerrero, medio que envió a uno de sus colaboradores, se confirmó que el día que llegaron las fuerzas federales y estatales éstas fueron encontradas en las primeras viviendas del poblado por un grupo de pobladores encabezados por el comisario, Mauro Ávila. Los vecinos dialogaron con trabajadores de la Secretaría de Gobernación del estado y representantes de las corporaciones a quienes les dijeron que en el interior del pueblo no se dio ningún enfrentamiento y que los disparos se escucharon cerca de la comunidad.
También se supo que los cuerpos policiacos llegaron hasta unos 200 metros de la entrada del pueblo donde esperaron para entrar, ya que un helicóptero había sido atacado a balazos, “por los radios presuntos sicarios les decían: Vengan por su puta basura, Si son verdes (en referencia a los militares) mis respetos, pero si baja la (Policía) Estatal y la Rural se los va a cargar la verga” se leía en la portal de noticias.
Por teléfono los habitantes informaron que no es la primera vez que hombres armados quieren entrar al pueblo.
El 15 y el 16 de abril pasado, un comando de más de 50 hombres armados intentó entrar a Corral de Piedra, así como a Ojo de Agua, El Plan, Villa Xóchitl, La Cruz y Tecomazúchitl, los tres últimos del municipio de Heliodoro Castillo, con cabecera en Tlacotepec.
En esa ocasión, los habitantes denunciaron que los sicarios eran comandados por Juan Guevara, alias El Jaleaco. Los pobladores acusaron en ese entonces que ese grupo criminal está apoyado por la Policía Estatal y federal.
Consultados ayer, los vecinos argumentaron que por esa razón hay desconfianza a la Policía Estatal y federal.
Después de estos hechos, el gobierno no ha informado los resultados del operativo que aún se mantiene en ese pueblo.
El vocero del Grupo Coordinación Guerrero (GCG), Roberto Álvarez Heredia, ha respondido con evasivas a los requerimientos de información, a pesar de que el gobernador Héctor Astudillo reconoció el jueves 16 de junio que un grupo armado mantenía sitiada esa comunidad.
En Corral de Piedra nació y creció el fundador y líder de Los Rojos, Jesús Nava Romero, quien murió en diciembre del 2009 junto a Arturo Beltrán Leyva en un enfrentamiento con agentes de la Marina en Cuernavaca, Morelos.

Queman hombres armados un auto en un taller de hojalatería en Taxco; lo vinculan a secuestros

La madrugada de ayer hombres armados incendiaron un vehículo adentro de un taller de hojalatería en el barrio de Zacazontla, en Taxco, en el lugar dejaron una narcomanta en la que vinculan al vehículo con secuestros sucedidos en esa ciudad de la zona Norte.
Según testigos, un grupo de hombres armados irrumpió minutos antes de las 4 de la madrugada de ayer en el taller de hojalatería y pintura El Ciencias, en la calle principal del barrio, ahí le prendieron fuego a un vehículo Honda negro sin placas.
El hecho se reportó al número de emergencias 066 y poco más de una hora después llegaron agentes de la Policía Municipal y estatal, quienes sólo confirmaron el hecho ya que los vecinos habían apagado el incendio a cubetazos de agua.
Según testigos, los hombres armados llegaron en varios vehículos y arrojaron gasolina al auto y después le prendieron fuego, luego colocaron una manta con un mensaje adentro del taller y huyeron.
En una barda del taller los policías localizaron una manta blanca con letras negras que decía, “Gente de Taxco este carro es con el que secuestraban y ya lo estaban pintando, y así vamos a quemar a los lacras atte. Ojitos Verdes”.
Luego de una inspección en la zona, los agentes estatales y municipales decomisaron la manta y el vehículo para ponerlos a disposición de la agencia del Ministerio Público (MP) con sede en Taxco.
Según fuentes policiacas, el incendio del vehículo podría estar relacionado con la ejecución de un joven la noche del lunes en una taller mecánico del barrio Fovissste de Taxco, y con la aparición de una narcomanta en la comunidad de Tehuilotepec en la que señalaban a varios presuntos integrantes de la banda de Los Rojos dedicados al secuestro en ese municipio.

