El gobierno sabe quiénes son y dónde están los responsables de la violencia en la capital, dice el obispo

 

El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, dijo que los asesinatos que han ocurrido en la capital se deben a los ajustes de cuentas entre grupos de la delincuencia organizada, y que el gobierno federal y estatal deberían intensificar la labor de inteligencia para detener a los presuntos delincuentes y bajar los índicies de violencia.
Consultado en el tercer aniversario de la llegada de la Policía Ciudadana de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) a los pueblos del Valle del Ocotito, Rangel Mendoza comentó que la violencia  en el estado y la capital es a consecuencia de que la población no ha tenido la oportunidad de la educación, desarrollo, “como en el caso de la Sierra y Montaña no hay infraestructura educativa y campo”.
“Pero sobre todo veo que estos asesinatos normalmente son ajustes de cuentas, es una cuestión de ellos (delincuentes), un ejemplo si observas la mayoría de la población que está en el Zócalo está tranquila, pero en otros lugares hay delincuentes”, declaró.
El obispo de la diócesis de Chilpancingo- Chilapa señaló que al gobierno federal y estatal les hace falta intensificar la labor de inteligencia “porque ellos saben quiénes son, dónde están, no necesitamos muchos soldados, ni federales en las carreteras, sino que ellos vayan directamente a detener a los delincuentes”.
Sobre los altos sueldos que ostentan los consejeros electorales y altos funcionarios del gobierno, el obispo Salvador Rangel Mendoza opinó que no es justo que políticos tengan un salario supermillonario y que la población gana 84 pesos “que es una miseria que gana los mexicanos y no les alcanza nada”.
Rangel Mendoza celebró el plan de austeridad que realizó el gobierno del estado que aplicará ante el aumento en el precio de las gasolinas incluyen una reducción en los sueldos de los funcionarios, renta de inmuebles, vehículos, aeronaves y telefonía.

 

 

Dejan a dos hombres asesinados a balazos en un puente del bulevar de Ixtapa en Zihuatanejo

 

La madrugada de ayer, fueron hallados dos hombres  asesinados a balazos en el puente de La Herradura, en el bulevar de Ixtapa, en Zihuatanejo.
Fuentes policiacas informaron que a las 4 de la madrugada recibieron un reporte al número de emergencia 911 de que había dos cuerpos en dicho puente.
Al lugar llegaron policías municipales, estatales y ministeriales que confirmaron el hallazgo. Los dos cuerpos estaban tendidos boca arriba en el puente, una de las víctimas vestía sólo un short de rayas blancas y negras, el otro playera azul y pantalón de mezclilla azul.
Testigos dijeron a las autoridades que las dos víctimas fueron arrojadas en el lugar por hombres armados.
Peritos de la Fiscalía General del Estado realizaron las diligencias correspondientes. Los dos hombres no han sido identificados y fueron trasladados a una funeraria habilitada como Servicio Médico Forense para la necropsia de ley.
En el municipio de Zihuatanejo han ocurrido hechos de violencia por la disputa de dos grupos criminales. Hace diez días, tres civiles armados murieron en un enfrentamiento a balazos con policías estatales en el centro de la cabecera municipal.
El 10 de enero, dos grupos de la delincuencia organizada se enfrentaron a balazos en la colonia 24 de Abril hasta la colonia Vicente Guerrero, las autoridades policiacas sólo encontraron una motocicleta abandonada.

