Se enfrentan a balazos militares y civiles en Totolapan; un sicario murió y otro fue detenido

 

La tarde de este viernes, civiles armados se enfrentaron con militares en la comunidad de La Gavia, municipio de San Miguel Totolapan, resultando del tiroteo un muerto y un detenido.
Según el reporte policíaco, los hechos ocurrieron cerca de las 2 de la tarde, cuando en un recorrido por la zona, civiles armados abrieron fuego contra los militares, quienes repelieron la agresión.
Los militares se enfrentaron por varios minutos con delincuentes que viajaban en más de una camioneta y que lograron escapar, pero en el lugar murió un hombre, y fue detenido un menor de 16 años, de nombre Ricardo, entre los armados.
El hombre muerto fue identificado como El Meño, y nadie reclamó el cuerpo en el lugar. El cadáver fue trasladado a Arcelia, a las instalaciones del Ministerio Público.
También aseguraron dos rifles AK-47 y un AR-15 que fueron puestos a disposición del Ministerio Público federal.
La comunidad de La Gavia se ubica a 20 minutos de la cabecera municipal, en la zona rural. Es la población en donde fueron localizados los 21 secuestrados de Arcelia, en enero, luego de ser liberados por sus captores.
También en la comunidad de La Gavia, los familiares de los cinco maestros secuestrados pagaron su rescate, ocho horas después de que la policía ministerial estuvo en ese pueblo para transportar a los 21 liberados.
El fiscal Xavier Olea Peláez ubicó que fue la banda de El Tequilero, quien retuvo a los secuestrados en el cerro de La Gavia, zona cercana a donde se dio el enfrentamiento de este viernes.
El Ministerio Público acudió con un fuerte operativo entre policías del estado y militares, quienes estuvieron recorriendo varias zonas cercanas a donde se dio la balacera, en busca de más cuerpos, pues se estimaba que podrían ser hasta cinco, pero no encontraron más.
La comunidad de La Gavia, por ser una población que tiene entrada a la sierra, es un punto estratégico donde cada año, los cuerpos policíacos y militares han tratado de incursionar, y han mantenido enfrentamientos, pero no han logrado acabar con los delincuentes que controlan esa localidad.

Dejan ir a 21 levantados en El Salitre, Arcelia; los hallan ministeriales en San Miguel Totolapan

Al comenzar este viernes, los hombres que fueron levantados el sábado pasado en El Salitre, Arcelia –al final fueron 21 y no 17– fueron dejados ir por sus captores y encontrados por policías ministeriales cerca de la comunidad de La Gavia, del vecino municipio de San Miguel Totolapan, en medio de la amplia operación de búsqueda desplegada por soldados del Ejército y corporaciones federales y estatales.
De acuerdo con reportes oficiales, a la 1 de la madrugada los policías ministeriales ubicaron a los 21 hombres en el cerro de Las Antenas, cerca de la comunidad de La Gavia, y los trasladaron a la Agencia del Ministerio Público en Arcelia.
Se trata de los hombres que fueron levantados la tarde del sábado cerca de la comunidad de El Salitre, cuando se dirigían a una boda en la comunidad de La Palma, a 35 minutos de la cabecera municipal, donde hombres armados vestidos con uniformes tipo policiaco los bajaron de sus vehículos, dejaron a mujeres y niños, y se llevaron a los hombres. Ahí ejecutaron a dos taxistas.
El domingo apareció un tercer cuerpo, y el martes fue encontrado el cuarto cadáver, de José Eutimio Tinoco, conocido en Arcelia como El Rey de la Tortilla.
En su edición del domingo, este diario informó que podrían ser 20 las personas levantadas. El lunes, la Fiscalía General del Estado dijo que sólo había siete denuncias, y el martes el gobernador, Héctor Astudillo precisó que el alcalde priista Adolfo Torales Catalán le entregó una lista con los nombres de 17 desaparecidos; ayer se conoció que fueron 21 los hombres privados de su libertad en ese hecho.
Las personas localizadas son las 16 que faltaban de la lista de 17 levantadas el sábado, luego del hallazgo del cuerpo de José Eutimio Tinoco, y cinco hombres más de los que no había registro porque los familiares decidieron no denunciar por temor a represalias.
Los liberados fueron encontrados en general bien de salud, con algunos golpes y lesiones en los pies y dos de ellos con crisis nerviosas. También se confirmó muy temprano que entre los 21 no estaban los cuatro maestros y una maestra que fueron secuestrados el lunes cuando hombres armados los sacaron de la secundaria técnica de Santana del Águila, municipio de Ajuchitlán, mientras desempeñaban sus labores.
Según el primer reporte, las investigaciones determinaron que los 21 hombres ya habían sido liberados por sus secuestradores cerca de La Gavia, y policías ministeriales iniciaron la búsqueda.
Al llegar a ese lugar, los agentes se dirigieron al cerro de las Antenas, y en las faldas del mismo hallaron a los 21 levantados. No hubo detenidos ni enfrentamiento con sus captores.
Al parecer, los hombres levantados fueron liberados cerca o en la parte alta del cerro, y estuvieron caminando durante una hora.

Las rutas de los secuestradores

La comunidad de El Salitre, donde ocurrieron los hechos, se ubica en la región de La Cañada, del municipio de Arcelia, en el camino que lleva a la mina de Campo Morado, distante unos 40 kilómetros de donde fueron ubicados, en el municipio de San Miguel Totolapan, y al otro lado del río Balsas.
Para llegar de un punto a otro hay dos rutas, evitando pasar por Arcelia, que se estima que pudieron ser las que usaron los delincuentes.
Primero, hay un camino rural que bordea cerros y que va de El Salitre al poblado El Guayabo; de ahí se toma otro camino que lleva a un brazo del río Balsas para cruzar a la comunidad de Valle Luz, y luego seguir por un camino rural que va a La Gavia, en un recorrido aproximado de 50 kilómetros, que se cubren en un lapso de tres a cuatro horas.
La primera ruta tiene el obstáculo del río Balsas, y no hay en esa zona embarcaciones con la capacidad para trasladar carros.
La segunda ruta viene de El Salitre a El Guayabo, y de ahí se tiene que tomar un camino que sale a Santana del Águila para salir la carretera estatal pavimentada y cruzar por el puente a San Miguel Totolapan, para atravesar toda la cabecera municipal y llegar a La Gavia.
Esta ruta pasa por la cabecera municipal y, forzosamente, por dos retenes militares. Esas son las únicas rutas posibles.