Ejecutan a un trabajador del Ayuntamiento de Iguala; le dejan una manta de Guerreros Unidos

 

En los primeros minutos de este sábado, hombres armados ejecutaron a balazos a un empleado de la Dirección de Limpia del Ayuntamiento, en la colonia Nuevo Horizonte, al norte de Iguala, al que le dejaron una narcomanta firmada por la organización Guerreros Unidos, en contra del grupo autollamado Los Espartanos, que se había adjudicado otras ejecuciones y había declarado la guerra a los primeros.
La escalada de la violencia y la disputa de la plaza entre organizaciones del crimen organizado, ha dejado 25 personas ejecutadas a balazos desde enero, una de ellas una mujer, y otras nueve personas, entre ellas una menor de 13 años y dos mujeres, han resultado heridas de bala en los diferentes ataques, de acuerdo a los registros de El Sur.
Una fuerte balacera se registró en los primeros minutos de ayer, entre las colonias Nuevo Horizonte y Luis Donaldo Colosio, al norte de la ciudad, en la que vecinos reportaron más de 40 disparos de arma de fuego.
De acuerdo con versiones de vecinos, los pistoleros seguían a la víctima a balazos, hasta que le dieron alcance y la ejecutaron.
Minutos después, policías federales y estatales confirmaron la ejecución de un hombre, que más tarde fue identificado como Raúl Delgado Carreto, de 50 años, quien era empleado de la Dirección de Limpia del Ayuntamiento igualteco, según información dada a las autoridades por la esposa de la víctima, Yesenia Ortíz.
Su cuerpo fue hallado boca abajo en la calle Escultores, de la colonia Nuevo Horizonte, y presentaba múltiples impactos de bala en diferentes partes.
A sus pies, fue dejada una narcomanta completamente extendida de alrededor de 1.5 metros por 80 centímetros, firmada por la organización delictiva Guerreros Unidos.
En el texto se leía: “Hay Walter, Walter, Walter no te hagas pendejo (parte ilegible), dicen tú eres Familia Michoacana, pero no decías eso cuando te tenían maniado como rata, llorando como niña y te volviste Guerreros Unidos, hasta para mamar puto no olvides que nos lamias los huevos y pedías todos los días que no te fueran a matar, dices que no necesitas a nadie bla bla bla bla. Sal a pelar y no olvides que hay una segunda oportunidad, mierdas chinguen a su madre Los Espartanos, si quieren guerra, guerra tendrán mierdas hasta con ustedes podemos putos perros, quieren la plaza pues a pelear, espero duren en esta batalla putos Espartanos mierdas, caiga quien caiga, y Walter deja de andar como vieja y sal a pelar, quieren guerra vámonos con todos atte. Guerreros Unidos”, cita el mensaje escrito con marcadores azul y rojo.
De acuerdo con fuentes policiacas, Walter Alfonso Deloya Tomás, El W o Meduza, al que se hace referencia en la manta, es el jefe de plaza en Huitzuco, Atenango y Copalillo de la organización criminal Los Rojos, y que anteriormente operaba para Guerreros Unidos.
La zona en la que hallaron el cuerpo fue acordonada por policías federales y estatales. Peritos en criminalística y agentes del Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado levantaron en el lugar varios casquillos percutidos, al parecer calibre .9 milímetros.
Al término de las diligencias, minutos después de la 1 de la madrugada, el cuerpo fue trasladado a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) de esta ciudad de Iguala.

Hallan narcomensaje de Los Espartanos en la entrada de la primaria 20 de Noviembre

Cerca de las 12:30 de la medianoche de ayer, minutos después de la ejecución de un hombre en la colonia Nievo Horizonte, al norte de la ciudad, fue reportado el hallazgo de una narcomanta en la entrada principal de la escuela primaria 20 de Noviembre, ubicada en la calle Obregón, de la colonia 20 de Noviembre del sur de la ciudad.
La manta fue retirada y decomisada por policías estatales, quienes la trasladaron a las instalaciones del cuartel regional, para después ponerla a disposición del Ministerio Público.
El narcomensaje firmado por el grupo auto llamado Los Espartanos, estaba en una manta de 3 metros de largo por 3 de ancho, y el texto era el mismo de las tres mantas que fueron halladas la mañana del jueves en la comisaría municipal, en la escuela secundaria Jesús Reyes Heroles y la escuela primaria Revolución Mexicana.
En el texto, el grupo Los Espartanos declara el “toque de queda” en Iguala y la guerra en contra del gobierno y las diferentes organizaciones del crimen organizado.
Asimismo, enlista números de patrullas y supuestos agentes de la Policía Federal y personas presuntamente vinculadas con la organización delictiva Guerreros Unidos.

