Padres de familia y maestros de la primaria Ignacio Manuel Altamirano, ubicada en Tixtla, se reunieron con el gobernador Héctor Astudillo Flores, quien se comprometió a entregar 10 millones de pesos para la reconstrucción de las instalaciones, cuyo deterioro por sus más de 70 años de antigüedad se agravó con los sismos de septiembre pasado.
La reunión se llevó a cabo en Casa Guerrero a las 2 de la tarde, también estuvieron el titular de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), José Luis González de la Vega Otero; el director general del Instituto Guerrerense de la Infraestructura Física Educativa (IGIFE), Jorge Alcocer Navarrete, y el presidente municipal de Tixtla, Hossein Nabor Guillén.
Un padre de familia informó que en la reunión, Astudillo Flores mostró disposición y amabilidad a la comisión que representó a la comunidad del turno matutino, que encabezó el bloqueo de nueve horas en los tres accesos a la cabecera municipal de Tixtla, frente al arco de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, el internado de educación primaria 21, Adolfo Cienfuegos y Camus, y el nuevo libramiento el martes pasado, para exigir la pronta reconstrucción de las instalaciones.
Después de la protesta, los manifestantes lograron concretar la reunión con el gobernador.
Además de escuchar las inconformidades de los padres de familia y maestros de la primaria, debido a la lentitud de la obra y la falta de seriedad de funcionarios del gobierno estatal, antes de las protestas, Astudillo Flores se comprometió a otorgar los recursos necesarios para que la obra se termine con todas las condiciones que necesitan los trabajadores administrativos, docentes y alumnos.
En cuanto a la propuesta del IGIFE de que se solicitara al coordinador de Investigación y Estudios de Postgrado de facultad de Ingeniería, de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Roberto Arroyo Matus, o al ingeniero originario de Tixtla, Sulpicio Sánchez Tizapa, que realizaran un estudio de las instalaciones con el fin de gestionar recursos, esta posibilidad se descartó y la obra se hará con base en el dictamen y proyecto del instituto.
Por último, Astudillo Flores se comprometió a que este jueves a las 9 de la mañana acudirá a la escuela, para dar el banderazo de inicio de la construcción con recursos del gobierno estatal. (Alina Navarrete Fernández / Chilpancingo).
Desde que inició su administración a la fecha, unos 260 maestros y trabajadores administrativos fueron dados de baja definitiva por haber participado en manifestaciones convocadas por la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) y en consecuencia incumplieron con sus labores, informó el titular de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), José Luis González de la Vega Otero.
Consultado luego de la reunión que tuvo con padres de familia y maestros de la primaria Ignacio Manuel Altamirano, ubicada en el centro de la cabecera municipal de Tixtla, al respecto de la situación en el sector debido al inicio de la huelga nacional a la que convocó la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en contra de la reforma educativa y para exigir la reinstalación de las mesas de diálogo con el gobierno federal, González de la Vega Otero dijo que “no quisiera de ninguna manera ni ofenderme ni retar”, pero hay normalidad en las clases y con esto “no quiero decir que se alboroten más”.
Informó que hay movimiento en las oficinas centrales en la capital, las alternas, pero “se han respetado las aulas” y reconoció esa actitud de los cetegistas, aunque no está de acuerdo con su lucha magisterial; precisó que sólo 8 de las 12 mil 300 escuelas de nivel básico en el estado están cerradas, pero por situaciones administrativas que no están relacionadas con la huelga y que ya son atendidas por la SEG.
A pregunta de si habrá sanciones para los maestros y trabajadores administrativos agremiados en la CETEG que acudieron a la Ciudad de México, para participar en las acciones nacionales, contestó “sí las hay, sí hay descuentos, luego por eso nos andan tomando oficinas y luego por eso entran. Sí las hacemos, de hecho yo he estado firmando cada trimestre alrededor de setenta y tantas bajas, o sea no nada más sanción de descuento (salarial), baja definitiva”.
Recordó que el Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y el Gasto Operativo (Fone) ya no lo manejan los gobiernos estatales, “hoy por hoy la educación tiene un gran porcentaje de centralismo, en ese sentido sí los haremos (los descuentos)”. Precisó que a la fecha hay unas 260 bajas definitivas, es decir despidos y los implicados tuvieron la oportunidad de defenderse, pero perdieron ante las instancias correspondientes.
Por otra parte, al respecto de las manifestaciones de padres de familia y maestros para pedir mejores instalaciones y docentes que hacen falta en las escuelas, informó que se reunió el martes en la Ciudad de México con el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Otto Granados Roldán, quien se comprometió a apoyar el sector indígena para el que se otorgarán 50 plazas los profesores de nuevo ingreso, a pesar de que no resulten idóneos en la evaluación correspondiente.
