Urgen familiares al gobierno estatal a crear la comisión sobre los desaparecidos en Chilapa

La organización civil Siempre Vivos urgió al gobierno del estado la creación y el inicio de operaciones de la comisión especial para investigar los casos de sus familiares desaparecidos en Chilapa.
Informó que, a ocho meses de que se organizaron no tienen información de 57 casos registrados entre 2014 y 2015.
Asimismo, integrantes de la organización exigieron al gobernador, Héctor Astudillo Flores, implementar un operativo de búsqueda en esta región similar al de Tierra Caliente para localizar a los vecinos de Arcelia y Ajuchitlán secuestrados y levantados la semana pasada.
Ayer, el grupo de familiares que desde mayo de 2015 inició la búsqueda de sus parientes y el registro de otros casos, informó que tras una evaluación, siguen como iniciaron, en la incertidumbre, sin que las autoridades ministeriales del estado y la federación les hayan informado algún avance en las investigaciones.
La organización tiene documentados los casos de 57 vecinos  de la cabecera municipal de Chilapa desaparecidos des

de abril de 2014; el último es del 25 de noviembre de 2015.
Sus registros con denuncia ministerial indican que 16 casos ocurrieron del 9 al 14 de mayo, cuando unos 300 habitantes, comisarios y civiles armados de localidades del sur del municipio tomaron el control de las calles de Chilapa en busca de líderes de la delincuencia. De estos, 14 fueron denunciados ante el Ministerio Público federal.
Los integrantes de Siempre Vivos demandaron al gobernador Héctor Astudillo un operativo como el que implementaron en La Tierra Caliente con 500 policías, ahora para dar con sus familiares en Chilapa.
Recordaron que hicieron esa petición desde mayo al entonces gobernador, Rogelio Ortega Martínez y al comisionado general de la Policía Federal, Enrique Galindo Ceballos.
Asimismo, dijeron desconocer cuál es el avance de la creación de la comisión especial para la atención de los casos de desaparecidos en Chilapa que anunciaron el mandatario estatal, Héctor Astudillo, y el fiscal general del estado, Xavier Olea Peláez. Mientras no se instale, indicaron, no hay certeza de que estén investigando.

“Seguimos exigiendo, como desde el primer momento, la búsqueda y localización de los desaparecidos y que empiece a operar la comisión especial”, insistieron. Dijeron que tampoco tienen fecha para reunirse con el fiscal estatal.
Al término de una evaluación de resultados a ocho meses de búsqueda, los familiares concluyeron que están igual que como iniciaron, con nada.
“No hay información ni buena ni mala, no hemos sabido nada por parte de las autoridades. Los 57 casos están en ceros”, lamentaron.
A ocho meses, agregaron, no hay ni un solo familiar localizado, ni siquiera alguno de los vehículos en los que viajaban al momento de ser llevados por la fuerza.
En cuanto a la atención a las familias de las víctimas, informaron que han recibido 30 becas alimentarias de 2 mil pesos mensuales de los gobiernos municipal y estatal.
Además, dijeron, de la ayuda alimentaria

para otras familias, de mil a mil 500 pesos, de la Secretaria de Gobernación; mientras que representantes de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), según familiares de las víctimas, tienen más de un mes que no se han presentado y no han aportado los gastos de transporte.
La organización Siempre Vivos ya sufrió el asesinato de uno de sus activistas. Apenas el 22 de diciembre, Bernardo Carreto González, padre de tres hijos desaparecidos y hermano del ex director de la Policía de Chilapa, fue asesinado cuando regresaba a su comunidad, Ahuihuiyuco.

Exigen defensoras de derechos humanos al gobernador que se pronuncie por la libertad de Nestora Salgado

La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México (RNDHM) exigió al gobernador, Héctor Astudillo Flores, que se pronuncie por la libertad de la coordinadora de la Policía Comunitaria de Olinalá, Nestora Salgado García, al fiscal general, Javier Olea Peláez, que se desista de todos los procesos contra la luchadora social, y a la Primera Sala penal del Tribunal Superior de Justicia que su resolución se apegue a los más altos estándares internacionales de derechos humanos.
Esta Sala revisa el proceso de apelación contra la resolución de la jueza de Tlapa que declaró improcedente un incidente de libertad, si se tome en cuenta la resolución federal que anuló la orden de aprehensión contra Salgado García por el delito de delincuencia organizada, derivada de los mismos hechos por los que fue acusada de secuestro en el fuero común.

Hubo violaciones al debido proceso, denuncia la RNDHM

Mediante una carta pública, la RNDHM recordó que la luchadora social fue aprehendida ilegalmente por militares el 21 de agosto de 2013, sin que se le mostrara orden judicial, ni se le informara de las razones de su detención.
Desde entonces, el proceso judicial estuvo plagado de irregularidades y violaciones al derecho a la libertad personal, como el hecho de que en las primeras horas de la detención fue llevada a Chilpancingo, sin ser presentada ante un juez, tampoco contó con asistencia consular por ser también ciudadana estadounidense, ni con un abogado de su elección.
Señalaron que de Chilpancingo fue llevada a Acapulco, donde se le tomó la declaración preparatoria, sin una defensa adecuada, y cuatro horas más tarde fue llevada al penal federal de máxima seguridad de Tepic, Nayarit.
Entre otras irregularidades, el traslado de Nestora Salgado a un penal federal de máxima seguridad fue ordenado por la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil del gobierno de Guerrero, sin que tuviera facultades para ello.
En ese lugar, se le calificó administrativamente como presa peligrosa, se le confinó a un régimen de máxima seguridad y confinamiento solitario, que imposibilitó la comunicación efectiva con sus familiares y su defensa.
Consideraron que, con 40 años en el litigio penal, el nuevo fiscal sabe que existen suficientes elementos para reconocer las violaciones al debido proceso y a los derechos humanos de la líder comunitaria.
Pero no sólo de ella, recordaron que el mismo día de su aprehensión, policías estatales y militares irrumpieron en la Casa de Justicia de El Paraíso, en Ayutla de los Libres, para liberar a detenidos que estaban en procesos de reeducación, dentro del sistema de seguridad y justicia comunitaria, y detuvieron a coordinadores, consejeros y policías comunitarios, acusados de secuestro.
Entre los detenidos están Bernardino García Francisco, Ángel García García, Eleuterio García Carmen, Abad Francisco Ambrosio, Florentino García Castro y Benito Morales Bustos, integrantes de la Policía Comunitaria de El Paraíso, y Samuel Ramírez Gálvez, integrante de la Policía Comunitaria de Zitlatepec.
Sin embargo, el 30 de marzo de 2014, el Primer Tribunal Unitario del Vigésimo Primer Circuito, con residencia en Chilpancingo, revocó el auto de formal prisión de Salgado García por el delito de delincuencia organizada.
Pero la orden judicial no redundó en su liberación por los procesos estatales que siguen su curso, pese a que se está produciendo “una violación del principio non bis in idem (al ser juzgada en dos fueros distintos por los mismos hechos)”.
Recordaron que, el año pasado, el gobernador interino, Rogelio Ortega Martínez, llamó a Nestora Salgado presa política, y se manifestó por su liberación inmediata, pero el entonces fiscal, Miguel Ángel Godínez Muñoz se negó a iniciar el desistimiento de la acción penal contra la defensora comunitaria.
Por lo anterior, las defensoras exhortaron al fiscal Olea a desistirse de las acusaciones que recaen sobre Nestora Salgado, a partir de una revisión minuciosa de todos los procesos en su contra.
También señalaron que desde el 28 de enero de 2015, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a Nestora Salgado, al considerar que se “encuentra en una situación de gravedad, urgencia y ante la inminencia de sufrir daños irreparables a los derechos a la vida y a la libertad personal, originados por las condiciones de detención en las que se mantenía a Nestora en Nayarit. Asimismo, ordenó investigar el origen de esta situación, mediante la cual la defensora ha sufrido graves afectaciones a su salud”.
Ante las medidas ordenadas por la CIDH y por recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la coordinadora de la Policía Comunitaria de Olinalá fue trasladada al penal de Tepepan, en la Ciudad de México.

