Se recupera el caudal al concluir segunda fase de rehabilitación del Papagayo II: CAPAMA

Redacción

La Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), informó que luego de que se concluyó la segunda de las seis fases de rehabilitación que se llevan a cabo en los acueductos Papagayo I y II, se recupera el caudal de agua.
En un comunicado de prensa el director general de la CAPAMA, Hugo Lozano Hernández, informó que los equipos de bombeo ya están en función, y se regulariza el suministro del vital líquido en los hogares de los acapulqueños, luego de culminar los trabajos, que en esta ocasión se realizaron en el acueducto Papagayo II.
Dijo que harán 32 acciones en Papagayo II, entre ellas reparación de fugas de la comunidad de Agua Caliente a la planta potabilizadora de El Cayaco, así como la reparación de 28 fugas de importancia en las que se pierden más de 400 litros por segundo.
Las liberaciones de líquido en Papagayo I se efectúan del 26 de agosto al 1 de septiembre y del 23 al 29 de septiembre y en Papagayo II, del 12 al 18 de agosto, del 9 al 15 de septiembre y del 14 al 20 de octubre.
Por ello piden a los usuarios que almacenen agua en estos periodos programados de liberación en los que son necesarias las suspensiones temporales para hacer los trabajos.
De las colonias y calles donde se regulariza el suministro desde este lunes 19 de agosto son: Pacífico parte alta, Loma Hermosa, 20 de Noviembre parte media, Obrera Mundial, andador Dalias, Cinco de Mayo, Pino Suárez, Julián Blanco, Vicente Guerrero (Guayabo), 20 de Noviembre (mercadito), andador 15 de julio, andador Primero de Junio, calle 4, calle 5 de Mayo, calle 14 de Mayo y Venustiano Carranza.
Además de 24 de Octubre, Villa Guerrero, Guillermo Prieto, Agustín Melgar, Francisco Márquez, Montes de Oca, Pedro Ma. Anaya, Vista Hermosa, Primero de Mayo, andador 10 de Mayo, Radiofusora, calle Comonfort, Diego Álvarez, Florencio Villarreal, Loma Bonita, Lázaro Cárdenas, Quebradora, Providencia, Garita, Frontera, La Laja parte baja, media y alta, Altamira, Burócratas, Revolución del Sur, Base Lince, Etapas 1, 2, 4, 6 y 10 del Infonavit Alta Progreso.
También se regulariza en Guerrero es Primero, Palma Sola, Etapas 1, 2, 3, 4 y 5 del Fovissste, Constituyentes, Río Mezcala, Río Ixtapa, Infonavit Cuauhtémoc, 6 de Enero, Bocamar, Luis Echeverría, Rodríguez Alcaine, fraccionamiento Insurgentes, Brisas del Mar, fraccionamiento El Roble, fraccionamiento Condesa, Costera Vieja, Infonavit Centro Acapulco, Monte Blanco, Progreso, Cumbres de Figueroa, Morelos y Mogote (Fovissste).
Además de los barrios del Hueso, del Hospital, Teconche, Guinea, Las Crucitas, El Comino, de La Cima, Rastro, La Cuerería, de La Pocita, La Adobería, de El Capire, Pozo de la Nación, de El Ceviche, fraccionamiento Las Playas y Las Américas.
Otras de las zonas son fraccionamiento Farallón, fraccionamiento Costa Azul, Praderas de Costa Azul, Monte Blanco, Monte Verde, Chinameca, fraccionamiento Magallanes, barrio de Petaquillas, colonia Centro, Hogar Moderno, La Fábrica, Carabalí, Miguel Alemán, Las Anclas, fraccionamiento Las Brisas, Marina Brisas, Guitarrón, Base Naval, Joyas de Brisamar, Cumbres de Llano Largo, Alta Icacos, Casas Palenque, Real Hacienda, La Venta, Barrio Nuevo La Venta, La Máquina, Ampliación La Máquina, Héroes de Guerrero, Mártires de Cuilapa, Fidel Velásquez, Sector 1 y 2 de Ciudad Renacimiento.
También en fraccionamiento Tulipanes, fraccionamiento Libertadores, Club Campestre, Sectores 1, 2 y 3, Miguel Terrazas Sánchez, Ampliación Emiliano Zapata, José López Portillo, Simón Bolívar, Ampliación Simón Bolívar, La Postal, fraccionamiento Arboledas, Izazaga, Las Torres, 18 de Enero, Villa de Las Flores, Unidad Habitacional El Coloso, Real del Palmar, Apolonio Castillo y Solidaridad.
Se regulariza en Nueva Cayaco, Alborada, Altos de Miramar, Nuevo Puerto Marqués, Sol Azteca, Vista Diamante, Dragos, El Palmar, Esperanza, La Quinta, Arboledas, Lomas del Valle, Costera Las Palmas, Zona Diamante, Poblado de Puerto Marqués y Punta Diamante.
Asimismo, en los poblados Kilómetro 30, Cerro de Piedra, San Antonio, La Estación, Metlapil, Lomas de Chapultepec, Amatillo. De igual manera se recupera el caudal para dotar del líquido a los hogares de los acapulqueños que se localizan en la zona poniente.

