Revisan “Servidores de la Nación” en recorridos cómo se invierten los apoyos para reconstrucción

Karina Contreras

Los “Servidores de la Nación” de la Secretaría del Bienestar están acudiendo a las casas de damnificados por el huracán Otis que recibieron el apoyo federal de 35 mil o 60 mil pesos y revisar los avances en los trabajos de la reconstrucción de las viviendas.
Los servidores han acudido a domicilios de la colonia Emiliano Zapata, en Ciudad Renacimiento y en la colonia Jardín donde preguntan cuáles fueron las afectaciones que tuvieron y qué es lo que han hecho con el dinero que recibieron. Una vecina de Ciudad Renacimiento comentó que “Servidores de la Nación” pasaron a su casa el domingo por la mañana.
Pidieron ingresar para que le mostrara qué es lo que ha hecho con el dinero ante lo que les explicó que iba a cambiar puertas, las cuales ya están pagadas y para lo cual mostró la nota fechada en diciembre por 5 mil pesos de las dos puertas de las recámaras, pero no se las han entregado.
Otro trabajo es la barra que tiene que desbaratar porque se impregnó del olor del drenaje, su casa se inundó más de metro y medio de altura, y se le cayeron los azulejos. En este caso ya tiene el presupuesto por el trabajo por el que le van a cobrar 7 mil pesos la mano de obra, pero el albañil le dijo que tenía que esperar para febrero porque tiene mucho trabajo. También se lo voló su lámina del traga luz y perdió la mayoría de sus muebles.
Otro problema al que se ha enfrentado la adulta mayor es que no hay material donde ha comprado y en otros lugares está demasiado caro y lo que le dieron no le va alcanzar para hacer las cosas que requiere su casa, pero aseguró que tiene su dinero, que no se lo ha gastado en otra cosa porque sabe que es para reconstrucción de su vivienda.
Los “Servidores de la Nación” tomaron fotografías de la casa, la cual ya pintó, y se retiraron. Ella se dedica a vender dulces afuera de su casa, que vive de eso y el dinero que le manda su hija de Estados Unidos. Los trabajos de supervisión para la reconstrucción de la vivienda de los “Servidores de la Nación” también se hacen en la colonia Emiliano Zapata donde también visitan las casas que fueron censadas para ver si se ha invertido el dinero que dio el gobierno federal y se les ha visto en la colonia Jardín.

 

