Bloqueo de vecinos en El Retorno para exigir que haya luz en varias colonias

Vecinos de varias colonias en el bloqueo en Paso Limonero Foto: Agencia Reforma

Argenis Salmerón

Vecinos de la colonia Leyes de Reforma bloquearon una hora la carretera México-Acapulco, cerca del lugar conocido como El Retorno en Paso Limonero, para exigir el restablecimiento de energía eléctrica a 17 días del impacto del huracán Otis.
Además, como parte de su protesta, los habitantes afectados retuvieron dos camionetas y a trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Después de las 3 de la tarde, habitantes de la colonia mencionada y aledañas, bloquearon en dirección a la Central de Abasto. “Llevamos 20 días sin luz y la CFE nos sigue engañando”, denunció una mujer, que se identificó con el nombre de Lucero, quien participó en la protesta que llevó a cabo en la carretera federal.
Al principio, los manifestantes tenían retenidas dos camionetas y un camión de la CFE con varios trabajadores a bordo. Pero la unidades fueron liberadas luego de una breve negiociación con un oficial de la Guardia Nacional.
En un audio enviado a El Sur, una vecina de la colonia Leyes de Reforma, que no da su nombre, dijo que llevan 17 días sin energía eléctrica.
“No se vale, el presidente de la República dice que Acapulco tiene luz. Es mentira, hay colonias a oscuras, y si no cree, que venga a dar un recorrido en la noche”, puntualizó.
Reclamó que el presidente Andrés Manuel López haya declarado fin a la emergencia por el huracán Otis, “todavía hay mucha necesidad en Acapulco”.
Manifestó que hay niños y adultos mayores que requieren el servicio, “en la noche es terrible, hace mucha calor y hay muchos moscos”.
Declaró que también hay basura en las calles, “en todos los servicios estamos olvidados, ni agua han venido a dar”.
“Se van a soltar muchas enfermedades, porque hay muchos zancudos, más la basura que huele feo y hay muchas moscas”, acotó.
Exigió a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que restablezca el servicio para comenzar la recuperación en las casas.
Encaran a guardias nacionales

En en bloqueo a la vía federal también hubo familias de las colonias Plan de Ayala, Linda Vista, Genaro Vázquez, Sol Azteca, Roberto Esperón y Roberta Cerón que están ubicadas en la entrada de Acapulco y que desde el paso del huracán Otis en las primeras dos horas del pasado 25 de octubre, se quedaron sin el suministro de energía eléctrica, agua y sus viviendas sufrieron daños además de que perdieron sus pertenencias.
Durante la protesta, varios hombres encararon a un mando de la Guardia Nacional, a quien le gritaron que se estaba comportando de manera prepotente.
El oficial le pedía al grupo de manifestantes que no cerraran la vía federal. “Tienen que buscar el modo para que los escuchen y les den el apoyo”, les decía.
“Viene de manera prepotente”, le gritó un hombre al de la Guardia Nacional.
Mientras, un grupo de inconformes mantuvo el bloqueo en la carretera, otro contingente se llevó a los trabajadores de la CFE a las colonias, para que supervisaran el lugar donde ya están los pozos para los postes.
Los manifestantes denunciaron que a varios días del paso del huracán Otis no hay patrullajes de las fuerzas de seguridad y eso ha provocado los asaltos a casas habitación.
“Aquí, en donde vivimos, no va la Guardia Nacional, Ejército ni la Policía Estatal y eso es aprovechado por los delincuentes que se meten anuestras casas para robarnos lo poco que nos dejó el huracán”, dijo uno de los colonos.
Entrevistados durante la protesta, los colonos dijeron que ante la inacción de las autoridades, ellos vigilan las calles en las noches, para protegerse de la delincuencia y que ya lograron la detención de dos de ellos.
“Durante la noche no podemos dormir porque tenemos miedo de que nos hagan algún daño”, relató uno de los manifestantes.
El grupo, de unas cien personas, denunció que hasta el momento no les han entregado los enseres domésticos que prometió el presidente Andrés Manuel López Obrador a las familias afectadas. (Jesús Guerrero/ Agencia Reforma / Acapulco).