Despierta expectación entre vecinos y familiares la liberación de desaparecidos

Un grupo de agentes de la Policía Ministerial llegó a esta ciudad en las primeras horas de este viernes con los 21 hombres levantados, y un representante del Ministerio Público les tomó sus declaraciones y permitió que todos los liberados llamaran a sus familiares, que comenzaron a llegar poco a poco.
A las 3 de la madrugada llegó un médico enviado por el Ayuntamiento de Arcelia para atender y valorar el estado de salud de los 21. Se confirmó que llegaron deshidratados, bajos de peso y con algunas lesiones en los pies, pues varios estaban sin zapatos. Al menos dos de los hombres liberados estuvieron llorando y tuvieron crisis nerviosas, pero ninguno requirió hospitalización.

Discuten policías militares y ministeriales; niegan el paso a los soldados

A las 4 y media de la madrugada llegaron policías militares a interrogar a los liberados, o al menos a tomar datos. Pero los ministeriales les impidieron el paso. Dijeron que sería directamente la Fiscalía General del Estado la que informaría al Ejército de las diligencias.
Un teniente que encabezaba el grupo reportó vía telefónica que le impidieron el paso, en la misma línea donde estaban las familiares de los liberados. Se retiró y minutos después llegó un coronel, acompañado con 10 soldados, que se metieron sin pedir permiso, en medio de llamados de los ministeriales, quienes siguieron a los soldados hasta las instalaciones del Ministerio Público.
Recibieron a los militares prácticamente en la puerta y no les dieron oportunidad de dialogar ni ver a los liberados. Hubo discusión entre ellos, y los ministeriales les pidieron respeto.

Llegaron con lesiones, pero “nada grave”

Cerca de las 6 de la mañana llegó a la agencia del Ministerio Público el alcalde, Adolfo Torales Catalán. Le autorizaron el ingreso, y al salir dijo “qué bueno que ya están aquí”, dirigiéndose a los familiares que ya esperaban.
El alcalde dijo que “yo sí esperaba esta noticia favorable, porque desde el momento en el que llegaron los cuerpos de seguridad, yo vi el interés del gobernador (Héctor Astudillo Flores) porque realmente se liberara a estas personas. Es una satisfacción tener un gobernador que se preocupe por los guerrerenses”, declaró.
Torales dijo que no vio grave la situación de salud de los 21 liberados, “porque gracias a Dios están con vida, como lo manifestaron ellos: no importa lo que pasó, sino lo que viene, y seguir adelante”.
Confirmó que “algunos están golpeados, lastimados por el camino, con hambre, por eso mandamos un médico, para que los atendiera”.
“La alegría completa va a llegar cuando se resuelva completamente esta situación. Es decir, cuando aparezcan también los maestros”, dijo el alcalde en referencia a los cuatro profesores y el director de la secundaria técnica 114 de Santa del Águila, Ajuchitlán.
Los familiares de los liberados agradecieron a los policías ministeriales por su actuación en el problema que los aquejaba. Les llevaron café, pan, empanadas, botellas, de agua, y otros alimentos. “Estamos de verdad muy agradecidos con ellos, no sé cómo lo hicieron, ni qué hicieron, pero lo que me interesa aquí está, señor”, dijo Alejandra Durán, familiar de uno de los liberados.
Los familiares no quisieron hablar del secuestro ante los reporteros de diversos medios que vinieron a Arcelia. “Mientras esa gente esté libre no queremos problemas. Ahorita tenemos la dicha de que regresaron nuestras personas con vida. Eso no siempre ocurre, aquí hay gente que busca a otras personas levantadas, pero no aparecen y llevan años”, expresó uno de ellos.
El fiscal regional, Carlos Vinalay de la Rosa salió a las 7 de la mañana a hablar con los familiares, a quienes les pidió calma, y anunció que se organizarían para que todos pasaran a saludar a sus parientes y más tarde serían entregados, una vez que rindieran su declaración.
“Ya todos comieron, todos tomaron agua, y todos fueron al baño, quiero que estén tranquilos, y ahorita pasarán a verlos”, dijo.
Eran unas 80 personas a cada lado de la cuadra de la céntrica calle Berriozábal. Entraron desde las 7:30 en grupos de tres a ver a sus familiares. La gente salía del Ministerio Público llorando de alegría.
A las 10 de la mañana comenzó la entrega de los liberados. La Policía Ministerial permitió el ingreso de un carro de los familiares a la calle, donde les entregaba en la puerta de la agencia del Ministerio Público a su familiar, que salía tapado del rostro con su propia ropa. Casi a las 11 de la mañana salió el último liberado.
De ahí, al menos 18 de ellos fueron llevados a consulta médica a clínicas particulares, por las lesiones que presentaban, aunque ninguno requirió de hospitalización.
En la lista de los 21 levantados están los nombres de Benito Ezequiel Eutimio Consuelo, hijo de José Eutimio Tinoco, El Rey de la Tortilla, que apareció muerto el martes, y el de un enfermero del centro de salud de Arcelia.

