Crean organizaciones el colectivo Fuerza Ciudadana de Atoyac en contra de las reformas estructurales

 

Organizaciones sociales, campesinas y la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), de Atoyac, anunciaron la integración del colectivo Fuerza Ciudadana de Atoyac, para rechazar las reformas estructurales y el gasolinazo en el municipio.
Los activistas iniciaron brigadas informativas en colonias y comunidades sobre los efectos del gasolinazo en la economía familiar, para aclarar que es falso que el incremento a los precios de las gasolinas fue una medida para no afectar los programas sociales.
Luego de reuniones municipales con varios sectores, los integrantes anunciaron en conferencia de prensa que se conforman en un solo movimiento.
Anunciaron la creación de la nueva organización, los dirigentes del Frente de Defensa Popular (FDP), Clemencia Guevara Tejedor; de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Norma Mesino; del Frente Atoyaquense Ciudadano, Arturo García Jiménez; y de la Coalición de Ejidos, Patricio Barrientos, se suman al nuevo frente, junto con la CETEG y la Fundación Lucio Vive.
En un documento al que dieron lectura, exponen que, ante la sorpresa del aumento de las gasolinas iniciaron por separado, pero se integran hoy en una sola fuerza para tener acciones coordinadas contra el gasolinazo y las reformas estructurales.
Argumentaron que las reformas laboral, educativa, energética, tributaria y de telecomunicaciones, promovidas por los gobiernos del ex presidente Felipe Calderón Hinojosa y el presidente Enrique Peña Nieto, responden a los intereses del neoliberalismo y, “han presentado un descalabro en la vida social y económica de los mexicanos, lejos de mejorar las condiciones de los grupos más pobres y marginados en el país”.
Dijeron que el gasolinazo es apenas un ejemplo de los abusos y arbitrariedades, la impunidad, “y todos los males que perturban a los sectores de la población que hoy se encuentran en protesta y se organizan, una forma de autodefensa y de lucha, en filosofía de la resistencia, la información y participación ciudadana”.
Reiteraron su invitación a toda la población a organizarse y manifestarse de manera pacífica ante toda irregularidad que afecte a las familias, y a resistir las políticas de desinformación.
Con la Fuerza Ciudadana Atoyaquense se incorporan a las jornadas de protesta pacífica nacional, estatal y municipal, para fortalecer las brigadas de información que estarán recorriendo el municipio, explicaron.
Sostuvieron que el colectivo no tiene injerencia de partidos políticos, que la toma de decisiones es por consenso y que su objetivo es impulsar acciones que no afecten a los ciudadanos.
Dijeron que el nuevo colectivo considera tomar acciones conjuntas con los padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa para frenar las reformas estructurales, y un acto cultural con el cantautor Gabino Palomares, en Atoyac.
El recorte presupuestal que anunció el gobierno del estado para enfrentar el gasolinazo es sólo un asunto mediático para distraer, acusaron las organizaciones sociales de Atoyac.
La dirigente de la OCSS, Norma Mesino considera que la verdadera causa de la crisis que se vive en el estado es la corrupción.
Mencionó el caso del desvío de recursos del erario público del municipio y del estado a la clínica contra el cáncer en Atoyac, que no se ha finalizado, además de que las dependencias no aplican los recursos en la Clínica de la Mujer, que tiene casi tres años de retraso.
Criticó que bajar los salarios de los funcionarios no es garantía, “porque ellos tienen las manos libres para robar y llevarse los recursos”.

El gobierno demostró que encubre el caso Ayotzinapa cuando corrió a los expertos, denuncian padres

La caravana de padres y familiares de los 43 normalistas detenidos desaparecidos de Ayotzinapa llegó al municipio de Atoyac, donde permanecerá dos días.
Ayer estuvo en la colonia 18 de Mayo de la comunidad de San Juan de las Flores, y hoy sábado estará en El Ticuí para dar a conocer la verdad sobre las investigaciones del paradero de los estudiantes, y para anunciar la conformación de comités de información y apoyo en comunidades de donde son cuatro jóvenes detenidos desaparecidos en Iguala el 26 y 27 de septiembre de 2014.
Los familiares llegaron a la ciudad de Atoyac en un autobús de la empresa Estrella de Oro y fueron recibidos por representantes de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), del Frente de Defensa Popular (FDP), de la Preparatoria Popular de El Quemado y de maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), en la colonia Nuevo Horizonte, de la entrada de la ciudad.
La primera actividad de los padres de los normalistas fue el trasplante de 43 ceibas en el bulevar Juan Álvarez, en memoria y demanda de la presentación con vida de los estudiantes desaparecidos.
En la primera ceiba pusieron la leyenda “quisieron enterrarnos y no sabían que éramos semillas, nos falta 43”.
El contingente caminó los 3 kilómetros del bulevar donde fueron plantados los arboles hasta llegar a la colonia Zapata, donde hubo una conferencia de prensa y un almuerzo para los integrantes de la caravana.
La dirigente de la OCSS, Norma Mesino dijo que el FDP, el Consejo Ciudadano para la Reactivación del Desarrollo Sustentable de la Costa Grande (Credescog), la Preparatoria Popular de El Quemado y la CETEG respaldan la exigencia de justicia y presentación con vida de los 43 normalistas.
Por su parte, el vocero de los familiares de los 43 normalistas detenidos desaparecidos, Felipe de la Cruz dijo que el plantado de los 43 árboles es un acto simbólico con el que representan que, para ellos, los jóvenes están vivos.
Destacó que el movimiento ha crecido en todo el país, donde la gente ha estado pendiente del caso, y ahora con la muestra de dignidad y resistencia de los maestros, el apoyo es mucho mayor.
Dijo que con la salida del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), del país y del caso, el gobierno mexicano demuestra que se estaba descubriendo la verdad, “por eso los corrieron cuando estaban cerca de encontrar quiénes son los responsables de ese crimen”.
Sostuvo que seguirán defendiendo el mecanismo de seguimiento que propuso la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), porque no confían en las investigaciones que está haciendo la Procuraduría General de la República (PGR).
De la Cruz dijo que están visitando las comunidades de donde son originarios los normalistas desaparecidos, cuatro de ellos de Atoyac, Cutberto Ortiz Ramos y Bernardo Flores Alcaraz, de la comunidad serrana de San Juan de las Flores; Israel Jacinto Rebolledo, de la colonia 18 de Mayo, y Jonás Trujillo Gonzales, de El Ticuí.
Reiteró que están informando de viva voz a las comunidades porque las televisoras y los medios oficiales desinforman y mienten presentando la verdad histórica de la PGR, que asegura que los 43 normalistas están muertos.