 

No ayudaría en nada que viniera AMLO, dicen vecinos; ya llega la ayuda, aseguran

Jacob Morales Antonio

Mientras unos vecinos piden la presencia del presidente Andrés Manuel López Obrador en las colonias de Acapulco, otros señalaron que no ayudaría en nada que vaya a visitarlos, además de que hay otras prioridades que atender en el país, y que a Acapulco ha llegado ayuda.
Maximino Solís Bautista. de 72 años, de la colonia Simón Bolívar, expresó que “el señor presidente no puede estar en todos lados, ni a la hora que uno quiere, además, hay que ver cómo estaban las calles cerradas. De toda maneras qué nos iba a dar en ese momento, yo pienso no tienen porqué criticarlo, él no nos ha desatendido, nos ha mandado la ayuda”.
El trabajador del gobierno estatal jubilado, respondió que “no es necesario” que el mandatario realice recorridos por las colonias, porque él tiene muchas cosas que atender también. “Con venir él no va a limpiar las colonias, él no trae la varita mágica para quitar todo lo que estorba, y repare los daños, basta que nos apoye como lo está haciendo ahora mandando despensas”.
Pero su vecino el licenciado en derecho, Ricardo Guzman Solís, de esa misma colonia y de 33 años, opinó que el presidente sí debe de acudir a las colonias populares, “por los menos a Renacimiento debe de ir, para que la gente vaya”.
Agregó: “Estamos totalmente olvidados, no han subido ni regidores, ni Félix Salgado, ni la presidenta municipal. Las colonias populares son totalmente olvidadas, pero cuando quieren votos, en las colonias populares andan casa por casa, hasta las más fea del cerro suben a visitar a la gente en tiempos electorales, y gracias a las colonias populares están donde están”.
José Víctor Morales Martínez, de 64 años, de Ciudad Renacimiento, quien trabaja en un condominio de la Costera, opinó que el presidente es honesto y tiene palabra de hombre, “y va a ser el mejor presidente de México de la historia moderna”. Dijo que el presidente si vino a Acapulco de inmediato después del impacto de Otis.
“El presidente vino, y le agradecemos por su apoyo. Desgraciadamente le quedamos mal con el saqueo, porque hubo gente que se dedicó a saquear”. Agregó que no hay necesidad de que el presidente vaya y recorra las colonias, pero lamentó que quienes coordinan la ayuda en Acapulco no lo están realizando bien.
La cultora de belleza Julia Antúnez, de 52 años, de la colonia Ampliación Lirios, expresó su descontento ante la falta de atención del presidente desde el primer momento, “es muy triste, porque le dimos el apoyo. Era para que estuviera con Acapulco, apoyando, dando él la cara por Acapulco y no lo ha hecho”.
De la necesidad de que el presidente recorra las colonias, dijo: “Yo pienso que sí. ¿Dónde está nuestra presidenta municipal? Que dé la cara por Acapulco. Tantos eventos sociales, ¿y dónde está ahorita? Debe de apoyar a Acapulco”.
Para la señora Marcela Rodríguez, de Ejido, quien vende en los tianguis, le da igual que venga o no el presidente a la ciudad. La mujer de 50 años, lo que sí solicitó es que la ayuda llegue a todas las colonias de la ciudad, porque a ella no le han dado nada, pese a que ha acudido hasta la Zapata para poder recibir una despensa.

 

Serios problemas de movilidad en colonias de clase media por la obstrucción de calles

La calle La Suiza del fraccionamiento Las Playas tapada por postes caídos Foto: Ramón Gracida