 

Con ayuda del turismo Acapulco se irá recuperando tras Otis, dicen visitantes

Aurora Harrison

Con la ayuda de los turistas Acapulco se va a ir recuperando del impacto del huracán Otis, coincidieron visitantes de la playa de Puerto Marqués, en la zona Diamante.
En tanto prestadores de servicios turísticos de esa zona dijeron que la temporada vacacional arrancó con buena ocupación y afluencia de visitantes.
Puerto Marqués tiene algunas casas con daños en su infraestructura por el huracán, la calle principal tiene muchos baches y vecinos y visitantes comentan que hace falta alumbrado.
Algunos restaurantes que resultaron afectados por el huracán ya están rehabilitados, pero hay casas de lugareños que se ven sin láminas en los techos, hay palapas que no tienen hojas, y la calle tiene varios baches que requiere que se asfalte.
A las 10 de la mañana empiezan a llegar los autobuses de paseo, que se estacionan cerca de la Laguna Negra, para dejar pasar a los turistas que llegan en carro particular.
Los restaurantes ya estaban listos para dar servicio a los visitantes, en algunos tenían las mesas ocupadas, en el área de playa ya había bañistas disfrutando del mar, a pesar de que a las 7 de la mañana había caído una fuerte lluvia, en el transcurso del día estuvo nublado con un poco de sol.
Fue el caso de la señora Lorena, originaria del Estado de México, que llegó con cinco integrantes de su familia en un autobús de turismo, cuenta que no es la primera vez que viene a Acapulco. “Desde que paso el huracán no habíamos regresado, pero sí hay partes que todavía están destruidas, pero Acapulco es muy bonito, siempre nos gusta por el clima, sus playas y su comida”, dijo la turista después de bajar del autobús.
Ayer fue su último día antes de partir a su lugar de origen, dijo que visitó las playas en la zona Dorada, así como también en el área de Caleta y Caletilla.
“Antes estaba muy dañado, pero ahorita lo que están haciendo es reabrir hoteles y están reconstruyendo algunos, y aunque faltan algunas áreas, se tiene que levantar Acapulco con el turismo y volver a regresar como antes del impacto del meteoro”, dijo.
El autobús donde venía, estaba lleno, otras familias también se animaron a venir a Acapulco dijeron que sus playas son muy tranquilas, que les gustan, y el lugar en donde estuvieron hospedados les gustó.
En tanto el prestador de servicios turísticos de deportes acuáticos, Daniel Dolores, comentó: “esta temporada de verano sí va a estar llegando gente cada fin de semana, como es una temporada muy larga, casi de un mes, viene un poco entre semana, pero los fines de semana, que es viernes, sábado y domingo es cuando más turismo tenemos”.
“Estamos bendecidos, porque como tenemos cerca la Ciudad de México eso nos facilita la llegada de los turistas a Acapulco, y que vengan a Puerto Marqués”, dijo el señor Daniel que indicó que entre semana la ocupación tal vez esté entre 50 por ciento, pero los fines de semana un 70 y 80 por ciento.

 

Esperan comerciantes del Mercado Central su reconstrucción; lamentan bajas ventas

Avance de los trabajos de los locales para comerciantes a un lado de la nave mayor, a un año del incendio en el Mercado Central Foto: Jesús Trigo

Aurora Harrison

A un año y cinco días del incendio en el Mercado Central, comerciantes están en espera de que arranque los trabajos de construcción de la nave mayor, aseguran que en este tiempo ha sido difícil recuperar a sus clientes y sus ventas son bajas.
En el área de sombrillas, otra de las zonas afectadas, los locales unos ya tienen sus cortinas metálicas, los otros están en proceso de instalación, falta la luz eléctrica y que se coloque el techo, además de que se tapen las rejillas de las alcantarillas.
Como se informó en estas páginas, el 5 de junio del año pasado en la madrugada se suscitó un incendio en el Mercado Central, que afectó el área de la nave mayor, sombrillas, pasillos; las llamas consumieron la mercancía de 576 locatarios.
De los comerciantes afectados, unos ocuparon los locales provisionales que se construyeron en el área del estacionamiento, y otros más están en la calle 2 de Agosto. De los que están de manera provisional en los puestos ee el estacionamiento, cuentan que ha sido difícil recuperar a sus clientes, porque nadie pasa por los pasillos.
En el área de sombrillas donde se construyeron 104 locales, unos ya tienen cortina metálica, el piso es rustico, se instaló la conexión de agua potable y drenaje, pero hay áreas que les falta concreto en el piso, y hay mucho material de construcción tirado.
Junto al área de pasillos que conecta con la nave de fondas, se están construyendo unos locales que también resultaron dañados con el incendio, el techo que se había afectado en la nave de fondas ya se reparó.
En el área de la nave mayor todavía están los residuos del arco techo que se colapsó después del impacto del huracán Otis, y ese espacio es utilizado como estacionamiento.
Se han invertido más de 50 millones de pesos en la reconstrucción de los locales, en el arco techo, que colapsó con Otis; la inversión fue de 17 millones de pesos, y es que las ráfagas de viento por más de una hora se llevó las láminas.
La nave mayor del mercado, es la parte que hace falta que se construya, como se ha informado se encuentra en proceso de licitación, porque para dicha obra que es la de mayor impacto en esa zona se van a invertir más de 100 millones de peso.
Una comerciante que tiene su puesto de piñatas, dijo que a más de un año “vamos sobreviviendo”, porque después de que perdieron su mercancía, también perdieron a los clientes, y en las galeras provisionales poca gente se mete a comprar.
Ayer ella con su anafre se preparaba su comida, y es que llega desde temprano para abrir su puesto de venta de piñatas. Su local, estaba en la nave mayor y hasta el momento no les han dicho para cuándo arrancará la obra, que ella supone que será después que se acabe con el área de sombrillas.
Otro comerciante de la nave mayor, que su puesto es una lonchería, dijo: “estamos echándole ganas, porque no nos queda de otra”, y es que mencionó que la mayoría de las cosas que tiene en su local provisional las adquirió con los apoyos que les dio el gobierno y con recursos propios.
“Hemos perdido bastantes clientes, usted puede ver como estamos, que nos vemos de lado a lado con los compañeros sin ningún cliente. Antes eran normal, nuestro local estaba bien, tenía su barra y unos banquitos para que la gente se acercara.
Abundó que “para nosotros los comerciantes ha sido difícil el año que llevamos aquí, pero trabajando hemos sido avanzando, todo lo que usted ve en el local es nuevo, y no queda de otra más que avanzar”.
Otra comerciante, dijo que antes del proceso electoral se reunieron con la presidenta Abelina López Rodríguez y “nos dijo que pasando las elecciones iban a hacer la limpieza del terreno porque la licitación ya estaba en proceso, pero no hemos tenido nada de avance, no hemos tenido ninguna respuesta”.
“Fue un año difícil todos, los ahorros que tenía ya se me fueron para poder abrir su local y es que supuestamente los que nos quemamos el gobierno federal nos iba apoyar, pero no fue parejo porque yo que estuve en el padrón no salí y supuestamente nos iban a respetar un cintillo, pero no se respetó”, dijo la comerciante.