Promueven una movilización nacional y que esta cabecera sea la sede de la marcha regional

A dos años de los ataques, se promoverá una movilización nacional y en otros países, para lo cual Atoyac se propone como sede de la marcha regional, porque tiene cuatro normalistas desaparecidos.
Sostuvo que seguirán defendiendo y exigiendo pruebas científicas que sus hijos están muertos, como ha querido el gobierno hacer creer a la sociedad, mientras que para ellos siguen vivos y exigen su presentación.
Denunció que los resultados que dejaron los expertos deja claro el tipo de gobierno que hay en el país, “por eso no les permitieron terminar las investigaciones, por eso es importante para nosotros que las investigaciones sigan abiertas; exigimos que se acepte el mecanismo de seguimiento especial y esperamos a que llegue ese equipo de seguimiento”.

Que regrese, pero para meterlo a la cárcel, dicen ante el posible retorno de Aguirre Rivero

Lamento que se esté buscando el regreso del ex gobernador Ángel Aguirre a la actividad política, “nosotros pedimos que primero nos regrese a los 43 jóvenes, porque sabemos que él forma parte de esa mafia de poder, y él sabe lo que sucedió el 26 (de septiembre de 2014) y lo ha ocultado, como todos los políticos, protegiéndose entre ellos”.
El regreso de Aguirre Rivero que sea, dijo, pero para que lo metan a la cárcel por ser cómplice y haber formado parte de ese crimen.
Aclaró que ignoran cuáles son los intereses del PRD de que regrese a sus fila el ex gobernador, aunque a ellos, “los partidos no nos generan confianza, al contrario, le pedimos a la comunidad, al pueblo, que deje de creer en los partidos, que son una de las máscaras para seguir hundiendo al pueblo en la miseria y seguir vendiendo lo poquito que tenemos”.
Asimismo, el padre del normalista desaparecido Carlos Lorenzo Hernández Muñoz, Máximo Hernández Cruz agradeció el apoyo de los vecinos del municipio, que fueron desde un inicio a los que les dijo, “sigamos caminando junto hasta saber la verdad y nos los entreguen vivos, porque vivo se los llevaron, ellos –el gobierno–, dicen que se los llevó la delincuencia, cuando nosotros sabemos perfectamente que la policía fue la que los desaparecido”.
Por otro lado, María Elena Guerrero dijo que su hijo, Giovanny, fue desaparecido, y “a 20 meses no hemos parado, no hemos descansado y no nos vamos a rendir hasta que este maldito gobierno nos entregue a nuestros hijos, porque fueron policías quienes se los llevaron”.
Advirtió que si ellos, los familiares, abandonan el movimiento, condenarían a otros jóvenes a que vuelva a pasar lo mismo, “no queremos que otra familia, otros padres sufran, porque es muy duro este dolor, pero no es imposible, no es que no queramos la verdad histórica que inventó el gobierno, pero no hay pruebas científicas que demuestren que nuestros hijos no están, seguiremos luchando junto con los maestros y organizaciones, porque no podemos dejarles este México podrido a nuestros hijos y a nuestros nietos”.
La caravana se dirigió a la comunidad de San Juan de las Flores, en el brazo serrano de Pie de la Cuesta, donde fueron recibidos por el comisario municipal, Juan Castro Gervasio.
Ahí el vocero de los padres de los 43 estudiantes, Felipe de la Cruz, dijo que es importante que se una la comunidad y no sigan permitiendo que desaparezcan los jóvenes, “si en otros países marchan y protestan por ellos, porque aquí, de donde son dos de ellos, aquí nacieron aquí estudiaron primaria y secundaria, aquí por qué no”.
En su turno, Carmen Cruz dijo que su hijo, Jesús Mendoza, es uno de los estudiantes desaparecidos, y como madre no lo va a dejar como perdido, aun cuando hay desgaste físico y enfermedad.
Sostuvo que el amor a sus hijos la mantiene en pie, “me da coraje con esa gente que antes les desaparecían, les asesinaban a sus familiares, y nadie decía nada porque tenían miedo, son unos cobardes, nosotros no seguiremos hasta las últimas consecuencias, al menos mi corazón de madre no me falla, me dice que mi hijo está vivo, y todos sus compañeros”.
Narró que viven en la Normal Rural de Ayotzinapa, pasan hambre y desvelos, pensando qué les hacen a sus hijos.
Asimismo, Margarito Ramírez Rodríguez dijo que son gente de pueblo, no como los del gobierno de alto nivel, “pero no por eso vamos a dejar que otras familias pasen los mismo que nosotros, por eso andamos en las comunidades transmitiéndoles (nuestro mensaje) de viva voz”.
En declaraciones la madre de Bernardo Flores Alcaraz, María Isabel Alcaraz, se dijo motivada porque hayan llegado los padres a su comunidad, a estar en la cancha de su pueblo, a informar al pueblo lo que está pasando.
Dijo que a dos años es angustioso no saber nada de las investigaciones que hace el gobierno, “ellos no hacen su trabajo como debe ser, las autoridades de nuestros país, encontraron al Chapo, que es una persona, y nuestros hijos son 43 y siguen perdidos, no sabemos qué pasa con ellos”.
Añadió que ha sido difícil la vida en este país donde no hay seguridad ni confianza en las autoridades que gobiernan, ni en las corporaciones policiacas que están coludidas con los delincuentes.
A raíz de la desaparición de su hijo, la situación emocional ha impactado en toda su familia, al grado de que han tenido que ser atendidos por especialistas, “tengo resentimiento y coraje con el gobierno por lo que ha pasado, veo a otros jóvenes y pienso que podría ser mi hijo”.
La caravana regresó a la ciudad de Atoyac para una velada cultural en la colonia 18 de Mayo, donde se integraron desde su llegada la madre y dos hermanas del joven desaparecido originario de ese lugar.

