El director de Gobernación del estado, Francisco Rodríguez Cisneros, informó que uno de los delitos por los cuales se presentará la denuncia en contra quienes armaron y presentaron a los 15 niños y cinco niñas de Ayahualtempa será por abuso de infantes.
En declaraciones en las oficinas de la Delegación de Comunicación Social, ubicadas en plaza Marbella, en Acapulco, dijo que era una acción de presión política que un grupo de adultos utiliza a los niños ante situaciones no justificadas.
Como se informó, autoridades comunitarias y pobladores de Ayahualtempa, municipio de José Joaquín de Herrera, presentaron a 15 niños y cinco niñas y adolescentes que formarán parte de la Policía Comunitaria de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF), para la defensa de su territorio.
Sobre cuándo presentará la denuncia, el funcionario respondió que la próxima semana porque la Procuraduría de la Defensa del Menor hace “una revisión para hacer el encuadramiento jurídico y presentar la denuncia en la Fiscalía General del Estado a efecto de que se investigue y se deslinden responsabilidades y haya una persecución, en el caso de que existan personas responsables, por la comisión de esta actividad.
“Constituye un abuso para los niños por armarlos, porque ellos, debemos de recordar, que no tienen la edad para tomar una decisión en ese sentido, y eso constituye un abuso de menores”, dijo el funcionario, quien desestimó que se hayan armado para dar seguridad: “ellos están obligados, a diferencia de los adultos que ya tenemos conocimiento pleno de las cosas, podemos tomar una decisión, a ellos los obligaron adultos con una finalidad”.
Dijo que la presentación de los niños armados como parte de la CRAC-PF “es una acción de presión que un grupo de adultos utilizan para presionar al estado, ante situaciones que no se justifican. En primera porque hay una presencia permanente del estado en su más amplio contexto. Está la presencia de la Guardia Nacional, de la Secretaría de la Defensa Nacional, la propia policía del estado, e incluso la Fiscalía está haciendo una serie de actuaciones en la localidad y en materia de atención social”.
Recordó que el año pasado el Gobierno del estado destinó presupuesto para la construcción de calles, la construcción de dos aulas de telebachillerato en la comunidad de Ayahualtempa, y la Secretaría de Bienestar tiene presupuesto para huertos escolares, cuartos adicionales en las casas y pintura; también hay “una misión cultural del gobierno federal también trabajando en la localidad” en prevención y atención.
“Nosotros reconocemos que hay una serie de incidentes que son muy lamentables, también somos muy categóricos en afirmar que la acción del estado ha sido contundente desde que llegó esta administración. Hay una presión política por parte de los líderes que se autodenominan policías comunitarias, y nosotros estamos trabajando de forma institucional en ese corredor de Chilapa-Hueycantenango, hemos dialogado con todos”.
Detalló que hay inconformidad de maestros de la comunidad de que haya niños armados.
De la desaparición de familiares del comandante de la CRAC-PF Antonio Toribio Gaspar, dijo que desde el primer momento se atendió “y el día que ellos deciden hacer este acto de presión” el dirigente participaba en una de las acciones acordadas, se “subió al helicóptero de la Policía del Estado a efecto de hacer un reconocimiento en la zona”.
Agregó que un día antes de la presentación de los menores armados, estuvo en una reunión con los dirigentes, “hemos estado todas las autoridades”. Detalló que en la entrada a la comunidad hay un módulo de la policía estatal que está 24 horas.
Rodríguez Cisneros dijo que se desconoce el motivo por el cual los familiares de Antonio Toribio fueron privados de su libertad. Aseguró que la Fiscalía General del Estado está llevando a cabo la investigación sobre esos hechos, porque se sigue con la búsqueda con el apoyo de la federación y de los propios familiares que decidieron participar.
En tanto, la Fiscalía estatal inició una carpeta de investigación por el delito de corrupción de personas menores de edad, ante el conocimiento de que en la comunidad de Ayahualtempa, un grupo identificado como “Policías Comunitarios” armaron a dos decenas de niños y niñas.
Por la anterior, “con el firme compromiso de velar por el interés superior de la niñez esta Fiscalía inició las investigaciones correspondientes en contra de quien o quienes resulten responsables, a fin de garantizar la integridad física, psicológica y emocional de los menores, como también lo establece la Declaración de los Derechos del Niño”.
Se añade, en un comunicado, que “en irrestricto apego a sus funciones de procuración de justicia además de investigar, la FGE coadyuvará con autoridades estatales y federales para la prevención del delito, así como en la concientización de los pobladores sobre los derechos de niños, niñas y adolescentes”.
La directora interina de la Preparatoria 13, de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) en Zihuatanejo, Wendy Carbajal Sotelo, denunció que sufre acoso laboral por parte de maestros de ese plantel, encabezados por el docente Erik Benjamín Peregrino Ibares.
En una transmisión a través del Facebook de la jefa del Departamento de la Igualdad de Género, Krystal Rebollar de los Santos, la directora manifestó: “Tenemos un problema muy grave en la Preparatoria 13, de acoso laboral a mi persona, a mi equipo de trabajo”.
La directora dijo que las agresiones fueron subiendo de tono cuando mostró su interés por la dirección y ha llegado a la denostación, a la agresión psicológica y se está incitando a la violencia en las redes sociales, “ya no se puede permitir más. Tenemos que resolver esta cuestión, de la manera que se tenga que hacer, de una manera legal. Por eso estoy aquí, para recibir asesoría de cómo seguir la denuncia”.
La universitaria dijo que “en ese pequeño grupo de profesores está una mujer, quien se han dado a la tarea de iniciar una campaña de desprestigio a mi persona. Me hostigan hablando por teléfono y mandando mensajes”.
Carbajal Sotelo dijo que teme por su vida e integridad física, de ella y de su familia, así como por su equipo de trabajo.