Ramón Gracida Gómez

Los vecinos del fraccionamiento Las Playas, en la zona de Caleta, aún tienen dificultades de movilidad por la basura acumulada, así como por los enormes troncos y los postes caídos que bloquean las calles, después de dos semanas del huracán Otis.
Condominios y hoteles de la zona continúan siendo despejados de los vidrios, que explotaron por los fuertes vientos que se vivieron en la zona, una de las más afectadas por la cantidad de muertes que se concentran ahí y los daños materiales en las residencias que pueblan estos cerros.
En un recorrido por esta zona del municipio, se pudo constatar el lento cambio en las condiciones que prevalecen desde el impacto del huracán Otis, sobre todo, por los enormes árboles y postes de luz caídos que tapan totalmente las calles. Los automovilistas aún siguen preguntando a los vecinos por dónde sí se puede pasar.
En la avenida La Suiza, cuyo inicio desde la avenida Costera, tiene de referencia la estatua de Tin Tan, prevalece la interrupción constante de la movilidad automovilística. Pasando la bifurcación con la calle Coyuca, un enorme tronco está atravesado en la avenida La Suiza.
“Déjelos trabajar, joven, apenas llegaron”, salió una vecina, ya acostumbrada a dar indicaciones a los automovilistas de que no se puede avanzar más allá de cierto punto de la avenida La Suiza, que se estrecha aún más por la cantidad de basura acumulada.
Una calle más abajo está el condominio La Suiza, un complejo habitacional de varios edificios, que quedaron deteriorados tras el paso del huracán de categoría 5. Se pueden ver huecos en los departamentos, porque las grandes ventanas quedaron hechas trizas.
No se puede avanzar más por la desviación de un poste que está caído, sólo hay un poco más de dos metros de espacio para el cruce de los coches. El chofer de una pipa de gas se veía indeciso de pasar o no, porque más adelante otro poste y otros árboles están tirados, de tal forma que da la impresión de que no hay paso. Al fondo se ve una camioneta de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) estacionada en medio de la calle.
En Tambuco, los automovilistas tienen que preguntarle a los vecinos que los miran desde las banquetas si se puede pasar o hasta qué punto llega la calle, para doblar antes y bajar a la playa Caleta.
En la avenida Gran Vía Tropical, que recorre el punto extremo de la bahía, frente a la isla La Roqueta, se percibe la misma situación de aislamiento, en una zona que de por sí parece abandonada por los viejos edificios que se construyeron en décadas pasadas.
Los vidrios de las ventanas de las pequeñas casas y los departamentos están en el piso. Los vecinos lograron apenas liberar algunas calles de las ramas y las palmeras, que cayeron por los fuertes vientos.
Un pequeño cerro, de unos cuatro metros de altura, tapa todo un carril en un punto de la avenida Gran Vía Tropical, cerca del hotel Alba Suites, que tiene su letrero en la cima del edificio derruido a la mitad. Los grandes jardines se ven intactos, pero en el muelle, un yate quedó encima de la estructura, claramente dañado.
Por la misma avenida, que da una vuelta entera a la zona, se desemboca a los juzgados de Caleta y más adelante al hotel Acamar, en el que se repite la escena de habitaciones al descubierto, por las ventanas que quedaron rotas.

 

Promueven vecinos y comerciantes la reactivación en calles cerca de la Costera

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Mientras los trabajos de limpieza sobre la avenida Costera van avanzando, en calles secundarias apenas a un lado, como la Cristóbal Colón, cerca de Galerías Acapulco, la situación es distinta: grandes montones de escombros y basura, así como el abandono, aún son la regla.
No obstante, y de la mano de los propios vecinos y comerciantes aledaños, en los últimos días la situación pretende mejorar.
Durante un recorrido este viernes al mediodía, se pudo observar que entre las calles Wilfrido Ruiz Massieu y Doctor Ignacio Chávez, la Cristóbal Colón luce con poca gente, con decenas de negocios cerrados y casas solas, pero con algunos atisbos de la búsqueda de la normalidad.
Así, desde la calle Ignacio Chávez, que hace esquina con avenida Universidad, a partir de la CFE, negocios como lavandería Speed Wash o una estética ya ofrecen sus servicios.
Más delante, pasados los escombros de lo que fue la cancha de futbol rápido de la Universidad Americana, empleados del afamado restaurante Buzo’s ya iniciaron la limpieza del lugar, asegurando que pretenden abrir lo más pronto posible.
“Estuvo cabrón lo que pasó”, dijo uno de ellos, “pero pues ya hay que trabajar, si no, no hay para comer”.
A continuación, hospederías como Suites Vicky ya limpiaron su frente, al igual que el hotel Tulipán, aunque continúan arrojando escombros a la calle.
En una esquina, mientras la tienda de impermeabilizantes ya trabaja, personal del súper Neto inició con los trabajos de limpieza y aunque rechazaron dar declaraciones, adelantaron que están a la espera de que les informen para cuándo van a abrir, indicando que en su caso no hubo tantos destrozos.
Una cerrajería, un negocio de copias fotostáticas, donde en ambos casos sus encargados celebraron que no hubo saqueos, y la popular lonchería La Tiendita ya están de regreso.
Ahí, media decena de comensales ya degustaban alimentos calientes tras el huracán.
A la par, en el edificio amarillo contiguo, en el que se encuentran despachos y consultorios, estaba sin actividad mientras que el edificio gris, enfrente, el laboratorio clínico y un consultorio de oftalmología ya estaban abiertos y ofreciendo servicio.
Un grupo de vecinos, de un negocio cercano señalaron, que la gente del antiguo Edificio Trébol, ya en esquina con Ruiz Massieu, y donde hay consultorios de médicos especializados, contrató un camión para que sacara su escombro, lamentando que el Ayuntamiento aún no haya podido traerles equipo para avanzar con la limpieza de las calles.
Mientras, la papelería La Crayola ya cambió de giro y ahora vende tacos de cochinita, y el auto lavado El Manguito ya abrió sus puertas para trabajar, negándose a comentar sobre cómo es que ya tiene agua.
En las calles cercanas, Segunda de Cristóbal Colón, Tercera de Cristóbal Colón y las demás, el movimiento es mayor, a pesar de los escombros y la insalubridad; prácticamente la actividad comercial ha regresado en medio de la basura que se acumula desde el impacto del huracán.
Ahí, desde la tortillería, la barbería, la ferretería y hasta el puesto de reparación celulares, que están en el callejón que dirige a la gente hasta la avenida Cuauhtémoc, están abiertos, al igual que el popular callejón del antojo, donde varios negocios ya abrieron y hasta están buscando meseras, cocineros y repartidores. Tal es el caso de La Sazón de Alina.
Más atrás, en otra de las cerradas, se encuentran los Laboratorios Medimagen que ya está en operación. Éste ya opera de 8 de la mañana a 2 y media de la tarde, ofreciendo promociones especiales debido al huracán.

