Van 17 muertos o desaparecidos y 160 desplazados por la violencia en Tlaltempanapa

 

En dos años 160 personas han sido desplazadas por la violencia de Tlaltempanapa, municipio de Zitlala, y otras 17 han sido asesinadas o se encuentran desaparecidas, según los registros del presidente del colectivo Siempre Vivos, José Díaz Navarro, quien denunció que los gobiernos estatal y federal no han dimensionado el problema de violencia que se vive en esta zona.
Ayer en Zitlala en donde se mantuvo replegado porque las autoridades de Tlaltempanapa le negaron el acceso para participar en la búsqueda de la familia García Feliciano y proponer los sitios donde la Policía Ministerial debería buscarlos, se quejó de que la violencia que afecta a esta zona no sea del interés de los tres órdenes de gobierno.
Denunció que el gobierno pretende pasar por alto que hay en ese pueblo 160 desplazados por la violencia, 17 homicidios y desaparecidos sólo en los últimos dos años. Aclaró que la mayoría de los desplazados, homicidios y desapariciones han ocurrido en el último año.
Declaró que en este pueblo funciona de manera irregular el grupo civil armado que se hace llamar Comunitarios por la Paz y la Justicia, “yo he pedido a las autoridades estatales y federales que me den el registro de los que están como policías y ya me dijeron que desconocen cuántos hay y quiénes son. Nadie los controla, que quede claro es un grupo armado irregular que comete actos delincuenciales”.
Destacó que por eso las estadísticas de la violencia no las tiene el gobierno del estado, ni ninguna institución que se encarga de la seguridad de los ciudadanos.
“Pero son datos muy alarmantes y por eso vamos a seguir insistiendo en que se atienda el problema, no sólo de Tlatempanapa, sino de Zitlala, de Chilapa y Tixtla.
Citó como ejemplo de la indolencia de las autoridades ante la violencia que se vive en esta zona el caso de la de la familia García Feliciano, desaparecida el 18 de octubre pasado, pues dijo que si no hubiera sido por el interés del colectivo Siempre Vivos, “hubieran sido seis desaparecidos más y no hubiera pasado nada. Es lamentable que no les indigne una situación como ésta, como nos indigna a nosotros, a los familiares de las víctimas”.
Acusó que no hay atención ni interés de las autoridades, “no hay nada que nos garantice a nosotros, en primer lugar, que vamos a encontrar a nuestros familiares, y en segundo, que a otras familias no les va a pasar esta situación. Lamentablemente seguimos en lo mismo, sin tener una respuesta efectiva”.
Agregó que al perderse ayer un día más de búsqueda de la familia García Feliciano se reducen más las posibilidades de encontrarlos con vida, sobre todo a la mujer de 80 años que informó tiene problemas de salud “y difícilmente estará siendo atendida con medicamentos”.
El activista criticó que las autoridades e instituciones que deberían de realizar esta búsqueda “nos están dejando toda la carga a las familias de las víctimas y eso es muy lamentable”.
Añadió que ante esta indiferencia de las autoridades el colectivo que representa va a seguir exigiendo que se apoye a la familia García Feliciano, sin dejar de dar seguimiento a los 130 casos rezagados “que sabemos que no se están investigando”.
Insistió en que debe de haber más interés del gobernador Héctor Astudillo Flores, “él no acepta que tenemos un problema grave, que tenemos una crisis humanitaria, y si no acepta esta situación difícilmente se le pone interés en los otros niveles de gobierno”.
Dijo que hay una deficiencia “tremenda” en cuanto a la atención a las víctimas de desapariciones, “yo creo que lo que tiene que pasar es que desaparezcan a un familiar del gobernador o a la familia del fiscal para que se pongan en la misma situación de preocupación en la que estamos nosotros”.

 