Presentan ante 100 empresarios el proyecto Acapulco Brilla para la reconstrucción

Jacob Morales Antonio

El presidente de Genomma Lab, Rodrigo Herrera Aspra, presentó ante 100 empresarios y sociedad civil el proyecto Acapulco Brilla para la reconstrucción de la ciudad, que será mostrado a las autoridades federales y del estado, informó el presidente de la Canaco-Servytur, Alejandro Martínez Sidney.
El encuentro con el empresario se hizo en un salón de Expo Mundo Imperial en la zona Diamante y donde fueron convocados los líderes de las diferentes cámaras empresariales locales y de las asociaciones de condominios, así como de las asociaciones civiles.
Martínez Sidney, encargado de la convocatoria, informó que en la reunión se presentó el proyecto Acapulco Brilla que plantea una reconstrucción integral en cuatro ejes, la principal, seguridad, con un buen funcionamiento del C5, mejoramiento de la iluminación urbana, cámaras y sistemas de seguridad y una estrategia en seguridad de barrios vecinales así como de los espacios públicos.
El segundo eje abarca, agua potable y saneamiento, el abastecimiento y cobertura en el 100 por ciento de la población, la captación y cosecha de agua, la construcción de una planta desalinizadora y la adaptación al cambio climático y la crisis hídrica. En drenaje el manejo y tratamiento de las zonas con mayores descargas de aguas residuales, tecnologías alternativas para el tratamiento del agua, y estrategias para tratamiento y manejo de residuos sólidos y gestión hídrica.
En el rubro de movilidad y transporte se propone una reestructuración del sistema de transporte, ordenar el sistema de taxis colectivos, carriles confinados para el transporte, así como centros de transferencia modal. Se propone proyectos estratégicos como Acacable (teleférico), un Maribús, nuevas líneas del Acabús, un sistema de bicicleta compartida y red de ciclovías, y la intervención en puntos críticos por congestionamiento y siniestros viales.
En el eje cuatro se propone la recuperación de la imagen urbana, del patrimonio histórico y herencia arquitectónica de Acapulco, modelos de mejoramiento de viviendas resilientes, parques de playa con sistemas abiertos con frente marítimo, proyectos estratégicos de infraestructuras sociales y mejoramiento de barrios.
Estrategias de reforestación y restauración del paisaje natural en torno al espacio público, lineamientos de banquetas, camellones y cruceros de peatones, lineamientos y criterios para la mejora de la imagen urbana, señalética, navegación urbana y regulación de espectaculares.
El líder empresarial comentó que en esta reunión el empresario mostró una encuesta donde se reflejó lo que desde el exterior (los turistas) se piensa de Acapulco, y también la opinión de quienes tienen una casa de segunda residencia, y otra de quienes viven en el puerto de Acapulco, que sirvieron para poder formular estos cuatro ejes y las mejoras en la reconstrucción de la ciudad, y donde la seguridad fue la principal demanda en los tres sectores abordados.
El representante de la Canaco-Servyur informó que esta primera reunión fue para tener un acercamiento con el sector empresarial local de Acapulco y con la sociedad civil organizada, para que este proyecto se pueda presentar a inversionistas y al gobierno federal, del estado y municipio.
Dijo que habrá más reuniones y conforme se vayan haciendo se informará de los avances que hay con esta propuesta, y que se presente en menos de un año, y que fue del agrado de muchos de los presentes porque las propuestas vienen de un estudio y análisis desde diferentes sectores.

 

Sólo quedan 16 embarcaciones de recreo de las 100 que había antes de Otis: Jondalar Castillo

Jondalar Castillo dueño de Aguamundo, en entrevista con El Sur Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