No hay empleados para vigilar que la reconstrucción siga los nuevos lineamientos

Ramón Gracida Gómez

El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del estado, Roberto Arroyo Matus, reconoció que no hay empleados suficientes para vigilar que la reconstrucción de los hogares afectados por el huracán Otis siga los nuevos lineamientos, y destacó que la recuperación de las embarcaciones hundidas es lenta por los procedimientos de las aseguradoras.
En la sección de preguntas de la conferencia de prensa del jueves para anunciar un foro del atlas de riesgo en el Instituto Tecnológico de Acapulco (ITA), al funcionario estatal se le preguntó por la reconstrucción que se lleva a cabo en el municipio y si se están siguiendo los lineamientos de reconstrucción emitidos por el gobierno estatal.
Arroyo Matus respondió que “estos lineamientos se están tratando de observar, naturalmente no tenemos el personal suficiente para poder estar vigilando cómo se está construyendo; no, no somos suficientes”.
Pidió a los medios de comunicación dar a conocer “alguna condición que se presente, alguna deficiencia que se aprecie que se está construyendo de la misma manera, nos lo hagan saber para que podamos intervenir”.
Reivindicó al equipo que integra la unidad de inspección de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil que encabeza, pero “somos un número limitado, nos estamos apoyando con los compañeros también de las unidades municipales, tanto de Coyuca como de Acapulco”.
“Sin embargo, pues creo que nunca va a ser suficiente el personal y dentro de algunas directrices que estamos siguiendo, lo comentaba hace unos momentos, el gobierno de México, por ejemplo, a través de la Coordinación Nacional de Protección Civil, nos está entregando alrededor de 24 láminas para poder reemplazar y sustituir aquellas que perdieron la población damnificada”, expuso.
Contó que este apoyo se está entregando y al beneficiario se le indica que “trate de seguir unos lineamientos, una cartilla especial que se les recomienda para que fijen esos materiales de manera más apropiada.
Dijo que la lámina “no es mala; a pesar que se perdieron en todos lados ese tipo de techumbre ligeros, es buena, pero hay que saberla fijar y justamente lo que está haciendo es redoblar los sistemas de fijación, indicarles cómo se debe llevar a cabo esa reconstrucción para que no vuelvan a aparecer ese tipo de embates de la naturaleza”.
Mencionó que en el foro, los ponentes hablarán de experiencias de programas de reconstrucción y destacó la aplicación de éstos en ciudades del Caribe “que tienen embates de manera muy regular de fenómenos de este tipo y realmente ya no tienen tantos problemas; los hay, pero son ya más limitados porque han logrado pues dominar esa condición de ráfagas de vientos fuertes a través de una técnica más apropiada de construcción”.
Un reportero le preguntó sobre las embarcaciones hundidas en Acapulco y Arroyo Matus respondió que la recuperación de éstas es un “proceso lento en donde tiene que ver mucho también las aseguradoras, deben agilizar, digamos, sus procedimientos para que se puedan retirar lo más pronto posible estas embarcaciones”.
Dijo que el trabajo de la Secretaría de Marina (Semar) ha sido “extraordinario, no se ha parado con la búsqueda de algunas personas desaparecidas, que están reportadas como desaparecidas ahí en la bahía o en algunas del mar, se sigue con ese proceso”.
Agregó que también continúa el reflotamiento de las embarcaciones afectadas y “se sigue retirando una gran cantidad de toneladas de escombro del mar, sabemos que esto puede afectar”.
Indicó que hay un “avance sustancial, poco a poco se ha logrado el reflotamiento de algunas embarcaciones que estaban hundidas y que están enteras como para reflotarlas; otras que fueron golpeadas y que fueron destruidas, pues hay que retirar los escombros”, y agregó que el monitoreo de la Semar indica que no hay una “evidencia clara de que haya un problema debido a diésel o algún tipo de combustible en la zona de la bahía, más que los niveles normales”.
No dio una cifra precisa de embarcaciones recuperadas, pero indicó que de las aproximadamente 380 hundidas que son reportadas por la Semar, 80 fueron recuperadas “y se tenía ya por lo menos estaban extrayendo alrededor de entre 3 hasta 4 toneladas diarias de escombros del mar”.

 

La Costera, escaparate que muestra a la vez la recuperación y los estragos de Otis