Ejecutan presuntos federales a un empleado de Obras del Ayuntamiento de Cocula

Un empleado de la Dirección de Obras Públicas del Ayuntamiento de Cocula fue ejecutado la noche del miércoles por hombres armados y encapuchados vestidos de civil, quienes se identificaron como agentes de la Policía Federal e irrumpieron en su casa en el barrio de San Francisco en Cocula.
Según fuentes policiacas de seguridad pública del estado, minutos después de las 10 de la noche del miércoles se reportó el número de emergencias 911 la ejecución a balazos de un hombre adentro de su casa, en la calle 2 de Abril del barrio San Francisco de Cocula.
Adentro de la vivienda fue hallado asesinado de tres impactos de bala en el pecho, abdomen y espalda un hombre identificado en el lugar por sus familiares como Juan Hernández Román de 43 años, quien era empleado de la Dirección de Obras Públicas del Ayuntamiento de Cocula, donde manejaba un camión de volteo.
Los familiares informaron a las autoridades, dos hombres encapuchados vestidos de civil que portaban pistolas irrumpieron en la casa y dijeron ser agentes de la Policía Federal, posteriormente atacaron a balazos a su víctima frente a sus familiares y se fueron en dos vehículos particulares, dejando al resto de los integrantes de la familia ilesos.
Según los registros periodísticos de El Sur, en lo que va del año es el primer ejecutado en este municipio en el que en 2016 ocurrieron 20 ejecuciones en distintos hechos.
Apenas el lunes al alcalde perredista Erik Ulises Ramírez Crespo denunció que el municipio no cuenta con seguridad de ninguna corporación ya que no tiene policías municipales, por lo que ha pedido al estado y la federación que envíen 100 policías federales.
Ayer peritos en criminalística y agentes del Ministerio Público que se hicieron cargo de las diligencias encontraron en el lugar dos casquillos percutidos calibre .9 milímetros.
Las diligencias concluyeron cerca de las 12 de la noche del miércoles y el cuerpo fue trasladado a las instalaciones del Servicio Médico Forense de Iguala.

Debe parar la impunidad en México o impactará en las nuevas generaciones, advierte Beristain

 

El especialista en víctimas de violencia y tortura del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), Carlos Martín Beristain denunció que por más leyes que se elaboren en México, si no se implementan políticas con empatía hacia las víctimas, si no se quiebra el círculo vicioso de violencia-impunidad-corrupción, se impactará a las nuevas generaciones.
“Si vemos que nada se transforma puede ayudar a generar insensibilidad y falta de conciencia, y ese impacto va proseguir en México en las próximas generaciones, ese es el horizonte, no del próximo año, no del próximo sexenio, de las próximas generaciones”, advirtió preocupado.
Consultado por teléfono en el marco de su visita para presentar su libro El tiempo de Ayotzinapa sobre sus vivencias en el periodo en que cinco expertos extranjeros fueron coadyuvantes de la Procuraduría General de la República (PGR) en la investigación de los ataques del 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala, dijo que si desde las instituciones siguen llamando levantado a un desaparecido, se le convierte en un subhumano que no genera empatía ni conciencia, como ejemplo del inadecuado tratamiento de las víctimas.
Aseguró que la peor receta para atender la desaparición de personas es mirar a otro lado, como ocurre en el país.
Carlos Beristain es el único de los especialistas extranjeros con labor previa en México del GIEI. Indicó que en 2012 trabajó con familias de desaparecidos en la atención psicosocial con talleres, espacios de dolor y de llanto, y habló entonces de la necesidad de una política de atención a víctimas ante la prensa.
Al volver a México con el GIEI para el caso Ayotzinapa no tenía un conocimiento profundo de la desaparición forzada ni del sistema judicial, lo que sabía era a partir de los relatos de los familiares que recurrían a diferentes leyes, y que mostraba que no era un problema aislado.
Cuando aquellas familias acudieron al Ministerio Público con un caso de desaparición siempre les decían que volvieran después, “y esas son prácticas de desprecio para la gente, es la peor práctica para la atención del problema”, dijo.