Manifestó que el sector indígena es donde más maestros hacen falta y el caso del preescolar Niños Héroes, de Zitlala, se enviarán los que hacen falta este lunes. Lamentó que lleguen cuando el ciclo escolar está a punto de concluir, pero “lo bueno” es que se quedarán en la escuela para el siguiente ciclo. Añadió que de las lenguas originarias que se hablan en Guerrero, que son ñomndaa, na savi, mepha y náhuatl, hay unas 36 variantes y son pocos los maestros que las dominan, por eso es complicado cubrir los espacios vacantes en las escuelas.
En el caso de las escuelas que fueron dañadas por los sismos de septiembre pasado y que están en proceso de reconstrucción, González de la Vega Otero dijo que a tres meses de que se cumpla un año de esa situación, hay buenos avances y la mayoría de los planteles serán entregados al inicio del ciclo escolar 2018-2019.
Padres de familia y maestros de la primaria Ignacio Manuel Altamirano, ubicada en la cabecera municipal de Tixtla, se reunieron con el titular de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), José Luis González de la Vega Otero, y acordaron una reunión con el gobernador Héctor Astudillo Flores, para discutir sobre la reconstrucción del plantel.
Este martes, padres y maestros de la primaria bloquearon de manera total la carretera federal Chilpancingo-Chilapa, en Tixtla, frente al arco de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, el internado de educación primaria 21 Adolfo Cienfuegos y Camus, y el nuevo libramiento, para exigir una audiencia con Astudillo Flores, debido a que la reconstrucción de las instalaciones, que tienen unos 80 años de antigüedad, está retrasada y no hay avances significativos; además de que los 565 alumnos fueron reubicados en tres sedes alternas y por dos de ellas se paga una renta de cerca de 7 mil pesos mensuales.
Para responder a las demandas de los manifestantes, el subsecretario de Asuntos Políticos, Martín Maldonado del Morán, se comprometió a que funcionarios de la SEG visitarían la obra en la escuela y las sedes en donde fueron reubicados los alumnos de manera temporal, para instalar una mesa de diálogo, por lo que este miércoles González de la Vega Otero; el director general del Instituto Guerrerense de la Infraestructura Física Educativa (IGIFE), Jorge Alcocer Navarrete; el director general de Servicios Educativos, Édgar Martín Parra y Bello, y el presidente municipal de Tixtla, Hossein Nabor Guillén, se reunieron con una comisión.
En la reunión estuvieron la directora de la primaria, Heivit Molina Bello; el presidente del comité de padres de familia, Ofelio Pablo de la Cruz, y otros, mientras que un grupo de padres esperó afuera de la iglesia que se adaptó para atender a los grupos de quinto y sexto año.
La mesa de diálogo se prolongó más de dos horas. En su intervención, el padre de familia Ramiro Zamudio Lara expresó que cuando se informó que se iban a demoler las instalaciones, para construir edificios nuevos, “hubo ilusión pero duró poco”; se quejó de que no se mostró al comité el proyecto de la obra y tampoco contaron con el apoyo de las autoridades para la reubicación temporal de los alumnos.
Señaló que lo que le preocupa a los padres de familia es que “estamos en tiempos de cambio”, debido al proceso electoral, por lo que temen que se abandone la obra. También reprochó que el gobierno federal y las autoridades educativas promueven la reforma educativa como una medida para mejorar la calidad en el sector, pero “si no tenemos instalaciones ¿dónde está la calidad?”. Pidió a los funcionarios que le comuniquen al gobernador su situación, que Astudillo Flores “sepa que nuestra causa es justa, nuestra causa es noble, es por la niñez”.
Nabor Guillén dijo que en los cuatro meses que le quedan como presidente municipal de Tixtla, estará al pendiente de las necesidades de los padres de familia, de la escuela. Reconoció que ha habido mala información sobre la obra y resaltó que las gestiones para la construcción son tan importantes como complejas.
Alcocer Navarrete dijo que cuando hay desconfianza de los padres y maestros hacia el IGIFE en particular, lo que sugiere es que se solicite al coordinador de Investigación y Estudios de Postgrado, de la Unidad Académica de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Roberto Arroyo Matus, o al ingeniero originario de Tixtla, Sulpicio Sánchez Tizapa, que hagan su propio dictamen sobre las instalaciones, debido a que son expertos en la materia y su palabra ha sido determinante para conseguir recursos para las obras.
