Bloquean tres horas la Cuauhtémoc los no censados y son desalojados; hay una detenida

Momento del desalojo de policías antimotines del estado de personas que bloqueaban la avenida Cuauhtémoc frente al parque Papagayo para exigir los apoyos post Otis Foto: Carlos Carbajal

Argenis Salmerón

Por cuarto día consecutivo, unas 100 personas no censadas bloquearon tres horas la avenida Cuauhtémoc para exigir el apoyo del gobierno federal tras el impacto del huracán Otis, posteriormente la Policía del Estado con equipo antimotínes desalojaron a los manifestantes y una mujer que lidereaba el movimiento fue detenida.
A las 10:30 de la mañana, los manifestantes cerraron los dos carriles de la avenida Cuauhtémoc, en el parque Papagayo, atrás de la estación Michoacán del Acabús.
Los inconformes reclamaron que no fueron atendidos por los trabajadores de la Secretaría del Bienestar federal.
Otro grupo de personas estuvo formada alrededor del parque Papagayo para entregar su documentación para un posible censo, pero no fueron atendidos.
En declaraciones a reporteros, la vecina de la colonia Libertad, Rosa Areli Mora Arciaga, pidió la verificación de los “Servidores de la Nación” para su casa, porque aseguró que tuvo daños por el huracán Otis.
“Mi casa se me vino encima, yo tengo que repararla con mi dinero, no es justo, porque hay gente que no le pasó nada y le dieron dinero”, manifestó.
Se quejó que el líder Jaime que encabezó el lunes el bloqueo de La Diana, “nos recibió la documentación y la encontramos tirada al otro día en el basurero de la Garita”.
Contó que desde noviembre anda dando vueltas para que sea censada por los “Servidores de la Nación”, “mi hija tiene un tumor en la cabeza y perdí por aborto a mi bebé a causa del huracán Otis”.
“Hay una lista sin validez, les decimos a los de Bienestar y nos dicen que nos esperemos y se burlan de nosotros”, puntualizó.
Pidió la presencia de la secretaria del Bienestar federal, Ariadna Montiel Reyes, y que se comprometa a censar y pagar los beneficios que otorgó el gobierno federal.
Una hora después, 20 manifestantes extendieron el bloqueo a un carril de la Costera, frente al parque Papagayo para exigir la presencia de los “Servidores de la Nación”.
El sentido cerrado fue el de La Diana al Zócalo y causó molestia de los automóvilistas, quienes se bajaron y discutieron con los damnificados.
Después de media hora, los inconformes se retiraron de la avenida Costera y se reintegraron al bloqueo de la avenida Cuauhtémoc.

El desalojo

Un grupo de 80 policías estatales con equipo antimotínes llegó a la avenida Cuauhtémoc, frente a la avenida Michoacán.
Posteriormente, los agentes estatales formaron una barrera humana a 100 metros de los manifestantes para disuadir el bloqueo, sin embargo no tuvo éxito.
Después de media hora, el contigente de policías avanzó 50 metros hacia los manifestantes, que mantenían bloqueada la avenida Cuauhtémoc.
Agentes de la Guardia Nacional se acercaron a los inconformes para dialogar y llegar a un acuerdo, pero no hubo éxito.
Los agentes de la Guardia Nacional y del estado dialogaron con los manifestantes, retiraron a los hombres y se quedaron con un grupo de mujeres, una de ellas lideraba el movimiento.
Agentes del estado rodearon a las mujeres y los policías con equipo antimotínes avanzaron y desalojaron a los inconformes, donde hubo jaloneos y empujones. Además de agresiones verbales.
Los mandos de la Guardia Nacional y policías del estado fueron sacados por sus propios agentes de la “cápsula”.
La líder del movimiento fue detenida, de quien no se supo el nombre, y se la llevaron los policías del estado a las instalaciones de la Fiscalía Regional de Acapulco.
Atrás del contigente de los policías del estado venía otro grupo de efectivos de la Guardia Nacional con equipo antimotínes, sin hacer el uso de la fuerza.
Los agentes de la Policía del Estado con equipo antimotines replegaron a los manifestantes hasta la banqueta y se colocaron a un costado de la vialidad para evitar el cierre de la misma.
La circulación de vehículos, se restableció en la avenida Cuauhtémoc en sus dos sentidos.
Después, los manifestantes preguntaron por la líder del movimiento detenida, y algunos se retiraron y otros permanecieron en la fila para la entrega de documentación, pero no fueron atendidos.
El lunes pasado, unos 300 damnificados bloquearon 35 horas de manera interrumpida la avenida Costera para exigir el apoyo del gobierno federal tras el impacto del huracán Otis.
El miércoles, los inconformes bloquearon las avenidas Costera y Cuauhtémoc para denunciar que la Secretaría del Bienestar federal incumplió los acuerdos del martes en la noche tras liberar la vialidad.