Al comenzar la coadyuvancia en el caso Ayotzinapa, cinco meses después del asesinato de seis personas y la desaparición forzada de 43 normalistas, todos los especialistas tenían claro que el caso implicaba una tarea inmensa, muy compleja, que les tocaba desentrañar cosas poco claras y enfrentar el aparato del Estado, relató.
Agregó que empezaron con la convicción de que era un enorme desafío que sí se podía resolver, y también comenzaron a enfrentar obstáculos para llegar a la verdad.
No obstante en el primer informe lograron reconstruir la historia que había sido contada de forma tergiversada o parcial, y las fuentes fundamentales fueron los sobrevivientes y los familiares de la Normal de Ayotzinapa y del equipo de fútbol Los Avispones.
Sin embargo en el segundo informe dependían del avance de la investigación de la PGR, “y no sé por qué no se hicieron (los peritajes y recomendaciones) y eso nos dejó frustrados”.
Recurrieron a otras fuentes, periodistas de Guerrero que hicieron aportaciones, pero los expertos no pudieron intervenir a más.
Insistió en que “sí se puede resolver el caso”, es decir, determinar el paradero de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, sin embargo, “incomodamos a ciertos actores y el miedo a la verdad no es positivo para México, con tanto dolor”.
Desde su experiencia en diferentes países, aseguró que la única forma de sanar a las familias es que reciban respuestas desde la verdad, si no hay verdad no habrá paz, no sólo en Ayotzinapa, sino en todas las familias con seres queridos desaparecidos.
Dijo que en otros países los familiares, no los gobiernos, han permitido los movimientos amplios para buscar la verdad, “a pesar del enorme estrés que representa han convertido la lógica del afecto en una conciencia de derechos humanos más amplio”.
No sólo los impulsa el amor a sus hijos, sino la confianza que alcanzan con otros padres.
También es necesaria la atención nacional e internacional, el apoyo colectivo con otras víctimas y abrir la conciencia para moverse hacia una transformación.
En el libro narra su experiencia sin los tecnicismos del informe, cómo lograron avanzar ante los obstáculos y encontraron elementos insólitos que permitieron descubrir situaciones que se intentaron ocultar, como el quinto autobús y el trasiego de droga en el transporte público, que de acuerdo con la tesis de los expertos, pudo ser la razón del ataque indiscriminado y coordinado contra los estudiantes.
Reconoció que desde el primer informe se dieron cuenta que “había un punto de no retorno”, que las autoridades trataban de sostener la versión del basurero de Cocula, que dice que ahí fueron incinerados los desaparecidos, incluso cambiando un poco la historia para adecuarla a las circunstancias que se iban develando.
“Esa fue la peor solución”, pues los nuevos testimonios que se tomaron en el camino “eran como una manta que se tira de un lado y tapa una esquina y deja descubierta otra cosa”, no ajustaba con la realidad y se evidenciaban más irregularidades, como tortura a los inculpados.
Asimismo, la diligencia en el río San Juan donde funcionarios de la PGR sembraron evidencia para colocar el resto de uno de los 43 estudiantes desaparecidos, “la respuesta dada después por el gobierno es un mal síntoma, la peor receta para el caso y para el país y sólo alarga más una solución”.
En cuanto a si tiene confianza en que se conozca la verdad del caso Ayotzinapa y de los desaparecidos del país, dijo que la verdad siempre se empeña en salir si quien la empuja son los familiares, pero también refirió una frase de su compañera la experta colombiana Ángela Buitrago, “tiempo que pasa, verdad que se aleja”.
Recordó que en el segundo informe de trabajo señalaron los problemas estructurales en la investigación y dejaron en 22 puntos para mejorar el sistema de procuración de justicia.
Aseguró que si se atienden las recomendaciones como lo han visto en otros países, la situación va a cambiar.
“El círculo de violencia-corrupción-impunidad-violación de derechos humanos se quiebra en la impunidad. Si se mantiene la impunidad se mantienen los círculos de complicidades políticas, de corrupción y violencia. No hacerlo contribuiría a fomentar la violencia, lo único que se va a hacer es mirar a otro lado”.