Los padres y maestros consideraron que sería un retroceso porque el IGIFE ya elaboró un dictamen, así como los planos de la primaria; que en ellos se debe basar la gestión, así como contratar a más trabajadores para la obra. Alcocer Navarrete insistió en que el dictamen elaborado por alguno de los dos ingenieros expertos podría ser útil en las gestiones para obtener más recursos, además de que Arroyo Matus y Sánchez Tizapa no cobran por este tipo de estudios, que duran unos 8 días.
En su intervención, González de la Vega Otero agradeció a los padres y maestros por estar el diálogo, pues “siempre estaremos dispuestos a privilegiar estas reuniones”, aunque sean de manera informal. Expresó que los sismos de septiembre pasado afectaron a las escuelas y es una situación que “nadie pidió”, pero las autoridades atienden las necesidades de los planteles.
Recordó que el Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden) sólo reconoció daños en las escuelas de la región Norte y nueve municipios de la Montaña, que por ello se han hecho gestiones para lograr la reconstrucción de todas las instalaciones, “lo primero es la seguridad de los niños, la tranquilidad y certeza de los padres de familia”.
Los padres y madres que esperaban afuera de las instalaciones comenzaron a gritar “queremos solución” y se quejaron de que la reunión no fue abierta y se prolongó más de lo necesario. (Alina Navarrete Fernández / Tixtla).
Padres de familia y maestros de la primaria Ignacio Manuel Altamirano, ubicada en el centro de esa ciudad, cerraron desde las 6 de la mañana tres entradas en la carretera Chilpancingo-Chilapa, para exigir la reconstrucción de las instalaciones. Los usuarios de transporte público y privado tuvieron que trasbordar para pasar el bloqueo, como en la imagen donde dos hombres cargan a un enfermo de la tercera edad. Cerca, padres y maestros bloquearon la carretera federal Tixtla-Apango para exigir dos docentes que hacen falta en el preescolar indígena Niños Héroes, de Zitlala Foto: Jesús Eduardo Guerrero
Bloquean padres nueve horas las tres entradas a Tixtla; exigen que se acelere la reconstrucción de una primaria
Alina Navarrete Fernández
Tixtla
Padres de familia y maestros de la primaria Ignacio Manuel Altamirano bloquearon la carretera federal Chilpancingo-Chilapa, en Tixtla, frente al arco de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, el internado de educación primaria 21 Adolfo Cienfuegos y Camus, y el nuevo libramiento, durante nueve horas, para exigir la reconstrucción de las instalaciones.
La primaria está ubicada en el centro de la cabecera municipal de Tixtla, las instalaciones tienen unos 80 años de antigüedad y fueron afectadas por los sismos de septiembre pasado, por lo que Protección Civil estatal y el Instituto Guerrerense la Infraestructura Física Educativa (IGIFE) determinaron que el plantel debía ser reconstruido de manera total; sin embargo, la primera de cuatro etapas de la obra tomó once meses, para la construcción de seis de los 21 salones de clases que requiere la escuela, además de las áreas administrativas y los baños.
El 22 de mayo pasado, los padres de familia y maestros denunciaron la situación, pero no hubo respuesta de las autoridades, por lo que decidieron protestar para llamar la atención del gobernador Héctor Astudillo Flores, de manera que se aceleren los trabajos de construcción.
A las 6 de la mañana, los inconformes se organizaron para cerrar totalmente la circulación vial en los tres puntos de la carretera federal Chilpancingo-Chilapa, en Tixtla, misma que conecta a los municipios de la Montaña con la capital y que si bien no es el único camino, es más directo.
Los manifestantes portaban lonas y pancartas en las que se leyó: “Señor gobernador, la asociación de padres de familia de la primaria Ignacio Manuel Altamirano, turno matutino, exigimos la construcción total del edificio, solución ya”.
Dos padres y una madre de familia, quienes prefirieron reservar sus nombres, explicaron que debido a la obra, los 565 alumnos del turno matutino fueron reubicados en tres sedes alternas, dos casas particulares que generan un gasto mensual de unos 7 mil pesos y una iglesia, que no cuentan con las condiciones óptimas para que se lleven a cabo las actividades escolares.
Uno de los padres dijo que la inconformidad es la lentitud con la que avanza la construcción, pues no es posible que no haya avances significativos en el plantel, que está ubicado en una zona céntrica; aunque “todas las escuelas son importantes”, llamó a Astudillo Flores a intervenir pues consideró que el problema son “los malos” intermediarios y sus representantes.
Añadió que el IGIFE les informó a los padres que no hay recursos para la obra, por lo que tuvo que solicitar un préstamo; es decir, que desconocen si el dinero es suficiente para pagar la construcción total y este tema les preocupa.