Liberan la avenida Cuauhtémoc sin incidentes mayores, justifica la SSP estatal

La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal, informó que en coordinación con la Guardia Nacional se logró normalizar la circulación en la avenida Cuauhtémoc, “respetando los derechos humanos” de los inconformes a fin de garantizar el libre tránsito de la población acapulqueña.
Añadió que tras “el intenso” diálogo y negociación con un grupo de personas que mantenían la toma de la avenida Cuauhtémoc, y ante la nula respuesta para retirar el bloqueo, policías del estado organizaron los protocolos de actuación para liberar la vía en el parque Papagayo. Por esta acción no se produjeron incidentes mayores.
Se indica en el documento que la corporación policiaca reafirma su compromiso de privilegiar en todo momento el diálogo con la población para mantener la paz social.

 

Desalojan policías estatales a maestros y alumnos de la Unipeg que bloqueaban la Autopista del Sol

Un policíal estatal patea una lata de gas lacrimógeno que arrojaran para desalojar a maestros y alumnos de la Unipeg que bloqueaban la autopista para exigir reconocimiento y presupuesto. (Abajo) Policías estatales usan sus escudos para desalojaron a maestros y alumnos de la Unipeg Fotos: Jesús Eduardo Guerrero

Lenin Ocampo Torres

Chilpancingo

Policías estatales con equipo antimotines desalojaron con gases lacrimógenos y toletazos a maestros y alumnos de la Universidad Intercultural de los Pueblos del Estado de Guerrero (Unipeg), que bloquearon la Autopista del Sol, en Chilpancingo, para exigir su reconocimiento y presupuesto para 2024.
Este lunes, a las 8 de la mañana, más de 500 docentes, alumnos y algunos padres de familia de la Unipeg, bloquearon al sur de la capital, en el punto donde se cruza con la carretera federal, donde cerraron los cuatro carriles de la autopista y las calles del encauzamiento del río Huacapa, con la principal demanda de que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda firmara un documento donde se reconoce al menos 15 planteles de esa universidad.
Uno de los maestros señaló que, desde hace cuatro años, han realizado el papeleo para que la universidad sea reconocida y se le otorgue el Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE), para respaldar los estudios de al menos 8 mil alumnos que están en sus planteles.
“El gobierno federal ya nos reconoció, también ordenó el 50 por ciento del presupuesto para el subsidio de los planteles, pero el gobierno estatal no quiere reconocer los planteles y sólo es cuestión de una firma para que tengamos reconocimiento como universidad”, aseguró el docente.
Hace 15 días, el alumnado y trabajadores de la Unipeg bloquearon las carreteras principales de las regiones Centro, Acapulco, Montaña, Costa Grande, Costa Chica y Tierra Caliente, donde lograron una mesa de diálogo con las autoridades de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), que se suspendió luego de no llegar a un acuerdo entre ambas partes, principalmente en el reconocimiento y el pago de salarios caídos para los docentes.
A las 10 de la mañana se acercó a dialogar el director de Gobernación, Francisco Rodríguez Cisneros, que les pidió reanudar la mesa de diálogo y desbloquear la carretera, a lo que la mayoría se negó.
En ese momento se inició una plática entre las dos partes, donde los docentes pedían una reunión con gobernadora y el compromiso de que se reconociera a la Unipeg.
El funcionario se retiro del lugar y dio una conferencia a los medios, donde informó que lo primero que se debe hacer es buscar “el reconocimiento de la universidad, pero eso sólo es bajo un decreto del Congreso del Estado”.
Mencionó que no hay presupuesto para poder pagar los salarios caídos, de al menos 3 mil docentes y administrativos de la Unipeg, que es una de las principales demandas, “y por la cual rompieron el diálogo y se levantaron de la mesa”.
Media hora después llegó el secretario de Educación, Marcial Rodríguez Saldaña, quien también les dijo que no había techo presupuestal para la universidad y que para formarla se necesita de un proceso, donde desde el gobierno se manda un decreto que después tiene que ser aprobado por el Congreso local.
Por un momento, el diálogo se volvió ríspido, la gente comenzó a reclamarle a los funcionarios por no poder “resolver un problema, donde llevan años entregándoles documentos y pliegos petitorios para reconocer la escuela”.
Para finalizar, el secretario se negó a firmar un documento, por lo que los docentes de la Unipeg se negaron a desbloquear y a llevar a cabo una mesa de trabajo con las autoridades.
A las 11 y media llegó al carril de norte a sur, un grupo de 30 policías estatales con equipo de antimotines, que se formó para desalojar a los maestros, alumnos y padres de la Unipeg.
Los manifestantes hicieron lo mismo y se prepararon para ser desalojados. Los policías avanzaron hacia el contingente, donde fueron rodeados por los manifestantes, que superaban en número a los antimotines.
Los estudiantes comenzaron a gritar “no violencia” y los maestros se pusieron en medio, para evitar una confrontación, mientras los policías se encontraban rodeados.
La respuesta de los policías estatales fue disparar un gas lacrimógeno a quema ropa, después pegar con escudos y toletes a los que se quedaron cerca. Los universitarios comenzaron a replegarse y correr para todos lados. Al mismo tiempo, algunos agarraron piedras y respondieron con ellas.
En el desalojo los policías ocuparon más gases, lo que provocó que hasta los automovilistas salieran intoxicados.
Fueron cerca de 10 minutos de guerra de pedradas. Algunos alumnos y maestros se internaron en el cerro cercano a la autopista, donde los antimotines les dispararon más gases, lo que provocó que la temperatura de los cartuchos prendiese el cerro y la lumbre se extendiera rápidamente hacia el fraccionamiento Villas el Parador y la colonia OPCG.
Para el mediodía, la autopista ya había quedado libre, algunos manifestantes quedaron heridos por los golpes recibidos y los antimotines fueron relevados por más de cien granaderos de la Guardia Nacional, que llegaron al final.
En el primer desalojo del secretario de Seguridad Pública, Rolando Solano Rivera, a éste no le quedó más que regañar al mando de la GN que llegó tarde a la trifulca.
Los docentes, alumnos y padres de familia de la Unipeg se retiraron al estacionamiento del centro comercial Galerías, donde se concentraron, para después regresar a sus localidades.