El caso de Nestora es un ejemplo de criminalización de los luchadores sociales, denuncian

La Red denunció que la detención ilegal y arbitraria de Nestora Salgado es, a todas luces, un ejemplo de la criminalización contra las y los defensores de derechos humanos en México, en represalia a su labor en defensa de los derechos de los pueblos indígenas y por el ejercicio de su derecho a regirse bajo sus propios sistemas normativos como autoridad indígena.
Por ello, exigen la incondicional liberación de la defensora Nestora Salgado García y de los demás presos políticos del estado de Guerrero, la reparación integral del daño para Nestora Salgado y su familia, y garantías de seguridad para su familia y sus defensores, así como un acto público de reconocimiento de responsabilidad de las autoridades del estado de Guerrero para la defensora, su familia y la comunidad afectada por su detención ilegal, y el cese a la criminalización contra las y los defensores de derechos humanos en México.

En siete meses ninguna autoridad halló pistas de los 57 desaparecidos en Chilapa

Durante los últimos siete meses del año que culmina, ni las autoridades federales ni las de dos administraciones locales y estatales dieron noticias del paradero de al menos 57 desaparecidos en Chilapa a sus familiares, ni del asesinato de un padre que exigía la presentación con vida de sus tres hijos.
El 9 de mayo de 2015, a la ciudad ingresaron unos 300 civiles armados provenientes del sur del municipio, quienes dijeron que venían en busca de criminales que habían causado daño en sus localidades.
Dos días después, vecinos de Chilapa marcharon en la cabecera municipal y encararon a los hombres armados, a los que acusaron de haberse llevado a unos 30 pobladores frente a policías y militares, quienes siguen desaparecidos.
El 14 de mayo, los civiles armados salieron de la ciudad después de una reunión con representantes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), y con la condición de que el Ejército detuviera a un líder criminal vinculado al grupo criminal de Los Rojos.
El número de vecinos organizados para reclamar a sus desaparecidos comenzó a disminuir, sólo quedaron familiares de 14 de ellos, aunque después se sumaron otros dos que continúan exigiendo la presentación con vida de sus desaparecidos.
Las familias vincularon a los responsables de las desapariciones con el grupo delictivo Los Ardillos, que mantienen una disputa con Los Rojos, aunque negaron vínculos de sus desaparecidos con cualquiera de los dos grupos.
El comisario ejidal de Xiloxuchicán, José Apolonio manifestó que sí retuvieron a los familiares y aseguró que los habían entregado a la Gendarmería, pero los familiares no aceptaron la declaración, y en cambio han hecho llamados a las autoridades federales, estatales y municipales para que coadyuven en la búsqueda de sus desaparecidos.
En mayo la administración municipal estaba en manos del priista Francisco Javier García Gonzáles, quien pocos días después de la salida de los civiles armados y en presencia de representantes de la Comisión de Derechos Humanos de Guerrero (Codehum) afirmó que apoyaría a las familias que quedaron desamparadas durante el proceso de búsqueda, pues supo que en la mayoría de los desaparecidos eran jefes de familia. Esto no ocurrió.
Ahora preside el Ayuntamiento de Chilapa el también priista Jesús Parra García, cuya administración tampoco ha cubierto las necesidades básicas de las familias.

No hay avance pese a los compromisos de los gobiernos federal y estatal

El 20 de mayo, a la ciudad arribó el comisionado general de la Policía Federal, Enrique Galindo Ceballos, quien informó a los familiares de desaparecidos que la dependencia coadyuvaría en la búsqueda de sus parientes y que tomaría el control de seguridad del municipio para trabajar en la contención de la delincuencia organizada. Ese día, los familiares retomaron la esperanza de recuperar a sus familiares.
También, los familiares solicitaron la presencia del entonces gobernador, Rogelio Ortega Martínez, a quien le reprocharon haberse reunido con los pobladores del sur de Chilapa, pero no con los de la cabecera municipal que reclamaban a sus familiares desaparecidos.
Fue hasta el 24 de mayo cuando Ortega Martínez se reunió con los familiares en Chilapa. Durante el encuentro, familiares de un desaparecido el 30 de marzo, Gilberto Abundis, reprocharon al alcalde y al gobernador la desaparición de su familiar, a quien el 23 de mayo identificaron en una foto de un periódico de nota roja que consignaba el hallazgo de cuerpos en la comunidad de Nejapa, municipio de Chilapa. La seña con la que lo distinguieron sus familiares fue un tatuaje en la espalda.
Conforme pasaron los días, a esta lista de desaparecidos se sumaron más, de antes del 9 y de después del 14 de mayo.
En tres ocasiones ha acudido a la ciudad el equipo multidisciplinario de la Procuraduría General de la República (PGR), que incluye peritos en genética, criminalística y derechos humanos, y a agentes del Ministerio Público federal, para que las familias interpusieran su denuncia.
La mayoría tenía desconfianza del Misterio Público del fuero común para interponerla ahí, pero tampoco confiaban en que las autoridades investigaran.

Familias desamparadas

Además de la búsqueda de los desaparecidos, las familias han sumado demandas como la recuperación de sus pérdidas materiales, y el financiamiento para pagar deudas que suman unas 900 mil 400 pesos, contraídas para sobrevivir. Además de apoyos para cubrir las necesidades básicas diarias de cada familia.
A pesar de la presencia de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y el DIF estatal, durante estos siete meses no se han resuelto las demandas de las familias.
El vocero de los desaparecidos, José Díaz Navarro en julio previó: “Esto ya se olvidó, un caso más de impunidad lo definiría ya, como los cientos de casos que hay de homicidios y desapariciones, y de secuestros que no se investiga nada, esto pinta para ser un caso más”.
Terminó el año, sin la localización de 57 desaparecidos que se acercaron al comité de familiares Siempre Vivos AC, de los que sólo 38 han interpuesto denuncias ante el Ministerio Público federal; los demás esperan a que regrese para denunciar.
Pero Díaz Navarro denunció que no son sólo 57 desaparecidos en la región, sino 200, y 200 asesinatos que, en su mayoría, las familias no se atreven a denunciar.
También terminó el año con el padre de tres desaparecidos en mayo que exigía su presentación con vida, Bernardo Carreto, quien también era hermano del ex director de Seguridad Pública municipal, Silvestre Carreto, destituido del cargo “por no resultar confiable”.