“Se deben tomar medidas legales. Cualquier cosa que me pase a partir de este momento, yo quiero hacer responsable al profesor Erik Benjamín Peregrino Ibarra, por todo el acoso y toda la incitación a la violencia que hace contra mi persona”.
La funcionaria universitaria Krytal Rebollar de los Santos informó que Wendy Carbajar “ha sido víctima en razón de género en su escuela. Ha sido acosada y hostigada laboralmente, por el hecho de ser mujer, en su escuela”.
Subrayó que la instrucción del rector Javier Saldaña Almazán ha sido clara, para atender y prevenir la violencia en razón de género en contra de las mujeres, pues la actual administración se preocupa por la erradicación de la violencia, “no vamos a permitir que ningún maestro, ninguna maestra, ningún funcionario y alumno vengan a agredir a las mujeres”.
Para finalizar, la funcionaria responsable de la equidad de género hizo un llamado para dar medidas cautelares a la directora, por parte de la Fiscalía del Estado y la Comisión Estatal de Derechos Humanos, porque “no es posible que las mujeres sigamos trabajando con miedo”.
Flor Valente Flores, es vecina de la comunidad de El Salto, en la zona rural de Acapulco, y desde hace 10 semanas junto a un grupo de 12 vecinas sale de madrugada de su comunidad al estacionamiento de la plaza comercial Las Palmas en el bulevar de Las Naciones para recibir una despensa.
Este miércoles la mujer llegó a las 4 de la madrugada, y junto a sus vecinas fueron las últimas en recibir una caja con productos no perecederos que entregan los marinos. Otras 400 personas formadas ya no alcanzaron, y se tuvieron que retirar.
A diario el estacionamiento está atiborrado de damnificados, sobre todo mujeres, que acuden a canjear uno de los 12 cupones que se entregaron durante el pago del apoyo de 8 mil pesos para la limpieza que entregó el gobierno federal.
Pero también hay quienes se quejaron porque algunas personas han sacado provecho a la necesidad y la falta de tiempo de otros de acudir a formarse y esperar bajo los intensos rayos del sol, y acaparan los espacios en las filas, mismos que ofrecen en redes sociales de Facebook o incluso en grupos de WhatsApp por 100 pesos, lo que impide que algunos damnificados que acuden pueda recibir una caja.
Pasan de las 12 del día, el sol quema, luego de horas de espera Flor se apura a subir a la batea de una camioneta con su caja de despensas y media docena de huevos, entre sus vecinas se ayudan a colocar las cajas en la camioneta.
Antes de subir, cuenta que desde hace 10 semanas acude al estacionamiento del centro comercial porque a la comunidad no han ido los militares a entregar las despensas, y cada semana ha cambiado un cupón de los 12 que le dieron cuando fue por su ayuda para limpieza.
Cada semana se pone de acuerdo con sus vecinas y eligen el día que van a salir de la comunidad ubicada a una media hora del lugar donde les dan las despensas, salen entre las 3 y las 3:30 de la madrugada. Ayer regresaron a sus casas a las 12 del día, pese al cansancio y la fatiga de estar formadas bajo los rayos del sol, las mujeres sonríen y se ven felices.
Flor dice que casi en todas las despensas que ha recibido ha encontrado una tarjeta de regalo que tiene entre 500 y 600 pesos, misma que han usado para comprar verduras, y frutas en los supermercados, porque en su comunidad las parcelas quedaron anegadas y las hortalizas se perdieron, además de que los árboles frutales siguen recuperándose y no hay nada.
En los supermercados también ha comprado detergente y otros productos que no son de primera necesidad, pero que son de uso diario en su casa que se quedó sin el techo de lámina, mismo que ahora será de concreto porque no quiere volver a pasar el mismo miedo por el viento que provocó el huracán Otis.
En el pueblo no hay trabajo, pero dice que entre todos los vecinos ante la falta de peones y albañiles se están apoyando en el proceso de reconstrucción de sus casas, incluso ella acude a ayudar a preparar la mezcla del cemento, la grava y la arena.
La mujer de 32 años dice que aún le quedan dos cupones, que canjeará en las próximas dos semanas en el mismo estacionamiento, “nos es de mucha ayuda, por eso venimos, yo tengo tres hijos”.
Vendedora de artesanías sin despensa ni productos para vender
A 92 días del impacto del huracán Otis, hay quienes siguen sin poder recuperarse, es el caso de la vendedora de artesanías Arnulfa Vargas, proveniente de la colonia La Guadalupana, ubicada en la parte alta de Puerto Marqués.
Ella llegó a formarse a las 2 de la mañana en una de las filas del estacionamiento de la plaza Las Palmas. Pero explicó que su fila no avanzó pese a estar desde muy temprano, porque los marinos le dieron preferencia a las personas que iban llegando por la mañana. Lo anterior debido a la venta de los espacios en la formación.
La mujer, quien es madre soltera, antes de Otis se dedicaba a vender artesanías en un local que tenía en el parque Papagayo, y que fue saqueado. Dice que fue censada en su casa, pero a pesar de haber recibido el apoyo de la limpieza y la despensa, no apareció en el padrón de beneficiarios para el programa de reconstrucción, lo que reportó y está a la espera de que le marquen o vayan a su casa a verificar los daños.
“Yo no he recibido el apoyo, me censaron pero mi CURP dice que no está apto para recibir el apoyo, y hasta ahora no me han dado una solución, y sólo me hicieron una incidencia”, expresó.
La mujer dijo que espera que el Banco del Bienestar le otorgue un préstamo por 25 mil pesos del crédito a la palabra, para volver a surtir su local y regresar a trabajar. Ayer luego de casi 10 horas de estar esperando y faltando unas 100 personas para recibir su despensa, las cajas se terminaron y ella se tuvo que retirar y volverá hoy.