Boletín de la SEG

Antes del desalojo y durante el bloqueo, la SEG mando un boletín de prensa, donde señaló que se ha mantenido de manera permanente una postura de diálogo con el sector educativo.
“En el caso de la denominada Universidad Intercultural de los Pueblos del Estado de Guerrero (Unipeg) se informa: que no cuenta con reconocimiento oficial de ninguna instancia de gobierno, que los estudios que ahí se imparten no tienen validez por ninguna instancia educativa”.
Mencionó que su principal demanda “es que se les reconozca, para que de manera retroactiva se les pague a docentes”.
“Su demanda consistió que, en ese momento, se les dijera cuándo se les iba a reconocer y a pagar. Se les explicó que es sólo a través de un decreto con presupuesto aprobado por el Congreso del Estado o de la federación”, se indicó.

Marcial Rodríguez

El secretario de Educación, Marcial Rodríguez Saldaña, informó en el mensaje semanal de la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz que no había condiciones de diálogo con la Unipeg, porque los manifestantes pedían que firmara un documento donde se comprometiera a asignarles recursos.
En una llamada telefónica, el vocero Randy Suastegui, en la transmisión del reporte en línea, se dijo que el secretario declaró que no tiene facultades para comprometer los recursos estatales.
Sobre el bloqueo de maestros de la Unipeg, Rodriguez Saldaña indicó que trató de convercerlos de reanudar la mesa de diálogo con la SEG y buscar una reunión con la Comisión de Educación en el Senado de la República. (Lourdes Chávez / Chilpancingo).

Desalojan antimotines a manifestantes de la autopista

Con gases lacrimógenos y golpes de toletes y escudos, policías estatales quitaron a estudiantes, maestros y padres de la Universidad Intercultural de los Pueblos del Estado de Guerrero (Unipeg) que llevaban tres horas bloqueando totalmente el tránsito en la Autopista del Sol, al sur de Chilpancingo. Algunos manifestantes respondieron a pedradas, y los agentes lanzaron más gases y se dio una guerra de piedras durante 10 minutos; el humo alcanzó a automovilistas que se intoxicaron y el calor de los cartuchos incendió el pasto de un cerro aledaño. Los maestros y estudiantes de la Unipeg demandan el reconocimiento de 15 planteles que ya funcionan, y para eso necesitan la firma de la gobernadora Evelyn Salgado, pero la SEG respondió que debe mediar para ello un decreto del Congreso local Foto: Jesús Eduardo Guerrero

 

Desalojan policías estatales a maestros y alumnos de la Unipeg que bloqueaban la Autopista del Sol

Más de 500 docentes, alumnos y algunos padres cierran la vía para exigir que se reconozca a 15 planteles y presupuesto. La SEG afirma que sólo se puede hacer por decreto del Congreso local