Por orden de Astudillo, removió el alcalde de Chilapa hace ocho días al secretario de Seguridad, revelan

 

Desde hace una semana, el secretario de Seguridad Pública de Chilapa, Juan Suástegui Epifanio fue destituido de su puesto por orden del gobernador Héctor Astudillo Flores, y el gobierno municipal encabezado por el alcalde priista Jesús Parra García ha mantenido esa información en sigilo.
Fuentes oficiales dieron a conocer a El Sur que desde el lunes 21 de diciembre no hay secretario de Seguridad Pública municipal. La decisión tampoco fue informada a los integrantes del Cabildo.
No obstante, el mismo día 21 el Cabildo fue convocado para presentarle al encargado de despacho, Isidro Casarrubias Tlacotempa, quien fungía como director de Seguridad Pública municipal; la designación la habrían hecho el alcalde y los dos síndicos.
El pasado miércoles 16 de diciembre en esta cabecera, en una reunión con familiares de personas desaparecidas, el gobernador priista Héctor Astudillo Flores prácticamente ordenó al alcalde Jesús Parra la remoción del titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Juan Suástegui Epifanio.
“Le pido aquí al presidente municipal que cambie al secretario de Seguridad Pública, no veo porqué tenga que sostenerlo; cámbialo. Que (el alcalde) vea la manera de relevarlo, que busque una persona que no genere inconformidad en la propia gente. Ante un señalamiento de que no estuvo a la altura de las circunstancias se tiene que relevar. Te lo pido como gobernador”, dijo el mandatario estatal.
El gobernador se refería a la petición pública que el 6 de octubre hicieron familiares de los desaparecidos en Chilapa, para que la Procuraduría General de la República (PGR) investigara la actuación de Suástegui Epifanio durante la irrupción de civiles armados a la ciudad, del 9 al 15 de mayo.
El oficial de la Policía Estatal, Juan Suástegui Epifanio fue designado el 10 de mayo, en la administración del priista Francisco Javier García González, como secretario de Seguridad Pública municipal por el gobierno del estado, encabezado entonces por Rogelio Ortega Martínez.
Lo anterior, tras la renuncia de Job Encarnación Cuenca ante las exigencias de los civiles armados de las comunidades del sur del municipio que sitiaron la ciudad del 9 al 14 de mayo.
Suástegui Epifanio fue ratificado por el gobierno municipal entrante de Jesús Parra García, quien, en un comunicado filtrado a periodistas afines, lo defendió de las acusaciones de presuntos nexos criminales que hicieron vecinos de Tlaltempanapa, municipio de Zitlala, ante la delegación estatal de la Procuraduría General de la República, el 30 de septiembre.

Ejecutan en Chilapa al padre de tres jóvenes desparecidos en mayo y familiar de otros dos

El padre de tres jóvenes desaparecidos que desde mayo exigía públicamente su presentación, Bernardo Carreto González, de 49 años, así como la de otros dos familiares, fue asesinado en un camino de terracería en el municipio de Chilapa.
La víctima es también hermano del ex director de Seguridad Pública de Chilapa, Silvestre Carreto, cesado en julio de 2014 por el Grupo de Coordinación Guerrero, por no “resultar confiable”, y del que hasta el momento no se sabe nada.
Con Bernardo Carreto suman siete familiares asesinados del ex jefe de la policía de Chilapa, entre ellos dos menores de edad.
Reportes policiacos precisaron que el homicidio ocurrió alrededor de las 2 y media de la tarde del martes, en un camino de terracería entre las comunidades de Tepozcuautla y Ahuihuiyuco.
Conducía una camioneta Nissan blanca, placas 74-44FMC de la ruta Chilapa-Ahuihuiyuco, e iba acompañado por tres pasajeros, que eran su esposa y sus dos nueras, cuando hombres armados le dispararon; el conductor perdió el control y volcó a unos metros del camino, muriendo en ese momento.
Las autoridades policiacas y ministeriales confirmaron que Bernardo Carreto recibió un balazo en la cara y que los pasajeros que viajaban con él resultaron ilesos.
Bernardo Carreto, junto con familiares de 14 desaparecidos en mayo, durante la incursión de hombres armados del sur del municipio, reclamaba públicamente la presentación de sus tres hijos: Víctor, Juan y Miguel Carreto Cuevas, de 15, 21 y 25 años de edad.
Según la denuncia ante autoridades ministeriales, los hermanos fueron vistos por última vez el 10 de mayo en un retén que  civiles armados instalaron en la entrada a Chilapa.
Además de a sus tres hijos, también buscaba a Crispín Carreto González de 39 años, y a su hijo Samuel Carreto Vázquez, de 15.
Los familiares de los desaparecidos ya se habían constituido en la asociación civil Siempre Vivos, a la que pertenecía Bernardo Carreto.
Este grupo se reunió en su momento con el gobernador Rogelio Ortega Martínez, el fiscal Miguel Ángel Godínez Muñoz, el comisionado general de la Policía Federal Enrique Francisco Galindo Ceballos, el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación Roberto Campa Cifrián y con otros funcionarios, así como con peritos de la Procuraduría General de la República, que tomaron su denuncia ministerial y muestras de ADN.
Hasta ayer, ninguno de los familiares tenía información sobre el paradero de sus parientes.
Bernardo Carreto se reunió en dos ocasiones con Héctor Astudillo Flores: en su calidad de gobernador electo, el 14 de octubre, y como gobernador constitucional apenas el 16 de diciembre, en esta cabecera municipal, donde fue acompañado por el recién nombrado fiscal general del estado, Xavier Olea Peláez.
El mandatario estatal, en su última reunión ofreció enviar en enero de 2016 una iniciativa al Congreso del Estado para la creación de una Comisión Especial para  investigar las desapariciones ocurridas en mayo pasado durante la irrupción de los pobladores armados del sur del municipio.
Como publicó El Sur, el 3 de noviembre, el hijo de Silvestre Carreto, Alejo Carreto Cuevas de 27 años de edad fue asesinado a balazos cerca de su casa en la comunidad de Ahuihuiyuco, municipio de Chilapa. El 9 de noviembre en la comunidad de Tetitlán de las Limas, en una persecución armada seis personas fueron asesinadas, entre ellas cinco familiares de Silvestre Carreto, dos menores de edad.

Reprochan familiares de desaparecidos en Chilapa que Rogelio Ortega incumplió compromisos

Familiares de desaparecidos de la región reprocharon que terminó la administración del ex gobernador, Rogelio Ortega Martínez y nunca les entregaron los apoyos que el DIF estatal les prometió en cada visita que hizo a las víctimas.
A una semana de que se cumplan seis meses de que unos 300 civiles armados provenientes de comunidades del sur de Chilapa incursionaron del 9 al 14 de mayo a la cabecera municipal, familiares de 16 vecinos que denunciaron su desaparición en ese lapso siguen sin saber de ellos.
Posteriormente, se sumaron familiares de desaparecidos antes del 9 de mayo y de después del 14 para exigir también el esclarecimiento de su desaparición, aunque también siguen sin conocer el paradero de sus parientes.
Después de que los familiares comenzaron a denunciar la desaparición de sus parientes y exigir su presentación con vida, el 27 de mayo a la ciudad arribaron representantes del DIF estatal, de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para ofrecerles apoyos mientras se buscaba a sus desaparecidos.
Este miércoles, los familiares de desaparecidos de Chilapa reprocharon que los apoyos que ofreció desde su primera visita el psicólogo y jefe de departamento de atención a víctimas de casos especiales del DIF estatal, Ariel Flores Acuña, nunca se materializó.
El 27 de mayo, en su primera visita informó a los familiares que los apoyaría con atención alimenticia (despensas), asesoría jurídica, proyectos productivos y canalización a las dependencias del estado según la necesidad.
Regularmente, desde ese día acudía cada miércoles a la ciudad, y en varias ocasiones los familiares se quejaron de que habían transcurrido los meses y seguían en trámites los apoyos que les prometieron.
Flores Acuña anunció que a finales de septiembre les entregarían los apoyos, pues la administración de Rogelio Ortega estaba por terminar.
Transcurrieron cuatro meses, tiempo en que los familiares no dejaron de entregar documentos y llenar formatos, pero nunca les entregaron los apoyos, salvo una despensa y una cobija.
De la CEAV, lo único que han obtenido los familiares es, cada miércoles, atención psicológica y cien pesos semanarios a familias de la cabecera municipal y 160 pesos a familias de comunidades, para su transporte.
También les aseguraron que los incluirían en programas sociales de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), proyectos productivos, gestión de becas ante la Secreta de Educación Pública (SEP) y acompañamiento jurídico, todo gratuito. Y que la CNDH estaría vigilando las acciones que emprendieran, para que se hicieran con pleno respeto a sus derechos humanos.