Imagen de la fachada de Galerías Diana, en la Costera Foto: Jesús Trigo

Ramón Gracida Gómez

A tres meses del paso del huracán Otis, algunos hoteles y restaurantes de la avenida Costera de Acapulco se recuperan de la devastación con una parcial reactivación de sus actividades, pero otros conocidos establecimientos siguen cerrados.
El Sur hizo un recorrido por la principal vía turística que puede ser la imagen de la recuperación del municipio y al mismo tiempo la proyección de los estragos que aún no han sido reparados, además, el tránsito vehicular es difícil en ciertas horas, porque los semáforos no sirven y los agentes de Tránsito son insuficientes para cubrir cada cruce de calles.
Un punto importante de la avenida Costera es el parque Papagayo, donde dos grupos de zumba bailaban en la mañana del miércoles en la escasa sombra que los pocos árboles pueden dar; a contra esquina se encuentra el hotel Kristal, uno de los más dañados y que por ello aún se encuentra en reparación sin que ofrezca algún cuarto disponible, a diferencia de otros hoteles de la avenida Costera como el Bali Hai.
Se avanzó rumbo a la base Naval y Galerías Acapulco, antes Gran Plaza, que está tapizada y busca reactivarse principalmente con las ventas de la tienda departamental Liverpool, y otros negocios más pequeños que se encuentran dentro de un pequeño espacio, donde venden sus productos que no fueron tomados durante el saqueo de los primeros días después del huracán Otis.
El bar La Norteña está clausurado y destaca el ruido en la noche del bar restaurante La Cita, pero el movimiento principal de esta parte de la avenida Costera lo otorgan los comensales de los restaurantes 100% Natural y el Sanborns Café; alrededor está la clausurada Universidad Americana de Acapulco y el edificio federal que albergaba distintas dependencias y que no ha sido reparado a tres meses del huracán que lo devastó.
En el centro comercial Costera 125 se mueve el comercio por algunos establecimientos abiertos, pero la tienda Señor Frog’s está cerrada; los negocios de enfrente de El Pueblito están abiertos, aunque algunos todavía se ven afectados por la fuerza del huracán categoría 5.
El hotel Hotsson sigue en reconstrucción y el colindante Playa Suites ya está abierto; las tiendas, que alguna vez fueron criticadas porque no correspondían al nivel económico que tendría que dar la avenida Costera, como son Coppel y Waldos, volvieron a abrir sus puertas, y ahora son los comercios que mueven la economía en esta parte de Acapulco.
Luego está el hotel Emporio, parcialmente abierto con una parte incendiada recientemente, y Texas Ribs con su gran manta para anunciar su reinaguración; enfrente se encuentra Galerías Diana, con una gran lona blanca para esconder su reconstrucción y una parte descubierta, abajo está una manta que anuncia los negocios abiertos: Sasha, Burger King, la Casa de los Abuelos, y Fisher’s, este último sólo con el servicio para llevar.
La sucursal de la cadena de la comida italiana Italianni’s está devastada; a un costado se encuentra Vips, de los primeros restaurantes que anunció su reinaguración y enfrente el condominio Las Palmas, cuya fachada sigue igual de dañada desde el golpe del huracán Otis que rompió los ventanales.
Después de la glorieta de La Diana, destacan los daños de la tienda de ropa señor Frog’s, una parte está tapizada de madera, a un lado se encuentra en el mismo estado la sucursal de Tommy Hilfiger, de las grandes marcas que aún se mantienen en Acapulco, también cerrada.
La zona de fiesta la Condesa se medio recupera, el restaurante Bambú ya ofrece sus servicios, pero Tacos & Beer está destruido; la terraza de Sunset ya está abierta para el público, pero la estructura del Bungy se sigue derrumbado y ensombrece la recuperación de otros establecimientos de la Condesa, como los históricos Barbarroja y Paradise, con sus foquitos que dan luz en la noche.
El restaurante La Mansión, frecuentado por la clase media de Acapulco, no da ninguna señal de una posible recuperación, a diferencia del cercano Jaguar, igualmente tradicional de un sector de Acapulco, que ya abrió y que hasta diciembre fue una de las sedes de la iniciativa World Central Kitchen que alimentó a miles de acapulqueños en las primeras semanas del desastre, las más cruentas.
En frente se encuentra un devastado Club de Golf, una de las reservas naturales más importantes de la zona urbana de Acapulco, cuyos grandes troncos derribados son observados a simple vista desde la avenida Costera.
No fue posible ingresar a un ya clausurado hotel Elcano, aún sigue una planta purificadora del Ejército que tapa el carril de entrada, y de fondo había varías camionetas de la Guardia Nacional con agentes vigilando la entrada.
Más adelante está una devastada sucursal del supermercado Soriana, y un casi olvidado restaurante Toks, donde no es notorio ningún intento de reconstrucción. En contraste, cientos de damnificados intentaban entregar documentos a funcionarios del gobierno federal y recibir los apoyos del censo, que también tiene bastante movimiento por la instalación del hospital móvil del ISSSTE y la construcción del nosocomio de especialidades.
La sucursal de la tienda La Europea, donde se venden ultramarinos finos y vinos y licores de alta gama anuncia con una gran manta, como otros negocios, que ya abrió sus puertas después del paso de Otis. El Suntory, de los restaurantes más reconocidos y exclusivos que se especializa en comida de Japón, tuvo cerradas sus puertas el miércoles y el jueves.
Luego se encuentra otra tienda Soriana, saturada por los damnificados que cobran la tarjeta que les da el gobierno federal para gastar en algunos productos que se pueden encontrar en la sucursal; efectivos de la Guardia Nacional fungen como agentes de tránsito.
En esa zona el Centro Cultural Acapulco –ya sin Guardia Nacional– está devastado ,y más adelante, el restaurante Sanborns de Oceanic 2000 ya está funcionando. En esa parte de la Costera ya se observa bastante tráfico vehicular, porque los semáforos no sirven y sólo en ciertas horas agentes de Tránsito auxilian en el cruce de de las calles que entran y salen de la colonia Costa Azul.
Al final de la avenida Costera, con ciertas aglomeraciones en las paradas de camiones, se encuentra el devastado hotel Dreams, el abierto Casino Life y otros negocios pequeños que ya iniciaron actividades después del huracán.