Jondalar Castillo Ledezma salió de la oficina de Aquamundo en el Paseo del Pescador en el amanecer del 25 de octubre y vio el mar limpio, no había ninguna embarcación, y su patrimonio construido a lo largo de más de 70 años por tres generaciones de su familia se perdió en unas cuantas horas, “de la noche a la mañana nos quedamos sin nada”.
A más de cinco meses del paso del huracán Otis, sin embargo, es uno de los pocos propietarios de embarcaciones de recreo que recuperó su negocio, muchos ya se fueron de Acapulco y actualmente sólo quedan 16 embarcaciones de las 100 que existían antes del meteoro. En la batalla por la reactivación económica, el joven empresario pide al gobierno que recupere la playa Manzanillo que ha vuelto a ser astillero y servicios públicos.
Su escuela de buceo se encuentra en el Paseo del Pescador, frente a la sucursal de Pollo Feliz de la avenida Costera. Dentro de la oficina están acomodados los productos y servicios que ofrece como los snorkel y los kayak.
Jondalar Castillo recibió a El Sur en la tarde de este miércoles, dos turistas entraron con uno de los cinco trabajadores de Aquamundo y el dueño de la empresa rápidamente les preguntó si tenían su número para mandarles las fotos de su experiencia en el mar.
Con voz firme y frases cortas, el hombre de años contó su experiencia del meteoro del 25 de octubre, que lo vivió frente al mar para cuidar junto con sus trabajadores las cinco embarcaciones que estaban en el Paseo del Pescador, como normalmente lo hacen en la temporada de huracanes, revisando que los cabos estén bien amarrados y sacando el agua.
Jondalar se quedó en la oficina porque estaba enyesado del tobillo debido a un resbalón en un barco que construía, pero vio cómo llegaban las olas hasta la puerta de su oficina, a unos 30 metros de distancia del mar. Llegó un momento en que las ráfagas de viento “eran como nunca antes se habían vivido” y sus trabajadores se resguardaron con él y ahí pasaron la noche. En la madrugada llegaron pescadores a refugiarse con ellos.
“Al día siguiente, pues ya no había nada, fue shock total”, sus embarcaciones quedaron despedazadas. Estaba el “mar limpio, ni una embarcación, no había una sola, algunas encalladas por ahí, otras destrozadas en playa Honda, encalladas, varadas”.
Vio un cuerpo en el muelle, “no había autoridad, no había Semefo, Ministerios Públicos, no había nada”. En los días siguientes empezaron a bucear para buscar embarcaciones, las cuales marcaban para avisarles a sus dueños
Jondalar Castillo adquirió deuda para comenzar de nuevo su negocio en diciembre pasado y consideró que la temporada de vacaciones de los días santos fue “buena”, pero la segunda semana está “bastante floja”.
Se le preguntó qué papel pueden jugar los empresarios en el debate sobre la reconstrucción de Acapulco y contestó: “los empresarios jugamos un papel muy importante porque somos los que generamos empleos, entonces, de acuerdo a nuestra capacidad y a nuestras posibilidades”.
“Tenemos que inyectar o estamos inyectando recursos a nuestros negocios porque de ellos vivimos y al inyectar esos recursos, generamos oferta, generamos productos que deben ser los atractivos para que la gente pues venga y disfrute de Acapulco desde nuestros rubros”.
Afirmó que los productos que Aquamundo ofrece son “de alto nivel hoy en día, tenemos un barco con la segunda capacidad más fuerte en la bahía para transportación marítima. Entonces, nosotros le estamos apostando, te hablo a título personal, al doble o al triple a pesar de las millonarias que tuvimos” y esto genera empleos directos e indirectos.
Indicó que perdió más de 5 millones de pesos en cuatro embarcaciones, “entonces, de la noche a la mañana nos quedamos sin nada. Sin embargo, nosotros tenemos una trayectoria de más de 70 años”. Aquamundo se fundó en 1950 por el abuelo de Jondalar Castillo, inició como escuela de buceo, del cual es pionero, y a lo largo de las décadas se ha diversificado con paseos en la bahía, rentas de lanchas para pescar. Su actual representante tiene 37 años y lleva al frente de éste como 20 años.
Expuso que muchos compañeros suyos, dueños de embarcaciones de servicios turísticos, se fueron del municipio, “muchos no aguantaron esto, esto no fue fácil”, y junto con ellos también se fueron sus trabajadores.
Contó que un compañero que se dedica a la renta de estos servicios, tenía antes de Otis una cuenta de más de 100 embarcaciones para la renta comercial, pero actualmente sólo hay 16, uno de ellos su catamarán que estaba enlazado en el Paseo del Pescador.
Planteó que “esta reconstrucción no sólo sea una reconstrucción y ya, sea una renovación total para acabar con todos los vicios”: saneamiento básico, alumbrado, áreas verdes, mejoramiento de la imagen urbana, “necesitamos mucha seguridad, necesitamos que haya presencia, que se respeten las leyes aquí, y se requiere voluntad para eso”.
Jandalar Castillo fue uno de los promotores de la remodelación de la playa Manzanillo, para que dejara de ser un astillero y se convirtiera en un área renovada para la sociedad acapulqueña y que fue inaugurada en 2019, cuando era gobernador el priista Héctor Astudillo Flores y alcaldesa la morenista Adela Román Ocampo, cuando fue director del Centro de Atención y Protección al Turista (CAPTA).
Pidió que se recupere el proyecto, “todos fuimos afectados, todos tuvimos pérdidas millonarias, pero ese lugar es de los acapulqueños, entonces tanto esfuerzo no puede estar tirado a la basura. Se deben fijar plazos, se deben notificar a los que están ahí y debe ser una playa para el disfrute de la gente”.

 

El dinero de la reconstrucción se va a la parte turística y no a donde más se necesita, cuestionan