Harán búsqueda paralela al gobierno de la familia de Zitlala desaparecida


Familiares de los seis desaparecidos el 18 de octubre cerca de la comunidad de Tlaltempanapa, municipio de Zitlala, informaron que continuarán la búsqueda con sus propios medios, debido a que no les permitieron participar con el colectivo de familiares de desaparecidos Siempre Vivos de Chilapa en la operación policiaca y militar que se integró para las investigaciones.
Este miércoles se cumplieron 15 días de que los seis integrantes de la familia García Feliciano desaparecieron cuando regresaban de la comunidad de Tlalcozotitlán, municipio de Copalillo, a su pueblo, Ixcatla, municipio de Zitlala, sin que haya indicios de su paradero.
El lunes la Policía Ministerial del estado comenzó las investigaciones del caso y los agentes han recorrido las comunidades donde pasaron los seis integrantes de esa familia a bordo de una camioneta Pick Up Nissan roja, pero ni el vehículo ha sido localizado.
Los agentes ministeriales que investigan son acompañados por un amplio convoy de militares y policías estatales.
El vocero único en materia de seguridad del gobierno del estado, Roberto Álvarez Heredia informó que 125 elementos de las fuerzas armadas, federales y estatales están en la operación de búsqueda y localización de los seis miembros de esa familia que desapareció desde el 18 de octubre, en esa zona de la Montaña de la entidad.
Dijo que en los últimos tres días un grupo integrado por 80 soldados del Ejército, 20 agentes de la Policía Federal, 15 de la Policía Estatal y 10 de la Policía Ministerial, visitaron las comunidades de Tlalcozotitlán, Tlaltempanapa y Quetzalcoatlán, donde hicieron recorridos y se entrevistaron con vecinos y familiares para tratar de obtener información.
“También revisaron el fondo del río de Tlaltempanapa donde fueron encontradas partes automotrices, al parecer la carrocería de un vehículo”, informó en referencia a otro vehículo que no era en el que se transportaba la familia desaparecida.
Álvarez Heredia informó que la Fiscalía General del Estado mediante el agente del Ministerio Público del Fuero Común del Distrito Judicial de Álvarez, inició la carpeta de investigación 12040190200160211016 por la desaparición de Félix “N”, Florencia “N”, Marco Antonio “N”, María “N”, Marino “N” y Santa “N”.
Agregó que la operación continuará hasta lograr la localización de las seis personas desaparecidas.
A esta búsqueda no se integraron los representantes del colectivo Siempre Vivos ni los familiares de los desaparecidos, cuando menos durante el 31 de octubre cuando los cuerpos policiacos entraron a la comunidad de Tlaltempanapa, de donde hay sospechas de que desaparecieron los seis miembros de la familia García Feliciano.
Los habitantes de la localidad pusieron como condición para que entraran las fuerzas del Estado, que no estuviera el representante de Siempre Vivos, José Díaz Navarro, tampoco participaron en el recorrido los familiares de los desaparecidos.
Consultados por teléfono ayer los familiares y el presidente de Siempre Vivos informaron que van a continuar la búsqueda este jueves en los lugares en donde creen que pudieran estar los seis desaparecidos.

Regresa torturado uno de los dos comerciantes levantados el lunes en Chilapa

Mientras tanto Andrés Bautista García, uno de los dos comerciantes que fueron levantados el lunes en Chilapa, apareció la mañana de este miércoles con visibles huellas de tortura, pero sus familiares se negaron a dar detalles del caso por temor a represalias.
Andrés de 42 años y Mauro Villanueva Carvajal de 28 fueron levantados a las 9:20 de la mañana del 31 de octubre cuando llegaban a su negocio que se encuentra a una cuadra del Palacio Municipal.
Hombres armados los sometieron violentamente y se los llevaron por la fuerza en una camioneta verde de doble cabina.
Fuentes de esa cabecera municipal informaron que Bautista García regresó con visibles huellas de tortura, y que quienes lo tenían lo liberaron cerca del crucero de la Universidad Tecnológica de Chilapa, a la salida de esa ciudad, pero sigue desaparecido Mauro Villanueva Carvajal.

Buscan policías, militares y el grupo Paz y Justicia en Tlaltempanapa a la familia desaparecida