 

El presidente debe recorrer Acapulco y platicar con la gente, dicen vecinos

Argenis Salmerón

Vecinos de colonias de la zona poniente reclamaron que el presidente de la República, no haya visitado a los afectados por el huracán Otis.
La vecina de la colonia Venustiano Carranza, Adela Valdez Ibarra, lamentó que Andrés Manuel López Obrador no haya realizado ningún recorrido por Acapulco, y sobre todo por la zona poniente, “súper golpeada” por el huracán categoría 5.
La señora de 40 años, que se dedica a vender aguas frescas, dijo que no es suficiente la ayuda del gobierno federal, porque “no es rápida, no hay víveres ni agua”.
“Aunque sea de manera moral nos hubiera dado su visita, el apoyo. No se vale que solamente vaya donde hay autoridades, que escuche al pueblo”, puntualizó.
Por su parte, Víctor Salazar Vargas se quejó de la actitud del presidente porque, dijo, no ha recorrido Acapulco y platicado con los daminificados porque “está peleado con Abelina (López Rodríguez)”, la alcaldesa de Morena que en la contienda interna morenista apoyó al ex canciller Marcelo Ebrard.
Añadió: “Otros presidentes aunque sea para la foto venían, como con Ingrid y Manuel y Paulina. Obrador todavía se enoja con nosotros por los saqueos, pagan justos por pecadores”.
“Él piensa que con sus programas sociales ya resolvió todo. No sabe la realidad y está mal informado”, expresó el carpintero de 50 años.
Afirmó que es importante que el presidente recorra la zona siniestrada para que vea que “todavía no hay luz, no hay víveres, menos agua”.
El vecino de la colonia Ex Campo de Tiro, Arturo Dolores Rodríguez, criticó que el presidente está mal informado por sus funcionarios, pero “ya vienen las elecciones, a ver qué pasa”.
La zona poniente está formada por los fraccionamientos Mozimba, Bellamiel, Marbella, El Derrumbe y las colonias Clemencia Figueroa, Punta Brava, Venustiano Carranza y Generación 2000.
Además Nueva Era, Ex Campo de Tiro, Balcones al Mar, Las Joyas, las tres secciones del Jardín, Pie de la Cuesta, San Isidro Labrador y Pedregoso.