Ejecutan a dos hombres en un taxi tras una persecución y a otro afuera de un Oxxo en Iguala

Un taxista y un albañil que iba de pasajero fueron ejecutados a balazos la tarde de ayer en la calle lateral de la carretera federal México-Acapulco al norte de la ciudad, y en hechos distintos hombres armados atacaron a balazos a un hombre afuera de la tienda Oxxo en la entrada de la colonia Villa de Guadalupe, quien murió minutos después en el hospital.
En los primeros 14 días de este año la escalada de violencia en el municipio ha dejado ocho ejecutados en distintos hechos, un joven levantado, ocho presuntos secuestradores detenidos y ocho integrantes de una familia privados de la libertad rescatados.
Según información de fuentes policiacas de seguridad pública estatal, minutos después de las 4 de la tarde tras un reporte anónimo de los vecinos, se dio a conocer al número de emergencias 911 una balacera afuera de una tienda Oxxo, en el periférico poniente en la entrada a la colonia Villa de Guadalupe donde el lunes un taxista fue ejecutado a balazos.
Minutos después policías estatales confirmaron que afuera de la tienda estaba lesionado de dos balazos un hombre de unos 40 años, tenía un impacto en el estómago y otro en el brazo derecho.
La víctima recibió atención de paramédicos de la Cruz Roja quienes lo trasladaron al hospital general de esta ciudad donde murió minutos después, mientras recibía atención médica.
Vestía playera blanca, un pantalón de mezclilla y huaraches. Se informó que en el lugar del ataque fueron encontrados ocho casquillos percutidos calibre .9 milímetros.
En el hospital agentes del Ministerio Público y peritos de la Fiscalía del estado se hicieron cargo de las diligencias, y al término el cuerpo fue trasladado a la morgue de esta ciudad, donde hasta la noche de ayer seguía sin ser identificado.
Unos 40 minutos después de ese hecho, fuentes policiacas dieron a conocer de un segundo ataque a balazos en contra de un taxista en la calle lateral de la carretera federal México-Acapulco junto al puente elevado, afuera de la bodega de Barcel y frente a la tienda Soriana, al norte de la ciudad.
Adentro del taxi Nissan Tsuru blanco con numero 1132, quedaron los cuerpos del chofer y un pasajero que iba en el asiento del copiloto.
Según testigos de la zona que es muy concurrida, el taxista era perseguido por hombres a bordo de una motocicleta quienes le iban disparando en movimiento, hasta que finalmente los dos tripulantes fueron ejecutados y los sicarios se fueron.
El taxi tenía roto el medallón, balazos en su carrocería y cristales del lado del chofer.
La zona fue acordonada por soldados del Ejército, policías estatales, ministeriales y municipales. En el lugar peritos en criminalística y agentes del Ministerio Público de la Fiscalía del estado encontraron seis casquillos percutidos calibre .9 milímetros.
Más tarde llegaron familiares del chofer del taxi quienes lo identificaron como Marcial Rogel de 23 años y el pasajero fue identificado como Brayan Hernández, de 23 años de oficio albañil, los dos vecinos eran de esta ciudad.
Cerca de las 6 de la tarde al concluir las diligencias los dos cuerpos fueron trasladados al Semefo y el vehículo quedó a disposición de la agencia del Ministerio Público.

 

Marchan en Totolapan y piden seguridad; Astudillo se prestó a negociar con El Tequilero, señalan

Unos mil vecinos de San Miguel Totolapan marcharon en el centro de la ciudad al cumplirse un mes de la creación del movimiento de autodefensa, para exigir que los gobiernos estatal y federal les garanticen su seguridad.
Entre los manifestantes estuvieron maestros con sus alumnos de jardín de niños, primaria y secundaria, médicos y enfermeras, transportistas y comerciantes del mercado que acudieron en apoyo a la autodefensa.
La marcha comenzó alrededor de las 11:40 de la mañana, avanzó por las principales calles de la ciudad y regresó al punto de partida donde hubo un mitin que concluyó a las 12:30 del día.
Los manifestantes exigieron justicia y que los gobiernos estatal y el federal se encarguen de hacer realidad “el orden y la paz” que prometió en campaña el gobernador Héctor Astudillo Flores.
Recorrieron las principales calles de la ciudad. Ahora, a diferencia de otras ocasiones, se observaron varios negocios abiertos. Había puestos de frutas en las calles y estaba abierto el mercado y otros negocios ubicados en la plaza principal.
La marcha fue acompañada por unidades del transporte público que empezaron a circular a partir de que los vecinos se armaron, antes estaban amenazados por el líder criminal Raybel Jacobo de Almonte, El Tequilero, y no los dejaba trabajar.
A corta distancia estuvo el Ejército y la Policía del Estado vigilando la protesta. En diferentes puntos y cruceros importantes se pudieron ver grupos de la autodefensa con barricadas.
En la entrada por el lado del puente está un puesto de control donde se tiene que hacer alto total para que las autodefensas pregunten el motivo de la visita a San Miguel Totolapan.
Los manifestantes se concentraron en la plaza principal donde leyeron un pronunciamiento en el que informan que cumplieron un mes con el Movimiento por la Paz, para desterrar al grupo criminal Los Tequileros del municipio, pero que empezó con el objetivo de rescatar con vida al ingeniero Isauro de Paz Duque.
“El gobernador Héctor Astudillo Flores hizo a un lado la aplicación de la ley y se prestó a negociar con Raybel Jacobo de Almonte, líder del grupo criminal, los ciudadanos de todo el municipio ya no tenemos duda sobre las muestras de complicidad que hay entre diferentes actores políticos y la delincuencia”, señalaron.
“Pedimos a Enrique Peña Nieto, al gobernador Astudillo Flores y al secretario de la defensa nacional que cumplan su deber y obligación, hoy exigimos la detención de todos los integrantes del grupo de Los Tequileros y que se restablezca el Estado de derecho para bien de todo nuestro pueblo”, agregó el orador.
“Desde este lugar afirmamos lo que todo el pueblo sabe, que Saúl Beltrán Orozco (PRI) diputado local tiene relación directa con Raybel Jacobo Dealmonte, y aporta información acerca de las estrategias del gobierno, apoyo económico y asesoramiento logístico para que los criminales de la banda Los Tequileros no sean detenidos y puedan evadir la acción de la justicia”, denunció.
“Agradecemos todo el apoyo del Ejército y de la Marina que son instituciones que merecen nuestro respeto. Sabemos que no tienen un marco legal que los apoye y que eso hace más difícil su trabajo, pero les agradecemos su esfuerzo por no bajar la guardia”.
“No daremos macha atrás a nuestro movimiento, continuará hasta ver un San Miguel Totolapan libre de la delincuencia organizada, en paz y trabajando. Estamos conscientes que la sangre puede correr, quizá sea más grande que el (río) Balsas, sólo esperamos que esa sangre derramada llene de orgullo a nuestros hijos, y manche por siempre a aquellos que por su complicidad o por omisión permitieron que el pueblo se hiciera justicia por su propia mano. Ya no más delincuencia, ya no más Tequileros”, demandan.
Sin labores 30 escuelas