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Militares, policías ministeriales y estatales entraron este lunes a Tlaltempanapa, municipio de Zitlala, en busca de los seis integrantes de la familia García Feliciano que desaparecieron el 18 de octubre cuando regresaban de Tlalcozotitlán, municipio de Copalillo, a Ixcatla, en Zitlala, de donde son originarios.
Tlaltempanapa es una comunidad nahua de unos mil habitantes ubicada a unos 20 minutos al norte de Zitlala, la cabecera municipal, que se encuentra bajo el resguardo de civiles armados del grupo autollamado Paz y Justicia, cuyos integrantes irrumpieron del 9 al 14 de mayo del 2015 a Chilapa, cuando según el colectivo de familiares de desaparecidos Siempre Vivos fueron levantados 16 vecinos en esa cabecera municipal, y a quienes relacionan con el grupo criminal Los Ardillos.
La búsqueda fue acompañada por el asesor de la Secretaría de Gobierno Jorge Miranda Huesca, el visitador de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Hipólito Lugo Cortés, y el visitador de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de Guerrero (Codehum), Adelaido Memije.
El grupo de civiles armados que opera en esta comunidad puso como condición para permitir la búsqueda en el pueblo y alrededores, que no asistiera el presidente de la asociación de familiares de desaparecidos Siempre Vivos, José Díaz Navarro, quien aguardó en Zitlala hasta que terminó la búsqueda, sin resultados.
Marino García Capistrán y su esposa María Feliciano Diego, así como la madre del primero, Florencia Capistrán Tecolapa y los hermanos Félix, Santa y Marco Antonio García Feliciano, hijos de la pareja, desaparecieron el 18 de octubre cuando regresaban de Tlalcozotitlán a su pueblo Ixcatla.
Díaz Navarro ha insistido en que la familia fue levantada en una zona cercana a Tlaltempanapa, y que la deben de tener en un lugar cercano a esta localidad.
Debido a las acusaciones directas las autoridades locales del pueblo se opusieron a que Díaz Navarro formara parte de la búsqueda, en la que sólo participaron el grupo de la Policía Ministerial que se encarga de las investigaciones, la Policía Estatal así como los visitadores de la CNDH y de la Codehum. El equipo fue resguardado por soldados que se desplazaron en seis unidades.
El convoy entró a la comunidad aproximadamente a las 11 de la mañana cuando cientos de vecinos se encontraban concentrados en la cancha techada del centro.
Los responsables de la operación se reunieron en la Comisaría con una comisión de autoridades del pueblo encabezadas por el comisario municipal, Luciano Colotzin Tlalcomatlán y el comandante de la autollamada policía comunitaria, Felipe Dámaso.
El asesor de la Secretaría de Gobierno, Miranda Huesca explicó los motivos de la acción y dijo que era una búsqueda en todos los pueblos para localizar a los seis integrantes de la familia desaparecida.
El comandante del grupo civil armado del pueblo, un joven que siempre mantuvo su supremacía con relación al comisario, que era de mayor edad, dijo a los visitantes que también ellos “están preocupados por estas personas desaparecidas, porque los han ido a culpar a su propio pueblo de su desaparición cuando no es así”, dijo.
Agregó que aquí la policía que se encarga de la seguridad del pueblo, “estamos trabajando bien no para robar ni secuestrar a alguien” y agregó que se organizaron para integrar su propia policía para defenderse de los delincuentes “y porque eran los mismos militares y policías federales los que venían a molestarnos, por aquí en las orillas a cualquiera le daban su chinga”.
Felipe Dámaso ofreció la colaboración de la Policía Comunitaria del pueblo para buscar a los desaparecidos y con el comandante de la Policía Ministerial a cargo de las investigaciones, acordaron las rutas de búsqueda. Primero recorrieron el pueblo y posteriormente se trasladaron a la comunidad de Tezayuca, a unos 5 kilómetros al poniente de Tlatempanapa. Se trata de una localidad fantasma, de casas abandonadas, versiones policiacas señalan que fue un campamento de un grupo del crimen organizado por donde tenían salida a pie para llegar a La Esperanza, municipio de Mártir de Cuilapan.
Posteriormente anduvieron por la carretera que comunica con Tlalcozotitlán hasta el puente de Tlapehualapa, en donde hay un tramo de la carretera accidentado y acudieron para confirmar si la familia desaparecida no tuvo algún percance automovilístico en esa zona. Los miembros de la caravana caminaron por las márgenes de una barranca ante la posibilidad de que la camioneta donde viajaba la familia hubiera volcado.
Al finalizar sin éxito la jornada de búsqueda, el visitador de la CNDH, Hipólito Lugo Cortés declaró que para el organismo nacional es preocupante que se den casos como éste en donde hay toda una familia desaparecida, y agregó que la intervención de la Comisión Nacional obedece a la petición de los familiares y la asociación civil Siempre Vivos de Chilapa.
Dijo que se abriga la esperanza de que los seis integrantes de la familia estén con vida a pesar de que llevan dos semanas desaparecidos.
Agregó que ojalá las instituciones cumplan sus funciones de investigar y localizar a los seis.
Subrayó que existe una carpeta de investigación en la Fiscalía General del Estado (FGE) y una orden girada a la Policía Ministerial, “en este caso corresponde a ellos realizar las investigaciones de manera eficiente, oportuna e imparcial, pero sobre todo con resultados lo más pronto posible, tomando en cuenta que entre más tiempo pase se corre el riesgo de que se atente contra la vida y la integridad de estas personas”.
Mientras tanto el presidente de la asociación Siempre Vivos, Díaz Navarro se mostró insatisfecho porque no se le permitió entrar al pueblo y participar en le búsqueda para proponer los lugares y sitios a los que se debería de dar prioridad.
Insistió en que el grupo civil armado que opera en este pueblo debe saber dónde están los integrantes de la familia que desapareció en este punto de la carretera Tlalcozotitlán-Zitlala, esa tarde del 18 de octubre.
Denunció que cerca de la comunidad de Tlaltempanapa hay un cerro que se llama Tepechpan en donde hay rumores de la existencia de fosas clandestinas, y no descartó que allí se encuentren algunos de los 30 cuerpos de desaparecidos que tiene registrados esa asociación de enero a octubre de este año.
El activista advirtió que de su parte no va a cesar en la búsqueda ni dejar de acompañar a los familiares de los desaparecidos en todas las acciones para encontrar a las seis personas, “tienen que aparecer, no pueden desaparecer así nomás”.