Ante la obstrucción en la carretera, los conductores de las Urvan de la ruta Chilpancingo-Chilapa se organizaron con los pasajeros, para recoger en el arco de la Normal de Ayotzinapa a los que se dirigían a la capital y en el internado a los que iban a Chilapa, las urvans que quedaron encapsuladas en Tixtla se encargaban de trasladarlos a ambos puntos, algunos les cobraban diez pesos y otros seis; esto porque los manifestantes se negaron rotundamente a permitir el paso vehicular en la carretera.
Al lugar llegaron el subsecretario de Asuntos Políticos, Martín Maldonado del Morán, y el delegado de Servicios Educativos de la región Centro, Alfredo Bello Salmerón, quienes se comprometieron a que hoy a las 10 de la mañana el titular de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), José Luis González de la Vega, y el director general del IGIFE, Jorge Alcocer Navarrete, visitarán el plantel y dialogarán con los padres sobre la construcción; mientras que Astudillo Flores los atenderá el viernes.
Los manifestantes aceptaron y liberaron el paso vehicular en Tixtla cerca de las 3 de la tarde advirtieron que si las autoridades no cumplen, volverán a protestar.
Cierran padres y maestros la carretera Tixtla-Apango; piden docentes para un kínder indígena
Padres de familia y maestros aglutinados en la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) de la Montaña baja bloquearon la carretera federal Tixtla-Apango, frente a la gasolinera, para exigir dos docentes que hacen falta en el preescolar indígena Niños Héroes, ubicado en Zitlala.
A las 9 de la mañana, unos 50 manifestantes llegaron a Tixtla y se unieron al bloqueo que hicieron los padres de familia y maestros de la escuela primaria Ignacio Manuel Altamirano, frente al internado de educación primaria 21 Adolfo Cienfuegos y Camus, para exigir la construcción de las instalaciones.
El gestor regional de la Dirección Colectiva de la región Montaña baja, José Manuel Vicente Martínez, informó que los padres de familia están desesperados porque en noviembre pasado se autorizaron jubilaciones y se dieron bajas por defunción en el preescolar, pero no se enviaron a los maestros necesarios para cubrir los espacios.
Dijo que ya se enviaron oficios a funcionarios de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), como al director general de Administración de Personal, Eduardo León Encarnación; al jefe del departamento de Selección y Contratación de Personal, Aurelio Luna Tepeyac, y al subsecretario de Educación Básica, Emiliano Díaz Román, para solicitar los docentes, pero respondieron que no hay recursos, lo cual consideró una contradicción de la reforma educativa que promueven.
Aseguró que la falta de maestros en la región Montaña baja es grave, al grado de que hay una primaria y un preescolar cerrados porque no cuentan con personal en Mexcalcingo, municipio de Chilapa.
“Ya es hora de que nos movilicemos, que exijamos porque esto ya no es una petición, es una exigencia. Se va a perder el ciclo escolar y (a las autoridades) no les preocupa, si les preocupara ya habrían mandado a los recursos (maestros)”, expresó.
A las 10 de la mañana los manifestantes decidieron cerrar de manera total el paso vehicular en la carretera de Tixtla a Apango, para presionar a las autoridades, sin embargo, no lograron entablar diálogo con ningún funcionario de la SEG, ni del gobierno estatal, por lo que se retiraron cerca de las 3 de la tarde e informaron que hoy volverán a protestar. (Alina Navarrete Fernández / Tixtla).
Sigue la CETEG en plantón en Cdmx; el lunes intimidaron federales a maestros: Arcángel Ramírez
El secretario general de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), Arcángel Ramírez Perulero, informó que unos mil integrantes de la organización magisterial participaron en la huelga nacional en la Ciudad de México y fueron recibidos con represión.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) convocó a la huelga nacional para exigir la reinstalación del díálogo de la Secretaría de Gobernación (Segob) y la Comisión Nacional Única Negociadora (CNUN) que integran los líderes del magisterio disidente. La protesta comenzó el lunes con una marcha en la Ciudad de México.
Vía telefónica, Ramírez Perulero informó que unos mil maestros participaron en la caravana motorizada que llegó a la Ciudad de México pero el Estado optó por continuar con “su cerrazón” y usó a la Policía Federal para intimidarlos.
Señaló que ocurrió ayer durante la protesta en la Bolsa Mexicana de Valores, por lo que lamentó que las autoridades sigan esta línea de represión en lugar de priorizar el diálogo con el magisterio disidente cuyo movimiento “también es popular” ya que exige la derogación de las reformas estructurales que promovió el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, mismas que afectan al pueblo.
Declaró de que los cerca de mil maestros que participaron en las acciones nacionales sólo 300 permanecerán en el plantón de la Ciudad de México y habrá relevos pues es necesario que la CETEG se reorganice a nivel regional y estatal para emprender acciones en Guerrero. Informó que hubo escuelas cerradas el lunes y el martes debido a la participación de los cetegistas en la huelga nacional, “en las regiones con mayor presencia”, pero no dio cifras para evitar una postura “jactante”.