Ramón Gracida Gómez

La asociación Cooperación Comunitaria plantea una reconstrucción de los Bienes Comunales de Cacahuatepec participativa, que involucre a los vecinos y recupere la vivienda y la producción agrícola tradicionales.
En entrevista con El Sur, la coordinadora de la organización, Isadora Hastings, indicó que el dinero de la reconstrucción del municipio se va a la parte turística y no se dirigen fondos “a donde más se necesita”.
Cooperación Comunitaria nació en 2012 con el fin del rescate de la vivienda tradicional ante los desastres naturales identificando las causas de las vulnerabilidades. Participó en la reconstrucción en la región Montaña tras los fenómenos meteorológicos de Ingrid y Manuel de septiembre de 2013, y en Oaxaca tras los sismos de 2017.
Durante la asamblea de ayer del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la presa La Parota (Cecop) en Cacahuatepec, la coordinadora de Cooperación Comunitaria expuso los resultados del diagnóstico de las afectaciones en los Bienes Comunales de Cacahuatepec por el huracán Otis.
Isadora Hastings comentó después en la entrevista, que en las tres reconstrucciones que han participado han observado que “las ciudades más grandes jalan más la atención. ¿Por qué?, porque es como los lugares donde pueden llegar todas las organizaciones cómodamente, porque la prensa también se va a los lugares más grandes”.
Agregó que en los desastres socionaturales “siempre hay lugares de preferencia y claro, todo el dinero se va Acapulco turístico porque pues según esto, es lo que más genera, pero es una pena que no haya una política pública en donde se dirijan los fondos a donde más se necesita”.
Dijo que la reconstrucción que la asociación promueve es “participativa y la idea es trabajar mucho sobre el proceso, no sólo, ah, ya, terminó el objeto y ya me voy. No, el proceso que significa también reforzar los sistemas constructivos tradicionales, que es lo que trabajamos, no nos metemos con viviendas de materiales industrializados”.
La también arquitecta destacó la importancia del rescate de la “vivienda tradicional, recuperación de formas tradicionales de producir, de formas de relacionarse con los ecosistemas, que esas pérdidas también han ocasionado muchas vulnerabilidades”.
Comentó que el diagnóstico en los Bienes Comunales de Cacahuatepec empezó con un mapeo satelital de riesgos para identificar “las amenazas, las vulnerabilidades y que puedan ver en el territorio todo lo que está afectando”.
Luego vino el análisis de las causas del desastre para reflexionar los problemas del agua, la salud, el saneamiento, la vivienda y la producción agrícola, y después se llevaron a cabo los diagnósticos familiares.
Desde la primera entrega de ayuda en noviembre empezó el diagnóstico de las comunidades y hace un mes se efectuaron los mapeos y los diagnósticos en las localidades Rancho las Marías, Hilamos, Cacahuatepec, Apanhuac, Cruces de Cacahuatepec, El Cantón, Huamuchitos y Apalani, y en estas cuatro últimas van a empezar el trabajo “más integral”.
Expuso que este proyecto consiste en el acceso al agua y su saneamiento, y puso de ejemplo un espacio comunitario de Apalani donde las mujeres sacan agua de un pozo y donde va a intervenir Oxfam en la parte técnica y Cooperación Comunitaria con las usuarias, aunque sigue el diagnóstico.
Otra propuesta del proyecto es la instalación de baños secos porque “ante la inexistencia o la poca cantidad de agua, pues vendría no usar agua para el baño y si no tienen baños, además pues poder” construirlos.
Asimismo, la recuperación de la vivienda tradicional, “vemos que sí muchas están, sobre todo las de adobe, afectadas de los muros, entonces también está planteado una parte de reconstrucción de la vivienda reforzada tradicional, pero reforzada contra sismos y vientos”, ahondó.
También plantean el rescate de la milpa “orgánica con técnicas agroforestales para, uno, recuperar la milpa porque muchos ya tienen maizales, no tienen milpa, pero poderla recuperar con cultivos diversificados y con técnicas que requieren menos agua y que esa diversidad también las hace más resistente a plagas”.

Podría tardar hasta cinco años la reparación de las lanchas de fondo de cristal, advierten

La playa Manzanillo volvió a convertirse en astillero para reparar embarcaciones, después del desastre que causó el huracán Otis Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

La reparación de todas las lanchas de cristal puede tardar hasta cinco años porque cuesta hasta 250 mil pesos y no hay apoyo del gobierno, entonces los trabajadores ya están buscando otro empleo o se van de Acapulco, advirtió el reparador de embarcaciones de playa Manzanillo, Alberto Lara de los Santos.
Comentó que los barcos que se encuentran en esta playa la misma marea del huracán Otis los trajo y hay otras embarcaciones, la mayoría de fondo de cristal de Caleta, que sus dueños las localizaron y “por sus medios las subieron a flote, las remolcaron y las trajeron aquí porque ahorita de momento es el único lugar donde se podrían reparar”.
Dijo que a la vuelta de la playa Manzanillo, que hasta 2019 era un astillero, se encuentra otro astillero, pero “tiene un año de espera para subir barcos y repararlos” y el Club de Yates está destruido.
Indicó que en Caleta había 50 lanchas de fondo de cristal, de las cuales sólo cinco han sido reparadas en Manzanillo y ya están trabajando con la revisión previa de Capitanía de Puerto; pero auguró que sólo el 10 por ciento del total estará listo para laborar en Semana Santa y en diciembre se podrían sumar cinco o seis embarcaciones.
Actualmente, ocho lanchas de fondo de cristal están siendo reparadas en playa Manzanillo, el proceso de reparación empieza desde que la sacan del mar, la suben a la playa y luego “a nivelarla porque la lancha al hundirse se descuadró, hay que alinearla y cambiar la madera que está dañada y después aplicarle fibra de vidrio para su protección y duración”.
Con la pintura, todo este proceso cuesta, mínimo, entre 180 mil y 250 mil pesos porque la madera larga, como la viga que estaba a unos metros de Alberto Lara, cuesta 6 mil pesos, y la tornillería es de acero inoxidable; y otro gasto es el motor, que cuesta entre 250 mil y 300 mil pesos.
Alberto Lara de los Santos dijo que “el sector turístico náutico no ha recibido apoyo directamente, gracias a Dios tuvimos el apoyo que nos dio el presidente de la República para reparar las casas o negocios, y algunos ese dinero pues lo están invirtiendo en sus barcos porque el barco es lo que les da para mantenerse”
“Y otra parte del dinero lo están consiguiendo a través de préstamos; según comentan, parece que va a haber apoyos para los prestadores de servicios turísticos porque venir Acapulco y sin ningún servicio turístico náutico, pues como que la gente no va a venir”.
Propuso que el gobierno facilite préstamos “con intereses blandos para poder salir de la crisis porque para uno es difícil, yo en mi caso, yo tenía cinco fondos de cristal, perdí cuatro, recuperé una y para que recupere las otras cuatro, tengo que trabajar aquí duro para poder ganar dinero, hacer una y volver a meter una y de aquí a un año”, él gastó entre 80 mil y 90 mil pesos porque él mismo reparó su lancha.
“Es mucha la inversión, yo creo que va a tardar para poderse nivelar, yo creo que va a tardar unos 5 años en nivelarse a como estaban antes, y algunos yo creo que ya no van a regresar porque es mucha la inversión, van a buscarse otro trabajo”, advirtió.
Dijo que los trabajadores que aún no tienen empleo porque las lanchas no han sido localizadas o reparadas, “se van turnando, o sea, trabajan unos un día, otros trabajan otro, se van turnando para poder subsistir porque no hay trabajo, mucha gente se quedó desempleada, capitanes de barco, marineros de barco”.
Algunos se han ido a Los Cabos o Puerto Vallarta a buscar empleo, y otros acuden a playa Manzanillo y ayudan a los trabajadores de otros barcos para que la reparación sea más rápida y puedan trabajar, como se observó en la tarde de este martes.
El resto de las embarcaciones que no están laborando o no están siendo reparadas siguen hundidas y para localizarlas se sumergen buzos y las sacan con tambos de plástico que “los llenan de aire y como si fueran unos globos, empiezan a levantar los barcos”.
Alberto Lara de los Santos expuso que él también es miembro de la cooperativa de Caleta de fondo de cristal y contó que Capitanía de Puerto los ha citado para hacer una lista de embarcaciones perdidas y “que más o menos nos demos una idea dónde se hundieron y que ellos mandarían personal de la Armada para buscar, pero es un poco burocrático pues, un poco lento el proceso”.
Son los mismos trabajadores de las embarcaciones que en su tiempo libre se sumergen en el mar para encontrarlas; frente a playa Manzanillo hay muchos barcos hundidos de grandes dimensiones, como uno está arrumbado en la arena, entonces Alberto Lara consideró “que va a ser una labor titánica, eh, hasta para la autoridad, sacar, limpiar toda la bahía”, principalmente porque no se cuenta con barcos especializados para rescate.
Además de las lanchas de fondo de cristal que están siendo reparadas, la playa Manzanillo también está ocupada por los cayucos de pescadores recuperados, entre 12 y 15 ya fueron reconstruidos, y algunos ya flotan en el mar y están yendo a pescar.