Pide la ONU medidas cautelares para seis desaparecidos de una familia de Zitlala

El Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) pidió al Estado mexicano medidas cautelares para los seis integrantes de una familia que desapareció el 18 de octubre en el municipio de Zitlala, y demandó “aclarar de inmediato su suerte y su paradero”.
Mientras tanto, soldados del Ejército mexicano que mantienen un retén a la salida de Zitlala, rumbo a Tlaltempanapa, en donde se cree que desapareció esa familia, impidieron el paso este jueves a los miembros de la caravana que los busca desde el martes pasado.
José Díaz Navarro, presidente del colectivo de desaparecidos Siempre Vivos de Chilapa, denunció vía telefónica que los militares argumentaron que los civiles armados que mantienen un filtro en Tlaltempanapa, les advirtieron que si regresaban ayer los iban a retener.
Los seis regresaban el 18 de octubre de Tlalcozotitlán, municipio de Copalillo, a su pueblo en Zitlala, pero desaparecieron en el tramo de la carretera Tlatehualapa a Tlaltempanapa. Viajaban en una camioneta Nissan Pick UP roja, placas HD91183 modelo 2015.
“El Comité expresa su preocupación por la integridad física y psicológica de las seis personas referidas y en las acciones urgentes registradas por medio de la presente requiere al Estado tomar acción inmediata para buscarlos y ubicarlos”, dice el comunicado del organismo de la ONU, ante el que recurrieron el 24 de octubre pasado los familiares de los desaparecidos y los organismos civiles que los respaldan.
La respuesta del Comité contra la Desaparición Forzada llegó el 26 de octubre, y en el documento informa a los familiares que requirió al Estado “aclarar de inmediato la suerte y el paradero de la señora Florencia Capistrán Tecolapa, Marino García Capistrán, María Feliciano Diego, Félix García Feliciano, Santa García Feliciano y Marco Antonio García Feliciano”.
El Comité requiere al Estado tomar en cuenta su obligación convencional de proteger a personas particularmente vulnerables, de conformidad con el articulo 7 (b) de la Convención, como a la señora Florencia Capistrán Tecolapa de 80 años de edad.
Otra de las peticiones del Comité al Estado mexicano es informar a los familiares y a los representantes de los seis desaparecidos, así como al Comité, sobre su suerte y paradero “y tomar todas las medidas que sean necesarias para protegerlos, liberarlos y para permitir que sus familias y representantes tengan contacto inmediato con ellos”.
El organismo aclara, asimismo, que en caso de que el paradero de los seis desaparecidos no pueda ser confirmado, “el Comité requiere al Estado asegurar la adopción de una estrategia integral y exhaustiva para su búsqueda y para la investigación de su alegada desaparición forzada”.
Al respecto, el organismo pidió al Estado que, en su caso, informe al Comité sobre las acciones tomadas por las autoridades competentes del Estado para localizar a las seis personas desaparecidas, para aclarar sus alegadas desapariciones, y para garantizar que estén bajo la protección de la ley, y que se le informe sobre los resultados de las acciones.
El Comité requiere al Estado que le envíe “información sobre las medidas cautelares de protección adoptadas, así como toda la información requerida en la presente nota, antes del 9 de noviembre del 2016”.
También le informó al Estado que “de conformidad con el artículo 30 de la Convención, el Comité proseguirá sus esfuerzos para colaborar con el Estado, mientras la suerte de las personas desaparecidas no haya sido esclarecida”.