Cientos de vecinos de la colonia Progreso esperan en una tumultuosa fila que les sean entregado su paquete de enseres Foto: Aurora Harrison
Aurora Harrison
Vecinos de la colonia Progreso afectados por el huracán Otis estuvieron ocho días formados cerca de la malla ciclónica del parque Papagayo, durmieron en sillas y hasta ayer recibieron sus enseres domésticos por parte de la Secretaría de Bienestar.
Comentaron que durante el tiempo de espera se dieron cuenta que había personas que cobraban por apartar los lugares y que por esa razón es que tardaron para recibir el apoyo del gobierno, porque metían a otras personas a las filas.
Ayer había dos filas, una de los que ya tenían una ficha y que estaban esperando para que se les entregaran los enseres y los otros que tenían que esperar otro día. La fila estaba más organizada y es que había rumores de que ya no iban a entregar en el parque, pero es una versión que no estaba confirmada sólo “rumores” que se escucharon.
Los soldados ahora metieron los camiones al área de estacionamiento y las camionetas de mudanzas y los carros esperan sobre la calle Andrés de Urdaneta, de manera que ese tramo de vialidad está cerrado a la circulación de vehículos. También había botes de basura saturados debido a la cantidad de desechos de comida que las personas que hacen fila tiran.
La señora Rebeca es vecina de la colonia Progreso y estaba formada en la fila de los que ya iban a recibir el apoyo. Recordó que con el huracán que impactó el 25 de octubre su vivienda resultó afectada, como la mayoría de los inmuebles en la ciudad; ayer, luego de ocho días que pasó desvelándose y mal comiendo, recibió sus enseres domésticos.
Sentada en una silla plegable, la señora Rebeca recordó que estuvo “ocho días aquí y hubo bastantes personas que estuvieron cobrando, empezaron a meter gente, hasta que los mismos que estábamos formados empezamos a sacar y la misma gente de la fila que se fue organizando”, porque dijo “había personas que gritaban y eran muy déspotas”.
“A los militares los tuvieron que cambiar, porque la fila no avanzaba, los cambiaron, porque a las 3 de la tarde se acaba la entrega de enseres, y ahorita no, ahorita siguen entregando hasta muy tarde, y ahorita personalmente pasan el jefe (de los militares) para preguntar si avanzaba la fila, porque gracias a él es que avanzó”, dijo.
Mencionó que había versiones entre las personas de la fila que los “militares estaban vinculados con los que apartaban lugares”, porque después de que llegaron nuevos soldados y agentes de la Guardia Nacional hubo más movimiento y la fila empezó a avanzar.
“Nos venimos en equipo con otros vecinos y gracias a eso es que la pasamos divertidos, porque estar aquí fue un infierno, los primeros días ya no aguantábamos, hasta que tuvimos que hacer relajo… que de campamento, de picnic para soportar el sol, el hambre, y sin baños porque si no tomas agua los intestinos apretados, el estrés porque ya eran siete días y nos fuimos a bañar cuando dieron las fichas”, declaró.
Abundó que los soldados dieron fichas y “ya estamos a nada de que nos entreguen nuestros enseres, desde el domingo pasado llegué y era de esperarse porque había mucha gente, aparte la fila era larga porque venían de colonias, de María de la O, Santa Cruz, porque decían que también llevaban varios días en la UDA y no salían y todo esto estuvo mal organizado, porque no lo hicieron por letra, así como nos dieron el dinero para reconstrucción así nos hubieran llamado para darnos los enseres”.
Otra vecina también afectada, la señora Martha, dijo que ella también lleva ocho días ahí esperando la entrega de sus enseres, que al igual que la señora Rebeca estos días de espera los ha sabido sobrellevar porque con sus vecinos están platicando, se comparten comida que les llevan sus hijos, y se intercambian para hacerse guardia y poder ir al sanitario.
Ayer se observaron aglomeraciones en las paradas del Acabús y damnificados por el huracán Otis estuvieron ocho días formados cerca del parque Papagayo donde durmieron para recibir los electrodomésticos que reparte el gobierno federal. En Renacimiento (en la imagen) hubo fricciones con vecinos de otras colonias y muchos se quedaron formados y con las manos vacías. Ayer también, la gobernadora Evelyn Salgado anunció la puesta en marcha de un plan de reforestación en la ciudad y en Coyuca de Benítez Foto: Jacob Morales
Forman fila ocho días vecinos de la
colonia Progreso para recibir enseres
La gente se organiza e impide que haya personas que cobran por apartar lugar
Aurora Harrison
Vecinos de la colonia Progreso afectados por el huracán Otis estuvieron ocho días formados cerca de la malla ciclónica del parque Papagayo, durmieron en sillas y hasta ayer recibieron sus enseres domésticos por parte de la Secretaría de Bienestar.
Comentaron que durante el tiempo de espera se dieron cuenta que había personas que cobraban por apartar los lugares y que por esa razón es que tardaron para recibir el apoyo del gobierno, porque metían a otras personas a las filas.
Ayer había dos filas, una de los que ya tenían una ficha y que estaban esperando para que se les entregaran los enseres y los otros que tenían que esperar otro día. La fila estaba más organizada y es que había rumores de que ya no iban a entregar en el parque, pero es una versión que no estaba confirmada sólo “rumores” que se escucharon.
Los soldados ahora metieron los camiones al área de estacionamiento y las camionetas de mudanzas y los carros esperan sobre la calle Andrés de Urdaneta, de manera que ese tramo de vialidad está cerrado a la circulación de vehículos. También había botes de basura saturados debido a la cantidad de desechos de comida que las personas que hacen fila tiran.
La señora Rebeca es vecina de la colonia Progreso y estaba formada en la fila de los que ya iban a recibir el apoyo. Recordó que con el huracán que impactó el 25 de octubre su vivienda resultó afectada, como la mayoría de los inmuebles en la ciudad; ayer, luego de ocho días que pasó desvelándose y mal comiendo, recibió sus enseres domésticos.
