
Ramón Gracida Gómez
Atoyac
En el tercer día de actividades por el 50 aniversario luctuoso de Lucio Cabañas se presentaron varios libros de testimonios y de análisis de la guerra sucia o terrorismo de Estado, donde familiares y académicos criticaron que la Comisión de la Verdad no dio resultados y que se sigan cometiendo desapariciones en esta época perpetradas por grupos del crimen organizado para deslindar al Estado.
Unos 30 estudiantes de la normal de Ayotzinapa acudieron ayer a Atoyac a rendir homenaje al líder guerrillero y egresado de esta escuela, lanzaron consignas y dijeron que Lucio es una inspiración para ellos por la lucha que dio.
La mañana de este viernes en el zócalo de esta ciudad de la Costa Grande se presentaron libros de hijos de guerrilleros de distintos grupos armados que dan cuenta de las dificultades que han vivido en sus vidas por la militancia de sus padres, pero también de los beneficios de buscar la historia de sus parientes.
Diego Lucero Estrada, hijo del líder del grupo guerrillero Los Guajiros, Diego Lucero Martínez, presentó su libro que lleva el nombre de este grupo armado, y contó cómo su padre, de la lucha armada urbana habló con Lucio de la lucha rural, para intentar unir el movimiento en el país.
Lucero Martínez fue ejecutado el 15 de enero de 1972 tras ser detenido en el intento de robo simultáneo de tres bancos en la Ciudad de Chihuahua, por lo que el libro de su hijo es un testimonio de “dolor y de tristeza”, pero lo escribió para conocer la historia y su “valor”.
Consideró que la Comisión de la Verdad creada por el ex presidente Andrés Manuel López Obrador fue un “bodrio”, y lamentó que el actual gobierno federal a las víctimas “no nos pela” pese a que Claudia Sheinbaum reivindica el movimiento del 68.
En otra presentación, Eneida Martínez Ocampo Ocampo, académica e hija de los integrantes del Partido de los Pobres, Pedro Martínez Gómez y Rosa Ocampo Martínez, dijo que la investigación sobre la guerrilla de Atoyac le permitió conocer la historia de Lucio Cabañas y de sus propios padres.
“También descubrí cosas que no sabía de mi familia, no sabía de mi mamá, no sabía de mi papá ciertos pasajes de su vida y solamente en las entrevistas me fui enterando de cuáles eran mis raíces”.
El moderador de todas las presentaciones de ayer, el cronista Víctor Cardona Galindo completó la reflexión: “tú empezaste a investigar a Lucio y conociste a tu familia, los cronistas empiezan investigando a su familia y terminan investigando toda la historia del entorno de la familia”.
En una segunda intervención, Martínez Ocampo leyó una carta de su padre, autor del libro Brigada Campesina de Ajusticiamiento desde la trinchera, Partido de los Pobres, entrevistado por El Sur en febrero pasado, quien dijo que Lucio era un maestro que “se salía de los programas de enseñanza oficiales”, y lamentó que integrantes de esta guerrilla no fueran tomadas en cuenta para esta actividad.
El militante e integrante del Taller Casa del Mago, Jesús Elmer Rojas Campillo propuso ampliar la conmemoración de Lucio Cabañas por un año y apoyó la demanda de que el líder guerrillero sea inscrito en el Congreso de la Unión en letras de oro.
Hubo un desmantelamiento de movimientos con López Obrador
Un estudiante de Ayotzinapa dio un largo discurso en el que reivindicó a los guerrilleros caídos como sus “maestros”, criticó la represión que se mantiene y el desmantelamiento de los movimientos con López Obrador, además de la falta de ejercicio pleno del artículo 3 de la Constitución mexicana que garantiza la gratuidad de la educación.
Pablo Cabañas les recordó a los jóvenes que su hermano Lucio fue estudiante de Ayotzinapa y luego los estudiantes lanzaron consignas en favor del líder guerrillero, y contaron del 1 al 43 por los normalistas desaparecidos en Iguala.
Una tercera presentación se llevó a cabo con la misma Ocampo Martínez y el también académico Abel Rosas para hablar de su libro colectivo Los maestros en los movimientos armados y en las luchas de resistencia, que incluyen las historias de Arturo Gámiz, Lucio Cabañas y Othón Salazar, entre otros.
El programa continuó a las 4 de la tarde con la presentación de México en los setenta: Guerra sucia o Terrorismo de Estado, de las académicas Claudia Lozano de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), y Evangelina Serrano de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El Ejército cuenta con inmunidad e impunidad: OCSS
La presidenta de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Norma Mesino, dijo que en Atoyac hay cientos desaparecidos de 1970, entre ellos sus tíos Alberto y Julio Mesino de la comunidad El Escorpión.
Señaló un “pacto de impunidad” entre el PRI y el presidente Vicente Fox para crear la Fiscalía Especial para los Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (Femospp) y la Comisión de la Verdad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador fue una “buena intención”.
Afirmó que el Ejército tiene “inmunidad e impunidad”, se siguen cometiendo crímenes, “se siguen cometiendo desapariciones, ahora es peor porque se están haciendo a través de grupos criminales y se deslinda al Estado”.
Evangelina Serrano criticó que la Comisión de la Verdad de López Obrador no dio resultados y Claudia Lozano dijo que el Estado mexicano es “necropolítico”, por la gran cantidad de desapariciones forzada.
El último libro expuesto a las 6 de la tarde fue De Naos de Olvidos Altares sin tumbas e imaginarios de la guerrilla, de la académica de la UAG Judith Solís Téllez, el cual fue comentado por las académicas Patricia Cabrera, Rosalba Díaz y el periodista David Espino.