Impiden soldados en Zitlala el paso a la caravana de búsqueda

Mientras tanto, soldados del Ejército mexicano que se encuentran en un retén a la salida de Zitlala, rumbo a Tlaltempanapa, impidieron el paso a los integrantes de la caravana del colectivo de desaparecidos Siempre Vivos de Chilapa, en su tercer día de búsqueda de los seis familiares.
El medio día de ayer, los integrantes de la asociación civil encabezada por su presidente, José Díaz Navarro, y familiares de los desaparecidos, custodiados por policías federales, ministeriales y de la Policía Municipal de Zitlala, se trasladaban a Tlaltempanapa para seguir la búsqueda de los seis desaparecidos, pero esta vez ya no pudieron pasar el retén militar.
“Nos dicen (los militares) que no podemos pasar porque los del pueblo (de Tlaltempanapa) les dijeron que si pasamos nos van a retener”.
Dijo que los familiares de los desaparecidos y los integrantes del colectivo determinaron que ante la obstrucción del paso van a permanecer allí hasta que los de Tlaltempanapa les entreguen a la familia, “porque si están en ese plan es porque obviamente ellos tienen conocimiento del paradero de la familia”, acusó Díaz Navarro.
Añadió que no es posible que 20 o 30 hombres armados no puedan ser sometidos por los militares y que éstos prefieran impedirles el paso para no verse obligados a intervenir.
El presidente de Siempre Vivos explicó que se dirigían a Tlaltempanapa porque ahora están seguros que allí desaparecieron los seis familiares la tarde del 18 de octubre, “y ellos (los civiles armados que resguardan el pueblo) tienen conocimiento y saben qué pasó con ellos” y que por eso ayer acudían para exigirles información de dónde los tienen.
Explicó que los recorridos del martes y el miércoles solamente fueron de reconocimiento del terreno, “en todos los pueblos fueron muy amables, y solamente aquí es donde están en un plan prepotente, retador y amenazante”.
Acusó que este grupo (Paz y Justicia) se cree impune porque sus integrantes tienen credenciales “del grupo delictivo de los Ardillos, eso me consta porque tengo una copia de la credencial, y las firman José Apolonio Villanueva Jiménez, líder de la delincuencia en esas comunidades, les está dando permiso uno que es delincuente”, acusó.
Todavía por la tarde, Díaz Navarro advirtió que permanecerían en el retén militar “hasta que nos entreguen a la familia, o nos permitan hacer la búsqueda en el pueblo”.

 

Desaparecen seis familiares de Ixcatla, Zitlala, y una pareja en Chilapa, denuncia Siempre Vivos

 

Seis integrantes de una familia: tres mujeres, una de ellas de la tercera edad, y tres hombres desaparecieron el 18 de octubre pasado después de que salieron de Ixcatla, una comunidad nahua del municipio de Zitlala, de donde son originarios.
En otro hecho, la noche de este lunes el colectivo Siempre Vivos, informó de la desaparición de una pareja más en Chilapa. Se trata de Erick Geovany García Huaxtitlán y Esmeralda Huaxtitlán Sixtos.
Ambos están desaparecidos desde el jueves de la semana pasada y sus familiares reportaron que la última vez los vieron fue en la colonia Popular de esa cabecera municipal.
Su familia informó que Érick Geovany vestía una playera del equipo de futbol Las Chivas y un pantalón de mezclilla, y Esmeralda llevaba un pantalón de mezclilla y una blusa de licra de tirantes con flores.
Los familiares desaparecidos son Florencia Capistrán Tecolapa de 80 años, Mario García Capistrán de 58, María Feliciano Diego de 48, Félix García Feliciano de 25, Santa García Feliciano de 23, y Marco Antonio García Feliciano de 18.
La familia viajaba en una camioneta Nissan tipo Pick Up roja, placas de circulación HD 91183 de Guerrero.
El presidente del colectivo Siempre Vivos de Chilapa, José Díaz Navarro informó ayer vía telefónica que la intención de los desaparecidos, según la denuncia de sus familiares, era llegar a Chilapa y de allí trasladarse a Tlalcozotitlán, municipio de Copalillo, pero se cree que desaparecieron en el trayecto de Ixcatla a Zitlala, puesto que no llegaron a esa cabecera municipal ni a Chilapa.
La denuncia la presentó Celso García Feliciano, quien también solicitó el respaldo del colectivo Siempre Vivos de Chilapa.
Díaz Navarro informó que este martes integrantes del colectivo y familiares de los desaparecidos saldrán a buscarlos acompañados de soldados del Ejército y de la Policía Federal.
Informó que la ruta que seguirán será primero de Ixcatla a Zitlala y luego de Zitlala a Chilapa, que son los puntos en donde debieron pasar antes de trasladarse a Tlalcozotitlán.
El caso provocó consternación en esa zona en donde los grupos criminales Los Rojos y los Ardillos libran una lucha por la disputa del territorio.
Los integrantes de la organización civil Siempre Vivos llevan un registro de más de 100 personas desaparecidas entre los años 2013 y 2015 en los municipios de Chilapa y Zitlala, sin que las autoridades hayan esclarecido alguno de los casos.
Díaz Navarro informó que el caso más reciente es la desaparición de estas seis personas cuyos familiares solicitaron ayuda a la asociación.
Explicó que la búsqueda programada para hoy será primero rumbo a la comunidad de Ixcatla, “primero para descartar si no tuvieron algún accidente en alguna barranca”.

