Escuelas de la UAG cobran cuotas de inscripción ante el subsidio raquítico: coordinador de la Zona Sur

El coordinador general de la Zona Sur de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Efrén Arellano Cisneros, subrayó que la institución recibe un subsidio “raquítico”, por lo que los consejos de unidad de los planteles junto con la dirección definen la cuota de inscripción, las cuales son ocupadas para dar mantenimiento durante el año a las instalaciones, así como pagar servicios.
El coordinador indicó que la UAG sigue siendo una de las más “baratas del país” y que sabe que hay padres de familia que no pueden pagar la cuota que se fija y por eso la universidad tiene un programa de condonación, “la universidad ha sido solidaria en ese tipo de demanda, sobre todo cuando se demuestra y comprueba que el joven viene de una familia muy humilde, y que quiere seguir estudiando”.
Señaló que el rector Javier Saldaña los ha instruido para que se busque la forma de cómo ayudar a esas personas y ejemplificó con que los jóvenes que están en el albergue indígena en Chilpancingo tienen condonados los pagos, al igual que los que viven en casas de estudiantes. Señaló que el porcentaje de condonación en la institución es muy alto, pues el año pasado alcanzó casi un 40 por ciento de apoyo a jóvenes de muy bajos recursos económicos.
Este miércoles fue el último día para la inscripción en las escuelas en nivel superior y concluyó con la Facultad de Derecho, donde el alumno gastó en promedio 3 mil pesos, pues pagaron el examen de admisión de 750 pesos, un curso de introducción que costó 450, así como la inscripción que fue de mil 300 pesos. Además de los pasajes y comidas que dieron durante las vueltas para los trámites.
En declaraciones en la Preparatoria 2, donde acudió para supervisar las inscripciones, el coordinador Efrén Arellano Cisneros informó que la próxima semana se abrirán las inscripciones para las preparatorias, donde se recibieran en todo el estado cerca de 16 mil alumnos y precisó que nadie queda fuera en el nivel medio superior, “ahí no tenemos ningún problema, sí tenemos espacios y recibimos a todos los jóvenes que deseen ingresar”.
Sobre los jóvenes que no lograron entrar a las escuelas que habían elegido, el coordinador informó que del 21 al 23 de agosto se va dar a conocer los espacios que hay en los corrimientos en las escuelas, con excepción de Medicina; los jóvenes podrán tomar otras opciones.
Indicó que este miércoles concluyeron las inscripciones en nivel superior con la escuela de Derecho, donde van ingresar 360 alumnos.
Agregó el coordinador que ahora se tiene que esperar cómo quedaron las inscripciones en cada una de las escuelas, para que la universidad pueda ofrecer una segunda opción.
Sobre las quejas de los padres de familia por los altos costos de la inscripción, el coordinador Efrén Arellano precisó que la cuota la acuerda la dirección con el Consejo de Unidad de cada una de las escuelas, aparte del arancel que tiene la UAG, con “la idea de buscar recursos para el mantenimiento de sus instalaciones”.
Arellano Cisneros precisó que no se debe olvidar que la UAG recibe un subsidio “raquítico, a pesar de que es la cuarta universidad más grande del país”. Señaló que el rector Javier Saldaña ha hecho gestiones ante el gobierno federal y estatal, de apoyos para la universidad, donde ha encontrado respuesta positiva y con eso se han logrado la construcción de nuevos edificios en cada una de las escuelas de la universidad.
Pero señaló que el recurso ha sido insuficiente para el mantenimiento de las instalaciones y pago de servicios, por eso el Consejo de Unidad conjuntamente con las direcciones determinan la cuota que se tiene que dar por alumno para que las escuelas se encuentren en buenas condiciones. Dijo que se tiene el programa de condonación y que no es una limitante para que se siga estudiando.