Sentada en una silla plegable, la señora Rebeca recordó que estuvo “ocho días aquí y hubo bastantes personas que estuvieron cobrando, empezaron a meter gente, hasta que los mismos que estábamos formados empezamos a sacar y la misma gente de la fila que se fue organizando”, porque dijo “había personas que gritaban y eran muy déspotas”.
“A los militares los tuvieron que cambiar, porque la fila no avanzaba, los cambiaron, porque a las 3 de la tarde se acaba la entrega de enseres, y ahorita no, ahorita siguen entregando hasta muy tarde, y ahorita personalmente pasan el jefe (de los militares) para preguntar si avanzaba la fila, porque gracias a él es que avanzó”, dijo.
Mencionó que había versiones entre las personas de la fila que los “militares estaban vinculados con los que apartaban lugares”, porque después de que llegaron nuevos soldados y agentes de la Guardia Nacional hubo más movimiento y la fila empezó a avanzar.
“Nos venimos en equipo con otros vecinos y gracias a eso es que la pasamos divertidos, porque estar aquí fue un infierno, los primeros días ya no aguantábamos, hasta que tuvimos que hacer relajo… que de campamento, de picnic para soportar el sol, el hambre, y sin baños porque si no tomas agua los intestinos apretados, el estrés porque ya eran siete días y nos fuimos a bañar cuando dieron las fichas”, declaró.
Abundó que los soldados dieron fichas y “ya estamos a nada de que nos entreguen nuestros enseres, desde el domingo pasado llegué y era de esperarse porque había mucha gente, aparte la fila era larga porque venían de colonias, de María de la O, Santa Cruz, porque decían que también llevaban varios días en la UDA y no salían y todo esto estuvo mal organizado, porque no lo hicieron por letra, así como nos dieron el dinero para reconstrucción así nos hubieran llamado para darnos los enseres”.
Otra vecina también afectada, la señora Martha, dijo que ella también lleva ocho días ahí esperando la entrega de sus enseres, que al igual que la señora Rebeca estos días de espera los ha sabido sobrellevar porque con sus vecinos están platicando, se comparten comida que les llevan sus hijos, y se intercambian para hacerse guardia y poder ir al sanitario.
No son censados vecinos de San Marcos por no estar incluidos en la declaración de desastre
Por la razón “política” de ser parte del municipio de la Costa Chica y no de Acapulco los discriminan, aunque hayan sufrido severas pérdidas, señalan
Ramón Gracida Gómez
Paredes de viviendas de adobe partidas a la mitad, techos de lámina que no han sido reparados por falta de dinero y milpas completas de maíz perdidas son algunos de los estragos ocasionados por el huracán Otis en diez comunidades de San Marcos colindantes con Acapulco, que no fueron censadas.
Damnificados criticaron que no fueron tomados en cuenta por una razón “política” de ser parte del municipio de la Costa Chica que no fue incluido en la declaración de desastre, a pesar de vivir las mismas consecuencias que los habitantes de Acapulco y Coyuca de Benítez.
Pidieron la visita del delegado federal Iván Hernández, porque los funcionarios con los que se han reunido sólo “están jugando” con ellos, les piden pruebas de sus daños y no cumplen los acuerdos que firman. Advirtieron de un nuevo bloqueo en la carretera federal de la Costa Chica este lunes si no son atendidos.
El Sur hizo un recorrido este sábado en algunas de estas comunidades afectadas por el meteoro del 25 de octubre, con la ayuda de representantes de los poblados que han organizado la toma de los pozos de agua y los bloqueos de la carretera federal, el último apenas el viernes pasado.
Fueron más de cuatro horas de recorrido por distintas viviendas dañadas y que aún no han sido reparadas porque los propietarios, muchos adultos mayores, no tienen los recursos económicos para comprar ni siquiera láminas de 900 pesos porque viven de su pensión que da la federación.
Ningún funcionario o servidor de la Nación ha acudido a revisar las afectaciones, por lo que es mucha la necesidad de los pobladores consultados de mostrar todos los daños que tienen, todo lo que perdieron, todo lo que no han podido recuperar a casi tres meses del paso del huracán.
La visita empezó a las 12:30 de la tarde en El Tejoruco, la comunidad de Florencio Villareal en la que se encuentra la intersección entre la carretera hacia la Costa Chica que se prolonga desde Barra Vieja, y la carretera hacia la misma región desde el crucero de El Cayaco, en la zona suburbana de Acapulco.
Para sobrevivir las primeras semanas después de la catástrofe, Alberta Morales García y su hija Isabel Gaspar, vecinas de esta localidad, pedían agua y comida a los automovilistas porque la Marina y el Ejército sólo entregaron despensas en su localidad dos veces y tenían que ir hasta Lomas de Chapultepec por ellas.
“A lucha salimos” de la casa, recordó Alberta dentro de su vivienda que parece deshabitada porque se echaron a perder varias pertenencias, pero que no quiere dejar porque ahí crió a sus nueve hijos. Vende pollos al menudeo, pero su principal fuente de ingreso es la pensión de adulto mayor.
La casa de Alberta está cerca de la escuela primaria rural estatal Benito Juárez, cuyo techo resultó afectado y los niños de primero a sexto toman clases en la cancha techada que se encuentra a un costado; para poder entrar a ver los daños durante el recorrido, la comisaria municipal, Yazmín Navarrete Guerrero, tuvo que insistir con los agentes de la Guardia Nacional que pernoctan en los salones desde finales de diciembre.
Es una comunidad de campesinos, indicó el comisario suplente, Ezequiel Flores Hernández, y hay una dependencia económica de la milpa que siembra, tres hectáreas en promedio por productor, porque venden una mitad y consumen la otra mitad; casi todos perdieron todo por Otis.
Acompañado de representantes de otras comunidades, el vecino de Tejoruco, Álvaro Arcos, contó que los damnificados de San Marcos decidieron protestar por primera vez el 11 de noviembre porque los “Servidores de la Nación” les dijeron que no acudirían a sus casas porque pertenecían a San Marcos, municipio que no fue incluido en la declaración de desastre.