“Es todo Acapulco” y no puede visitar a todos los afectados

La vecina de la colonia Libertad parte alta opinó que el presidente López Obrador no puede visitar a todos los afectados por el huracán, porque es mucha gente, “es todo Acapulco”.
Agregó que ella vive en la parte alta y “cómo va a visitarnos si vivimos hasta arriba”.
Víctor Manuel Carrillo dijo que él supo que el presidente voló en helicóptero sobre Acapulco, agregó que es necesario que el presidente esté en la ciudad para que supervise que la ayuda de despensas y agua embotellada, llegue a las partes altas porque se queda en las colonias que están en la orilla de las carreteras.
La vecina Ofelia Hernández Mena dijo que ella también se ha preguntado porqué no ha venido el presidente a Acapulco, “nada más nos vinieron a censar y hasta ahí nada más”.
María Angélica Caudillo Hernández dijo que no puede hablar mal del presidente, “él está trabajando mucho y no puede visitar a tantas personas. Estuvo bien, estuvo perfecto que fuimos los primeros que nos censaron, porque empezaron por la parte alta”, ahora sólo falta saber cuándo va a llegar esa ayuda.
Pidió al presidente que mande a supervisar que las despensas y el agua embotellada se entregue a quienes viven en las partes altas, que son los que menos han recibido ese tipo de apoyo. (Daniel Velázquez).

Cierran vecinos calles céntricas como protesta porque no se recoge la basura

Una calle cerrada con láminas galvanizadas en la colonia Aguas Blancas en protesta porque se mantienen los montones de basura Foto: Argenis Salmerón

Argenis Salmerón

Este jueves, vecinos de tres colonias céntricas cerraron sus calles con montones de basura, debido a la falta de recolección de basura, luego del impacto del huracán Otis.
Las calles cerradas son la Del Mercado, Mal Paso y Río Bravo, una de ellas bloqueada con láminas galvanizadas.
En la calle Del Mercado, en la colonia Hogar Moderno, los montones de basura se ubican en la calle atrás del estacionamiento y talleres de la Estrella Blanca en la terminal de Ejido.
La “montaña” de basura mide más de un metro de altura y abarca unos 100 metros lineales.
Incluso, hay una pancarta pegada en el poste en la que se lee: “Vecinos, favor de depositar la basura hasta el fondo”.
Los desechos, en su mayoría dentro de bolsas de plástico, son ramas de árboles, tinacos quebrados, lámina galvanizadas y cartón, que en su mayoría está arrojada en la banqueta y la vialidad.
La vialidad mencionada tiene dos carriles de concreto y para circular, los automóviles apenas tienen la mitad de uno.
Mientras que el peatón no tiene lugar para caminar y se arriesga a caminar por el arroyo vehicular, con riesgo de ser atropellado.
La calle Del Mercado está funcionando como vía alterna, para evitar el tráfico de la calzada Pie de la Cuesta y la avenida Ejido, que también tienen basura.
Los vecinos dijeron que desde el impacto del huracán Otis no ha ido el carretón de basura de la Dirección de Saneamiento Básico.
Coincidieron en que la basura aumentó de manera considerable, porque los automóvilistas que pasan por el lugar arrojan sus desechos a la vialidad.
Otra de las calles cerradas es la Río Bravo, en la colonia Carabalí, cerca de un contenedor de basura, a metros de la transitada avenida Ejido.
Ahí el paso es casi imposible, porque se concentran toneladas de basura, en un tramo de 200 metros, aunado a que los trabajadores de la CFE ocupan el espacio libre para restablecer el servicio.
También está cerrada con lámina galvanizadas por aculamiento de basura la calle Mal Paso, en la colonia Aguas Blancas, a modo de protesta.
La calle Mal Paso conecta con la avenida Ejido, a un costado de la terminal de autobuses Estrella Blanca.

Se refugiaron en los cuartos hechos con Peña Nieto, relatan vecinos de La Libertad

En la casa de Carlos Daniel Félix se refugiaron 18 personas luego de que los vientos del huracán Otis derribaron su casa de adobe, en la colonia Libertad parte alta Foto: Daniel Velázquez