Guerrero en estos días. Por los caminos del sur… tradición de rebeldía

(Décima quinta entrega)

Al gobernador Héctor Astudillo y su esposa.

¿Qué es el sur? ¿Qué es Guerrero? El sur, además de ser el diario que en Guerrero lee toda la clase política guerrerense, las y los universitarios, las y los líderes de los movimientos sociales y mis cuatro leales, es un punto en el planeta, una región en el mapa de México, una identidad que aglutina historia, tradiciones, comportamientos, costumbres, mitos, leyendas, actitudes de las mujeres y los hombres del sur.
En el sur se localiza una entidad federativa fundada hace 166 años, el 27 de octubre de 1849, por iniciativa y obra de los generales Juan Álvarez y Nicolás Bravo. Ambos, con coincidencias y diferencias, encuentros y desencuentros, pero unidos en un objetivo común, fundaron un nuevo estado en el sur de la nación mexicana, al que decidieron denominarlo con el apellido del general Vicente Guerrero.
Guerrero, un estado problema, en la reflexión de Moisés Ochoa Campos. Una cajita pintada en Olinalá, según el maestro Antonio Isidoro Delgado Casarrubias. Un Guerrero bronco, en el análisis de Armando Bartra. Donde hay jaguares en las montañas, pájaros en el río y es un bello desafío la selva con la montaña en la inspiración de nuestro inolvidable trovador José Agustín Ramírez. Un linaloe, un cofre de ensueños, un jardín convertido en sueños, un son de tierra caliente, un fandango tixtleco o un son de artesa; un sobrero de Tlapehuala, una tejedora ñon dá o acateca; una filigrana de Taxco, un clavado en la Quebrada, un huracán Paulina, una tormenta Manuel, un mar de fondo, una sequía; una tragedia en Iguala, el drama de Ayotzinapa, los 43 normalistas desaparecidos desde hace trece meses, una herida que no cierra, que duele, que para que cauterice y cese el peregrinar y el grito rebelde de los familiares, se necesita abundar más en la búsqueda, encontrar la plena verdad y decirla, luego la justicia y la reparación del daño.
Allí, en la tragedia y el drama hemos sido solidarios, acompañantes, coadyuvantes. Hemos acompañado con humildad y sencillez, por convicción, como secretario general de la UAGro primero y, como gobernador hasta las 12 de la noche de este 26 de octubre de 2015.
De topografía agreste y feraz, de variados climas y paisajes, donde en sus montes, montañas, cerros y serranías, valles, llanos y litorales de exuberante belleza destaca el trabajo y la gentileza de las mujeres y los hombres del sur. Ciertamente, es también un lugar de paradojas, un lugar donde su bella naturaleza tiene corona, cetro la injusticia y trono la pobreza.
Este es también el Guerrero que sufre la violencia delincuencial, el flagelo de la narcoviolencia que todos los días deja una huella negra de agravios sociales y pérdida irremediable de vidas humanas. La delincuencia organizada que recluta de la pobreza y hace del secuestro, la extorsión, la trata de personas y la venta de drogas su negocio y su emporio a costa de cientos de jóvenes que todos los días pierden la vida de forma salvaje y atroz.
Gente, la nuestra, de recio carácter, alegre y fandanguera, triste pero aguantadora en el luto y el dolor, resistente en el trabajo, rebelde y contestaria por antonomasia. De todo tiene el sur Guerrero, pero sin duda que lo más hermoso es su gente. Esta gente sureña y guerrera que hay que saber tratar, comprender, acompañar para lograr la unión indisoluble del pueblo y su gobierno, de gobernantes y gobernados. Trato paciente, sutil, dialoguista y de tolerancia extrema.
Por eso, como bien dice en su inspiración el maestro Rubén Mora Gutiérrez, quien cantar quiera a Guerrero, desde todas las edades y todos los tiempos, necesita revestirse de un ritual de dignidades, que tan solo puede hacerlo el amor en plenitud.
Sí, el pleno amor al terruño; a la patria grande y a la patria chica; el amor con devoción a nuestros próceres, a las mujeres y hombres que con su valor y espíritu de sacrifico ofrendaron sus vidas para darnos independencia y libertades. Este es el Guerrero que queremos rescatar de las garras de la narcoviolencia y de la narcopolítica para preservarlo en paz y armonía. Porque sólo en paz y armonía progresan los pueblos.
Las guerras de todo tipo producen muerte, desolación y destrucción. La violencia, venga de donde venga produce agravios y más violencia. Hace un año, cuando tomé protesta como gobernador interino de mi querido estado, Guerrero estaba al borde de la guerra civil; miles de personas salían a las calles todos los días a incendiar y destruir los símbolos del poder y sus instituciones. Fue destruido e incendiado el Palacio Municipal de Iguala, parcialmente el Palacio de Gobierno, el Congreso local y la sede de la mayoría de los recintos de los partidos políticos; se llegó casi al linchamiento de personajes relevantes de las élites políticas guerrerenses; fueron tomados 46 palacios municipales; la autopista, carreteras, calles y avenidas eran bloqueadas todos los días durante largas horas. Crecía día a día la incertidumbre, el agobio de la economía, especialmente en Acapulco y Chilpancingo. Se afirmaba que no habría elecciones.
Hoy, afortunadamente tenemos un Guerrero distinto al que yo recibí en plena crisis pre insurreccional. Y, con el diálogo y la tolerancia extrema, pudimos salvar a Guerrero de la violencia y la guerra. Logramos que se realizaran en paz los comicios para la renovación de los poderes públicos.
Hoy, 27 de octubre de 2015, inicia otra etapa para Guerrero. Hoy culmina el ciclo de la renovación de los poderes públicos en nuestra entidad. Tenemos realizando su trabajo parlamentario a las y los diputados de la LXI legislatura; a las alcaldesas y alcaldes de 80 municipios, un cabildo institucional provisional en Tixtla y, el 29 de noviembre se repondrá la elección y, hago votos para que se realice en paz y con una amplia concurrencia de las y los ciudadanos de la tierra de nuestros grandes próceres Guerrero y Altamirano.
Hago votos para que le vaya muy bien al licenciado Héctor Astudillo Flores, que hoy toma protesta para gobernar Guerrero durante los próximos seis años. Si le va bien a Héctor, le irá bien a Guerrero. Mis felicitaciones y mis mejores deseos para el nuevo gobernador y su equipo gobernante. Yo, desde Ítaca, estaré siempre para ayudar a construir armonía y paz, unidad en el trabajo, para el desarrollo del estado de Guerrero.
Agradezco infinitamente a las compañeras y compañeros que me ayudaron a gobernar. A Rosa Icela, que sin cargo gubernamental alguno trajinó y sorteó junto conmigo todas las vicisitudes, solidaria con la gente en su dolor, en su pobreza y en su reclamo de justicia. A mi florezca, adherente compañera, militante por la paz, en el final de su vida. A mis hijas Marxitania, Aleyda, Jimena, Karina, Fridita, Manuela, Fernanda, solidarias y acompañantes, comprometidas todas; mi hijo Osvaldo, en la distancia pero presente siempre. A mis nietas Fany y Zoe. A mi nieto Febio Manuel. A todas mis amigas y amigos, a los de toda la vida y a quienes tuve la fortuna y la dicha de conocerlos en este tramo.
Hoy, además de reiterar que juntas y juntos podemos, hay que agregar: misión cumplida.