 

Falta una agenda gobierno-sociedad para la recuperación de la naturaleza: Octavio Klimek

El especialista en medio ambiente, Octavio Klimek, durante la entrevista con El Sur en un receso del Retiro Estratégico por Acapulco y Coyuca celebrado en Cuenavaca el viernes y sábado de la semana pasada Foto: Ramón Gracida Gómez

Ramón Gracida Gómez

A tres meses del paso del huracán Otis, aún hace falta una agenda en común entre gobierno y sociedad sobre las acciones a realizar para la recuperación de la naturaleza, señaló el doctor en ciencias forestales, Octavio Klimek, después de participar en un evento de dos días sobre la reconstrucción de Acapulco y Coyuca de Benítez.
Alertó en entrevista con El Sur que en las próximas temporadas de huracanes se pueden repetir meteoros similares al Otis, “entonces tenemos que ver, una, cómo logramos, por un lado, reducir la vulnerabilidad de asentamientos urbanos en el caso de Acapulco, para que si llega a pasar un fenómeno en estos tiempos de cambio climático, pues por un lado la gente reduzca su riesgo de ser, como ahora, damnificado”.
El Retiro Estratégico por Acapulco-Coyuca y Guerrero reunió el viernes y sábado a más de 60 integrantes de la sociedad civil, funcionarios de los tres órdenes de gobierno e integrantes de agencias internacionales, en el hotel Aristos de Cuernavaca; entre ellos estuvo Octavio Klimek, activo en las discusiones sobre la naturaleza como eje transversal de la recuperación después de meteoro del 25 de octubre.
Al finalizar el acto, el también delegado federal de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) de 2001 a 2003, avisó: “no vamos a garantizar que toda la gente no salga damnificada, pero que no vuelva a suceder” lo que pasó con el huracán categoría 5 que afectó a todos los habitantes de alguna u otra manera.
Enfatizó que la biodiversidad también fue damnificada y “eso se expresa en daños severos a la vegetación, sobre todo, y por lo tanto a todo aquello que representa o que está interrelacionado con la vegetación que es la fauna de todo tipo y no sabemos incluso el estado de las poblaciones realmente animales, más que monitoreos con aves, que es lo más simple, digamos, que hacer”.
Comentó que en estos primeros tres meses de los estragos que ocasionó el paso del huracán Otis, las acciones se han encaminado a resolver la coyuntura inmediata de las carencias de la población “y obviamente muchas cosas que tienen que ver con la naturaleza todavía no entran en el primer lugar”.
En la atención de la naturaleza, de la que los seres humanos formamos parte junto con la biodiversidad y los servicios de aprovisionamiento de la misma naturaleza, resaltó Octavio Klimek, el cambio climático es el “gran elefante como lo decían hoy aquí en la mesa, que no lo estamos todavía atendiendo con una perspectiva de futuro”.
En la recuperación de esta naturaleza, el doctor en ciencias forestales planteó que una acción de corto plazo a realizar consiste en “reducir la posibilidad o los riesgos de que haya incendios de vegetación en los próximos meses que es el estiaje”; y la recuperación de las embarcaciones hundidas en la bahía de Acapulco por la cantidad de combustible y baterías que traen, agregó.
“Pero también debemos de pensar en mediano y largo plazo, no podemos, como te decía, seguir en la idea de que vamos a recuperar a Acapulco y dejar donde fueron más vulnerables la gente o la naturaleza y dejar las cosas como están”, dijo Octavio Klimek.
En particular, una acción que destacó el ambientalista, es la recuperación de áreas de vegetación y la reforestación que evite los fracasos de experiencias pasadas por plantas especies exóticas o que no son idóneas para el suelo y el clima de la región.