Despojan de su carro a un
hombre, lo dejan ir a pie y disparan a la carrocería

También en los primeros minutos de ayer, hombres armados despojaron a un hombre de su carro en la comunidad de Puente González, al norte de Iguala, al que dejaron ir ileso, pero le dispararon a la carrocería del carro en varias ocasiones.
De acuerdo con el propietario del coche Nissan Tsuru, con placas HCJ-73-06, Salvador Ramírez Organista de 61 años, vecino de la colonia Insurgentes de esta ciudad, dos hombres a bordo de una motocicleta lo interceptaron en Puente González y lo obligaron a bajar del carro.
En seguida, le ordenaron que corriera, mientras los pistoleros le disparaban al carro, el cual más tarde fue decomisado y puesto a disposición del Ministerio Público.

Detienen ministeriales a El Bombón, operador del grupo criminal Los Rojos en Chilpancingo

El presunto integrante del cártel de Los Rojos Onésimo Castillo Adame El Bombón, fue detenido el jueves por la Policía Ministerial en un retén en la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo cerca de San Luis La Loma, municipio de Tecpan.
La detención de Castillo Adame ocurrió a las 10 de la mañana, los policías ministeriales contaban con una orden de aprensión en su contra.
Los informes refieren que Castillo Adame viajaba en una camioneta en la que también hallaron un arma calibre 9 milímetros con dos cargadores abastecidos.
También se conoció que habría sido detenido Luis Isaac Castillo Adame, quien es funcionario municipal en el área de Planeación del Ayuntamiento de Tecpan, pero ninguna autoridad confirmó la información.
El hermano de Onésimo Castillo, Luis Castillo Adame, quien cuenta con medidas cautelares, difundió por redes sociales que su hermano había sido privado de la libertad por hombres desconocidos.
De acuerdo con la agencia Reforma, el detenido fue trasladado a las oficinas de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO).
Según la Fiscalía, a Castillo Adame, quien es hijo del empresario y ex subsecretario de Finanzas del Estado durante la administración del ex gobernador perredista Zeferino Torreblanca, Luis Castillo García, junto con los hermanos Ángel y Efraín Villalobos Arellano, son señalados como los responsables de la ola de violencia que se ha registrado en la capital de Guerrero en los últimos cuatro meses, que ha provocado el cierre de decenas de negocios.
“Castillo era el encargado de cobrar cuotas y planear secuestros (de empresarios) en la capital, donde un grupo delincuencial, quienes colocaron mantas en puentes peatonales de Chilpancingo, ofrecían 500 mil pesos a quien diera informes para llevarlo a su captura”, indicaron las autoridades investigadoras.
De acuerdo con la agencia Proceso, las autoridades ubican a Castillo Adame como uno de los líderes del grupo delictivo Los Rojos y lo responsabilizan de la ola de violencia, secuestros y extorsiones en la sierra y la ciudad de Chilpancingo.
Las autoridades refieren que Onésimo Castillo es yerno de José Nava Romero Don Che, líder de Los Rojos que fue asesinado en junio del 2013 en Puebla, y hermano del fundador de este grupo delictivo surgido en el poblado sierreño de Corral de Piedra, Jesús Nava Romero, ex lugarteniente del extinto capo Arturo Beltrán Leyva, ambos abatidos por la Marina en diciembre de 2009 en Cuernavaca.

