Panorámica del aún devastado Club de Yates desde la avenida Gran Vía Tropical Foto: Ramón Gracida
Ramón Gracida Gómez
El Club de Yates sigue siendo una zona de desastre luego de 80 días del paso del huracán Otis, por las múltiples embarcaciones de grandes dimensiones que ahí siguen hundidas o varadas.
En un recorrido realizado este viernes, por esta parte de Acapulco, se observaron también los yates arrumbados en playa Honda y ningún movimiento de grúas con la capacidad para mover este tipo de embarcaciones.
Familiares de marineros desaparecidos han insistido a las autoridades en que busquen los restos humanos en las embarcaciones encalladas en el Club de Yates y la Marina Acapulco, que se ubica en la misma zona y también resultó afectada por los vientos de 300 kilómetros por hora y la lluvia intensa de la madrugada del 25 de octubre.
Durante la conferencia de este miércoles, el titular de la Secretaría de Marina (Semar), José Rafael Ojeda, expuso que hasta esa fecha se recuperaron 95 embarcaciones, 74 dentro de la bahía y 21 en Puerto Marqués.
Estas cifras se suman al total de 458 embarcaciones extraviadas tras el paso del huracán Otis, de acuerdo con el secretario Ojeda, de las cuales 15 están documentadas con personas desaparecidas y 11 ya han sido localizadas.
Indicó que son 24 las personas desaparecidas en el mar, una cifra diferente a la que proporcionó el vicefiscal de Investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE), Gabriel Alejandro Hernández Mendoza, quien mencionó 27 en una entrevista que concedió a El Sur el 28 de diciembre.
Este viernes se cumplieron 80 días del impacto del huracán Otis y el Club de Yates aún da la imagen de una devastación importante, por los yates que quedaron hundidos y que no han sido rescatados.
Desde un punto de la avenida Gran Vía Tropical, se pudo constatar que embarcaciones de grandes dimensiones y que cuestan millones de pesos están sumergidas. Algunas de ellas no tan abajo, por lo que se pueden distinguir en el agua.
Otros yates afectados sólo son identificados porque la proa, la parte delantera de la embarcación, que es un pico, flota en el mar y el resto del yate está debajo, lo que aumenta la percepción de catástrofe.
Al recorrer la vista hacia la playa Manzanillo se pueden ver las múltiples embarcaciones de grandes proporciones que siguen varadas, algunas entre piedras, otras en las pequeñas playas de la zona y unas más afuera de la Marina Acapulco, donde nunca han permitido la entrada a reporteros, para tener una postura de los encargados y cuya puerta que da a la avenida Costera estaba cerrada en la tarde.
De la misma forma, playa Honda también es un cementerio de yates de lujo, varados en la arena, algunos encima de otros. No parece que haya un avance en el remolcado de éstos, porque en recorridos anteriores se ha constatado la misma falta de actividad.
Además de la urgencia para descartar si los cuerpos de marineros desaparecidos están ahí, ambientalistas de Acapulco también han apremiado a las autoridades a remover las embarcaciones, por la contaminación de los motores, y en general, por la presencia de los restos de estos barcos hundidos en el mar.
Madres de los 43 normalistas desaparecidos en 2014 en Iguala preparan el escenario para la conferencia de prensa en el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro en la Ciudad de México Foto:?Cuartoscuro
Juan Luis Altamirano Uruñuela
Ciudad de México
El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, afirmó que la investigación sobre la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, fue enredada de “manera deliberada” para no esclarecer el caso y rechazó su petición de que integrantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la CIDH regresen a México a revisar los expedientes militares que su gobierno puso a disposición de los familiares de los normalistas.
“Tenemos el compromiso de continuar con la investigación, estoy pendiente atendiendo el asunto. Estamos avanzando, no está fácil porque lo enredaron de manera deliberada para que no se conociera la verdad”, aseguró.
Durante la conferencia de prensa matutina de este jueves, al presidente se le preguntó sobre la supuesta liberación de Pablo Vega Cuevas, El Transformer, señalado como líder de Guerreros Unidos en Chicago y presunto participante de la desaparición de los 43.
López Obrador añadió que los casos se deben revisar ya que no le generan “nada, nada, nada de confianza” diversos organismos defensores de derechos humanos, concretamente la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la Organización de Estados Americanos (OEA) y el senador Emilio Álvarez Icaza.
Dijo que los familiares no requieren de representantes de organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ya que pueden recurrir a otras instituciones.
Sin señalar a un actor en particular, López Obrador dijo que hay quienes pretenden que no se avance en las indagatorias del caso.
“No tenemos nada que esconder, pero parece que no quieren que se avance”, afirmó.
–¿Quiénes?, se le preguntó.
–Pues los que han manejado esto y a lo mejor también gentes del extranjero.
Agregó: “No tengo confianza porque tengo pruebas. Dejaron en libertad a quienes habían participado en la desaparición de los jóvenes, promoviendo juicios donde se argumentaba que se había torturado a detenidos y resulta que por esa sentencia dejaron en libertad a quienes habían participado en la desaparición de los jóvenes y tengo pruebas, tan sencillo como decir que quienes participaron y luego fueron liberados supuestamente por ser torturados, terminaron como testigos protegidos diciendo ‘sí participé’”.
Agregó que hubo organismos que cuando dieron esa resolución “se festejó”. De igual forma mencionó que tampoco le tiene confianza al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), debido a que le reclamaron cuando se dio la detención del ex procurador Jesús Murillo Karam, presunto autor intelectual de la denominada Verdad Histórica.