Desertaron en este ciclo escolar 3 mil estudiantes de la UAG por la inseguridad, dice Romero Olea

El secretario general de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), José Alfredo Romero Olea, informó que en el ciclo escolar 2016-2017 unos 3 mil estudiantes del nivel medio superior y superior de la máxima casa de estudios desertaron.
La razón principal de la deserción fue la inseguridad en las regiones Tierra Caliente, Acapulco, Centro y Montaña, aunque según Romero Olea, los universitarios también tuvieron otras situaciones familiares que les impidieron continuar sus estudios.
En entrevista en su oficina en la Rectoría, en la capital, al respecto de cómo concluyó el ciclo escolar pasado, Romero Olea dijo que académica y administrativamente el ciclo se cerró “bien”, aunque cerca de 3 mil estudiantes abandonaron sus estudios.
Ante la situación, señaló que la UAG busca mejorar la seguridad en las escuelas, y se dialogará con los directores para que mejoren las medidas internas, mientras que el rector Javier Saldaña Almazán solicitará a los gobiernos estatal, municipal y al Ejército, que se vigilen las instalaciones en todo el estado.
“Estamos pensando en iniciar el ciclo escolar (2017-2018) con una estrategia de mayor contención a este asunto (la inseguridad) y obviamente, también en cuanto a la atención a los estudiantes, darles un acompañamiento, tutorías y cuestiones psicopedagógicas”, dijo.
Precisó que la atención psicopedagógica se brindará “principalmente” a los estudiantes de nivel medio superior.
Además, la UAG también llevará un control de asistencia de funcionarios, académicos, trabajadores administrativos y de intendencia, así como de las actividades que llevan a cabo, con el fin de garantizar mejores resultados para los estudiantes.

Este año, mejores resultados en Ceneval

Con respecto al proceso de nuevo ingreso, Romero Olea dijo que los aspirantes que presentaron el examen del Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval), que se aplicó el 24 de junio pasado, para ingresar a la UAG, obtuvieron mejores resultados que los del año pasado.
Puntualizó que el Ceneval cuenta con una versión distinta, dependiendo del programa de estudios del área de la salud, matemáticas, ingeniería y otras, pero en total son mil 300 aciertos los que debían obtener los aspirantes, el máximo puntaje fue de mil 276, mientras que el más bajo fue de 700.
Manifestó que el año pasado, los aspirantes obtuvieron puntajes menores, aunque no precisó las cifras, reconoció el desempeño de los jóvenes en el Ceneval para ingresar a la UAG y dijo que también se hará un análisis para determinar el resultado que obtuvieron en el examen los estudiantes egresados de las preparatorias de la máxima casa de estudios.
De los señalamientos del dirigente de la organización México Productivo y Sostenible (MPS), que agremia a campesinos y productores agrícolas, Alberto Cortés Laureano, quien aseguró que la UAG no respeta el porcentaje destinado a grupos vulnerables: afromestizos, indígenas, residentes de la sierra, hijos de migrantes y discapacitados, y se utiliza para inscribir a estudiantes recomendados, Romero Olea negó que se dé esa situación.

 

Se quejan de las cuotas de inscripción en la UAG; van de mil a mil 420 pesos

 

En el penúltimo día de las inscripciones para las licenciaturas de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) tocó el turno a los estudiantes que van a ingresar a Economía, Sociología, al Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados Ignacio Manuel Altamirano (IIEPA-IMA), así como a la Unidad Académica de Ciencias y Tecnologías de la Información.
La queja de los padres fue por los altos costos del pago de inscripción, aunque uno de ellos reconoció que llevara sus hijos a una universidad particular costaría un “billetote”.
En una visita a la Preparatoria 2 se observó que el movimiento fue más lento, pues a las escuelas a las que tocó la inscripción fueron las que tienen una matrícula moderada. Ahí los jóvenes tienen que seguir varios pasos para quedar inscritos; muchos de los jóvenes van acompañados de su mamá y en pocos casos se ve al papá. Los padres son de gran ayuda, pues al faltar la copia de un oficio o van ellos o cuidan el lugar.
Uno de esos casos es el de la señora Rosa Martínez, quien espera pacientemente a su hijo sentada en una silla, pues le faltaron unos documentos. Comenta que dejó desde las 6 de la mañana en la Preparatoria a su hijo y fue a pedir permiso a su trabajo, donde se dedica a hacer aseo; comenta que su hijo estudió en el CETIS y que es el menor de cuatro hermanos.
Comentó que su hijo va estudiar en la Unidad Académica de Ciencias y Tecnologías de la Información, asegura que es bueno para las computadoras y que aunque la inscripción le costó mil pesos no le importa, porque agrega doña Rosa: “Uno quiere que sus hijos estudien, uno de pobre ve cómo junta el dinero”.
Reconoce que la inscripción es cara y que ella apenas gana para comer, pero que cuando su hijo le dijo que quería seguir estudiando, entró a una tanda de 4 mil pesos para afrontar los gastos.
Doña Rosa reconoce que es un gasto fuerte, pero le saldría más caro en una universidad privada, que ella no tienen dinero, pues apenas gana para comer haciendo aseo. Eso sí, dice que a su hijo lo visita regularmente en las escuelas donde ha estudiado y pide calificaciones, porque no se va estar matando trabajando para que su hijo no vaya a la escuela. Aunque dice que su hijo afortunadamente no tiene ningún vicio, se tiene que ver las amistades.
Mientras Mirna González comentó que se iba inscribir en la Facultad de Economía, donde la inscripción fue de 880 pesos, pero antes para tener derecho al examen de admisión pagó 540 pesos, es decir, pagó mil 420 pesos.
Mientras que para ingresar al IIEPA los aceptados pagaron mil 120 pesos. Los estudiantes y padres consultados sobre los costos para ingresar a las escuelas de la UAG reconocieron que son caros, pero saldría más cara una escuela privada, pues aquí es nada más al ingresar y en otras escuelas son por mes o semestre.