Para los damnificados, es una cuestión “política” porque sí pertenecen oficialmente al municipio de la Costa Chica, pero tuvieron los mismos daños materiales que los vecinos de Acapulco porque sus comunidades colindan con este municipio.
Luego tomaron los pozos de agua que están dentro del Ejido de La Barrera, no de Lomas de Chapultepec, enfatizó el campesino, del 18 al 20 de diciembre, con lo que lograron la primera reunión en las oficinas de la Promotora Turística (Protur) en el bulevar de Las Naciones.
En el encuentro participaron el delegado federal de Gobernación en Guerrero, Juan Carlos Barrios Curtis; el representante de la Secretaría de Gobernación del estado, Lucio García Villalba; el delegado de la misma dependencia estatal, Osiel Morales Nava, y otro funcionario del estado del que no saben su nombre.
Los representantes de los gobiernos federal y estatal, ambos morenistas, les pidieron “pruebas” de los daños que tenían, además de que el alcalde de San Marcos, el perredista Tomás Hernández Palma, mandara un oficio al estado.
Hernández Palma les contestó en la misma reunión que ya había enviado el documento y señaló al secretario de Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, de no hacer avanzar la solicitud, de acuerdo con la versión de los pobladores presentes.
Ante la falta de resultados, las comunidades se organizaron por su cuenta y son alrededor de mil habitantes de Medanitos, Perros de Agua, Llano de la Puerta, San Juan Grande, San Juan Guatemala, Las Minas, Tamarindillo, Lomitas de Papagayo, Barrera, El Tejoruco, Cacao y Palmitas.
El 3 de enero tuvo lugar una reunión más, donde estuvieron presentes la subdelegada federal de Gobernación en Guerrero, Edith Mariel Panches Giles, los funcionarios García Villalba y Morales Nava, y otro representante de Gobernación estatal, Rafael Montalván Astudillo.
Acordaron que el miércoles 17 de enero tendrían una respuesta con la condición de que ya no se manifestaran; un día antes, Álvaro Arcos habló con García Villalba para que le diera la hora en que tendrían la respuesta, pero el funcionario la pospuso durante el transcurso del día.
El jueves se manifestaron otra vez los damnificados porque lo acordado fue “una mentira, están jugando con nosotros o qué quieren que hagamos nosotros”, les dijeron a los representantes del estado, García Villalba y Morales Nava, quienes se comprometieron mediante un convenio firmado a que el viernes acudiría el delegado federal, Iván Hernández.
Los damnificados de San Marcos ubican a Iván Hernández como el único que les puede dar un respuesta, porque es el “único autorizado del gobierno federal y está más cerquita de López Obrador” y de la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel.
Pero no llegó el delegado el viernes y entre 600 y 800 pobladores bloquearon la carretera federal hasta las 7 de noche, sólo liberaron la vía porque “nos sentíamos mal nosotros porque había mucha gente enferma con hemodiálisis, mucho niño con tos, la cola se hizo grandísima”, dijo Álvaro Arcos.
Entre el crucero de El Tejoruco y el puente de Lomas de Chapultepec se ubica la localidad de La Barrera, de apenas unas 30 viviendas, varias de ellas fungen también como tiendas de artesanías. Una de ellas es de Luz Divina Hernández Espíritu, quien estimó en 50 mil pesos la pérdida de mercancía mientras mostraba el cuarto en el que se encontraba el 25 de octubre y fue arrasado también por el huracán.
Ahora sólo tiene un colchón, la base de la cama y unas enormes láminas colgando, y contó que le ofrecieron en Acapulco el paquete de enseres domésticos en 5 mil pesos. A un costado vive su hija Juana, quien enseñó el tiradero de pertenencias que ocasionó Otis; y al lado vive otra hija de Luz, en total son siete personas que viven en tres casas contiguas, todas afectadas.
Sus vecinos son Eleuterio Colón, de 71 años, y su esposa Cruz Cortés Muñoz, de 57 años, quienes huyeron de su cuarto cuando se les empezó a meter el agua y se refugiaron en su cocina, donde ahora duermen porque una pared de adobe de su recámara se partió a la mitad y está a punto de colapsar.
“Parece burla”, se quejó el comisario de San Juan Guatemala, Gonzalo Guatemala Luna, de la falta de respuesta por parte del gobierno, que les pide “pruebas, pruebas”, pero no les ha ayudado, aunque se las muestran.
Un último ejemplo: la casa de María Pérez se inundó por un cuerpo de agua cercano que creció con la lluvia, la señora de 67 años y su nieta fueron rescatadas por sus vecinos y todo se le echó a perder, incluyendo su máquina de coser de la que se mantiene.
Una brecha de tierra debajo del puente de Lomas de Chapultepec es el camino que conduce a San Juan Guatemala y antes se cruza la localidad de Lomitas de Papagayo; ambas comunidades están a 50 minutos en automóvil de su cabecera municipal de San Marcos y solamente a dos minutos del territorio que ya empieza a ser Acapulco.
Vacacionistas abordan una lancha de fondo de cristal en el Malecón de Acapulco para visitar la isla de la Roqueta Foto: Jesús Trigo
Ramón Gracida Gómez
Trabajadores de lanchas de fondo de cristal señalaron que las autoridades no les ayudan a recuperar las embarcaciones hundidas como les prometieron y sólo concentran sus esfuerzos en el Club de Yates y la Marina Acapulco.
Por su propia cuenta, los trabajadores han rescatado ocho embarcaciones que ya están acondicionadas para restablecer el servicio de paseo hacia la isla de La Roqueta, como se constató en la mañana de este jueves con un grupo nutrido de turistas, pero siguen hundidas 30 lanchas de fondo de cristal.
El tradicional recorrido de Caleta a la isla de La Roqueta cuesta 250 pesos por persona y disminuye a 150 si es un viaje directo a la isla; más de 20 vacacionistas llegaron ayer en un solo grupo y se subieron a las embarcaciones amarradas en el muelle del islote del extinto Mágico Mundo Marino.