Lenin Ocampo Torres

Chilpancingo

Policías estatales con equipo antimotines desalojaron con gases lacrimógenos y toletazos a maestros y alumnos de la Universidad Intercultural de los Pueblos del Estado de Guerrero (Unipeg), que bloquearon la Autopista del Sol, en Chilpancingo, para exigir su reconocimiento y presupuesto para 2024.
Este lunes, a las 8 de la mañana, más de 500 docentes, alumnos y algunos padres de familia de la Unipeg, bloquearon al sur de la capital, en el punto donde se cruza con la carretera federal, donde cerraron los cuatro carriles de la autopista y las calles del encauzamiento del río Huacapa, con la principal demanda de que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda firmara un documento donde se reconoce al menos 15 planteles de esa universidad.
Uno de los maestros señaló que, desde hace cuatro años, han realizado el papeleo para que la universidad sea reconocida y se le otorgue el Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE), para respaldar los estudios de al menos 8 mil alumnos que están en sus planteles.
“El gobierno federal ya nos reconoció, también ordenó el 50 por ciento del presupuesto para el subsidio de los planteles, pero el gobierno estatal no quiere reconocer los planteles y sólo es cuestión de una firma para que tengamos reconocimiento como universidad”, aseguró el docente.
Hace 15 días, el alumnado y trabajadores de la Unipeg bloquearon las carreteras principales de las regiones Centro, Acapulco, Montaña, Costa Grande, Costa Chica y Tierra Caliente, donde lograron una mesa de diálogo con las autoridades de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), que se suspendió luego de no llegar a un acuerdo entre ambas partes, principalmente en el reconocimiento y el pago de salarios caídos para los docentes.
A las 10 de la mañana se acercó a dialogar el director de Gobernación, Francisco Rodríguez Cisneros, que les pidió reanudar la mesa de diálogo y desbloquear la carretera, a lo que la mayoría se negó.
En ese momento se inició una plática entre las dos partes, donde los docentes pedían una reunión con gobernadora y el compromiso de que se reconociera a la Unipeg.
El funcionario se retiro del lugar y dio una conferencia a los medios, donde informó que lo primero que se debe hacer es buscar “el reconocimiento de la universidad, pero eso sólo es bajo un decreto del Congreso del Estado”.
Mencionó que no hay presupuesto para poder pagar los salarios caídos, de al menos 3 mil docentes y administrativos de la Unipeg, que es una de las principales demandas, “y por la cual rompieron el diálogo y se levantaron de la mesa”.
Media hora después llegó el secretario de Educación, Marcial Rodríguez Saldaña, quien también les dijo que no había techo presupuestal para la universidad y que para formarla se necesita de un proceso, donde desde el gobierno se manda un decreto que después tiene que ser aprobado por el Congreso local.
Por un momento, el diálogo se volvió ríspido, la gente comenzó a reclamarle a los funcionarios por no poder “resolver un problema, donde llevan años entregándoles documentos y pliegos petitorios para reconocer la escuela”.
Para finalizar, el secretario se negó a firmar un documento, por lo que los docentes de la Unipeg se negaron a desbloquear y a llevar a cabo una mesa de trabajo con las autoridades.
A las 11 y media llegó al carril de norte a sur, un grupo de 30 policías estatales con equipo de antimotines, que se formó para desalojar a los maestros, alumnos y padres de la Unipeg.
Los manifestantes hicieron lo mismo y se prepararon para ser desalojados. Los policías avanzaron hacia el contingente, donde fueron rodeados por los manifestantes, que superaban en número a los antimotines.
Los estudiantes comenzaron a gritar “no violencia” y los maestros se pusieron en medio, para evitar una confrontación, mientras los policías se encontraban rodeados.
La respuesta de los policías estatales fue disparar un gas lacrimógeno a quema ropa, después pegar con escudos y toletes a los que se quedaron cerca. Los universitarios comenzaron a replegarse y correr para todos lados. Al mismo tiempo, algunos agarraron piedras y respondieron con ellas.
En el desalojo los policías ocuparon más gases, lo que provocó que hasta los automovilistas salieran intoxicados.
Fueron cerca de 10 minutos de guerra de pedradas. Algunos alumnos y maestros se internaron en el cerro cercano a la autopista, donde los antimotines les dispararon más gases, lo que provocó que la temperatura de los cartuchos prendiese el cerro y la lumbre se extendiera rápidamente hacia el fraccionamiento Villas el Parador y la colonia OPCG.
Para el mediodía, la autopista ya había quedado libre, algunos manifestantes quedaron heridos por los golpes recibidos y los antimotines fueron relevados por más de cien granaderos de la Guardia Nacional, que llegaron al final.
En el primer desalojo del secretario de Seguridad Pública, Rolando Solano Rivera, a éste no le quedó más que regañar al mando de la GN que llegó tarde a la trifulca.
Los docentes, alumnos y padres de familia de la Unipeg se retiraron al estacionamiento del centro comercial Galerías, donde se concentraron, para después regresar a sus localidades.