Cierran el centro comercial La Isla para su reconstrucción; esperan que reabra en julio

Los trabajos de remodelación en la plaza comercial La Isla en la zona Diamante y que fue severamente afectada por el huracán Otis hace tres meses Foto: El Sur

Jacob Morales Antonio

El exclusivo centro comercial La Isla Shopping Village, ubicado en la zona Diamante de Acapulco fue cerrado y cercado casi en su totalidad, y han comenzado los trabajos de reconstrucción a tres meses del impacto del huracán Otis y se prevé que vuelva a abrir en julio próximo.
En declaraciones en su oficina, el director de la Promotora Turística (Protur), José Luis de la Vega Otero, informó que el centro comercial reabrirá en julio próximo, con el 90 por ciento de las marcas y empresas que han estado en el exclusivo complejo.
Dijo que las marcas que se han ido como el restaurante Harry’s, o La Vicenta tenían seguros, pero no contra robo, que fue lo que más afectó al centro comercial, que será remodelado en su totalidad y donde habrá más áreas verdes y recreativas, porque durante el día la plaza estaba prácticamente sin gente.
El centro comercial inaugurado en noviembre de 2008, y que forma parte de un complejo que incluye un hotel, y una zona de departamentos, fue producto de una asociación entre el cantante Luis Miguel y el grupo GICSA, con una inversión que superó los 100 millones de dólares.
El complejo tiene una superficie de 42 mil metros cuadrados, con 117 locales comerciales, un canal navegable, y entre las marcas que se instalaron desde su inauguración están El Palacio de Hierro, Liverpool, Coach, Lacoste, Donna Karan, C&C y Carlos & Charlie’s.
Durante el impacto del huracán Otis el centro comercial tuvo daños en la parte externa, sobre todo en aquellos locales con vidrios, y que pese a tener cortinas de aluminio, cedieron ante la fuerza del viento del huracán.
Sin embargo, vecinos del centro comercial indicaron que fue una semana después y ante la ausencia de las fuerzas de seguridad en las calles, cuando la gente saqueó en su totalidad los locales comerciales, las tiendas departamentales, restaurantes, heladerías, Cinepolis, y tiendas de lentes, y pequeños espacios ubicados en los pasillos del complejo.
Durante un recorrido la tarde de este miércoles, la plaza comercial está siendo cercada con una malla verde, esto ante los trabajos de remodelación, y no se permite el acceso a su interior.

 

Hay “problemas económicos” pero la Loyola regresa a clases virtuales, asegura el rector