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“Ya no les tengo confianza a los del GIEI porque cuando nosotros actuamos, a mí me consta, y di la instrucción de que se fuera al fondo sin impunidad y se echa a andar el proceso para conseguir la orden de aprehensión contra el (ex) procurador, que era el responsable y él mismo se asumió a sí de la llamada Verdad Histórica y cuando se detiene, en vez de verlo como un hecho positivo, porque además decían que los militares, dos generales en la cárcel, en vez de todo eso, me reclaman”, dijo.
Añadió que una integrante del GIEI le señaló que se tuvo esperar nueve meses para la detención, a lo que dijo: “entonces: ¿qué quieren, qué buscan? ¿Que nunca sepamos nada, que no se detenga a nadie, qué me tengan a mí como rehén?”.
También critica a padres de los 43
Mencionó que en la última reunión, los padres y sus representantes legales pidieron al enviado gubernamental que el presidente no mencionara la resolución que dejó en libertad a supuestos responsables, a lo que reiteró que no participará en un pacto de silencio.
“Y lo digo aquí porque en la última reunión que tuvieron todos le pidieron al representante de nosotros, que le dije que les informara de esto, todos le dijeron que ya no querían que yo hablara de esto en la mañana. Y ofrezco disculpas, pero yo no me puedo quedar callado, es como si yo participara en el pacto de silencio. La verdad es la que nos va a hacer libres”.
De igual forma declaró que “no tenemos nada que esconder, pero parece que no quiere se avance” y añadió que instruyó al secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, para entregar toda la información solicitada por los padres y sus representantes al Ejército.
“Yo di instrucciones al secretario de la Defensa de que entregaron toda la información y se entregó y gracias a esa información se logró avanzar en la investigación. Pero de repente aparece que hacían falta unos folios y que necesitaban esos folios. Le pido al secretario de la Defensa que se entregue todo, pues no están los folios que ellos están pidiendo y les digo ‘no están los folios’”, puntualizó.
Ante la ausencia de la información solicitada, el presidente entabló comunicación con la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, quien mandó las grabaciones restantes. López Obrador indicó que las grabaciones en cuestión son numeradas: “imaginemos, uno, dos, pero del dos pasa al cinco y luego seis, siete y pasa al nueve”.
Por la falta de secuencia en la numeración, se hizo la solicitud de las grabaciones restantes, que el presidente indicó que por medio de un escrito le notificaron que ya no había más.
“Lo mismo pasa con los expedientes de la Secretaría de la Defensa, pues ya no están o tratan de otros asuntos y ellos dicen ‘no, sí están’, ‘pues no están’, ‘ah, entonces por qué no nos permite ingresar al archivo’. ‘Claro, sí, ingresen al archivo pero ya, porque se nos va el tiempo y nosotros necesitamos avanzar’”, recordó.
Debido a que los padres y sus representantes buscaban que el GIEI acompañara para la revisión de los archivos solicitados, López Obrador planteó que se contraten a expertos en manejo de archivos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), del Instituto Politécnico Nacional (IPN) o de alguna otra universidad pública del país.
“¿Qué no pueden los abogados que los asesoran contratar a expertos en manejo de archivos en la UNAM, en el Politécnico, en cualquier universidad pública, cualquier instituto, colegio de México o gentes, ahí con ustedes? Si, o sea ya. Y nosotros ayudamos para que se les pague. No les proponemos, les damos los recursos para que ellos los contraten, a quien quieran”, declaró.
Integrantes del Colectivo Memoria Verdad y Justicia durante su exposición fotográfica en el Zócalo Foto: Aurora Harrison
Aurora Harrison
La representante del Colectivo Memoria, Verdad y Justicia, Socorro Gil Guzmán, declaró que las más de 40 familiares de las madres buscadoras de la organización no aparecen en el registro de personas desaparecidas que fue presentado por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, a quien le pidió que dé cifras reales.
El sábado los integrantes del colectivo hicieron la 21 exposición fotográfica, primera de este año, se llevó a cabo en el kiosco del Zócalo de Acapulco, ahí se hizo un recuento de todas las acciones que llevaron a cabo el año 2023 para concientizar a la sociedad sobre las desapariciones de personas, las cuales indicaron “no son hechos aislados”.
Gil Guzmán, madre de Jonathan Guadalupe Romero Gil, detenido y desaparecido por policías municipales el 5 de diciembre del 2018, declaró que en el censo que hizo el gobierno federal de personas desaparecidas, “para mí no se ha concluido, porque a mí no me han censado, a nadie del colectivo somos más de 40 familias y ninguna ha sido censada”.
“Algunas compañeras conocidas dicen que ya entraron, buscaron a mi hijo y que no aparece en la lista, muchas compañeras alegan que sus hijos han sido desaparecidos por segunda ocasión, ahora por el censo que mando a hacer el presidente de la República”, denunció la madre buscadora que pidió “no desaparecer a nuestros hijos y que den cifras reales”.
Explicó que ella no ha podido entrar a la plataforma por fallas en el Internet, que prevalecen desde el impacto del huracán Otis¨ “no puedo decir si es cierto o no es mentira, pero muchas compañeras aseguran que sus hijos no están apareciendo en las listas del registro de la base de datos”.
Solicitó al presidente de la República “que sea realista con las cifras, que no esté diciendo mentiras, que no sea un mentiroso porque está mintiendo, yo estuve presente en el movimiento que se hizo el 18 de diciembre, estuvimos en la conferencia mañanera y mandaron policías antimotines a no dejarnos pasar, ni siquiera nos dejaron acercar para nada y nos mandaron muchos antimotines; nos trataron como delincuentes”.