Los vínculos del detenido con el crimen organizado, un recuento desde 2014

Desde agosto de 2014, Proceso documentó los presuntos nexos de Onésimo Castillo con la delincuencia.
La madrugada del 14 de agosto de 2014, un comando baleó un antro ubicado al norte de esta capital, propiedad del exfuncionario estatal y dirigente del PRD Luis Castillo García, y administrado por su hijo Onésimo Castillo Adame, señalado en ese tiempo por autoridades federales como líder de una célula del grupo delictivo Guerreros Unidos que opera en la región Centro de la entidad.
El antro se ha caracterizado por ser el escenario para grupos musicales dedicados a interpretar narcocorridos.
Autoridades federales señalaban en ese entonces a Onésimo Castillo como líder de una pandilla al servicio del grupo delictivo Guerreros Unidos, que disputaban la plaza de Chilpancingo frente a los remanentes de Los Rojos.
A mediados de febrero del mismo año, un comando irrumpió en el domicilio del dirigente perredista Luis Castillo, ubicado en pleno centro de la capital y se llevó por la fuerza a su hijo mayor Luis Castillo Adame, funcionario municipal en la actual administración del alcalde priista de Tecpan, Leopoldo Soberanis.
Días después, agentes federales liberaron al joven en un cateo a un inmueble al oriente de esta ciudad, donde fueron encontradas al menos una decena de personas privadas de su libertad, indican reportes periodísticos de ese entonces.
Dos años después y tras los constantes señalamientos públicos contra Onésimo Castillo, las autoridades decidieron detener al presunto delincuente que estaba refugiado en la Costa Grande, zona controlada por el grupo delictivo Fuerza Guerrerense, conformado por la banda de Los Granados y células al servicio del ex alcalde priista de Petatlán, Rogaciano Alba, preso acusado de narco.

Recibió una queja la Codehum desde que inició la Operación Chilapa, dice el ombudsman

El presidente de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), Ramón Navarrete Magdaleno informó que desde que inició la Operación Chilapa, en la que participan 3 mil 500 soldados y 200 policías federales, estatales y ministeriales, la dependencia que él encabeza sólo ha recibido una queja en contra de la Policía Federal.
Consultado vía telefónica, el Ómbudsman estatal dijo que recibió una queja en contra de policías federales, de la mamá de uno de los detenidos en la búsqueda del líder de Los Rojos, Zenén Nava Sánchez El Chaparro.
En Chilapa, el 28 de enero en un enfrentamiento entre la Policía Federal y presuntos integrantes del grupo de la delincuencia organizada Los Rojos, un delincuente murió, dos fueron detenidos y dos federales resultaron heridos.
Según reportes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal, estas acciones tuvieron como objetivo detener al líder de Los Rojos, Zenén Nava Sánchez El Chaparro. Tras el enfrentamiento, la Policía Federal detuvo a dos presuntos delincuentes, a quienes les decomisaron un arma larga y dos pistolas, sin especificar el calibre; tampoco se informó de la identidad de los detenidos.
Sin dar detalles, el presidente de la Codehum dijo que una madre de familia interpuso una queja en contra de los Policías Federales porque detuvieron a su hijo que, aseguró, es inocente. “Es la única queja que he tenido desde que inició el operativo, la cual será analizada”, indicó Naverrete.
Dijo que, “quisiéramos que el Ejército estuviera en sus cuarteles, que es para lo que fueron creados, para la defensa de la soberanía, pero hay una disposición de las autoridades que los faculta para estar en la calles, y mientras sea así que sus acciones se sujeten en el marco de la ley”.
En la zona de Chilapa y La Montaña, funcionarios de la Codehum hacen recorridos para vigilar que los militares no violen derechos humanos; Navarrete Magdaleno dijo que no ha recibido ninguna denuncia ante la presencia del Ejército, sin embargo aseveró que se mantiene expectante.
Explicó que en la zona de La Montaña hay trabajadores de la Codehum, “pero no tenemos suficiente equipo para estar en todos los lugares donde están haciendo operativos los policías federales y militares”; sin embargo, explicó que sus funcionarios se presentan con la gente para que, si tienen algo que denunciar contra cualquier autoridad lo hagan.
Navarrete Magdaleno indicó que, pese a que la comisión quiere que el Ejército esté en sus cuarteles y no en las calles, la ciudadanía quiere seguridad, “está enfadada de estos actos criminales”, y que una de las instituciones que generan más confianza es el Ejército, opinó.

Deja un presunto delincuente muerto y dos policías federales heridos un enfrentamiento en Chilapa

Como resultado de un enfrentamiento entre la Policía Federal y presuntos integrantes del grupo de la delincuencia organizada Los Rojos, un delincuente murió, dos fueron detenidos y dos federale resultaron heridos, reportaron ayer fuentes policiacas.