Difunden video en el que aparecen los 21 levantados en El Salitre antes de liberarlos

 

En un video que se difundió en redes sociales, hombres armados colocan a un grupo de personas vendadas de los ojos y sentadas en el piso, para grabar un mensaje en el que llaman al “procurador” a detener a El Pez, jefe del grupo de la Familia Michoacana.
El video de unos cinco minutos de duración fue difundido desde una cuenta recién creada, y en él se responsabiliza a Johnny Hurtado Olascoaga El Pez y a un hermano de asesinatos, violaciones y del cierre de la mina de Campo Morado y del centro de distribución de la Coca Cola en Arcelia.
Una voz que no se identifica dice, “como ven ustedes, están vivos y se les promete que se van a ir. Sus familiares piden peticiones y nosotros pedimos las nuestras. También estamos dolidos por lo que nos ha pasado. Por quién, por aquel señor que se dice, o más bien dicho por una mierda, que se cubre con niños, mujeres violadas. Ahora bien, gobierno, ahora sí les está doliendo. A nosotros nos han matado mujeres y niñas violadas. Ahora sí les dolió el golpe. Aquí están ustedes presentes. Él se siente dueño y amo de todo, cuánta madre cierra, cierra mina, y cuánta madre y gente desempleada”.
Se dirigen al “procurador” y dice, “gobierno, quieres paz, pues cumple lo que dijiste; procurador, cuándo recibiste, dijiste que ibas a eliminar todo, y dónde está el empleo”.
Después pregunta a las personas sentadas, “¿quién cerró la mina?”, y la gente contesta: “El Pescado”, luego pregunta, “¿quién cerró la empresa de la Coca de ahí?”, y la gente responde: “El Pescado y su hermano, La Fresa”. Luego continúa, “entonces el gobierno quiere paz, cuánta gente despoblada. Cuánta gente ha ido a Chilpancingo, con el gobernador, con el procurador; ¿les han hecho caso?, no. Ahora bien, gobierno, este grupo de gente que tenemos va a tener su libertad, nosotros no somos asesinos, ni secuestradores somos autodefensa, y tomamos nuestra propia decisión, señores”.
Nuevamente la voz se dirige a las personas sentadas, “todos ustedes son de Arcelia y se han dado cuenta lo que ha hecho él. Quién cerró la mina de Campo Morado, quién cerró la mina de Temixco, cuántos carros tenía la mina trabajando, cuánta gente quedó sin empleo porque no pagaron 20 millones de cuota”, y las personas responden, “El Pez”.
“Ahí tiene, señor procurador, quieres acabar con esto, empieza por agarrar al Pez y su hermano, el principal capo del cártel de la Familia Michoacana. Se siente poderoso, ahora sí le dolió, ahora sí el gobierno hace lo suyo, están haciendo marchas, están haciendo cuánta madre, pero los mismos taxistas están trabajando con él”, señala la voz, “al igual que ustedes, nosotros siempre hemos sido dolidos, nos matan familiares, nos matan cuánta madre”.
Nuevamente pregunta a los levantados, “cómo los han tratado”, la gente responde, “bien, nos han dado de comer, nos han dado agua, nos han protegido y nos mantienen vivos”. Y finaliza diciendo, “y nadie de ustedes va a morir, mientras el gobierno cumpla lo suyo”.

Cuelgan mantas en Arcelia pidiendo apoyo a El Pez

La madrugada de este viernes, aparecieron en la glorieta de las Banderas y la glorieta de Zapata dos mantas en las que, presuntamente, la sociedad de Arcelia pide apoyo al líder de la Familia Michoacana El Pez, para que intervenga en la liberación de los levantados de El Salitre, hecho que ocurrió antes de conocerse que sus captores ya los habían dejado ir.
La manta decía, “Señor pez, tus paisanos necesitamos de tu apoyo, que las fuerzas estatales federales y militares, no han hecho nada por nuestras personas desaparecidas, ahora más que nunca necesitamos de usted. Como siempre ha visto por su gente esperamos no sea la excepción. Atte el pueblo de Arcelia”.
Las mantas fueron colgadas cerca de la 1 de la madrugada, misma hora, de acuerdo al reporte oficial, cuando localizaban a 21 levantados de El salitre.
Se informó que la Policía Federal puso a disposición del Ministerio Público a dos jóvenes, probables responsables de colgar las mantas.
En la zona donde los detuvieron estaban dos maestros de la Normal de Arcelia arreglando un carro alegórico que participaría este viernes en el arranque de la feria, quienes fueron detenidos también como sospechosos. Por la mañana fueron liberados.
La manta hace referencia a Johnny Hurtado Olascoaga, a quien investigaciones militares ubican con el apodo de El Pez, considerado uno de los líderes del cártel de la Familia Michoacana, quien controla los municipios Arcelia, Tlapehuala y Ajuchitlán, que se disputa con el grupo de El Tequilero, que se ubica principalmente en el municipio de San Miguel Totolapan.
Sin embargo, El Pez también controla municipios de la zona Norte, como Teloloapan, además de municipios del sur del Estado de México, como Tlatlaya que colinda con Arcelia.

Liberan a cuatro de los cinco maestros secuestrados en Ajuchitlán; el director murió, trasciende

Este viernes por la tarde aparecieron en la comunidad de San Francisco, municipio de San Miguel Totolapan, cuatro de los cinco profesores secuestrados el lunes en su escuela en Santana del Águila, municipio de Ajuchitlán, y se anunció que el director de la secundaria 114, Joaquin Real Toledo, murió desde el primer día tras complicaciones de su salud.
Cerca de las 4 de la tarde, ingresó un grupo de agentes antisecuestros de la Fiscalía General del Estado entró al pueblo, donde a las afueras hallaron a los cuatro profesores liberados y los trasladaron en una patrulla a la Agencia del Ministerio Público de Arcelia para tomarles su declaración ministerial.
Se trata de la maestra Guadalupe Olea Juárez, y de sus colegas José María Torres Suástegui, Martín Blancas Luciano y Javier Calderón Olea.
La versión oficial indica que fueron liberados mediante una acción policiaca en la que no hubo disparos ni detenidos. Además se reportó que los maestros dijeron que el director de la escuela, Joaquín Real Toledo, falleció el primer día del secuestro. “Los llevaban caminando por el cerro y el maestro al parecer sufría de diabetes y recientemente tuvo chikungunya, y de pronto, los demás maestros lo dejaron de ver, pues se complicó su salud, y al parecer los secuestradores lo dejaron en el camino”, expresó un policía al fiscal Xavier Olea Peláez, que llegó al MP de Arcelia la tarde de ayer.
Pero el cuerpo no fue localizado y se espera que este sábado reinicie su búsqueda en la zona donde se presume que los retuvieron.
El pasado lunes, personas con armas largas ingresaron a la Secundaria Técnica 114, de la comunidad de Santana del Águila, municipio de Ajuchitlán, y se llevaron a cuatro maestros y al director del plantel. Desde entonces, los plagiarios tuvieron contacto con los familiares, a quienes les pedían primero desde 500 mil pesos por cada uno, y después aumentaron la cifra hasta 3 millones por maestro.
El fiscal Olea Peláez llegó al lugar acompañado de reporteros de diversos medios de comunicación, justo cuando salía el convoy de patrullas con los liberados, provenientes del municipio de San Miguel Totolapan, a los que encontró en Poliutla, donde la carretera entronca con la federal Arcelia-Altamirano.
Ahí el funcionario confirmó que la Policía Ministerial comenzará a buscar el cuerpo, “los maestros me dicen que probablemente estaba enfermo y murió; los vamos a llevar a que declaren y descansen”.
También dijo que los responsables, tanto del levantón de 21 vecinos de Arcelia, como de los cinco maestros de Ajuchitlán, son de la “banda de El Tequilero”, que es una célula de Guerrero Unidos que opera en San Miguel Totolapan, donde está su base, y en municipios vecinos a ambos lados del río Balsas. Olea aseguró que aun cuando los dos casos ocurrieron en los mismos días, “estos estaban en otro lado, nunca vieron a los otros 21 (de Arcelia)”.
El fiscal dijo de esta acción que, “todo es a través de inteligencia, todo es a través de la presión que ejercimos, la Policía Ministerial, la Federal, el Ejército, los tres órdenes de gobierno estuvimos en esto, fue por la presión que finalmente logramos rescatar a estas personas”, y puntualizó que no hubo “ningún disparo; (de) nosotros no hay ningún pago hasta este momento”.
Después se llevaron a los maestros al Ministerio Público a declarar y fueron entregados a sus familiares.