A pregunta de si la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) ya emprendió represalias administrativas en contra de los cetegistas que participaron en la huelga nacional, Ramírez Perulero contestó que desconoce si hay un procedimiento abierto, sólo está “la amenaza” del titular de la dependencia José Luis González de la Vega Otero y del gobierno federal, sin embargo, esto no detendrá su lucha.
Por último, llamó al magisterio a mantenerse alerta y unirse al moviminto por la educación pública, porque haya justicia en México y para que cese la represión en contra de los luchadores sociales. (Alina Navarrete / Chilpancingo).
Padres de familia de la primaria Ignacio Manuel Altamirano del turno matutino durante el bloqueo a las entradas Tixtla, para exigir que se apresuren los trabajos de reconstrucción de esta escuela ubicada en el centro de Tixtla; en la foto, la protesta en la entrada por Chilapa Foto: Jesús Eduardo Guerrero
Padres de familia y maestros de la primaria Ignacio Manuel Altamirano bloquearon la carretera federal Chilpancingo-Chilapa, en Tixtla, frente al arco de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, el internado de educación primaria 21 Adolfo Cienfuegos y Camus, y el nuevo libramiento, durante nueve horas, para exigir la reconstrucción de las instalaciones.
La primaria está ubicada en el centro de la cabecera municipal de Tixtla, las instalaciones tienen unos 80 años de antigüedad y fueron afectadas por los sismos de septiembre pasado, por lo que Protección Civil estatal y el Instituto Guerrerense la Infraestructura Física Educativa (IGIFE) determinaron que el plantel debía ser reconstruido de manera total; sin embargo, la primera de cuatro etapas de la obra tomó once meses, para la construcción de seis de los 21 salones de clases que requiere la escuela, además de las áreas administrativas y los baños.
El 22 de mayo pasado, los padres de familia y maestros denunciaron la situación, pero no hubo respuesta de las autoridades, por lo que decidieron protestar para llamar la atención del gobernador Héctor Astudillo Flores, de manera que se aceleren los trabajos de construcción.
A las 6 de la mañana, los inconformes se organizaron para cerrar totalmente la circulación vial en los tres puntos de la carretera federal Chilpancingo-Chilapa, en Tixtla, misma que conecta a los municipios de la Montaña con la capital y que si bien no es el único camino, es más directo.
Los manifestantes portaban lonas y pancartas en las que se leyó: “Señor gobernador, la asociación de padres de familia de la primaria Ignacio Manuel Altamirano, turno matutino, exigimos la construcción total del edificio, solución ya”.
Dos padres y una madre de familia, quienes prefirieron reservar sus nombres, explicaron que debido a la obra, los 565 alumnos del turno matutino fueron reubicados en tres sedes alternas, dos casas particulares que generan un gasto mensual de unos 7 mil pesos y una iglesia, que no cuentan con las condiciones óptimas para que se lleven a cabo las actividades escolares.
Uno de los padres dijo que la inconformidad es la lentitud con la que avanza la construcción, pues no es posible que no haya avances significativos en el plantel, que está ubicado en una zona céntrica; aunque “todas las escuelas son importantes”, llamó a Astudillo Flores a intervenir pues consideró que el problema son “los malos” intermediarios y sus representantes.
Añadió que el IGIFE les informó a los padres que no hay recursos para la obra, por lo que tuvo que solicitar un préstamo; es decir, que desconocen si el dinero es suficiente para pagar la construcción total y este tema les preocupa.
Ante la obstrucción en la carretera, los conductores de las Urvan de la ruta Chilpancingo-Chilapa se organizaron con los pasajeros, para recoger en el arco de la Normal de Ayotzinapa a los que se dirigían a la capital y en el internado a los que iban a Chilapa, las urvans que quedaron encapsuladas en Tixtla se encargaban de trasladarlos a ambos puntos, algunos les cobraban diez pesos y otros seis; esto porque los manifestantes se negaron rotundamente a permitir el paso vehicular en la carretera.
Al lugar llegaron el subsecretario de Asuntos Políticos, Martín Maldonado del Morán, y el delegado de Servicios Educativos de la región Centro, Alfredo Bello Salmerón, quienes se comprometieron a que hoy a las 10 de la mañana el titular de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), José Luis González de la Vega, y el director general del IGIFE, Jorge Alcocer Navarrete, visitarán el plantel y dialogarán con los padres sobre la construcción; mientras que Astudillo Flores los atenderá el viernes.