Daniel Velázquez

Vecinos de la colonia La Libertad parte alta se refugiaron en los cuartos que construyó el gobierno federal en el sexenio del priista Enrique Peña Nieto, como parte de las reconstrucciones que hizo la federación por la tormenta Manuel.
Para llegar a la parte alta de esta colonia, se toma una camioneta sobre la avenida Lázaro Cárdenas, el pasaje que antes era de 10 pesos ahora está en 15 pesos.
El acceso a la colonia está pavimentado, pero en algunas partes el concreto estaba quebrado y la fuerza del agua lo levantó, por lo que algunos tramos de la calle Emiliano Zapata son accidentados.
Durante el gobierno de Peña Nieto, el gobierno federal impulsó el programa Un Cuarto Más, el cual es una habitación de cuatro por cuatro metros de dos metros de altura, las paredes son de tabicones y el techo de azotea, tiene una puerta y una ventana.
Las experiencias de los vecinos son similares, en medio del huracán, cuando el viento voló los techos de sus casas, buscaron refugio en las pequeñas habitaciones de concreto, las casas se movían y pensaron que también las volaría el viento, pero afortunadamente resistieron las dos horas del huracán.
Los vecinos indicaron que por las paredes de esas casas, cada vez que llueve se trasmina el agua, pero fueron su único refugió contra el viento.
En la parte alta, en el límite de la zona habitada y el bosque del cerro, está la casa de la señora Juana Díaz Merino, originaria de Petatlán, municipio de Atlixtac, vive en Acapulco desde hace un año, su hijo compró la casa en 60 mil pesos y se vinieron a vivir al puerto.
Los vientos del huracán Otis volaron el techo de la casa de dos habitaciones y un corredor, y derribó una pared. Todas sus cosas se mojaron, sus colchones, su ropa, su televisión y por eso duermen en petates.
Juana Díaz contó que vio en las noticias que venía el huracan y se fue a la casa de su hija Josefina Félix Díaz, quien vive unos 30 escalones abajo, pues tuvo miedo y se refugiaron en la habitación de Un Cuarto Más. Ahí permanecieron durante el huracán y la madrugada, cuando amaneció vieron el desastre.
En el caso Carlos Daniel Félix, tenía una casa de adobe. Primero el viento se llevó el techo que era de lámina galvanizada, después el viento y la lluvia carcomieron las paredes, sólo quedaron cimientos. Son una familia numerosa, de 18 personas y todos se refugiaron en el cuartito de 4 por 4 metros, durante el huracán estuvieron de pie toda la madrugada.
María Angélica Caudillo Hernández también vivió una situación similar. Estaba sola en su casa, con sus dos hijos, la habitación de Un Cuarto Más es el cuarto de su hija, pero cuando el viento les voló las láminas, se refugiaron en esa habitación y no salieron hasta el dia siguiente.
Las vecinas Isaías Cortés Bibiano, Jania Salinas y Rocío Salinas se refugieron también en un cuartito, siete personas, tres adultos y cuatro menores. El cuarto se movía y las paredes se humedecieron.

Agua

Los vecinos de la parte alta de la colonia La Libertad se abastecen agua de un manantial con mangueras, es el único servicio que tienen, la energía eléctrica es inestable, “hay por ratitos”. A veces en el día, otras ocasiones por la noche, coincidieron los vecinos.

Sin trabajo

En la colonia La Libertad, la vecina Ofelia Hernández Mena, que se dedica a hacer empanadas de arroz, de camote y plátano, desde el huracán no ha salido a vender, primero por estar ocupada en recuperar las láminas de su casa, porque vive con su mamá Maria Mena Casimiro que tiene 100 años y la sacaron a rastras de la casa, donde el viento voló las láminas para refugiarse en el cuartito de 4×4 que les construyó el gobierno federal, ahí se encerraron ocho personas.
El vecino Víctor Manuel Carrillo contó que él se dedica a la venta de mariscos en playa Icacos y por el huracán no ha salido a trabajar.
Su casa es de un nivel, las ventanas tienen herrería y cortinas. No ha colocado vidrios y el aire “entraba recio” en la casa, por lo que él, su esposa y su hijo, se refugiaron en un cuartito hasta que pasó el huracán.
Se mojaron los sillones de su casa, todavía los tiene al sol, en espera de que se sequen. El tinaco del baño el viento se lo llevó y también un techado de herrería que tenía afuera de su casa para protegerse del sol.
Los dos vecinos coincidieron en que se mantienen con las despensas que les han regalado, pero para conseguirlas tienen que salir hasta la avenida Lázaro Cárdenas, porque la ayuda no llega a las partes altas.

 

En el huracán los edificios “se movían” como si temblara, aseguran vecinos de El Coloso