El movimiento por los 43 se pudo convertir en una rebelión armada, dice Rogelio Ortega

 

En la entrega de las condecoraciones y los premios al mérito civil 2015, con motivo del 166 aniversario de la fundación del estado de Guerrero, en donde estuvo presente el caso Ayotzinapa, el gobernador Rogelio Ortega Martínez afirmó por primera vez que el movimiento por la presentación de los 43 estudiantes pretendía convertirse en una “rebelión armada” y que se enteró que en los 46 ayuntamientos que estaban tomados, los inconformes tenían “armas almacenadas”.
En el que fue uno de sus últimos actos como gobernador interino, Ortega Martínez entregó anoche en el auditorio Sentimientos de la Nación de ésta capital, las condecoraciones y premios al mérito civil 2015 a 33 galardonados. La ceremonia comenzó a las 6 de la tarde y terminó a las 8 de la noche.
Los reconocimientos se entregan el 27 de octubre de cada año, sin embargo Ortega Martínez explicó que en ésta ocasión el gobernador electo, Héctor Astudillo Flores, le pidió que fuera él quien los entregara, “para que no quedara la sensación de que el gobierno de Rogelio Ortega seleccionó a los galardonados y luego no le toca a uno premiarlos”.
El presídium estuvo integrado por el todavía gobernador Rogelio Ortega Martínez; la presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Lambertina Galeana Martín; en representación del poder legislativo, asistió la diputada del PVEM, María Luisa Vargas Mejía. Estuvo, también el secretario de Gobierno David Cienfuegos Salgado y la presidenta de la Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia, Magdalena Medina Hernández.
Durante su discurso, el todavía gobernador se refirió al caso Ayotzinapa y al movimiento por la presentación de los 43 estudiantes detenidos-desaparecidos la noche del 26 y la madrugada del 27. Antes de su discurso se había escuchado de entre el público la consigna de: “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”.
Ortega dijo que hace un año el estado de Guerrero “se nos iba de las manos al borde de la insurrección y la rebelión armada”.
Explicó que el movimiento, producto de la “tragedia de Iguala” y el “drama de Ayotzinapa” que dejó a 43 jóvenes desaparecidos se manifestaba con la crispación, el odio y la rabia en contra de los poderes del Estado y lo que consideraban la “narco política”.
Añadió que en el gobierno había preocupación “porque nos enteramos que en los 46 ayuntamientos tomados había armas almacenadas y el temor era que comenzara una rebelión, una guerra civil, una incursión armada que rebasaría al estado de Guerrero”.
Dijo que en esas condiciones le tocó gobernar pero que hoy no hay ayuntamientos tomados “y ninguno fue desalojado por la fuerza”. Presumió que utilizó como estrategia “el diálogo y tolerancia extrema”.
Explicó que a pesar de que hubo quienes, como el dirigente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Jaime Nava le decían que la situación ya era muy grave, pero que él, en cambio, les respondió que fueran comprensibles, que lo ayudaran porque no quería que la tragedia de Iguala y el drama de Ayotzinapa, terminara con otra tragedia.
Después, luego de una reseña de lo que es Guerrero, Ortega Martínez, hizo alusión también a la violencia que se vive en la entidad: “Guerrero es también el estado en donde se sufre la violencia delincuencial, el flagelo que todos los días deja una estela de agravios sociales y pérdida irremediable de vidas humanas. La delincuencia organizada que recluta de la pobreza y hace del secuestro, la extorsión, la trata de personas y la venta de drogas, su negocio, y su emporio a costa de cientos de jóvenes que todos los días pierden la vida de forma salvaje, atroz”.
Definió: “Este es el Guerrero que sufre la herida abierta por aquella noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre del 2014 en Iguala”.

Los premios

Antes de su intervención se habían entregado las condecoraciones y premios.
La condecoración al mérito Vicente Guerrero, la recibió Rafael Domínguez Rueda; la de Juan Álvarez, Ricardo Infante Padilla; la de Ignacio Manuel Altamirano, Secundino González Marrero; la de Defensa de Derechos Humanos Nicolás Bravo, la recibió a nombre de la Red Solidaria Década Contra la Impunidad, la secretaria técnica de este organismo Magdalena López Paulino; y el premio al mérito indigenista Cuauhtémoc, la recibieron la líder indígena Hermelinda Tiburcio Cayetano y el director de danza Xochicalli, Juan Carranza Soriano.
Además, el premio al mérito al desarrollo comunitario Moisés Ochoa Campos, lo recibieron René González Justo, Marco Antonio Guzmán García, y Omar Elías Azar Herrera; el premio al mérito de desarrollo rural Manuel Meza Andraca, lo recibió el presidente de el Colegio de Ingenieros Agrónomos, Antonio Colín Ramírez.
Asimismo, el premio al mérito político José Francisco Ruiz Massieu, lo recibieron Armando Astudillo Bello y Víctor Manuel Jorrin Lozano; el premio cívico Eduardo Neri, lo recibieron el notario público de Iguala Esaú Tapia Abarca y el presidente de la Coparmex, Jaime Nava Romero; el premio de asistencia social y servicios a la comunidad Eva Zánamo, lo recibieron Luz del Carmen Alarcón Romero, Luís Flores Lonazkuo y el Centro Psiquiátrico Cristo de la Misericordia, Asociación Civil; el premio ciencia y tecnología Guillermo Soberón lo recibió Icela Parra Rojas; el premio al mérito literatura y bellas artes Juan Ruíz de Alarcón lo recibieron Edmundo Jaimes Martínez y Fernando Alvares Aguilar.
Además, el premio al mérito de la educación y humanidades Ignacio Chávez, lo recibió Jorge Rendón Alarcón y José Legorreta Soberanis; la condecoración al mérito economía política Plácido García Reinoso, la recibió Idelfonso Napoleón Anaya Martínez; el premio al mérito deportivo Apolonio Castillo, lo recibieron Román Bello Vargas, Claudio Flores Sifú y Jesús David Pérez Martínez.
Finalmente, el premio al mérito juvenil José Azueta, lo recibió Abril Guadalupe Barruecos González; el premio al mérito de la mujer Antonia Nava de Catalán, la recibieron Magdalena Valtierra García y Olivia Hidalgo Domínguez; el premio al mérito ecológico Wilfrido Álvarez Sotelo, lo recibieron Juan Manuel Bernal Aguilar y a nombre del grupo La Iguana Verde, Elino Villanueva González
Los reconocimientos fueron entregados ante unas 500 personas.
Habló a nombre de los galardonados, Olivia Hidalgo Domínguez, quien dijo que Guerrero atraviesa por una de las etapas más complicadas de su historia. Que la sociedad está lastimada por la corrupción, la violencia y la “ambición desmedida de aquellos que recibieron la oportunidad de gobernarnos.
Añadió que por ello, los guerrerenses “estamos obligados a no cansarnos y a seguir empujando para que el estado no siga siendo el botín de unos cuantos y un lugar donde no hay oportunidades y hacen falta salud, educación y empleo para muchos.
Demandó, sin embargo, “olvidar el rencor por aquellos que nos han saqueado y miremos al Guerrero que se esfuerza, que cree, que se compromete y que lucha sin desmayos.
Dijo que vale la pena vivir en un Guerrero honesto, responsable y talentoso.
Durante la ceremonia no se explicó cómo se determinó y cuáles fueron los argumentos que se tomaron en cuenta para la selección de los galardonados. Tampoco de mencionó el perfil de cada uno de ellos.
Al inicio de la ceremonia, el secretario de Gobierno informó que recibieron 150 solicitudes para recibir el reconocimiento y que de ellos se seleccionaron a los 33 galardonados.