Boletín de la SEG

Antes del desalojo y durante el bloqueo, la SEG mando un boletín de prensa, donde señaló que se ha mantenido de manera permanente una postura de diálogo con el sector educativo.
“En el caso de la denominada Universidad Intercultural de los Pueblos del Estado de Guerrero (Unipeg) se informa: que no cuenta con reconocimiento oficial de ninguna instancia de gobierno, que los estudios que ahí se imparten no tienen validez por ninguna instancia educativa”.
Mencionó que su principal demanda “es que se les reconozca, para que de manera retroactiva se les pague a docentes”.
“Su demanda consistió que, en ese momento, se les dijera cuándo se les iba a reconocer y a pagar. Se les explicó que es sólo a través de un decreto con presupuesto aprobado por el Congreso del Estado o de la federación”, se indicó.

Marcial Rodríguez

El secretario de Educación, Marcial Rodríguez Saldaña, informó en el mensaje semanal de la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz que no había condiciones de diálogo con la Unipeg, porque los manifestantes pedían que firmara un documento donde se comprometiera a asignarles recursos.
En una llamada telefónica, el vocero Randy Suastegui, en la transmisión del reporte en línea, se dijo que el secretario declaró que no tiene facultades para comprometer los recursos estatales.
Sobre el bloqueo de maestros de la Unipeg, Rodriguez Saldaña indicó que trató de convercerlos de reanudar la mesa de diálogo con la SEG y buscar una reunión con la Comisión de Educación en el Senado de la República. (Lourdes Chávez / Chilpancingo).

 

Analizan archivos de la resistencia de colonias de Acapulco al desalojo que ordenó Figueroa

El taller organizado por Artículo 19 para analizar archivos sobre el movimiento del CGCPA contra el plan del gobierno de Rubén Figueroa para desalojar el anfitearo de Acapulco Foto: Ramón Gracida Gómez