 

Sin dinero y con precaria infraestructura, prepas populares son única opción en zonas marginadas

Las Preparatorias Populares incorporadas a la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) no cuentan con apoyo de las autoridades para infraestructura, su presupuesto es insuficiente y las extensiones no están reconocidas de manera oficial.
En Atliaca, municipio de Tixtla, a un costado de la carretera hacia Apango se encuentra la Preparatoria Popular Emperador Cuauhtémoc, cuenta con cuatro extensiones en los municipios José Joaquín Herrera (Hueycantenango), Chilapa de Álvarez y Zitlala, su matrícula total es de 680 estudiantes.
Para acceder a la preparatoria hay que caminar unos metros por un camino de terracería, la escuela cuenta con siete salones, de los que dos son parcialmente de concreto, madera y lámina mientras que uno más es de madera y lámina, además de baños para hombres y mujeres y un amplio terreno que sirve de cancha.
No cuenta con barda propia, sólo uno de los lados del rectángulo que alberga las instalaciones cuenta con muro, que en realidad es propiedad del dueño del terreno contiguo, su única protección es una malla que en otros años ha sido cruzada por desconocidos que robaron el timbre y mobiliario de la escuela, por lo que ahora todo el material de valor se guarda bajo llave en los salones más seguros, durante los periodos vacacionales.
La Preparatoria Popular Emperador Cuahtémoc fue fundada el 11 de septiembre de 1991, pero según el director Gaudencio Caballero Bello, “no fue fácil, a nosotros no nos han regalado nada, todo lo que tenemos se ha conseguido con mucho sacrificio”.
En una visita a las instalaciones, Caballero Bello contó que las autoridades locales no aportan ningún tipo de apoyo para la escuela, cuya construcción fue resultado del trabajo de maestros y padres de familia, quienes hicieron bailes en Atliaca para obtener recursos con los que se compró el terreno.
Informó que tres de los salones de la escuela fueron construidos por los presidentes municipales de Tixtla Jesús Pasténes Hernández y Jorge Vargas Alcaraz, pero desde entonces no han vuelto a recibir apoyo de las autoridades locales.
Dijo que el rector de la UAG, Javier Saldaña Almazán apoyó a la escuela hace dos años con butacas y pintarrones nuevos para los salones, pero la mayoría del mobiliario y las obras que se han hecho en las instalaciones son producto de donaciones y la aportación mensual de 115 pesos por alumno.
Además los padres de familia entregan una cooperación anual que varía de 100 a 150 pesos por alumno, la cantidad la establecen los padres en una reunión que se lleva a cabo en septiembre.
Puntualizó que los padres de los estudiantes acordaron aportar las cooperaciones mensuales y anuales para evitar que los maestros tuvieran que seguir organizando bailes u otras actividades para obtener recursos adicionales al presupuesto, es decir, en cada escuela la cantidad que aportan varía, no se exige una específica.
La Preparatoria Popular Emperador Cuauhtémoc ubicada en Atliaca, cuenta con 250 alumnos y para el ciclo escolar 2017-2018, recibirá 115 más provenientes de la cabecera municipal de Tixtla, así como las comunidades Apango, Omeapa, Zoquiapa, e incluso de Chilpancingo.
Esta escuela cuenta con una matrícula elevada en la sede principal y sus extensiones, debido a que recibe estudiantes aún si no se presentaron al examen de admisión, mientras cuenten con su certificado de estudios con promedio mínimo de 7 y su acta de nacimiento, aunque también se aceptan alumnos con promedios de hasta 6.7, éstos deben mostrar interés en sus estudios y acudir con su uniforme, como lo marca el reglamento.
En Atliaca los estudiantes son atendidos por 15 maestros y tres trabajadores administrativos. El salario de los docentes varía de 60 a 70 pesos por hora, en total unos 7 mil pesos mensuales, con la cooperación que aportan los padres de familia se completa el pago de los trabajadores y se cubre el gasto de servicios públicos de las instalaciones, como agua y energía eléctrica.