“Hay que trabajar en territorio con las comunidades, si tú vas a sembrar árboles, tienes que pactar y aliarte con la comunidad en su territorio porque si no, lo que puede pasar es que dejen, si no hay compromiso, que esa planta se muera, ya sea por sequía, se muera por invasión de ganado, se muera por incendio”.
El ex titular de Semaren, en el gobierno interino de Rogelio Ortega, dijo que posiblemente los gobiernos estatal y federal ya tengan un plan en este sentido, en especial con el programa Sembrando Vida, “pero yo creo que necesitamos revisar, conocer qué van a hacer porque podemos apoyar”.
Planteó una “agenda sociedad y gobierno articulada sobre qué acciones en específico vamos a realizar”, con la premisa de que no todo se va a resolver en 2024 y ampliando las acciones más allá del área urbana de Acapulco, “tenemos que tener una visión en distintas escalas del territorio, región y hasta el propio estado”.
Porque “si seguimos apostando todo a que el turismo de Acapulco nos va a sacar del subdesarrollo, pues sería un error”, indicó y especificó que se debiera potenciar las vocaciones regionales, como un sistema agroforestal en la Sierra, otro sistema agropecuario en la Costa Grande y la Tierra Caliente, todo con “una visión de vivir en armonía con la naturaleza”.
El también articulista de El Sur dijo que hace falta “un mayor compromiso y educación de la sociedad misma sobre por qué debemos de vivir con la naturaleza” porque antes de Otis, Acapulco vivió las experiencias de los fenómenos de Ingrid y Manuel en 2013 y Paulina en 1997, “no podemos ir repitiendo estas historias”.

 

No hay empleados para vigilar que la reconstrucción siga los nuevos lineamientos

Ramón Gracida Gómez

El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del estado, Roberto Arroyo Matus, reconoció que no hay empleados suficientes para vigilar que la reconstrucción de los hogares afectados por el huracán Otis siga los nuevos lineamientos, y destacó que la recuperación de las embarcaciones hundidas es lenta por los procedimientos de las aseguradoras.
En la sección de preguntas de la conferencia de prensa del jueves para anunciar un foro del atlas de riesgo en el Instituto Tecnológico de Acapulco (ITA), al funcionario estatal se le preguntó por la reconstrucción que se lleva a cabo en el municipio y si se están siguiendo los lineamientos de reconstrucción emitidos por el gobierno estatal.
Arroyo Matus respondió que “estos lineamientos se están tratando de observar, naturalmente no tenemos el personal suficiente para poder estar vigilando cómo se está construyendo; no, no somos suficientes”.
Pidió a los medios de comunicación dar a conocer “alguna condición que se presente, alguna deficiencia que se aprecie que se está construyendo de la misma manera, nos lo hagan saber para que podamos intervenir”.
Reivindicó al equipo que integra la unidad de inspección de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil que encabeza, pero “somos un número limitado, nos estamos apoyando con los compañeros también de las unidades municipales, tanto de Coyuca como de Acapulco”.
“Sin embargo, pues creo que nunca va a ser suficiente el personal y dentro de algunas directrices que estamos siguiendo, lo comentaba hace unos momentos, el gobierno de México, por ejemplo, a través de la Coordinación Nacional de Protección Civil, nos está entregando alrededor de 24 láminas para poder reemplazar y sustituir aquellas que perdieron la población damnificada”, expuso.
Contó que este apoyo se está entregando y al beneficiario se le indica que “trate de seguir unos lineamientos, una cartilla especial que se les recomienda para que fijen esos materiales de manera más apropiada.
Dijo que la lámina “no es mala; a pesar que se perdieron en todos lados ese tipo de techumbre ligeros, es buena, pero hay que saberla fijar y justamente lo que está haciendo es redoblar los sistemas de fijación, indicarles cómo se debe llevar a cabo esa reconstrucción para que no vuelvan a aparecer ese tipo de embates de la naturaleza”.
Mencionó que en el foro, los ponentes hablarán de experiencias de programas de reconstrucción y destacó la aplicación de éstos en ciudades del Caribe “que tienen embates de manera muy regular de fenómenos de este tipo y realmente ya no tienen tantos problemas; los hay, pero son ya más limitados porque han logrado pues dominar esa condición de ráfagas de vientos fuertes a través de una técnica más apropiada de construcción”.
Un reportero le preguntó sobre las embarcaciones hundidas en Acapulco y Arroyo Matus respondió que la recuperación de éstas es un “proceso lento en donde tiene que ver mucho también las aseguradoras, deben agilizar, digamos, sus procedimientos para que se puedan retirar lo más pronto posible estas embarcaciones”.
Dijo que el trabajo de la Secretaría de Marina (Semar) ha sido “extraordinario, no se ha parado con la búsqueda de algunas personas desaparecidas, que están reportadas como desaparecidas ahí en la bahía o en algunas del mar, se sigue con ese proceso”.
Agregó que también continúa el reflotamiento de las embarcaciones afectadas y “se sigue retirando una gran cantidad de toneladas de escombro del mar, sabemos que esto puede afectar”.
Indicó que hay un “avance sustancial, poco a poco se ha logrado el reflotamiento de algunas embarcaciones que estaban hundidas y que están enteras como para reflotarlas; otras que fueron golpeadas y que fueron destruidas, pues hay que retirar los escombros”, y agregó que el monitoreo de la Semar indica que no hay una “evidencia clara de que haya un problema debido a diésel o algún tipo de combustible en la zona de la bahía, más que los niveles normales”.
No dio una cifra precisa de embarcaciones recuperadas, pero indicó que de las aproximadamente 380 hundidas que son reportadas por la Semar, 80 fueron recuperadas “y se tenía ya por lo menos estaban extrayendo alrededor de entre 3 hasta 4 toneladas diarias de escombros del mar”.