Los manifestantes aceptaron y liberaron el paso vehicular en Tixtla cerca de las 3 de la tarde advirtieron que si las autoridades no cumplen, volverán a protestar.
Padres de familia y maestros aglutinados en la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) de la Montaña baja bloquearon la carretera federal Tixtla-Apango, frente a la gasolinera, para exigir dos docentes que hacen falta en el preescolar indígena Niños Héroes, ubicado en Zitlala.
A las 9 de la mañana, unos 50 manifestantes llegaron a Tixtla y se unieron al bloqueo que hicieron los padres de familia y maestros de la escuela primaria Ignacio Manuel Altamirano, frente al internado de educación primaria 21 Adolfo Cienfuegos y Camus, para exigir la construcción de las instalaciones.
El gestor regional de la Dirección Colectiva de la región Montaña baja, José Manuel Vicente Martínez, informó que los padres de familia están desesperados porque en noviembre pasado se autorizaron jubilaciones y se dieron bajas por defunción en el preescolar, pero no se enviaron a los maestros necesarios para cubrir los espacios.
Dijo que ya se enviaron oficios a funcionarios de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), como al director general de Administración de Personal, Eduardo León Encarnación; al jefe del departamento de Selección y Contratación de Personal, Aurelio Luna Tepeyac, y al subsecretario de Educación Básica, Emiliano Díaz Román, para solicitar los docentes, pero respondieron que no hay recursos, lo cual consideró una contradicción de la reforma educativa que promueven.
Aseguró que la falta de maestros en la región Montaña baja es grave, al grado de que hay una primaria y un preescolar cerrados porque no cuentan con personal en Mexcalcingo, municipio de Chilapa.
“Ya es hora de que nos movilicemos, que exijamos porque esto ya no es una petición, es una exigencia. Se va a perder el ciclo escolar y (a las autoridades) no les preocupa, si les preocupara ya habrían mandado a los recursos (maestros)”, expresó.
A las 10 de la mañana los manifestantes decidieron cerrar de manera total el paso vehicular en la carretera de Tixtla a Apango, para presionar a las autoridades, sin embargo, no lograron entablar diálogo con ningún funcionario de la SEG, ni del gobierno estatal, por lo que se retiraron cerca de las 3 de la tarde e informaron que hoy volverán a protestar. (Alina Navarrete Fernández / Tixtla).
Padres de familia del internado de educación primaria 21 Adolfo Cienfuegos y Camus, ubicado en Tixtla, se reunieron con el titular de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), José Luis González de la Vega Otero, y acordaron la suspensión temporal del director Cuauhtémoc Nájera Bravo.
En una reunión dentro del internado, González de la Vega Otero; el contralor interno de la SEG, Ramón Apreza Patrón, y el delegado de Servicios Educativos de la región Centro, Alfredo Bello Salmerón, atendieron las demandas de los padres de familia, que el lunes pasado cerraron las instalaciones para exigir la destitución de Nájera Bravo y la administradora, Deisy Romero Segura, a quienes acusaron de malos manejos administrativos.
En una mesa de diálogo en la que los funcionarios mostraron disposición para resolver las demandas, los inconformes plantearon punto a punto que el internado debe contar con mejores servicios de alimentación, atención médica y transporte; así como mejores condiciones en cuanto a la limpieza de las instalaciones.
Los familiares señalaron que es necesario que se garantice la atención de los alumnos internos, al igual que la de los que no están de manera permanente en el plantel, mismo que labora con horario discontinuo; es decir, que atiende a los alumnos las 24 horas del día, cuenta con una matrícula de 270 menores y 64 trabajadores administrativos y maestros.
Ante las circunstancias, los funcionarios se comprometieron a entregar uniformes, recursos para el comedor y analizar el caso del transporte para mejorar la atención a los alumnos, mientras que los padres pidieron que no haya cooperaciones. En ese sentido, Apreza Patrón informó que por normativa de la SEG, los padres de familia no están obligados a aportar recursos, a menos de que estos sean solicitados por la asociación de padres con argumentos justificando la necesidad. Una madre de familia dijo que se solicitan recursos para el traslado del grupo de danza a eventos o la renta de sus trajes.
Mientras se llevaba a cabo la reunión, un grupo de alumnas internas pidieron hablar con González de la Vega Otero, el funcionario salió y las niñas le pidieron ventiladores, recogedores, jaladores y arañas (escobas) para el plantel. El secretario se comprometió a cumplir sus demandas y a manera de pacto “chocó” su palma con la de las niñas.
En su intervención, González de la Vega Otero pidió a los inconformes que “nos veamos con armonía”, dijo que en el estado hay 12 mil 304 escuelas de nivel básico y a todas las atiende la SEG. “Entiendo lo que pasó, lo que les pido es que seamos cordiales”, expresó al respecto de la manifestación en contra de los directivos. “Yo no vengo a imponer, ayudémonos a crecer y a solucionar” los problemas.