Daniel Velázquez

Vecinos de la unidad habitacional El Coloso contaron que la noche del huracán, los edificios “se movían” como si fuera un sismo, los vidrios se inflaron hasta que reventaron, las puertas también se inflaron y parecía que las reventaría, pero resistieron.
Los departamentos en los pisos 4 y 5 fueron los más afectados, por estar en la parte alta, donde los fuertes vientos de Otis derribaron las ventanas. En los departamentos de los pisos 1, 2 y 3 tambien hay vidrios rotos, pero fueron menos.
La unidad habitacional El Coloso es la más grande de América Latina, hay miles de departamentos en edificios de 5 niveles y cada edificio tiene 10 departamentos. Los departamentos son pequeños, de 70 u 80 metros cuadrados, algunos tienen tres recamaras y otros sólo dos, tienen tres ventanas al frente, dos al costado y tres atrás, así como una pared de celosía, que es donde está el cuarto de servicio.
Vecinos de la unidad contaron que en cada edificio el viento entró de forma diferente, a algunos los azotó de frente y dañó los muebles de la sala y se refugiaron en una recámara: a otros los azotó por la parte trasera y entró por las ventanas de las recamáras. En otros edificios, el viento entró por el costado y fueron las ventanas que están en esa parte las afectadas.
Lo que se pudo observar es que los departamentos de los pisos 4 y 5 ya fueron abandonados o de plano están deshabitados.
Las ventanas originales de los departamentos son persianas con cancleria de aluminio y vidrio, algunos vecinos cambiaron esas ventanas por otras, de dos hojas de vidrio corredizas y esas fueron las que quebró el huracán. En algunos departamentos donde había persianas se votó todo el material.
Los vecinos relataron que cuando empezaron los vientos y se dieron cuenta de que las cortinas no serían suficientes para contener la fuerza del aire, colocaron muebles en las ventanas y en las puertas sillones. Al final, buscaron un refugio y toda la familia se reunió en una habitación y así pasaron la noche, “al otro día, hasta que salió el sol, vimos el desastre”.
Los vecinos se quejaron de que no tiene agua desde hace 15 días, que las pipas ahora cuestan mil 500 pesos, cuando antes costaban 500 o 550 pesos, tienen que salir a buscar las pipas y los tinacos para comprar.
La vecina Erika le expresó a la alcaldesa Abelina López Rodríguez “que no diga chismes”, porque no hay agua en el Coloso desde antes del huracán y en las dos semanas que han transcurrido, no ha llegado la energía eléctrica.
También se quejaron de que el pasaje del transporte público está muy caro, que los colectivos cuestan 50 pesos para llevar al centro, que en trayectos locales dentro de la unidad cobran 15 pesos, cuando antes costaba 10 pesos. Una vecina contó que al tercer día después del huracán fue a su trabajo en Caleta, que gasto 500 pesos porque fue transbordando y prefirió ya no ir a su trabajo, que ahora no sabe si tiene trabajo o no.
La vecina Betzabé de la Etapa 61 pidio al gobierno estatal que ponga orden en el precio de transporte, “no hacen nada, ya hay caminos, gasolina. No puede uno salir a buscar de comer porque el pasaje está caro”.

Denuncia uso de camionetas oficiales para el saqueo

La vecina de la Etapa 43, Ángeles Hernández Orbe, denunció que el subdelegado de programas federales, Carlos Eduardo Bello, quien vive en el edificio 24, en el quinto piso, junto con su papá y su hermano y dos vecinos, utilizaron dos camionetas de Bienestar para ir a saquear a las tiendas de autoservicio.
La vecina dijo que dieron varias vueltas y que como su celular no tenía pila no les pudo tomar fotos ni video, pero señaló que por ser servidor público no tiene necesidad de saquear las tiendas y que debía poner el ejemplo.
La vecina, que es parte del equipo del diputado local priista Ricardo Astudillo Calvo, dijo que por los saqueos, Acapulco está en carencia y se han encarecido los precios.
Dijo que el viernes, el ex gobernador Héctor Astudillo, su esposa Mercedes Calvo y el diputado local, fueron a entregar 230 despensas a la Etapa 43.

Vecinos le prenden fuego a la basura cerca del mercado y canchas de la colonia Zapata

 

Vecinos aledaños al mercado y las canchas de la colonia Emiliano Zapata, le prendieron fuego a la basura acumulada en la Calle 13 esquina con la 14.
Un vecino comentó este martes que, desde el domingo, algunas personas le aventaron gasolina a la basura que abarca la mitad de la Calle 13, esquina con la Calle 14 y la 10, a una cuadra del mercado, y en los alrededores de las canchas de la colonia.
El vecino indicó que la acción se provocó debido a la fuerte pestilencia que recorría el aire de la zona y que salía de la basura acumulada, principalmente de los desechos que vienen de las casas cercanas y del mercado.
Sin embargo, el incendio está provocando una gran cantidad de humo que se esparce por toda la zona, afectando a quienes acuden por la mañana y tarde a las canchas de la colonia, a realizar ejercicio.
El vecino pidió al municipio atender el retiro de la basura, porque ahora existe temor a que puedan generarse infecciones, por la pestilencia, y enfermedades pulmonares por la gran cantidad de humo.
Por las noches, en muchas calles de las colonias de la Zapata y de Renacimiento, los vecinos que aún no tienen electricidad, prenden fuego a la basura para iluminar sus calles o patios, lo que provoca que por las mañanas haya una densa capa de humo en la zona suburbana. (Jacob Morales Antonio).