No era su prioridad atender la inseguridad sino el conflicto social y político, dice Ortega

 

El gobernador Rogelio Ortega Martínez dijo que el problema de inseguridad y los asesinatos en el estado “no es un tema mío, yo ese problema no lo planteé como posible de resolver, es un problema que rebasa a los municipios y rebasa al estado de Guerrero”.
Datos publicados este lunes en El Sur que da a conocer el Sistema Nacional de Seguridad Pública de la Secretaría de Gobernación, revela que de enero a septiembre se contabilizaron mil 848 homicidios, de las cuales mil 730 fueron victimadas, en 10 de los 12 meses del periodo de Ortega Martínez como gobernador sustituto.
Según el estudio, Guerrero es el estado es el más violento del país con una tasa de 41.59 personas asesinadas por cada cien habitantes. Yes cercana a la cifra de la tasa de 42.69 víctimas por cada cien mil personas que sumó el año pasado.
En breves declaraciones, Ortega Martínez reiteró que se siente satisfecho de entregar un estado en “mejores condiciones de como yo lo recibí”. Ayer en su último día como gobernador acudió por la mañana al Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados (IIEPA), de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) –que él fundó–, donde entregó 17 camiones tipo urvan, 127 computadoras, e informó de la transferencia de 25 millones a la institución.
De los datos que ubican al estado como el más violento del país dijo que “si pues, es muy lamentable, imagínate si contáramos todos los que durante nueve años han acaecido en el estado de Guerrero, pues es una tragedia”.
–¿A pesar de eso se siente satisfecho?
–No es un tema mío, yo ese problema yo no planteé como posible de resolver, es un problema que rebasa a los municipios y rebasa al estado de Guerrero.
Al gobernador se le recordó que durante su discurso de toma de protesta prometió justicia en el estado y buscar la paz y armonía, “he referido al tema del conflicto político y social. El otro (la seguridad) ahí ha estado, si no se ha resuelto en nueve años, ni gobernando seis años y tres años, dos gobernadores anteriores, pues difícil que el gobierno que yo tuve de emergencia, para atender fundamentalmente que el estado de Guerrero no se incendiara en una insurrección, en una rebelión que nos hubiera ocasionado mas perdidas materiales y pérdidas de vidas humanas, ese es el tema.
–¿Falló su gobierno en brindar seguridad?
–No, es un asunto que no estaba en mi agenda.
–¿No estaba atender la seguridad en su agenda?
–A la seguridad sí y la atendimos, el tema de la delincuencia organizada fue más complicado.
–¿Qué queda pendiente?
–Pues muchas cosas la agenda legislativa, el rezago social, resolver el problema de la delincuencia organizada.
Antes de poder seguir con las preguntas y tocar el tema de la deuda institucional del gobierno del estado a la UAG, que el rector Javier Saldaña Almazán a informado supera los 600 millones de pesos, el gobernador dijo “ahorita lo informo” y terminó la entrevista.

Guerrero en estos días. Tributo para Acapulco, Urdaneta y el Galeón de Manila

(Decimacuarta entrega)

*A la profesora Rosaura Martínez Ríos, mi madre. En su ruta final. Ejemplo de trabajo y convicción de servicio.