 

 

Por la pobreza, unas 30 mil personas viven en zonas de riesgo en el estado: Protección Civil


El titular de la Secretaría de Protección Civil (PC) estatal, Marco César Mayares Salvador reconoció que al menos 30 mil personas del estado viven en condiciones potenciales de riesgo y están propensas a deslaves o inundaciones por habitar en lugares inestables.
A pregunta expresa sobre si PC cuenta con capacidad para revertir el problema en caso de un incidente mayor, Mayares Salvador respondió que la dependencia no está planeada para “salvar vidas”, sino con el objetivo de capacitar a la población “para que ellos se salven, pues somos 4 mil elementos de todas las corporaciones para atender una emergencia, y no abarcamos ni el 10 por ciento de la población en el estado”.
Sobre el fallecimiento de cinco integrantes de una familia por el derrumbe de una barda de piedra y lodo en el barrio de San Francisco en la cabecera municipal de Zitlala, Mayares Salvador dijo que el “90 por ciento” de accidentes de esa naturaleza ocurren por la “pobreza” que abunda en la entidad, que provoca construir en asentamientos irregulares, sin garantizar la seguridad de los pobladores.
Ayer se hizo la rodada ciclista familiar en Chilpancingo y acudieron unos 100 participantes en sus bicicletas, en el marco de la Semana Nacional de Protección Civil que hoy continuará con un magno simulacro conmemorativo al terremoto de 1985 en la Ciudad de México.
La mañana de anteayer, PC difundió que el director de Seguridad Pública de Zitlala, Alfredo Tlatempa Palacios les informó que por las lluvias a las 2:30 de la madrugada en el barrio de San Francisco colapsó la pared de una vivienda de piedra y tierra, sepultando a cinco personas.
Consultado al respecto al término de la actividad, Mayares Salvador afirmó que el incidente ocurrió porque la vivienda no contaba con un desagüe adecuado para desviar la precipitación fluvial, lo que agilizó el reblandecimiento y derrumbe de la pared sobre la casa.
Aclaró que el accidente surgió por la deficiente cimentación de la vivienda, y no por la condición vulnerable del suelo, por lo que exhortó a los 81 municipios para trabajar en medidas cautelares y notificar a sus pobladores sobre el riesgo que representa construir en zonas inestables, “porque son los principales responsables de esta prevención”.
Se le preguntó si PC notificó a las familia que el terreno donde ocurrió el derrumbe era inhabitable, a lo que contestó que era un tema “delicado” porque se analizan los usos y costumbres de los moradores, “en Zitlala hablamos de una comunidad indígena, que no le puedes exigir que construya con tabicón, cemento o varilla, porque no tienen la posibilidad de hacerlo, los usos y costumbres son complicados”.
Agregó que en otros municipios como Ayutla y Atoyac también se derrumbaron algunas casas deshabitadas construidas con material de poca durabilidad, sin la misma compactación de materiales rentables.
Mayares Salvador reiteró que actualmente unas 30 mil personas habitan en zonas de alto riesgo en toda la entidad, “como zonas inundables, laderas potencialmente inestables, zonas de incendio y zonas propensas a alguna afectación por sismo o desastre en todo el estado”.
Asimismo, indicó que por las lluvias recientes se registró un derrumbe de tierra en la carretera federal Tlapa- Chilapa, a la altura de la comunidad de Los Mesones, y la caída de un poste de luz en la carretera Ometepec- Xochistlahuaca, en La Antena.