Al fondo, otros turistas nadaban en la tranquila marea de las playas de Caleta y Caletilla, pero varias sombrillas estaban vacías y los prestadores de servicios turísticos esperaban en la entrada de la playa, en la avenida Costera, a que llegara más gente.
Juan Miranda Mendoza, uno de los 80 trabajadores de lanchas de fondo de cristal, consideró que la recuperación de los paseos es lenta, pero segura, “ya empezamos a dar servicio poco a poco, con toda la ayuda de nuestros compañeros de lancha por lancha para poder ir saliendo lo más pronto posible de este desastre”.
“Todos perdimos nuestras embarcaciones y las que encontramos más mejoradas son las que les estamos dando prioridad para poder reactivar nuestro producto”, comentó y agregó que son ocho lanchas recuperadas hasta el momento y esperan sumar una cifra similar el próximo mes.
Calculó entre 28 y 30 embarcaciones que siguen en el fondo del mar, “no sabemos, algunas se despedazaron, algunas sí vimos que se despedazaron, otras siguen ahí perdidas en el fondo del mar que nos están pidiendo auxilio, ¿verdad?, pero no hemos tenido apoyo directamente a como nos los dijo las autoridades”.
Señaló que las autoridades “se fueron a lo que es el Club de Yates, la Marina, allí sí están constantemente bucee y bucee y aquí nosotros, con los buzos que hay aquí, compañeros y otros que se dedican a la buceada de la almeja o aquí reparando las embarcaciones, son los que nos han hecho ese trabajo de recuperar las pocas embarcaciones que tenemos”.
Reiteró que en el proceso de recuperación de las embarcaciones de Caleta y Caletilla no han tenido el apoyo de las autoridades, “nada más hasta ahí, promesas y ahí quedó y por parte de esto que tenemos aquí es porque nosotros realmente le hemos echado ganas”.
Señaló que todo el apoyo de buques externos de Acapulco que vinieron a buscar las embarcaciones hundidas con sus radares se quedaron en el Zócalo, la Marina Acapulco y el Club de Yates, “que fue también un desastre tremendo; es parte del mar, también nos incluye a nosotros, ¿verdad?, pero ahí estamos, estando, tratando con la fe de salir más adelante”.
Juan Miranda Mendoza dijo que los trabajadores siguen buscando en el mar porque no pierden la fe de encontrar algunas embarcaciones perdidas, agradeció a las autoridades por la construcción del puente y pidió que también se restaure el muelle donde se suben y se bajan los turistas que quieren un paseo en una lancha con fondo de cristal.
Integrantes del Colectivo Memoria Verdad y Justicia durante su exposición fotográfica en el Zócalo Foto: Aurora Harrison
Aurora Harrison
La representante del Colectivo Memoria, Verdad y Justicia, Socorro Gil Guzmán, declaró que las más de 40 familiares de las madres buscadoras de la organización no aparecen en el registro de personas desaparecidas que fue presentado por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, a quien le pidió que dé cifras reales.
El sábado los integrantes del colectivo hicieron la 21 exposición fotográfica, primera de este año, se llevó a cabo en el kiosco del Zócalo de Acapulco, ahí se hizo un recuento de todas las acciones que llevaron a cabo el año 2023 para concientizar a la sociedad sobre las desapariciones de personas, las cuales indicaron “no son hechos aislados”.
Gil Guzmán, madre de Jonathan Guadalupe Romero Gil, detenido y desaparecido por policías municipales el 5 de diciembre del 2018, declaró que en el censo que hizo el gobierno federal de personas desaparecidas, “para mí no se ha concluido, porque a mí no me han censado, a nadie del colectivo somos más de 40 familias y ninguna ha sido censada”.
“Algunas compañeras conocidas dicen que ya entraron, buscaron a mi hijo y que no aparece en la lista, muchas compañeras alegan que sus hijos han sido desaparecidos por segunda ocasión, ahora por el censo que mando a hacer el presidente de la República”, denunció la madre buscadora que pidió “no desaparecer a nuestros hijos y que den cifras reales”.
Explicó que ella no ha podido entrar a la plataforma por fallas en el Internet, que prevalecen desde el impacto del huracán Otis¨ “no puedo decir si es cierto o no es mentira, pero muchas compañeras aseguran que sus hijos no están apareciendo en las listas del registro de la base de datos”.
Solicitó al presidente de la República “que sea realista con las cifras, que no esté diciendo mentiras, que no sea un mentiroso porque está mintiendo, yo estuve presente en el movimiento que se hizo el 18 de diciembre, estuvimos en la conferencia mañanera y mandaron policías antimotines a no dejarnos pasar, ni siquiera nos dejaron acercar para nada y nos mandaron muchos antimotines; nos trataron como delincuentes”.
Por otra parte, sobre los capitanes y marineros del sector náutico que están desaparecidos desde el impacto del huracán Otis, Gil Guzmán dijo que las autoridades no deben de dejar de buscar en el mar o fuera; deben seguir con las búsquedas.
“No debemos perder las esperanzas de encontrarlos, y creo que todos deben de tener una carpeta de investigación, creo que sí todos deben de tener, todos los desaparecidos tienen el derecho de ser buscados, ese es un derecho principal, creo que se debe exigir a las autoridades que se les siga buscando”, puntualizó la madre buscadora.
En su actividad en el Zócalo, en su mayoría las integrantes del colectivo leyeron un comunicado de prensa donde se enumeran las acciones que hicieron durante el año pasado entre ellas las búsquedas, las exposiciones fotográficas, la develación del muro de la memoria.
Antes el representante de la Asociación de Familiares de Detenidos, Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos, Julio Mata Montiel, recordó que en Guerrero se tienen más de 600 personas desaparecidas desde la época denominada como guerra sucia y son más de 100 mil desapariciones en México, a pesar de que se “quieran maquillar las cifras, son más de 100 mil las personas desaparecidas”.