11 mil 402 estudiantes inscritos en las 53 prepas populares en el ciclo escolar 2015-2016

De acuerdo con el anuario estadístico de la UAG, en el ciclo escolar 2015-2016 estaban inscritos 11 mil 402 estudiantes en las 53 preparatorias populares reconocidas por la máxima casa de estudios, los cuales contaban con una edad de los 14 hasta más de 25 años.
La mayoría de los estudiantes, 51.05 por ciento, es decir 5 mil 821 eran hombres, mientras que el 48.95 por ciento, 5 mil 581, fueron mujeres.
Los estudiantes son atendidos por 700 maestros en el estado, de los cuales 495 están titulados y el resto están en proceso de obtener su documento oficial.
Las 53 preparatorias populares reconocidas por la UAG se encuentran en comunidades marginadas de Acapulco, Quechultenango, Tixtla, Chilapa, Leonardo Bravo (Chichihualco), Ometepec, San Luis Acatlán, Cuajinicuilapa, Xochistlahuaca, Tecoanapa, San Marcos, Ayutla, Azoyú, Atoyac, Alpoyeca, Malinaltepec, Acatepec, Zapotitlán Tablas, Iguala, Canuto A. Neri (Acapetlahuaya), Copalillo, Tepecoacuilco, Ajuchitlán del Progreso, San Miguel Totolapan, Cuetzala del Progreso y Tlalchapa.
Además están dividas en dos organizaciones, el Comité Ejecutivo General de Preparatorias Populares del Estado de Guerrero, que dirige Emiliano Carreto Moreno, y el Frente Estatal de Preparatorias Populares que representan Simón Ramos Aburto, Arturo Guerrero Caballero y Leticia Valerio, mientras que algunos planteles actúan de manera independiente y son ajenos a ambos grupos.
Estudiantes, maestros y padres de familia, protestaron este año en reiteradas ocasiones en la capital representados por las dos organizaciones que aglutinan a las preparatorias populares, para exigir mejores instalaciones y que se les asigne un mayor presupuesto, pero se mantienen los 35 millones de pesos anuales, que no consideran las condiciones de las extensiones.
El Comité Ejecutivo y el Frente Estatal, coinciden en que es necesario que las autoridades aumenten los recursos para las preparatorias populares, pues aunque éstas dependen de la UAG en cuanto a la certificación de estudios, no están consideradas dentro de su presupuesto.

De su creación y el presupuesto

De acuerdo con el jefe de Escuelas Incorporadas de la UAG, Oscar Rendón Martha, las preparatorias populares se crearon en la década de 1970 en la administración del rector Rosalío Wences Reza, el proyecto comenzó como la Universidad Pueblo, cuyo objetivo era que los egresados de la universidad pusieran en práctica sus conocimientos en las comunidades marginadas del estado, haciendo labor social.
Al Consejo Universitario le compete la incorporación de instituciones educativas, las cuales se abstienen de participar en los procesos electorales de la máxima casa de estudios, según el reglamento general de incorporación de estudios a la UAG.
El reglamento reconoce como educación popular “la enseñanza que se imparte en las escuelas que promueven las autoridades locales, ejidales y comunales, así como los núcleos de población que por sus condiciones se benefician con este servicio educativo”.
Señala que las escuelas que se incorporen a la UAG deben contar con edificios que si no están construidos para un plantel educativo, deberán modificarse para servir como tal, enfermería, baños, oficinas administrativas y otras instalaciones indispensables, así como entregar un expediente técnico en el que se incluya un croquis de su ubicación, relación de alumnos, plantilla docente con el perfil y materia que impartirá cada maestro, así como una lista del mobiliario con el que cuenta y un álbum fotográfico.
Según Rendón Martha, el reconocimiento de las escuelas incorporadas a la UAG consiste en la certificación oficial de estudios, pero no obliga a la máxima casa de estudios a proporcionar recursos a los planteles, pues estos dependen económicamente del gobierno estatal.
Consultado en su oficina en la Rectoría en la capital, Rendón Martha dijo que los directores de las preparatorias populares aprobaron de manera interna la creación de las extensiones y no se reportaba la situación ante la UAG, sino que sólo aumentaba la matrícula de las escuelas reconocidas.
La situación permitió la creación de extensiones que no cuentan con las instalaciones adecuadas y están fuera del presupuesto estatal, además de que cuentan con 15 o 20 estudiantes, mientras que las escuelas incorporadas deben tener 100 o 150 alumnos.
Sin embargo reconoció que la creación irregular de extensiones se dio por la necesidad de los habitantes de comunidades marginadas de contar con oferta educativa en el nivel medio superior, pues no cuentan con los recursos necesarios para enviar a los jóvenes a otros municipios a continuar sus estudios.
Al respecto, el titular de la Subsecretaría de Educación Media Superior y Superior de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), Arturo Salgado Urióstegui dijo que el gobierno estatal otorga un presupuesto anual de 35 millones de pesos para las preparatorias populares, más del 90 por ciento de los recursos son para los salarios de maestros, trabajadores administrativos e intendentes.
Puntualizó que es la UAG la encargada de regular la creación de las preparatorias populares y reconocer los estudios de los alumnos, mientras que el gobierno estatal sólo aporta dinero, aunque las escuelas son libres de hacer gestiones ante los gobiernos municipales u otras dependencias, si así lo requieren para cubrir sus necesidades.