Por su parte, los padres de familia reconocieron la disposición de las autoridades y se comprometieron a enviar las listas de las necesidades del plantel, para que en 15 días las autoridades envíen los recursos. En el caso de los directivos, éstos serán sometidos a una investigación por parte de la Contraloría Interna, pues si bien podrían haber incurrido en faltas, la SEG no faltará a sus derechos laborales. (Alina Navarrete Fernández / Chilpancingo).
El titular de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), José Luis González de la Vega Otero, se comprometió a visitar el internado de educación primaria 21 Adolfo Cienfuegos y Camus, ubicado en Tixtla, para analizar su situación y las condiciones en las que son atendidos los alumnos.
Luego de que padres de familia cerraron las instalaciones para exigir la destitución del director, Cuauhtémoc Nájera Bravo, y la administradora Deisy Romero Segura, a quienes acusaron de malos manejos, mediante representantes de la SEG accedieron a retirar su plantón y abrir el plantel, con la promesa de que González de la Vega Otero acudirá hoy en persona, para dar una respuesta a sus demandas.
El presidente de la asociación de padres de familia, Miguel Ángel Pérez Juárez, informó que el lunes a las 2 de la tarde los manifestantes acordaron con los representantes de la SEG que no habrá represalias en su contra y liberaron las instalaciones, ante observadores de la Comisión de Defensa de Derechos Humanos (Codehum), para evitar afectar a los alumnos.
Informó que el jefe del Departamento de Internados, Apolinar Salmerón Nava, “amedrentó” a los manifestantes y les dijo que al cerrar las instalaciones cometieron un delito, por lo que los padres de familia acordaron interponer una denuncia ante la Codehum.
La manifestación se llevó a cabo por decisión de los padres de familia, que están inconformes por el mal servicio del comedor y los baños del internado, que labora en la modalidad de turno discontinuo, es decir que atiende a los alumnos las 24 horas del día, y cuenta con 64 trabajadores administrativos y maestros. De acuerdo con los manifestantes, la matrícula era de 330 alumnos, pero durante la actual administración se redujo a 270, ante la falta de atención a los menores.
Pérez Juárez puntualizó que como representante de los padres y madres de familia, cumple con su función de exigir un buen trato para los menores y aseguró que la protesta fue avalada por los familiares, que no se trata de un movimiento individual. (Alina Navarrete Fernández / Chilpancingo).
Padres de familia cuyos hijos asisten al Internado de Educación Primaria 21 Adolfo Cienfuegos y Camus, ubicado en Tixtla, cerraron las instalaciones para exigir la destitución del director, Cuauhtémoc Nájera Bravo, y la administradora Deisy Romero Segura, a quienes acusaron de malos manejos.
Desde las 6:30 de la mañana, los manifestantes llegaron a la escuela y colocaron pancartas en el acceso principal, en las que se leyó: “Fuera el director y la administradora”, también exhibieron distintos oficios que presentaron a las autoridades de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), en los que pidieron su intervención desde octubre del año pasado, para mejorar el servicio del comedor y los baños.
El internado labora en la modalidad de turno discontinuo, es decir que atiende a los alumnos las 24 horas del día, cuenta con 64 trabajadores administrativos y maestros. De acuerdo con los inconformes, la matrícula era de 330 alumnos, pero durante la actual administración se redujo a 270 ante la falta de atención a los menores.
El presidente de la asociación de padres de familia, Miguel Ángel Pérez Juárez, informó que hay anomalías en el servicio del comedor, donde la comida es de mala calidad; mientras que los baños están “muy sucios”. Aseguró que en cuanto al servicio de alimentación, la mala dieta ocasionó anemias crónicas en algunos de los menores.
Por otra parte, en el internado se otorga un apoyo de unos 350 pesos a los alumnos, que es “un premio”, pero desde la llegada de Romero Segura se dejó de pagar, al igual que las utilidades que genera la cooperativa, lo cual desmotiva a los menores y los directivos no explican por qué se dejaron de entregar los recursos.
Nájera Bravo dijo que hay una investigación por parte de las autoridades y que las demandas de los padres de familia, como que mejore el servicio del comedor, “no están en mis manos” y lo que pueden hacer es gestionar ante la SEG recursos, para que se atiendan las necesidades del plantel.
Informó que durante el cierre del plantel, unos 20 alumnos y dos trabajadores estuvieron retenidos, por lo que responsabilizó a los manifestantes de lo que pudiera sucederles, “yo creí que con este comité de padres íbamos a trabajar bien, porque son entrones, pero no creí que fueran a dedicarse a poner obstáculos”.