 

Protestan vecinos en la estación de CFE en El Quemado; piden luz en las casas

Imágenes sin luz de las colonias La Máquina, 5 de Mayo y Rufo Figueroa, donde el servicio de energía eléctrica sigue siendo irregular Foto: Daniel Velázquez

Vecinos del sector 6 de la colonia Emiliano Zapata, protestaron en la estación de la CFE de El Quemado, para exigir la reconexión y restablecimiento del servicio en sus viviendas, ubicadas en las calles aledañas.
Unos 15 vecinos, de ese sector de la colonia Zapata, se presentaron a las 8 de la mañana en el acceso principal de la estación y mostraron pancartas en las que se leía: “Los habitantes de la Calle 40, Calle 11 y Calle 19 y nuestras casas están sin servicio”, y en otra decía “ya basta de tantas mentiras, López Obrador”.
En un principio, los inconformes pretendían impedir la salida de los camiones y los técnicos que ahí se resguardan y que todas las mañanas salen a diferentes colonias del puerto, para poder restablecer el servicio luego del destrozo que dejó el impacto del huracán Otis.
La protesta de los colonos se debe a que la mayoría de las calles en los alrededores de la estación de la CFE cuentan con el servicio, desde el jueves antepasado, pero hay tramos de las calles donde los cables y postes están derivados y no han sido sustituidos.
La protesta se retiró luego de que se les informó que serían atendidos por el personal de la CFE. (Jacob Morales Antonio).

Es irregular el servicio de luz en la parte alta de La Sabana, reportan vecinos

El servicio de energía eléctrica es irregular en las colonias de la parte alta de La Sabana, como 5 de Mayo, Los Manantiales y La Máquina; Juan R Escudero, Santa Lucía y Ruffo Figueroa tuvieron luz tres días: miércoles, jueves y viernes.
El presidente de la República, Andres Manuel López Obrador, anunció la semana pasada que el servicio de energía se restablecería en un 90 por ciento en el municipio, el miércoles por la noche se reactivó el servicio, pero este es irregular. En las partes bajas del valle de La Sabana sí hay servicio, pero hay cortes de energía durante el día, y las colonias de la parte alta siguen a oscuras.
El servicio de energía eléctrica no se ha restablecido en las casas, debido a que a algunas el viento les tiro las mufas y en otras rompió los cables.
El servicio de energía eléctrica solo estuvo disponible los días miércoles jueves y viernes, el sábado no hubo luz y el domingo hasta las 2 de la tarde se restableció el servicio.
El viernes, trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) acudieron a algunas casas a preguntar si ya contaban con luz.
Este domingo, trabajadores de la paraestatal siguieron haciendo labores para restablecer el servicio de energía eléctrica en la parte alta de la colonia 5 de Mayo. Una vecina les preguntó a los trabajadores cuándo se restablecería el servicio, le dijeron que en la parte baja, donde ya hubo luz la semana pasada a partir del domingo, por la tarde contarían otra vez con el servicio, pero en las zonas donde se cayeron los postes van a tardar mas días sin luz.
En un recorrido por la parte alta de la colonia 5 de Mayo, se vio que hay postes de energía eléctrica caídos, la fuerza del viento los dobló a la mitad y los derribó, así se vieron en las calles Texcoco, Pino Suárez y Bellas Artes, todas de la misma colonia.
En la zona poniente del municipio, desde el sitio conocido como El Derrumbe hasta San Isidro, no hay luz desde el martes 24 de octubre a las 10 de la noche.
En el fraccionamiento Hornos tampoco hay luz en las casas, ahí los vecinos han pegado letreros que dicen: “No tenemos luz” y “ayuda CFE, no tenemos luz”.
En la colonia Ampliacion Zapata tampoco hay luz desde que ocurrió el huracán. (Daniel Velázquez)