Ramón Gracida Gómez

El rector de la Universidad Loyola del Pacífico, Enrique Pasta Muñúzuri, declaró que la escuela tiene “problemas económicos”, una posible disminución de 15 por ciento en la matrícula y una reconstrucción aún en proceso, pero volverán a clases virtuales el 29 de enero y eventualmente serán presenciales.
En entrevista con El Sur, Pasta Muñúzuri reivindicó la vigencia del proyecto educativo jesuita en el municipio después del huracán Otis, porque aún resulta atractivo para las familias porteñas, además, que busca incidir en la sociedad y decenas de estudiantes de la Universidad Americana de Acapulco (UAA) ya buscan revalidar sus estudios en esta escuela, por lo que se espera mantener una matrícula similar a la del inicio del año escolar.
La Universidad Loyola del Pacífico fue inaugurada en agosto de 1992, con el fin de que “las familias no tuvieran que mandar a sus hijos a estudiar fuera, con el grave de riesgo de que se fueran y se quedaran afuera, y no regresara la gente preparada y educada a su terruño”, indicó Pasta Muñúzuri.
Transcurría el último año de gobierno de Francisco Ruiz Massieu, quien promovió la educación superior privada, cuando sólo existía la opción de estudiar este nivel en la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG). En ese contexto, nacen dos de las universidades privadas más grandes del municipio, la Loyola y la UAA, esta última inició actividades en 1991, y hace unas semanas anunció su cierre por las afectaciones de Otis.
El proyecto inicial de la Loyola era una escuela de educación superior, pero los cambios tecnológicos y el aumento de la oferta educativa obligaron a extender la oferta a nivel preparatoria en 2007 y secundaria en 2018.
Las instalaciones se ubican en la colonia Cumbres Llano Largo, a donde se llega después de recorrer una parte de la avenida Escénica y luego de subir la avenida Heroico Colegio Militar. En el camino todavía hay muchos árboles caídos, que recuerdan a lo que fue una imagen generalizada en los primeros días después del huracán Otis.
“La Loyola se ha distinguido siempre y es uno de nuestros grandes atractivos, pues que estamos en una cañada llena de árboles, de vegetación. Entonces, se cayeron muchos árboles y las ramas y demás generaron un montón de basura”, contó el rector este viernes, 80 días después del impacto de Otis.
Su oficina luce ordenada, su escritorio, su librero, su mesa donde platicó con El Sur, junto con la coordinadora de Comunicación Institucional, Liliana Hernández. En general, todo el edificio no parece dañado, pero apenas fue rehabilitado la semana pasada.
En contraste, el edificio de enfrente, que alberga los salones de nivel licenciatura, concentra una gran parte de los daños. Se rompieron las ventanas y los salones aún están desordenados. Otros edificios más pequeños también resultaron severamente afectados y hasta donde había salones sólo queda el piso.
Pasta Muñúzuri, ingeniero civil de profesión, contó que los últimos pisos son los más afectados por el material que tenían, multipanel, “es un sandwich de lámina y lámina y poliestireno en medio. Muy económico, muy fácil de montar y como no teníamos mucho dinero hace 31 años, nosotros decidimos usarlo, en el comité que construyó la Loyola, yo con mi empresa constructora físicamente hice la chamba”.
La escuela tiene 550 estudiantes en los distintos niveles educativos y casi 100 trabajadores, una comunidad que respondió “positivamente” al huracán Otis, dijo Pasta Muñúzuri, porque muchos apoyaron en la limpieza durante los meses de noviembre y diciembre.
Varios trabajadores aún siguen despejando las áreas comunes, los salones, todo. El plan de reconstrucción va a comenzar con los edificios de secundaria y preparatoria, porque es más urgente que estén en un salón de clases, que un estudiante de universidad, que puede aguantar clases de forma remota, explicó el rector de la Loyola, que llegó al cargo en agosto de 2011, y vivió como todas las instituciones educativas, la adaptación de clases en línea por la pandemia.
Por ahora, los estudiantes tienen cursos virtuales para recuperar las clases que no hubo por Otis y el 29 de enero inicia el siguiente periodo. El plan es que en el transcurso del semestre se pueda transitar a una modalidad híbrida de clases, virtuales y presenciales, pero depende de los fondos que consiga la universidad.
Una iniciativa de egresados promueve la campaña 1000 x 1000, con lo que se pretende que cada persona aporte mil pesos para la reconstrucción; por su parte, las autoridades de la universidad van a buscar a empresas, por ejemplo, las propietarias dueñas de los hoteles, para convencerlos de “que la Loyola es una institución que debiera mantenerse viva en operación en Acapulco” y, por lo tanto, puedan aportar “algo”.
Se le mencionó el caso de la UAA, cuyos trabajadores protestan y los estudiantes buscan revalidar sus estudios. Pasta Muñúzuri se mostró empático con estas demandas y expuso que han recibido decenas de alumnos que buscan revalidar sus estudios en la Loyola, pero es la Secretaría de Educación Pública (SEP) la que finalmente va a decidir cuántas materias serán tomadas en cuenta como cursadas o no.
Dijo que la revalidación “sí es un problema, cuando cierras una universidad. Si la quieres cerrar correctamente, la tienes que cerrar en cuatro, cinco años, lo que duren tus planes de estudios. O sea, sí voy a cerrar, pero bueno voy a llevar a todo mi alumnado, voy a seguir ofreciendo, pero ya no voy a recibir alumnos de nuevo ingreso”.