 

Siembran en Atoyac 43 ceibas en memoria de los normalistas

Organizaciones sociales de Atoyac y familiares de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa sembraron ayer el mismo número de ceibas en el bulevar Juan Álvarez de Atoyac y exigieron la presentación con vida de los normalistas . Foto: Francisco Magaña

 

Organizaciones sociales de Atoyac y familiares de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa sembraron ayer el mismo número de ceibas en el bulevar Juan Álvarez de Atoyac y exigieron la presentación con vida de los normalistas

 

Francisco Magaña

Atoyac

La caravana de padres y familiares de los 43 normalistas detenidos desaparecidos de Ayotzinapa llegó al municipio de Atoyac, donde permanecerá dos días.
Ayer estuvo en la colonia 18 de Mayo de la comunidad de San Juan de las Flores, y hoy sábado estará en El Ticuí para dar a conocer la verdad sobre las investigaciones del paradero de los estudiantes, y para anunciar la conformación de comités de información y apoyo en comunidades de donde son cuatro jóvenes detenidos desaparecidos en Iguala el 26 y 27 de septiembre de 2014.
Los familiares llegaron a la ciudad de Atoyac en un autobús de la empresa Estrella de Oro y fueron recibidos por representantes de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), del Frente de Defensa Popular (FDP), de la Preparatoria Popular de El Quemado y de maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), en la colonia Nuevo Horizonte, de la entrada de la ciudad.
La primera actividad de los padres de los normalistas fue el trasplante de 43 ceibas en el bulevar Juan Álvarez, en memoria y demanda de la presentación con vida de los estudiantes desaparecidos.
En la primera ceiba pusieron la leyenda “quisieron enterrarnos y no sabían que éramos semillas, nos falta 43”.
El contingente caminó los 3 kilómetros del bulevar donde fueron plantados los arboles hasta llegar a la colonia Zapata, donde hubo una conferencia de prensa y un almuerzo para los integrantes de la caravana.
La dirigente de la OCSS, Norma Mesino dijo que el FDP, el Consejo Ciudadano para la Reactivación del Desarrollo Sustentable de la Costa Grande (Credescog), la Preparatoria Popular de El Quemado y la CETEG respaldan la exigencia de justicia y presentación con vida de los 43 normalistas.
Por su parte, el vocero de los familiares de los 43 normalistas detenidos desaparecidos, Felipe de la Cruz dijo que el plantado de los 43 árboles es un acto simbólico con el que representan que, para ellos, los jóvenes están vivos.
Destacó que el movimiento ha crecido en todo el país, donde la gente ha estado pendiente del caso, y ahora con la muestra de dignidad y resistencia de los maestros, el apoyo es mucho mayor.
Dijo que con la salida del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), del país y del caso, el gobierno mexicano demuestra que se estaba descubriendo la verdad, “por eso los corrieron cuando estaban cerca de encontrar quiénes son los responsables de ese crimen”.
Sostuvo que seguirán defendiendo el mecanismo de seguimiento que propuso la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), porque no confían en las investigaciones que está haciendo la Procuraduría General de la República (PGR).
De la Cruz dijo que están visitando las comunidades de donde son originarios los normalistas desaparecidos, cuatro de ellos de Atoyac, Cutberto Ortiz Ramos y Bernardo Flores Alcaraz, de la comunidad serrana de San Juan de las Flores; Israel Jacinto Rebolledo, de la colonia 18 de Mayo, y Jonás Trujillo Gonzales, de El Ticuí.
Reiteró que están informando de viva voz a las comunidades porque las televisoras y los medios oficiales desinforman y mienten presentando la verdad histórica de la PGR, que asegura que los 43 normalistas están muertos.

Promueven una movilización nacional y que esta cabecera sea la sede de la marcha regional

A dos años de los ataques, se promoverá una movilización nacional y en otros países, para lo cual Atoyac se propone como sede de la marcha regional, porque tiene cuatro normalistas desaparecidos.
Sostuvo que seguirán defendiendo y exigiendo pruebas científicas que sus hijos están muertos, como ha querido el gobierno hacer creer a la sociedad, mientras que para ellos siguen vivos y exigen su presentación.
Denunció que los resultados que dejaron los expertos deja claro el tipo de gobierno que hay en el país, “por eso no les permitieron terminar las investigaciones, por eso es importante para nosotros que las investigaciones sigan abiertas; exigimos que se acepte el mecanismo de seguimiento especial y esperamos a que llegue ese equipo de seguimiento”.

Que regrese, pero para meterlo a la cárcel, dicen ante el posible retorno de Aguirre Rivero