Ramón Gracida Gómez

Acapulco

Integrantes del histórico Consejo General de Colonias Populares de Acapulco (CGCPA), participaron en un taller de la organización Artículo 19 para conocer las fichas de distintas dependencias, como la Dirección Federal de Seguridad (DFS), sobre este movimiento formado para resistir el desalojo de las partes altas del anfiteatro de la bahía, a finales de los años de 1970 en el gobierno de Rubén Figueroa Figueroa.
El taller fue realizado en el laboratorio de Historia Oral del Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados-Ignacio Manuel Altamirano (IIEPA-IMA) de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), a cargo del académico Raúl Fernández, y asistieron unos 20 estudiantes, académicos y militantes del movimiento urbano popular en el municipio, algunos de ellos conectados por videoconferencia.
La coordinadora de Derecho a la Verdad de Artículo 19, Jessica Alcázar, explicó la forma de utilizar la página de internet Archivos de la Represión, que se alimenta de las más de 310 mil fotografías de los documentos recuperados por la Comisión de la Verdad de Guerrero (Comverdad), de las instituciones encargadas de la “represión política”, como la DFS y el Ejército.
Acotó que apenas han sistematizado el 30 por ciento del total de fojas y afirmó que parte de la información está sesgada por quienes la escribieron, por lo que puede haber errores o simplemente algunos datos no son verdaderos, “lo que es parte de la represión”.
Indicó que es valioso que las propias personas escriban su historia, sí consultando los documentos que los mencionan, pero incluyendo sus testimonios y así “complejicemos más la verdad”.
El ex comisionado de la Comverdad, Nicomedes Fuentes, indicó que el CGCPA fue un movimiento popular contra las pretensiones de desalojo del gobernador Rubén Figueroa Figueroa e indicó que el propósito de este taller es la recuperación de la memoria histórica para la construcción de paz. Su colega Pilar Noriega destacó que el taller sirve para las personas que no están familiarizadas con las nuevas tecnologías.
Durante el taller se buscaron las fichas del luchador social Octaviano Dionisio, y los universitarios desaparecidos Tania Cascante Carrasco, Arturo Vargas Viviano y Floriberto Clavel, alias El Penta. También se buscó información de Elvira Vélez Palma, La Guerrillera, una de las fundadoras de la colonia Alianza Popular que participaron en el movimiento urbano, contó su nieto Rodrigo Ramírez Wences, hijo del estudiante desaparecido de la prepa 7 e integrante del CGCPA, Rodrigo Ramírez García.
Asimismo, los asistentes indagaron sobre el desalojo de la colonia 13 de junio el 15 de noviembre de 1983, por la que cayeron presos varios líderes del CGCPA y de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), entre ellos Rosa María Gómez Saavedra, quien contó la vinculación de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) en tiempos de la Universidad-Pueblo de Rosalío Wences Reza con el movimiento urbano.
Expuso que Rubén Figueroa Figueroa dio a conocer el primero de abril de 1980 el proyecto de Ciudad Renacimiento y empezó el intento de “desalojo represivo” de las colonias altas del anfiteatro de la bahía de Acapulco, algunos se fueron de manera voluntaria por el miedo, pero la mayoría se quedó para resistir en la CGCPA.
Wulfrano Salgado Romero dijo que es importante conocer los resultados de la Comverdad porque no se conocieron cuando acabó su periodo en 2014, por ejemplo de los pozos Copacabana, que eran pozos artesianos en lo que es ahora Punta Diamante y que eran utilizados por el jefe de la Policía Judicial del estado en el sexenio de Rubén Figueroa Figueroa, Arturo Acosta Chaparro, para tirar los cuerpos de los que ahora están desaparecidos.
El vecino de esta zona de Acapulco agregó que la zona de los pozos fue expropiada en el gobierno de José Francisco Ruiz Massieu y se encontraron cuerpos, pero muchos otros se quedaron ahí, debajo de los hoteles de lujo construidos años después, particularmente en el área del Mayan Palace.
Alejandro Sámano Zapata dijo que es muy interesante conocer estos archivos porque tal vez aparezca información que no se sabía y así “conocer esta parte que ha sido guardada, desde luego, el objetivo es ampliar el panorama sobre esta parte que me tocó vivir, pero también difundirla, que más gente la conozca”.
Martín Hernández lamentó que muchos universitarios no conocen la guerra sucia y pidió que se difunda más esta herramienta digital, y el coordinador del Colectivo Contra la Tortura e Impunidad (CCTI), Raymundo Taboada, dijo que las secuelas del terrorismo de Estado de hace más de 50 años todavía repercuten, la impunidad prevalece y no hay justicia a pesar de “ciertos esfuerzos gubernamentales”.

 

Ya desalojó las oficinas que le pidieron en Zihuatanejo, dice el supervisor de las secundarias técnicas

El supervisor de la zona 7 de secundarias técnicas en Zihuatanejo, Humberto García Soberanis, dio a conocer que ya desalojó las instalaciones que esta oficina ocupaba, en el área del centro social de la unidad habitacional Infonavit El Hujal, luego de que el gobierno municipal le dijo la semana pasada que tenía tres días para desocupar.
El jueves de la semana pasada, García Soberanis informó que el gobierno municipal, a través de la Dirección de Gobernación, le notificó que tenía hasta el sábado 8 de julio para desalojar las instalaciones que desde hace 12 años ocupaba la supervisión escolar, porque ahí va a funcionar una guardería.
Vía telefónica comentó que pese a que intentó hablar personalmente con el alcalde Jorge Sánchez Allec, para que le diera una prórroga de unos cuantos días más para encontrar un lugar adecuado y poder cambiarse, los colaboradores del edil no se lo permitieron con el argumento de que tenía muchas actividades programadas.
Señaló que lo que el Ayuntamiento le proporcionó fue un vehículo y peones, para que le ayudaran a sacar el mobiliario, equipo y documentación, y llevárselas a un salón que le prestaron en la secundaria técnica 52, en la colonia El Embalse, en esta ciudad.
Agregó que hasta que termine el ciclo escolar, él y sus compañeros estarán trabajando vía remota a través del internet, “así como estábamos durante la pandemia. Ya más adelante buscaremos la manera de que nos apoyen para tener nuestras propias instalaciones”, indicó. (Brenda Escobar / Zihuatanejo).