 

La Costera, escaparate que muestra a la vez la recuperación y los estragos de Otis

Imagen de la fachada de Galerías Diana, en la Costera Foto: Jesús Trigo

Ramón Gracida Gómez

A tres meses del paso del huracán Otis, algunos hoteles y restaurantes de la avenida Costera de Acapulco se recuperan de la devastación con una parcial reactivación de sus actividades, pero otros conocidos establecimientos siguen cerrados.
El Sur hizo un recorrido por la principal vía turística que puede ser la imagen de la recuperación del municipio y al mismo tiempo la proyección de los estragos que aún no han sido reparados, además, el tránsito vehicular es difícil en ciertas horas, porque los semáforos no sirven y los agentes de Tránsito son insuficientes para cubrir cada cruce de calles.
Un punto importante de la avenida Costera es el parque Papagayo, donde dos grupos de zumba bailaban en la mañana del miércoles en la escasa sombra que los pocos árboles pueden dar; a contra esquina se encuentra el hotel Kristal, uno de los más dañados y que por ello aún se encuentra en reparación sin que ofrezca algún cuarto disponible, a diferencia de otros hoteles de la avenida Costera como el Bali Hai.
Se avanzó rumbo a la base Naval y Galerías Acapulco, antes Gran Plaza, que está tapizada y busca reactivarse principalmente con las ventas de la tienda departamental Liverpool, y otros negocios más pequeños que se encuentran dentro de un pequeño espacio, donde venden sus productos que no fueron tomados durante el saqueo de los primeros días después del huracán Otis.
El bar La Norteña está clausurado y destaca el ruido en la noche del bar restaurante La Cita, pero el movimiento principal de esta parte de la avenida Costera lo otorgan los comensales de los restaurantes 100% Natural y el Sanborns Café; alrededor está la clausurada Universidad Americana de Acapulco y el edificio federal que albergaba distintas dependencias y que no ha sido reparado a tres meses del huracán que lo devastó.
En el centro comercial Costera 125 se mueve el comercio por algunos establecimientos abiertos, pero la tienda Señor Frog’s está cerrada; los negocios de enfrente de El Pueblito están abiertos, aunque algunos todavía se ven afectados por la fuerza del huracán categoría 5.
El hotel Hotsson sigue en reconstrucción y el colindante Playa Suites ya está abierto; las tiendas, que alguna vez fueron criticadas porque no correspondían al nivel económico que tendría que dar la avenida Costera, como son Coppel y Waldos, volvieron a abrir sus puertas, y ahora son los comercios que mueven la economía en esta parte de Acapulco.
Luego está el hotel Emporio, parcialmente abierto con una parte incendiada recientemente, y Texas Ribs con su gran manta para anunciar su reinaguración; enfrente se encuentra Galerías Diana, con una gran lona blanca para esconder su reconstrucción y una parte descubierta, abajo está una manta que anuncia los negocios abiertos: Sasha, Burger King, la Casa de los Abuelos, y Fisher’s, este último sólo con el servicio para llevar.
La sucursal de la cadena de la comida italiana Italianni’s está devastada; a un costado se encuentra Vips, de los primeros restaurantes que anunció su reinaguración y enfrente el condominio Las Palmas, cuya fachada sigue igual de dañada desde el golpe del huracán Otis que rompió los ventanales.
Después de la glorieta de La Diana, destacan los daños de la tienda de ropa señor Frog’s, una parte está tapizada de madera, a un lado se encuentra en el mismo estado la sucursal de Tommy Hilfiger, de las grandes marcas que aún se mantienen en Acapulco, también cerrada.
La zona de fiesta la Condesa se medio recupera, el restaurante Bambú ya ofrece sus servicios, pero Tacos & Beer está destruido; la terraza de Sunset ya está abierta para el público, pero la estructura del Bungy se sigue derrumbado y ensombrece la recuperación de otros establecimientos de la Condesa, como los históricos Barbarroja y Paradise, con sus foquitos que dan luz en la noche.
El restaurante La Mansión, frecuentado por la clase media de Acapulco, no da ninguna señal de una posible recuperación, a diferencia del cercano Jaguar, igualmente tradicional de un sector de Acapulco, que ya abrió y que hasta diciembre fue una de las sedes de la iniciativa World Central Kitchen que alimentó a miles de acapulqueños en las primeras semanas del desastre, las más cruentas.
En frente se encuentra un devastado Club de Golf, una de las reservas naturales más importantes de la zona urbana de Acapulco, cuyos grandes troncos derribados son observados a simple vista desde la avenida Costera.
No fue posible ingresar a un ya clausurado hotel Elcano, aún sigue una planta purificadora del Ejército que tapa el carril de entrada, y de fondo había varías camionetas de la Guardia Nacional con agentes vigilando la entrada.
Más adelante está una devastada sucursal del supermercado Soriana, y un casi olvidado restaurante Toks, donde no es notorio ningún intento de reconstrucción. En contraste, cientos de damnificados intentaban entregar documentos a funcionarios del gobierno federal y recibir los apoyos del censo, que también tiene bastante movimiento por la instalación del hospital móvil del ISSSTE y la construcción del nosocomio de especialidades.
La sucursal de la tienda La Europea, donde se venden ultramarinos finos y vinos y licores de alta gama anuncia con una gran manta, como otros negocios, que ya abrió sus puertas después del paso de Otis. El Suntory, de los restaurantes más reconocidos y exclusivos que se especializa en comida de Japón, tuvo cerradas sus puertas el miércoles y el jueves.
Luego se encuentra otra tienda Soriana, saturada por los damnificados que cobran la tarjeta que les da el gobierno federal para gastar en algunos productos que se pueden encontrar en la sucursal; efectivos de la Guardia Nacional fungen como agentes de tránsito.
En esa zona el Centro Cultural Acapulco –ya sin Guardia Nacional– está devastado ,y más adelante, el restaurante Sanborns de Oceanic 2000 ya está funcionando. En esa parte de la Costera ya se observa bastante tráfico vehicular, porque los semáforos no sirven y sólo en ciertas horas agentes de Tránsito auxilian en el cruce de de las calles que entran y salen de la colonia Costa Azul.
Al final de la avenida Costera, con ciertas aglomeraciones en las paradas de camiones, se encuentra el devastado hotel Dreams, el abierto Casino Life y otros negocios pequeños que ya iniciaron actividades después del huracán.