Por otra parte, sobre los capitanes y marineros del sector náutico que están desaparecidos desde el impacto del huracán Otis, Gil Guzmán dijo que las autoridades no deben de dejar de buscar en el mar o fuera; deben seguir con las búsquedas.
“No debemos perder las esperanzas de encontrarlos, y creo que todos deben de tener una carpeta de investigación, creo que sí todos deben de tener, todos los desaparecidos tienen el derecho de ser buscados, ese es un derecho principal, creo que se debe exigir a las autoridades que se les siga buscando”, puntualizó la madre buscadora.
En su actividad en el Zócalo, en su mayoría las integrantes del colectivo leyeron un comunicado de prensa donde se enumeran las acciones que hicieron durante el año pasado entre ellas las búsquedas, las exposiciones fotográficas, la develación del muro de la memoria.
Antes el representante de la Asociación de Familiares de Detenidos, Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos, Julio Mata Montiel, recordó que en Guerrero se tienen más de 600 personas desaparecidas desde la época denominada como guerra sucia y son más de 100 mil desapariciones en México, a pesar de que se “quieran maquillar las cifras, son más de 100 mil las personas desaparecidas”.
El vicefiscal de Investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE), Gabriel Alejandro Hernández Mendoza, en entrevista con El Sur en las instalaciones en Acapulco de la institución encargada de procurar justicia Foto: Ramón Gracida Gómez
Ramón Gracida Gómez
El vicefiscal de Investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE), Gabriel Alejandro Hernández Mendoza, indicó en entrevista con El Sur que después de dos meses del paso del huracán Otis lo “más probable” es que los cuerpos de las personas desaparecidas en el mar hayan sido devorados por animales.
Aseguró que se van agotar todos los pun-tos de búsqueda, pero la FGE no se puede comprometer a encontrar a todos los ma-rineros porque no está diseñada para esa tarea y su obligación es perseguir e investigar el delito y este caso “fue un fenómeno natural”.
Informó que la búsqueda en tierra de cinco personas, tres de la colonia Nueva Era, una de la 20 de Noviembre y otra de El Pedregoso, fue suspendida ante la falta de resultados y continúa en el mar, a donde los peritos concluyeron que fueron arrastradas, por lo que las 32 personas no localizadas oficialmente son buscadas en agua.
El vicefiscal mencionó que a pesar de las pruebas genéticas, aún no han sido identificados seis cuerpos de un total de 52 muertos contabilizados, y corresponden a personas que fallecieron en diversos puntos en tierra y fueron localizadas en fechas “muy recientes” al paso de Otis; los restos siguen en el Servicio Médico Forense (Semefo).
En cuanto a la cifra de 24 personas desaparecidas en el mar que dio la Semar en la conferencia matutina del 20 de diciembre, y de las cuales 17 ya habrían sido localizadas, Hernández Mendoza dijo que “la cifra oficial sigue siendo 32 personas desaparecidas”.
En una oficina de la FGE en Acapulco, el vicefiscal precisó ayer que de éstas, 27 están en el mar y cinco en tierra, pero las búsquedas de estas últimas cinco “ya fueron suspendidas en virtud de no haber localizado a las personas en los puntos de búsqueda que teníamos”.
Después de 52 días ininterrumpidos de búsquedas, la FGE concluyó que el alud que sepultó a estas personas también “los arrastró hasta el mar, entonces ahorita la búsqueda se va a continuar en mar”, expuso.
Dijo que la búsqueda en mar comenzó inmediatamente después de la suspensión en tierra, “nosotros no hemos dejado de buscar a las personas, en uno u otro lugar” y afirmó que la Fiscalía Especializada en Búsqueda de Personas y Desaparición Forzada de Personas les notificó a los familiares de esta decisión.
Agregó que la búsqueda de estas cinco personas se realiza “en el punto donde desembocó ese alud de tierra, es el primer punto; también tenemos que entender que la propia corriente o la marea puede ir llevando escombros, restos humanos”.
Se le cuestionó que la colonia 20 de Noviembre está lejos del mar y el vicefiscal precisó que ahí “se hizo una búsqueda alrededor de 3 kilómetros lineales de donde iba el alud; insisto, se utilizaron maquinaria pesada, georadares de nueva generación que son los que nos permitían tener un panorama del subsuelo mucho más claro”.
Además, se suspendió la búsqueda también porque Protección Civil advirtió que “podía haber nuevos deslaves que pudieran comprometer la vida de las personas que estaban buscando”, comentó.
En cuanto a la búsqueda de las personas desaparecidas en el mar, destacó que todos los días parte una trilogía de la FGE, en compañía de la Marina, a realizar búsquedas en muchos puntos, uno de ellos es la isla de La Roqueta, otro es Punta Bruja, donde se encontró un “esqueleto completo”, que corresponde al capitán de la embarcación Vida, Mauricio Adrián Bibiano Ochoa; y otros lugares “a lo largo y ancho de la costa de Acapulco”.
Se le preguntó por qué no se ha buscado en las embarcaciones ancladas de la Marina Acapulco si dos cuerpos de marineros fueron localizados ahí, –el capitán del Acarey, Felipe Castro, y el marinero del yate Sir Lady, José Ángel Murga–, y si el motivo es que las aseguradoras aún están en proceso de revisión.
El vicefiscal Hernández Mendoza contestó que no se ha buscado en las embarcaciones ancladas “por la peligrosidad que tiene el realizar una búsqueda ahí, es decir, éstas pueden colapsar, son sujetas de que se puedan mover y queden prensados personas”.