“Se pagó por todos”

En las instalaciones del Ministerio Público, mientras esperaban a que salieran los cuatro profesores, los familiares desmintieron la versión del fiscal de que no se había pagado el rescate por la entrega de los secuestrados.
Primero, una señora que pidió no revelar su nombre y que dijo ser familiar de la maestra Guadalupe Olea Juárez, expresó: “Quiero informar que están dando falsas declaraciones, que sí se pagó rescate, hoy es viernes 15 (de enero), se llevó a las 8 de la mañana, señores; eso es verdad, no sé porqué están publicando eso, se pagó por todos, gracias por todo el apoyo, señores, que nos dieron”.
Aun cuando no quisieron decir la cantidad, se informó que fue un monto menor al que estaban pidiendo sus captores.
La versión fue respaldada por familiares del profesor Joaquín Real Toledo, quienes confirmaron que este viernes por la mañana se juntaron todos los parientes de los maestros y pagaron el rescate de los cinco, aun cuando no se conocía que ya había muerto el director.
Tampoco se informó del lugar donde se hizo el pago, pero fue en el municipio de San Miguel Totolapan, trascendió.
La comunidad de San Francisco, donde fueron ubicados los cuatro profesores, se ubica a 20 kilómetros de Santana del Águila, donde fueron secuestrados, y a 13 kilómetros de la cabecera municipal San Miguel Totolapan. Es la ruta para llegar de una ciudad a otra, pasando por el puente del río Balsas.
San Francisco está a la orilla del río Balsas y es una comunidad de menos de 300 habitantes.
De acuerdo con un comunicado de la Fiscalía General del estado, el hallazgo fue “derivado de un operativo conjunto entre el Gobierno del Estado, que encabeza Héctor Astudillo Flores, y elementos de la Secretaría de Marina (Semar), Policía Federal (PF), Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) y agentes de la Policía Investigadora Ministerial (PIM)”.
Asimismo, indica que, “Los cuatro agraviados fueron ubicados en conjunto con agentes de la Fiscalía Especializada en la Investigación y Combate al Delito de Secuestro (FEICS) por lo cual se inició la averiguación previa FECS/003/2016 por el delito de privación de la libertad personal y lo que resulte”.

Joaquín Real Toledo, el director que restructuró escuelas

Varios políticos, y ex alumnos del maestro Joaquín Real Toledo expresaron a la familia sus condolencias al conocer la versión de su muerte, pues había sido profesor en varios municipios donde logró restructuras las instituciones a las que llegó.
Era profesor de matemáticas en la secundaria de Ciudad Altamirano y de ahí fue director fundador de la secundaria técnica de Tamácuaro, municipio de Cutzamala.
Fue también director en la secundaria de Las Juntas de Chacámero, municipio de Pungarabato, donde construyó aulas y reestructuró el plantel.
Llegó en uno de los peores momentos de la secundaria de Altamirano, y logró premios nacionales con sus estudiantes. Recientemente aceptó la dirección en Santana del Águila, casi al iniciar el ciclo escolar.
Era originario de Villa Madero, municipio de Tlalchapa. En varios municipios fue reconocido porque lo invitaban como maestro de ceremonias de actos políticos y desfiles. En Altamirano, condujo todos los desfiles de la administración anterior, hasta el del 16 de septiembre de 2015, cuando anunció que dejaría de ser director en Altamirano para irse a la Secundaria Técnica 114, de Santana del Águila.

Continúa sin resultados la búsqueda de los 16 vecinos levantados el sábado en El Salitre, Arcelia

En Arcelia, corporaciones policiacas mantienen la búsqueda por tierra y aire de 17 vecinos levantados el sábado en la comunidad de El Salitre, pero sin resultados, y sin informar de detenidos o decomisos de armas, en comunidades entre Arcelia y San Miguel Totolapan.
Se reportó que a las 12 del día los policías antisecuestros que se ubican en Arcelia comenzaron sus recorridos, debido a que estuvo lloviendo.
Los helicópteros recorrieron la zona durante una hora y regresaron a Ciudad Altamirano, a las instalaciones del 34 Batallón de Infantería, sin reportar ningún resultado.

Entregan a su familia el cuerpo de uno de los levantados hallado el martes

Por otro lado, el cuerpo de José Eutimio Tinoco, dueño de tortillerías, uno de los levantados en El Salitre el sábado, que fue hallado ayer, fue entregado en la madrugada a sus familiares. Según los primeros reportes periciales, pudo haber muerto desde el día de los hechos, sin embargo el cuerpo no fue enviado al Servicio Médico Forense de Iguala para los estudios correspondientes, porque los familiares exigieron que se los entregaran.