Aseguró que los directivos del plantel han hecho gestiones ante la SEG y por ello está en proceso de construcción un pozo de agua artesanal, un dormitorio “digno” para los alumnos y otras obras para mejorar las instalaciones.
Representantes de la SEG llegaron a las instalaciones para dialogar con los manifestantes. El subsecretario de Educación Básica, Emiliano Díaz Román, llamó vía celular a uno de ellos y pidió comunicarse con Pérez Juárez, quien por petición de sus compañeros se negó a hablar con el funcionario por ese medio y exigió que se presentara de manera personal, al igual que el delegado de los Servicios Educativos de la dependencia. La manifestación continuó y no se informó si hubo acuerdos entre los padres y las autoridades.
Alumnos de la escuela primaria Ignacio Manuel Altamirano, ubicada en el centro de Tixtla, toman clases en una de las tres sedes alternas; algunos sin bancas se sientan en el piso Foto: Jesús Eduardo Guerrero
Padres de familia de la primaria Ignacio Manuel Altamirano, ubicada en el centro de Tixtla, denunciaron que la reconstrucción del plantel, que albergará a 21 grupos, es lenta porque sólo hay seis albañiles; mientras, se paga la renta de dos casas para que los 530 alumnos no pierdan clases.
Tras el sismo del 19 de septiembre de 2017, la primaria fue evaluada por Protección Civil del estado y el Instituto Guerrerense de Infraestructura Física Educativa (IGIFE), como parte de la revisión estatal que se hizo en las zonas afectadas por el movimiento telúrico, concluyendo que debería reconstruirse en su totalidad, ya que el edificio tenía 80 años de antigüedad.
Este martes en la mañana, los padres de familia organizados en los comités de grupos, ofrecieron una conferencia de prensa en el zócalo de Tixtla, en la que denunciaron que el proyecto de reconstrucción no fue presentado, por lo que no hay claridad en la fecha de culminación.
En declaraciones, el miembro del consejo estatal de participación social y presidente del grupo de sexto A, Ramiro Zamudio Lara, señaló que exigen al gobernador Héctor Astudillo Flores una audiencia, de lo contrario estarían movilizándose.
“Cuando nos avisaron que se iniciaría el trabajo no nos dijeron que esta obra se realizaría por etapas. Nosotros, como representes de los padres de familia, creímos que esta obra no se pararía hasta su culminación, se nos hizo pensar que para el próximo ciclo escolar la obra estaría completa”, agregó.
Explicó que desde el inició del proyecto no se les informó para cuándo se concluiría con la construcción del plantel, ni se les detalló que sería construido por etapas.
“No nos dijeron que se haría por etapas, nos dijeron que se iniciaba la obra y que en seis meses estaría terminada la obra, no tuvimos la información precisa y completa”, agregó.
Mencionó que buscaron al director del IGIFE, Jorge Alcocer Navarrete, para que se les informara, así como se le solicitó su intervención para que fueran recibidos por el gobernador, pero no les dio solución alguna.
“No sabemos cuánto tiempo va durar la construcción de la escuela y nos preocupa, porque el director del IGIFE, Jorge Alcocer Navarrete, nos ha advertido que el recurso destinado a la obra ya se agotó”, refirió.
Los padres de familia se quejaron de que debido a que la construcción se ha realizado por etapas, no estará concluida para iniciar ahí el próximo ciclo escolar, lo que implicaría seguir gastando en las sedes alternas, donde se están impartiendo clases a los niños.
Añadió que desconocen el monto de inversión en esa obra y a pesar de que las autoridades municipales han ofrecido algún apoyo económico, éste no será suficiente para concluir la escuela.
“La primera etapa consistió en la construcción de nueve aulas y dos sanitarios, nada más, sin que se cubran las necesidades de la escuela. Porque en la escuela toman clases 21 grupos, que están asistiendo, y con nueve no se cubre. En la segunda etapa se habla de seis y que tampoco cubren la necesidad”, agregó.
La incertidumbre de los padres de familia es que la obra se pueda tardar más de dos años, lo que dificulta que los niños tomen clases en un lugar adecuado, con las condiciones necesarias.
El presidente de la asociación de padres, Ofelio Pablo de la Cruz, explicó que ante la falta de espacios para las clases, se organizaron para rentar dos casas particulares y habilitar una iglesia, para que los alumnos continuaran con sus clases.
Destacó que se pagan mensualmente, tan solo de renta, 4 mil 500 y mil 500 pesos por las viviendas y aunque no se paga renta a la iglesia, porque es presbiteriana, sí se cubren los servicios de luz y agua.