En San Miguel Totolapan hay 30 escuelas sin labores, de preescolar, primaria y secundaria de la cabecera municipal y 13 comunidades del valle, debido a un acuerdo del movimiento de autodefensa con los profesores, de no dar clases si no se garantiza la seguridad. Ayer las escuelas de la cabecera municipal encabezaron la marcha. Los niños participaron en la actividad con sus uniformes, pero no tienen clases.
El consejo del Movimiento por la Paz informó que acordaron que se suspendieran las clases en San Miguel Totolapan, porque pueden ser víctimas de un secuestro.
Recomendaron la suspensión de clases para que los maestros no sean secuestrados, pues se trata del sector más afectado por Los Tequileros. Sólo entre 2015 y 2016 fueron secuestrados 14 maestros de los cuales tres aparecieron asesinados.
Son 30 escuelas paradas en ese municipio. Entre la cabecera municipal, y la zona rural conocida como el valle, que no regresaron a sus labores con la conclusión de las vacaciones. En la parte de la sierra se anunció que desconocen si hay actividades, pero que son pocas las instituciones que tienen clases pues los maestros no acostumbran subir.
No hay fecha para que reanuden sus labores, por eso piden que los gobiernos del estado y federal garanticen su seguridad para que puedan acudir sin temor a ser secuestrados en sus aulas, como ya ha ocurrido.

Llegó de Yucatán con su hijo y dejó a otro allá la maestra de la UAG el día que la mataron