Aseguró que las aseguradoras no les han impedido buscar y “sinceramente una prohibición de una aseguradora para una auto-ridad no es nada”, aseveró, pero se necesitan “grúas con características específicas que puedan mover o sostener las embarcaciones y poder estar buscando con mayor seguridad”, y éstas fueron solicitadas por la Semar.
Expuso: “la Fiscalía está coadyuvando en la búsqueda; aquí hay que aclarar que la obligación constitucional que tiene la Fiscalía es la persecución del delito, solamente es pro-curación de justicia, y en este caso las personas desaparecidas por Otis no tienen que ver con un delito, fue por un fenómeno natural”.
Sobre la posibilidad de citar a los dueños de los yates, insistió en que, desde su perspectiva, no hay delito, existe “una responsabilidad laboral, vamos, pero es una vía completamente distinta a la vía penal”.
La FGE “se ha solidarizado”, indicó el vicefiscal, y “ha puesto todas las herramientas que tiene a su disposición, tanto humanas como tecnológicas para buscar a las personas desaparecidas”. Pero las autoridades que deben intervenir son la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP), la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), Protección Civil estatal y su par federal, indicó.
“Sí es complicado o es en algún momento molesto que se le exija a la Fiscalía que realice actividades que no son su obligación porque nosotros, si ustedes leen el artículo 19 constitucional y el artículo 21 constitucional, la única obligación que tiene la Fiscalía es perseguir e investigar el delito”, aseveró.
Continuó: “la Fiscalía no está diseñada para realizar búsquedas en mar, la Fiscalía, insisto, no tiene la infraestructura para hacer búsquedas en el mar, nosotros nos apegamos al calendario que da la Secretaría de Marina, a los puntos que da la Secretaría de Marina, y nos apoyamos por supuesto en las herramientas que ellos tienen, ellos tienen ecosondas, Fiscalía no tiene ecosondas”.
El vicefiscal de Investigación, que tiene a su cargo peritos, MP y policías ministeriales, contó que desde el 25 de octubre más de 100 agentes de otras regiones fueron destinados a Acapulco, donde “todo el personal, tanto operativo como administrativo en la Fiscalía Regional de Acapulco, fueron damnificados”.
Hernández Mendoza dijo que “esta Fiscalía se compromete a continuar con las búsquedas en mar y en tierra si hubiese la necesidad aún hasta encontrar o descartar que el cuerpo de su familiar esté en algún punto”.
–¿La Fiscalía se compromete a no parar la búsqueda hasta encontrar a las 32 personas?
–Es muy complicado decirte que vamos a encontrarlas o no vamos a encontrarlas, lamentablemente, y es algo que muy pocas personas han querido decir, la fauna que existe tanto en costa como en mar suele devorar los cuerpos; los cuerpos flotan, pero las osamentas ya no, es muy difícil poder encontrar una osamenta en mar.
“¿Por qué? Porque bueno ésta se va al fondo del mar y la propia marea va arrastrando y moviendo el sedimento marino, es por eso que es muy complicado poderles dar una certeza a las familias sobre el encontrar o no encontrar a sus familiares”, agregó.
Insistió en van agotar todos los puntos de búsqueda, “pero no me puedo comprometer a decirles que los voy a encontrar, el mar es muy grande y los recursos de las instituciones que estamos participando son finitos; no podemos destinar perma-nentemente operativos de búsquedas, porque hay otras acciones que nos demandan también nuestra atención”.
Dijo que “el índice delictivo en Acapulco afortunadamente ha bajado en estos últimos meses, pero en todo el estado se mantiene de alguna manera uniforme y no puedo tener concentrado a mi personal aquí en Acapulco porque es darle la oportunidad a la delincuencia en las demás regiones”.
El vicefiscal de Investigación se comprometió “a continuar con las búsquedas hasta en tanto Marina continúe con ellas, a destinar un equipo, una trilogía ministerial conformada por peritos, Ministerio Público y Policía de Investigación que coadyuve, pero entiendan que la Fiscalía no puede por sí sola salir a una búsqueda de mar porque no tenemos ese tipo de vehículos ni ese tipo de equipamiento para poder navegar en el mar”.
–Entonces, ¿una de sus hipótesis es que los cuerpos ya fueron devorados por animales?
–Después de dos meses, es lo más probable.
El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que al adentrarse en las investigaciones sobre la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, encontró “cosas raras” y las atribuyó a la actuación en el caso del prestigioso Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh)
“Con lo de la desaparición de los jóvenes de Ayotzinapa, me metí a ver todo, me estoy metiendo a ver todo. Declaraciones de detenidos, los torturados y todo. Y me estoy encontrando cosas raras, muy raras, o sea, porque está enmarañado todo el asunto”, dijo ayer el presidente en su conferencia de prensa matutina.
“Se habló del pacto de silencio, pero hay más que eso, con el propósito de que no se conocieran los hechos, eso es lo que yo supongo, que no se lograra nunca conocer la verdad con el propósito de dañar al Estado mexicano, de socavar a instituciones, es mi hipótesis”, añadió.
Aseguró que el Centro Prodh, se ha ido “echando a perder”, y agregó que no entendió los motivos por los que no intervino de forma activa para exigir que se abriera un proceso judicial contra quienes participaron en la creación de la llamada “verdad histórica, concretamente del ex procurador Jesús Murillo Karam.
“¿Cómo es que los del Prodh, que son defensores de los derechos humanos y además están asesorando a los padres (de los 43), no exigían o no pedían, sobre todo sus abogados, que se castigara a quienes inventaron la llamada verdad histórica?”, preguntó.