Corresponde al gobierno estatal el pago de la Beca Manutención pero la UAG puede gestionar, dice la jefa de área

 

La jefa del área de Becas de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Esmeralda Zamora Marcelo, informó que el pago de la Beca Manutención le corresponde al gobierno estatal, pero la máxima casa de estudios hará las gestiones pertinentes para que los universitarios reciban los recursos.
El sábado, estudiantes de la facultad de Derecho de la UAG de Chilpancingo denunciaron que las autoridades no les han pagado cinco meses de la beca y que no recibieron apoyo de los funcionarios de la universidad para obtener los recursos.
Consultada vía telefónica, Zamora Marcelo dijo que el pago de la Beca Manutención le corresponde al gobierno estatal a través de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), y que la UAG sólo contribuye con la difusión de la convocatoria y el registro de los estudiantes.
Dijo que a los universitarios se les deben cuatro y no cinco meses de la beca que se otorga a estudiantes de Licenciatura y Técnico Superior Universitario (TSU) que ingresaron o estudian en Instituciones Públicas de Educación Superior (IPES) y que provienen de hogares en los que el ingreso es igual o menor a cuatro salarios mínimos per cápita, por persona, mensuales.
La beca es de 750 a mil pesos, dependiendo del año de la carrera que cursen, los cuales se deben pagar de manera mensual.
Del número de afectados, Zamora Marcelo dijo que la cifra exacta la tiene la SEG y se negó a dar un número aproximado, para evitar confusiones; sin embargo, dijo que la UAG hará las gestiones pertinentes para que los universitarios reciban el apoyo, pero esto podría ser hasta que concluya el periodo vacacional de verano. (Alina Navarrete Fernández / Chilpancingo).

 

Desertaron 900 estudiantes en Tierra Caliente por la inseguridad y violencia, informa la UAG

El secretario general de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), José Alfredo Romero Olea, dijo que el 15 por ciento de los 6 mil alumnos de las escuelas ubicadas en Tierra Caliente desertaron por la inseguridad y violencia que se vive en la región.
En declaraciones luego de la entrega de resultados del examen del Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval), que se llevó a cabo en la Rectoría, Romero Olea dijo que 900 estudiantes desertaron en la región Tierra Caliente a consecuencia de la inseguridad, sin embargo, para este año la demanda en las escuelas de la zona no disminuyó.
Sobre los resultados del Ceneval, dijo que la UAG le dará una segunda opción a los rechazados para que puedan continuar sus estudios; de hecho, a los aspirantes a ingresar en el nivel superior se les pidió que anotaran tres opciones, en caso de que no logren quedarse en la licenciatura que escogieron al principio.
Señaló que el proceso será complicado, pues los aspirantes a ingresar en el área de la salud anotaron como opciones las carreras de Medicina, Odontología y Enfermería, pero estas son las de mayor demanda.
Al respecto de la presunta venta de espacios en la UAG, Romero Olea llamó a los aspirantes y a los padres de familia a denunciar estas irregularidades, pues nadie debe pedirles dinero a cambio de la inscripción, “no puede suceder esto en estas fechas, es inadmisible”.
Sobre la venta de certificados de estudios apócrifos, que se da principalmente a través de las redes sociales, dijo que la UAG ya presentó una denuncia en contra de quien resulte responsable, debido a que se trata de un acto ilegal.
En este caso, declaró que no cree que sean universitarios los que estén detrás de la venta de documentos apócrifos y tampoco que estudiantes recurran a ese tipo de procesos para poder obtener sus certificados, sin embargo, le competerá a las autoridades determinar la responsabilidad a quien corresponda.