En la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) hubo consternación tras el asesinato de Jeany Rosado Peña porque, “tenía un trato agradable, era optimista, siempre traía la sonrisa a flor de labios”, recuerda uno de sus compañeros del Sindicato de Trabajadores Académicos de la UAG (STAUAG), quien la conoció y la trató desde 2004 cuando llegó a fundar el grupo periférico de lo que ahora es la Escuela de Enfermería número 5 de Coyuca de Catalán.
El día que la asesinaron la profesionista acababa de llegar de Yucatán, venía de pasar las vacaciones de diciembre en su pueblo para reincorporarse a sus labores sindicales. Fue acompañada en el viaje por su hijo Isaac Daniel, a quien también acribillaron el domingo pasado.
A su otro hijo menor lo dejó con sus abuelos, de lo contrario hubiera corrido la misma suerte, consideran los compañeros universitarios con quienes tuvo contacto vía teléfono celular aquél infausto día en el que también murió a tiros su ex esposo, Nicéforo Cabrera Rojas, médico internista del IMSS de Ciudad Altamirano.
Ese día Jeany perdió el vuelo de México a Acapulco de donde pensaba trasladarse en vehículo a Chilpancingo. Por eso le pidió a su ex esposo, de quien ya vivía separada, que fuera por ella a la Ciudad de México para trasladarse por tierra a Chilpancingo.
La tarde del domingo se acababan de instalar en su casa ubicada en la calle Río Ocotito de la colonia Recursos Hidráulicos, atrás del Palacio de Gobierno al poniente de la ciudad, según informó una de sus amigas y compañeras del STAUAG con quien tuvo contacto ese día antes de que los hombres armados que entraron a su casa mataran a su ex esposo, a su hijo de 13 años y se la llevaran para matarla y después abandonar su cuerpo cerca del puente del río Papagayo.
Jeany y Nicéforo eran perseguidos por criminales desde hace más de tres años. Él como médico internista de la clínica del IMSS en Ciudad Altamirano y ella como catedrática de la escuela de Enfermería número 5 de la UAG ubicada en Coyuca de Catalán, escuela que fundó desde el 2004 como grupo periférico.
El matrimonio fue víctima de extorsión y amenazas de muerte de grupos criminales que operan en la región de Tierra Caliente, hasta que Jeany se trasladó hace tres años a Chilpancingo con sus dos hijos, pero su esposo prefirió quedarse en su tierra natal Coyuca de Catalán, no quiso abandonar su empleo como médico del IMSS ni a sus clientes que atendía en una clínica particular de su propiedad.
La distancia terminó por separar a la pareja y en tres años convinieron su divorcio, aunque la amistad y sus hijos los mantuvieron unidos.
Jeany también decidió trasladarse a Chilpancingo porque fue electa secretaria de la Comisión Mixta Paritaria de Becas, una de las carteras más importantes del Comité Ejecutivo Central del STAUAG, en donde desde los primeros días fue recibida con afecto por sus compañeros.
La universitaria fue propuesta en el cargo sindical por el Frente por la Reforma Democrática de la UAG (Fredeuag), agrupación a la que pertenece el rector Javier Saldaña Almazán, aunque ella pertenecía a la desaparecida Alternativa Guerrerense Universitaria que encabezaba el ex rector Florentino Cruz Ramírez, cuentan sus compañeros.
En poco tiempo se ganó la amistad y el aprecio de sus compañeros sindicalistas, “en realidad no era difícil ganarse su aprecio, era muy activa y amigable, colaboradora y solidaria”, contó una integrante del CEC del STAUAG entre sollozos, ante la pérdida de su amiga.
Recargada en el barandal del pasillo de la primera planta del STAUAG, a unos tres pasos donde está la puerta cerrada de la oficina que ocupó Jeany Rosado Peña, la sindicalista expresó que “va a ser muy difícil acostumbrase a estas instalaciones sin ella, no escuchar su sonrisa, sus bromas, no recibir su saludo de todos los días”.
Contó que Jeany era de las pocas dirigentes del sindicato académico que llegaba saludando de mano a casi todos, “aquí dejó un gran vacío, será difícil llenarlo con cualquier otro compañero o compañera”.
En el STAUAG se hacen conjeturas respecto de los móviles del asesinato de su compañera. Unos cuentan que quienes la mataron, a su ex esposo y a su hijo vinieron desde Ciudad Altamirano a cobrar una extorsión no pagada por el médico Nicéforo Cabrera.
“Era alguien a quien la familia tenía perfectamente ubicado y al matar al ex esposo y su hijo se llevaron a Jeany para ultrajarla. Las huellas de violencia en su cuerpo así lo confirman”, dijo otro de los compañeros de la dirigente sindical, quien confirmó que además de los dos vehículos de la pareja, los criminales también se llevaron otros objetos de valor.
La extorsión y el robo son los móviles que se manejan con más insistencia entre los compañeros de Jeany.
Incluso advierten que no aceptarán otra línea, “porque ya se empieza a manejar el móvil pasional, y eso es inadmisible. La compañera sería incapaz de meterse en problemas de ese tipo”, contó la misma sindicalista que la tarde del martes dio las palabras de despedida a Jeany en las instalaciones del CEC del STAUAG, antes de que el cadáver partiera rumbo a Yucatán, de donde hace casi 12 años Jeany vino en busca de una oportunidad de vida, pero encontró la muerte.

Una investigación seria del asesinato de la maestra y su familia, exigen universitarios