Acapulco es, en muchos sentidos, un lugar de encuentros, de llegada y partida, de entrada y salida, de radicación y tránsito, de raíz y origen. Su bahía, bautizada por los españoles con el nombre de Santa Lucía, se antoja imaginarla como el saludo de un amplio abrazo a los que entran desde el mar, y de efusiva despedida a quienes se van por tierra o se internan en las aguas del Pacífico. Formada por dos potentes macizos que descienden desde las elevadas crestas de la Sierra Madre del Sur, para convertir su follaje de coníferas en las alturas del cerro del Veladero en arbustos y chaparrales de la selva tropical en el cerro del Tigre y en las bajas estribaciones que derivan en arenas de diversa textura, acantilados como el de la emblemática Quebrada y monolitos dorados de formas fantásticas como la piedra del Elefante, que desafían el oleaje desigual del mar del sur. Como hecha con la mano de un inspirado y diestro escultor, encontramos en la bahía islotes, morros, cabos y arrecifes que frenan de manera natural la fuerza del mar para ocasionar en sus playas un manso oleaje aun en plena bocana, con sus plácidas ensenadas en sus bordes extremos (Icacos y Manzanillo) y en su exterior un remate de ensueño y placidez de olas en armónica combinación con las tersas y asperas arenas de las tradicionales playas de Caleta y Caletilla, coronadas por un islote de caprichosa belleza, conocido hoy como “Mágico Mundo Marino”, que separa ambas; enfrente, un alto dique natural de rocas templadas al fragor de todo el peso del sol del trópico, la lluvia tenue, recias tormentas tropicales, ciclones turbulentos, huracanes despiadados, el bravo oleaje, la constante y sutil brisa marina, promontorio de rocas donde yace bajo sus aguas agitadas la Reina de los Mares, una versión acapulqueña de nuestra deidad Guadalupana y, más allá, la imponente, majestuosa, plena de exuberante belleza isla Roqueta.
El Acapulco de hoy es paradoja y contraste con su historia, tradición y belleza. Ha sido catalogado recientemente como una de las ciudades más peligrosas del mundo, después de San Pedro Sula, Honduras y Caracas, Venezuela. Dicha afirmación inhibe al turismo que quiere venir a Acapulco, en especial al turismo extranjero. Hace muchos años que perdimos al gran turismo. Se descuidó Acapulco. Se contaminaros sus playas. Miles de vendedores ambulantes las invaden todos los días intentando vender alguna mercancía para mitigar su sustento diario. Y, lo más grave, desde hace nueve años la delincuencia organizada impuso su huella indeleble de violencia salvaje. Doce grupos delincuenciales se disputan el territorio día a día. Vendedores de drogas, secuestradores, informantes y cuidadores de plazas, raptores de mujeres para trata de personas, cobradores de piso y extorsión. Desgracia para Acapulco, para las familias de quienes involucrados en este peligroso círculo delincuencial pierden la vida de forma atroz día a día. Y, pese a todo, cada fin de semana, pero en especial en las temporadas vacacionales y puentes largos, la gente sigue llegando a Acapulco. Miles de turistas nacionales y extranjeros lo siguen visitando, disfrutando y tributando a nuestra emblematica y extrordinaria Perla del Pacífico.
Como los supuestos de la ciencia son consensos absolutos, mientras no se demuestra lo contrario. Acuerdense, mis estimados cuatro lectores, que Plutón era planeta y ahora resulta que es nebulosas. Partimos de la idea de que estas tierras de lo que hoy es Acapulco y en su connotación más amplia el sur de México, fueron pobladas, hece miles de años, por oleadas de seres humanos que, procedentes de Asia entraron al continente a través del estrecho de Bering y descendieron por toda la vertiente de lo que hoy llamamos litoral del Pacífico en el continente americano. Las primeras mujeres y hombres que se radicaron en Acapulco construyeron una civilización original que contribuyó ampliamente a la denominada cultura mesoamericana, desde la más remota, la cultura madre: la Olmeca, como lo reivindica don Miguel Covarruvias y verifican los estudios empíricos de la llamada cerámica Pox encontrada en Puerto Marqués, además de los petrograbados de Palma Sola, Majahua, Boca Chica, La Sabana, La Máquina y El Coloso; junto con los vestigios pictóricos de Pie de la Cuesta (el venadito) y el testimonio de asentamientos urbanos en la llamada Ciudad Perdida.
Ya en el horizonte del postclásico, doscientos años antes de la llegada de los españoles, en plena juventud de la hegemonía mexica, Ahuizotl, Huey Tlatoani de la dominación teocrático-militar-tributaria de la época, decidió extender su dominio en las tierras del sur, donde, para su sorpresa encontró sociedades organizadas en armonía con sus vecinos y su entorno natural.
Los yopes, me’phaas, tlahuicas, ná saví, mñondá y chontales, entre otros, se incorporaron, no como pueblos dominados y tributarios sumisos, sino como aliados de los mexicas.
Cobra fuerza esta convicción, al enterarmos que una de las principales deidades del panteón mesoamericano es aportación de los yopes. Xipetotec, Nuestro Señor Desollado, es uno de los cuatro Texcatlipocas, hijo de la pareja divina: Ometeotl, Dios dual que representa lo masculino y femenino a la vez. Yopitzingo es uno de los siete pueblos de Chicoztoc, los que descienden del Cerro de las Siete Cuevas. Emparentados con los aztecas, provenientes de las siete tribus nahuatlacas y del Lugar de la Virilidad.
La gran deidad de la lluvia: Tláloc, también fue aportación de estos pueblos del sur a los del altiplano, junto con las dos más grandes deidades del preclásico y el clásico: el tecuani o Jaguar y la serpiente emplumada: Quetzalcóatl. Ambas figuras totémicas las podemos apreciar en las pinturas de la Gruta de Juxtlahuaca y en la Cueva de Oxtotitlán o en los vestigios de la Organera en Xochipala, Teopantecuantitlán en Copalillo y Cuetlajuchitlán en Paso Morelos.
En una lectura de la leyenda de Acapulco, nos vamos a encontrar con la exaltación de la belleza, el amor, el valor, las pasiones, los cataclismos y la fusión en los encuentros intensos. El drama, la epopeya y el amor realizado de Quiahuitl y Acatl, la primera una hermosa doncella yope; él, un apuesto guerrero mexica. Él, en obediencia a la orden de expansión y dominio de su tío Ahuizotl, presentó sus oficios diplomáticos ante los principales de Yopitzingo para pedir tributo y subordinación a la hegemonía mexica. Los Yopes se negaron. En la convivencia diplomática, Acatl fue encantado por la belleza natural del paisaje, la hospitalidad de sus moradores, su valentía y disposición a la resistencia; y también, por la fuerza del amor producido por Quiahuitl, la hermosa joven yope. Acatl apela ante sus superiores para evitar la guerra, pero se impuso la beligerancia. La guerra entre yopes y mexicas se hizo inminente. Entonces intervienieron los dioses y se produjo un cataclismo. Una tromba entró violenta por la bahía, descargó su furia pluvial en el macizo montañoso que forma el anfiteatro ocasionando la destrucción de la barrera natural de carrizos que separa las aguas potables de las salobres, y los manglares que absorben la sal que se filtra en los mantos puros, tambien sucumbieron. Se unieron así, las aguas del mar con las aguas dulces de los pantanos, arroyuelos, ríos, esteros y lagunas. Despues de la destrucción surgió el nuevo nombre: el Lugar Donde se Rompieron los Carrizos: Acatl Pol Co. Acatl y Quiahuitl, también se unieron, tirunfó la armonía, el amor y la paz, después del cataclismo. Se aprendió de la señal de los dioses.
Después del desastre, la armonía, después de la tempestad la calma, y el aprendizaje. La unidad de yopes y nahuas, de Acatl y Quiahuitl. Se edificó lo nuevo sin dominados ni dominadores, todos como pueblos unidos, hermanados.
A diferencia de los primeros pobladores del continente que llegaron de Oriente durante la última glaciación en busca de mejores lugares para radicarse como pueblos y civilizaciones fundantes, originarias y originales, los conquistadores y depredadores llegaron de Occidente el 12 de octubre de 1492.
Con singular obsesión, los tehules buscaban el Oriente para restablecer la ruta de la seda y las especias. En esta obsecación se encontraron con una nueva masa continental desconocida en el mundo circundante unido a Europa. La ambición y obsesión creció con los mitos y leyendas de los seductores sueños dorados, los cuentos, relatos y algunas someras evidencias de las ciudades de oro y de las fuentes de la eterna juventud, Cíbola y Quiviria.
Con esa obsesión vivió y murió Campanella y Alvar Núñez Cabeza de Vaca. Con esta devoción Vasco Nuñez de Balboa se topó con el mar del sur al consumar la travesía del nuevo continente a través de la parte más estrecha: el istmo de Panama. Tal hazaña se registró el 29 de septiembre de 1513, y generó un nuevo desafío: encarar la navegación de lo que Balboa bautizó como Mar Pacífico.
Al paso del tiempo, dos grandes hazañas se fraguaban en el mismo año pero en latitudes diferentes. Éstas, a la postre, harían de Acapulco su lugar de concurrencia para nuevos desafíos y nuevos encuentros. En 1519 Hernán Cortés se proponía denodadamente la conquista de la gran Tenochtitlan, mientras Fernando de Magallanes, el mismo año, se disponía a realizar el viaje de circunnavegación del mundo. En 1521, Cortés logró su objetivo, lo que le permitió, en 1522, conocer Acapulco autonombrándose Adelantado del Mar del Sur. Cortés de inmediato se dio a la tarea de construir navíos en Tehuantepec, Acapulco y Zacatula para explorar la costas del Pacífico.