Se derrumba una casa en Zitlala a consecuencia de las lluvias, mueren cinco personas

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Foto: Luis Daniel Nava

La madrugada de este sábado, en la cabecera municipal de Zitlala una casa de adobe se derrumbó por el reblandecimiento generado por las constantes lluvias y ocasionó la muerte de cinco personas, entre ellas cuatro menores de edad.

El hecho ocurrió a las 2:30 de la madrugada cuando la vivienda colapsó, por el reblandecimiento generado por las constantes lluvias de la madrugada y de los últimos días.

La casa estaba en el barrio de San Francisco de la cabecera municipal, autoridades municipales confirmaron el hecho e informaron también que hay un sobreviviente.

De acuerdo a un reporte de Protección Civil estatal, las victimas fueron una mujer de 30 años y cuatro menores de edad; dos adolescente de 14 y 12 años, y dos niños de ocho y sies años, los cuerpos ya fueron recuperados.

Sólo hay 18 policías municipales para resguardar Zitlala, informa el alcalde y pide más

 

El alcalde priista de Zitlala, Roberto Zapoteco Castro dijo que en ese municipio hacen falta policías municipales para las tareas de seguridad.
Consultado por reporteros en el inicio de las festividades religiosas y culturales en honor a San Nicolás, el alcalde de uno de los municipios más violentos del estado, según cifras de la Secretaria de Seguridad Pública (SSP) estatal, dio a conocer que la corporación municipal cuenta con sólo 18 agentes, nueve en cada turno y con tres patrullas.
Añadió que más de 20 aspirantes han acudido a la SSP estatal a hacer exámenes para ingresar y que sólo “dos o tres” los han aprobado.
—¿Son suficientes esas tres patrullas para recorrer la cabecera y sus comunidades?- preguntó una reportera.
“En realidad no necesitamos más patrullas porque no tenemos más elementos, tenemos nueve elementos por turno, en una patrulla caben todos los elementos, entonces nos sobran patrullas”.
Mencionó que una de las tres patrullas es utilizada por Protección Civil municipal.
“Lamentablemente carecemos de elementos, aspirantes han ido hacer exámenes pero no han pasado”, expuso.
El alcalde dijo que los 18 municipales estaban estrenando uniformes.
Ese municipio tiene 30 localidades, la Policía Estatal y soldados del Ejército tienen un campamento provisional en el auditorio de la cabecera municipal para hacer las labores de seguridad desde enero.

Ignora cómo va el caso de las amenazas en su contra, dice el alcalde de Zitlala

 

El alcalde priista, Roberto Zapoteco Castro, prefirió no abundar sobre el riesgo al que está expuesto por la violencia en su municipio, a pesar de que el gobernador Héctor Astu-dillo Flores declaró que él y el de Chilapa, Jesús Parra García, también enfrentan amenazas del crimen organizado.
“Nosotros estamos trabajando normalmente, no podemos detenernos. La responsabilidad nos exige y nos obliga a realizar las actividades normales, yo no estoy pensando en otra situación”, dijo consultado ayer aquí, después de que habitantes de la comunidad nahua de Tlaltem-panapa forcejearon con militares que les impedían el paso a la cabecera municipal.
Sin embargo, reconoció que un reclamo de las comunidades a las autoridades es que garanticen su seguridad, pero que el municipio no puede hacer nada porque solamente cuenta con ocho policías por turno, “así que no nos damos abasto y solamente nos alcanzan para el servicio de las áreas administrativas”.
–¿Se siente acosado por el crimen organizado?
–Nosotros nos sentimos obligados a redoblar esfuerzos para ayudar a nuestro municipio. De otras cuestiones no ponemos atención.
–¿Entonces por qué el gobernador lo mencionó a usted?
–Es una situación que solamente ellos como encargados de esos niveles de gobierno conocen, pero nosotros aquí seguimos trabajando.
En mayo pasado el gobernador Héctor Astudillo informó que a través del “sistema de inteligencia” se descubrió que se preparaba un atentado contra la vida del presidente municipal de Zitlala, y el jefe de Seguridad Pública, Alfredo Tlatem-pa Palacios, por lo que ambos se resguardaron en Chilpancingo.
–¿Esta información que tiene el gobierno del estado no se las han dado a conocer?, porque el mismo fiscal informó que se planeaba un atentado en su contra.
–Eso ya se manejó hace tiempo, pero la verdad prefiero enfocarme al trabajo de mi municipio y no estar señalando esas situaciones. De eso la Fiscalía tiene los datos, yo la verdad no. Nosotros no nos enfocamos a investigar esas cosas.
–¿En la reunión con el gobernador del viernes hubo de parte de usted alguna petición especial?
–Le estamos planteando mayores recursos, mayor inversión porque necesitamos generar proyectos que detonen empleos e ingresos en las familias”… “para que podamos darle al pueblo esa tranquilidad que necesita”.
“Eso es lo que nos estamos enfocando a pedirle al gobernador y a la federación, mayor inversión para salud, vivienda, infraestructura hidráulica, vías de comunicación”.