Lamento que se esté buscando el regreso del ex gobernador Ángel Aguirre a la actividad política, “nosotros pedimos que primero nos regrese a los 43 jóvenes, porque sabemos que él forma parte de esa mafia de poder, y él sabe lo que sucedió el 26 (de septiembre de 2014) y lo ha ocultado, como todos los políticos, protegiéndose entre ellos”.
El regreso de Aguirre Rivero que sea, dijo, pero para que lo metan a la cárcel por ser cómplice y haber formado parte de ese crimen.
Aclaró que ignoran cuáles son los intereses del PRD de que regrese a sus fila el ex gobernador, aunque a ellos, “los partidos no nos generan confianza, al contrario, le pedimos a la comunidad, al pueblo, que deje de creer en los partidos, que son una de las máscaras para seguir hundiendo al pueblo en la miseria y seguir vendiendo lo poquito que tenemos”.
Asimismo, el padre del normalista desaparecido Carlos Lorenzo Hernández Muñoz, Máximo Hernández Cruz agradeció el apoyo de los vecinos del municipio, que fueron desde un inicio a los que les dijo, “sigamos caminando junto hasta saber la verdad y nos los entreguen vivos, porque vivo se los llevaron, ellos –el gobierno–, dicen que se los llevó la delincuencia, cuando nosotros sabemos perfectamente que la policía fue la que los desaparecido”.
Por otro lado, María Elena Guerrero dijo que su hijo, Giovanny, fue desaparecido, y “a 20 meses no hemos parado, no hemos descansado y no nos vamos a rendir hasta que este maldito gobierno nos entregue a nuestros hijos, porque fueron policías quienes se los llevaron”.
Advirtió que si ellos, los familiares, abandonan el movimiento, condenarían a otros jóvenes a que vuelva a pasar lo mismo, “no queremos que otra familia, otros padres sufran, porque es muy duro este dolor, pero no es imposible, no es que no queramos la verdad histórica que inventó el gobierno, pero no hay pruebas científicas que demuestren que nuestros hijos no están, seguiremos luchando junto con los maestros y organizaciones, porque no podemos dejarles este México podrido a nuestros hijos y a nuestros nietos”.
La caravana se dirigió a la comunidad de San Juan de las Flores, en el brazo serrano de Pie de la Cuesta, donde fueron recibidos por el comisario municipal, Juan Castro Gervasio.
Ahí el vocero de los padres de los 43 estudiantes, Felipe de la Cruz, dijo que es importante que se una la comunidad y no sigan permitiendo que desaparezcan los jóvenes, “si en otros países marchan y protestan por ellos, porque aquí, de donde son dos de ellos, aquí nacieron aquí estudiaron primaria y secundaria, aquí por qué no”.
En su turno, Carmen Cruz dijo que su hijo, Jesús Mendoza, es uno de los estudiantes desaparecidos, y como madre no lo va a dejar como perdido, aun cuando hay desgaste físico y enfermedad.
Sostuvo que el amor a sus hijos la mantiene en pie, “me da coraje con esa gente que antes les desaparecían, les asesinaban a sus familiares, y nadie decía nada porque tenían miedo, son unos cobardes, nosotros no seguiremos hasta las últimas consecuencias, al menos mi corazón de madre no me falla, me dice que mi hijo está vivo, y todos sus compañeros”.
Narró que viven en la Normal Rural de Ayotzinapa, pasan hambre y desvelos, pensando qué les hacen a sus hijos.
Asimismo, Margarito Ramírez Rodríguez dijo que son gente de pueblo, no como los del gobierno de alto nivel, “pero no por eso vamos a dejar que otras familias pasen los mismo que nosotros, por eso andamos en las comunidades transmitiéndoles (nuestro mensaje) de viva voz”.
En declaraciones la madre de Bernardo Flores Alcaraz, María Isabel Alcaraz, se dijo motivada porque hayan llegado los padres a su comunidad, a estar en la cancha de su pueblo, a informar al pueblo lo que está pasando.
Dijo que a dos años es angustioso no saber nada de las investigaciones que hace el gobierno, “ellos no hacen su trabajo como debe ser, las autoridades de nuestros país, encontraron al Chapo, que es una persona, y nuestros hijos son 43 y siguen perdidos, no sabemos qué pasa con ellos”.
Añadió que ha sido difícil la vida en este país donde no hay seguridad ni confianza en las autoridades que gobiernan, ni en las corporaciones policiacas que están coludidas con los delincuentes.
A raíz de la desaparición de su hijo, la situación emocional ha impactado en toda su familia, al grado de que han tenido que ser atendidos por especialistas, “tengo resentimiento y coraje con el gobierno por lo que ha pasado, veo a otros jóvenes y pienso que podría ser mi hijo”.
La caravana regresó a la ciudad de Atoyac para una velada cultural en la colonia 18 de Mayo, donde se integraron desde su llegada la madre y dos hermanas del joven desaparecido originario de ese lugar.

Plantan a organizaciones autoridades de Atoyac y federales; inspeccionarían la Clínica de la Mujer

La Red de Mujeres por la Salud manifestó su temor de que la entrega de la Clínica de la Mujer para la Prevención del Cáncer, en Atoyac, no sea entregada el 5 de junio próximo, fecha anunciada por las autoridades municipales y estatales, después de que fueron plantadas por el alcalde de Atoyac, Dámaso Pérez, y la procuradora de la Mujer, Imelda Pacheco, con quienes inspeccionarían el inmueble que sigue en construcción.
Integrantes de la Red, que aglutina a Raíz Zubia, la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), el Frente de Defensa Popular, el Consejo Regional de Desarrollo Sustentable de la Costa Grande, Parteras y la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de violaciones a los Derechos Humanos en México (Afadem), visitaron las instalaciones ubicadas dentro del Hospital General Regional.
Las integrantes de las organizaciones dijeron que el proyecto que inicio en marzo de 2014, estaría lista en siete meses, según se anunció, pero a más de dos años continúan los retrasos.
Insistieron que no se requiere sólo que se concluya su obra física, sino que esté ya operando porque la garantía del mastógrafo que adquirieron autoridades de Salud, ya caducó por el retraso de más de dos años.
La integrante de Raíz Zubia, Susana Oviedo, comentó que hay una estela de corrupción en el ejercicio de los recursos de la obra, y exigió informes, porque no se conformó desde su inicio el comité de obra.
Desde 2014 les han dado diferentes fechas de entrega de la Clínica, y con su incumplimiento laceran los derechos a la salud de las mujeres, dijo la activista un día antes de la conmemoración del Día Internacional por la Salud de las Mujeres.
Las denunciantes consideran que ha habido irresponsabilidad del gobierno estatal y municipal, que no han aclarado los recursos que ejerce la misma constructora Orcamex, que incumplió en un sinfín de detalles del proyecto.
Recordó que en este año las autoridades les aseguraron que en mayo estaría funcionando la clínica, y al no cumplir la recorrieron al 5 de junio y pidió que se revise el presupuesto para la remodelación del Hospital General, “y que no se quiera insertar la Clínica de la Mujer en esa remodelación, o que se mezclen los recursos asignados”.