Afirmó que “lo que más me llamó la atención es que cuando tomamos la decisión, porque hay elementos de que son responsables y se toma la decisión, de que se soliciten las órdenes de aprehensión y se detiene a estos personajes del más alto nivel, incluso a militares, los defensores de derechos humanos, los abogados, en vez de reconocerlo, me reclaman que se habían hecho mal las cosas”.
Recordó el caso de detenidos que alegaron que fueron torturados para sacarles una declaración a modo sobre los hechos y posteriormente fueron protegidos por defensores de derechos humanos cuando había evidencia de su participación, y después fueran dejados en libertad.
“Por un lado defienden a las víctimas, pero por el otro lado, participan para dar la libertad a los que argumentan con elementos o no de que fueron torturados y eso lleva a que los dejen libres. ¿Por qué me entero de esto? Porque tengo las pruebas de que los que supuestamente habían denunciado que habían sido víctimas de tortura después declaran, como testigos protegidos libres, de que sí habían participado” en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en Iguala.
Acusa a Álvarez Icaza y a la CIDH de la liberación de involucrados
Aseguró que los abogados que hicieron las gestiones para la liberación de supuestos involucrados están relacionados con el senador Emilio Álvarez Icaza, a quien volvió a calificar de “farsante”, y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Desde la zona de reporteros, se le preguntó directamente si el abogado Vidulfo Rosales se encontraba entre los asesores en cuestión.
“No, no, no me quiero meter a ese tipo de cosas, lo que quiero es que los padres sepan, porque los padres no saben esto que les estoy diciendo. O sea, los padres no saben que la sentencia que dejó libres a quienes participaron, porque eso sí lo puedo probar, en la desaparición de los jóvenes, al menos algunos de los que participaron tuvo que ver con un trabajo jurídico que hicieron defensores de los derechos humanos, que también supuestamente los están asesorando a ellos”, respondió.
De igual forma se le preguntó sobre los avances en las investigaciones contra el ex fiscal especial del caso, Omar Gómez Trejo, y respondió que no quieren meterse en esas investigaciones “porque se van a convertir en víctimas y que ya los estamos persiguiendo. No, no, no, para nada, lo que queremos es conocer la verdad, o sea, a ver, porque lo que está de por medio es encontrar a los jóvenes y es un compromiso que hice con los padres. Y además, a todos nos conviene, es un asunto de interés nacional”.
El presidente aseguró que mantiene comunicación con los padres y adelantó que este viernes sostendrán una reunión con el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Arturo Medina.
Familiares de capitanes y marineros siguen con sus brigadas de búsqueda. Unos se concentran en el malecón y otros pegaron fichas con las fotografías y características de los desaparecidos en postes del zócalo.
Este martes, en una visita a la Marina de Acapulco, ubicada en avenida Costera, en el fraccionamiento Las Playas, trabajadores dijeron que son nueve los compañeros que están desaparecidos, aunque no proporcionaron los nombres.
“Son varios los que están desaparecidos”, dijo el trabajador y mencionó que esos datos lo manejan “los jefes”, que a ellos no le dan esa información, pero entre los mismos compañeros el comentario es que “son varios”.
En el malecón están las tías, primos y conocidos del capitán del yate privado Vida, el joven Mauricio Adrián Bibiano Ochoa, que lleva 21 días desaparecido.
María Azucena Ochoa Santiago es tía del muchacho y dijo que a su sobrino lo siguen buscando, porque las autoridades de la Secretaría de Marina “no hacen nada, ninguno hace nada”.
“Nosotros, por nuestra cuenta, estamos buscando desde el otro día del huracán”, dijo la tía, quien mencionó que las autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE) los han citado, pero nada más para hacerles preguntas y no les dicen nada de la búsqueda.
Agregó que a los compañeros de su sobrino sí los encontraron con vida y que uno de ellos les platicó que cuando fue el huracán, Mauricio estaba al mando de la embarcación y después lo perdieron de vista, que ya no supieron de él.
Los desaparecidos del Lito
En los postes del malecón y el Zócalo están las fotografías de tres tripulantes de la embarcación Lito, que también están desaparecidos. Entre ellos, una joven de nombre Abigail Andrade Rodríguez, que trabajaba como hostess.
En las fotografías de búsqueda de Ulises Díaz Salgado, capitán del yate Litos, y de Fernando Parra, quien también trabajaba en la misma embarcación, se menciona que sus familiares no saben nada de su paradero y siguen buscándolos.
Aunque no hay fotografía, pero también están desaparecidos los tres tripulantes de la embarcación Tourbillón. Se trata del capitán Leonardo Leiro, los marineros Marco Antonio Cipriano y Alex David.
El lunes los familiares se manifestaron en el malecón, para exigir a las autoridades que sigan buscándolos.
Familiares del capitán Leonardo Leiro y del marino Alex David Pérez del yate privado Tourbillón, quienes se encuentran desaparecidos desde el huracán Otis, exigen a las autoridades realicen la búsqueda de sus familiares Foto: Aurora Harrison
Aurora Harrison
Familiares de Leonardo Leiro Cabañas, capitán del yate privado Tourbillón, y de Alex David Pérez, marinero de la misma embarcación, exigieron a las autoridades que les ayuden a buscarlos, pues llevan 20 días desaparecidos desde el impacto del huracán Otis.
Este lunes, una decena de personas se concentraron en el malecón frente al zócalo, para exigir a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y a la alcaldesa Abelina López Rodríguez que les ayuden en la búsqueda de sus familiares.