El enfrentamiento fue reportado a la 1:15 de la tarde de ayer en el barrio de San Juan, cercano al de San José, sólo un día después de que arrancó la Operación Chilapa en la que participan 3 mil 500 militares y 200 miembros de otras corporaciones de seguridad.
De acuerdo con reportes policiacos, los presuntos delincuentes se replegaron en la pozolería El Grano de Oro, ubicada en el Andador 16 Sur.
Según la fuente policiaca, mientras sucedía el enfrentamiento las fuerzas federales tenían rodeado al líder de Los Rojos, Zenén Nava Sánchez, El Chaparro, señalado como responsable de las desapariciones de personas en el municipio, que logró escapar. El fiscal Xavier Olea Peláez dio a conocer que Zenén Nava estaba rodeado por fuerzas federales, en entrevista con el noticiero de Radio Fórmula Atando Cabos.
Según reportes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal, policías federales se enfrentaron a balazos con hombres armados que estaban en una pozolería que se halla a cinco cuadras del Centro.
Fuentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) informaron que, tras el enfrentamiento los policías federales solicitaron refuerzos al Ejército, Policía Estatal y Policía Ministerial.
Asimismo, los reportes indican que luego del enfrentamiento la Policía Federal detuvo a dos presuntos delincuentes, a quienes les decomisaron un arma larga y dos pistolas, sin especificar el calibre; tampoco se informó de la identidad de los detenidos.
Dos policías federales resultaron lesionados, lo mismo que un delincuente que, según fuentes de la Policía Ministerial, fue trasladado al Hospital General de Chilapa, pero perdió la vida en el camino.
Soldados del Ejército y policías federales sitiaron la zona, desde la avenida Insurgentes y la calle 7 Oriente, hasta la avenida Municipio Libre y todas las cuadras del barrio de San José y la entrada al barrio de San Juan, donde sucedió la balacera.
De acuerdo con testimonios de vecinos, policías federales y soldados catearon varias casas, y por la tarde aprehendieron a otros dos presuntos integrantes de la célula delictiva, hecho no confirmado por las autoridades.
Un uniformado explicó que se declaró “código rojo” en todo el barrio, es decir zona de riesgo ante la posibilidad de que se registrara un nuevo enfrentamiento derivado de alguna reacción de la delincuencia organizada.
Hasta la noche de ayer, militares mantenían la zona cerrada a la circulación vehicular, mientras que policías federales patrullaban y detenía a automovilistas para revisarlos. Asimismo, en las entradas a la ciudad soldados instalaron filtros de revisión.
Horas después del hecho, y cuando la información circulaba en portales de internet y redes sociales, el gobierno municipal publicó un breve comunicado según el cual, los sucesos son parte de los “firmes resultados” de la Operación Chilapa, “a cargo del Ejército, Fuerzas Federales y Estatales, donde participan 3,500 soldados y 200 policías”.
A los vecinos que intentaban ingresar al barrio y que decían vivir en esa zona, los uniformados les explicaban que no podían impedirles el paso, pero su ingreso era “bajo su propio riesgo”.
Todos los negocios que rodean el barrio estaban cerrados y muy pocas personas caminaban en las calles, se trataba de quienes intentaban llegar a sus domicilios que se encuentran justamente en esa zona.
“La neta, carnal, yo sí escuché y vi muchas cosas, pero no te voy a decir nada porque no quiero que me pase algo malo, me vayan a matar”, expresó un comerciante que cuando vio la llegada de este reporteros de inmediato cerró su negocio.
Pese a que en el barrio de San José había una intensa movilización de las diferentes corporaciones de seguridad y que las calles estaban prácticamente vacías, en el centro de Chilapa todo trascurría con normalidad, pues los negocios estaban abiertos, había afluencia de vehículos particulares y del transporte público, y los vendedores ambulantes se mantenían en el Zócalo ofertando sus productos.
Ayer, hasta las 9:30 de la noche ni el gobierno del estado, ni la Fiscalía General habían fijado una postura sobre lo acontecido en este municipio, tampoco se informó la identidad de los detenidos ni del presunto delincuente que perdió la vida.
En Chilapa, la organización Siempre Vivos tiene un registro de 57 personas desaparecidas entre 2014 y 2015, de las cuales, 16 ocurrieron del 9 al 14 de mayo del año pasado cuando unos 300 comisarios y civiles armados de comunidades del sur del municipio tomaron las calles de Chilapa para exigir que las autoridades detuvieran a Zenén Nava.
En el municipio también han ocurrido constantes ejecuciones que, de acuerdo con las autoridades, son el resultado de la disputa de la plaza entre Los Rojos y el grupo criminal Los Ardillos.
Dos días antes de esta balacera, y en la víspera del despliegue militar contra la delincuencia fue aprehendido Yovani Anastasio Parra El Chivo, identificado por autoridades federales como segundo al mando en la organización delictiva Los Rojos.