Circulan rumores falsos de balaceras en Tlapehuala

También, por segundo día consecutivo, en Tlapehuala varios negocios cerraron temprano por reportes falsos de balaceras que provocaron temor entre los vecinos.
En varios lugares reportaron enfrentamientos, que también fueron falsos, por lo que desde las 3 de la tarde las calles se veían solas y los negocios comenzaron a cerrar.
El martes por la tarde, el secretario del Ayuntamiento de Tlapehuala, Daniel Silverio Díaz pidió por la radio local a la población que mantuviera la calma, porque corrió el rumor de una balacera que se daría en Tlapehuala.
Las calles quedaron solas en minutos; arribaron la Policía Federal y el Ejército a conocer la versión, lo que algunos vecinos tomaron como la confirmación de un próximo enfrentamiento.
En Arcelia, el pasado lunes, los rumores también paralizaron las calles y la actividad comercial.
El sábado, hombres armados levantaron a personas que iban a una boda en la comunidad de El Salitre, municipio de Arcelia. Un grupo entre 50 hombres armados se los llevaron con rumbo desconocido. La cifra mencionada por testigos fue de entre 10 y 20 personas.
El gobernador inicialmente dijo que había solo siete denuncias, después corrigió e informó que había 17 denuncias.
En el lugar, el domingo ubicaron a dos taxistas ejecutados, a quienes les quemaron sus taxis.
Un día después de los hechos encontraron el tercer cadáver y este martes por la tarde el cuarto cadáver. Sin embargo se estima que hay todavía y de manera oficial, 16 personas más de las cuales no se conoce su paradero.

Muere el fundador de la OCSS y ex preso político Benigno Guzmán; trasladan su cuerpo hoy a Tepetixtla

Uno de los fundadores de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Benigno Guzmán Martínez murió este martes en Acapulco a los 66 años de cáncer de pulmón.
El luchador social falleció en su casa, según informaron sus familiares; su cuerpo fue velado en la funeraria Siglo XXI, ubicada en la avenida Ruiz Cortines y hoy será trasladado a Tepetixtla, donde lo sepultarán.
Benigno Guzmán fue uno de los campesinos que se reunieron el 14 de enero de 1994 para conformar la OCSS, para que las autoridades atendieran sus demandas de fertilizante para producir maíz, despensas, materiales para vivienda, respeto a los derechos humanos de los campesinos que constantemente violaban las policías y el Ejército y la presentación de los desaparecidos durante la guerra sucia contra la guerrilla de Lucio Cabañas.
Benigno Guzmán falleció de cáncer de pulmón en su casa, luego de que su familia lo sacó del hospital general, donde fue internado días antes, y donde les dieron el pase para que lo trasladaran al Hospital de Cancerología, al que ya no ingresó.
Sus familiares informaron que hace tres años le detectaron cáncer de estómago, el cual controló, sin embargo hizo metástasis en el pulmón, el último año se fue debilitando, y desde noviembre del año pasado su condición empeoró.
El luchador social originario de Otatlán, municipio de San Miguel Totolapan, fue perseguido en el gobierno de Rubén Figueroa Alcocer porque denunció desde el primer momento la masacre de Aguas Blancas, que ocurrió el 28 de junio de 1995, cuando fueron asesinados 17 campesinos y 23 más resultaron heridos, hecho por el que Figueroa Alcocer fue obligado a separarse del cargo al año siguiente.
Guzmán Martínez fue preso político acusado de diversos delitos que el gobierno le fabricó, con motivo de las movilizaciones de la OCSS, principalmente en Coyuca de Benítez. Fue detenido en enero de 1997 en la ciudad de México, donde se había refugiado para evitar la persecución de Figueroa, y encarcelado por los delitos de sedición, motín y daños al Ayuntamiento de Coyuca de Benítez, por los que fue sentenciado a 13 años de prisión y enviado en 1999 al penal de máxima seguridad de Puente Grande, en Jalisco, de donde salió libre el 8 de marzo del 2001.
El luchador social fue acusado bloquear el Ayuntamiento de Coyuca de Benítez en 1995 para exigir fertilizante y obras para las comunidades de la sierra de Coyuca de Benítez. También fue señalado por la Secretaría de Gobernación como uno de los principales integrantes del Ejercito Popular Revolucionario (EPR).
A un mes de salir del penal, Benigno Guzmán denunció la existencia de un grupo paramilitar en la sierra de Coyuca de Benítez, que se hacía pasar por una facción del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) y que lo amenazó; hecho del cual responsabilizó al entonces alcalde perredista, Rafael Ariza Bibiano.
En diciembre del 2010, nuevamente, Benigno Guzmán fue detenido por policías ministeriales, acusado de ataque a las vías de comunicación, según la denuncia presentada por el entonces alcalde, Merced Valdovinos Diego. Fue puesto en libertad el mismo día porque la orden ya había sido cumplida.
Entre sus últimas actividades, participó en reuniones de la Asamblea Nacional Popular en Ayotzinapa tras la desaparición de los 43 normalistas el 26 y 27 de septiembre del 2014; integrantes del Movimiento Popular Guerrerense (MPG) recordaron que llegó a visitarlos en algunas ocasiones al plantón que mantuvieron cuatro meses en el Ayuntamiento de Acapulco.
El dirigente del Frente de Organizaciones Democráticas del Estado de Guerrero (FODEG), Bertoldo Martínez Cruz, compañero de lucha y preso a la par que Benigno Guzmán, lo calificó como alguien muy serio, respetuoso, duro con el Estado, y consideró su muerte como una gran pérdida para la lucha social.
Martínez Cruz recordó que entre los objetivos de la fundación de la OCSS estuvo la búsqueda de insumos para los campesinos y detener la tala de árboles. Con la masacre de Aguas Blancas, Benigno Guzmán Martínez fue uno de los que principalmente denunciaron el hecho, lo que generó una persecución en su contra.
Martínez Cruz recordó a otros compañeros de lucha que también fueron presos en esa época, entre ellos, Pedro Nava Rodríguez, que recientemente falleció.
En su fundación la OCSS estuvo encabezada por Benigno Guzmán y Marino Sánchez Flores, de Tepetixtla, en la sierra de Coyuca de Benítez, y por Hilario Mesino en Atoyac. La organización estaba integrada por campesinos pobres de los municipios de Coyuca de Benítez, Atoyac, La Unión, Coahuayutla, Zihuatanejo, Petatlán y Benito Juárez (San Jerónimo).
Desde su creación, los miembros de la OCSS, así como sus familiares, han sido víctimas de graves violaciones del gobierno a sus derechos humanos, porque se caracterizó por dar una lucha frontal contra la impunidad y la represión, lo que llevó a Benigno Guzmán a desconfiar de toda institución, incluso las de salud, y a vivir con el constante temor de ser asesinado por el Estado.
El cuerpo de Benigno Guzmán fue velado anoche en una de las capillas de la funeraria Siglo XXI en Acapulco, sus familiares determinaron que a las 7 de la mañana de hoy sería trasladado a Tepetixtla, en Coyuca de Benítez.
A las 9 de la noche sus familiares estaban a la espera de saber si los integrantes de la organización, familiares y conocidos querían velarlo un día más allá o lo sepultarían hoy. De ser así, el sepelio está programado para las 11 del día, luego de despedir el cuerpo en su casa.
Por la noche, al funeral asistieron Bertoldo Martínez; Raymundo Sánchez Taboada del Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad (Ccti) e integrantes del MPG.