“Mi papá está desaparecido ya tiene 20 días que pasó el huracán Otis y no tenemos respuesta del gobierno. Sobre todo, pedirle a la gobernadora y a la presidenta, porque no han dado señas de que estén con nosotros, apoyándonos”, dijo Erick Leonardo, hijo del capitán del yate.
Abundó que su papá, de 61 años, y otros dos marineros Marco Antonio Cipriano y Alex David Pérez, están desaparecidos.
Consideró que si la búsqueda de los capitanes y marineros desaparecidos se hubiera hecho al siguiente día del huracán, por parte de la Secretaría de Marina, habría menos desaparecidos y se hubieran rescatado a más personas.
Recordó que hace una semana acudieron a su casa agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE), pero “nada más a tomar datos. Yo he ido a la Marina, porque también soy marinero de la Marina de Acapulco, pero una búsqueda como se tiene que hacer no la hay”.
“Nosotros queremos que busquen a las personas, no nada más a mi familiar, sino a todos los que están desaparecidos, porque no sabemos cuántos son y que hablen con la verdad, que digan la cantidad exacta y el número de personas que fallecieron, porque tengo muchos amigos de la Marina que los encontraron muertos”, mencionó.
Además, solicitó el apoyo de los dueños de los yates, porque explicó que en el caso de su papá, estuvo en comunicación con la familia hace 15 días, pero actualmente no han recibido ninguna llamada y son tres patrones que deberían estar al pendiente, porque “ellos supieron la magnitud del huracán y no fueron para decir: ‘abandonen la embarcación’”.
Contó que él también trabaja en un yate y su patrón le dijo: “Vamos a sacar el barco, amárralo y ahí déjalo”. Por eso es que pide el apoyo de los dueños, porque tiene fe en que su papá salió por la Barra de Potosí o por algún lugar de la costa.
La mamá de Alex David, de 26 años, Yadira Rivera dijo que su hijo también está desaparecido y pidió a la Marina que se refuerce la búsqueda para encontrar a su hijo.
“Las autoridades, puro que no saben nada y vamos diario, y no nos dan ninguna respuesta a nuestra petición. En el Servicio Médico Forense también no dan nada de información, ni en los hospitales”, dijo la mamá del joven marinero, que tenía una semana se haber entrado a trabajar en ese yate.
Agregó que también ha ido hasta los hospitales de Ciudad de México a buscar a su hijo, porque en los reportes de las autoridades se dijo que a algunos que rescataron, y que estaban lastimados, los trasladaron a esos hospitales.
Este lunes, en el malecón junto al área de los sanitarios públicos y cerca de una tienda de conveniencia, están los familiares del capitán del yate privado Vida, Mauricio Adrián, que también están en espera de tener alguna noticia de su paradero.
El piloto naval del yate Bonanza Omar López es entrevistado por reporteros Foto: Jessica Torres Barrera
Lenin Ocampo Torres
En el mar, los más afectados por la tragedia que dejó el huracán Otis fueron los marineros, que, según sus cálculos, hay más de cien compañeros desaparecidos y mil 200 embarcaciones destruidas o hundidas.
Dentro de la desgracia, también hay historias de supervivencia, de los hombres que lucharon contra el viento y la marea, logrando salir con vida de la tormenta. Otros murieron y muchos, dos semanas después, son buscados por sus familias.
Omar López Dávalos es el piloto de la embarcación Bonanza, se dedica a dar servicio de paseo a los turistas, que con música, comida y bebidas recorren por las noches la bahía de Santa Lucía.
La noche del martes 24 de octubre junto con siete compañeros de su tripulación, le tocó hacer guardia para proteger el barco de acero, que mide más de 30 metros.
Como él, hicieron lo mismo decenas de marineros y capitanes de embarcaciones que se encontraban fondeadas desde el Club de Yates hasta el Malecón, aunque muchos no pudieron resistir a la fuerza del mar y las rachas del viento de más de 300 kilómetros por hora.
Desde las 11 de la noche ya estaba pendiente de la tormenta, sabía de la categoría 5 de Otis, pero jamás se imaginó su fuerza.
“Empezamos a tomar maniobras para evitar que el viento nos tumbara. Conforme fue pasando la noche, se fue poniendo mucho más intenso, entre 12 y una (de la madrugada) se puso demasiado difícil, la verdad. Estuvimos ahí tratando que la embarcación no sufriera daños y salir adelante, pero ya hubo un momento donde pues perdimos toda la visibilidad y no podíamos saber cómo estaban los demás compañeros, alrededor de nosotros, como lo que era la embarcación Acarey y otros tipos de yates. No sabíamos nada, era difícil ver más allá de la embarcación”, contó este viernes, afuera de lo que quedó de las oficinas del Bonanza en el Paseo del Pescador.
“Al otro día que nos levantamos, ya no se veían nada (de barcos), estaba todo desierto. Pasamos toda la noche (dentro del mar), ya cuando amanecimos vimos más o menos el panorama actual de lo que había pasado con las embarcaciones”, comentó.
Omar López tiene 29 años y está graduado como piloto naval en la Escuela Naval de Veracruz. Como piloto, esta fue su primera experiencia de conocer el poder del mar. La madrugada del 25 de octubre sus compañeros y él sólo escuchaban los gritos de “¡socorro!” y “¡auxilio!” de sus vecinos de embarcaciones destruidas y hundidas por Otis.
“Esa noche, ya cuando iba casi terminando (la tormenta), se escuchaban muchos gritos de auxilio. Pero no se veía nada y no podíamos acercarnos a esas personas para rescatarlas”, lamentó el piloto del Bonanza.