El rellenado de garrafón de 20 litros subió cuatro pesos en una purificadora de Acapulco, en comparación con el año pasado; el precio incrementó de 14 a 18 pesos.
El nuevo precio de rellenado del garrafón de 20 litros cuesta 18 pesos y el año pasado, hace tres días, era de 14 pesos.
Los clientes de las purificadoras Water Florida, se sorprendieron por el nuevo aumento por el relleno de agua potable del garrafón.
Coincidieron que los trabajadores de la purificadora de agua no avisaron con anterioridad del incremento del servicio.
Pidieron a las dependencias correspondientes hacer un recorridos por los establecimientos que incrementaron sus precios para evitar “abusos” de los empresarios.
Una trabajadora, que no dio su nombre, reconoció que hubo aumento de cuatro pesos en el rellenado de agua en garrafón de 20 litros.
Añadió que el incremento se dio por el aumento de insumos como la energía eléctrica, limpieza de drenaje y el mantenimiento de las máquinas que coadyuvan en la filtración de agua.
Indicó que el establecimiento ha tenido un auge en los últimos 10 años, debido a que se trata de alternativas que resultan económicas en el consumo del agua.
“Nuestros compradores considera que es más barato rellenar un garrafón de agua en las purificadoras que ir a cambiar el garrafón de agua vació por uno nuevo”, resaltó.
Comentó: “creo que todavía somos rentables, pero sí hay gente que buscará un precio más barato”.
Precisó que el precio se incrementó en las purificadoras de la empresa Water Florida, mientras que otros negocios han decidido mantener sus costos en 14 pesos, pero “mañana no sabemos, los insumos subieron”.
La empresa Water Florida tiene varias sucursales en la ciudad y ofrece el rellenado en garrafón a sus clientes.
Una vecina de la colonia 20 de Noviembre junto a la casa que fue afectada por un deslave de tierra y piedras durante el huracán Otis Foto : Carlos Carbajal
Ramón Gracida Gómez
La Fiscalía General del Estado (FGE) suspendió la búsqueda de Víctor Bautista Romero, el desaparecido de la colonia 20 de Noviembre tras el paso del huracán Otis, desde el 15 de diciembre, denunció su primo Fredy Martínez, y alertó que el caso puede quedar en el olvido.
Señaló que los peritos de la FGE no pueden hacer nada si no se trae la maquinaria para remover las piedras y la tierra de la calle Juan N. Álvarez, e informó que ya solicitaron por escrito al Ayuntamiento de Acapulco que los ayuden, pero sólo les firmaron de recibido y los funcionarios no han acudido.
En un recorrido por la zona este martes, un día después de que se cumplieron dos meses del meteoro que destrozó Acapulco, el panorama en el andador Cuauhtémoc es similar al inicio de la catástrofe que mató a cinco personas, una de ellas aún no localizada después de 63 días.
Piedras amontonadas, paredes desechas, puertas derribadas, tierra removida, paso dificultoso, escombros regados por dondequiera, troncos de madera regada y pertenencias expuestas al aire libre son los elementos de este paisaje en el que posiblemente esté enterrado Víctor Bautista.
La casa de las víctimas, su esposa Karla Galeana García y sus tres hijos, Dana de 21 años, Victoria de 12 e Ian Tadeo de 2 años, aún se sostiene de alguna forma y no ha sido demolida, a pesar de que es una de las principales demandas de los familiares de Víctor Bautista por el riesgo que representa para ellos que viven a un lado.
La búsqueda se amplió hacia la calle Juan N. Álvarez y los marinos y peritos que buscan al vecino desaparecido han removido gran parte de la tierra que se concentró tras el alud de piedras que destruyó la casa, pero las piedras están amontonadas a la orilla y obstruyen la casa de doña Mary, quien salía de su casa con dificultad ayer en la tarde.
A un costado, se encontraban dos hombres removiendo la tierra que le cayó encima de su casa desde el 25 de octubre, y que entró y llenó todo el piso debajo, al igual que su vecina Mari, adulta mayor. En la última visita de El Sur el 14 de diciembre, marinos y peritos sacaban la tierra con pala.
En la esquina del andador Cuauhtémoc y la calle Juan N. Álvarez, a la cual se llega después de subidas y bajadas muy pronunciadas desde la carretera federal, en el mercado de la colonia 20 de Noviembre, Fredy Martínez contó lo que ha sucedido en las últimas semanas en el caso de su primo desaparecido.
Destacó que la FGE “tomó un receso, ya desde hace dos semanas no vinieron, del 15 de diciembre para acá dejaron de venir, estaban haciendo una búsqueda en la orilla de la casa de doña Mari”, que se encuentra al otro lado de la calle.
Contó que hace unos días llegó una máquina retroexcavadora del grupo Carso, que dividió la tierra y las piedras para cada lado de la calle Juan N. Álvarez, para continuar la búsqueda de su primo.
Reconoció esta maniobra de remoción, pero hacen falta camiones de volteo “para que se pueda llevar ese escombro porque ese escombro es el que no permite con estas piedras hacer la búsqueda ya minuciosamente aquí”.
Indicó que la FGE ya descartó la búsqueda al interior de la casa de las víctimas rotundamente, “ya en la casa no están haciendo ningún tipo de maniobra ni de búsqueda, y lo único que queda pendiente pues es aquí en la calle”.
La investigación de Víctor Bautista no se ha acabado, insistió su primo Fredy Martínez, pero mientras “no realicen las maniobras correctas para poderlo encontrar, va a ser muy difícil”.
Señaló que “se está prorrogando, prorrogando, ¿y a qué va a tender esto?, a quedarse en el olvido, de que nomás no se encontró y ya. Sin embargo, la Fiscalía viene, pero pues realmente no hacen nada si no traen maquinaria, no hacen nada si no traen volteo para mover esto porque es lo que queda pendiente por hacer”.