Marchan organizaciones en Atoyac; exigen que se concluya una clínica y la libertad de Nestora Salgado

Con una marcha en la avenida Juan Álvarez y la entrega de volantes, representantes de organizaciones sociales de Atoyac protestaron en el Día Internacional de la Mujer ante el retraso de la construcción de la Clínica de la Mujer, que se ocuparía de la prevención del cáncer, iniciada en el anterior gobierno municipal.
Dirigentes de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Raíz Zubia, la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México (Afadem), la Coalición de Ejidos, México Hoy y el Frente de Defensa Popular, respaldadas por medio centenar de mujeres, coreaban, “este día no es de fiestas es de lucha y de protesta” o “ya se pagó, no se entregó”, y exigieron que se respeten sus derechos y que se haga juicio político a los responsables de esa obra inconclusa de la clínica de la Mujer, presupuestada en 9 millones de pesos, con parte de los cuales se compró equipo médico y aparatos que están desde julio en el Hospital General Regional de Atoyac, sin poder utilizarlos.
Con mariposas en las que estaba impresa la imagen de la coordinadora de la Policía Comunitaria de Olinalá, Nestora Salgado García, las mujeres pedían su libertad, así como justicia para la luchadora social asesinada mientras hacía trabajo comunitario en Mexcaltepec, durante la contingencia de la tormenta Manuel, Rocío Mesino.
La integrante de Raíz Zubia, Susana Oviedo compartió una carta que, dijo, es en solidaridad con Nestora Salgado a quien el gobierno quiere hacer ver como una delincuente, que se empeña en mantener encarcelada.
Leyó, “ellos no saben que tu voz se entiende más allá de los barrotes que creas continentes de unidad, no saben que tus pensamientos traspasan los muros de Tepepan e incendian procesos organizativos, no saben que tus pensamientos son como la ceiba, que dan fruto, sombra y vida, no saben que tú comandante conoces la miseria que vive el pueblo y gritas ya basta, no saben que eres de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias que nació por los atropellos y abusos perpetrados por los que se arrastran y ocupan un cargo público, y se dicen jueces del orden y la justicia, no saben que tus manos se estrechan con las de otras mujeres para tejer tu libertad, la libertad de todos y todas. Tu andar ha creado caminos de esperanza para otros pasos, no lo saben, esa es nuestra ventajas no estás sola, todas organizadas reclamaremos tu libertad”.
El retraso de la clínica ha impedido la detección temprana de algunos casos de cáncer en Atoyac, denunció Norma Mesino, de la OCSS, quien dijo que otro cáncer por erradicar es la corrupción, “como la frase lo dice, el cáncer es una corrupción, y hay que prevenirlo, combatirlo, así como esta clínica que es para prevenir el cáncer, porque a tiempo se previene, debiéramos nosotras, como mujeres y sociedad, velar porque las obras se hagan y sean transparentes, porque son nuestros recursos, del pueblo, para eso pagamos nuestros impuestos”.
Abundó que tienen esperando más de un año que se termine la obra, y piden sancionar a la empresa responsable, porque se va a aportar más dinero cuando ya había una cantidad entregada.
Pidió que se frenen los feminicidios y asesinatos de los luchadores sociales, así como justicia para la activista hondureña, Berta Cáceres.
Ángeles Santiago, de México Hoy, exigió que el director y los regidores que acompañaron en la marcha, Carlos Mesino y Osmayra Nava Santos, sean portavoces de la demanda de que se concluya la obra, porque el cáncer es una enfermedad que ataca a ricos y pobres, y es necesario combatirlo.
Lamentó que se sigan pisoteando los derechos humanos de las mujeres, algunas asesinadas, otras presas, para las que piden justicia.
Familiares de enfermos de cáncer que participaron en la marcha urgieron que se entregue la clínica porque, dijeron, es doloroso ver a sus familiares y tener que salir del municipio sin recursos para atenderse en otros lugares.

Entregan el reconocimiento Hilda Flores, a tres años de haberlo suspendido

Asimismo, como parte de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, las inconformes se trasladaron al Zócalo de Atoyac para acompañar a dos mujeres que recibieron el reconocimiento instituido en honor de la luchadora social Hilda Flores, que se retoma después de tres años de haber sido cancelado por el anterior gobierno municipal.
Por primera vez, el reconocimiento se entrega a dos mujeres al mismo tiempo: a Patricia Galeana Luna, empresaria local que se ha caracterizado por apoyar las campañas de salud, particularmente de la Cruz Roja, y a Gloria Olmedo Silva, de la comunidad serrana de San Vicente de Benítez, quien fue propuesta por las organizaciones sociales, ante su apoyo a ese poblado y atender partos de emergencia en momentos de contingencia, como los padecidos en la tormenta Manuel.
Las organizaciones sociales demandan que se mantenga este reconocimiento, cumpliendo su deber de reconocer el trabajo de las mujeres en la sociedad “y no por amiguismo”.
Asimismo, piden que se cumpla con la entrega de la medalla y el apoyo económico, que era de 10 mil pesos, el cual en esta ocasión no se entregó, sino sólo un reconocimiento que dio el cabildo en ausencia del alcalde Dámaso Pérez Organes.