 

Vuelven a ocupar un terreno en el parque nacional El Veladero, arriba de Costa Azul

Personas qué se instalaron en un predio en la parte alta de Costa Azul Foto: Carlos Carbajal

Argenis Salmerón

Por segunda vez personas tomaron un terreno en el parque nacional El Veladero, en la parte alta del fraccionamiento Costa Azul, y quienes a pesar de ser desalojados, aseguraron que van a mantener su lucha por el predio.
En declaraciones a este reportero, argumentaron que el predio está desincorporado y puede ser habitado, de acuerdo con Fidecomiso Acapulco e Invisur.
Pidieron a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda regularizar sus predios, porque aseguraron que la Policía Estatal los hostiga y amenaza con desalojarlos en sus recorridos constantes.
Dijeron que llegaron al lugar hace alrededor de un mes, pero al segundo día la Policía Estatal los desalojó sin tener una orden judicial y los amenazan con desalojarlo de nuevo.
El predio está ubicado atrás del hotel Bananas, un kilómetro arriba, colindante con el parque nacional El Veladero, parte alta del fraccionamiento Costa Azul.
Un vecino, que no dio su nombre, pidió a la gobernadora Evelyn Salgado la regulación de los terrenos para 300 familias.
Reconoció que de nuevo ocuparon el predio porque afirmó que los ampara “el artículo cuarto constitucional” y por ser acapulqueños con escasos recursos económicos.
Reclamó que la Policía Estatal amenaza constantemente, “llaman por teléfono, nos toman fotos, hay un fuerte hostigamiento”.
Pidió la intervesión de la Comisión Estatal de Derechos Humanos del Estado y advirtió que hacen responsable a la policía de cualquier percance que pueda pasar.
Manifestó que las personas están dispuestas a pagar sus terrenos, “todo lo queremos hacer bajo la ley, estamos en nuestro derecho, la tierra es del pueblo”.
Precisó que “no somos invasores. El lugar está desincoporado por la autoridad, se puede habitar. A menos que sea para los empresarios y no para el pueblo”.
Incluso, dijo que los empresarios que tienen predios de gran extensión provocan incendios para responsabilizarnos, “quieren que tengamos un error, pero la fauna está intocable, solamente hemos cortado maleza”.
Indicó que las personas requieren los terrenos porque aseguró que la mayoría rentan departamentos o viven con familiares, “ya no queremos estar de arrimados”.
En el terreno no hay casas todavía construidas, solamente en la entrada hay llantas de automóviles, palos y hasta colchones viejos, como barrera de protección.
También hay una casa abandonada, que era un cuartel de la Policía Estatal, desde la que se custodiaba el parque nacional El Veladero.
Sin embargo, arriba de los terrenos hay mansiones construidas y según las personas, los dueños son judíos.

 

Toman trabajadores el sindicato de Salud y los desalojan; piden que renuncie Beatriz Vélez

Trabajadores de la Secretaría de Salud (Ssa) estatal tomaron las oficinas de la Sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntsa) para exigir la renuncia de la secretaria general y candidata a alcaldesa de la capital, Beatriz Vélez Núñez, quien, de acuerdo con los estatutos no puede ejercer un cargo y buscar otro, pero fueron desalojados a empujones por simpatizantes de la dirigente.
A las 5 de la mañana, ocho integrantes del Frente Democrático de Trabajadores de la Salud tomaron la oficina ubicada junto a la Alameda, que cerraron con cadenas y candados, y colocaron pancartas para exigir la destitución de Vélez Núñez, quien es candidata del PRI-PVEM.
A las 8 de la mañana, en respuesta a la protesta, unos 50 trabajadores que están a favor de Vélez Núñez rompieron cristales de la puerta principal, dañaron un portón para entrar a la fuerza y colocaron pancartas a favor de la dirigente.
Mientras que dentro del inmueble los integrantes del Frente colocaron escritorios y muebles pesados para evitar que los simpatizantes entraran; sin embargo pudieron entrar, pues eran más.
“Trae el martillo y las pinzas del centro de salud para abrir… hay que romper los cristales no importa pero hay que entrar… mira con ese palo hay que romper… entre todos hay que jalar la puerta para abrirla”, manifestaron algunos trabajadores vestidos con batas y otros que llegaron del centro de salud de la Alameda.
En el lugar había un joven de unos 30 años, quien ayudó a los simpatizantes a doblar el portón del estacionamiento y entrar, vestía camiseta blanca y pantalón de mezclilla, una gorra roja con la leyenda, “Ricardo Moreno”, y una mochila del Partido Verde (PVEM), y tenía los brazos tatuados.
Al ingresar al centro de salud, los trabajadores le dijeron al joven que ya no podía entrar hasta donde estaban los integrantes del Frente, que se retirara.
Una vez adentro, confrontaron a los inconformes que estaban ahí, les gritaron y comenzaron a empujarlos mientras coreaban, “¡Bety, Bety, Bety!”, un integrante del Frente, el médico Hilario Zúñiga Escamilla cayó de rodillas ante los empujones.
Una simpatizante de Vélez Núñez expresó, “ya no hay que golpearlos, déjenlos porque si seguimos empujándolos van a denunciar que los agredimos físicamente, ¡que se larguen!”.
Cuando los sacaron del edificio, Hilario Zúñiga Escamilla y el ginecobstetra del Hospital General de Chilpancingo, Francisco Ramírez Adame exigieron la renuncia de Beatriz Vélez porque, de acuerdo con los estatutos no puede ejercer un cargo y buscar otro, y una nueva convocatoria para elegir a un líder sindical que realmente respalde a los trabajadores.
Comentaron que la líder sindical viola el artículo 62 de la Constitución, porque tiene un cargo y busca ocupar otro a la vez. También pidieron un alto al acoso laboral y la reinstalación de los cinco médicos que fueron despedidos del Hospital Donato G. Alarcón, de Ciudad Renacimiento, Acapulco.
Zúñiga Escamilla manifestó que, “un grupo de choque, desde la mañana que tomamos nos ha estado molestando”, y responsabilizó a Vélez Núñez de cualquier atentado en su contra, y de las agresiones sufridas.