El joven Omar platicó que cuando tocó tierra el huracán, la embarcación, que tiene capacidad para 300 personas, reparaba y se movía para todos lados, por lo que tenían dificultad de maniobrarlo.
“Llegamos a pensar que podríamos perder el control de embarcación y ahora sí ya no sabíamos qué más podría pasar. No hay un reglamento o algo que diga qué hay que hacer en esos casos, pero siempre hay que navegar en dirección al viento. Pero en ese momento el viento cambiaba constantemente, como un remolino”, reveló el sobreviviente.
“La verdad no me siento con miedo volver (a navegar), son experiencias que vas tomando y errores que quizás no volveríamos hacer. Como decir: ‘No, si no hay condiciones’. También me siento triste, porque mi compañero de Acarey no pudo salvarse” finalizó Omar López.
El Bonanza no sufrió daños considerables, sólo tiene algunos golpes y raspaduras. Según sus propietarios, en diciembre volverá a navegar por la bahía de Acapulco.
Más de cien desaparecidos
Vicente Herrera tiene 60 años, es capitán y cuidaba el yate Rose Mary. Su historia ya dio vuelta al mundo. Perdió a su hijo Marcelino y busca dentro del mar a su esposa María Delgado, a su hijo Luis y su nieto Luis Alberto, que lo acompañaban en la embarcación a su cargo y que fue hundida por el huracán Otis.
Desde el segundo día del impacto, se reúne con familiares de más desaparecidos en la Rotonda de los Hombres Ilustres, en el Paseo del Pescador, donde esperan respuestas de las autoridades para dar con el paradero de los marineros, de los que desde hace dos semanas no saben nada.
“Estamos buscando, fácil, a unos 150. Entre marineros y capitanes, compañeros míos que los conozco al cien por ciento”, reveló el capitán, que tiene 28 años de experiencia en el mar.
“Se hundieron mil 200 embarcaciones, del Club de Yates, Marina Acapulco, Santa Lucía, de la Marina Majagua, de Puerto Marqués. En la Base están muchos barcos encaramados entre las piedras”, señaló.
Vicente Herrera logró sobrevivir, después de que su embarcación se hundió con toda su familia. Su hijo Marcelino fue encontrado sin vida dos días después de la tormenta, él estaba a cargo del yate La Orca y fue sumergido por el Acarey que quedó destruido.
“Las autoridades no han hecho las búsquedas. Sólo adán aquí nada más dando vueltas, ahí están parados esos dos barcos (de la Marina), solamente, sin hacer nada. Nosotros hemos contratado buzos particulares, que nos han cobrado 15 mil pesos por dos días de búsqueda. Lo que más nos duele es que no tenemos ningún apoyo (de las autoridades) y aquí estamos diario para saber noticias de mi familia”, reclamó Vicente Herrera.
Algo esconden
En la rotonda también se encuentran los familiares de Luis Castro, capitán del Acarey, que se encuentra desaparecido junto con su ayudante, al que sólo conocen con el nombre de Felipe. Este viernes por la mañana se dirigieron en lancha hasta la isla La Roqueta, para buscarlos, pero la Marina no los dejó pasar.
“Se nos hizo raro, según ellos estaban limpiando, que porque había muchos troncos (en el mar). Pero sentimos que algo esconden”, dijo uno de sus hijos, quien omitió su nombre.
“Nosotros sentimos que cuando comiencen a levantar todos los yates que están abolados (en el Club de Yates), debajo de ellos van a salir muchos cuerpos. Pero pareciera que las autoridades no quieren, como que no les conviene”, vaticinó el joven.
Su padre tiene 58 años y cuando comenzaba el oleaje lo llamaron para hacer la guardia. El barco quedó amarrado y la fuerza de las olas lo partió, porque era de fibra de vidrió. Al Acarey tampoco lo encuentran.
Un poder sobrehumano
Rey Organis tiene 45 años y también sobrevivió al paso de Otis, defendiendo su embarcación del embate de las olas del mar.
“Nunca habíamos imaginado todo esto. Por muy buena que fuera la embarcación, se hundieron todas. Era un poder sobrehumano contra nosotros”, explicó el también capitán.
“Somos trabajadores marinos. Es como un orgullo, de aquí mantengo a mi familia, he aguantado varios embates de la naturaleza, pero ninguno como este”.
Rey tiene 25 años de capitán y ocho de marinero. Para salvarse tuvo que flotar con un chaleco salvavidas y esperar que parara la tormenta, para vivir y contarla.
“A los capitanes no nos obligan a estar en los barcos, pero nosotros lo hacemos porque es una tradición. Es un orgullo defender la embarcación, lamentablemente, hoy muchos compañeros se nos fueron”, finalizó diciendo el capitán Organis.
De manera oficial, sólo se han encontrado tres cuerpos en la zona de las embarcaciones, donde desde hace dos semanas se ven buzos y grúas que sacan los restos de los yates y lanchas. Los familiares amagan con continuar sus protestas, para exigir la búsqueda real de sus marineros.
David Marmolejo, capitán del yate Silver Lobo relató cómo sobrevivió en su embarcación la fuerza del huracán Otis Foto: Carlos Carbajal
Aurora Harrison
David Marmolejo es capitán de la embarcación Silver Lobo, y el martes que impacto el huracán Otis en Acapulco, se encontraba en el barco con su hijo. Contó que más que un huracán se sintió como un tornado y que nunca les avisaron que sería de esa intensidad.
La embarcación se encontraba resguardada en el mar, frente a la Base Naval, junto a otras que también resultaron afectadas por los fuertes vientos y el oleaje elevado, que provocó que varios de sus compañeros se ahogaran. Reprocha que el gobierno no esté buscando a sus compañeros.