Llaman defensoras de derechos humanos a una visita masiva a Nestora Salgado en el penal de Tepepan

En respuesta a la resolución de la Primera Sala Penal del Poder Judicial estado, que desechó un incidente de libertad para la coordinadora de la Policía Comunitaria de Olinalá, Nestora Salgado García, la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos de México (RNDDHM) convocó este domingo a una visita masiva a la luchadora social en el penal de Tepepan.
A través de una convocatoria en redes sociales, llamaron a defensoras y defensores, activistas, periodistas, hombres y mujeres guerrerenses radicados en el Distrito Federal a participar en la protesta, este 10 de enero a las 11 de la mañana, en el penal donde está recluida Salgado García desde mayo pasado. Antes, desde el 22 de agosto de 2013, estuvo prisionera en un penal federal de máxima seguridad en Tepic, Nayarit.
La dirigente de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Norma Mesino, que forma parte de la RNDDHM, con más de cien organizaciones y activistas de derechos humanos, explicó que la manifestación se organizó a partir de la negativa de los magistrados de Guerrero que declararon improcedente una apelación que pedía tomar en cuenta la resolución de un juez que desechó un auto de formal prisión por el delito de delincuencia organizada en el fuero federal.
En marzo de 2014, un juez federal determinó que los hechos que motivaron la denuncia de delincuencia organizada contra Salgado García forman parte de sus funciones como autoridad de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), reconocidas en la Ley 701 de Reconocimiento, Derechos y Cultura de los Pueblos y Comunidades Indígenas.
Hace tres días, la organización insistió en que la Fiscalía General del Estado se desista de las causas penales y órdenes de aprehensión contra la luchadora social, y al Poder Judicial que ajuste sus resoluciones a los más altos estándares internacionales de derechos humanos, en particular, en la resolución sobre el incidente de libertad que incidiría en los tres procesos de secuestro que hay en su contra.
Ante los obstáculos judiciales, llamaron a exigir su libertad en una visita colectiva, en el penal de Tepepan en la Ciudad de México.

Benigno fue un gestor que hizo temblar al gobierno de Guerrero, dicen sus familiares en su funeral

“¡Benigno Vive, la lucha sigue!” fue la consigna con la que amigos, vecinos, familiares y compañeros despidieron ayer al fundador de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Benigno Guzmán Martínez, en el panteón de Tepetixtla, Coyuca de Benítez.

El dirigente luchó no sólo por su comunidad sino por el pueblo y su última lucha fue junto a los padres de los 43 normalistas desaparecidos, recuerda su primo Oscar Guzmán.
Dos coronas de flores al frente y una cruz encabezaron la procesión que acompañó al féretro que salió de las oficinas de la OCSS. En el panteón, su hermano José Guadalupe agradeció a quienes asistieron al funeral, entre ellos la esposa del extinto luchador social Arturo Hernández Cardona, Sofía Lorena Mendoza Martínez.
Desde muy temprano, sentados frente a la oficina de la organización, nueve músicos tocaron a todo pulmón en un ambiente sereno. El inmueble lucía un impecable color blanco en sus paredes bajo el radiante sol de la mañana.
Adentro, el ataúd del dirigente que murió de cáncer el martes era acompañado de rezos. A sus pies flores y veladoras. Para los vecinos que asistieron hubo pozole blanco, café y pan de rosca. El mezcal se reservó para los varones.
A las 11:30 de la mañana, el ataúd salió de las oficinas, la esposa de Benigno, Sofía Bustamante, y los cinco hijos y hermanos del dirigente despidieron el cuerpo. Un centenar de conocidos caminaron hasta la iglesia del poblado, donde sólo hubo una parada simbólica.
Fueron unos 2 kilómetros de camino hasta el panteón, el último tramo fue de terracería. Todos tuvieron que cruzar un pequeño riachuelo. A las 12:02 del mediodía, el cuerpo llegó a su morada final.
Parados alrededor de la abertura donde fueron depositados los restos del dirigente de la OCCS, el maestro integrante de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), Pablo Díaz Teodoro dijo que “Benigno es un hombre universal que luchó por las causas justas”.
Con guitarra en mano y a la letra de la canción El Revolucionario, recitó “cuando la vida se pierde en la trinchera rebelde, no se pierden las ideas… compañero luchador su muerte no ha sido en vano, el fusil que dejaste lo tengo en las manos”, terminando con la frase “compañero Benigno, no un minuto de silencio, sino toda una vida lucha”.
A las 12:15, el ataúd que contenía el cuerpo fue bajado a la fosa, al tiempo que los presentes consignaron “¡Benigno Vive, la lucha sigue!” y “Cuando el pueblo se levante por pan, libertad y gloria, ¡temblaran los poderosos desde la Costas hasta la Sierra!”.
El primo de Benigno Guzmán, Oscar Guzmán expresó que la vida del luchador social fue de sacrificios y una lucha revolucionaria no armada que decidió emprender cuando se dio cuenta de las injusticias contra los campesinos.
“Él fue uno de los gestores más fuerte que hizo temblar al gobierno de Guerrero, él siempre luchó por las mejorías, no nada más de Tepetixtla, sino de muchos lugares, y su última lucha nos recuerda a los 43 (normalistas desaparecidos). Por eso creemos que se nos fue el hombre, pero que su espíritu sigue entre nosotros”, recordó Oscar Guzmán.
Dijo que se fue un gran hombre, pero dejó su ejemplo a seguir, el de no ver sólo de manera individual, sino por toda la comunidad, “esa es la lucha que decidió tomar Benigno, y por la que dio su vida”.

Recuerdan momentos de la lucha de la OCSS mientras velan los restos de Benigno Guzmán en Tepetixtla

 