Los levantados en Chilpancingo serían cinco, no seis, pero sólo hay dos denuncias, dice el fiscal

El fiscal general del estado, Xavier Olea Peláez, informó que no fueron seis levantados en Chilpancingo sino dos, ya que su dependencia cuenta con dos denuncias presentadas por desaparición, pero según sus investigaciones podrían ser cinco; mientras que uno de los tres estudiantes levantados ayer en Tixtla ya fue liberado.
“Pueden ser cinco los de Chilpancingo del taller levantado, pero sólo hay dos denuncias”, agregó.
También detalló que la banda de secuestradores desarticulada el jueves pasado, tras un enfrentamiento con policías ministeriales y el Ejército en la colonia Salubridad, pertenecía a El Tequilero, y señaló que hasta este jueves en la capital del estado también operaba una escisión de La Familia Michoacana.
Ayer en El Sur se publico que la tarde de este martes, sicarios irrumpieron en el taller Moto Servicios Ayala, donde levantaron a seis jóvenes, entre ellos a una mujer, cerca del Centros de Estudios Tecnológico Industrial y de Servicios (CETIS) No. 136 en la colonia Jardines del Sur, en Chilpancingo.
El titular de la Fiscalía General del Estado (FGE) dijo que sólo se han presentado dos denuncias de personas desaparecidas, pero que las investigaciones de la dependencia daban cuenta de la posibilidad de cinco personas levantadas.
Consultado al término del acto protocolario de arranque de la Operación Chilapa, el fiscal explicó que, mediante una llamada al número de emergencia 066 se informó del levantón de cinco personas, pero “realmente son dos del taller”.
Agregó que se presentaron denuncias de desaparición de dos personas, pero investigarán para saber si fueron o no levantados los otros cinco jóvenes que estaban en el taller.
Durante la mañana de este miércoles, se le preguntó en tres ocasiones al fiscal acerca de los secuestros y levantones en la capital, la primera cuando bajó del helicóptero en el que llegó a la unidad deportiva de Chilapa, donde informó que el reporte proporcionado por el comándate de la Policía Investigadora Ministerial (PIM), era de tres levantados en Chilpancingo y tres en Tixtla.
Este martes, tres estudiantes fueron privados de su libertad por hombres armados en la colonia La Villita, en el municipio de Tixtla, a unos 100 metros de la comandancia de la Policía Municipal, informó la FGE.
En la segunda ocasión se le preguntó sobre el estatus de los seis, a lo que respondió que en Chilpancingo y Tixtla eran levantados; se le reiteró la pregunta sobre cuál era el reporte, pero ante la falta de datos le pidió al comandante de la PIM, Ricardo Zamora Guevara que respondiera a las preguntas de tres medios de comunicación.
Zamora Guevara reiteró que tenían información sobre dos levantados, ya que las familias presentaron la denuncia, además de que no hay testigos que confirmen si se llevaron o no a más personas.
Sobre los jóvenes privados de su libertad en Tixtla dijo que se consideran también levantados, pero que ahí ninguna familia ha presentado una denuncia formal.

Eran tres bandas de secuestradores en la capital; ya fue desarticulada la de El Tequilero, comenta

El jueves de la semana pasada, se enfrentaron hombres armados y policías ministeriales más de una hora, resultando un policía y un sicario heridos, siete detenidos, y dos hombres y una mujer que estaban secuestrados fueron liberados al sur de Chilpancingo.
Tras los hechos, el fiscal dijo que los detenidos fueron consignados, pero no dio más detalles ni los nombres de los detenidos, sólo informó que se desarticuló la banda de secuestradores.
Se le preguntó entonces cuántas bandas delincuenciales operan en la capital del estado, a lo que respondió que no tenía el número exacto, y luego corrigió que son tres, Los Ardillos, Los Rojos y una escisión de La Familia Michoacana que el jueves pasado fue desarticulada.
Enfatizó que la banda de El Tequilero estaba operando en Chilpancingo hasta el jueves pasado, antes de la intervención de la policía ministerial y del Ejército.
Dijo que tenía ya identificado a El Tequilero, y reiteró que probablemente fue policía municipal, aunque no dio a conocer el nombre del delincuente.
Al final de la consulta, confirmó que ayer fue detenido por la Policía Federal en Chilapa el segundo de Los Rojos, Yiovani Anastasio Parra.