Una Navidad “muy triste”
Dijo que esta Navidad, “como tal el nombre, nacer de nuevo o tener un nacimiento nuevo se nos hace muy difícil, asimilar una catástrofe de esta magnitud como fue la de él, de la familia completa Bautista Galeana, es muy difícil”.
Dijo que el domingo fue un día “muy triste, una Navidad muy lamentable con mucha asimilación y valoración de vida porque todos estuvimos en riesgo, todos estuvimos en riesgo de vida”.
Continuó: “no fue una Navidad común como todas, pero sí de mucha reflexión y de mucha tristeza porque ellos desgraciadamente fallecieron y es la fecha de que todavía no lo pueden encontrar”.
Insistió en que parte de la razón de que no han localizado los restos de Víctor Bautista es que “no han movido lo que realmente tienen que mover para que puedan cerciorarse, como dicen ellos, o concretar que efectivamente está o no está el cuerpo”.
Consideró que conforme pasa el tiempo desde su desaparición el 25 de octubre, “lógicamente va a ser más difícil la búsqueda porque pues el cuerpo automáticamente ya no va a estar, sino simplemente va a ser, no sé, una osamenta, ahora sí que parte de su cuerpo de él que pudiesen encontrar”.
Pidió que la FGE “realmente toma las cartas en el asunto, en el sentido de que gestione, porque a lo mejor no le corresponde a ellos, que vengan volteos para que puedan remover estas piedras y en la tierra”.
Tampoco tienen luz y teléfono por las piedras y la tierra acumuladas
Aseguró que la remoción de piedras y tierra de la calle Juan N. Álvarez y el andador Cuauhtémoc tendría un “doble beneficio porque sería la búsqueda de él y lógicamente tendría acceso a la calle, que debido a esto no hemos podido poner postes de luz, ya vino CFE, no nos lo puede poner”.
Tampoco Telmex “no nos puede poner tampoco el poste de teléfono porque no tiene el lugar donde lo puedan instalar”, agregó Fredy Martínez, que cargaba unas mangueras que van a utilizar para conectar el agua potable porque la tubería se partió con el derrumbe de piedras.
Contó que como familiares del no localizado Víctor Bautista acudieron hace unos días al Ayuntamiento y entregaron una solicitud escrita para que remuevan las piedras y la tierra porque “van a ser muchos los beneficiarios de las casas que quedaron aquí abajo muy afectadas”. Sin embargo, sólo les firmaron de recibido y no han tenido respuesta.
Indicó que son tres casas contiguas que “quedaron muy llenas de lodo y de tierra, y que como han podido, han estado maniobrando para poder limpiar su vivienda, poder acceder a sus viviendas”.
Pero por la búsqueda, acotó el también vecino de la 20 de Noviembre, los trabajadores de la FGE no puede remover en su totalidad todas las piedras, que son de un tamaño considerable y algunas necesitan incluso una máquina para partirlas.
Fredy Martínez insistió en que sus vecinos tienen dificultades en sus casas por el acumulamiento de tierra, como Mari, que perdió todo en el piso que quedó debajo, sus enseres y su sala.
Comerciantes del mercado de artesanías Papagayo que se ubica junto a la vía rápida, improvisan sus locales para poder verdender entre las afectaciones que les causó el huracán Otis hace dos meses Foto: Carlos Carbajal
Argenis Salmerón
Comerciantes del mercado de artesanías Papagayo denunciaron que 10 vendedores quedaron excluidos del apoyo del gobierno federal para la reconstrucción, apesar del censo de los “Servidores de la Nación”.
El mercado de artesanías se ubica en la avenida Costera, a un costado de la Vía Rápida, en el fraccionamiento Hornos.
Los vendedores ofrecen trajes de baño, cerámica, pulpas, cocadas, bolsas y artesanías.
Los comerciantes hicieron la limpieza del lugar, sin embargo todavía no puede reconstruir sus locales, apesar del apoyo económico del gobierno federal.
En declaraciones a El Sur, la comerciante Martha Delia González Arizmendi denunció que 10 vendedores de artesanías fueron excluidos de los apoyos económicos del gobierno federal, a pesar de ser censados por los “Servidores de la Nación”.
Contó que el mercado de artesanías Papagayo tuvo pérdidas total tras el huracán Otis y hubo comerciantes que recibieron la ayuda de 35 mil pesos y de 60 mil pesos.
“Se supone que todo fue pérdida total, y los pagos fueron imparciales, pero es una ayuda con lo que vamos a empezar de nuevo”, puntualizó.
Criticó que el censo fue para vivienda y local en el mercado de artesanías, “luego empezaron a descartar y el dinero fue disparejo, tenía que ser parejo”.
Apuntó que el mercado de artesanías Papagayo ocupa el primer lugar en daños en los negocios tras el impacto del huracán Otis.
Se quejó que hay 10 casos de comerciantes, que todavía no les pagan, “un compañero lleva seis veces que va al Zócalo y le dicen que luego y luego y ayer le dijeron que para el 31 de este mes”.
Declaró que dos trabajadoras de la Secretaría del Bienestar, “le dijo que le iban a dar menos, porque no puede tener vivienda y casa, siendo que a la mayoría sí recibieron el apoyo”.
Agregó que el comerciante mantiene a su familia de su local de venta de artesanías y “no le quieren pagar lo que le corresponde”.
Sostuvo que en el mercado de artesanías hay 300 locatarios, “a la mera hora todos los comerciantes tuvieron problemas, pero al final cobraron”.
Advirtió que el próximo sábado van a bloquear para que los trabajadores de la Secretaría del Bienestar paguen completo los pagos por los daños que dejó el huracán Otis.
“No nos queda de otra, el apoyo ya está para los 10 excluidos, no sé por qué no se los quieren dar, pruebas hay que el mercado está destruido”, finalizó.