Familiares, amigos e integrantes de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) velaron ayer en las oficinas de la organización, ubicadas en Tepetixtla, Coyuca de Benítez, el cuerpo de su fundador, Benigno Guzmán Martínez, que a petición de los  pobladores será sepultado hoy.
El luchador social murió el martes en su casa de Acapulco, por la tarde su cuerpo fue velado en la funeraria Siglo XXI, y después fue trasladado a Tepetixtla.
Amigos y compañeros de Benigno Guzmán relataron sus vivencias con el luchador campesino, a quien reconocieron la defensa de los derechos humanos en la sierra y en municipios de la Costa Grande del estado.
El primo de Benigno Guzmán, Oscar Guzmán, de 58 años, relató que a Benigno no le gustaba que a la organización sólo se le nombrara por sus siglas. Oscar Guzmán resumió así la lucha de los campesinos que se organizaron el 14 de enero de 1994, “no ha habido ningún cambio en el trato de los gobiernos con la organización, al gobierno priista tenías que irle a exigir, a pedir, a rogar, al gobierno perredista igual, y a veces resultaba peor, tratar con Zeferino, era una persona intratable; ahora se la da de una blanca palomita, pero es déspota como él solo”, y dice que nada cambió la política del régimen caciquil-priista con la transición de la partidocracia, con el PRD en el poder.
El mayor anhelo de quienes integran la OCSS, pero sobre todo de Benigno, es el respeto del gobierno a la forma de organización que tenía la agrupación, que no fue registrada ni constituida frente a un notario público como una figura jurídica, lo que provocó que los gobiernos no los reconocieran y que los desatendieran.
Oscar Guzmán contó que en la primera reunión del fundador de la organización con el gobernador, Rubén Figueroa Alcocer, en septiembre de 1994 en Casa Guerrero, los integrantes de la OCCS solicitaron molinos y machetes, la presentación con vida de los desaparecidos y la liberación de los presos políticos, pero la respuesta de gobernador fue, “esto ya ni lo pidan, a éstos ya se los llevó la chingada”.
Después, el gobernador fue hasta la localidad a entregar los apoyos y, como lo dijo, no cumplió la petición de presentar a los desaparecidos ni de liberar a los encarcelados. Meses después, desapareció Gilberto Romero Vázquez, uno de los representantes de la sierra de Atoyac, que fue visto por última vez el 24 de mayo de 1995.
Días después, el 28 de junio de 1995, fueron asesinados 17 campesinos y heridos 21, por efectivos de la Policía Motorizada y Judicial del estado que pusieron un retén, por órdenes del gobernador Figueroa Alcocer, para impedir una manifestación de la OCSS, lo que le costó el puesto al gobernador.
“Hoy que nos abandona el compañero Benigno tenemos proyectos definidos, estamos trabajando con la Universidad de Chapingo”, que aprobó una unidad ganadera en la población de unos 7 mil habitantes, dijo con lágrimas en los ojos.
Uno de los logros de las gestiones de la OCCS es la construcción de los puentes de Atollaquilla, Santa Cruz y Aguas Blancas, que desde hace cuatro años se gestionaron y desde hace dos comenzaron a funcionar.
Reivindicar los derechos humanos de los campesinos fue el objetivo que persiguió Benigno, sostuvo su primo, buscar que se garantizará la alimentación, la salud, la educación, tener una vivienda, un trabajo, exigir los insumos necesario para que los campesinos pudieran trabajar sus tierras.
Pero en la marcha encontraron la manipulación del gobierno para que los campesinos desistieran de la organización, mediante el chantaje y la división, para que la gente olvidara del problema de fondo.

Reconocen organizaciones, amigos y familiares al luchador social, campesino, esposo y padre

De los siete hijos que procreó Benigno Guzmán Martínez sobreviven cinco, y su esposa Sofía Bustamante, quienes lo acompañaron durante los últimos tres años críticos del cáncer que invadió su estómago.
El mayor de los hijos, Vicente Guzmán de 36 años, recordó que acompañó a su padre a muchas de las marchas y protestas que organizó la agrupación. Pero desde hace 13 años vive con su propia familia y se apartó del movimiento.
Ayer, reunidos en las oficinas de la OCCS en Tepetixtla, una comunidad ubicada en las faldas de la sierra, recibieron a los conocidos del papá y esposo. Para llegar allí, hay que viajar una hora desde la cabecera municipal y, antes de llegar, uno debe ser revisado por un destacamento de militares del 68 Batallón de Infantería que se instaló ahí desde hace 10 años.
A petición de los compañeros y conocidos del fundador de la OCCS, el cuerpo no fue sepultado ayer, sino hasta hoy. En el transcurso del día llegaron representantes de organizaciones sociales, y de derechos humanos como la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) de la Casa de Justicia Mi Patria Es Primero, de Tixtla, del  Frente de Defensa Popular (FDP), y de la Red Guerrerense de Derechos Humanos. También acudieron sus compañeros fundadores de la OCSS Hilario Mesino y Marino Sánchez.
El ataúd que contenía los restos del luchador social fue colocado en un espacio de la casa que sirve como oficina de la organización. El inmueble mide unos 4 metros de ancho por 10 de largo; en un rincón fueron amontonados libros, documentos y archivos de la organización.
Hace poco que fue rehabilitado el techo de la oficina que, desde que enfermó Benigno se abrió poco. Luce láminas de aluminio, se construyó la barda. El terreno de unos 20 metros de largo por 15 de ancho lo ocupó la organización en 1994; en un inicio fue destinado para un destacamento de la ex policía montada, pero después los vecinos lo donaron a la organización.
El señor Juan Adame de 76 años, dice que se unió a la organización luego de la matanza de Aguas Blancas, de la que dos de sus hijos son sobrevivientes, pero uno fue encarcelado por el gobierno. Él se convirtió en una de las personas cercana a Benigno, “siempre que venía o que se iba (del pueblo), me pasaba a ver, nunca me separé de él”.
Con una voz pausada, cuenta que Benigno le enseñó a luchar por sus derechos cómo campesino. Rememoró que en una ocasión, en Coyuca de Benítez el presidente municipal, Merced Valdovinos Diego les dijo que se apartaran de él (Benigno), “yo a todos ustedes los voy  a atender, menos a Benigno, porque él no respeta mi investidura… Yo le dije al presidente: dígame usted quien le dio esa investidura, si usted no respeta la investidura del pueblo”, después, todos salieron del Ayuntamiento. “Benigno era una persona que ayudaba a la gente, pero no faltaba la gente que maneja el gobierno, que decía que sólo pedía por él y que no repartía la ayuda”, comentó.
El secretario técnico de la Red Guerrerense de Organismos Civiles de Derechos Humanos, Manuel Olivares Hernández dijo que Guzmán Martínez “pertenece a una generación de los luchadores más antiguos. Son de la generación de luchadores que lamentablemente se está terminando”.
Expresó que es una perdida irreparable para la organizaciones sociales, pero el legado que dejó el fundador de la OCCS es importante porque, “como campesino fue un hombre sencillo, y alguien inclaudicable, a Benigno se le puede colocar en ese nivel de un defensor de derechos humanos”.