Plantea Bruno Plácido que la UPOEG deje sus funciones de seguridad y vuelva a la gestión

A tres años de la creación del Sistema de Justicia y Seguridad Ciudadana (SSJC) de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), el promotor Bruno Plácido Valerio planteó que la organización regrese a la gestión de infraestructura y a combatir la pobreza, una vez que el problema de la inseguridad se ha superado en las comunidades donde opera.
Ayer, la organización creada el 5 de enero de 2013, que buscó el auspicio de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), realizó su tercer Congreso Estatal con el objetivo de evaluar los avances, logros y retos del sistema, para proponer estrategias y acciones para su consolidación, en el marco de los derechos humanos de los pueblos originarios.
A la 1:30 de la tarde, los 400 asistentes, policías ciudadanos, activistas y representantes de organizaciones sociales, aplaudieron de pie a la memoria de los más de 15 policías comunitarios y promotores asesinados en los tres años que la organización lleva trabajando, a petición del delegado de la UPOEG en San Marcos, Nicolás Ramírez Delgado.
Minutos antes de dar inició al acto de inauguración, en una reunión preparatoria Bruno Plácido Valerio expresó que es necesario que en la organización existan nuevos rostros y la posibilidad de su retiro al frente de la UPOEG. En declaraciones, precisó que, si la población lo permitiera, estaría bajo la figura de asesor o de consejero.
En cuanto a las narcomantas que aparecieron en diciembre en Chilpancingo señalando al dirigente na’savi de tener vínculos con integrantes de grupos criminales, luego de la incursión de la organización en comunidades de la sierra de Chichihualco, Bruno Plácido dijo que, “esas mantas llevan un mensaje, que significa detención o significa masacre, y al último se justifican diciendo que estaban vinculados y por eso los mataron, por eso es sano hacerse a un lado”.
En su intervención, Bruno Plácido dijo que el 5 de enero hace tres años, el levantamiento organizado de la ciudadanía fue “histórico” en el municipio de Ayutla para defenderse de los delincuentes, cuando las autoridades del estado y los militares permanecieron indiferentes ante las denuncias que hacían.
Ahora, dijo que el movimiento de los policías ciudadanos debe de pasar a un segundo orden, “ya no debe de ser el centro”, y la prioridad de la organización debe ser la erradicación de la pobreza y la gestión del desarrollo de las comunidades, con infraestructura, para encontrar paz.
Abundó que, si se erradica la pobreza también terminará la inseguridad, porque mucha gente que ha detenido la Policía Ciudadana luego de cometer un delito, ha aceptado que lo hizo porque no tenía dinero.
“Se tiene que ver la ruta, si se sigue deteniendo por pobre o buscamos alternativas de solución. La gente cuando es detenida dice que no tiene dinero”, y que por eso comete delitos.
Llamó a los gobierno a anteponer la decisión de los pueblos y no empeñarse en querer gobernar como si estuvieran en un racho, dando órdenes y en beneficio de sus intereses.
Plácido Valerio recordó que el movimiento no es enemigo del gobierno porque está coadyuvando en la seguridad; como parte de ello, en el segundo año de su conformación, los policías ciudadanos decidieron quitarse los pasamontañas para evitar una confrontación, y luego de que el gobierno advirtiera que en la zona se gestaba un movimiento armado.
El promotor subrayó que las asambleas comunitarias han unificado y fortalecido a la organización, por que son las comunidades las que nombran y quitan a sus policías comunitarios, “fue devolverle el poder a la gente”, y así evitar que se tomen decisiones unilaterales, explicó.
Llamó a los policías ciudadanos a no olvidar que su finalidad es cuidar a la ciudadanía y que sus armas no son para estar encima del pueblo, y que los promotores deben de ser facilitadores de la información. Rememoró que cuando la delincuencia ataca a la sociedad, la policía debe accionar, pero cuando el gobierno ataca a la organización, es el pueblo el que debe salir a defenderlos, “hay una reciprocidad”.
“Ahora han surgido muchos grupos porque no han aceptado el esquema de comunidad. Llámese comunitaria o ciudadana, tienen que tener la formula de la asamblea, no podemos hacer grupo, porque si hacemos grupo vamos a terminar (en lo mismo) a lo que teníamos miedo”, indicó.
Recordó que en Tierra Colorada y Malinaltepec se permitió que los autodefensas portaran armas de grueso calibre para combatir a la delincuencia, lo que terminó revirtiéndose contra la población cuando el grupo sometió al pueblo, “fue un error que no podemos permitir”, dijo.
Llamó a la reflexión a los policías ciudadanos, porque a pesar de que no hay integrantes suyos en la cárcel, sí hay muchas averiguaciones previas, muertos y enfrentamientos, “tenemos que buscar qué hacer, porque de todo me echan la culpa a mí. Es fácil buscar culpables, pero es bien difícil asumir responsabilidad”, subrayó.
Informó que la UPOEG mantiene su presencia en 12 municipios de la Costa Chica, Acapulco, Chilpancingo y, desde noviembre, en 16 comunidades de la sierra de Chichihualco, además de en 14 comunidades de San Miguel Totolapan, donde la gente ha solicitado su apoyo para organizarlos.
En este contexto, dijo que la UPOEG es un facilitador para que las comunidades se organicen, “no somos empresa de seguridad”, aclaró.
En su intervención, el fundador de la UPOEG, Crisóforo García Rodríguez recordó que donde hay policías comunitarios o ciudadanos hay paz, y “donde no, como Acapulco, hay sangre todo los días”. Afirmó que, “hay una delincuencia pactada y tolerada por el gobierno, que lo utiliza”.
Señaló que el gobierno los llamó autodefensa a pesar de actuar bajo el marco de la Ley y los tratados internacionales de los derechos indígenas, para tratar de desarmarlos, sin embargo el objetivo que persigue la organización es combatir la delincuencia.