 

Ya serán demolidas 27 casas inservibles en Nuevo Mirador; familias damificadas desde 2013 irán a un albergue

Veintisiete familias damnificadas por las tormentas de 2013, y reubicadas en el fraccionamiento Nuevo Mirador, esperan que esta semana sean llevadas a un albergue temporal para demoler las viviendas inservibles, aledañas a la manzana que no se habitó porque tenía el mayor riesgo.
En consulta telefónica el director de Protección Civil municipal Gustavo Vela Guevara, manifestó que le acababan de informar que 27 familias serían trasladadas a un albergue temporal debido a que ya se van a demoler los edificios del fraccionamiento que están inservibles desde que se habitaron en enero del 2016.
Fuentes de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) informaron que se espera que este lunes se reúnan con vecinos del lugar para hablar al respecto, pues es probable que esta misma semana sean desalojados.
En el fraccionamiento se construyeron 598 viviendas, sin embargo 32 de ellas son inhabitables porque pueden colapsarse en cualquier momento, aunque también el resto de viviendas tienen daños en paredes, pisos y techos y son un riesgo para las familias.
Sobre todo corren riesgo las que se ubican enfrente y atrás de la manzana inservible.
El 14 de noviembre maestros, alumnos y damnificados del fraccionamiento bloquearon la Autopista del Sol en la salida de Chilpancingo a Acapulco para exigir a la Sedatu la reparación de sus viviendas.
Posteriormente los vecinos junto con el entonces delegado de la Sedatu, José Manuel Armenta Tello, acudieron a la PGR para dialogar y conocer la demanda contra la empresa que ejecutó mal la construcción de las viviendas; ahí se les informó que por la investigación se haría un peritaje en el fraccionamiento, para posteriormente proceder a la demolición. (Beatriz García / Chilpancingo).

 

Se ha notificado a mil familias de Chilpancingo que deben desalojar zonas de alto riesgo; faltan 800: Protección Civil

El director de Protección Civil municipal de Chilpancingo, Gustavo Vela Guevara, informó que no se ha terminado de entregar notificaciones de desalojo a familias que habitan en zonas de alto riesgo, que serán unas mil 800, y se han entregado mil.
Dijo que hay personas que se resisten a acatar la indicación de desalojo, y la Secretaría General del Ayuntamiento aplicará la ley.
En consulta telefónica Vela Guevara indicó que “hay resistencia a salir y dejar su patrimonio de muchos años, sí hay mucha resistencia, pero bueno tenemos que notificar y ya la Secretaría General va a actuar por la parte legal”.
Dijo que además cuando se les notifica se les informa de los refugios temporales en caso de emergencia.
Dijo que en el caso de familias afectadas en el deslizamiento de tierra en la colonia El Mirador el año pasado, en la barranca del Tule, 37 de ellas fueron reubicadas así como cinco de la colonia Nochebuena, y ya les dieron su constancia de propiedad.
“Yo he estado dando recorridos constantes por esa zona, las zonas que me pueden generar algún problema las tenemos bien monitoreadas, yo personalmente me voy a dar mi vuelta, déjeme decirle que la semana pasada di un recorrido por esa zona, ya están construyendo, tres de esas 37 (familias)…la verdad sí da hasta coraje porque arriesgan su vida, donde está el deslizamiento a escasos cinco metros ya están construyendo”.
Agregó que en el caso de la barranca Las Calaveras en la parte alta también en plena barranca construyeron una casa de dos pisos y que son casas en las que si hay una lluvia fuerte la va a tirar, y que los vecinos creen que pueden contra una barranca pero que es imposible, “es un cuento de nunca acabar”. (Beatriz García / Chilpancingo).