Aportará el gobierno estatal el 10% de la prima vacacional de trabajadores de la UAG

El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, se reunió con el gobernador Héctor Astudillo Flores, quien accedió a aportar el 10 por ciento del pago total de la prima vacacional de los trabajadores.
Saldaña Almazán informó que con el gobernador “platicamos” sobre diferentes temas, pero el prioritario fue sobre los pagos de fin de semestre en la institución.
En declaraciones telefónicas, el rector dijo que se reunió con Astudillo Flores en Casa Guerrero, “me recibió, me escuchó y resolvimos el asunto”, por lo que los universitarios tienen garantizado el pago de su salario, así como el de la prima vacacional que les corresponde por el receso de verano.
Puntualizó que “todo se resolvió a favor” y que a la UAG le faltaba el 10 por ciento del total de pagos de salarios y prestaciones de los trabajadores, el cual aportará el gobierno estatal, pero por seguridad no precisó la cifra.
Manifestó que los directores de la UAG le piden que no informe las cifras que recibe la institución, debido a “cuestiones de inseguridad que se han acentuado”, además de que parece que “los que se dedican al mal” están al pendiente de los medios de comunicación.
Por otra parte, expuso que siempre hay gastos adicionales e improvistos, por lo que se acumula el déficit financiero, esto debido a que por disposición del gobierno federal la UAG incrementó su matrícula, en su administración pasada se abrieron 21 programas de estudios, pero las autoridades “sólo nos dieron recursos para estructura y equipamiento”.
Señaló que al incrementar la matrícula “se adquieren mayores necesidades, por eso se genera un déficit todos los días”, aunque la UAG trata de ahorrar recursos mediante el plan de austeridad que implementó.
Se le preguntó si con Astudillo Flores habló sobre la inseguridad y cómo ésta ha afectado a los universitarios, a lo que contestó que “relativamente sí”, pero que ese tema lo discute con el titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), Javier Olea Peláez, con quien le ha dado seguimiento a los casos de asesinatos en los últimos dos meses.
Sobre la sesión extraordinaria del Consejo Universitario, que se llevará a cabo hoy en el auditorio de la Rectoría, en la capital, dijo que “en términos generales será abierta”, además de que se convocó a los consejeros para integrar comisiones y calificar los procesos electorales que se repusieron en el Instituto de Estudios Políticos Avanzados Ignacio Manuel Altamirano (IEPA-IMA) y en Filosofía y Letras.
Adelantó que en la sesión se entregará un reconocimiento “a gente que ha tenido una participación en la lucha de migrantes”, al igual que “a una mujer que se dedica a la atención de los dreamers”, con quien la UAG está trabajando para armar un centro de investigación.
Por último, llamó a los universitarios a tener confianza en que el ciclo escolar se cerrará de la mejor forma y de que los derechos laborales están garantizados.

En contraloría, los casos de trabajadores con doble o triple plaza, asegura el rector de la UAG

El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, dijo que unos 400 trabajadores de base cuentan con doble y hasta triple plaza en distintas instituciones educativas, por lo que los casos ya están ante la contraloría para que se resuelvan.