La viuda de Armando Chavarría Barrera, Martha Obeso Cázares, la activista Roberta Campos Adame y el maestro Antonio García Quiroz exigieron a los tres niveles de gobierno y a la Fiscalía General del Estado (FGE) que investiguen de manera seria el asesinato de la maestra e integrante del Comité Ejecutivo Central del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma de Guerrero (STAUAG), Jeany Rosado Peña, el de su hijo Isaac Daniel Cabrera y de su esposo Nicéforo Cabrera Rojas, ocurridos la noche del domingo en esta ciudad.
Mientras esperaban la llegada de los cuerpos de Rosado Peña y de su hijo a las oficinas del STAUAG en la capital, donde hubo una ceremonia de despedida, varios universitarios se quejaron de la omisión del rector, Javier Saldaña Almazán ante el asesinato múltiple y criticaron su ausencia en la actividad a la que acudieron más de 200 Universitarios acompañados de activistas y familiares de la maestra asesinada.
Obeso Cázares expresó que estaba “muy impactada, muy consternada”, pero convencida de que los “crímenes atroces” que ocurren en Guerrero “son producto de una violencia estructural que se viene generando desde el Estado”.
Dijo que aunque “quizá” el asesinato de Rosado Peña y su familia no fue ordenado por alguien de alguna institución gubernamental, “si tienen que ver con el abandono en que el Estado tiene a los ciudadanos, el Estado que debe ser garante de la vida de los ciudadanos, del patrimonio, ha renunciado a eso y a permitido o ha generado de alguna manera esa violencia”.
Afirmó que “indiscutiblemente” el gobierno de Héctor Astudillo Flores y el fiscal general Xavier Olea Peláez deben de investigar los hechos y castigar a los responsables.
Campos Adame dijo que la situación actual es delicada porque “tanto la lucha social como la violencia” se relacionan con la delincuencia organizada. El de la familia de Rosado Peña fue un crimen horrendo en el que fue asesinado un niño de tan sólo 13 años de edad, “es triste lo que vivimos los guerrerenses porque estamos expuestos a este tipo de situaciones”.
Campos Adame dijo que escuchó a los dirigentes sindicales de la Universidad “hasta tibios, hasta con miedo”, sin exigir de manera contundente a la Rectoría que Saldaña Almazán proteste por estos actos, y aseguró que los ex rectores Rosalío Wences Reza, Enrique González Ruiz y Arquímedes Morales Carranza, “ya estarían en la calle diciéndole a la gente que se organice para parar la ola de delincuencia”.
Señaló a Saldaña Almazán de que le apuesta a que las autoridades cumplan su papel a pesar de que los asesinatos siguen, lo que es prueba de su ineptitud.
Mencionó que la lucha de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa por la presentación con vida de los 43 estudiantes desaparecidos, fue correcta porque hubo organización y solidaridad, pero en el caso de la UAG los universitarios están dispersos y deben de unirse.
García Quiroz pidió a Olea Peláez “que no vaya a salir con su batea de babas, con sus falsas especulaciones y sus erróneas hipótesis”, respecto del asesinato de Rosado Peña y su familia, como ocurrió en el caso de la doctora del IMSS Adela Rivas Obé.

 

Matan a un tecampanero y trasciende el homicidio de un joven, en Teloloapan

Policías comunitarios de la Tecampanera de Teloloapan informaron que uno de sus compañeros fue asesinado la mañana de ayer en la colonia Zapata de esa cabecera municipal, debido a “problemas personales”.
Según información de fuentes policiacas de seguridad pública del estado, cerca de las 8 de la mañana del domingo les informaron del asesinato a balazos de un hombre en la calle Pedro Osorio de la colonia Zapata, al norte de Teloloapan, quien fue identificado como Ramiro.
Vía telefónica uno de los representantes de la Tecampanera confirmó el asesinato de uno de sus compañeros, del cual se limitó a informar que fue por problemas “personales”.
Extraoficialmente se dio a conocer de un segundo asesinado en la cabecera municipal de Teloloapan el domingo, el cual habría sido un joven de 28 años atacado por dos hombres en una motocicleta cerca de la unidad deportiva de la cabecera municipal, sin embargo ninguna fuente oficial confirmó el dato.

Muere en el hospital un campesino baleado afuera de la feria de la capital

Un campesino de 35 años murió la noche del domingo en el Hospital General Raymundo Abarca Alarcón, luego de que fue atacado balazos afuera de las instalaciones de la Feria de Navidad y Año Nuevo, en la colonia Los Ángeles de esta ciudad.
Fuentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) informaron que a las 10 de la noche del domingo recibieron el reporte de que había fallecido un hombre en el hospital.
En el reporte indicó que a las 8 de la noche la víctima fue agredida a balazos afuera de las instalaciones de la Feria de Navidad y Año Nuevo, y por sus propios medios se trasladó al hospital general para recibir atención médica.
A las 10 de la noche del domingo el hombre murió a consecuencia de las heridas de bala. La víctima se llamaba Francisco, era un campesino originario de la comunidad de, del municipio de Eduardo Neri (Zumpango).
El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense (Semefo) para la necropsia de ley.