 

Lamenta AMLO la muerte de Servidores de la Nación que apoyaban en Acapulco

Juan Luis Altamirano Uruñuela

Ciudad de México

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, lamentó el fallecimiento de tres Servidores de la Nación que colaboraban en los trabajos de apoyo para la reconstrucción tras el impacto del huracán Otis. Adelantó que este martes se trasladará Acapulco y el miércoles la conferencia de prensa matutina será en la ciudad.
“Mañana por la tarde-noche voy a Acapulco, y el miércoles vamos a reunirnos y la conferencia de prensa va a ser allá, vamos a informar de todo el programa de reconstrucción que estamos llevando a cabo”.
Durante la conferencia de prensa matutina de este lunes, el presidente habló del accidente en la Autopista del Sol donde murieron tres trabajadores de la Secretaría del Bienestar y otros tres resultaron heridos cuando se desplazaban de Chilpancingo a Acapulco.
“Lamento mucho que este fin de semana perdieron la vida tres Servidores de la Nación en un accidente de Chilpancingo a Acapulco. Seis salieron afectados, tres lamentablemente perdieron la vida, tres heridos, los seis de Papantla, lo que demuestra cómo han llegado a ayudar a Acapulco de todo México”.
Reiteró que tras el censo para identificar los daños y a la población afectada, identificaron que la mayoría de las viviendas no cuentan con escrituras, razón por la que entregará un certificado de posesión, aclarando que en aquellos que ya tienen no se intervendrá.
“Se hizo un censo y la mitad de los habitantes de Acapulco no tienen sus escrituras. Por eso se les va a entregar un documento, un certificado, porque ya llevan años viviendo en esas casas, son sus propiedades. En otros casos donde existen escrituras, se va a respetar la propiedad”.
El 7 de diciembre el presidente señaló que identificaron problemas en la escrituración de las viviendas de las personas damnificadas por el huracán Otis, razón por la que al concluir labores de reconstrucción, otorgará un certificado de posesión para la regularización de los trámites.
Un día después, la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel indicó que la entrega de los certificados firmados por el presidente se hará antes del 29 de febrero, además de que dará fe que la vivienda en cuestión fue reconstruida.
El 11 de diciembre, López Obrador comentó que se encontraba buscando la justificación legal para que las personas que no cuentan con escrituras de la vivienda, puedan ampararse con los certificados para el proceso de escrituración.

Piden la rehabilitación ya del mercado de artesanías Papagayo o venderlo

Los comerciantes del mercado de artesanías Papagayo esperando turistas que les compren sus mercancíast Foto: Argenis Salmerón

Argenis Salmerón

Comerciantes del mercado de artesanías Papagayo coincidieron que “ningún peso” ganaron en una semana de Navidad a Año Nuevo por la destrucción que dejó el huracán Otis.
Manifestaron que todos los vendedores fueron censados por el gobierno federal para recibir recursos para la reconstrucción de sus locales.
Pidieron agilizar la reconstrucción del mercado de artesanías o que el predio se venda a un inversionista y les paguen su espacio.
Una comerciante, que no dio su nombre por temor a su líder, dijo que “no me llevé ningún peso de Navidad a Año Nuevo”.
“Totalmente en bajas las ventas, estamos en números rojos, no hay ganancias, ni porque damos el (mismo) precio desde hacer cinco años”, comentó.
Manifestó que “lo único que me quedó después del huracán Otis fue una bolsa de traje de baño que estaba envuelta en bolsa de plástico arriba de un sillón, que le cayó la lámina galvanizada”.
Indicó que los pocos turistas van solamente a preguntar el precio de sus productos, “es mentira que vinieron apoyar a los acapulqueños”.
Criticó que no hay reactivación económica no hubo esta temporada decembrina, “es chisme que el gobierno publica que hay turistas en Acapulco”.
Pidió que se agilice la construcción del mercado de artesanías o que se venda el predio a inversionista extranjeros, “que nos paguen lo que por ley nos corresponde”.
La comerciante acompañada de otro vendedor dijo que fue a ofrecer sus productos a la franja de arena, pero “no hay nada, no llevo ningún peso de Navidad para acá”.
“No es baja venta, es no llevar nada a tu casa, luego de todo el día en el negocio, que ya no es redituable”, acotó el comerciante de más 60 años.
Declaró que todos los comerciantes del mercado de artesanías Papagayo fueron censados por el gobierno federal, “no hay queja alguna”.
“Aquí hubo mucha malicia, hasta los que no eran comerciantes se querían censar para aprovecharse”, recalcó.
Indicó que de los más de 500 locatarios del mercado de artesanías solamente están trabajando 150, “es poco, porque no hay ventas y no dejan vender los propios compañeros que se disputan el liderazgo del lugar”.