Las ocho mesas de trabajo de la asamblea

Después del acto, se instalaron ocho mesas de trabajo: Proyecto comunitario y desarrollo integral; Informe, evaluación, reestructuración y funcionamiento del SSJC; Derecho a la consulta y representación popular; Defensa del territorio y recursos naturales; Integración familiar, prevención y abatimiento del delito; Desaparición forzadas y atención a víctimas; 43 estudiantes normalistas y otras personas desaparecidas; y Derechos Sociales.
Hoy, luego de una marcha se darán a conocer los resultados de las discusiones de las mesas. Al acto asistió el fundador de la CRAC y hermano de Bruno Plácido, Cirino y el ex diputado federal Marcos Matías.

De la organización podrían salir más grupos como el FUSDEG, dice el promotor

En declaraciones, Bruno Plácido Valerio indicó que así como se desprendió el FUSDEG por grupos de intereses, de la UPOEG “podrían salir otros”.
Enfatizó que si las nuevas organizaciones no se apegan al esquema de las asambleas de los pueblos, tenderán al fracaso o se conformarán en “grupos” que, en vez de proteger a la población, pueden ser delincuentes.
También dijo que la UPOEG no puede vivir como un centro de atención a la seguridad cuando hay secuestros, “sí pasan cosas, pero sí se han resuelto”.
Abundó que, “si seguimos fomentando la Policía Ciudadana, los policías pueden llegar a corromperse o desviarse, y se necesita cambiar el centro de atención para que las comunidades sean las a que tomen las decisiones”.
El dirigente dijo que en vez de perseguir a los drogadictos, se debe de atender la drogadicción, al igual que los problemas de deudas de las personas en las comunidades donde las casas de prestamos cobran altos intereses y la gente termina endeudada y robando para poder pagar.

Diálogo y respeto, piden
coordinadores

El promotor de la UPOEG Crisóforo García, en declaraciones solicitó a los gobiernos municipal, estatal y federal, y a las instituciones a las “que les competa dar seguridad, que lo hagan”, y llamó al gobierno a mantener el diálogo, la coordinación y el respeto con la UPOEG.
Expresó que en tres años se ha confirmado que la consolidación de una organización no depende de los líderes o dirigentes, sino del poder de la población. Dijo que quienes han perseguido intereses personales han fracasado y no logran sobrevivir.
Dijo que esos mismos intereses personales por el control han derivado en muertos, en alusión a la separación del FUSDEG que opera en el Valle del Ocotito. El 30 de marzo se registró una balacera entre ambos grupos en el crucero de San Juan de El Reparo que dejó 12 muertos, 10 del FUSDEG y dos de la UPOEG.
Por su parte, la promotora de Ayutla, Eneida Lozano Reyes dijo que los avances de la UPOEG son muchos y los resultados son evidentes, pero reconoció que es difícil seguir operando cuando la gente cae en la comodidad porque hay seguridad.
Reconoció que hay apoyo a las mujeres dentro de la organización y tienen el mismo derecho de voz y decisión.

En 2015, 10 políticos de Ajuchitlán y San Miguel Totolapan fueron víctimas de la delincuencia