Con escopetas, instalan tres retenes contra el crimen organizado vecinos de Zotoltitlán, Mártir de Cuilapan

Los vecinos de la comunidad indígena de Zotoltitlán, municipio de Mártir de Cuilapan, armados con escopetas, machetes y palos instalaron a las 7 de la mañana del domingo tres retenes en la entrada del pueblo para defenderse de los grupos del crimen organizado, que han dejado un muerto y un desaparecido en las últimas dos semanas.
El caso más reciente, que desbordó la inconformidad, ocurrió el miércoles 20 de enero, cuando hombres no identificados levantaron a un vecino y hasta la tarde de ayer no había sido localizado.
El pueblo de Zotoltitlán tiene 2 mil habitantes, y está a 25 minutos en carro al poniente de Apango, del municipio de Mártir de Cuilapan.
Las casas bordean la carretera hacia Zitlala; La Esperanza-Zotoltitlán-Apango-Atliaca-Tixtla es un corredor en disputa por los grupos criminales Los Ardillos y Los Rojos.
La tarde del miércoles en Zotoltilán hombres no identificados se llevaron al campesino Anselmo García y hasta la tarde de ayer no se sabía de su paradero; sus familiares sólo han recibido mensajes de texto de su teléfono celular, dice que ya no lo sigan buscando, porque se encuentra bien.
Los vecinos del pueblo lo empezaron a buscar el jueves, además presentaron la denuncia ante el Ministerio Público, sin embargo, hasta el sábado no habían tenido respuesta.
Por este motivo, ayer a las 7 de la mañana se armaron con escopetas, machetes y palos para instalar tres retenes, dos rumbo a Apango y otro en un camino hacia Zitlala.
Se supo que se suspendió el servicio de transporte público de Apango-Zotoltitlán, y los vecinos sólo podían llegar caminando o en carros particulares.
Los vecinos armados y encapuchados se negaron a hacer declaraciones a los medios de comunicación.
Fuentes del Ayuntamiento informaron que la presidenta municipal del Movimiento Ciudadano, Felicitas Muñiz Gómez, acudió al pueblo a las 2 de la tarde, acompañada de agentes del Ministerio Público para tomar la declaración de la esposa y los familiares del desaparecido e iniciar las investigaciones para dar con el paradero de Anselmo García.
En un recorrido por la cabecera municipal se observaron entre 18 y 20 policías de la Fuerza Estatal a bordo de tres patrullas y una ambulancia de Protección Civil, sin embargo, los policías dijeron que no sabían si fueron enviados por el conflicto en Zotoltitlán, a las 5 de la tarde aún esperaban instrucciones.
Otros funcionarios del Ayuntamiento que pidieron no ser citados, informaron que antes de la desaparición de Anselmo García, hace dos semanas, un campesino del mismo pueblo fue encontrado degollado, sin dar con los responsables.
La fuente reconoció que hay temor e indignación entre los vecinos de Zotoltitlán por los hechos de violencia que han ocurrido en los últimos días, sin que las fuerzas federales y estatales atiendan el problema a pesar de que han denunciado los hechos.
La comunidad se encuentra en el territorio que se disputan los grupos criminales Los Ardillos y Los Rojos, conflicto que inició hace dos años en Chilapa, después se trasladó a Zitlala, y ahora a Apango la cabecera de Mártir de Cuilapa, ya que hay una carretera que conecta con Zitlala, pasando por las comunidades de La Esperanza y Zotoltitlán hasta llegar a Apango, los tres pueblos de Mártir de Cuilapan y de allí retorna a Tixtla.
La violencia ha comenzado a afectar a comunidades de Mártir de Cuilapan, por eso los vecinos de Zotoltitlán se armaron, pero se rehusaron a hablar con los reporteros de los medios de comunicación.
Hasta las 7:30 de la noche se encontró vía telefónica a la presidenta municipal, pero informó que continuaba en una reunión y no precisó si seguía en esta comunidad.
Dijo que después se comunicaría con el reportero, pero ya no fue posible localizarla para conocer su postura respecto a estos hechos.
A esa hora, fuentes de la cabecera municipal confirmaron que los retenes instalados por los habitantes armados continuaban en los accesos a Zotoltitlán.