Consultado al término del acto de incorporación de 25 mujeres indígenas a Posgrados para el Fortalecimiento Regional del Estado de Guerrero 2017, que se llevó a cabo en la sala de usos múltiples de la Rectoría, al respecto de la presunta asignación de plazas de tiempo completo de manera unilateral con salarios altos al personal de confianza, que denunciaron integrantes del Sindicato de Trabajadores Académicos de la UAG (STAUAG), Saldaña Almazán dijo que esto “es una mentira”.
Señaló que es una política de la UAG el no dar basificaciones en el área administrativa y que los funcionarios son los que menos ganan comparado al resto de las universidades del país, además de que se han dado más de mil bases a interinos que tienen base y carga frente a grupos, pero no plazas de tiempo completo.
Precisó que hay profesores de tiempo completo en la UAG que ganan más que los funcionarios, por ejemplo “los funcionarios ganan entre 6 y 18 mil pesos a la quincena, mientras que los académicos ganan hasta 22 mil pesos de base, por eso algunos no se quieren venir de funcionarios”, y si pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) “ganan más”.
Declaró que al mes, la UAG gasta 58 millones de pesos para pagar la nómina y que es en el personal de base donde hay más casos de trabajadores con dos o tres plazas, en particular se refirió al caso de un académico que trabaja en el Colegio de Bachilleres, quien “acá gana 16 mil pesos, allá también, entonces ¿cómo le hace?”, sin embargo, se negó a precisar el nombre.
Expresó que a los trabajadores de base en esta situación “se les está llamando para que se definan y justifiquen” su carga laboral en las distintas instituciones. Recordó que una recomendación de la Auditoría General del Estado (AGE) es que todos los trabajadores chequen su hora de entrada y salida.
Añadió que del presupuesto anual, que es de mil 700 millones de pesos, el 98 por ciento se va a los salarios de los trabajadores.
En cuanto al Comité de Ética, Integridad y Conducta de la UAG, que preside e integran funcionarios, dijo que “nosotros somos los que vamos a cuidar que se observen, no los sancionadores, no podemos ser juez y parte, somos los facilitadores”. Puntualizó que el Tribunal Universitario, la Contraloría, el Consejo Universitario y el área jurídica, serán quienes emitan las sanciones correspondientes.
Sobre la visita que hizo el lunes el presidente Enrique Peña Nieto, en Acapulco, dijo que tuvo la oportunidad de acercarse de manera breve al mandatario para solicitarle un aumento en el presupuesto por alumno y se le indicó que acuda a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para abordar el tema.
En cuanto a las declaraciones del empresario restaurantero Eduardo Wichtendahl Palazuelos, quien pidió al presidente “meter a la cárcel” a los manifestantes que bloqueen carreteras en el estado, Saldaña Almazán consideró que “fue una buenísima participación la de este empresario, ellos se emocionan, no tienen digamos que la formación, pero nosotros no coincidimos en que tiene que haber cárcel. Coincidimos más bien en que se atiendan los problemas sociales y resolverlos con el diálogo”.
Por último, sobre la deserción escolar, dijo que ésta no se da por falta de atención por parte de la UAG, sino por la presión debido a la violencia e inseguridad, principalmente en Chilapa y la región Tierra Caliente. En cifras, dijo que la deserción es del 15 por ciento de una matrícula de 87 mil estudiantes.

60 mujeres indígenas beneficiadas en 3 años

Durante su intervención en el acto de incorporación, la directora general de Posgrado e Investigación, Berenice Illades Aguiar, informó que este programa se inició en 2015 y consiste en preparar a mujeres indígenas de las cuatro etnias que hay en el estado: náhuatl, mixteca, tlapaneca y amuzga, con distintos talleres de redacción, cultura general y otras áreas, para garantizar que sean aceptadas en posgrados, no sólo de la UAG sino de otras universidades autónomas en el país.
Precisó que en 2015, 20 mujeres indígenas participaron en el programa y 17 fueron aceptadas en posgrados de la UAG, la UAEM, el Instituto Nacional de Salud Pública y el CIMAT Guanajuato. En 2016 participaron 30 y 25 fueron aceptadas en la UAG, la UNAM y la UAEM, mientras que para este año participaron 25, de las cuales 18 fueron aceptadas en la UAG, UNAM y UANL.

Emite la AGE seis recomendaciones a la UAG sobre transparencia y rendición de cuentas