Durante 2015, más de 10 políticos de los municipios de Ajuchitlán del Progreso y San Miguel Totolapan fueron víctimas de la delincuencia organizada; el número creció en relación con 2014, cuando hubo dos casos.
Regidores, funcionarios municipales, dirigentes y ex dirigentes de partidos, fueron víctimas de acontecimientos violentos en 2015 en los municipios de Ajuchitlán y San Miguel Totolapan a pesar de la presencia del Ejército y el relanzamiento del Operativo Tierra Caliente.
El 5 de mayo, el candidato del PRD a la alcaldía de San Miguel Totolapan, Juan Mendoza Acosta, junto con otros dos acompañantes, fue interceptado y presuntamente levantado por un grupo delincuencial; horas más tarde fueron liberados.
La primera información del caso –avalada por la dirigencia nacional y estatal perredista– habló de un plagio, aunque después el candidato dijo que fue una confusión. Mendoza Acosta aclaró que él y sus acompañantes fueron robados, y como se llevaron su teléfono celular no se pudo comunicar con sus familiares y se generó “esa falsa información”.
Con el paso de los meses, la versión se confirmó por el ahora presidente municipal, ya que apareció un video de él presuntamente negociando con líderes de la delincuencia organizada.
El 27 de junio, hombres armados secuestraron varias horas al dirigente municipal del PRI de San Miguel Totolapan, José Felipe de la Paz, quien fue liberado esa noche. Según informes policiacos hombres armados se lo llevaron en una camioneta de manera violenta cuando se encontraba en la calle.
No se presentó una denuncia al respecto, sin embargo, la Secretaría de Seguridad Pública del estado confirmó que en la noche el dirigente del PRI fue liberado y ya se encontraba en su casa, según dijeron sus familiares.
El 3 de julio en proceso de campañas, el capacitador electoral del Instituto Nacional Electoral (INE), Rutilo García Romero fue ejecutado de varios impactos de bala, el hecho ocurrió por la mañana en la entrada de la comunidad Las Tinajas, municipio de San Miguel Totolapan.
Ese jueves por la tarde, la víctima fue levantada en su camioneta por hombres armados.
El 17 de agosto, el Partido Acción Nacional (PAN) en Guerrero confirmó el secuestro de su dos veces ex candidato a alcalde de San Miguel Totolapan, José Alberto Slim Tirado, de quien posteriormente se supo que fue liberado.
El 23 de septiembre, el secretario general del Ayuntamiento de Ajuchitlán, Gregorio Aguirre Nicanor fue levantado por hombres armados en su domicilio y también se llevaron a siete familiares, pero por la tarde se informó que él logró escapar de sus captores y horas después liberaron a sus familiares.
De acuerdo con el reporte, hombres armados llegaron a la casa de Aguirre Nicanor y se llevaron a siete de sus familiares. Aún cuando se supo que liberaron a la familia y al secretario, nunca apareció en Ajuchitlán.
El 2 de noviembre, el ex candidato del PRI a la presidencia municipal de San Miguel Totolapan fue levantado por hombres armados, según reportaron vecinos a la corporación policiaca.
En otro hecho, se llevaron a Jaime Nicolás Veledíaz, quien fue aspirante a la Presidencia Municipal por el PRI y radicaba en la localidad. Según un reporte se lo llevaron hombres armados en la madrugada, no se reportó que regresara a su casa.
El 5 de noviembre, un comando asesinó al regidor de Obras Públicas de extracción perredista del municipio de San Miguel Totolapan, Roberto García García.
De acuerdo a un comunicado del municipio, el comando armado ingresó a la fuerza a su domicilio ubicado en la comunidad de El Terrero.
El 24 de diciembre, el director de Desarrollo Social de Ajuchitlán, Guadalupe García Rayo fue ejecutado a balazos en la comunidad de Santa Ana del Águila; lo sacaron de su casa y le dispararon en la vía pública.
El 27 de diciembre, un comando ejecutó al ex director de Desarrollo Rural de San Miguel Totolapan, primo del diputado local priista Saúl Beltrán Orozco, Antonio Orozco Crescencio, en la comunidad de El Terrero.
Fuentes policiacas informaron que un grupo de unos 50 hombres armados entró en camionetas de lujo a la población y a las 10 de la noche asesinó a balazos afuera de su casa al ex funcionario del Ayuntamiento.
La violencia creció en 2015, pues en 2014 hubo dos casos: fue asesinado un dirigente priista en San Miguel Totolapan, así como una ex regidora del PAN.

Baja la presencia de gendarmes en Tierra Caliente; los envían a los sitios turísticos

La Gendarmería redujo a la mitad su presencia en Ciudad Altamirano y Coyuca de Catalán, pues varios grupos fueron enviados a zonas turísticas a brindar seguridad a los vacacionistas.
Después del anuncio del relanzamiento del Operativo Tierra Caliente, la Gendarmería se instaló en tres hoteles de Altamirano y Coyuca de Catalán, para cumplirr las labores de seguridad.
Este martes y miércoles se vio a varias patrullas partiendo. En plenas vacaciones, los gendarmes fueron removidos de la región y redujeron hasta la mitad su presencia en Tierra Caliente, donde los hoteles quedaron prácticamente vacíos. La Gendarmería hizo recorridos en la ciudad con menos patrullas.
Fuentes de la dependencia informaron que los gendarmes fueron removidos a sitios turísticos de Guerrero para dar seguridad a los vacacionistas en esta temporada, y que del resto de la seguridad en la región se encargaría la Policía Federal.
Ayer no hubo reunión en el Zócalo por la mañana, como se acostumbraba a diario, de más de 100 gendarmes en 20 patrullas.
La Gendarmería concentró sus actividades del Operativo Tierra Caliente entre Altamirano y Coyuca de Catalán, pero no se le vio en San Miguel Totolapan o Ajuchitlán, donde se recrudeció la violencia, ni en municipios fronterizos con el Estado de México como Cutzamala y Arcelia.

Entran 30 sicarios en camionetas a La Tinaja, San Miguel Totoapan; ejecutan a tres vecinos

La noche del sábado tres hombres fueron ejecutados por sujetos armados que ingresaron a la comunidad de La Tinaja, municipio de San Miguel Totolapan.
Entre las víctimas se encuentra el señor Juan Leonides Pérez de 75 años y su hijo Alberto Leonides Facundo de 23 años, quienes vivían cerca de la escuela primaria de pueblo. Padre e hijo fueron levantados delante de sus familiares y los llevaron cerca del pueblo a un punto conocido como Loma Bonita donde posteriormente aparecieron muertos de varios impactos de bala de grueso calibre.
La misma noche fue asesinado Luis Bustamante Ramírez de 46 años, a quien mataron delante de su esposa casi afuera de su casa con armas de grueso calibre que le destrozaron el rostro, la víctima fue prácticamente fusilada.
Los hechos violentos ocurrieron cerca de las 8 de la noche, cuando al menos 30 individuos con armas largas en varias camionetas ingresaron al pueblo y sacaron de las dos casas a los hombres que asesinaron.
El comisario de la comunidad, José Bustamante de la comunidad dio fe de los hechos, y por la noche los familiares levantaron los cuerpos para velarlos. El domingo por la mañana llegaron peritos y agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) para tomar conocimiento del caso.
También acudieron elementos del Ejército y de la Policía Federal. Acerca de los responsables, se reveló que huyeron con dirección a la sierra, pero nadie aportó más detalles de los homicidas.
Desde hace más de un mes arribaron cerca de 100 soldados que solamente están en el municipio de San Miguel Totolapan.
La comunidad de la Tinaja se ubica en el norte del río Balsas, a unos 40 minutos de la cabecera municipal.
En julio pasado, unos 200 integrantes de varias familias huyeron del poblado por las constantes amenazas de la delincuencia. Algunas personas volvieron al pueblo después de que Héctor Astudillo Flores asumiera el cargo de gobernador.
El 2 de julio dos hombres fueron levantados y encontrados muertos al día siguiente; uno era chofer de transporte público y el otro capacitador asistente del Instituto Nacional Electoral (INE).