“Se decía que venía un huracán categoría 1, nunca nos dijeron que se iba intensificar a categoría 5, pero se sintió como un tornado, porque el aire entro de los cuatro puntos”, platicó este jueves en el Malecón, dónde se reunió con otros compañeros para hacer brigadas de búsqueda de sus compañeros que se encuentran desparecidos.
Recordó que el martes, cuando entró Otis, “nos refugiamos 24 embarcaciones en la Base, porque siempre nos cubre el cerro de la Base y Las Brisas, pero me tocó ver cómo empezaban a soltarse los remolcadores. El primer barco que se soltó fue el Mar Azul”.
También el primer compañero que encontraron fue el capitán del Mar Azul, “estamos esperando al compañero Mauricio, de la embarcación Vida”, que todavía no aparece y “no sabemos nada de él”.
“Hay alrededor de unos 30 o 50 compañeros que no encuentran, no se sabe nada de ellos. Hay algunos que están hospitalizados, cortados, con mordidas de tiburón porque algunos los lograron encontrar en Zihuatanejo”, platicó.
Dijo que ese día del huracán iba con su hijo y por él es que se quedaron en la embarcación, la cual resultó con daños en la parte de enfrente. Agregó que será hasta dentro de un mes que autoridades de la Secretaría de Marina Armanda de México van a sacar los barcos que quedaron en esa zona.
“Mi hijo se encuentra bien, nada más con el susto, pero salimos con vida. Nada más pudimos sacar algunas cosas, porque el barco se rompió de adelante, por las olas de seis a ocho metros, y parecía mar adentro ahí donde estábamos. La playa es muy tranquila, pero ese día estuvo horrible”, recordó.
Abundó que lo más feo empezó a sentirse a las 11:20 de la noche del martes, “no me había tocado una catastrofe tan fuerte y ahorita muchos compañeros están desaparecidos, algunos sin vida, y desgraciadamente a algunos compañeros los dejaron dos días en la calle, sin que Semefo los levantará”.
“La (Secretaría de) Marina, como tal, por sus medios, no está saliendo a buscar a nuestros compañeros que están desparecidos. De hecho, tengo videos donde amigos de embarcaciones salieron al mar para buscar a las que se encuentran desaparecidas, porque los marinos no están buscando. Están haciendo labores para sacar su plataforma que quedó en el Malecón”, detalló el capitán de la embarcación.
Mientras platicaba con este medio mostró unos videos de cómo vivió ese día el huracán, las olas pasando por encima de los barcos y cómo fue que el yate Mar Azul se soltó por el oleaje y se dirigió hacia su embarcación y otras que estaban resguardadas.
“Queremos que le den prioridad a la búsqueda de los que están desaparecidos. No que le den prioridad a la Costera, eso puede esperar, con el tiempo lo material se recupera”, dijo Adriana Ochoa Santiago, madre de Mauricio Adrián, capitán de la embaración Vida, que está desaparecido.
Este miércoles por la mañana se encontraba sentada en el Malecón, en compañía de familiares y amigos. Está en espera de noticias por parte de los marinos, del paradero de su hijo, quien desapareció el martes cuando impactó el huracán Otis en la ciudad.
Contó que este martes a 20 millas del Malecón “encontraron a cinco personas vivas y lo que queremos es que con un helicóptero busquen a los demás que están desaparecidos. Porque a muchos los sacó a Pie de la Cuesta y queremos que nos apoyen de esa manera”.
“Nadie nos hace caso ¿a quién le vamos a decir, queremos un helicóptero o embarcaciones para buscar a tres personas, entre ellos mi hijo? Porque son muchísimos desaparecidos, del Bonanza, del Acarey, son seis o siete trabajadores que no encuentran”, platicó.
Incluso descalificó la cifras oficiales que las autoridades han dado de las personas muertas por el huracán, “no es cierto, porque los que anclaron en la Base Naval no encuentran ni el 80 por ciento de los trabajadores”.
“Hasta ayer en la (Secrtearía de) Marina, que nos atendieron de manera amable, nos decían que había algunos inconscientes y por lo menos deben de tener fotos, pero después nos dicen que no tienen inconscientes que están en el hospital de El Quemado y ahí nos dicen que los que están graves no hablan. Cuando pedimos que nos den la oportunidad de entrar, nos dicen que no hay nada, que no tienen ninguno que venga de la playa”, comentó.
Agregó que incluso ya acudió al Servicio Médico Forense, ubicado en El Quemado, y “no nos quieren mostrar los cuerpos y nos hicieron la prueba de la sangre, imagínense ya cuántos días son y es una desesperación”.
“Las autoridades no están buscando como debe ser, yo no quiero ni despensa. Lo que quiero saber es de mi familia, de mi hijo, si se encuentra herido, dónde lo tienen. Nosotros lo estamos buscando en una lancha acuática, compramos diesel porque no hay ningún apoyo del gobierno”, reprochó la madre de Mauricio.
Crítico que la Secretaría de Marina haya mandado maquinaria y marinos para sacar una plataforma que se hundió en el Malecón, y que no los apoyen en la búsqueda de los desaparecidos.
“Eso de ahí ya no se va a mover, es una plataforma que pesa toneladas, ahí tienen buzos buscando a sus compañeros, pero queremos que también nos ayuden a buscar a nuestros familiares”, dijo la madre del capitán.
En el área del Malecón, la Marina tiene dos máquinas, y un equipo de buzos que realizan maniobras para sacar la plataforma que se hundió con algunos de sus compañeros.