Varias fueron las expediciones frustradas encabezadas por Hernando de Grijalva, Diego Becerra, Fortín Jiménez y Diego Hurtado de Mendoza, entre otros. Hasta que en 1533 el propio conquistador logró la mayor hazaña de cabotaje de la época en el Mar del Sur, navegó hacia el norte, pero nunca encontró las ciudades de oro y vida eterna. Se topó con una prolongada península de exuberante belleza que hoy conocemos con el nombre de Baja California. Y a la extensa franja de agua que separa la península del continente se le bautizó como Mar de Cortés.
Por la otra parte, la aventura de Magallanes culminó con éxito en 1522, aunque ya no le tocó ver su triunfo, ya que después de atravesar el estrecho que hoy lleva su nombre en la parte más septentrional del continente, en un pequeño archipiélago murió atravesado por una lanza de los nativos que agraviados por la presencia de los occidentales los atacaron con furia, además de las hostilidades del escorbuto, las fuertes tormentas y las bravas marismas que se ocasionan donde se fusionan las aguas de los dos grandes océanos.
Fue su discípulo y compañero de desafiantes aventuras, Juan Sebastian Elcano quien con la Nao Victoria continuó la travesía, y llegó con éxito a Sevilla, logrando el primer viaje marino de circunnavegacion del mundo.
No conformes los españoles con las riquezas que les prodigaban la conquista de la gran Tenchtitlan y la de los pueblos andinos del nuevo continente, continuaban con su obsesión por Oriente. En 1525, el emperador Carlos V organizó una nueva flota para buscar la ruta de la tornavuelta. El 24 de julio de 1525 partieron del puerto de La Coruña siete navíos que sumaban 450 hombres entre marinos, soldados y pajes. Esta expedición estaba encabezada por el diestro marino Juan Sebastian Elcano, pero al igual que Magallanes, falleció en el desastre de la expedición. Y tal como le pasó a Elcano en su acompañamiento a Magallanes, Andrés de Urdaneta, diestro y joven marino de origen vasco, sobrevió. Años después, el rey Felipe II encomendó al audaz navegante y próspero empresario Miguel López de Legazpi, la expedición de expansión, conquista y colonización hacia el Oriente y retornar a la Nueva España. Legazpi puso todo su empeño, sagacidad, experiencia y fortuna en la empresa. A petición del visitador Jerónimo de Valderrama, del virrey Don Luis de Velasco, del propio emperador Felipe II, y por supuesto con la debida intervención de Legazpi, se invitó a Urdaneta para ponerse al frente de la nueva aventura en la búsqueda de la expansión hacia Oriente y la tan anhelada tornavuelta. Urdaneta aceptó, no sin intrigas y contratiempos que bien pudo sortear los del mar, no así los de la naturaleza humana.
Andrés de Urdaneta junto con Legazpi partiereon con su flota saliendo de Barra de Navidad, localizada ésta en lo que hoy es el estado de Jalisco. Aprovechó los llamados Vientos Alisios que le fueron propicios para llegar, después de 93 días de travesía, al archipiélago que une al oceano Pacífico con el tan anhelado Oriente. Legazpi, para tributar a su rey Felipe II, bautizó al archipíelago con el nombre de islas Filipinas, tomando posesión de ellas en nombre de la corona española. Luego, el mayor desafío, el rumbo de regreso al continente: la tornavuelta. El audaz Urdaneta, el mayor conocedor de los mares del mundo, puso a prueba sus saberes y su intución. Orientó el rumbo de sus velas en diagonal y hacia el norte del continente americano hasta encontrar lo que hoy conocemos como la corriente marina del Kuro-Shivo. La encontró y le fue propicia para realizar el tan anhelado viaje de tornavuelta.
Al llegar a las costas de lo que hoy es  el estado de Nayarit, el joven capitán de apenas 19 años, Felipe Salcedo, nieto de López de  Legazpi, preguntó a su maestro y almirante qué ordenaba y  “Urdaneta solo dijo una palabra, Acapulco”. (Benítez, 1992, 28). Con esa frase lacónica se selló un nuevo encuentro y un nuevo destino para Acapulco. Acapulco se habría de erigir en el lugar de confluencia de comerciantes, trabajadores de mar y de tierra, aventureros y buscadores de fortunas, piratas, corsarios y bucaneros, pero sobretodo y quizá lo más importante en el encuentro y confluencia de gente  talentosa, emprendedora, trabajadora y creativa.
El sincretismo y encuentros de todo el mundo en Acapulco. Urdaneta cerró una fase e inauguró el inicio de otra. El punto de unión entre el Oriente y el Occidente, entre México y Veracruz, entre México y La Habana, entre México y Europa, entre Acapulco y el mundo.
Doscientos marinos salieron con Urdaneta de Filipinas en el viaje de tornavuelta, pero al llegar a Acapulco, solo 17 estaban en pie. El destacado cronista Fernando Benítez describe así el episodio, dando pie a otra reflexión: “A la entrada a la bellísima bahía los 17 hombres yacían moribundos en sus jergones. Restaban Urdaneta y Salcedo. Haciendo un último esfuerzo los dos abatieron las velas y echaron las pesadas anclas. Negros, mulatos, indios y algunos españoles los sacaron en camilla. Urdaneta bajó solo, indemne, sosegado. Parecía salir de un profundo sueno” (ibid.) La nueva reflexión se refiere a la composición del tejido social de Acapulco.
Legazpi reclutó a mestizos, mulatos, criollos, españoles, y lo relevante del dato, expuesto por el maestro Benítez, es que por primera vez se comenzó a usar el denominativo de mexicano para llamarse entre todos los nacidos en la Nueva España, sobreponiéndose al de español.
Así, hace 450 años, el audaz Andrés de Urdaneta consumó la gran hazaña de la deseada, anhelada tornavuelta. Legazpi se hizo gobernador de Filipinas y aprovechó la ruta de Urdaneta para que los legendarios navíos viajaran de Acapulco a Manila dos veces por año. Y, siempre, de ida y de vuelta haciendo escala en Zibú. El Galeón de Manila, la Nao de China, el Galeón del Pacífico. Y al llegar a Acapulco, cada seis meses, la feria de la nao de China.
Un jesuita conocido como el padre Colín testimonió lo siguiente: “Manila es como cualquier otro emporio de nuestra monarquía debido a que es el centro donde fluyen las riquezas de Oriente y Occidente. La plata del Perú y de la Nueva España, las perlas y las piedras preciosas de la India, los diamantes de Goa, los rubíes, zafiros y topacios de Tailandia, la canela de Ceylán, la pimienta de Sumatra y de Java, el clavo, la nuez moscada y las especies de las Molucas y Bunda, ricos cortinajes y colchas de Bengala, alcanfor de Borneo y marfil de Abada y Cambodia, la algalia de Lequiois, y de la Gran China, sedas de todas clases, cruda y tejida en terciopelo y damascos, tafetas y otras texturas diferentes, linos, manteles y panuelos de algodón, artículos esmaltados en oro, bordados, porcelanas, papel, y otras preciosidades de gran valor y aprecio; de Japón, ámbar, sedas de colores, escribamas, cofres y mesas de maderas preciosas laqueadas y con adornos curiosos y mucha fina platería” (ibid. 31).
“Qué era la Nao de China? Algo que se escapa a la historia, una nave de Turner esfumada en el resplandor del crepúsculo, un tesoro de Aladino que cabalgaba sobre la espalda del océano, un purgatorio marinero, un barco fantasma, la nave de los locos, la ambición de los reyes, el botín de los piratas, la falda de las mujeres, los manteles de Damasco, el pañuelo de los adioses, el sufrimiento humano, la lotería de los pobres, la riqueza de las naciones, el ave del paraíso, una magia que duró 250 años y que sólo se extinguio cuando el viento de la Independencia la echó a pique. Desde entonces permanece intacta en el fondo del mar”. Transcurría el año 1815. ¿Alguien podrá rescatarla?
Al inicio de mi gobierno me pregunté qué podía dejarle como legado a Acapulco. Avanzar en los trabajos inciados por el gobiernos anteriores, desde el del contador Zeferino Torreblanca y la mayoría de ellos inciados por el licenciado Ángel Aguirre. La remodelación de la Roqueta; recuperar el Mágico Mundo Marino y reestructurar su acceso entre Caleta y Caletilla; ayudar a los parianistas de Caleta; avanzar en la remodelación del zócalo; de la calle Morelos y construcción del Museo de las Ocho Regiones; culminar el Edificio Inteligente; la ampliación del paso a desnivel Bicentenario; el Acabús; el Macrotúnel; el nuevo Hospital General; una Clínica de Hemodiálisis, y el nuevo rastro municipal. En varias ocasiones recorrí desde la Roqueta, hasta La Venta y La Sabana, para supervisar personalemnete el avance de las obras. Enfrentamos obstáculos que fuimos superando uno a uno. Le tocará al Lic. Héctor Astudillo Flores inaugurar este gran legado para Acapulco. Obras, ciertamente, de continuidad como el Edificio Inteligente (Fernando Donoso siempre nos corrige diciendo que no es edicio inteligente sino Edificio Sustentable. Tiene razón, pero yo le contesto que igual me gusta decirle edificio inteligente, porque lo inteligente tiene que ver con la sustentabilidad).
Quedará un modesto tributo para Acapulco. Le pedí al maestro Marcelo Adano que diseñara y confeccionara una réplica a escala del galeón de Andrés de Urdaneta, con el que realizó la hazaña de la tan comentada tornavuelta, la Nao San Pedro. Me llevo la satisfacción de haberle entregado al Fuerte de San Diego un patrimonio más, para orgullo de las y los hombres de mar y de tierra, para mi entrañable Acapulco.
Enchido de orgullo al inaugurar la sala de exposición de la Nao San Pedro, el galeón del gran Andrés de Urdaneta. De ver la emoción de Víctor Hugo Jasso, director del Fuerte de San Diego, del Lic. Evodio Velázquez, alcalde de Acapulco y del maestro Marcelo Adano, en el marco de la inauguración del noveno Festival Internacional de la Nao de China.
Rescatemos Acapulco, tributemos a Urdaneta y al Galeón de Manila recuperando a nuestro Acapulco de los despiadados piratas modernos, pichilingues y malandrines que todos los días lo asedian dejando una estela de agravio, violencia y malestar social. Ganémosle a los malos.
Las y los buenos somos más. Juntas y juntos podemos.