 

Inicia la reconstrucción de la nave mayor del mercado a fin de este mes

Aurora Harrison

La secretaria de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del municipio, Luz María Meraza Radilla, declaró que a finales de este mes dará inicio la reconstrucción de la nave mayor del Mercado Central, que es una obra considerada en el Plan de Reconstrucción y que una vez que se apruebe el Presupuesto de Egresos se contratará un estudio geofísico en la avenida Escénica para ver la estabilidad de las rocas.
Ayer en declaraciones explicó que el Plan de Reconstrucción que anunció la presidenta Abelina López Rodríguez, por un monto de 15 mil millones de pesos, considera la ampliación de un 1.5 kilómetros a cuatro carriles de la avenida Chinameca, la delimitación del parque El Veladero para evitar invasiones, la rehabilitación de colectores, plantas de tratamiento e instalación de red de agua y drenaje.
Detalló que la reconstrucción de la nave mayor “no puede esperar más, la habíamos suspendido, pero con Sedatu analizamos y ellos dicen que obra que no se termine en agosto la van a dejar para el siguiente año que sería 2025 quedaría etiquetada y esa obra no puede esperar, la nave mayor antes de que termine enero inician los trabajos”.
La nave mayor del Mercado Central, se incendió el 5 de junio del año pasado, el municipio demolió e hizo gestiones ante la federación y al estado para que le ayudarán a terminar la obra, pero el lunes en la presentación del plan, la alcaldesa Abelina López dijo que su gobierno absorberá el gasto y destinará 150 millones de pesos.
Otra de las acciones que llevará a cabo el municipio por recomendación del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) es hacer un estudio geofísico para revisar la estabilidad de las rocas y determinar si se demuelen o inmovilizan.
“Antes de que termine el mes ya se está contratando ese estudio, es lo número uno que hay que hacer y a partir de ese resultado etiquetar presupuesto para lo que sea necesario”, es decir si se estabilizan o se demuelen las rocas con “compresor manual, por el tema de que hay mucha roca inestable. Aquí lo importante es que se tiene que atender y esperamos que el gobierno del estado sí le invierta donde (actualmente) está la falla”, declaró.
Recientemente en la avenida Escénica hubo socavones, por lo que se tuvo que colocar cinta de precaución y fueron atendidos por Protección Civil del estado y del municipio.
Meraza Radilla dijo que otra de las acciones que hará el municipio es la ampliación a cuatro carriles de la avenida Chinameca, “esta obra nosotros la planteamos desde el momento que se anunció la construcción del hospital del ISSSTE, (en el Centro de Convenciones), porque después del huracán la ciudad pide a gritos una vialidad que permita salir de la Costera”.
Explicó que la urgencia de esa vialidad es porque después del huracán hubo varias protestas en la avenida Costera y era complicado salir y por ello la mezcla de recursos; otra de las obras es la continuación de la ciclovía que se inició el año pasado en Ciudad Renacimiento y “la vamos a llevar hasta el Tecnológico de Acapulco”.
De la delimitación del parque nacional El Veladero, la funcionaria dijo que se analizará el trazo del área que se encuentra desincorporada y es una acción que se hará en conjunto con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Para atender el problema de la basura se prevé una estación de transferencia en Casas Homex, “nos faltan dos y para este año estamos haciendo una en San Agustín y otra en la zona Centro, pero se está definiendo el terreno porque eso hay que comprarse”. También indicó que se tienen previstas acciones de rehabilitar colectores sanitarios.