La Auditoría General del Estado (AGE) emitió seis recomendaciones a la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) sobre transparencia, rendición de cuentas y evaluación al desempeño, entre las cuales destaca que la institución debe contar con un manual de riesgos que incluya las acciones a implementar cuando no se cumplan metas y un sistema de captación de denuncias en contra de funcionarios que incurran en faltas.
Este lunes, antes de la toma de protesta del Comité de Ética, Integridad y Conducta de la UAG, en el auditorio de la Rectoría y a la que no fueron convocados medios de comunicación, la tesorera general, Leticia Jiménez Zamora, dio a conocer las recomendaciones de la AGE luego de la auditoría que aplicó del 30 de mayo al 6 de junio, en la que “se evaluó el control interno, eficacia, transparencia y resultados”.
De acuerdo con Jiménez Zamora, la base de la auditoría fue el sistema de gestión de calidad, lo que permitió que en las áreas en las que se hizo la revisión se pudiera cumplir con los lineamientos señalados, aunque no precisó en qué áreas de la administración central se hizo el análisis.
Dijo que la primera recomendación de la AGE es que la UAG mejore los Programas Operativos Anuales (POA), ya que sólo cuenta con ellos a nivel general pero todas áreas deben implementarlos, ante la situación, Jiménez Zamora pidió que haya coordinación con la dirección general de Planeación para así obtener mejores resultados.
En la segunda recomendación, la AGE señaló que la UAG no tiene un manual de riesgos definido para acciones a seguir cuando no se cumplan metas establecidas, por lo que éste será elaborado e implementado en la institución; la tercera, es que se difunda el del código de ética.
Al respecto, Jiménez Zamora dijo que en el segundo rectorado de Javier Saldaña Almazán, se incorporó al código la conducta e integridad de los funcionarios debido a “eventos” que permitieron la implementación de nuevas directrices para mejorar el desempeño de los funcionarios y evitar que incurran “en una irresponsabilidad”.
La cuarta es que la UAG implemente un instrumento de captación de denuncias en contra de los funcionarios que no cumplan con sus actividades o incurran en faltas; la quinta y sexta, es que se mejore el Sistema de Gestión de Calidad y todas las áreas de la institución, estén o no certificadas, se coordinen con la dirección general de Planeación para que se implementen flujogramas, lo cual generará condiciones óptimas para la certificación.
Saldaña dijo que todas las instituciones y “nosotros, aunque seamos autónomos, no nos podemos excluir de esta responsabilidad como universitarios de cuidar y salvaguardar el patrimonio de la universidad, somos responsables de lo que se pueda llevar a cabo en prejuicio de la institución”.
Dijo que los cambios al respecto de la ética en la universidad se hicieron para evitar que los funcionarios incurran en faltas, como se demostró en distintas auditorías que se aplicaron a la institución, según dio a conocer en días pasados en distintos actos.
Luego se llevó a cabo la toma de protesta del comité, que integran Jiménez Zamora, la directora de Planeación y Evaluación, Arely Almazán Adame; el contralor general, Javier Anaya Manzanárez; el director de Educación Media Superior y Superior, Javier Casiano Reachi; la directora de Posgrado e Investigación, Berenice Illades; el director de Extensión Universitaria, Confesor Díaz Terrones; de Recursos Humanos, Ángel Carrillo Chora; de Atención Estudiantil y Gestión Escolar, Armando Guzmán Zavala; el coordinador de Vinculación, Juan Carlos Rodríguez Escamilla y Saldaña Almazán, fungirá como presidente.

Desconoce Recursos Humanos sobre las plazas de tiempo completo denunciadas por el STAUAG

El director general de Recursos Humanos de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Ángel Carrillo Chora, se negó a informar sobre la presunta asignación de plazas de tiempo completo de manera unilateral, con salarios altos, al personal de confianza que denunciaron integrantes del Sindicato de Trabajadores Académicos de la UAG (STAUAG).
El jueves pasado, 29 de junio, en el auditorio de la Rectoría se llevó a cabo la sesión ordinaria del Consejo General de Representantes (CGR) del STAUAG, en la que los delegados se quejaron de la asignación unilateral de plazas de tiempo completo que beneficia a personal de confianza en “todas” las unidades académicas y oficinas regionales, las cuales autoriza la administración central.
Además, los delegados denunciaron que hay casos de dobles y triples plazas de tiempo completo en la UAG, particularmente en casos de trabajadores auxiliares, que “de la noche a la mañana” aparecen en nómina con plazas de tiempo completo, sin haber dado clases frente a grupo, entre otras irregularidades.
Pese a la situación, Carrillo Chora, quien fue abordado por esta reportera en la Rectoría, se negó a declarar sobre el tema con el argumento de que “apenas tengo ocho días (en el cargo)”, por lo que desconoce la situación y dijo que “cuando tenga más tiempo” estará en condiciones de hablar al respecto de las presuntas irregularidades en la asignación de plazas de tiempo completo.
Carrillo Chora fue director general de Recursos Humanos en el rectorado de Arturo Contreras Gómez, 2006-2010, sin embargo, pese a su conocimiento previo del área que dirigirá en el segundo rectorado de Saldaña se negó a declarar de las denuncias de los delegados.