 

Muere el fundador de la OCSS y ex preso político Benigno Guzmán; trasladan su cuerpo hoy a Tepetixtla

Uno de los fundadores de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Benigno Guzmán Martínez murió este martes en Acapulco a los 66 años de cáncer de pulmón.
El luchador social falleció en su casa, según informaron sus familiares; su cuerpo fue velado en la funeraria Siglo XXI, ubicada en la avenida Ruiz Cortines y hoy será trasladado a Tepetixtla, donde lo sepultarán.
Benigno Guzmán fue uno de los campesinos que se reunieron el 14 de enero de 1994 para conformar la OCSS, para que las autoridades atendieran sus demandas de fertilizante para producir maíz, despensas, materiales para vivienda, respeto a los derechos humanos de los campesinos que constantemente violaban las policías y el Ejército y la presentación de los desaparecidos durante la guerra sucia contra la guerrilla de Lucio Cabañas.
Benigno Guzmán falleció de cáncer de pulmón en su casa, luego de que su familia lo sacó del hospital general, donde fue internado días antes, y donde les dieron el pase para que lo trasladaran al Hospital de Cancerología, al que ya no ingresó.
Sus familiares informaron que hace tres años le detectaron cáncer de estómago, el cual controló, sin embargo hizo metástasis en el pulmón, el último año se fue debilitando, y desde noviembre del año pasado su condición empeoró.
El luchador social originario de Otatlán, municipio de San Miguel Totolapan, fue perseguido en el gobierno de Rubén Figueroa Alcocer porque denunció desde el primer momento la masacre de Aguas Blancas, que ocurrió el 28 de junio de 1995, cuando fueron asesinados 17 campesinos y 23 más resultaron heridos, hecho por el que Figueroa Alcocer fue obligado a separarse del cargo al año siguiente.
Guzmán Martínez fue preso político acusado de diversos delitos que el gobierno le fabricó, con motivo de las movilizaciones de la OCSS, principalmente en Coyuca de Benítez. Fue detenido en enero de 1997 en la ciudad de México, donde se había refugiado para evitar la persecución de Figueroa, y encarcelado por los delitos de sedición, motín y daños al Ayuntamiento de Coyuca de Benítez, por los que fue sentenciado a 13 años de prisión y enviado en 1999 al penal de máxima seguridad de Puente Grande, en Jalisco, de donde salió libre el 8 de marzo del 2001.
El luchador social fue acusado bloquear el Ayuntamiento de Coyuca de Benítez en 1995 para exigir fertilizante y obras para las comunidades de la sierra de Coyuca de Benítez. También fue señalado por la Secretaría de Gobernación como uno de los principales integrantes del Ejercito Popular Revolucionario (EPR).
A un mes de salir del penal, Benigno Guzmán denunció la existencia de un grupo paramilitar en la sierra de Coyuca de Benítez, que se hacía pasar por una facción del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) y que lo amenazó; hecho del cual responsabilizó al entonces alcalde perredista, Rafael Ariza Bibiano.
En diciembre del 2010, nuevamente, Benigno Guzmán fue detenido por policías ministeriales, acusado de ataque a las vías de comunicación, según la denuncia presentada por el entonces alcalde, Merced Valdovinos Diego. Fue puesto en libertad el mismo día porque la orden ya había sido cumplida.
Entre sus últimas actividades, participó en reuniones de la Asamblea Nacional Popular en Ayotzinapa tras la desaparición de los 43 normalistas el 26 y 27 de septiembre del 2014; integrantes del Movimiento Popular Guerrerense (MPG) recordaron que llegó a visitarlos en algunas ocasiones al plantón que mantuvieron cuatro meses en el Ayuntamiento de Acapulco.
El dirigente del Frente de Organizaciones Democráticas del Estado de Guerrero (FODEG), Bertoldo Martínez Cruz, compañero de lucha y preso a la par que Benigno Guzmán, lo calificó como alguien muy serio, respetuoso, duro con el Estado, y consideró su muerte como una gran pérdida para la lucha social.
Martínez Cruz recordó que entre los objetivos de la fundación de la OCSS estuvo la búsqueda de insumos para los campesinos y detener la tala de árboles. Con la masacre de Aguas Blancas, Benigno Guzmán Martínez fue uno de los que principalmente denunciaron el hecho, lo que generó una persecución en su contra.
Martínez Cruz recordó a otros compañeros de lucha que también fueron presos en esa época, entre ellos, Pedro Nava Rodríguez, que recientemente falleció.
En su fundación la OCSS estuvo encabezada por Benigno Guzmán y Marino Sánchez Flores, de Tepetixtla, en la sierra de Coyuca de Benítez, y por Hilario Mesino en Atoyac. La organización estaba integrada por campesinos pobres de los municipios de Coyuca de Benítez, Atoyac, La Unión, Coahuayutla, Zihuatanejo, Petatlán y Benito Juárez (San Jerónimo).
Desde su creación, los miembros de la OCSS, así como sus familiares, han sido víctimas de graves violaciones del gobierno a sus derechos humanos, porque se caracterizó por dar una lucha frontal contra la impunidad y la represión, lo que llevó a Benigno Guzmán a desconfiar de toda institución, incluso las de salud, y a vivir con el constante temor de ser asesinado por el Estado.
El cuerpo de Benigno Guzmán fue velado anoche en una de las capillas de la funeraria Siglo XXI en Acapulco, sus familiares determinaron que a las 7 de la mañana de hoy sería trasladado a Tepetixtla, en Coyuca de Benítez.
A las 9 de la noche sus familiares estaban a la espera de saber si los integrantes de la organización, familiares y conocidos querían velarlo un día más allá o lo sepultarían hoy. De ser así, el sepelio está programado para las 11 del día, luego de despedir el cuerpo en su casa.
Por la noche, al funeral asistieron Bertoldo Martínez; Raymundo Sánchez Taboada del Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad (Ccti) e integrantes del MPG.