 

Acuden pocos rezagados a los módulos de pago de recursos para reconstrucción y limpieza

Personas rezagadas que ayer acudieron a las instalaciones de la UDA para preguntar por los documentos que faltan para recibir los recursos para la reconstrucción Foto: Aurora Harrison

Aurora Harrison

Ayer dio inicio la entrega de apoyos de limpieza y de reconstrucción para personas rezagadas que resultaron afectadas por el huracán Otis, hubo muy poca afluencia en los módulos, unos sí pudieron cobrar, pero otros se quejaron porque no han recibido ninguno de los pagos y temen que no les den nada.
Durante un recorrido ayer por la mañana en los módulos de atención que se instalaron en la Unidad Deportiva Vicente Suárez, Unidad Deportiva Acapulco, ubicada en la colonia Progreso, en la Escuela Secundaria Federal número 1, y en el Zócalo y que estarán hasta el domingo 7 de enero había pocas personas.
Los damnificados que quedaron rezagadas llegaban con sus documentos en original y copia para cobrar su apoyo, unos iban por el segundo pago del apoyo. En un comunicado de prensa de la Secretaría de Bienestar, se informó que para el apoyo de limpieza las personas deben llevar talón de censo original, identificación, CURP y comprobante de domicilio.
Para el apoyo para reconstrucción de primera exhibición, es el talón del cobro de apoyo de limpieza original, identificación oficial con fotografía, original y copia, CURP y comprobante de domicilio.
En el caso del segundo pago tienen que llevar plan de trabajo, avance de la reconstrucción de vivienda o local, documento que acredita la propiedad o posesión del inmueble censado, entre ellas escritura, certificado agrario, cesión de derechos, certificado parcelario, constancia de posesión, contrato de arrendamiento, comodato, compraventa, documento de herencia, juicio sucesorio o cualquier otro que demuestre que se ocupa o habita el inmueble.
La señora Soledad Velázquez es vecina de la colonia Progreso, llegó con sus documentos en mano y dijo: “vine porque no se me ha hecho el pago ni siquiera de los 8 mil pesos de limpieza, entonces me dijeron que espere que hasta que ellos me llamen y no se, esto es incierto para mí, si me vayan a pagar realmente o no nos vayan a dar”.
Recordó que cuando se hizo la entrega del apoyo de los 8 mil pesos para limpieza ella acudió a ese mismo módulo y “me dijeron que no aparezco en el sistema, pero investigué con los muchachos que están atendiendo y me dijeron que sí me iban a pagar del 2 al 7 y es por eso que estoy viniendo hoy, pero me acaban de comentar que no estoy”.
“Tengo el cintillo del censo, pero no me han dado nada, me dicen que me van a llamar, lo hicieron, me pidieron un dato de mi credencial se los di, pero desde entonces no se han comunicado conmigo, nada más me dijeron que me esperara a que me volvieran a hablar y no se si me vayan a pagar, la verdad no sé”, dijo la vecina de la colonia Progreso.
Abundó que ignora por qué no le han dado los apoyos, si se debió a que la persona que la censo anotó mal sus datos, y que por esa razón no le han dado sus apoyos, a pesar de que el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, haya dicho que todos los censados serán apoyados.
Otro de los afectados, Benjamín Olea, dijo que le dieron el apoyo de los 8 mil pesos de limpieza y el cintillo para cobrar los enseres domésticos, pero ya no apareció en el sistema para cobrar el apoyo para la reconstrucción y eso que su local que tiene en la calle Feliciano Radilla, del Mercado Central y su casa resultaron dañados.
“Me dieron nada más los 8 mil pesos del pago de limpieza, pero no el de reconstrucción y sí lo necesito porque traigo fotos de los daños de mi negocio y los que tuve en la vivienda en el Barrio de la Fábrica, pero no me han dado ningún apoyo”, declaró.
La primera señora y el segundo dijeron que van a volver hasta que les resuelvan, y es que dijeron que el presidente de la República dijo que a todos los afectados se les iba a apoyar.