Se mantiene la protección de policías al alcalde de Zitlala ante amago del crimen

El presidente municipal de Zitlala, Roberto Zapoteco Castro, informó que el gobierno del estado mantiene el equipo de seguridad que le asignó desde que descubrió un plan para asesinarlo y que sus actividades las realiza de manera normal pese al “riesgo” que enfrenta.
Consultado por reporteros en el poblado de Tres Palos, municipio de Acapulco, a donde asistió a la ceremonia que encabezaron el presidente Enrique Peña Nieto y el gobernador Héctor Astudillo Flores, aseguró que su gobierno firmó el convenio de adhesión al Mando Único para la policía.
“Se me asignó seguridad, pero de hecho el riesgo ha estado latente desde que tomé protesta, sin embargo no se había publicado, y el fiscal fue quien informó sobre este tema el día lunes pasado, hace ocho días nos informó de esta situación”, dijo, y señaló que también a su familia las autoridades le asignaron vigilancia policial.
El pasado miércoles 25 se publicó que el gobernador Héctor Astudillo Flores informó que a través del “sistema de inteligencia” se descubrió que se preparaba un atentado contra el alcalde de Zitlala, Roberto Zapoteco Castro, y el director de Seguridad Pública municipal, Alfredo Tlatempa Palacios, por lo que ambos estaban en Chilpancingo resguardados.
Zapoteco Castro recordó que cuando las autoridades le informaron del plan que descubrieron para asesinarlo se quedó unas horas en Chilpancingo, y el pasado “23 (de mayo) me fui a festejar el día del estudiante en el municipio, no me quedé en la capital del estado, he estado atendiendo mi agenda normal”, porque si se ausenta los ciudadanos exigen su presencia para las actividades diarias.
Aseguró que “seguimos trabajando porque tenemos confianza que nosotros no tenemos problemas con nadie y que esto se va a resolver. Desconozco de dónde venga”, dijo.
Sostuvo que de manera directa no ha recibido amenazas, “pero como el gobierno del estado detectó a través de la Fiscalía, es algo que sí nos altera como seres humanos y nos provoca ciertas situaciones de temor, somos seres humanos, sin embargo tenemos que trabajar, es una responsabilidad y vamos a cumplirla cabalmente”.
Zapoteco Castro iba escoltado ayer por una patrulla con policías estatales.
Aseguró que el gobierno del estado, la Fiscalía General y la Secretaría de Seguridad Pública le han dado su apoyo, y “agradezco todo el apoyo que nos han dado al municipio de Zitlala”.
En otros temas, dijo que Zitlala firmó el convenio de adhesión al Mando Único y “vamos a cumplir lo establecido, para que la policía pertenezca a ese mando único, nosotros ya lo firmamos”.
Indicó que en su municipio hay 18 policías, nueve por turno, y se están evaluando, algunos ya tienen la certificación y otros están en proceso de evaluación.
Detalló que en el municipio hay una comunidad que había planteado formar una policía comunitaria, pero “hasta el momento no tenemos policías rondando en el municipio”, y es que la seguridad ha mejorado en referencia a diciembre y enero, porque hay vigilancia del Ejército y de la policía estatal.
El alcalde aseguró que su gobierno trata de impulsar proyectos para que no se siembre droga, porque “se menciona que en algunas comunidades así lo manejan, pero tratamos de impulsar proyectos para evitar ese tipo de siembras que son ilícitas”.